Soledad...recuerdo cuando era agradable, cuando me sedujo y me prometio ser la mejor opcion para una chica como yo, de existir, la soledad seguramente es un chico, por que al igual que ellos, mintio. Al principio fue liberador, pero nadie dijo que no podria salir. He pasado mis dias en el bus, en la escuela y siempre dejo un asiento vacio...quiza hoy...quiza hoy llegue alguien y me ayude a escapar de este silencio eterno.
Soledad...recuerdo cuando era agradable, cuando me sedujo y me prometio ser la mejor opcion para una chica como yo, de existir, la soledad seguramente es un chico, por que al igual que ellos, mintio. Al principio fue liberador, pero nadie dijo que no podria salir. He pasado mis dias en el bus, en la escuela y siempre dejo un asiento vacio...quiza hoy...quiza hoy llegue alguien y me ayude a escapar de este silencio eterno.
Mientras me bailaban las pestañas
Se me iban subiendo las arañas
Con el dedito tapaba el sol
Mientras se me ahogaba el corazón
Como primavera entrecortá'
Yo me quedé a la mitad
Hasta hoy me siento en soledad
Buscando en miles, buscando en gente
Buscando en hombres, en tantos hombres
Tu humanidad, tu paternidad
Mientras me bailaban las pestañas
Se me iban subiendo las arañas
Con el dedito tapaba el sol
Mientras se me ahogaba el corazón
Como primavera entrecortá'
Yo me quedé a la mitad
Hasta hoy me siento en soledad
Buscando en miles, buscando en gente
Buscando en hombres, en tantos hombres
Tu humanidad, tu paternidad
Nunca perteneció a ningún lugar.
Lo único seguro es que lleva una katana desgastada por los años, una hoja que parece más vieja que él mismo.
Creció observando cómo las personas encontraban algo por lo que vivir: una familia, un sueño, una promesa. Él, en cambio, solo encontró una katana.
Con el tiempo aprendió a cazar aquello que otros temían enfrentar. Monstruos ocultos en bosques olvidados, asesinos protegidos por las sombras, criaturas cuyos nombres apenas sobreviven en viejas leyendas.
Acepta cualquier encargo mientras la recompensa sea suficiente, pero no por codicia. El dinero solo le permite seguir caminando un poco más.
Nunca perteneció a ningún lugar, Y, durante toda su vida, solo ha sabido blandir su katana.
Después de tantos años de soledad, ya no está seguro de si sigue buscando una razón para vivir... o simplemente un motivo para no dejar de avanzar.
Porque detenerse significaría enfrentarse a una verdad que lleva años evitando..No sabe quién es cuando no está luchando.
Nunca perteneció a ningún lugar.
Lo único seguro es que lleva una katana desgastada por los años, una hoja que parece más vieja que él mismo.
Creció observando cómo las personas encontraban algo por lo que vivir: una familia, un sueño, una promesa. Él, en cambio, solo encontró una katana.
Con el tiempo aprendió a cazar aquello que otros temían enfrentar. Monstruos ocultos en bosques olvidados, asesinos protegidos por las sombras, criaturas cuyos nombres apenas sobreviven en viejas leyendas.
Acepta cualquier encargo mientras la recompensa sea suficiente, pero no por codicia. El dinero solo le permite seguir caminando un poco más.
Nunca perteneció a ningún lugar, Y, durante toda su vida, solo ha sabido blandir su katana.
Después de tantos años de soledad, ya no está seguro de si sigue buscando una razón para vivir... o simplemente un motivo para no dejar de avanzar.
Porque detenerse significaría enfrentarse a una verdad que lleva años evitando..No sabe quién es cuando no está luchando.
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// ¡Por favor! ¡Es que es inadmisible, dantesco, descabellado! ¡Un atentado directo contra la paz mental y la dignidad humana! Tres horas, doce minutos y treinta y dos segundos, segundo arriba, segundo abajo, ¡que el dolor no me deja contar! ¿Cuánto ha pasado desde que mi mensaje quedó flotando en el vacío cósmico de su desinterés? ¿Qué hace Anyel Martnes ? ¿Acaso está buscando la cura del hambre para salvar a los niños de África? ¿O es que ha decidido emprender un viaje espiritual de iluminación ascética en el Tíbet justo en el maldito instante en que presioné "enviar"? No, no hay excusa telúrica que justifique semejante abandono.
Es un ultraje de proporciones bíblicas, una falta de respeto que rasga las vestiduras de nuestra convivencia. Mientras el maldito reloj avanzaba con su tictac tortuoso, yo contemplo la pantalla como quien espera una señal divina en medio del desierto, viendo cómo mi juventud se marchita y mis esperanzas se desmoronan como un castillo de naipes en pleno huracán. Tres horas y doce minutos son suficientes para que caigan imperios, para que se extingan especies, ¡para que se congele el mismísimo núcleo de la Tierra! Pero para Anyel Martnes no, claro que no, el tiempo debe de ser una mera sugerencia abstracta, un lienzo en blanco donde pintar su soberana y absoluta indiferencia ante nuestros ojos mortales.
¡Exijo venganza! Porque dejar a alguien esperando tres horas, doce minutos y treinta y dos segundos, y pasearse frente a sus narices sin soltar una sola letra, no es un simple despiste; es un acto de guerra psicológica, una estrategia maquiavélica diseñada para minar mi cordura. Me imagino a Anyel Martnes mirando el teléfono, viendo la notificación aparecer con el brillo de mi desesperación, y diciendo: "Oh, mírale, sufriendo... dejémosle un rato más, que tres horas y once minutos me parece poco castigo". ¡Qué audacia, qué desplante, qué absoluto desdén por el prójimo y por las leyes más elementales de la cortesía rolera!
El mundo sigue girando, la gente nace, crece y se reproduce, las estrellas colapsan en agujeros negros, y yo... yo sigo aquí, momificada en la antesala de su bendita respuesta que nunca llega, convertida en una estatua de la cual burlarse. Es que se me agotan los adjetivos y me hierve la sangre ante este vacío existencial que me ha impuesto. No sé si reír por no llorar, o si convocar a los elementos de la naturaleza para que desaten una tormenta que refleje el caos que su tardanza ha provocado en mi espíritu herido.
Y lo peor, lo verdaderamente trágico y ridículo de este drama shakesperiano que estoy viviendo en absoluta soledad y a su entera merced, es que cuando por fin se digne a aparecer... Voy a recibirle con los brazos abiertos, porque es jodidamente irresistible.
// ¡Por favor! ¡Es que es inadmisible, dantesco, descabellado! ¡Un atentado directo contra la paz mental y la dignidad humana! Tres horas, doce minutos y treinta y dos segundos, segundo arriba, segundo abajo, ¡que el dolor no me deja contar! ¿Cuánto ha pasado desde que mi mensaje quedó flotando en el vacío cósmico de su desinterés? ¿Qué hace [anyelm1heru] ? ¿Acaso está buscando la cura del hambre para salvar a los niños de África? ¿O es que ha decidido emprender un viaje espiritual de iluminación ascética en el Tíbet justo en el maldito instante en que presioné "enviar"? No, no hay excusa telúrica que justifique semejante abandono.
Es un ultraje de proporciones bíblicas, una falta de respeto que rasga las vestiduras de nuestra convivencia. Mientras el maldito reloj avanzaba con su tictac tortuoso, yo contemplo la pantalla como quien espera una señal divina en medio del desierto, viendo cómo mi juventud se marchita y mis esperanzas se desmoronan como un castillo de naipes en pleno huracán. Tres horas y doce minutos son suficientes para que caigan imperios, para que se extingan especies, ¡para que se congele el mismísimo núcleo de la Tierra! Pero para [anyelm1heru] no, claro que no, el tiempo debe de ser una mera sugerencia abstracta, un lienzo en blanco donde pintar su soberana y absoluta indiferencia ante nuestros ojos mortales.
¡Exijo venganza! Porque dejar a alguien esperando tres horas, doce minutos y treinta y dos segundos, y pasearse frente a sus narices sin soltar una sola letra, no es un simple despiste; es un acto de guerra psicológica, una estrategia maquiavélica diseñada para minar mi cordura. Me imagino a [anyelm1heru] mirando el teléfono, viendo la notificación aparecer con el brillo de mi desesperación, y diciendo: "Oh, mírale, sufriendo... dejémosle un rato más, que tres horas y once minutos me parece poco castigo". ¡Qué audacia, qué desplante, qué absoluto desdén por el prójimo y por las leyes más elementales de la cortesía rolera!
El mundo sigue girando, la gente nace, crece y se reproduce, las estrellas colapsan en agujeros negros, y yo... yo sigo aquí, momificada en la antesala de su bendita respuesta que nunca llega, convertida en una estatua de la cual burlarse. Es que se me agotan los adjetivos y me hierve la sangre ante este vacío existencial que me ha impuesto. No sé si reír por no llorar, o si convocar a los elementos de la naturaleza para que desaten una tormenta que refleje el caos que su tardanza ha provocado en mi espíritu herido.
Y lo peor, lo verdaderamente trágico y ridículo de este drama shakesperiano que estoy viviendo en absoluta soledad y a su entera merced, es que cuando por fin se digne a aparecer... Voy a recibirle con los brazos abiertos, porque es jodidamente irresistible.
#NotReal
*Mientras más tiempo pasa, más tiempo gana el enemigo. Emprendí el vuelo entonces sin esperar al resto en busca del enemigo. Juré que no tocarían jamás a mis amigos, y no me da miedo sacrificarme si es necesario por los demás. Por todos los problemas que causé, decidí partir de inmediato y en completa soledad. Muchos pensarán que es por orgullo o por ego, Pero está vez lo hago....por redención, por todo lo malo que he hecho en este mundo.*
"VOY A DESTRUIRTE ALHOON, AUNQUE TENGA QUE LLEVARTE CONMIGO AL INFIERNO."
*Mientras más tiempo pasa, más tiempo gana el enemigo. Emprendí el vuelo entonces sin esperar al resto en busca del enemigo. Juré que no tocarían jamás a mis amigos, y no me da miedo sacrificarme si es necesario por los demás. Por todos los problemas que causé, decidí partir de inmediato y en completa soledad. Muchos pensarán que es por orgullo o por ego, Pero está vez lo hago....por redención, por todo lo malo que he hecho en este mundo.*
"VOY A DESTRUIRTE ALHOON, AUNQUE TENGA QUE LLEVARTE CONMIGO AL INFIERNO."
Puede que a otros cause temor.
Pero a mi no me das temor, en tu mirada carmesí veo algo más, años de soledad...
Tu no causas temores en mi, tu mirada lo único que provoca es que mi corazón lata con fuerza, cuando estas lejos de mí, te extraño mucho y mi corazón duele demasiado.
Mas cuando estas cerca, tu tranquilidad, provoca que mis temores se vayan.
Tu mirada carmesí, me da demasiada más, eres quien tiene control sobre todas mis emociones.
Eh de confesar que estoy profundamente enamorada de ti..
Palabras de amor mi mas grande amor..
Puede que a otros cause temor.
Pero a mi no me das temor, en tu mirada carmesí veo algo más, años de soledad...
Tu no causas temores en mi, tu mirada lo único que provoca es que mi corazón lata con fuerza, cuando estas lejos de mí, te extraño mucho y mi corazón duele demasiado.
Mas cuando estas cerca, tu tranquilidad, provoca que mis temores se vayan.
Tu mirada carmesí, me da demasiada más, eres quien tiene control sobre todas mis emociones.
Eh de confesar que estoy profundamente enamorada de ti..
-La lluvia negra caia sobre las torres infinitas del reino del Eclipse Carmesi, resbalando por los muros de obsidiana y perdiendose en abismos de luz roja. Vaelith avanzaba entre las ruinas silenciosas de aquella prision cosmica, su capa oscura arrastrandose sobre la piedra mientras sus ojos rojizos seguian el rastro de una presencia molesta. No gobernaba un reino de subditos ni ciudadanos. Gobernaba una Jaula y aquella noche, una de sus peores criaturas habia roto sus cadenas, La entidad se movia entre dimensiones desgarradas como una sombra viva. Su mera existencia devoraba leyes naturales, dejando tras de si fragmentos de universos muertos. Si lograba escapar, incontables realidades desaparecerian antes de que sus habitantes comprendieran lo que ocurria-
-Vaelith observo como el monstruo rasgaba el cielo del Eclipse, intentando abrir una grieta hacia mundos desconocidos. Su expresion permanecio serena, aunque la oscuridad alrededor comenzo a agitarse como un oceano enfurecido, El combate fue brutal y silencioso. Cada golpe de la criatura partia montañas enteras, mientras Vaelith respondia con corrientes de Eclipse Liquido y cadenas de vacio capaces de aprisionar estrellas moribundas. El choque de ambos distorsiono el horizonte, doblando la realidad sobre si misma. Durante un Instante, el monstruo logro alcanzar el portal que habia creado, extendiendo sus innumerables extremidades hacia la libertad-
-Pero Vaelith aparecio frente a el antes de que pudiera cruzarlo. Con una sola mirada, sello la grieta dimensional y atraveso el corazon de la criatura con una lanza nacida de la oscuridad Carmesi. El rugido de la entidad se perdio en la eternidad mientras era arrastrada nuevamente a las profundidades de su prision. Cuando todo termino, El Rey del Eclipse Carmesi permanecio inmovil bajo la tormenta, observando el vacio en silencio. Nadie celebraria aquella victoria. Nadie conoceria su nombre. Y, sin embargo, otro universo habia sobrevivido una noche mas gracias a la soledad de su vigilancia-
-La lluvia negra caia sobre las torres infinitas del reino del Eclipse Carmesi, resbalando por los muros de obsidiana y perdiendose en abismos de luz roja. Vaelith avanzaba entre las ruinas silenciosas de aquella prision cosmica, su capa oscura arrastrandose sobre la piedra mientras sus ojos rojizos seguian el rastro de una presencia molesta. No gobernaba un reino de subditos ni ciudadanos. Gobernaba una Jaula y aquella noche, una de sus peores criaturas habia roto sus cadenas, La entidad se movia entre dimensiones desgarradas como una sombra viva. Su mera existencia devoraba leyes naturales, dejando tras de si fragmentos de universos muertos. Si lograba escapar, incontables realidades desaparecerian antes de que sus habitantes comprendieran lo que ocurria-
-Vaelith observo como el monstruo rasgaba el cielo del Eclipse, intentando abrir una grieta hacia mundos desconocidos. Su expresion permanecio serena, aunque la oscuridad alrededor comenzo a agitarse como un oceano enfurecido, El combate fue brutal y silencioso. Cada golpe de la criatura partia montañas enteras, mientras Vaelith respondia con corrientes de Eclipse Liquido y cadenas de vacio capaces de aprisionar estrellas moribundas. El choque de ambos distorsiono el horizonte, doblando la realidad sobre si misma. Durante un Instante, el monstruo logro alcanzar el portal que habia creado, extendiendo sus innumerables extremidades hacia la libertad-
-Pero Vaelith aparecio frente a el antes de que pudiera cruzarlo. Con una sola mirada, sello la grieta dimensional y atraveso el corazon de la criatura con una lanza nacida de la oscuridad Carmesi. El rugido de la entidad se perdio en la eternidad mientras era arrastrada nuevamente a las profundidades de su prision. Cuando todo termino, El Rey del Eclipse Carmesi permanecio inmovil bajo la tormenta, observando el vacio en silencio. Nadie celebraria aquella victoria. Nadie conoceria su nombre. Y, sin embargo, otro universo habia sobrevivido una noche mas gracias a la soledad de su vigilancia-
*Hizo una pregunta que solo fue respondida con un inmenso silencio, nadie estaba ahora con ella y todo lo que le rodea era una oscuridad y un profundo silencio, hilos sujetando sus cabellos, mientras ella estaba de rodillas en el piso en aquella habitación. *
¿Este es el peso que debo cargar?
*Volvio a hacer una pregunta obviamente sin obtener respuesta, unas manos desde las sombras comenzaron a acercarse a ella, nunca a nadie le mostró ese lado vulnerable de ella, tomo la decisión de cargar con todo eso ella sola no por egoísmo, es porque no sabe como comunicar esa pesada carga que golpea constantemente su corazón, pensó en su familia, en la persona que le cautivo, suspira con pesadez qué parecía quemarle por dentro, Lilithia no tenía como expresar ese pesar, solo le queda soportar todo, sus cuerpo temblando de impotencia, mientras estaba en ese ambiente donde nadie podría llegar a ella.
Pues ella misma puso una barrera mágica pues deseaba momentos en soledad. *
¿Porque soy diferente?
*Hizo una pregunta que solo fue respondida con un inmenso silencio, nadie estaba ahora con ella y todo lo que le rodea era una oscuridad y un profundo silencio, hilos sujetando sus cabellos, mientras ella estaba de rodillas en el piso en aquella habitación. *
¿Este es el peso que debo cargar?
*Volvio a hacer una pregunta obviamente sin obtener respuesta, unas manos desde las sombras comenzaron a acercarse a ella, nunca a nadie le mostró ese lado vulnerable de ella, tomo la decisión de cargar con todo eso ella sola no por egoísmo, es porque no sabe como comunicar esa pesada carga que golpea constantemente su corazón, pensó en su familia, en la persona que le cautivo, suspira con pesadez qué parecía quemarle por dentro, Lilithia no tenía como expresar ese pesar, solo le queda soportar todo, sus cuerpo temblando de impotencia, mientras estaba en ese ambiente donde nadie podría llegar a ella.
Pues ella misma puso una barrera mágica pues deseaba momentos en soledad. *
*Mientras estaba en aquel salón en completa soledad, Lili no pudo evitar comenzar a bailar, liberado algo de magia, mientras sujeta su sombrilla para agitar el mana liberado.
La escena que creo Lilithia parecía eterea, sus movimientos fluidos y elegante, su cabello oscuro moviendose suavemente en cada movimiento de su cuerpo.
Ella estaba centrada en su danza mágica, olvidandose de lo que le rodea pues estaba solamente centrada en su danza. *
*Mientras estaba en aquel salón en completa soledad, Lili no pudo evitar comenzar a bailar, liberado algo de magia, mientras sujeta su sombrilla para agitar el mana liberado.
La escena que creo Lilithia parecía eterea, sus movimientos fluidos y elegante, su cabello oscuro moviendose suavemente en cada movimiento de su cuerpo.
Ella estaba centrada en su danza mágica, olvidandose de lo que le rodea pues estaba solamente centrada en su danza. *