• —Me sorprende que no muchos saben que hay una pequeña diferente brujas y hechiceros...aveces es la fuerza y tipo de habilidades,algunas veces las brujas van más ligadas a seres que dan suelen dar miedo,aún que deben admitirlo, no doy miedo,soy adorable!
    —Me sorprende que no muchos saben que hay una pequeña diferente brujas y hechiceros...aveces es la fuerza y tipo de habilidades,algunas veces las brujas van más ligadas a seres que dan suelen dar miedo,aún que deben admitirlo, no doy miedo,soy adorable!✨
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  • —Soy bruja,no vampiro,y creo que las cosas que más amo es tomar el sol y mojarme...espera eso sonó mal!, mojarme en la piscina, espero eso suene mejor jeje
    —Soy bruja,no vampiro,y creo que las cosas que más amo es tomar el sol y mojarme...espera eso sonó mal!, mojarme en la piscina, espero eso suene mejor jeje
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  • After The Shadows – No One Can Hear You.
    Fandom JJK/Original.
    Categoría Suspenso
    ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀Berlín | 06/03/2045.

    ⠀⠀Los viajes nunca terminaban, la impronta del viajero eran sus memorias, un transeúnte eterno que vivía en los recuerdos de la gente, pero no en un lugar como tal. Una maldición para otros, pero una bendición para él, nunca estaba aburrido, siempre adónde iba tenía un misterio o un propósito que solventar.

    ⠀⠀¿Es esto lo que podían llamar "realización personal"? Puede ser, puede que no, porque en el camino descuidó cosas de sí mismo. Su pasado, su propia identidad y hasta sus lazos familiares, pero no es que quisiera simplemente dejar que el maletín se empolvase. Ser hechicero tenía sus ventajas...

    ⠀⠀Orfanato St. Anselm, antiguo y oscuro, tiene una historia que se remonta al renacimiento, demasiado viejo para pensar que todavía continúa en funcionamiento. Las estructura estuvo retocada durante tantos años que ya ni siquiera se parece al diseño original. Típico, pero lugar plausible para maldiciones... la apariencia no importa, solo el lamento.
    ⠀⠀⸻Esta es tu próxima misión⸻ Comentó un hombre anciano, de barba larga y rostro arrugado, luego de entregar el papel a un joven rubio. Mismo que tomó la nota y leyó con cautela. ⸻¿Motivo?⸻ Las palabras sobraban, era más que nada protocolo. ⸻Avistamientos, ruidos extraños. No creo que supere el tercer grado⸻ Miró con algo de indignación, con la hechicería siendo pública en el globo, podían enviar a cualquier pelele a exorcizar maldiciones, pero no podía ser exquisito con las misiones, a veces no había maldiciones poderosas que tocar, un tercer grado era un milagro estos meses. ⸻Okay, okay, lo tomaré. Deja de mirarme así⸻ Los ancianos algunas veces eran insoportables, pero bueno... la edad no te pone exactamente más alegre.

    ⠀⠀Esa misma tarde, aquel joven hechicero tomó un bus hacia susodicho lugar. Supone que le habrían enviado su currículum a la encargada del lugar, y poder llevar a cabo su investigación para saber de qué clase de maldición son presas. Estos estudios suelen durar desde días hasta semanas, dependiendo de la complejidad y la antigüedad.
    ⠀⠀⸻Okay... ¡Vamos!⸻ Se palpó sus propias mejillas, antes de tocar el timbre de aquel tétrico lugar...

    ⠀⠀Vesta
    ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀Berlín | 06/03/2045. ⠀ ⠀⠀Los viajes nunca terminaban, la impronta del viajero eran sus memorias, un transeúnte eterno que vivía en los recuerdos de la gente, pero no en un lugar como tal. Una maldición para otros, pero una bendición para él, nunca estaba aburrido, siempre adónde iba tenía un misterio o un propósito que solventar. ⠀⠀¿Es esto lo que podían llamar "realización personal"? Puede ser, puede que no, porque en el camino descuidó cosas de sí mismo. Su pasado, su propia identidad y hasta sus lazos familiares, pero no es que quisiera simplemente dejar que el maletín se empolvase. Ser hechicero tenía sus ventajas... ⠀⠀Orfanato St. Anselm, antiguo y oscuro, tiene una historia que se remonta al renacimiento, demasiado viejo para pensar que todavía continúa en funcionamiento. Las estructura estuvo retocada durante tantos años que ya ni siquiera se parece al diseño original. Típico, pero lugar plausible para maldiciones... la apariencia no importa, solo el lamento. ⠀⠀⸻Esta es tu próxima misión⸻ Comentó un hombre anciano, de barba larga y rostro arrugado, luego de entregar el papel a un joven rubio. Mismo que tomó la nota y leyó con cautela. ⸻¿Motivo?⸻ Las palabras sobraban, era más que nada protocolo. ⸻Avistamientos, ruidos extraños. No creo que supere el tercer grado⸻ Miró con algo de indignación, con la hechicería siendo pública en el globo, podían enviar a cualquier pelele a exorcizar maldiciones, pero no podía ser exquisito con las misiones, a veces no había maldiciones poderosas que tocar, un tercer grado era un milagro estos meses. ⸻Okay, okay, lo tomaré. Deja de mirarme así⸻ Los ancianos algunas veces eran insoportables, pero bueno... la edad no te pone exactamente más alegre. ⠀⠀Esa misma tarde, aquel joven hechicero tomó un bus hacia susodicho lugar. Supone que le habrían enviado su currículum a la encargada del lugar, y poder llevar a cabo su investigación para saber de qué clase de maldición son presas. Estos estudios suelen durar desde días hasta semanas, dependiendo de la complejidad y la antigüedad. ⠀⠀⸻Okay... ¡Vamos!⸻ Se palpó sus propias mejillas, antes de tocar el timbre de aquel tétrico lugar... ⠀⠀[tidal_beryl_wolf_742]
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Los solemnes pasillos del palacio, diseñados para procesiones lentas y susurros reverentes, se han convertido en el escenario de una vibrante escapada. Cyrene se mueve con la agilidad de un cervatillo, sus pies apenas rozando el suelo, mientras su compañero la sigue a una distancia exacta, con las manos ocupadas manteniendo la larga cola del vestido lejos del polvo.

    Sin dejar de avanzar a saltitos y girando la cabeza con una sonrisa radiante —¡Mira, mira, mira! ¡Ese rayo de luz da justo en el cuadro del Rey Fundador! ¿Crees que se enfadaría si supiera que estamos usando su alfombra roja para nuestras carreras secretas? ¡Seguro que sí! Tenía cara de ser muy serio, como tú cuando intentas recordarme que tengo una reunión con los oráculos.

    Él no responde con palabras, pero su ceja se eleva ligeramente mientras ajusta el agarre en la seda para que ella no se enrede al dar un giro brusco. Su mirada no se aparta de ella ni un segundo; es la sombra que asegura que su luz no tropiece.

    —¡Ay, no pongas esa cara de "estamos rompiendo el protocolo"! Ya la escucho desde aquí aunque no digas nada. "Milady, la etiqueta...", "Milady, su seguridad...". ¡Hoy no hay etiquetas! Hoy soy solo Cyrene y tú eres... bueno, tú eres mi sombra favorita con manos para sostener seda. ¡No me sueltes, que si me tropiezo la Diosa de la Fortuna se va a reír de mí durante un siglo!.—

    Al llegar a una gran puerta que da a los jardines, ella se detiene de golpe. Él frena en seco un milisegundo antes de chocar con ella, manteniendo la tela del vestido perfectamente tensa pero delicada entre sus manos.

    —¡Huele eso! ¡Son las lilas! ¿Sabes qué significa? Que el invierno celestial por fin se ha rendido. Vamos, no te quedes ahí parado como una estatua de jardín, ¡todavía nos queda todo el ala oeste por explorar antes de que los sumos sacerdotes noten que mi trono está vacío! ¿A qué esperas? ¡El último en llegar a la fuente paga los pasteles!.
    Los solemnes pasillos del palacio, diseñados para procesiones lentas y susurros reverentes, se han convertido en el escenario de una vibrante escapada. Cyrene se mueve con la agilidad de un cervatillo, sus pies apenas rozando el suelo, mientras su compañero la sigue a una distancia exacta, con las manos ocupadas manteniendo la larga cola del vestido lejos del polvo. Sin dejar de avanzar a saltitos y girando la cabeza con una sonrisa radiante —¡Mira, mira, mira! ¡Ese rayo de luz da justo en el cuadro del Rey Fundador! ¿Crees que se enfadaría si supiera que estamos usando su alfombra roja para nuestras carreras secretas? ¡Seguro que sí! Tenía cara de ser muy serio, como tú cuando intentas recordarme que tengo una reunión con los oráculos.💫 Él no responde con palabras, pero su ceja se eleva ligeramente mientras ajusta el agarre en la seda para que ella no se enrede al dar un giro brusco. Su mirada no se aparta de ella ni un segundo; es la sombra que asegura que su luz no tropiece. —¡Ay, no pongas esa cara de "estamos rompiendo el protocolo"! Ya la escucho desde aquí aunque no digas nada. "Milady, la etiqueta...", "Milady, su seguridad...". ¡Hoy no hay etiquetas! Hoy soy solo Cyrene y tú eres... bueno, tú eres mi sombra favorita con manos para sostener seda. ¡No me sueltes, que si me tropiezo la Diosa de la Fortuna se va a reír de mí durante un siglo!.— Al llegar a una gran puerta que da a los jardines, ella se detiene de golpe. Él frena en seco un milisegundo antes de chocar con ella, manteniendo la tela del vestido perfectamente tensa pero delicada entre sus manos. —¡Huele eso! ¡Son las lilas! ¿Sabes qué significa? Que el invierno celestial por fin se ha rendido. Vamos, no te quedes ahí parado como una estatua de jardín, ¡todavía nos queda todo el ala oeste por explorar antes de que los sumos sacerdotes noten que mi trono está vacío! ¿A qué esperas? ¡El último en llegar a la fuente paga los pasteles!.
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  • El caos no puede extraer tiempo, que es un concepto abstracto. Lo que realmente extrae es potencial biológico futuro; Salud, suerte, oportunidades. El solicitante no muere antes, solo se vuelve estadísticamente más propenso a accidentes y enfermedades.
    El caos no puede extraer tiempo, que es un concepto abstracto. Lo que realmente extrae es potencial biológico futuro; Salud, suerte, oportunidades. El solicitante no muere antes, solo se vuelve estadísticamente más propenso a accidentes y enfermedades.
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  • Adrián despertó con la luz pálida de la mañana filtrándose entre las cortinas. No saltó de la cama; se quedó unos segundos mirando el techo, escuchando el rumor distante de la ciudad que nunca terminaba de dormir. Tomó el teléfono, apagó la alarma antes de que sonara del todo y respiró hondo, como si ese gesto marcara el inicio oficial del día.

    Se levantó y fue directo al baño. El agua fría en el rostro lo despabiló lo suficiente para despejar la neblina del sueño. Se observó en el espejo sin demasiada atención, se pasó una mano por el cabello desordenado y apartó la mirada. Se vistió con ropa cómoda, la misma combinación sencilla de siempre, y antes de salir del cuarto tomó la cámara, revisando por costumbre que todo estuviera en su lugar.

    En la cocina preparó café. El sonido del agua hirviendo y el aroma amargo llenaron el departamento en silencio. Desayunó algo ligero, de pie, apoyado en la encimera, mirando por la ventana cómo la ciudad empezaba a moverse: gente apurada, autos, el día avanzando sin esperar a nadie. Dio el último sorbo, dejó la taza en el fregadero y colgó la cámara al cuello.

    Salió de casa y caminó sin prisa. Le gustaba recorrer unas cuantas calles antes de comer, como si así ordenara sus pensamientos. Observó escaparates, reflejos en los vidrios, sombras alargadas sobre la acera. Por un momento pensó en tomar una foto, pero decidió guardarlo para después.

    Entró a un pequeño café que frecuentaba. El lugar era tranquilo, con mesas de madera y una música suave de fondo. Se sentó cerca de la ventana y pidió lo de siempre. Mientras esperaba, apoyó la cámara a su lado y se quedó mirando hacia afuera, atento a los detalles: una pareja discutiendo en voz baja, un hombre leyendo el periódico, la luz entrando en ángulo perfecto.

    Cuando la comida llegó, comió despacio, sin distracciones. No era un momento especial, pero tampoco uno vacío. Era parte de su rutina, de esa calma frágil que había aprendido a construir. Al terminar, pagó, tomó su cámara y salió de nuevo a la calle, listo para dejar que el día siguiera su curso.
    Adrián despertó con la luz pálida de la mañana filtrándose entre las cortinas. No saltó de la cama; se quedó unos segundos mirando el techo, escuchando el rumor distante de la ciudad que nunca terminaba de dormir. Tomó el teléfono, apagó la alarma antes de que sonara del todo y respiró hondo, como si ese gesto marcara el inicio oficial del día. Se levantó y fue directo al baño. El agua fría en el rostro lo despabiló lo suficiente para despejar la neblina del sueño. Se observó en el espejo sin demasiada atención, se pasó una mano por el cabello desordenado y apartó la mirada. Se vistió con ropa cómoda, la misma combinación sencilla de siempre, y antes de salir del cuarto tomó la cámara, revisando por costumbre que todo estuviera en su lugar. En la cocina preparó café. El sonido del agua hirviendo y el aroma amargo llenaron el departamento en silencio. Desayunó algo ligero, de pie, apoyado en la encimera, mirando por la ventana cómo la ciudad empezaba a moverse: gente apurada, autos, el día avanzando sin esperar a nadie. Dio el último sorbo, dejó la taza en el fregadero y colgó la cámara al cuello. Salió de casa y caminó sin prisa. Le gustaba recorrer unas cuantas calles antes de comer, como si así ordenara sus pensamientos. Observó escaparates, reflejos en los vidrios, sombras alargadas sobre la acera. Por un momento pensó en tomar una foto, pero decidió guardarlo para después. Entró a un pequeño café que frecuentaba. El lugar era tranquilo, con mesas de madera y una música suave de fondo. Se sentó cerca de la ventana y pidió lo de siempre. Mientras esperaba, apoyó la cámara a su lado y se quedó mirando hacia afuera, atento a los detalles: una pareja discutiendo en voz baja, un hombre leyendo el periódico, la luz entrando en ángulo perfecto. Cuando la comida llegó, comió despacio, sin distracciones. No era un momento especial, pero tampoco uno vacío. Era parte de su rutina, de esa calma frágil que había aprendido a construir. Al terminar, pagó, tomó su cámara y salió de nuevo a la calle, listo para dejar que el día siguiera su curso.
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  • ❝ 𝗘𝗹 𝗼𝗰𝗲𝗮𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗺𝗶 𝗹𝘂𝗴𝗮𝗿 𝗳𝗲𝗹𝗶𝘇. ❞

    –No había conocido nada más que el enorme mar azul, la arena blanca y el sol que acariciaba su piel.
    Había nacido ahí.
    Era una hija del mar.
    Pero si quería cumplir su sueño... debía irse e iniciar de cero en otro sitio.–
    ❝ 𝗘𝗹 𝗼𝗰𝗲𝗮𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗺𝗶 𝗹𝘂𝗴𝗮𝗿 𝗳𝗲𝗹𝗶𝘇. ❞ –No había conocido nada más que el enorme mar azul, la arena blanca y el sol que acariciaba su piel. Había nacido ahí. Era una hija del mar. Pero si quería cumplir su sueño... debía irse e iniciar de cero en otro sitio.–
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  • ────Una semana pesada ¿eh? Todos merecemos una tregua del estrés, del trabajo y del sudor en nuestras frentes. Sé exactamente cómo se siente; aunque no lo crean, fui minera en mi vida pasada –suelta un suspiro, recordando aquellos tiempos–. ¡Ah, en fin! Así que, damas y caballeros, cierren los ojos y eleven sus aplausos al ritmo de esta canción. ¡Bienvenidos a Concordia! ¡Que la fiesta comience!

    https://youtu.be/MBsE_Sk0z-E?si=MwKXBhYKC9VQCW-x
    ────Una semana pesada ¿eh? Todos merecemos una tregua del estrés, del trabajo y del sudor en nuestras frentes. Sé exactamente cómo se siente; aunque no lo crean, fui minera en mi vida pasada –suelta un suspiro, recordando aquellos tiempos–. ¡Ah, en fin! Así que, damas y caballeros, cierren los ojos y eleven sus aplausos al ritmo de esta canción. ¡Bienvenidos a Concordia! ¡Que la fiesta comience! https://youtu.be/MBsE_Sk0z-E?si=MwKXBhYKC9VQCW-x
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  • -mi trabajo es la musica pero mi pasatiempo es explorar ruinas de los lugares que visito, las ruinas inundadas son mis favoritas pues suelen ser las que ams ocultan-
    -mi trabajo es la musica pero mi pasatiempo es explorar ruinas de los lugares que visito, las ruinas inundadas son mis favoritas pues suelen ser las que ams ocultan-
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    El sueño me domina..

    Atte: La user siendo 90% sueño y 10% persona (?)
    El sueño me domina.. Atte: La user siendo 90% sueño y 10% persona (?)
    Me enjaja
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