• 𝑰𝒇 𝒚𝒐𝒖 𝒘𝒂𝒏𝒕 𝒕𝒐 𝒔𝒆𝒆 𝒉𝒐𝒘 𝑰 𝒓𝒖𝒏 𝒓𝒊𝒈𝒉𝒕 𝒃𝒂𝒄𝒌 𝒕𝒐 𝒌𝒊𝒍𝒍𝒊𝒏𝒈 𝒎𝒚𝒔𝒆𝒍𝒇, 𝒕𝒂𝒌𝒊𝒏𝒈 𝒎𝒚 𝒕𝒊𝒎𝒆
    𝑫𝒂𝒏𝒄𝒊𝒏𝒈 𝒘𝒊𝒕𝒉 𝒕𝒉𝒆 𝒅𝒆𝒗𝒊𝒍 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒆 𝒑𝒂𝒍𝒆 𝒎𝒐𝒐𝒏𝒍𝒊𝒈𝒉𝒕

    𝑨𝒕 𝒕𝒉𝒆 𝒆𝒏𝒅 𝒐𝒇 𝒆𝒗𝒆𝒓𝒚 𝒅𝒓𝒆𝒂𝒎, 𝒕𝒉𝒆𝒓𝒆'𝒔 𝒂 𝒅𝒆𝒎𝒐𝒏 𝒔𝒂𝒚𝒊𝒏𝒈 𝑰
    𝑫𝒊𝒅𝒏'𝒕 𝒏𝒆𝒆𝒅 𝒉𝒆𝒍𝒑 𝒕𝒐 𝒓𝒖𝒊𝒏 𝒎𝒚 𝒍𝒊𝒇𝒆
    𝑫𝒂𝒏𝒄𝒊𝒏𝒈 𝒘𝒊𝒕𝒉 𝒕𝒉𝒆 𝒅𝒆𝒗𝒊𝒍 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒆 𝒑𝒂𝒍𝒆 𝒎𝒐𝒐𝒏𝒍𝒊𝒈𝒉𝒕.

    ~

    𝑉𝑒𝑛𝑔𝑎... 𝑒𝑠𝑡𝑜𝑦 𝑎 𝑛𝑎𝑑𝑎 𝑑𝑒 𝑝𝑒𝑑𝑖𝑟 𝑢𝑛 𝑡𝑒𝑟𝑐𝑒𝑟 𝑐𝑎𝑓𝑒́ 𝑦 𝑛𝑜 ℎ𝑎𝑠 ℎ𝑒𝑐ℎ𝑜 𝑛𝑎𝑑𝑎 𝑚𝑎𝑠 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑒𝑠𝑎𝑛𝑡𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑡𝑖𝑟𝑎𝑟 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑙𝑡𝑟𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑐𝑖𝑔𝑎𝑟𝑖𝑙𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑙𝑒𝑔𝑟𝑒𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑓𝑢𝑚𝑎𝑠𝑡𝑒 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑐𝑒𝑛𝑖𝑐𝑒𝑟𝑜.

    A veces olvidaba lo sencilla y normal que podía ser la rutina de alguien con doble vida.
    En un mundo algo más oscuro eran la maldad personificada y en el mundo normal solo hombres tratando de seguir la vibra de una vida socialmente aceptable.

    Despertar, alistarte, alimentarte y salir a trabajar. Una rutina que en apariencia no tenía espacio para permitirte arruinar desde la sombra más de una vida.

    Hacer de sombra vigilante nunca fue su actividad favorita precisamente por eso; a la luz no harían nada que pusiera en peligro su fachada de ciudadano promedio. Lo veía como una perdida de tiempo y riesgo porque asi como ella vigilaba a su objetivo podría convertirse en el de algún miembro del equipo de seguridad que muy probablemente estuviera vigilando también.

    𝑆𝑒𝑟𝑎 𝑢𝑛 𝑐𝑎𝑓𝑒 𝑚𝑎𝑠 𝑒𝑛𝑡𝑜𝑛𝑐𝑒𝑠, 𝑞𝑢𝑒 𝑟𝑒𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜...

    Pensó al ver el fondo del vaso que alguna vez estuvo lleno del líquido vital.
    Se ajustó su gorra antes de levantar la mano con esperanza de captar pronto la atención de su entusiasta mesera.
    𝑰𝒇 𝒚𝒐𝒖 𝒘𝒂𝒏𝒕 𝒕𝒐 𝒔𝒆𝒆 𝒉𝒐𝒘 𝑰 𝒓𝒖𝒏 𝒓𝒊𝒈𝒉𝒕 𝒃𝒂𝒄𝒌 𝒕𝒐 𝒌𝒊𝒍𝒍𝒊𝒏𝒈 𝒎𝒚𝒔𝒆𝒍𝒇, 𝒕𝒂𝒌𝒊𝒏𝒈 𝒎𝒚 𝒕𝒊𝒎𝒆 𝑫𝒂𝒏𝒄𝒊𝒏𝒈 𝒘𝒊𝒕𝒉 𝒕𝒉𝒆 𝒅𝒆𝒗𝒊𝒍 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒆 𝒑𝒂𝒍𝒆 𝒎𝒐𝒐𝒏𝒍𝒊𝒈𝒉𝒕 𝑨𝒕 𝒕𝒉𝒆 𝒆𝒏𝒅 𝒐𝒇 𝒆𝒗𝒆𝒓𝒚 𝒅𝒓𝒆𝒂𝒎, 𝒕𝒉𝒆𝒓𝒆'𝒔 𝒂 𝒅𝒆𝒎𝒐𝒏 𝒔𝒂𝒚𝒊𝒏𝒈 𝑰 𝑫𝒊𝒅𝒏'𝒕 𝒏𝒆𝒆𝒅 𝒉𝒆𝒍𝒑 𝒕𝒐 𝒓𝒖𝒊𝒏 𝒎𝒚 𝒍𝒊𝒇𝒆 𝑫𝒂𝒏𝒄𝒊𝒏𝒈 𝒘𝒊𝒕𝒉 𝒕𝒉𝒆 𝒅𝒆𝒗𝒊𝒍 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒆 𝒑𝒂𝒍𝒆 𝒎𝒐𝒐𝒏𝒍𝒊𝒈𝒉𝒕. ~ 𝑉𝑒𝑛𝑔𝑎... 𝑒𝑠𝑡𝑜𝑦 𝑎 𝑛𝑎𝑑𝑎 𝑑𝑒 𝑝𝑒𝑑𝑖𝑟 𝑢𝑛 𝑡𝑒𝑟𝑐𝑒𝑟 𝑐𝑎𝑓𝑒́ 𝑦 𝑛𝑜 ℎ𝑎𝑠 ℎ𝑒𝑐ℎ𝑜 𝑛𝑎𝑑𝑎 𝑚𝑎𝑠 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑒𝑠𝑎𝑛𝑡𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑡𝑖𝑟𝑎𝑟 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑙𝑡𝑟𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑐𝑖𝑔𝑎𝑟𝑖𝑙𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑙𝑒𝑔𝑟𝑒𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑓𝑢𝑚𝑎𝑠𝑡𝑒 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑐𝑒𝑛𝑖𝑐𝑒𝑟𝑜. A veces olvidaba lo sencilla y normal que podía ser la rutina de alguien con doble vida. En un mundo algo más oscuro eran la maldad personificada y en el mundo normal solo hombres tratando de seguir la vibra de una vida socialmente aceptable. Despertar, alistarte, alimentarte y salir a trabajar. Una rutina que en apariencia no tenía espacio para permitirte arruinar desde la sombra más de una vida. Hacer de sombra vigilante nunca fue su actividad favorita precisamente por eso; a la luz no harían nada que pusiera en peligro su fachada de ciudadano promedio. Lo veía como una perdida de tiempo y riesgo porque asi como ella vigilaba a su objetivo podría convertirse en el de algún miembro del equipo de seguridad que muy probablemente estuviera vigilando también. 𝑆𝑒𝑟𝑎 𝑢𝑛 𝑐𝑎𝑓𝑒 𝑚𝑎𝑠 𝑒𝑛𝑡𝑜𝑛𝑐𝑒𝑠, 𝑞𝑢𝑒 𝑟𝑒𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜... Pensó al ver el fondo del vaso que alguna vez estuvo lleno del líquido vital. Se ajustó su gorra antes de levantar la mano con esperanza de captar pronto la atención de su entusiasta mesera.
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  • Que raro es el silencio que deja la ausencia de una persona. El guardabosques principal murió, de viejo por supuesto ¡Era como un roble ese señor! Pero me enseñó mucho.

    Ya no se escuchan sus silbidos.
    Ya no hay quien me haga bromas.
    Ya no se escucha el ruido de carpintería.
    Y el asiento de vigilante está vacío.

    Si, se siente muy raro.
    Que raro es el silencio que deja la ausencia de una persona. El guardabosques principal murió, de viejo por supuesto ¡Era como un roble ese señor! Pero me enseñó mucho. Ya no se escuchan sus silbidos. Ya no hay quien me haga bromas. Ya no se escucha el ruido de carpintería. Y el asiento de vigilante está vacío. Si, se siente muy raro.
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  • POP STEP COSPLAY.
    Quien diría que los fans de la Idol vigilante están en todos lados, aquella heroína en formación era una de tantas que estaba completamente embobada con la idol de pelo rosado, al punto de conseguir un traje parecido exactamente igual al de ella.... Lastima que cuando le llegó la puerta se abrió detrás suyo...
    POP STEP COSPLAY. Quien diría que los fans de la Idol vigilante están en todos lados, aquella heroína en formación era una de tantas que estaba completamente embobada con la idol de pelo rosado, al punto de conseguir un traje parecido exactamente igual al de ella.... Lastima que cuando le llegó la puerta se abrió detrás suyo...
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  • Conociendo a la familia: Katrin Ishtar.
    Fandom Fantasía
    Categoría Otros
    - Un bonito día, regreso a mi casa. Ha tenido poca carga de trabajo, me han pagado mis horas extra, puedo tener un par de días de vacaciones más…pero sin embargo mi día a día sigue habiendo un entorno bastante pobre. Mi trabajo no me permite socializar en gran medida, por lo que las pocas ocasiones que me permito hacerlo son estas donde salgo a caminar al ocaso y entonces te veo. Cabello rosa, aura misteriosa, gesto vigilante…pareces estar buscando algo. Y una sensación bastante extraña me recorre: algo dentro de mi me dice que te conozco a pesar de nunca haberte visto, lo cual me da mucha más curiosidad -

    Buenas, ¿buscas algo? Quizás te pueda ayudar.

    - Te digo con una sonrisa. Esperaré a tu reacción para ver acerca de qué podemos hablar, quizás me esté precipitando... -
    - Un bonito día, regreso a mi casa. Ha tenido poca carga de trabajo, me han pagado mis horas extra, puedo tener un par de días de vacaciones más…pero sin embargo mi día a día sigue habiendo un entorno bastante pobre. Mi trabajo no me permite socializar en gran medida, por lo que las pocas ocasiones que me permito hacerlo son estas donde salgo a caminar al ocaso y entonces te veo. Cabello rosa, aura misteriosa, gesto vigilante…pareces estar buscando algo. Y una sensación bastante extraña me recorre: algo dentro de mi me dice que te conozco a pesar de nunca haberte visto, lo cual me da mucha más curiosidad - Buenas, ¿buscas algo? Quizás te pueda ayudar. - Te digo con una sonrisa. Esperaré a tu reacción para ver acerca de qué podemos hablar, quizás me esté precipitando... -
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    Individual
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    Estado
    Disponible
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  • - 𝗖𝘂𝗮𝗱𝗲𝗿𝗻𝗼 𝗱𝗲 𝗖𝗮𝗺𝗽𝗼 𝗡𝗼. 𝗩𝗜𝗜 -

    Dia 11, post-despliegue.
    UBICACIÓN: Zona de observación
    CONDICIONES AMBIENTALES: La interferencia principal es conductual.

    𝙍𝙀𝙂𝙄𝙎𝙏𝙍𝙊:

    Los especímenes persisten en su simulación de normalidad casi adolescente. El Ejemplar Dorado ha sustituido fugas interdimensionales por "pijamadas". Uno de los Especímenes Carmesíes ha reducido el uso de su poder a abrir portales para evitar desplazamientos terrestres, y la manipulación probabilística a microescala, alterando sorteos escritos (papelitos para tareas domésticas) por autobeneficio. El Segundo Espécimen Carmesí, parece haberse resignado a su rol de ex-Vigilante, y su precisión en aperturas planares aparentemente ha mejorado.

    ¿Cómo se lleva a cabo una investigación de física arcana avanzada cuando los sujetos de estudio insisten en comportarse como personajes de una comedia televisiva humana? Los datos recopilados en las últimas 192 horas son: 71% interacciones sociales, 12% aperturas planares de riesgo nulo, 17% picos energéticos menores correlacionados con... ¿Emociones?.

    He considerado, en un momento de debilidad lógica, la provocación controlada. Inducir una situación de estrés o peligro moderado para forzar una manifestación significativa de poder. Sin embargo, el riesgo de que su reacción sea abrir un portal a un cine en lugar de defenderse, es altísimo.

    Nueva variable inquietante: Rastreo de conversaciones fragmentadas. Uno de los Especímenes Carmesíes ha verbalizado la intención de "ir a Nwitta". Esto es catastróficamente ambiguo. Si va y la capturan, mi espécimen principal será extraído. Fin de la observación. No es conveniente para mis objetivos. Peor aún, si el Espécimen Dorado (V.L.) es descubierta y extraída, el foco de los Vigilantes se intensificará aquí. Perdería el manto de la Operación que tanto me ha servido de cobertura. Ambos, resultados inaceptables.

    SINTESIS:
    Necesito que hagan algo relevante. Que usen su poder para algo que no sea evitar pagar una entrega a domicilio o ganar una discusión. Necesito un evento desencadenante limpio, medible, escalable y, preferiblemente, que no termine con todos nosotros en celdas contiguas en Nwitta.

    Mañana comenzaré a diseñar la "Prueba de Estímulo Controlado N°1". Debe parecer real, no atraer Vigilantes externos, y forzar el uso de magia de alto espectro (Nivel de distorsión de realidad >50 Dk). Si falla, lo más probable es que el evento culmine con los especímenes usando algún portal resultante para ir por helado.

    La ciencia, a veces, exige jugar sucio.

    - 𝙉.𝙎.𝘿.
    ( Nathair Soren Drakov | Vigilante de Élite, DAPE | Al borde de inducir un incidente internacional para obtener mejores gráficas )
    - 𝗖𝘂𝗮𝗱𝗲𝗿𝗻𝗼 𝗱𝗲 𝗖𝗮𝗺𝗽𝗼 𝗡𝗼. 𝗩𝗜𝗜 - Dia 11, post-despliegue. UBICACIÓN: Zona de observación CONDICIONES AMBIENTALES: La interferencia principal es conductual. 𝙍𝙀𝙂𝙄𝙎𝙏𝙍𝙊: Los especímenes persisten en su simulación de normalidad casi adolescente. El Ejemplar Dorado ha sustituido fugas interdimensionales por "pijamadas". Uno de los Especímenes Carmesíes ha reducido el uso de su poder a abrir portales para evitar desplazamientos terrestres, y la manipulación probabilística a microescala, alterando sorteos escritos (papelitos para tareas domésticas) por autobeneficio. El Segundo Espécimen Carmesí, parece haberse resignado a su rol de ex-Vigilante, y su precisión en aperturas planares aparentemente ha mejorado. ¿Cómo se lleva a cabo una investigación de física arcana avanzada cuando los sujetos de estudio insisten en comportarse como personajes de una comedia televisiva humana? Los datos recopilados en las últimas 192 horas son: 71% interacciones sociales, 12% aperturas planares de riesgo nulo, 17% picos energéticos menores correlacionados con... ¿Emociones?. He considerado, en un momento de debilidad lógica, la provocación controlada. Inducir una situación de estrés o peligro moderado para forzar una manifestación significativa de poder. Sin embargo, el riesgo de que su reacción sea abrir un portal a un cine en lugar de defenderse, es altísimo. Nueva variable inquietante: Rastreo de conversaciones fragmentadas. Uno de los Especímenes Carmesíes ha verbalizado la intención de "ir a Nwitta". Esto es catastróficamente ambiguo. Si va y la capturan, mi espécimen principal será extraído. Fin de la observación. No es conveniente para mis objetivos. Peor aún, si el Espécimen Dorado (V.L.) es descubierta y extraída, el foco de los Vigilantes se intensificará aquí. Perdería el manto de la Operación que tanto me ha servido de cobertura. Ambos, resultados inaceptables. SINTESIS: Necesito que hagan algo relevante. Que usen su poder para algo que no sea evitar pagar una entrega a domicilio o ganar una discusión. Necesito un evento desencadenante limpio, medible, escalable y, preferiblemente, que no termine con todos nosotros en celdas contiguas en Nwitta. Mañana comenzaré a diseñar la "Prueba de Estímulo Controlado N°1". Debe parecer real, no atraer Vigilantes externos, y forzar el uso de magia de alto espectro (Nivel de distorsión de realidad >50 Dk). Si falla, lo más probable es que el evento culmine con los especímenes usando algún portal resultante para ir por helado. La ciencia, a veces, exige jugar sucio. - 𝙉.𝙎.𝘿. ( Nathair Soren Drakov | Vigilante de Élite, DAPE | Al borde de inducir un incidente internacional para obtener mejores gráficas )
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  • - 𝗖𝘂𝗮𝗱𝗲𝗿𝗻𝗼 𝗱𝗲 𝗖𝗮𝗺𝗽𝗼 𝗡𝗼. 𝗩𝗜𝗜 -

    Dia 03, post-despliegue.
    UBICACIÓN: Zona de observación
    CONDICIONES AMBIENTALES: Alta concentración de etanol en el aire, contaminación acústica extrema. Interferencia significativa para lecturas limpias.

    𝙍𝙀𝙂𝙄𝙎𝙏𝙍𝙊:

    He ubicado al Ejemplar Dorado (V. L). Resulta absurdo, casi patético, que el aparato de Vigilantes no la haya localizado antes. No he emitido el informe de contacto. Informar implicaría extracción inmediata, y la extracción implicaría regresar a Nwitta antes de concluir mis investigaciones principales. La prioridad sigue siendo investigar a los Especímenes Carmesíes.

    Logré infiltrar el perímetro durante el evento social. La hipótesis se confirma: la firma carmesí no decae exponencialmente según los modelos de Caos residual de Vancee. Pulsa en intervalos regulares, con picos bruscos correlacionados con... interacciones físicas y emociones, aparentemente. (Anotar para estudios posteriores).

    Sin embargo, el entorno de observación es desastrosamente inconsistente. La mayor parte de la actividad energética registrada no se dirige a portales de alto riesgo, sino a aperturas planares menores y grotescamente banales, tales como accesos directos a playas. La energía dorada muestra mayor estabilidad en el trazado, pero una potencia significativamente menor. La energía carmesí es caótica, más potente, pero con una eficiencia espantosa; desperdicia energía capaz de alterar probabilidades en caprichos logísticos. El segundo sujeto de interés carmesí fue obligado por el grupo a adoptar una indumentaria doméstica estereotipada. Desconozco si es un código secreto, una prueba de resistencia - obediencia, o, simplemente, la estúpida trivialidad humana en su máxima expresión.

    𝘊𝘖𝘕𝘊𝘓𝘜𝘚𝘐𝘖𝘕 𝘋𝘌𝘓 𝘋𝘐𝘈:
    Los especímenes están rodeados de variables de ruido altísimos. Su poder es tangible, pero su aplicación es errática y aparentemente sujeta a los caprichos de un grupo social disfuncional. El Ejemplar Dorado actúa como catalizador de disrupción, no como foco de control. Seguiré estudiando las anomalías. Y hasta que no concluya mi investigación, nadie regresa a Nwitta.

    - 𝙉.𝙎.𝘿.
    - 𝗖𝘂𝗮𝗱𝗲𝗿𝗻𝗼 𝗱𝗲 𝗖𝗮𝗺𝗽𝗼 𝗡𝗼. 𝗩𝗜𝗜 - Dia 03, post-despliegue. UBICACIÓN: Zona de observación CONDICIONES AMBIENTALES: Alta concentración de etanol en el aire, contaminación acústica extrema. Interferencia significativa para lecturas limpias. 𝙍𝙀𝙂𝙄𝙎𝙏𝙍𝙊: He ubicado al Ejemplar Dorado (V. L). Resulta absurdo, casi patético, que el aparato de Vigilantes no la haya localizado antes. No he emitido el informe de contacto. Informar implicaría extracción inmediata, y la extracción implicaría regresar a Nwitta antes de concluir mis investigaciones principales. La prioridad sigue siendo investigar a los Especímenes Carmesíes. Logré infiltrar el perímetro durante el evento social. La hipótesis se confirma: la firma carmesí no decae exponencialmente según los modelos de Caos residual de Vancee. Pulsa en intervalos regulares, con picos bruscos correlacionados con... interacciones físicas y emociones, aparentemente. (Anotar para estudios posteriores). Sin embargo, el entorno de observación es desastrosamente inconsistente. La mayor parte de la actividad energética registrada no se dirige a portales de alto riesgo, sino a aperturas planares menores y grotescamente banales, tales como accesos directos a playas. La energía dorada muestra mayor estabilidad en el trazado, pero una potencia significativamente menor. La energía carmesí es caótica, más potente, pero con una eficiencia espantosa; desperdicia energía capaz de alterar probabilidades en caprichos logísticos. El segundo sujeto de interés carmesí fue obligado por el grupo a adoptar una indumentaria doméstica estereotipada. Desconozco si es un código secreto, una prueba de resistencia - obediencia, o, simplemente, la estúpida trivialidad humana en su máxima expresión. 𝘊𝘖𝘕𝘊𝘓𝘜𝘚𝘐𝘖𝘕 𝘋𝘌𝘓 𝘋𝘐𝘈: Los especímenes están rodeados de variables de ruido altísimos. Su poder es tangible, pero su aplicación es errática y aparentemente sujeta a los caprichos de un grupo social disfuncional. El Ejemplar Dorado actúa como catalizador de disrupción, no como foco de control. Seguiré estudiando las anomalías. Y hasta que no concluya mi investigación, nadie regresa a Nwitta. - 𝙉.𝙎.𝘿.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    ¡Bienvenid@s a FicRol!
    Hoy damos la bienvenida a nuevos personajes que se unen a la comunidad de Personajes 3D:

    ㅤㅤ¡Nathair Drakov !
    Raza: Aeloriano
    Fandom: -
    Vigilante de Élite, División de Análisis de Perturbaciones Energéticas (DAPE)

    ㅤㅤ¡[glimmer_indigo_bear_763]!
    Raza: GOD
    Fandom: Greek gods
    God of war


    Es un placer teneros por aquí . Esperamos que disfrutéis creando historias, conexiones y momentos memorables dentro de FicRol.

    Soy Arwen, RolSage de Personajes 3D. Si tenéis dudas, necesitáis orientación o simplemente queréis charlar, mis DMs están abiertos. En mi fanpage encontraréis guías útiles para moveros por la plataforma con facilidad.

    Recursos útiles para empezar:

    Normas básicas: https://ficrol.com/static/guidelines

    Guías y miniguías: https://ficrol.com/posts/147711

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    ¡Nos vemos en el Inicio!

    #RolSage3D #Personajes3D #Bienvenida3D
    ✨ ¡Bienvenid@s a FicRol! ✨ Hoy damos la bienvenida a nuevos personajes que se unen a la comunidad de Personajes 3D: ㅤㅤ¡[the.arcanometrist]! 🧬 Raza: Aeloriano 👾 Fandom: - 💼 Vigilante de Élite, División de Análisis de Perturbaciones Energéticas (DAPE) ㅤㅤ¡[glimmer_indigo_bear_763]! 🧬 Raza: GOD 👾 Fandom: Greek gods 💼 God of war Es un placer teneros por aquí 🍂. Esperamos que disfrutéis creando historias, conexiones y momentos memorables dentro de FicRol. 🧙‍♀️ Soy Arwen, RolSage de Personajes 3D. Si tenéis dudas, necesitáis orientación o simplemente queréis charlar, mis DMs están abiertos. En mi fanpage encontraréis guías útiles para moveros por la plataforma con facilidad. 🔎 Recursos útiles para empezar: Normas básicas: https://ficrol.com/static/guidelines Guías y miniguías: https://ficrol.com/posts/147711 Grupo de Personajes 3D: https://ficrol.com/groups/Personajes3D Directorio 3D: https://ficrol.com/posts/181793 ¡Nos vemos en el Inicio! 🍁 #RolSage3D #Personajes3D #Bienvenida3D
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  • Ángeles con armas... Diablos con leyes...
    Fandom Deadly Class / Marvel
    Categoría Crossover
    ‎***¡PIP! ¡PIIIIIIP!***



    ‎— ¡Muévete del camino! —gritaba un sujeto desde su camioneta, pues el semáforo ya estaba en verde, pero un repartidor se encontraba verificando la dirección del pedido en lugar de avanzar



    ‎— L-Lo siento...



    ‎* El repartidor avanzó de una vez y siguió su ruta. Se detuvo apresurado en un complejo departamental; se aseguró de que su moto estuviera bien estacionada para que no le esperara una multa a su regreso y, con eso listo, entró al lobby. Allí fue recibido por una recepcionista que le indicó con pesar que su pedido iba al último piso... y no había ascensor. Ella le dijo que podía dejar el pedido allí, pero el repartidor solo levantó la mano para que se detuviera; se notaba su pesar al escuchar la noticia, pero su buen humor no se apagó. Él, con una sonrisa y agradeciendo, fue hasta las escaleras y comenzó a subir. Levantaba la mirada levemente para notar si había cámaras y, efectivamente, en cada piso había una colocada de manera que se viera tanto la escalera de bajada como la de subida... Pero había un punto ciego en el descanso entre un piso y el otro. Allí, en ese espacio, fue donde el "repartidor" se quitó la mochila, la abrió y sacó la comida. En un compartimento escondido tenía un rifle de francotirador desarmado, una pistola con silenciador, un pasamontañas, una sábana y un inhibidor láser (un puntero que, al apuntar a una cámara, crea una interferencia que impide que esta grabe debidamente) que necesitara para cubrir la cámara del último piso y así acceder a la azotea. En cuestión de minutos, el joven "repartidor optimista" ya no estaba. Ya no había gorra de la compañía de pedidos; la chaqueta con el logo del trabajo fue reemplazada por una completamente negra. Ahora solo había un chico dispuesto a matar. A eso era a lo que venía Marcus *



    ‎( Aquí vamos... )



    ‎* Este no era el primer rodeo del chico. Desde que llegó a Hell's Kitchen ha perpetrado dos asesinatos diferentes en menos de dos meses, ambos exitosos, y ahora iba por el tercero: un senador corrupto que estaba celebrando una gala en un hotel de lujo que le quedaba justo en la mira desde la azotea de aquel departamento. La verdad era que Marcus no había sido atrapado hasta ahora porque planea muy bien sus movimientos; los arduos años encerrado en una academia donde solo te enseñan el arte de arrebatar una vida lo han vuelto un joven meticuloso. Había investigado la estructura de aquel edificio; su ubicación era perfecta, ya que está ubicado estratégicamente en una calle elevada que le da visión directa a las ventanas del hotel. Además, sabía cuándo llegaba el cambio de turno en la recepción para que su falta de registro se perdiera el tiempo suficiente mientras investigaban. Su plan de escape era recoger la sábana con los residuos de pólvora y el casquillo para no dejar evidencia, bajar por las escaleras externas traseras, quitarse el pasamontañas, darle la vuelta a su chaqueta (dejando a la vista el lado de repartidor), ponerse la gorra de la compañía nuevamente y marcharse como si nada antes de que la policía llegara al lugar. Marcus ya está listo, apostado sobre la sábana con su rifle de precisión ya armado y apuntando a su objetivo. Él no busca dinero; busca justicia poética por el cierre de los hospitales psiquiátricos que destruyeron su vida hace años... El seguro ya estaba quitado, tenía al bastardo en la mira y solo era cuestión de disparar. Pero el joven asesino no estaba tomando algo en cuenta: desde que llegó a la ciudad, había escuchado rumores de un supuesto "Diablo" que custodiaba el lugar y castigaba a los criminales. No era el primer rumor de vigilantes que escuchaba, pero sí era probable que fuera el primero con el que se encontraría... *
    ‎***¡PIP! ¡PIIIIIIP!*** ‎ ‎ ‎ ‎— ¡Muévete del camino! —gritaba un sujeto desde su camioneta, pues el semáforo ya estaba en verde, pero un repartidor se encontraba verificando la dirección del pedido en lugar de avanzar ‎ ‎ ‎ ‎— L-Lo siento... ‎ ‎ ‎ ‎* El repartidor avanzó de una vez y siguió su ruta. Se detuvo apresurado en un complejo departamental; se aseguró de que su moto estuviera bien estacionada para que no le esperara una multa a su regreso y, con eso listo, entró al lobby. Allí fue recibido por una recepcionista que le indicó con pesar que su pedido iba al último piso... y no había ascensor. Ella le dijo que podía dejar el pedido allí, pero el repartidor solo levantó la mano para que se detuviera; se notaba su pesar al escuchar la noticia, pero su buen humor no se apagó. Él, con una sonrisa y agradeciendo, fue hasta las escaleras y comenzó a subir. Levantaba la mirada levemente para notar si había cámaras y, efectivamente, en cada piso había una colocada de manera que se viera tanto la escalera de bajada como la de subida... Pero había un punto ciego en el descanso entre un piso y el otro. Allí, en ese espacio, fue donde el "repartidor" se quitó la mochila, la abrió y sacó la comida. En un compartimento escondido tenía un rifle de francotirador desarmado, una pistola con silenciador, un pasamontañas, una sábana y un inhibidor láser (un puntero que, al apuntar a una cámara, crea una interferencia que impide que esta grabe debidamente) que necesitara para cubrir la cámara del último piso y así acceder a la azotea. En cuestión de minutos, el joven "repartidor optimista" ya no estaba. Ya no había gorra de la compañía de pedidos; la chaqueta con el logo del trabajo fue reemplazada por una completamente negra. Ahora solo había un chico dispuesto a matar. A eso era a lo que venía Marcus * ‎ ‎ ‎ ‎( Aquí vamos... ) ‎ ‎ ‎ ‎* Este no era el primer rodeo del chico. Desde que llegó a Hell's Kitchen ha perpetrado dos asesinatos diferentes en menos de dos meses, ambos exitosos, y ahora iba por el tercero: un senador corrupto que estaba celebrando una gala en un hotel de lujo que le quedaba justo en la mira desde la azotea de aquel departamento. La verdad era que Marcus no había sido atrapado hasta ahora porque planea muy bien sus movimientos; los arduos años encerrado en una academia donde solo te enseñan el arte de arrebatar una vida lo han vuelto un joven meticuloso. Había investigado la estructura de aquel edificio; su ubicación era perfecta, ya que está ubicado estratégicamente en una calle elevada que le da visión directa a las ventanas del hotel. Además, sabía cuándo llegaba el cambio de turno en la recepción para que su falta de registro se perdiera el tiempo suficiente mientras investigaban. Su plan de escape era recoger la sábana con los residuos de pólvora y el casquillo para no dejar evidencia, bajar por las escaleras externas traseras, quitarse el pasamontañas, darle la vuelta a su chaqueta (dejando a la vista el lado de repartidor), ponerse la gorra de la compañía nuevamente y marcharse como si nada antes de que la policía llegara al lugar. Marcus ya está listo, apostado sobre la sábana con su rifle de precisión ya armado y apuntando a su objetivo. Él no busca dinero; busca justicia poética por el cierre de los hospitales psiquiátricos que destruyeron su vida hace años... El seguro ya estaba quitado, tenía al bastardo en la mira y solo era cuestión de disparar. Pero el joven asesino no estaba tomando algo en cuenta: desde que llegó a la ciudad, había escuchado rumores de un supuesto "Diablo" que custodiaba el lugar y castigaba a los criminales. No era el primer rumor de vigilantes que escuchaba, pero sí era probable que fuera el primero con el que se encontraría... *
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  • 18-08
    Categoría Otros
    Kazuha

    “Ahora, ¿quién puede decirme cuál es la regla número uno de un vigilante?”

    Voces.

    Ecos que provenían de ningún sitio, y de todos al mismo tiempo. Reverberando en las paredes de piedra, a veces parecían tan cercanos que uno podía jurar estar ahí otra vez, las voces dejando de ser un recuerdo, su vibrar en el aire agitando el serpenteo de las antorchas.

    “¡Muy bien, Kyrie! Ya son cinco preguntas seguidas. ¿Piensas quedarte atrás, Kieran?”

    Voces, sí. Había aprendido a ignorarlas, pero no a callarlas.

    ¿O es que aún quería callarlas? Un mundo en silencio parecía tan distante y extraño, que empezaba a sentirse inhóspito.

    Voces, nada más que voces. Con Kyrie como su epicentro, ondas que distorsionaban los recuerdos, olas que arrastraban lo incómodo, lo doloroso y lo prohibido, desde las profundidades a la superficie. Su ser, una distorsión de la realidad andante.

    Eso -y sólo eso- era ahora. Nada más que un cascarón.

    —Me preguntaste por qué no la había sacado, ¿cierto? —Habló, por fin, después de lo que parecían años. De no ser por el eco de sus pasos en la oscuridad, cualquiera en esas grutas se volvía una sombra, una silueta borrosa de lo que alguna vez fue una persona. Rodeado de las voces, empapado del veneno del memento, la cordura empezaba a perderse.

    Pero se acostumbró. Tenía que acostumbrarse para poder seguirla visitando.

    Pero, ¿qué había de Kazuha? ¿Qué clase de cosas estaba trayendo a flote esa marea inmisericorde que de Kyrie provenía? ¿Qué decían sus voces? ¿Qué mostraban las siluetas en la piedra con el sinuoso danzar de las llamas?

    El carmesí usaba, hacia ella extendía como una sábana que uno se coloca para aplacar el ruido al dormir. Aminoraba el efecto sobre ella, pero no lo cancelaba.

    —Es por esto. Mientras más te acercas a ella, más intenso se vuelve. Si la saco de aquí, no importa a dónde la lleve… el daño que le causaría a la gente es…

    Pausó. Ya estaban frente a la celda, y el efecto empezaba a ser insoportable, desquiciante, doloroso.

    Pero él se acostumbró. Tenía que haberse acostumbrado. ¿Las primeras veces? Ni siquiera podía entrar al pasillo. Aún así, poco a poco y día con día, aprendió a soportar. A escuchar. A dar un paso más cerca, cada vez más cerca.

    —…pero ya no tengo opción. Ya no puedo esperar. Vamos a cortar los barrotes.

    Era fácil. Sorprendentemente fácil, dada la severidad de sus crímenes, cuán destructiva era su existencia.

    Fácil, sí, porque... ¿quién querría liberar a un monstruo?
    [k4zuha] “Ahora, ¿quién puede decirme cuál es la regla número uno de un vigilante?” Voces. Ecos que provenían de ningún sitio, y de todos al mismo tiempo. Reverberando en las paredes de piedra, a veces parecían tan cercanos que uno podía jurar estar ahí otra vez, las voces dejando de ser un recuerdo, su vibrar en el aire agitando el serpenteo de las antorchas. “¡Muy bien, Kyrie! Ya son cinco preguntas seguidas. ¿Piensas quedarte atrás, Kieran?” Voces, sí. Había aprendido a ignorarlas, pero no a callarlas. ¿O es que aún quería callarlas? Un mundo en silencio parecía tan distante y extraño, que empezaba a sentirse inhóspito. Voces, nada más que voces. Con Kyrie como su epicentro, ondas que distorsionaban los recuerdos, olas que arrastraban lo incómodo, lo doloroso y lo prohibido, desde las profundidades a la superficie. Su ser, una distorsión de la realidad andante. Eso -y sólo eso- era ahora. Nada más que un cascarón. —Me preguntaste por qué no la había sacado, ¿cierto? —Habló, por fin, después de lo que parecían años. De no ser por el eco de sus pasos en la oscuridad, cualquiera en esas grutas se volvía una sombra, una silueta borrosa de lo que alguna vez fue una persona. Rodeado de las voces, empapado del veneno del memento, la cordura empezaba a perderse. Pero se acostumbró. Tenía que acostumbrarse para poder seguirla visitando. Pero, ¿qué había de Kazuha? ¿Qué clase de cosas estaba trayendo a flote esa marea inmisericorde que de Kyrie provenía? ¿Qué decían sus voces? ¿Qué mostraban las siluetas en la piedra con el sinuoso danzar de las llamas? El carmesí usaba, hacia ella extendía como una sábana que uno se coloca para aplacar el ruido al dormir. Aminoraba el efecto sobre ella, pero no lo cancelaba. —Es por esto. Mientras más te acercas a ella, más intenso se vuelve. Si la saco de aquí, no importa a dónde la lleve… el daño que le causaría a la gente es… Pausó. Ya estaban frente a la celda, y el efecto empezaba a ser insoportable, desquiciante, doloroso. Pero él se acostumbró. Tenía que haberse acostumbrado. ¿Las primeras veces? Ni siquiera podía entrar al pasillo. Aún así, poco a poco y día con día, aprendió a soportar. A escuchar. A dar un paso más cerca, cada vez más cerca. —…pero ya no tengo opción. Ya no puedo esperar. Vamos a cortar los barrotes. Era fácil. Sorprendentemente fácil, dada la severidad de sus crímenes, cuán destructiva era su existencia. Fácil, sí, porque... ¿quién querría liberar a un monstruo?
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  • "Eres un dolor en el culo, Kieran".

    El hórrido chirrido de la reja aniquiló al silencio. El letrero de "Prohibido el paso", tan viejo y oxidado que lo hace sonar más a chiste que a advertencia, le da la bienvenida una vez más, iluminado por la danzante llama de la antorcha.

    "Lo haces a propósito, ¿verdad?"

    El vigilante que le dio acceso refunfuñó. ¿Tener que despertar a mitad de la noche, salir a la lluvia y el frío, para abrir la maldita puerta que daba al abismo? Sí, un dolor en todos lados. En el que mencionó él, sobre todo.

    "Sólo lo haces para joder. Admítelo. ¿A qué carajo sigues viniendo? ¡Ella no responde! ¡Es un puto vegetal! Si la visitas ahora, es para romper las bolas".

    Un suspiro, uno que no se atrevió a producir un ruido muy alto. ¿Era de resignación? ¿Tristeza? ¿Una sardónica risa, carente de alegría? Quizás todo al mismo tiempo.

    Ya estaba bajando por las sinuosas, accidentadas pendientes, brechas y laberínticos pasajes de esa mina abandonada, ahora poblada por nada más que la oscuridad y el silencio.

    Silencio, sí. Espeluznantemente profundo.

    Espeluznante, pues, ¿cómo podía una prisión ser tan silenciosa? Es que de mina ya no tenía nada: Los "incómodos" encontraban ahí un hogar en forma de celda, una celda en forma de infierno.

    Los incómodos que eran, ahora, silenciosos, pero no por voluntad propia. ¿Alguien estaría tan desquiciado para guardar silencio ahí?

    ...Sí. Sí había alguien. Alguien que no había sido silenciada, porque falta no hizo.

    —Hola.

    El sonido de una voz humana, en la profundidad de esa penumbra, era tan extraño que sonaba como a un ruido de otro planeta, algo que no pertenecía ahí.

    —¿Cómo te sientes? ¿Has comido bien?

    El visitante cerró el paraguas, sacudió sus cabellos, después secó sus gafas con un pañuelo. Uno que le había sido regalado años atrás, por quien había venido a visitar.

    —Esta es tu... ¿onceava Navidad aquí? Vuela el tiempo, ¿no?

    ¿Había respuesta?

    No. Nunca la había. No podía haberla.

    ¿Por qué, entonces, seguía hablando? ¿Por qué descender a las profundidades de este abismo, si sólo iba a obtener silencio a cambio?

    —Toma.

    La mano entró entre los barrotes y dejó, en el suelo, otra caja pequeña, envuelta en papel colorido, sellada por un listón. Otra caja, once eran ya. Las diez anteriores, llenas de polvo, deterioradas por la humedad del lugar, aún selladas. La onceava a ser ignorada, a recibir silencio a cambio de sus colores.

    Y, en el fondo de la celda, apenas visible, una silueta.

    Sentada contra la roca estaba ella, meciéndose adelante y atrás, en un vaivén eterno. Sus pupilas, expandidas hasta la grotesca deformidad, sus maltrechas uñas carocomiendo. ¿Había perdido aún más peso? ¿Le había crecido el cabello? Ojalá no estuviera tan oscuro.

    Porque la antocha sólo le alcanzaba para unas líneas difusas que dibujaban los contornos de lo que alguna vez fue el rostro que sabía sonreír mejor que nadie. Sonreír de manera tan radiante, que... que si pudiera hacerlo una, sólo una vez más...

    —...

    No.

    ¿Qué caso tenía pensar en milagros?

    —Feliz Navidad, Kyrie.
    "Eres un dolor en el culo, Kieran". El hórrido chirrido de la reja aniquiló al silencio. El letrero de "Prohibido el paso", tan viejo y oxidado que lo hace sonar más a chiste que a advertencia, le da la bienvenida una vez más, iluminado por la danzante llama de la antorcha. "Lo haces a propósito, ¿verdad?" El vigilante que le dio acceso refunfuñó. ¿Tener que despertar a mitad de la noche, salir a la lluvia y el frío, para abrir la maldita puerta que daba al abismo? Sí, un dolor en todos lados. En el que mencionó él, sobre todo. "Sólo lo haces para joder. Admítelo. ¿A qué carajo sigues viniendo? ¡Ella no responde! ¡Es un puto vegetal! Si la visitas ahora, es para romper las bolas". Un suspiro, uno que no se atrevió a producir un ruido muy alto. ¿Era de resignación? ¿Tristeza? ¿Una sardónica risa, carente de alegría? Quizás todo al mismo tiempo. Ya estaba bajando por las sinuosas, accidentadas pendientes, brechas y laberínticos pasajes de esa mina abandonada, ahora poblada por nada más que la oscuridad y el silencio. Silencio, sí. Espeluznantemente profundo. Espeluznante, pues, ¿cómo podía una prisión ser tan silenciosa? Es que de mina ya no tenía nada: Los "incómodos" encontraban ahí un hogar en forma de celda, una celda en forma de infierno. Los incómodos que eran, ahora, silenciosos, pero no por voluntad propia. ¿Alguien estaría tan desquiciado para guardar silencio ahí? ...Sí. Sí había alguien. Alguien que no había sido silenciada, porque falta no hizo. —Hola. El sonido de una voz humana, en la profundidad de esa penumbra, era tan extraño que sonaba como a un ruido de otro planeta, algo que no pertenecía ahí. —¿Cómo te sientes? ¿Has comido bien? El visitante cerró el paraguas, sacudió sus cabellos, después secó sus gafas con un pañuelo. Uno que le había sido regalado años atrás, por quien había venido a visitar. —Esta es tu... ¿onceava Navidad aquí? Vuela el tiempo, ¿no? ¿Había respuesta? No. Nunca la había. No podía haberla. ¿Por qué, entonces, seguía hablando? ¿Por qué descender a las profundidades de este abismo, si sólo iba a obtener silencio a cambio? —Toma. La mano entró entre los barrotes y dejó, en el suelo, otra caja pequeña, envuelta en papel colorido, sellada por un listón. Otra caja, once eran ya. Las diez anteriores, llenas de polvo, deterioradas por la humedad del lugar, aún selladas. La onceava a ser ignorada, a recibir silencio a cambio de sus colores. Y, en el fondo de la celda, apenas visible, una silueta. Sentada contra la roca estaba ella, meciéndose adelante y atrás, en un vaivén eterno. Sus pupilas, expandidas hasta la grotesca deformidad, sus maltrechas uñas carocomiendo. ¿Había perdido aún más peso? ¿Le había crecido el cabello? Ojalá no estuviera tan oscuro. Porque la antocha sólo le alcanzaba para unas líneas difusas que dibujaban los contornos de lo que alguna vez fue el rostro que sabía sonreír mejor que nadie. Sonreír de manera tan radiante, que... que si pudiera hacerlo una, sólo una vez más... —... No. ¿Qué caso tenía pensar en milagros? —Feliz Navidad, Kyrie.
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