• Hoy entró al templo este conejo.
    Lo querian hacer comida.
    No lo permití.
    Ya tenemos wagyu para cocinar hoy.
    Hoy entró al templo este conejo. Lo querian hacer comida. No lo permití. Ya tenemos wagyu para cocinar hoy.
    Me encocora
    Me gusta
    7
    1 turno 0 maullidos
  • En el templo de SANZO el muy maldito actualizó las postales para que sean mas acorde a mi.

    JA....JA .........
    NO ESTOY GORDA.
    En el templo de [San_Z0] el muy maldito actualizó las postales para que sean mas acorde a mi. JA....JA ......... NO ESTOY GORDA.
    Me enjaja
    Me gusta
    4
    9 turnos 0 maullidos
  • Que calor... La única frase que mi cabeza aniquilada por las altas temperaturas podía emitir. Los hielos de mi vaso se derritieron y aún con el ventilador al máximo no puedo soportarlo... Maldito templo de mier- Ugh como sea... Vamos a ver si en la tele hay algo bueno...
    — Al menos podré apostar hoy... Veamos quien gana este mendigo partido.... —
    Que calor... La única frase que mi cabeza aniquilada por las altas temperaturas podía emitir. Los hielos de mi vaso se derritieron y aún con el ventilador al máximo no puedo soportarlo... Maldito templo de mier- Ugh como sea... Vamos a ver si en la tele hay algo bueno... — Al menos podré apostar hoy... Veamos quien gana este mendigo partido.... —
    Me enjaja
    Me gusta
    5
    1 turno 0 maullidos
  • —Ven... dame la mano, el templo está a solo unos metros de aquí, solo... Solo no te separes tanto.
    —Ven... dame la mano, el templo está a solo unos metros de aquí, solo... Solo no te separes tanto.
    Me encocora
    Me gusta
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • China Antigua.- EL sonido de una hermosa melodia sonaba en una de las lejanas habitaciones de aquella habitación en las montañas del antiguo templo, donde un joven Daozhang se encargaba de interpretar, nostalgica y curativa para todas las personas que padecian alguna desviacion de su energía y tambien fortalecer su espirítu.

    A pesar de su ceguera solía interpretar a puertas cerradas la flauta que habia sido obsequiada hace tiempo atrás y pasaba en ocasiones su tiempo libre.

    https://www.youtube.com/watch?v=-8QDpbE9d1g
    China Antigua.- EL sonido de una hermosa melodia sonaba en una de las lejanas habitaciones de aquella habitación en las montañas del antiguo templo, donde un joven Daozhang se encargaba de interpretar, nostalgica y curativa para todas las personas que padecian alguna desviacion de su energía y tambien fortalecer su espirítu. A pesar de su ceguera solía interpretar a puertas cerradas la flauta que habia sido obsequiada hace tiempo atrás y pasaba en ocasiones su tiempo libre. https://www.youtube.com/watch?v=-8QDpbE9d1g
    Me encocora
    Me gusta
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • En el templo de entrenamiento, Kalhi observaba desde el borde con los brazos cruzados, la postura recta y equilibrada. No veía a sus compañeros como personas, los medía, los observaba, calculaba su fuerza, su equilibrio, pero sobre todo potencia, como si fueran herraientas.

    El Kalaripayattu no era para tomarlo a la ligera.

    Hoy había un testigo externo, un hombre que pidió presenciar el entrenamiento quién sabe por qué. Hablando demasiado y paseándose con una sonrisa ladeada, escupía palabras con voz lo bastante alta como para que todos escucharan, aunque nadie le prestaba atención realmente.

    — Las mujeres siempre consiguen lo que quieren con manipulación, encanto o lloriqueo, pero no con fuerza —se encogió de hombros—. No es culpa suya, es sólo que la biología es así.

    Kalhi lo estudió: mandíbula apretada, centro de gravedad adelantado y un leve olor a perro.

    — Lo único manipulable es la debilidad —dijo ella.

    Silencio.

    — No soy débil... —masculló él.

    Y queriendo demostrarlo, sacó un arma de fuego con la que apuntó a las piernas de ella.

    Kalhi no retrocedió. Giró, atrapó la muñeca en trayectoria descendente, el arma se disparó, ella lo pasó por alto y pivotó, su cadera desarmó el equilibrio de él. Lo proyectó contra el suelo con un impacto seco que levantó polvo y pedacitos de orgullo roto.

    El hombre intentó incorporarse. Ella ya estaba encima con la rodilla presionando su antebrazo, aunque sin romperlo. Podría hacerlo, pero se conformó con mancharle la piel con la sangre que escurrió de la herida de bala en su muslo.

    — ¿Tanto te duele oír la verdad? Esa es una debilidad peligrosa...

    Aumentó apenas la presión. Él gruñó y ladró una maldición.

    — Dispararme no te da la razón, sólo prueba lo frágil que eres.
    En el templo de entrenamiento, Kalhi observaba desde el borde con los brazos cruzados, la postura recta y equilibrada. No veía a sus compañeros como personas, los medía, los observaba, calculaba su fuerza, su equilibrio, pero sobre todo potencia, como si fueran herraientas. El Kalaripayattu no era para tomarlo a la ligera. Hoy había un testigo externo, un hombre que pidió presenciar el entrenamiento quién sabe por qué. Hablando demasiado y paseándose con una sonrisa ladeada, escupía palabras con voz lo bastante alta como para que todos escucharan, aunque nadie le prestaba atención realmente. — Las mujeres siempre consiguen lo que quieren con manipulación, encanto o lloriqueo, pero no con fuerza —se encogió de hombros—. No es culpa suya, es sólo que la biología es así. Kalhi lo estudió: mandíbula apretada, centro de gravedad adelantado y un leve olor a perro. — Lo único manipulable es la debilidad —dijo ella. Silencio. — No soy débil... —masculló él. Y queriendo demostrarlo, sacó un arma de fuego con la que apuntó a las piernas de ella. Kalhi no retrocedió. Giró, atrapó la muñeca en trayectoria descendente, el arma se disparó, ella lo pasó por alto y pivotó, su cadera desarmó el equilibrio de él. Lo proyectó contra el suelo con un impacto seco que levantó polvo y pedacitos de orgullo roto. El hombre intentó incorporarse. Ella ya estaba encima con la rodilla presionando su antebrazo, aunque sin romperlo. Podría hacerlo, pero se conformó con mancharle la piel con la sangre que escurrió de la herida de bala en su muslo. — ¿Tanto te duele oír la verdad? Esa es una debilidad peligrosa... Aumentó apenas la presión. Él gruñó y ladró una maldición. — Dispararme no te da la razón, sólo prueba lo frágil que eres.
    Me gusta
    Me encocora
    7
    2 turnos 0 maullidos
  • Hoy el mundo se cubre de rojo
    como si cada latido
    fuera una rosa abierta.

    Camino entre los humanos
    sin corona ni palacio,
    solo con el perfume
    de los besos que aún no nacen.

    Dicen que este día me pertenece,
    pero yo solo observo:
    manos que se buscan en silencio,
    cartas torpes,
    miradas que tiemblan más que las olas.

    No hay templo más sagrado
    que dos corazones
    aprendiendo a pronunciarse.

    Ares me espera lejos de la guerra,
    con una flor mal cortada
    y los dedos manchados de torpeza;
    y en su gesto imperfecto
    encuentro la ofrenda más pura.

    Porque el amor no vive
    en los mármoles del Olimpo,
    sino en el temblor humano
    de decir “quédate”
    sin saber si el otro lo hará.

    Esta noche no bendigo parejas,
    bendigo el intento,
    la valentía de sentir,
    la herida dulce
    de creer en alguien.

    Y dejo sobre cada pecho
    una chispa invisible:
    no para que amen perfecto,
    sino para que amen
    como si fuera la primera vez.
    #sanvaletin
    Hoy el mundo se cubre de rojo como si cada latido fuera una rosa abierta. Camino entre los humanos sin corona ni palacio, solo con el perfume de los besos que aún no nacen. Dicen que este día me pertenece, pero yo solo observo: manos que se buscan en silencio, cartas torpes, miradas que tiemblan más que las olas. No hay templo más sagrado que dos corazones aprendiendo a pronunciarse. Ares me espera lejos de la guerra, con una flor mal cortada y los dedos manchados de torpeza; y en su gesto imperfecto encuentro la ofrenda más pura. Porque el amor no vive en los mármoles del Olimpo, sino en el temblor humano de decir “quédate” sin saber si el otro lo hará. Esta noche no bendigo parejas, bendigo el intento, la valentía de sentir, la herida dulce de creer en alguien. Y dejo sobre cada pecho una chispa invisible: no para que amen perfecto, sino para que amen como si fuera la primera vez. #sanvaletin
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • ─── ¿involucrarme? ¿con esta situación? No lo sé, Me gusta mi templo y lidiar con las maldiciones a mi ritmo. Sin viejos con olor a orines creyendo que me pueden mandar. ~
    ─── ¿involucrarme? ¿con esta situación? No lo sé, Me gusta mi templo y lidiar con las maldiciones a mi ritmo. Sin viejos con olor a orines creyendo que me pueden mandar. ~
    Me gusta
    Me encocora
    6
    0 turnos 0 maullidos
  • ohh pequeño.. por que te vas? al igual que me ves, deberias deleitarte, mas no, veo una reaccion, no la esperada, una huida? una duda surge, una duda que milenios antes seria opacada, el ¿por que? el por que de tus acciones, te he estado vigilando muy de cerca antes, por que evitarlo? pues heme aqui, contemplo tu caminar a kilometros, mas mi esencia impregnada en tu aroma.. te causa una sensacion extraña en tu nariz, es tu piel, contagiada por mi, bendicion? o maldicion? simplemente, una marca. Joshua Dreemur
    ohh pequeño.. por que te vas? al igual que me ves, deberias deleitarte, mas no, veo una reaccion, no la esperada, una huida? una duda surge, una duda que milenios antes seria opacada, el ¿por que? el por que de tus acciones, te he estado vigilando muy de cerca antes, por que evitarlo? pues heme aqui, contemplo tu caminar a kilometros, mas mi esencia impregnada en tu aroma.. te causa una sensacion extraña en tu nariz, es tu piel, contagiada por mi, bendicion? o maldicion? simplemente, una marca. [shade_fuchsia_kangaroo_337]
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Estudio sobre un conflicto
    Fandom Worldbuilding
    Categoría Otros
    —El aula de Historia estaba en silencio.
    El catedrático se colocó frente a sus alumnos y comenzó a hablar con una voz tranquila.—

    Hoy vamos a tratar una guerra templaria que no aparece explicada de forma clara en los libros. No tiene una fecha concreta, ni un enemigo identificado. Y no es porque falte información, sino porque se decidió ocultarla.

    —Explicó que los datos existentes no procedían de crónicas oficiales, sino de textos secundarios, notas escritas en monasterios, fragmentos hallados en antiguos templos, y documentos conservados en archivos de Roma, copiados y recopiados sin intención de ser divulgados.—

    Los escritos describen combates, movimientos y juramentos, pero evitan nombrar contra quién se luchó. Solo hablan de aquellos o los otros.

    —Era una forma de borrarles importancia… o de impedir que se les recordara.
    Se apoyó en la mesa, miró a la clase.—

    Vuestra tarea será investigar qué ocurrió realmente. No buscar nombres, sino comprender por qué se luchó, qué se defendía, y qué se perdió. Tendréis que comparar textos, leer entre líneas y aceptar que muchas respuestas no serán completas.

    —Mientras algunos alumnos tomaban notas, el profesor reparó en una joven sentada en silencio. No escribía. No parecía confundida. Al contrario, prestaba atención con calma, como si el tema le interesase más de lo normal.
    El catedrático se detuvo un instante mirándola. No sabía por qué, pero algo en su expresión le resultaba inquietante.—

    A veces, la historia no se estudia solo en los libros. A veces, quienes más la comprenden… son quienes ya la conocen.

    —El profesor continuó la clase, con la incómoda sensación de que aquella guerra olvidada no estaba tan lejos como siempre había creído.—
    —El aula de Historia estaba en silencio. El catedrático se colocó frente a sus alumnos y comenzó a hablar con una voz tranquila.— Hoy vamos a tratar una guerra templaria que no aparece explicada de forma clara en los libros. No tiene una fecha concreta, ni un enemigo identificado. Y no es porque falte información, sino porque se decidió ocultarla. —Explicó que los datos existentes no procedían de crónicas oficiales, sino de textos secundarios, notas escritas en monasterios, fragmentos hallados en antiguos templos, y documentos conservados en archivos de Roma, copiados y recopiados sin intención de ser divulgados.— Los escritos describen combates, movimientos y juramentos, pero evitan nombrar contra quién se luchó. Solo hablan de aquellos o los otros. —Era una forma de borrarles importancia… o de impedir que se les recordara. Se apoyó en la mesa, miró a la clase.— Vuestra tarea será investigar qué ocurrió realmente. No buscar nombres, sino comprender por qué se luchó, qué se defendía, y qué se perdió. Tendréis que comparar textos, leer entre líneas y aceptar que muchas respuestas no serán completas. —Mientras algunos alumnos tomaban notas, el profesor reparó en una joven sentada en silencio. No escribía. No parecía confundida. Al contrario, prestaba atención con calma, como si el tema le interesase más de lo normal. El catedrático se detuvo un instante mirándola. No sabía por qué, pero algo en su expresión le resultaba inquietante.— A veces, la historia no se estudia solo en los libros. A veces, quienes más la comprenden… son quienes ya la conocen. —El profesor continuó la clase, con la incómoda sensación de que aquella guerra olvidada no estaba tan lejos como siempre había creído.—
    Tipo
    Individual
    Líneas
    200
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    4
    0 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados