• Los últimos días han sido excesivamente demandantes. Tanto así que no había tenido ni un momento de descanso. Turnos dobles, cirugías, guardias y la posible amenaza de una enfermedad infectocontagiosa en el quirófano le habían tenido completamente ocupado.

    Una vez que se liberó, y que finalmente pudo descansar, lo primero que hizo fue solicitar varios días de vacaciones.
    Quería enfocarse en sí mismo, en sus investigaciones, en descansar y en estirar el cuerpo de nueva cuenta.

    Mientras estaba sentado en el sofá, descansando finalmente de todo el trabajo tan agobiante, comenzó a cabecear.
    Sus ojos comenzaron a vencerse víctimas del cansancio y el sueño acumulados.

    Cerró los ojos y, finalmente, se permitió dormir.

    [ Las responsabilidades adultas definitivamente me han tenido ausente muchísimo tiempo. No solo Donn necesita dormir... ]
    Los últimos días han sido excesivamente demandantes. Tanto así que no había tenido ni un momento de descanso. Turnos dobles, cirugías, guardias y la posible amenaza de una enfermedad infectocontagiosa en el quirófano le habían tenido completamente ocupado. Una vez que se liberó, y que finalmente pudo descansar, lo primero que hizo fue solicitar varios días de vacaciones. Quería enfocarse en sí mismo, en sus investigaciones, en descansar y en estirar el cuerpo de nueva cuenta. Mientras estaba sentado en el sofá, descansando finalmente de todo el trabajo tan agobiante, comenzó a cabecear. Sus ojos comenzaron a vencerse víctimas del cansancio y el sueño acumulados. Cerró los ojos y, finalmente, se permitió dormir. [ Las responsabilidades adultas definitivamente me han tenido ausente muchísimo tiempo. No solo Donn necesita dormir... ]
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  • El zumbido del aire acondicionado central era el único sonido que se atrevía a interrumpir la quietud en las oficinas ejecutivas del Clan Tojo. El espacio, conservaba un aroma persistente a tabaco caro; era una estancia diseñada, para proyectar una jerarquía de poder inamovible. Para el Sexto Presidente, un hombre de un idealismo frustrante que aún buscaba el sol tras cada sombra, esa habitación representaba una familia unida por el honor. Para Mine, no era más que una sala de juntas de clase alta; los hombres allí sentados eran solo activos y pasivos volátiles en un balance general.

    Mine se inclinó con movimientos fluidos y silenciosos, destacando como una silueta rígida dentro de su traje color carbón. Susurró al oído del Presidente con una frecuencia baja, casi imperceptible. En sus labios lucía esa sonrisa: una curva practicada que nunca alcanzaba sus ojos. Mientras hablaba, su mirada no se fijaba en su jefe, sino en el hombre sentado al otro lado del vasto escritorio de caoba: el patriarca de una pequeña familia subsidiaria cuya cartera mostraba más pérdidas que ganancias. El rostro del hombre, hinchado y cubierto por una fina película de sudor, delataba su pánico. Sus ojos se encontraron con los de Mine un segundo y cayeron de inmediato, estaba inquieto; para efectos prácticos, ya era culpable.

    ❛Señor, sabe cuánto respeto su deseo de armonía❜­­ ­ murmuró Mine, lanzando palabras como púas de seda. ❛Pero los rumores han dejado de serlo. Circulan, ganan tracción y, como usted bien sabe, la desinformación es el enemigo más temible.❜­­ ­

    Se incorporó y ajustó el puño de su camisa mientras el Presidente asentía con un peso de entendimiento en la mirada. El líder no necesitaba conocer los detalles de cómo Mine había verificado los hechos; solo necesitaba que el problema se resolviera. Mine era la mano que ejecutaba el trabajo sucio, el bisturí que extirpaba la podredumbre para que la conciencia de su superior permaneciera tan impoluta como sus trajes blancos.

    Mine no era una buena persona. Esto era un hecho cuantitativo, tan irrebatible como cualquier cifra en una hoja de cálculo. La variable común en cada catástrofe a su alrededor era él mismo. Había llegado a la conclusión de que era intrínsecamente malo, pero no de una forma teatral, sino de la manera en que un sistema operativo está defectuoso desde su primera línea de código. Su directiva principal era la eficiencia y la autopreservación; en su ejecución, siempre dejaba un rastro de escombros. Arruinaba vidas sin dudarlo, orquestando guerras internas para eliminar la "basura" y lograr que el Clan funcionara correctamente.
    La escena siguiente fue la conclusión lógica del proceso. Se encontraban en una habitación pequeña, estéril y sin ventanas, ubicada en el sótano que servía al departamento de auditoría interna.
    El patriarca subsidiario estaba de rodillas sobre una lona de plástico azul, con el rostro empapado en terror. Un tanto yacía sobre un paño blanco a su lado. El ritual se llamaba yubitsume: expiación mediante la amputación. Mine observaba a unos metros de distancia con un cigarrillo encendido entre los dedos, manteniendo algo irritado por los sollozos del hombre.
    ❛Dicen que es una oportunidad para la purificación❜­­ ­ dijo Mine, cortando el llanto con su voz afilada. ❛Personalmente, encuentro esa definición demasiado idealista. Su descuido al permitir el asesinato de varios oficiales de seguridad no fue un simple crimen, sino un error sísmico que atrajo investigaciones y volatilidad. Y yo, caballero, desprecio la volatilidad.❜­­ ­

    Dio una calada larga al cigarrillo. Observó la mano temblorosa alcanzar el cuchillo. Los sentimientos del hombre tenían para Mine la misma relevancia que las emociones de una hormiga.
    El hombre gritó, un sonido animal y crudo, cuando el filo penetró la piel del meñique izquierdo. El metal se hundió con una resistencia inicial antes de morder el hueso. Mine no parpadeó; escuchó el crujido húmedo de la articulación separándose. La hoja se abrió paso a través de tendones y cartílagos con un chirrido sordo contra la madera, liberando un chorro de carmesí espeso que salpicó la lona con un golpeteo rítmico. Mine se arrodilló lentamente, bajando al nivel del hombre que sollozaba, cuidando que sus zapatos de cuero no tocaran el charco que se expandía. Exhaló una pluma de humo.
    ❛Míreme❜­­ ­ ordenó en un susurro. Los ojos llenos de lágrimas del hombre se encontraron con los suyos. La sonrisa de Mine regresó, más esa sonrisa no expresaba nada.
    ❛Tome esto como una lección de responsabilidad, un concepto que parece haber olvidado al creer que podía matar oficiales de la ley sin consecuencias para el resto de nosotros.❜­­ ­ Hizo una pausa, permitiendo que el dolor se hundiera en la psique del otro.
    ❛Mañana por la mañana, su familia elegirá a un nuevo patriarca; alguien que entienda de responsabilidades. La pérdida de un dedo es un coste menor comparado con la pérdida del estatuto de toda su estirpe. Debería agradecerme la reestructuración.❜­­ ­
    El zumbido del aire acondicionado central era el único sonido que se atrevía a interrumpir la quietud en las oficinas ejecutivas del Clan Tojo. El espacio, conservaba un aroma persistente a tabaco caro; era una estancia diseñada, para proyectar una jerarquía de poder inamovible. Para el Sexto Presidente, un hombre de un idealismo frustrante que aún buscaba el sol tras cada sombra, esa habitación representaba una familia unida por el honor. Para Mine, no era más que una sala de juntas de clase alta; los hombres allí sentados eran solo activos y pasivos volátiles en un balance general. Mine se inclinó con movimientos fluidos y silenciosos, destacando como una silueta rígida dentro de su traje color carbón. Susurró al oído del Presidente con una frecuencia baja, casi imperceptible. En sus labios lucía esa sonrisa: una curva practicada que nunca alcanzaba sus ojos. Mientras hablaba, su mirada no se fijaba en su jefe, sino en el hombre sentado al otro lado del vasto escritorio de caoba: el patriarca de una pequeña familia subsidiaria cuya cartera mostraba más pérdidas que ganancias. El rostro del hombre, hinchado y cubierto por una fina película de sudor, delataba su pánico. Sus ojos se encontraron con los de Mine un segundo y cayeron de inmediato, estaba inquieto; para efectos prácticos, ya era culpable. ❛Señor, sabe cuánto respeto su deseo de armonía❜­­ ­ murmuró Mine, lanzando palabras como púas de seda. ❛Pero los rumores han dejado de serlo. Circulan, ganan tracción y, como usted bien sabe, la desinformación es el enemigo más temible.❜­­ ­ Se incorporó y ajustó el puño de su camisa mientras el Presidente asentía con un peso de entendimiento en la mirada. El líder no necesitaba conocer los detalles de cómo Mine había verificado los hechos; solo necesitaba que el problema se resolviera. Mine era la mano que ejecutaba el trabajo sucio, el bisturí que extirpaba la podredumbre para que la conciencia de su superior permaneciera tan impoluta como sus trajes blancos. Mine no era una buena persona. Esto era un hecho cuantitativo, tan irrebatible como cualquier cifra en una hoja de cálculo. La variable común en cada catástrofe a su alrededor era él mismo. Había llegado a la conclusión de que era intrínsecamente malo, pero no de una forma teatral, sino de la manera en que un sistema operativo está defectuoso desde su primera línea de código. Su directiva principal era la eficiencia y la autopreservación; en su ejecución, siempre dejaba un rastro de escombros. Arruinaba vidas sin dudarlo, orquestando guerras internas para eliminar la "basura" y lograr que el Clan funcionara correctamente. La escena siguiente fue la conclusión lógica del proceso. Se encontraban en una habitación pequeña, estéril y sin ventanas, ubicada en el sótano que servía al departamento de auditoría interna. El patriarca subsidiario estaba de rodillas sobre una lona de plástico azul, con el rostro empapado en terror. Un tanto yacía sobre un paño blanco a su lado. El ritual se llamaba yubitsume: expiación mediante la amputación. Mine observaba a unos metros de distancia con un cigarrillo encendido entre los dedos, manteniendo algo irritado por los sollozos del hombre. ❛Dicen que es una oportunidad para la purificación❜­­ ­ dijo Mine, cortando el llanto con su voz afilada. ❛Personalmente, encuentro esa definición demasiado idealista. Su descuido al permitir el asesinato de varios oficiales de seguridad no fue un simple crimen, sino un error sísmico que atrajo investigaciones y volatilidad. Y yo, caballero, desprecio la volatilidad.❜­­ ­ Dio una calada larga al cigarrillo. Observó la mano temblorosa alcanzar el cuchillo. Los sentimientos del hombre tenían para Mine la misma relevancia que las emociones de una hormiga. El hombre gritó, un sonido animal y crudo, cuando el filo penetró la piel del meñique izquierdo. El metal se hundió con una resistencia inicial antes de morder el hueso. Mine no parpadeó; escuchó el crujido húmedo de la articulación separándose. La hoja se abrió paso a través de tendones y cartílagos con un chirrido sordo contra la madera, liberando un chorro de carmesí espeso que salpicó la lona con un golpeteo rítmico. Mine se arrodilló lentamente, bajando al nivel del hombre que sollozaba, cuidando que sus zapatos de cuero no tocaran el charco que se expandía. Exhaló una pluma de humo. ❛Míreme❜­­ ­ ordenó en un susurro. Los ojos llenos de lágrimas del hombre se encontraron con los suyos. La sonrisa de Mine regresó, más esa sonrisa no expresaba nada. ❛Tome esto como una lección de responsabilidad, un concepto que parece haber olvidado al creer que podía matar oficiales de la ley sin consecuencias para el resto de nosotros.❜­­ ­ Hizo una pausa, permitiendo que el dolor se hundiera en la psique del otro. ❛Mañana por la mañana, su familia elegirá a un nuevo patriarca; alguien que entienda de responsabilidades. La pérdida de un dedo es un coste menor comparado con la pérdida del estatuto de toda su estirpe. Debería agradecerme la reestructuración.❜­­ ­
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  • *Sacó la carne del horno y con eso terminó de preparar la cena de hoy, el motivo de la preparación es para recibir a sus amigos con los que promocionaba Coca Cola, digo, para charlar acerca de muchos planes a futuro, cómo por ejemplo, organización de la banda musical de Jero, y las investigaciones paranormales o sobrenaturales de Bianca y Nicole.*

    Jero Rael 💀 Bianca Auditore Nicole Thompson
    *Sacó la carne del horno y con eso terminó de preparar la cena de hoy, el motivo de la preparación es para recibir a sus amigos con los que promocionaba Coca Cola, digo, para charlar acerca de muchos planes a futuro, cómo por ejemplo, organización de la banda musical de Jero, y las investigaciones paranormales o sobrenaturales de Bianca y Nicole.* [Jeroaberration0] [Freaky_Ghost_Ovni_531] [nicole_goth]
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  • -mientras observaba desde las montañas aquel paisaje de la ciudad que alguna vez llamo hogar, Keinshi liberaba de su cuerpo un aura hecha con su poder siendo algo aplastante para los seres vivos a su alrededor-

    La humanidad jamás aprenderá de sus errores, siempre existirán aquellos que deseen apoderarse del trono de nuestro creador.
    Fue por ese deseo como me crearon, deseaban un arma capaz de derrotar incluso a un dios, pero como era de esperarse la ciencia y sus investigaciones siempre tendrán un fallo, tienen miedo al saber que estoy libre caminando entre ellos y se preguntan.. cual será mí siguiente movimiento
    -mientras observaba desde las montañas aquel paisaje de la ciudad que alguna vez llamo hogar, Keinshi liberaba de su cuerpo un aura hecha con su poder siendo algo aplastante para los seres vivos a su alrededor- La humanidad jamás aprenderá de sus errores, siempre existirán aquellos que deseen apoderarse del trono de nuestro creador. Fue por ese deseo como me crearon, deseaban un arma capaz de derrotar incluso a un dios, pero como era de esperarse la ciencia y sus investigaciones siempre tendrán un fallo, tienen miedo al saber que estoy libre caminando entre ellos y se preguntan.. cual será mí siguiente movimiento
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  • Mejor escondanse eruditos corruptos.. las investigaciones de la academia no les serán reveladas mientras yo esté presente.
    Y no permitiré que las reglas sean quebrantadas, acabaré con todo mal aunque se acabe mí vida en el proceso
    Mejor escondanse eruditos corruptos.. las investigaciones de la academia no les serán reveladas mientras yo esté presente. Y no permitiré que las reglas sean quebrantadas, acabaré con todo mal aunque se acabe mí vida en el proceso
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  • Noticias que lo cambiarían todo
    Fandom Harry Potter
    Categoría Drama
    Thomas, como siempre, había llegado antes de la hora acordada. Era una mezcla de nervios e impaciencia, en primer lugar por ella. Por volver a ver a Rose. En segundo lugar, por la noticia que se traía entre manos. Una noticia emocionante y, cuanto menos, positiva. Aquel recóndito enclave seguía igual que siempre: tranquilo, apartado, casi parecía suspendido fuera del tiempo en aquel pequeño rincón de Bibury que ambos habían hecho suyo verano tras verano. El murmullo del agua del estrecho arroyo y el vaivén de las hojas cuya sombra se proyectaba sobre el banco de madera le eran totalmente familiares, pero aquel día todo parecía pintado de una tensión distinta, un poco más espesa.

    Se había detenido un instante a la entrada del parque antes de decidirse a entrar finalmente, con la mirada fija en el punto donde solían sentarse desde que eran unos críos. Recordaba demasiadas cosas allí. El musical sonido de la risa de Rose, las conversaciones que parecían no tener fin, las promesas que nunca habían llegado a formularse en voz alta pero que para ambos eran reales. Y ahora… ahora todo pendía de un hilo muy fino. Era emocionante. Porque si salía bien… todo saldría MUY bien. Pero si algo iba mal… sus destinos se volverían oscuros y aciagos.

    Apretaba ligeramente la mandíbula, intentando mantener la compostura. Desde que Rose le había confesado lo del compromiso con Alexander Barrow, algo en Thomas se había quebrado de forma silenciosa pero irreversible. No era capaz de aceptar la sola idea de verla unida a otro. Y mucho menos si ese “otro” era alguien vinculado a todo aquello contra lo que él luchaba cada día. La sola mención de los Barrow y su lealtad hacia Lord Voldemort le revolvía el estómago y le hacía querer vomitar bilis.

    Pero esa vez era distinto.

    Esa vez tenía algo. Lo sabía. Un hilo del que tirar. Un chivatazo limpio. Había pasado días enteros aferrándose a aquella corazonada, habia insistido en la Oficina de Aurores hasta resultar casi insoportable. No podía actuar asi debido su rango. De hecho, no. Él no solía actuar así; él mismo lo sabía. Siempre había sido metódico, racional, un digno estudiante de la casa Ravenclaw. Pero aquello no era un caso más. Era ella. Y por ella estaba dispuesto a tensar todos los límites hasta donde hiciera falta.

    La redada estaba en marcha. Todo estaba preparado. No habia vuelta atrás. Si el chivatazo era cierto como él sentía que era, aquel golpe podría desestabilizar lo suficiente a Barrow como para frenar aquella dichosa boda. Le permitiría exponer vínculos de la familia Barrow con el señor tenebroso, lo cual provocaría muchísimas investigaciones, juicios.... Y a Thomas y Rose les permitiría ganar tiempo. Les daría una oportunidad.

    Respiraba despacio, intentando parecer tranquilo, llevándose una mano al rostro durante un segundo, intentando ordenar sus pensamientos antes de verla. Porque en cuanto la pelirroja apareciera, sabía que todo lo demás dejaría de tener importancia. Siempre pasaba.

    Cuando finalmente escuchó pasos acercándose, su cuerpo reaccionó antes que su propio cerebro. Se levantó del banco, girándose después hacia el sonido, con el corazón palpitando con fuerza contra su pecho.

    Había ensayado mil veces lo que iba a decirle.

    Pero en ese instante, al saber que estaba a punto de verla, todas las palabras parecían haberse borrado de un plumazo de su memoria.

    “Por Merlín, qué mala suerte”, pensó

    Rose La—Gâre
    Thomas, como siempre, había llegado antes de la hora acordada. Era una mezcla de nervios e impaciencia, en primer lugar por ella. Por volver a ver a Rose. En segundo lugar, por la noticia que se traía entre manos. Una noticia emocionante y, cuanto menos, positiva. Aquel recóndito enclave seguía igual que siempre: tranquilo, apartado, casi parecía suspendido fuera del tiempo en aquel pequeño rincón de Bibury que ambos habían hecho suyo verano tras verano. El murmullo del agua del estrecho arroyo y el vaivén de las hojas cuya sombra se proyectaba sobre el banco de madera le eran totalmente familiares, pero aquel día todo parecía pintado de una tensión distinta, un poco más espesa. Se había detenido un instante a la entrada del parque antes de decidirse a entrar finalmente, con la mirada fija en el punto donde solían sentarse desde que eran unos críos. Recordaba demasiadas cosas allí. El musical sonido de la risa de Rose, las conversaciones que parecían no tener fin, las promesas que nunca habían llegado a formularse en voz alta pero que para ambos eran reales. Y ahora… ahora todo pendía de un hilo muy fino. Era emocionante. Porque si salía bien… todo saldría MUY bien. Pero si algo iba mal… sus destinos se volverían oscuros y aciagos. Apretaba ligeramente la mandíbula, intentando mantener la compostura. Desde que Rose le había confesado lo del compromiso con Alexander Barrow, algo en Thomas se había quebrado de forma silenciosa pero irreversible. No era capaz de aceptar la sola idea de verla unida a otro. Y mucho menos si ese “otro” era alguien vinculado a todo aquello contra lo que él luchaba cada día. La sola mención de los Barrow y su lealtad hacia Lord Voldemort le revolvía el estómago y le hacía querer vomitar bilis. Pero esa vez era distinto. Esa vez tenía algo. Lo sabía. Un hilo del que tirar. Un chivatazo limpio. Había pasado días enteros aferrándose a aquella corazonada, habia insistido en la Oficina de Aurores hasta resultar casi insoportable. No podía actuar asi debido su rango. De hecho, no. Él no solía actuar así; él mismo lo sabía. Siempre había sido metódico, racional, un digno estudiante de la casa Ravenclaw. Pero aquello no era un caso más. Era ella. Y por ella estaba dispuesto a tensar todos los límites hasta donde hiciera falta. La redada estaba en marcha. Todo estaba preparado. No habia vuelta atrás. Si el chivatazo era cierto como él sentía que era, aquel golpe podría desestabilizar lo suficiente a Barrow como para frenar aquella dichosa boda. Le permitiría exponer vínculos de la familia Barrow con el señor tenebroso, lo cual provocaría muchísimas investigaciones, juicios.... Y a Thomas y Rose les permitiría ganar tiempo. Les daría una oportunidad. Respiraba despacio, intentando parecer tranquilo, llevándose una mano al rostro durante un segundo, intentando ordenar sus pensamientos antes de verla. Porque en cuanto la pelirroja apareciera, sabía que todo lo demás dejaría de tener importancia. Siempre pasaba. Cuando finalmente escuchó pasos acercándose, su cuerpo reaccionó antes que su propio cerebro. Se levantó del banco, girándose después hacia el sonido, con el corazón palpitando con fuerza contra su pecho. Había ensayado mil veces lo que iba a decirle. Pero en ese instante, al saber que estaba a punto de verla, todas las palabras parecían haberse borrado de un plumazo de su memoria. “Por Merlín, qué mala suerte”, pensó [R0SELG]
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  • *Entre las investigaciones para buscar información sobre el Lyche, y el entrenamiento extrasensorial de Bianca Auditore nos hayamos en la biblioteca cercana ya que no había información disponible al respecto en la internete. Mientras leía algunos tomos de ocultismo sin levantar la mirada le pregunté a Bianca.*

    "¿Bianca puedes pasarme el tomo 3 de 'Entidades Infernales' por favor? Está en la repisa alta a mis espaldas."

    *Cuando la muchacha accedió y saco el libro, sin querer se salió un tomo más grande que el Códice Gigas con la tapa dura de la Repisa y me cayó como un Yunque en toda la cabezota. El título del libro que me cayó encima era "Como hacer Malvaviscos bien Blanditos"*


    "¡BIANCA! ¡NIÑA IMPRUDENTE! ¡TEN MAS CUIDADO! ¡A LA PROXIMA IRE A TU DEPARTAMENTO A CORTARTE EL INTERNET!"

    *El resto del día tuve que andar todo vendado porque algún IMBECIL se le ocurrió que sería buena idea escribir un libro sobre malvaviscos Blanditos con tapa de acero.*
    *Entre las investigaciones para buscar información sobre el Lyche, y el entrenamiento extrasensorial de [Freaky_Ghost_Ovni_531] nos hayamos en la biblioteca cercana ya que no había información disponible al respecto en la internete. Mientras leía algunos tomos de ocultismo sin levantar la mirada le pregunté a Bianca.* "¿Bianca puedes pasarme el tomo 3 de 'Entidades Infernales' por favor? Está en la repisa alta a mis espaldas." *Cuando la muchacha accedió y saco el libro, sin querer se salió un tomo más grande que el Códice Gigas con la tapa dura de la Repisa y me cayó como un Yunque en toda la cabezota. El título del libro que me cayó encima era "Como hacer Malvaviscos bien Blanditos"* :STK-77: "¡BIANCA! ¡NIÑA IMPRUDENTE! ¡TEN MAS CUIDADO! ¡A LA PROXIMA IRE A TU DEPARTAMENTO A CORTARTE EL INTERNET!" *El resto del día tuve que andar todo vendado porque algún IMBECIL se le ocurrió que sería buena idea escribir un libro sobre malvaviscos Blanditos con tapa de acero.* :STK-22:
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  • —La casa en las colinas en Tokio poco a poco fue acumulando polvo y nadie supo del paradero de Minami, ahora su hogar era su "guarida" una finca familiar enorme en Inglaterra, que había pasado a sus manos, en esa misma ella tenía concentradas todas sus investigaciones, además de un estudio y una biblioteca privada, estaba lejos de la civilización, lo que llamarían una casa de campo de los antiguos aristócratas de la sociedad de Mayfair. Quizá era una manera de recluirse de la gente, estar sola con sus pensamientos, llorar o enojarse tanto para romper cosas o simplemente expresar sus emociones en arte, se olvidó por completo de Japón y de su gente, no tenía ánimos ni fuerzas para pelear o cazar, por el momento era prioridad intentar mantener su propia vida a flote.—

    https://www.youtube.com/watch?v=1cDdBr4AxU8
    —La casa en las colinas en Tokio poco a poco fue acumulando polvo y nadie supo del paradero de Minami, ahora su hogar era su "guarida" una finca familiar enorme en Inglaterra, que había pasado a sus manos, en esa misma ella tenía concentradas todas sus investigaciones, además de un estudio y una biblioteca privada, estaba lejos de la civilización, lo que llamarían una casa de campo de los antiguos aristócratas de la sociedad de Mayfair. Quizá era una manera de recluirse de la gente, estar sola con sus pensamientos, llorar o enojarse tanto para romper cosas o simplemente expresar sus emociones en arte, se olvidó por completo de Japón y de su gente, no tenía ánimos ni fuerzas para pelear o cazar, por el momento era prioridad intentar mantener su propia vida a flote.— https://www.youtube.com/watch?v=1cDdBr4AxU8
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  • —No todo van a ser cacerías, sangre y carreras. No todo van a ser seres sobrenaturales e investigaciones. Con ella ha encontrado el modo de darle al botón de pausa, de disfrutar de las pequeñas cosas. Por estúpidas que parezcan. Porque es en esos detalles minúsculos donde reside la verdadera razón de vivir. Ella le ha enseñado a disfrutar del día a día y de esas cosas que uno da por sentadas—





    𝑃𝑜𝑝𝑝𝑦 𝐷𝑎𝑣𝑖𝑒𝑠
    —No todo van a ser cacerías, sangre y carreras. No todo van a ser seres sobrenaturales e investigaciones. Con ella ha encontrado el modo de darle al botón de pausa, de disfrutar de las pequeñas cosas. Por estúpidas que parezcan. Porque es en esos detalles minúsculos donde reside la verdadera razón de vivir. Ella le ha enseñado a disfrutar del día a día y de esas cosas que uno da por sentadas— [WxmenLettrs]
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  • - 𝗖𝘂𝗮𝗱𝗲𝗿𝗻𝗼 𝗱𝗲 𝗖𝗮𝗺𝗽𝗼 𝗡𝗼. 𝗩𝗜𝗜 -

    Dia 03, post-despliegue.
    UBICACIÓN: Zona de observación
    CONDICIONES AMBIENTALES: Alta concentración de etanol en el aire, contaminación acústica extrema. Interferencia significativa para lecturas limpias.

    𝙍𝙀𝙂𝙄𝙎𝙏𝙍𝙊:

    He ubicado al Ejemplar Dorado (V. L). Resulta absurdo, casi patético, que el aparato de Vigilantes no la haya localizado antes. No he emitido el informe de contacto. Informar implicaría extracción inmediata, y la extracción implicaría regresar a Nwitta antes de concluir mis investigaciones principales. La prioridad sigue siendo investigar a los Especímenes Carmesíes.

    Logré infiltrar el perímetro durante el evento social. La hipótesis se confirma: la firma carmesí no decae exponencialmente según los modelos de Caos residual de Vancee. Pulsa en intervalos regulares, con picos bruscos correlacionados con... interacciones físicas y emociones, aparentemente. (Anotar para estudios posteriores).

    Sin embargo, el entorno de observación es desastrosamente inconsistente. La mayor parte de la actividad energética registrada no se dirige a portales de alto riesgo, sino a aperturas planares menores y grotescamente banales, tales como accesos directos a playas. La energía dorada muestra mayor estabilidad en el trazado, pero una potencia significativamente menor. La energía carmesí es caótica, más potente, pero con una eficiencia espantosa; desperdicia energía capaz de alterar probabilidades en caprichos logísticos. El segundo sujeto de interés carmesí fue obligado por el grupo a adoptar una indumentaria doméstica estereotipada. Desconozco si es un código secreto, una prueba de resistencia - obediencia, o, simplemente, la estúpida trivialidad humana en su máxima expresión.

    𝘊𝘖𝘕𝘊𝘓𝘜𝘚𝘐𝘖𝘕 𝘋𝘌𝘓 𝘋𝘐𝘈:
    Los especímenes están rodeados de variables de ruido altísimos. Su poder es tangible, pero su aplicación es errática y aparentemente sujeta a los caprichos de un grupo social disfuncional. El Ejemplar Dorado actúa como catalizador de disrupción, no como foco de control. Seguiré estudiando las anomalías. Y hasta que no concluya mi investigación, nadie regresa a Nwitta.

    - 𝙉.𝙎.𝘿.
    - 𝗖𝘂𝗮𝗱𝗲𝗿𝗻𝗼 𝗱𝗲 𝗖𝗮𝗺𝗽𝗼 𝗡𝗼. 𝗩𝗜𝗜 - Dia 03, post-despliegue. UBICACIÓN: Zona de observación CONDICIONES AMBIENTALES: Alta concentración de etanol en el aire, contaminación acústica extrema. Interferencia significativa para lecturas limpias. 𝙍𝙀𝙂𝙄𝙎𝙏𝙍𝙊: He ubicado al Ejemplar Dorado (V. L). Resulta absurdo, casi patético, que el aparato de Vigilantes no la haya localizado antes. No he emitido el informe de contacto. Informar implicaría extracción inmediata, y la extracción implicaría regresar a Nwitta antes de concluir mis investigaciones principales. La prioridad sigue siendo investigar a los Especímenes Carmesíes. Logré infiltrar el perímetro durante el evento social. La hipótesis se confirma: la firma carmesí no decae exponencialmente según los modelos de Caos residual de Vancee. Pulsa en intervalos regulares, con picos bruscos correlacionados con... interacciones físicas y emociones, aparentemente. (Anotar para estudios posteriores). Sin embargo, el entorno de observación es desastrosamente inconsistente. La mayor parte de la actividad energética registrada no se dirige a portales de alto riesgo, sino a aperturas planares menores y grotescamente banales, tales como accesos directos a playas. La energía dorada muestra mayor estabilidad en el trazado, pero una potencia significativamente menor. La energía carmesí es caótica, más potente, pero con una eficiencia espantosa; desperdicia energía capaz de alterar probabilidades en caprichos logísticos. El segundo sujeto de interés carmesí fue obligado por el grupo a adoptar una indumentaria doméstica estereotipada. Desconozco si es un código secreto, una prueba de resistencia - obediencia, o, simplemente, la estúpida trivialidad humana en su máxima expresión. 𝘊𝘖𝘕𝘊𝘓𝘜𝘚𝘐𝘖𝘕 𝘋𝘌𝘓 𝘋𝘐𝘈: Los especímenes están rodeados de variables de ruido altísimos. Su poder es tangible, pero su aplicación es errática y aparentemente sujeta a los caprichos de un grupo social disfuncional. El Ejemplar Dorado actúa como catalizador de disrupción, no como foco de control. Seguiré estudiando las anomalías. Y hasta que no concluya mi investigación, nadie regresa a Nwitta. - 𝙉.𝙎.𝘿.
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