• Aventurada por la ausencia de supervisión, Victoria se echó a los hombros la labor de introducir innovación a cuenta gotas. No podía encomendar a sus modelos que pasearan por el mercado vistiendo la capa doble, se arriesgaría a que fueran cuestionadas y no supieran como defender el gusto o elucubrar razón de por qué la habían comprado. El diseño extranjero tendía a ser mal visto, los detalles visuales e intrincados eran relegados exclusivamente para las esferas altas de la sociedad. Pero, ¿si pudiera hacerlo sentir como algo generacional? Llamar a la aparente necesidad de uno, un elemento difícil de costear que pudiera consolidar su lugar en el lecho doméstico a pesar de todo.

    Había tratado la tela con unas bayas especiales y alumbre, durante una semana cada pieza, cada hilo, cada espacio. Ahora seca y espléndida, tocaba ponerlo a prueba. Si su teoría era correcta, el agua resbalaría de la prenda escudando el torso y el aroma a sudor quedaría neutralizado donde tocara. Un avance de ese calibre abriría las puertas a una tranquilidad de espíritu si pudiera replicarle en telas más delgadas, pero por ahora, tocaba pasar de fe a milagro.

    Aventurada por la ausencia de supervisión, Victoria se echó a los hombros la labor de introducir innovación a cuenta gotas. No podía encomendar a sus modelos que pasearan por el mercado vistiendo la capa doble, se arriesgaría a que fueran cuestionadas y no supieran como defender el gusto o elucubrar razón de por qué la habían comprado. El diseño extranjero tendía a ser mal visto, los detalles visuales e intrincados eran relegados exclusivamente para las esferas altas de la sociedad. Pero, ¿si pudiera hacerlo sentir como algo generacional? Llamar a la aparente necesidad de uno, un elemento difícil de costear que pudiera consolidar su lugar en el lecho doméstico a pesar de todo. Había tratado la tela con unas bayas especiales y alumbre, durante una semana cada pieza, cada hilo, cada espacio. Ahora seca y espléndida, tocaba ponerlo a prueba. Si su teoría era correcta, el agua resbalaría de la prenda escudando el torso y el aroma a sudor quedaría neutralizado donde tocara. Un avance de ese calibre abriría las puertas a una tranquilidad de espíritu si pudiera replicarle en telas más delgadas, pero por ahora, tocaba pasar de fe a milagro.
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  • Pero cuando nadie mira los dos nos sentimos libres.
    Pero cuando nadie mira los dos nos sentimos libres.
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  • Tolerante a las visitas inesperadas ha tomado su libreta y el bolígrafo.

    "Qué te trae por aquí".

    Escribió.
    Tolerante a las visitas inesperadas ha tomado su libreta y el bolígrafo. "Qué te trae por aquí". Escribió.
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  • ────୨ 𝑷𝒂𝒓𝒊𝒔, 𝑭𝒓𝒂𝒏𝒄𝒊𝒂 ৎ────
    𝟑:𝟎𝟎 𝐩.𝐦

    Ya se cumplían dos meses de su estancia en Francia, su motivo de viaje era laboral: inauguración de una exposición en la que él y su equipo habían estado trabajando durante meses, esta vez no como artista, sino como curador y registrador de la misma.

    Luego del exitoso evento, él mismo se había autoproclamado de vacaciones, así que contaba con cierto tiempo libre. Ansiaba pasear por la espléndida ciudad. Sobre la mesa de caoba reposaba una delicada carta, el director del museo le había extendido una invitación para ir a la Opéra Bastille, presentaban 𝑆𝑖𝑒𝑔𝑓𝑟𝑖𝑒𝑑 de Wagner y Eunwoo no planeaba perderse tal divino espectáculo.

    Después de un baño caliente que revitalizó su cuerpo, vistió un sencillo aunque elegante traje negro, hecho a la medida, decidió peinar hacia atrás su cabello azabache y se acomodó su característico reloj de muñeca. Cualquier persona que lo viera reconocería en él a un hombre de porte místico y refinado con el semblante serio que lo hacía resaltar. Poseía un distinguido atractivo, ni siquiera tenía que esforzarse para lograr aquello.

    𝟓:𝟎𝟎 𝐩.𝐦

    Una vez dentro del automóvil, el chófer que lo había esperado tomó rumbo hacia el teatro. Debía admitir que la emoción había crecido en su pecho al recibir la invitación, amaba profundamente ir al teatro a apreciar obras, óperas, recitales y ballets. Nunca ejerció la música, pero siempre fue un amante de ella.

    Al llegar al lugar de arquitectura moderna, con un recinto hermoso y pulcro, la multitud ya adornaba el amplio pabellón, pues faltaba poco para que llamaran a entrar a la sala. Desde una posición alejada tomó nota de las personas que allí se encontraban, analizando el entorno, los movimientos, las pieles. Se acercó a su lado el director, quien lo saludó con carisma y gratitud por su asistencia, también le presentó a una joven colega: una mujer esbelta, amable, de fino vestido y agradable aroma.

    Luego de una breve y amena charla, los dos se quedaron solos, y el pelinegro regalándole a la fémina su más brillante y seductora sonrisa, siendo correspondido por esta, supo inmediatamente que aquella velada resultaría interesante.
    ────୨ 𝑷𝒂𝒓𝒊𝒔, 𝑭𝒓𝒂𝒏𝒄𝒊𝒂 ৎ──── 𝟑:𝟎𝟎 𝐩.𝐦 Ya se cumplían dos meses de su estancia en Francia, su motivo de viaje era laboral: inauguración de una exposición en la que él y su equipo habían estado trabajando durante meses, esta vez no como artista, sino como curador y registrador de la misma. Luego del exitoso evento, él mismo se había autoproclamado de vacaciones, así que contaba con cierto tiempo libre. Ansiaba pasear por la espléndida ciudad. Sobre la mesa de caoba reposaba una delicada carta, el director del museo le había extendido una invitación para ir a la Opéra Bastille, presentaban 𝑆𝑖𝑒𝑔𝑓𝑟𝑖𝑒𝑑 de Wagner y Eunwoo no planeaba perderse tal divino espectáculo. Después de un baño caliente que revitalizó su cuerpo, vistió un sencillo aunque elegante traje negro, hecho a la medida, decidió peinar hacia atrás su cabello azabache y se acomodó su característico reloj de muñeca. Cualquier persona que lo viera reconocería en él a un hombre de porte místico y refinado con el semblante serio que lo hacía resaltar. Poseía un distinguido atractivo, ni siquiera tenía que esforzarse para lograr aquello. 𝟓:𝟎𝟎 𝐩.𝐦 Una vez dentro del automóvil, el chófer que lo había esperado tomó rumbo hacia el teatro. Debía admitir que la emoción había crecido en su pecho al recibir la invitación, amaba profundamente ir al teatro a apreciar obras, óperas, recitales y ballets. Nunca ejerció la música, pero siempre fue un amante de ella. Al llegar al lugar de arquitectura moderna, con un recinto hermoso y pulcro, la multitud ya adornaba el amplio pabellón, pues faltaba poco para que llamaran a entrar a la sala. Desde una posición alejada tomó nota de las personas que allí se encontraban, analizando el entorno, los movimientos, las pieles. Se acercó a su lado el director, quien lo saludó con carisma y gratitud por su asistencia, también le presentó a una joven colega: una mujer esbelta, amable, de fino vestido y agradable aroma. Luego de una breve y amena charla, los dos se quedaron solos, y el pelinegro regalándole a la fémina su más brillante y seductora sonrisa, siendo correspondido por esta, supo inmediatamente que aquella velada resultaría interesante.
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  • — Uhm, ese conjunto se ve muy bonito. ¿Debería comprarlo? — Así es, en su tiempo libre es una chica como cualquier otra. (?)
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  • 罪はないのか?罰はどれくらい厳しいのでしょうか?
    (¿Estas libre de pecados? ¿Que tan duro sera mi castigo?)
    罪はないのか?罰はどれくらい厳しいのでしょうか? (¿Estas libre de pecados? ¿Que tan duro sera mi castigo?)
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  • Trato hecho
    Fandom Persona 3
    Categoría Comedia
    Akihiko Sanada
    Mitsuru Kirijo


    Soy un hombre que siempre cumple sus promesas y cuando firma un trato también.
    Tal y como acorde con Akihiko estuve trabajando duro hasta las 18:35, mi chofer paso por mi apartamento para recoger a Chiro.
    Esta acostado sobre los otros asientos libres mientras envió un correo electrónico para reunirme mañana con mi nuevo chef y estaba ver por fin he encontrado al adecuado.
    Antes trabajaba en mi restaurante favorito pero después de tener varias reuniones y de la oferta que le hice, va a trabajar para mí.

    Chiro y yo nos encontramos en la entrada del edificio, esperando a que se abran las puertas del ascensor.
    Faltan tres minutos exactos para que sean las siete.
    [Sanada_Thcx] [Thxicewoman] Soy un hombre que siempre cumple sus promesas y cuando firma un trato también. Tal y como acorde con Akihiko estuve trabajando duro hasta las 18:35, mi chofer paso por mi apartamento para recoger a Chiro. Esta acostado sobre los otros asientos libres mientras envió un correo electrónico para reunirme mañana con mi nuevo chef y estaba ver por fin he encontrado al adecuado. Antes trabajaba en mi restaurante favorito pero después de tener varias reuniones y de la oferta que le hice, va a trabajar para mí. Chiro y yo nos encontramos en la entrada del edificio, esperando a que se abran las puertas del ascensor. Faltan tres minutos exactos para que sean las siete.
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
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  • *Nadie :
    Absolutamente nadie:
    Ella : jo, qué dolor de espalda,¿ No?
    Also ella : lleva toda la tarde , boli y libreta en mano, sentada medio haciendo el Buda en una postura medio rara. En fin la : hipogatusa pa matar la Tusa (???)*
    *Nadie : Absolutamente nadie: Ella : jo, qué dolor de espalda,¿ No? Also ella : lleva toda la tarde , boli y libreta en mano, sentada medio haciendo el Buda en una postura medio rara. En fin la : hipogatusa pa matar la Tusa (???)*
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  • Muy misteriosamente -y milagrosamente- había preparado café, y un intento de ensalada que parecía más un collage de verduras sobrevivientes. Sirvió dos tazas humeantes justo antes de convocar a Veyra Leˑron y Kieran a una reunión en la cocina (?)

    —¡Ahem! Atención, por favor —anunció, dando un golpecito a la encimera con una libreta de notas que tenía en su mano— los he convocado hoy a esta... reunión oficial... porque, dado el hecho de que últimamente mi mansión se ha convertido en su residencia no oficial, y hasta tienen habitaciones asignadas... he considerado necesario establecer un sistema de responsabilidades domésticas. Mhm, para mantener el orden... o algo así (?) —intentó sonar seria mientras lo decía, pero estuvo todo el rato intentando contener una sonrisa traviesa
    Muy misteriosamente -y milagrosamente- había preparado café, y un intento de ensalada que parecía más un collage de verduras sobrevivientes. Sirvió dos tazas humeantes justo antes de convocar a [vey.ra] y [forever.tainted] a una reunión en la cocina (?) —¡Ahem! Atención, por favor —anunció, dando un golpecito a la encimera con una libreta de notas que tenía en su mano— los he convocado hoy a esta... reunión oficial... porque, dado el hecho de que últimamente mi mansión se ha convertido en su residencia no oficial, y hasta tienen habitaciones asignadas... he considerado necesario establecer un sistema de responsabilidades domésticas. Mhm, para mantener el orden... o algo así (?) —intentó sonar seria mientras lo decía, pero estuvo todo el rato intentando contener una sonrisa traviesa
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  • Veamos… Creo que por aquí leí un poco de esa hierba fina.

    -Está leyenda un recetario de hierbas medicinales que ella misma escribió y copió en su libreta, buscando si le faltaba algún ingrediente para su brebaje.-
    Veamos… Creo que por aquí leí un poco de esa hierba fina. -Está leyenda un recetario de hierbas medicinales que ella misma escribió y copió en su libreta, buscando si le faltaba algún ingrediente para su brebaje.-
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