• ¿Azúcar en su té? ¿Miel? ¿Mejores opciones de vivienda digna?
    ¿Azúcar en su té? ¿Miel? ¿Mejores opciones de vivienda digna?
    Me encocora
    Me gusta
    7
    5 turnos 0 maullidos
  • Me quedaré sin energía maldita pero no sin opciones!
    Me quedaré sin energía maldita pero no sin opciones!
    Me gusta
    Me entristece
    4
    2 turnos 0 maullidos
  • — Podré quedarme sin energía, sin dinero, con deudas pero jamás sin opciones.— Saca su machete e ira al cerro a pelearse con el diablo.¿?
    — Podré quedarme sin energía, sin dinero, con deudas pero jamás sin opciones.— Saca su machete e ira al cerro a pelearse con el diablo.¿?
    Me gusta
    Me enjaja
    Me shockea
    7
    1 turno 0 maullidos
  • -maldita sea llevo aqui horas y no eh logrado ir mas alla de las orillas de este maldito carnaval.....- Nova caminaba cogeando usando su aprasol a modo de baston

    -puedo aguantar ataques pero es una bruja mayor que yo de milagro no me eh desvanecido.... necesito recuperar mana pero la comida esta contaminada y me niego a comerme a los cadaveres, merecen un digno entierro...- a lo lejos observolos juegos por lo que opto por una opcion poco comvencional, con cuidado se acerco asegurandos eque no hubiera ninguna criatura cerca, tomo uno de los peluche sy lo rompio revelando una gran cantidad de sangre y visceras

    -Bingo!- olfateo un segundo asegurandose que no fueras humanas, cuando confirmo que se trataban de visceras de roedores como ratas y ardillas simplemente abrio la boca y empezo a comer

    -me giento omo gun anigal salgaje...- trago aquello y su cuerpo comenzo a regenerarse lentamente -pero mas opciones no tengo si quiero continuar avanzando...-
    -maldita sea llevo aqui horas y no eh logrado ir mas alla de las orillas de este maldito carnaval.....- Nova caminaba cogeando usando su aprasol a modo de baston -puedo aguantar ataques pero es una bruja mayor que yo de milagro no me eh desvanecido.... necesito recuperar mana pero la comida esta contaminada y me niego a comerme a los cadaveres, merecen un digno entierro...- a lo lejos observolos juegos por lo que opto por una opcion poco comvencional, con cuidado se acerco asegurandos eque no hubiera ninguna criatura cerca, tomo uno de los peluche sy lo rompio revelando una gran cantidad de sangre y visceras -Bingo!- olfateo un segundo asegurandose que no fueras humanas, cuando confirmo que se trataban de visceras de roedores como ratas y ardillas simplemente abrio la boca y empezo a comer -me giento omo gun anigal salgaje...- trago aquello y su cuerpo comenzo a regenerarse lentamente -pero mas opciones no tengo si quiero continuar avanzando...-
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Scarabia alberga a muchos estudiantes reflexivos e intelectuales, conocidos por su intensa rivalidad con Octavinelle durante los exámenes escritos. La residencia enfatiza la importancia de la reflexión y la planificación cuidadosas, y sus estudiantes tienden a considerar sus opciones antes de tomar decisiones importantes.
    Scarabia alberga a muchos estudiantes reflexivos e intelectuales, conocidos por su intensa rivalidad con Octavinelle durante los exámenes escritos. La residencia enfatiza la importancia de la reflexión y la planificación cuidadosas, y sus estudiantes tienden a considerar sus opciones antes de tomar decisiones importantes.
    0 turnos 0 maullidos
  • Día libre en el hospital, pero no en el resto de sus actividades. La investigación que llevaba tiempo realizando debía continuar, los avances y descubrimientos eran, en su mayoría, satisfactorios.

    El problema siempre fue el método de implementación y desarrollo.
    Se ajustó los guantes cuidadosamente, antes de disponerse a salir para realizar algo de "investigación de campo".

    ⸻Esto no se resolverá por su cuenta.⸻ Dijo para sí mismo, considerando todas las opciones que tenía en ese momento a su disposición.
    Día libre en el hospital, pero no en el resto de sus actividades. La investigación que llevaba tiempo realizando debía continuar, los avances y descubrimientos eran, en su mayoría, satisfactorios. El problema siempre fue el método de implementación y desarrollo. Se ajustó los guantes cuidadosamente, antes de disponerse a salir para realizar algo de "investigación de campo". ⸻Esto no se resolverá por su cuenta.⸻ Dijo para sí mismo, considerando todas las opciones que tenía en ese momento a su disposición.
    Me gusta
    Me encocora
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • Coᥒtιᥒυᥲᥴιóᥒ > Roᥣᥱρᥣᥲყ Exᥴᥣυsινᥱ >> 𝐃𝐫𝐚 𝐒𝐚𝐦𝐚𝐧𝐭𝐡𝐚 𝐓𝐚𝐤𝐚𝐡𝐚𝐬𝐡𝐢

    《𝐀 𝐭𝐡𝐢𝐬 𝐜𝐨𝐫𝐧𝐞𝐫 𝐨𝐟 𝐭𝐡𝐞 𝐰𝐨𝐫𝐥𝐝, 𝐞𝐯𝐞𝐫𝐲𝐭𝐡𝐢𝐧𝐠 𝐠𝐨𝐞𝐬 𝐬𝐦𝐨𝐨𝐭𝐡𝐥𝐲.》

    La puerta del consultorio finalmente se abrió tras dos horas de espera, dejando escapar ese olor aséptico y metálico tan propio de las clínicas de alta gama.

    Frederick emergió con el saco descansando sobre el antebrazo y las mangas de la camisa recogidas; en su muñeca, el acero de su Vacheron Constantin captó la luz del pasillo con un destello frío, una marca de éxito que no necesitaba gritar para ser reconocida.

    Su mano derecha, ahora una masa blanca y rígida de vendajes, contrastaba con la soltura de su andar.

    Mientras observaba a la Dra. Samantha intercambiar saludos con el cirujano, Frederick sintió una punzada de admiración.
    «Se mueve en este mundo con una gracia que yo apenas estoy aprendiendo», pensó, adoptando una postura de guardián silencioso. Había algo casi infantil en su docilidad actual, producto de un cóctel de fármacos que suavizaba sus facciones y hacía que el peso del folder con documentos se sintiera extrañamente ligero.

    Una reverencia después, una despedida corta y una "amenaza" de no automedicarse después y ya estaban caminando de regreso por los pasillos.

    —Cuando me hablaron del nivel de la cirugía en Japón, pensé que era puro marketing, una forma elegante de atraer divisas —admitió con una risa breve, el tono de su voz arrastrado levemente por el efecto de los analgésicos.
    —Tuve que tragarme mi orgullo europeo para aceptar que aquí el futuro ya llegó. Jamás imaginé que, a mis años, mi mayor reto sería dominar los kanjis, pero este país tiene una paciencia que te obliga a ser mejor. —

    Pese a la bruma en su cabeza, su instinto de caballero no flaqueó. Con la mano izquierda, la "sana", se las ingenió para empujar las pesadas puertas batientes, ignorando el ligero desequilibrio que sentía. Al llegar al estacionamiento, el calor del asfalto le subió por las piernas, pero se mantuvo firme para abrirle la puerta a ella antes de desplomarse con elegancia en el asiento del copiloto.

    En la pantalla de su móvil, Tabelog mostraba un sinfín de opciones, pero sus ojos se iluminaron al ver un diner de estética americana. El contraste de un refugio occidental en medio de la metrópolis japonesa le pareció el cierre perfecto.

    Con la ruta ya trazada y el ánimo elevado por la química del medicamento y la calidez de su compañía, Frederick se permitió hundirse en el cuero del asiento. Aquella ciudad ya no se sentía extraña; se sentía como un destino que valía la pena habitar.
    Coᥒtιᥒυᥲᥴιóᥒ > Roᥣᥱρᥣᥲყ Exᥴᥣυsινᥱ >> [Samantha_Takahashi] 《𝐀 𝐭𝐡𝐢𝐬 𝐜𝐨𝐫𝐧𝐞𝐫 𝐨𝐟 𝐭𝐡𝐞 𝐰𝐨𝐫𝐥𝐝, 𝐞𝐯𝐞𝐫𝐲𝐭𝐡𝐢𝐧𝐠 𝐠𝐨𝐞𝐬 𝐬𝐦𝐨𝐨𝐭𝐡𝐥𝐲.》 La puerta del consultorio finalmente se abrió tras dos horas de espera, dejando escapar ese olor aséptico y metálico tan propio de las clínicas de alta gama. Frederick emergió con el saco descansando sobre el antebrazo y las mangas de la camisa recogidas; en su muñeca, el acero de su Vacheron Constantin captó la luz del pasillo con un destello frío, una marca de éxito que no necesitaba gritar para ser reconocida. Su mano derecha, ahora una masa blanca y rígida de vendajes, contrastaba con la soltura de su andar. Mientras observaba a la Dra. Samantha intercambiar saludos con el cirujano, Frederick sintió una punzada de admiración. «Se mueve en este mundo con una gracia que yo apenas estoy aprendiendo», pensó, adoptando una postura de guardián silencioso. Había algo casi infantil en su docilidad actual, producto de un cóctel de fármacos que suavizaba sus facciones y hacía que el peso del folder con documentos se sintiera extrañamente ligero. Una reverencia después, una despedida corta y una "amenaza" de no automedicarse después y ya estaban caminando de regreso por los pasillos. —Cuando me hablaron del nivel de la cirugía en Japón, pensé que era puro marketing, una forma elegante de atraer divisas —admitió con una risa breve, el tono de su voz arrastrado levemente por el efecto de los analgésicos. —Tuve que tragarme mi orgullo europeo para aceptar que aquí el futuro ya llegó. Jamás imaginé que, a mis años, mi mayor reto sería dominar los kanjis, pero este país tiene una paciencia que te obliga a ser mejor. — Pese a la bruma en su cabeza, su instinto de caballero no flaqueó. Con la mano izquierda, la "sana", se las ingenió para empujar las pesadas puertas batientes, ignorando el ligero desequilibrio que sentía. Al llegar al estacionamiento, el calor del asfalto le subió por las piernas, pero se mantuvo firme para abrirle la puerta a ella antes de desplomarse con elegancia en el asiento del copiloto. En la pantalla de su móvil, Tabelog mostraba un sinfín de opciones, pero sus ojos se iluminaron al ver un diner de estética americana. El contraste de un refugio occidental en medio de la metrópolis japonesa le pareció el cierre perfecto. Con la ruta ya trazada y el ánimo elevado por la química del medicamento y la calidez de su compañía, Frederick se permitió hundirse en el cuero del asiento. Aquella ciudad ya no se sentía extraña; se sentía como un destino que valía la pena habitar.
    Me gusta
    Me encocora
    4
    5 turnos 0 maullidos
  • Las horas en la carretera daban para mucho, y matar el tiempo dentro de una camioneta no era lo mas sencillo del mundo, tan solo podían, jugar a juegos de viajes, cosa que a Maya la sacaba de quicio, y hablar.
    La rubia, en aquellas conversaciones había conseguido sacar información sobre su acompañante.
    No cosas importantes, sobre de donde venia "RJ" pero si datos mas inocuos, como por ejemplo su fecha de nacimiento.

    Dato que aparece aquel día en su mente, traído a coalición al ver la fecha del día en un periódico dentro de la gasolinera donde estaban repostando.
    Pocos minutos después sale del local con un paquete de cecina, unos refrescos y una pequeña caja envuelta en un feo papel marrón.

    — No tengo muchas opciones, en medio de un viaje para cruzarnos medio país, pero... ¡Feliz cumpleaños, RJ Winchester !
    Las horas en la carretera daban para mucho, y matar el tiempo dentro de una camioneta no era lo mas sencillo del mundo, tan solo podían, jugar a juegos de viajes, cosa que a Maya la sacaba de quicio, y hablar. La rubia, en aquellas conversaciones había conseguido sacar información sobre su acompañante. No cosas importantes, sobre de donde venia "RJ" pero si datos mas inocuos, como por ejemplo su fecha de nacimiento. Dato que aparece aquel día en su mente, traído a coalición al ver la fecha del día en un periódico dentro de la gasolinera donde estaban repostando. Pocos minutos después sale del local con un paquete de cecina, unos refrescos y una pequeña caja envuelta en un feo papel marrón. — No tengo muchas opciones, en medio de un viaje para cruzarnos medio país, pero... ¡Feliz cumpleaños, [WINCHESTER.LEGACY]!
    Me gusta
    Me encocora
    3
    2 turnos 0 maullidos
  • No tenemos libres albedrío...sólo pequeñas dosis que se nos dan.
    El libre albedrío es el juguete que el carcelero le deja al preso para que no escupa frente a los barrotes.
    No eliges; sólo seleccionas entre las opciones que tu genética, tu trauma y tu entorno ya han masticado por ti.
    Crees que decides el camino, pero sólo estás recorriendo el laberinto que tus neuronas y tu historia construyeron antes de que pudieras siquiera pronunciar tu nombre.
    Es una dosis de morfina para el ego.
    Nos hace creer que somos capitanes, cuando en realidad somos simples pasajeros de una inercia química y social.
    Se nos da esa pequeña ilusión de control (el sabor del café, el color de la camisa) para que no nos asfixie la verdad: que somos piezas de dominó cayendo en una fila que comenzó mucho antes de nuestro primer aliento.
    El "yo elijo" es el grito de orgullo de la marioneta que, al no ver hilos, jura que baila por voluntad propia.
    ¿Es tu voluntad un poder real o sólo el eco de una orden que tus instintos ya ejecutaron?
    No tenemos libres albedrío...sólo pequeñas dosis que se nos dan. El libre albedrío es el juguete que el carcelero le deja al preso para que no escupa frente a los barrotes. No eliges; sólo seleccionas entre las opciones que tu genética, tu trauma y tu entorno ya han masticado por ti. Crees que decides el camino, pero sólo estás recorriendo el laberinto que tus neuronas y tu historia construyeron antes de que pudieras siquiera pronunciar tu nombre. Es una dosis de morfina para el ego. Nos hace creer que somos capitanes, cuando en realidad somos simples pasajeros de una inercia química y social. Se nos da esa pequeña ilusión de control (el sabor del café, el color de la camisa) para que no nos asfixie la verdad: que somos piezas de dominó cayendo en una fila que comenzó mucho antes de nuestro primer aliento. El "yo elijo" es el grito de orgullo de la marioneta que, al no ver hilos, jura que baila por voluntad propia. ¿Es tu voluntad un poder real o sólo el eco de una orden que tus instintos ya ejecutaron?
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    (( Me gusta mucho que se pueda abrazar a otros personajes, es lindo sentirse cobijada con su cariño, pero echo mucho en falta la posibilidad de responder con el dedo corazón a ciertas personitas. Molaría tener opciones. ))
    (( Me gusta mucho que se pueda abrazar a otros personajes, es lindo sentirse cobijada con su cariño, pero echo mucho en falta la posibilidad de responder con el dedo corazón a ciertas personitas. Molaría tener opciones. )) :STK-19:
    Me encocora
    Me enjaja
    Me endiabla
    6
    7 comentarios 0 compartidos
Ver más resultados
Patrocinados