• ───── STARTER CALL .ᐟ
    ᅠᅠ ♡ Jason Elaris

    El año diecisiete de la era Genji no trajo ninguna promesa de esperanza, sino más bien una profunda sensación de desdicha. Para quienes vivían en las calles de Kyoto, solo encontraban el hambre que no cesaba y en el miedo constante a que una disputa política terminara en un charco de sangre frente a su puerta. El shogunato se desmoronaba a la vista de todos, incapaz de sostener un país que ya no entendía sus propias reglas, la caída era inminente.
    Sin embargo, esa tarde de 1865, Hijikata no buscaba pelea ni estaba persiguiendo a ningún rebelde.
    Caminaba solo por la orilla del río Kamo mientras el sol comenzaba a bajar, pintando el agua de un rojo apagado que recordaba demasiado a las heridas que vio en sus compañeros. Se sentía demasiado cansado, la patrulla del día se había alargado demasiado y sus pies acusaban el esfuerzo de tantas horas de vigilancia.
    Se había separado de Okita y Saitō después de un intento desastroso de socializar en una taberna cercana. Todo empezó cuando, bajo los efectos del sake y la insistencia de sus compañeros, Hijikata accedió a recitar unos versos con un tono que pretendía ser solemne. El silencio que siguió fue incómodo y los pocos aplausos que recibió sonaron más a lástima que a respeto. Okita, que no soportaba que nadie ignorara el "talento" de su subcomandante, se puso en pie de un salto, gritando que todos en el local eran unos bárbaros sin oído musical.
    ​Mientras Okita empezaba a volcar mesas y a amenazar con moler a palos a medio bar por su falta de cultura, y Saitō se preparaba para la inevitable trifulca, Hijikata aprovechó el caos para escabullirse. Se ajustó el uniforme y salió a la calle con paso rápido, mirando hacia otro lado y fingiendo estar muy interesado en una pared cercana para que nadie lo asociara con los dos locos que estaban destrozando el mobiliario.

    Se detuvo un momento junto a un puente de madera y apoyó las manos en la baranda. El roce de la madera vieja le hizo notar que todavía tenía restos de tinta en los dedos por los documentos que había estado firmando esa mañana. Era un detalle pequeño, pero le recordó lo lejos que estaba de ser el simple campesino que alguna vez fue. Debajo del puente, un par de mujeres trabajaban con sus redes de pesca en un bote pequeño. Se reían por algo que él no alcanzaba a escuchar, compartiendo una complicidad sencilla y cotidiana, Hijikata solo se limitaba a mirar, dejando escapar un suspiro de cansancio.
    Al levantar la vista, el resplandor del atardecer lo obligó a entrecerrar los ojos. En el otro extremo del puente, una silueta se recortaba contra la luz naranja del cielo. Por instinto, enderezó la espalda y ajustó el peso de su katana en la cadera. Su mano derecha bajó unos centímetros, situándose cerca de la empuñadura por pura costumbre.

     ❛ ¿Quién eres? ❜


    ───── STARTER CALL .ᐟ ᅠᅠ ♡ [jay.elaris] El año diecisiete de la era Genji no trajo ninguna promesa de esperanza, sino más bien una profunda sensación de desdicha. Para quienes vivían en las calles de Kyoto, solo encontraban el hambre que no cesaba y en el miedo constante a que una disputa política terminara en un charco de sangre frente a su puerta. El shogunato se desmoronaba a la vista de todos, incapaz de sostener un país que ya no entendía sus propias reglas, la caída era inminente. Sin embargo, esa tarde de 1865, Hijikata no buscaba pelea ni estaba persiguiendo a ningún rebelde. Caminaba solo por la orilla del río Kamo mientras el sol comenzaba a bajar, pintando el agua de un rojo apagado que recordaba demasiado a las heridas que vio en sus compañeros. Se sentía demasiado cansado, la patrulla del día se había alargado demasiado y sus pies acusaban el esfuerzo de tantas horas de vigilancia. Se había separado de Okita y Saitō después de un intento desastroso de socializar en una taberna cercana. Todo empezó cuando, bajo los efectos del sake y la insistencia de sus compañeros, Hijikata accedió a recitar unos versos con un tono que pretendía ser solemne. El silencio que siguió fue incómodo y los pocos aplausos que recibió sonaron más a lástima que a respeto. Okita, que no soportaba que nadie ignorara el "talento" de su subcomandante, se puso en pie de un salto, gritando que todos en el local eran unos bárbaros sin oído musical. ​Mientras Okita empezaba a volcar mesas y a amenazar con moler a palos a medio bar por su falta de cultura, y Saitō se preparaba para la inevitable trifulca, Hijikata aprovechó el caos para escabullirse. Se ajustó el uniforme y salió a la calle con paso rápido, mirando hacia otro lado y fingiendo estar muy interesado en una pared cercana para que nadie lo asociara con los dos locos que estaban destrozando el mobiliario. Se detuvo un momento junto a un puente de madera y apoyó las manos en la baranda. El roce de la madera vieja le hizo notar que todavía tenía restos de tinta en los dedos por los documentos que había estado firmando esa mañana. Era un detalle pequeño, pero le recordó lo lejos que estaba de ser el simple campesino que alguna vez fue. Debajo del puente, un par de mujeres trabajaban con sus redes de pesca en un bote pequeño. Se reían por algo que él no alcanzaba a escuchar, compartiendo una complicidad sencilla y cotidiana, Hijikata solo se limitaba a mirar, dejando escapar un suspiro de cansancio. Al levantar la vista, el resplandor del atardecer lo obligó a entrecerrar los ojos. En el otro extremo del puente, una silueta se recortaba contra la luz naranja del cielo. Por instinto, enderezó la espalda y ajustó el peso de su katana en la cadera. Su mano derecha bajó unos centímetros, situándose cerca de la empuñadura por pura costumbre.  ❛ ¿Quién eres? ❜
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Me gusta ir a Club de la familia Queen, en ese lugar me reciben con sonrisas sinceras, me llaman “señor Oz” con respeto y no con miedo, siempre hay una mesa lista. Jennifer insiste en que disfrute lo que ha construido, aunque a veces siento que exageran con las atenciones.

    Esa noche la vi por primera vez. Cabello oscuro, sonrisa fácil, ojos que parecían analizarlo todo. Se sentó a mi lado como si me conociera de toda la vida. Hablamos de cosas simples: música, viajes, el clima. Ella reía más de lo necesario, pero no me incomodó, supuse que solo era amable.

    "Deberíamos salir un día" me dijo, como si nada.

    No le vi problema. Una cena, conversación tranquila algo normal. Hace tiempo que no tengo algo parecido asi que acepté.

    El restaurante era distinto al club. Más elegante, más silencioso. Nadie me reconoció al entrar, tampoco nadie corrió a atenderme. Me pareció curioso, pero no le di importancia. Tal vez aquí simplemente trabajan de otra manera.

    Ella parecía muy cómoda cuando llegue, pidió mucha comida a pesar que no parecia comer tanto. Por mi parte pedi como era mi costumbre en el club, a diferencia de ella, yo si terminaba mi comida. Yo creo que esa muchacha queria probar de todo un poco, supongo que esta bien.

    La chica hablaba mucho sobre lujos, viajes, sobre “la vida que le gustaría tener”. Yo escuchaba. No entendía del todo por qué me decía esas cosas, pero asentía de vez en cuando.

    Entonces la misma mesera que me recibió al entrar, traia una nota que decia que era la cuenta y la dejo frente a mí. La miré y por un momento no supe qué hacer, esperé... Pensé que alguien vendría, como en el club. Tal vez era parte del servicio, o una formalidad. Incluso miré alrededor, esperando ver a alguien acercarse con esa sonrisa conocida de “no se preocupe, señor Oz”. Pero nadie vino.

    "¿Todo bien?" preguntó ella, inclinándose un poco hacia mí.

    "Sí… claro" le respondí, aunque no lo tenía tan claro volví a mirar el papel.

    "Ah... Así que aquí… sí se paga."

    No dije nada más. Solo tomé la cuenta con cierta torpeza, como si fuera la primera vez que veía algo así. Porque, en cierto modo, lo era. Supongo que Jennifer olvidó mencionarme ese detalle.

    Si destruyo el lugar me libraría de esa cuenta, pero se que a Jennifer no le gustara que haga algo como eso. Al final, la chica desaparco y un par de hombres con ropa azul me escoltaron afuera. Me pusieron unas cosas en las muñecas aunque tuve que tener mucho cuidado para no romperlas ya que se veían muy frágiles, dijeron que me llevarían al bote. No se que es eso, pero al menos podre subirme a uno de esos autos ruidosos con luces.
    Me gusta ir a Club de la familia Queen, en ese lugar me reciben con sonrisas sinceras, me llaman “señor Oz” con respeto y no con miedo, siempre hay una mesa lista. Jennifer insiste en que disfrute lo que ha construido, aunque a veces siento que exageran con las atenciones. Esa noche la vi por primera vez. Cabello oscuro, sonrisa fácil, ojos que parecían analizarlo todo. Se sentó a mi lado como si me conociera de toda la vida. Hablamos de cosas simples: música, viajes, el clima. Ella reía más de lo necesario, pero no me incomodó, supuse que solo era amable. "Deberíamos salir un día" me dijo, como si nada. No le vi problema. Una cena, conversación tranquila algo normal. Hace tiempo que no tengo algo parecido asi que acepté. El restaurante era distinto al club. Más elegante, más silencioso. Nadie me reconoció al entrar, tampoco nadie corrió a atenderme. Me pareció curioso, pero no le di importancia. Tal vez aquí simplemente trabajan de otra manera. Ella parecía muy cómoda cuando llegue, pidió mucha comida a pesar que no parecia comer tanto. Por mi parte pedi como era mi costumbre en el club, a diferencia de ella, yo si terminaba mi comida. Yo creo que esa muchacha queria probar de todo un poco, supongo que esta bien. La chica hablaba mucho sobre lujos, viajes, sobre “la vida que le gustaría tener”. Yo escuchaba. No entendía del todo por qué me decía esas cosas, pero asentía de vez en cuando. Entonces la misma mesera que me recibió al entrar, traia una nota que decia que era la cuenta y la dejo frente a mí. La miré y por un momento no supe qué hacer, esperé... Pensé que alguien vendría, como en el club. Tal vez era parte del servicio, o una formalidad. Incluso miré alrededor, esperando ver a alguien acercarse con esa sonrisa conocida de “no se preocupe, señor Oz”. Pero nadie vino. "¿Todo bien?" preguntó ella, inclinándose un poco hacia mí. "Sí… claro" le respondí, aunque no lo tenía tan claro volví a mirar el papel. "Ah... Así que aquí… sí se paga." No dije nada más. Solo tomé la cuenta con cierta torpeza, como si fuera la primera vez que veía algo así. Porque, en cierto modo, lo era. Supongo que Jennifer olvidó mencionarme ese detalle. Si destruyo el lugar me libraría de esa cuenta, pero se que a Jennifer no le gustara que haga algo como eso. Al final, la chica desaparco y un par de hombres con ropa azul me escoltaron afuera. Me pusieron unas cosas en las muñecas aunque tuve que tener mucho cuidado para no romperlas ya que se veían muy frágiles, dijeron que me llevarían al bote. No se que es eso, pero al menos podre subirme a uno de esos autos ruidosos con luces.
    Me shockea
    1
    3 comentarios 0 compartidos
  • Crees que te dejaré simplemente faltarme el respeto? Ven, no tengo miedo de una criatura tan inofensiva
    Crees que te dejaré simplemente faltarme el respeto? Ven, no tengo miedo de una criatura tan inofensiva
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Asamblea estratégica: "Raid antilyche"
    Fandom Original.
    Categoría Aventura
    Ya con su departamento ordenado. Bianca cita a los aliados que logro reunir para tener una reunión estratégica para la peligrosa misión de detener al lyche "Alhoon" quien podría ser una amenanaza de nivel multiversal. [User acá. Este starter también será para setear algunas reglas para el roleo. Ya que esta misión abarcará al menos 3 capítulos. Yo me encargaré de dirigir el rol y planificar la trama]

    || Reglas de rol para este arco:
    1.-Notificar a la directora de rol (Bianca) en caso de algún tipo de "redflag" o tema sensible a evitar durante la trama y roleplay.
    2.-Evitar la omnipotencia y escalas de poder invencibles para evitar situaciones tipo "en 1 turno de rol derroto al villano final fácilmente". Si fuera necesario idear en conjunto una forma de "nerfear" al personaje.
    -De momento límite de personajes en la "party" (grupo de aventureros) para evitar el caos narrativo y dar coherencia: 7 (que actualmente los tenemos pero dependiendo el interés que surga por continuar luego de esta "reunión" podría modificarse.
    4.- Mantener el respeto mutuo. Lo cuál también implica respetar los tiempos de cada quién para responder.



    Jero 💀
    Drizz Whirlpool
    Drogo Hitosaki
    𝑲𝒂𝒊𝒅𝒂 𝒊𝒄𝒉𝒊𝒓𝒚𝒖𝒔𝒂𝒊
    ・❥・ Fenrir Queen・❥・
    Lady Céleste
    𝗚𝗘𝗡𝗘𝗥𝗔𝗟 𝗥𝗔𝗗𝗔𝗛𝗡 ˢᵗᵃʳˢᶜᵒᵘʳᵍᵉ
    Ya con su departamento ordenado. Bianca cita a los aliados que logro reunir para tener una reunión estratégica para la peligrosa misión de detener al lyche "Alhoon" quien podría ser una amenanaza de nivel multiversal. [User acá. Este starter también será para setear algunas reglas para el roleo. Ya que esta misión abarcará al menos 3 capítulos. Yo me encargaré de dirigir el rol y planificar la trama] || Reglas de rol para este arco: 1.-Notificar a la directora de rol (Bianca) en caso de algún tipo de "redflag" o tema sensible a evitar durante la trama y roleplay. 2.-Evitar la omnipotencia y escalas de poder invencibles para evitar situaciones tipo "en 1 turno de rol derroto al villano final fácilmente". Si fuera necesario idear en conjunto una forma de "nerfear" al personaje. -De momento límite de personajes en la "party" (grupo de aventureros) para evitar el caos narrativo y dar coherencia: 7 (que actualmente los tenemos pero dependiendo el interés que surga por continuar luego de esta "reunión" podría modificarse. 4.- Mantener el respeto mutuo. Lo cuál también implica respetar los tiempos de cada quién para responder. [Jeroaberration0] [specter_gold_magician_349] [fable_ivory_hippo_129] [Dragon_blood_witch] [Sury_Sakai_1724] [LadyCeleste2008] [Starscourge09]
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    5
    25 turnos 0 maullidos
  • O-Oye.
    Y-Ya te dije que me sueltes, estamos trabajando...

    — Obviamente hay pocas manos que lo hacen ponerse en ese estado. Las de ella, son las únicas que puede. Poner nervioso al oficial —.

    En-En serio ¿Que pensaran cuando me vean poniendo está expresión? Perderé el respeto de la unidad
    O-Oye. Y-Ya te dije que me sueltes, estamos trabajando... — Obviamente hay pocas manos que lo hacen ponerse en ese estado. Las de ella, son las únicas que puede. Poner nervioso al oficial —. En-En serio ¿Que pensaran cuando me vean poniendo está expresión? Perderé el respeto de la unidad
    Me gusta
    2
    2 turnos 0 maullidos
  • Sellada por tres seres de inconmensurable poder.

    Las vendas rúnicas se cierran sobre su piel, ardiendo…

    No como cadenas.
    Como promesas.

    Cada símbolo palpita, vivo, hambriento… intentando contener lo incontenible.

    El círculo demoníaco gira bajo sus pies, sellando el espacio… como si el exterior hubiese dejado de existir.

    Y aun así…
    Veythra sonríe.

    Alza ambas manos…
    y sin el menor rastro de respeto, les dedica un gesto obsceno a sus captores.

    —¿Esto… es todo?

    La lengua asoma entre colmillos afilados, la risa nace rota, juguetona… peligrosa.

    —Os arrepentiréis de esto…
    No hoy.
    No mañana.

    Pero cuando estas runas se quiebren…
    cuando las almas que usasteis para sellarme empiecen a gritar…

    —Recordaréis mi nombre.
    Porque Veythra…
    no amenaza.

    Condena.

    —Khkhehe…
    HAHAHAHAHAHAHAHA…
    Sellada por tres seres de inconmensurable poder. Las vendas rúnicas se cierran sobre su piel, ardiendo… No como cadenas. Como promesas. Cada símbolo palpita, vivo, hambriento… intentando contener lo incontenible. El círculo demoníaco gira bajo sus pies, sellando el espacio… como si el exterior hubiese dejado de existir. Y aun así… Veythra sonríe. Alza ambas manos… y sin el menor rastro de respeto, les dedica un gesto obsceno a sus captores. —¿Esto… es todo? La lengua asoma entre colmillos afilados, la risa nace rota, juguetona… peligrosa. —Os arrepentiréis de esto… No hoy. No mañana. Pero cuando estas runas se quiebren… cuando las almas que usasteis para sellarme empiecen a gritar… —Recordaréis mi nombre. Porque Veythra… no amenaza. Condena. —Khkhehe… HAHAHAHAHAHAHAHA…
    Me encocora
    Me shockea
    Me gusta
    8
    0 turnos 0 maullidos
  • 𝐏𝐨𝐝𝐞𝐫 𝐲 𝐏𝐫𝐞𝐬𝐭𝐢𝐠𝐢𝐨 — 𝐂𝐚𝐥𝐦𝐚 𝐲 𝐑𝐞𝐬𝐢𝐥𝐢𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚
    Fandom OC
    Categoría Original
    Carol Walters

    ¿𝔸 𝕕𝕠́𝕟𝕕𝕖 𝕟𝕠𝕤 𝕝𝕝𝕖𝕧𝕒𝕣𝕒́ 𝕖𝕝 𝕧𝕚𝕖𝕟𝕥𝕠 𝕖𝕤𝕥𝕒 𝕧𝕖𝕫?

    Otro de los continuos viajes de Nagi, esta vez con destino a Gran Bretaña... ¿Por qué? En otro de sus intentos de conseguir información por medio de personas influyentes.

    La empresa Voss Luxe Fabrics, una empresa de téxtiles súmamente galardonada, de las más poderosas de Europa ¿Qué tipo de personas serían la familia tras esta empresa? Aún no lo sabía, pero de una forma u otra necesitaba acercarse y tras sus ignorados intentos de comunicarse con una de las personas a cargo, supuso que era momento de actuar por su cuenta.

    Nagi, una persona estancada en las costumbres arcaicas de su pueblo, que acostumbraba a comunicarse por cartas, tendría que hacer acto de presencia, todo por supuesto tras una rigurosa investigación.

    Supo que Alexander Voss, a pesar de ser una figura inalcanzable para alguien como era Nagi, estuvo casado con una mujer llamada Verónica Walters y en el transcurso de su relación tuvo una hija. Por mucho que tratase de indagar, pocas eran las maneras de lograr inmiscuirse en los asuntos de una familia tan prestigiosa sin levantar sospechas.

    Sin importar cuánto lo intentase, era incapaz de conseguir comunicarse con la tal Verónica Walters y era de esperar pero entre tantas cosas descubrió que la hija de la familia había estado involucrada en un asunto relativamente turbio, motivo por el cual había tenido que recurrir a los traslados. Viendo que se le acababan las oportunidades, pensó que no perdería nada por tratar de comunicarse con la hija y, quizás, establecer algún tipo de trueque o contrato a cambio de responder unas cuantas preguntas...

    Tras lo que para Nagi pareció una eternidad, logró averiguar el lugar en el que Carol Walters estudiaba; era la única oportunidad que tendría pero ¿Estaría protegida? Siendo de tal familia sería lo normal... Pero se agotaban las opciones.

    Empezó el horario de clases, momento en el que Nagi se colocaría en un lugar relativamente cercano a la entrada, no le importaba pasarse horas esperando si así debía hacerlo, y si hoy no lograba verla, lo intentaría el día siguiente y el siguiente...

    Por mucho que quisiera anticiparse e interceptarla a la entrada, entendía que los estudios eran parte de la responsabilidad de una chica como Carol, y es que el respeto era algo inculcado en su ser, por eso mismo, esperaría a la salida, mientras mantenía su vigilia sobre la puerta.
    [ember_olive_bat_439] ¿𝔸 𝕕𝕠́𝕟𝕕𝕖 𝕟𝕠𝕤 𝕝𝕝𝕖𝕧𝕒𝕣𝕒́ 𝕖𝕝 𝕧𝕚𝕖𝕟𝕥𝕠 𝕖𝕤𝕥𝕒 𝕧𝕖𝕫? Otro de los continuos viajes de Nagi, esta vez con destino a Gran Bretaña... ¿Por qué? En otro de sus intentos de conseguir información por medio de personas influyentes. La empresa Voss Luxe Fabrics, una empresa de téxtiles súmamente galardonada, de las más poderosas de Europa ¿Qué tipo de personas serían la familia tras esta empresa? Aún no lo sabía, pero de una forma u otra necesitaba acercarse y tras sus ignorados intentos de comunicarse con una de las personas a cargo, supuso que era momento de actuar por su cuenta. Nagi, una persona estancada en las costumbres arcaicas de su pueblo, que acostumbraba a comunicarse por cartas, tendría que hacer acto de presencia, todo por supuesto tras una rigurosa investigación. Supo que Alexander Voss, a pesar de ser una figura inalcanzable para alguien como era Nagi, estuvo casado con una mujer llamada Verónica Walters y en el transcurso de su relación tuvo una hija. Por mucho que tratase de indagar, pocas eran las maneras de lograr inmiscuirse en los asuntos de una familia tan prestigiosa sin levantar sospechas. Sin importar cuánto lo intentase, era incapaz de conseguir comunicarse con la tal Verónica Walters y era de esperar pero entre tantas cosas descubrió que la hija de la familia había estado involucrada en un asunto relativamente turbio, motivo por el cual había tenido que recurrir a los traslados. Viendo que se le acababan las oportunidades, pensó que no perdería nada por tratar de comunicarse con la hija y, quizás, establecer algún tipo de trueque o contrato a cambio de responder unas cuantas preguntas... Tras lo que para Nagi pareció una eternidad, logró averiguar el lugar en el que Carol Walters estudiaba; era la única oportunidad que tendría pero ¿Estaría protegida? Siendo de tal familia sería lo normal... Pero se agotaban las opciones. Empezó el horario de clases, momento en el que Nagi se colocaría en un lugar relativamente cercano a la entrada, no le importaba pasarse horas esperando si así debía hacerlo, y si hoy no lograba verla, lo intentaría el día siguiente y el siguiente... Por mucho que quisiera anticiparse e interceptarla a la entrada, entendía que los estudios eran parte de la responsabilidad de una chica como Carol, y es que el respeto era algo inculcado en su ser, por eso mismo, esperaría a la salida, mientras mantenía su vigilia sobre la puerta.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    Me endiabla
    4
    11 turnos 0 maullidos
  • -Luego de volver del mundo espiritual, Angyar venía acompañada de Nathaniel solo para asegurarse que descansará.
    A unos metros de la casa ambos sintieron unas presencias conocidas para ellos, se miraron y siguieron entrando a la casa.
    Al abrir la puerta se encontraron con tres figuras, dos mujeres una pelirroja, la otra cabello canoso y un hombre de barba cabello negro, todos de traje del color de su cabello.-

    War: Vaya, te has demorado “muerte”, ya íbamos a ir a buscar.
    -dijo la mujer de cabello rojo levantándose del sillón de la peliblanca -

    Famine: tranquila “guerra”, la única inquieta de los cuatro siempre has sido tú.
    -dijo el hombre de cabello y barba negra con calma-

    Pandemic: “guerra” nos vino a buscar, y tú “ muerte” eras la última como siempre, junto con “oscuridad”.
    -Mencionó la mujer de cabello corto y canoso, la peliblanca miró de reojo a Nathaniel quien mantenía la mirada a los otros tres-

    Angy: y bien.. que hacen acá los tres. No sabía que había pijama party.
    -Pandemic se rió tapándose la boca, pero a War no le causó gracia acercándose a la peliblanca -

    War: debemos volver, yo ya estoy actuando.. luego será Famine y Pandemic, y tú darás el golpe final Death junto con Dark.

    -Angyar suspiro cruzándose de brazos cerrando los ojos, Nathaniel fue a la cocina a traer té para todos y galletas.-

    Angyar: Gracias pero está vez paso War.. si quieres hacerlo háganlo pero no cuenten conmigo.

    -Eso no le gustó mucho a la pelirroja, frunciendo el ceño agarrando el cuello de la blusa de la peliblanca acercandola-

    War: vas a ir con nosotros quieras o no Death..

    -La mirada de Angyar se volvió más fría que antes-

    Angyar: ¿o que?, vas a matarme “guerra” por no cumplir tus caprichos de niña malcriada…
    -termino de decir eso la regente del mundo espiritual y la pelirroja le lanzó un puñetazo en el rostro. El rostro de Famine y Pandemic quedaron congelados con los ojos abiertos, Nathaniel en cambio estaba en alerta.
    La peliblanca, se limpio la sangre del labio, sus ojos ya no eran azul gélidos eran un azul oscuro.-

    Angyar: déjame devolverte la caricia..
    -dijo la parca, y dió un empujón a la pelirroja hacia el baño, pero cuando está cayó la habitación no era el cuarto del baño, era un lugar oscuro que no se veía ni puertas ni salidas.
    Frente a la pelirroja una figura con una túnica negra que entre avanzaba parecía crecer, 1,87 cm o 2,00 cm.
    Debajo de la túnica una calavera con ojos brillantes se veía, antes de que la pelirroja pudiera ir a por ella, un golpe seco le dió en el estómago, la guadaña.
    Lanzandola a unos metros pisadas que no se escuchaban, cuando la pelirroja se iba a incorporar un corte en su torso rompió el silencio del lugar con el grito del jinete del apocalipsis, el dolor era insoportable, no era la piel era el alma que estaba abriendo y una luz se veía.
    Los dedos huesudos de la muerte acercaron a la luz apretando el alma de “guerra” quien grito nuevamente. Una voz completamente distorsionada y grave, que no era humana-

    Death: escúchame, está es una advertencia… si digo, no participaré, es no… si vuelves a insistir. Ya sabes que haré, ¿entendido?

    -la pelirroja se retorcía de dolor las cuencas de los ojos de la calavera parecían entrecerrar-

    Death: no te escuché… ¿entendiste?

    War: Si!!..
    -los dedos huesudos soltaron el alma del jinete y la pelirroja quedó desmayada, la apertura se cerró en cuanto sacó su mano del lugar.
    La miro un momento, y luego dió un chasquido de sus dedos, un golpe sordo se escuchó en el baño, Nathaniel sintió la presencia de ambas y fue al baño abriendo la puerta, la escena la pelirroja en la bañera desmayada y la peliblanca mirando la ventana tranquilamente.-

    Pandemic: ¿A dónde fueron?..y ¿está muerta?...
    -dijo acercándose a la pelirroja, Famine le negó mientras con Nathaniel la sacaban de la bañera, y la peliblanca caminaba a la sala de estar sentadose para terminar su té -

    Famine: Es un lugar que no está en ningún lugar físico, ni en el mundo espiritual. Dicen que ahí se alojan las pesadillas más horribles.

    Nathaniel: es un lugar creado y hecho por Azrael, si entras ahí solo ella puede sacarte, las pesadillas que están ahí Azrael las dejo en ese lugar. Y el poder de Azrael es mayor en ese lugar así como su crueldad.
    -Los dos hombres dejaron a War en el sillón largo descansar, Pandemic miraba a Angyar con algo de respeto-

    Pandemic: siento mucho molestarte, Death.
    -La peliblanca levantó su mirada a la canosa ladeando el rostro como si no entendiera lo que pasaba-

    Angyar: está bien, de igual forma es bueno ver que están bien… y no te preocupes, War está bien.. dormirá un rato pero despertará
    -Sabía que le preocupaba su amiga al menos eso podía escuchar en sus pensamientos -

    Famine: me sorprende que siendo el que podía hacer algo no intervinieran Nathaniel..
    -El secretario lo miró y luego miró a la peliblanca -

    Nathaniel: War la provocó primero, y tú ya has visto qué pasa si se enoja… podría intervenir pero si no resulta podría haberse enojado más
    -Famine se rió al escucharlo apoyando su mano en el hombro -

    Famine: veo que no solo respetas a Death… si solo te hubieran incluído no seríamos cuatro sino cinco, todos olvidaron que en Egipto después de la muerte venía..

    Nathaniel: la oscuridad…
    -añadió con voz suave mirando sombriamente-
    -Luego de volver del mundo espiritual, Angyar venía acompañada de Nathaniel solo para asegurarse que descansará. A unos metros de la casa ambos sintieron unas presencias conocidas para ellos, se miraron y siguieron entrando a la casa. Al abrir la puerta se encontraron con tres figuras, dos mujeres una pelirroja, la otra cabello canoso y un hombre de barba cabello negro, todos de traje del color de su cabello.- War: Vaya, te has demorado “muerte”, ya íbamos a ir a buscar. -dijo la mujer de cabello rojo levantándose del sillón de la peliblanca - Famine: tranquila “guerra”, la única inquieta de los cuatro siempre has sido tú. -dijo el hombre de cabello y barba negra con calma- Pandemic: “guerra” nos vino a buscar, y tú “ muerte” eras la última como siempre, junto con “oscuridad”. -Mencionó la mujer de cabello corto y canoso, la peliblanca miró de reojo a Nathaniel quien mantenía la mirada a los otros tres- Angy: y bien.. que hacen acá los tres. No sabía que había pijama party. -Pandemic se rió tapándose la boca, pero a War no le causó gracia acercándose a la peliblanca - War: debemos volver, yo ya estoy actuando.. luego será Famine y Pandemic, y tú darás el golpe final Death junto con Dark. -Angyar suspiro cruzándose de brazos cerrando los ojos, Nathaniel fue a la cocina a traer té para todos y galletas.- Angyar: Gracias pero está vez paso War.. si quieres hacerlo háganlo pero no cuenten conmigo. -Eso no le gustó mucho a la pelirroja, frunciendo el ceño agarrando el cuello de la blusa de la peliblanca acercandola- War: vas a ir con nosotros quieras o no Death.. -La mirada de Angyar se volvió más fría que antes- Angyar: ¿o que?, vas a matarme “guerra” por no cumplir tus caprichos de niña malcriada… -termino de decir eso la regente del mundo espiritual y la pelirroja le lanzó un puñetazo en el rostro. El rostro de Famine y Pandemic quedaron congelados con los ojos abiertos, Nathaniel en cambio estaba en alerta. La peliblanca, se limpio la sangre del labio, sus ojos ya no eran azul gélidos eran un azul oscuro.- Angyar: déjame devolverte la caricia.. -dijo la parca, y dió un empujón a la pelirroja hacia el baño, pero cuando está cayó la habitación no era el cuarto del baño, era un lugar oscuro que no se veía ni puertas ni salidas. Frente a la pelirroja una figura con una túnica negra que entre avanzaba parecía crecer, 1,87 cm o 2,00 cm. Debajo de la túnica una calavera con ojos brillantes se veía, antes de que la pelirroja pudiera ir a por ella, un golpe seco le dió en el estómago, la guadaña. Lanzandola a unos metros pisadas que no se escuchaban, cuando la pelirroja se iba a incorporar un corte en su torso rompió el silencio del lugar con el grito del jinete del apocalipsis, el dolor era insoportable, no era la piel era el alma que estaba abriendo y una luz se veía. Los dedos huesudos de la muerte acercaron a la luz apretando el alma de “guerra” quien grito nuevamente. Una voz completamente distorsionada y grave, que no era humana- Death: escúchame, está es una advertencia… si digo, no participaré, es no… si vuelves a insistir. Ya sabes que haré, ¿entendido? -la pelirroja se retorcía de dolor las cuencas de los ojos de la calavera parecían entrecerrar- Death: no te escuché… ¿entendiste? War: Si!!.. -los dedos huesudos soltaron el alma del jinete y la pelirroja quedó desmayada, la apertura se cerró en cuanto sacó su mano del lugar. La miro un momento, y luego dió un chasquido de sus dedos, un golpe sordo se escuchó en el baño, Nathaniel sintió la presencia de ambas y fue al baño abriendo la puerta, la escena la pelirroja en la bañera desmayada y la peliblanca mirando la ventana tranquilamente.- Pandemic: ¿A dónde fueron?..y ¿está muerta?... -dijo acercándose a la pelirroja, Famine le negó mientras con Nathaniel la sacaban de la bañera, y la peliblanca caminaba a la sala de estar sentadose para terminar su té - Famine: Es un lugar que no está en ningún lugar físico, ni en el mundo espiritual. Dicen que ahí se alojan las pesadillas más horribles. Nathaniel: es un lugar creado y hecho por Azrael, si entras ahí solo ella puede sacarte, las pesadillas que están ahí Azrael las dejo en ese lugar. Y el poder de Azrael es mayor en ese lugar así como su crueldad. -Los dos hombres dejaron a War en el sillón largo descansar, Pandemic miraba a Angyar con algo de respeto- Pandemic: siento mucho molestarte, Death. -La peliblanca levantó su mirada a la canosa ladeando el rostro como si no entendiera lo que pasaba- Angyar: está bien, de igual forma es bueno ver que están bien… y no te preocupes, War está bien.. dormirá un rato pero despertará -Sabía que le preocupaba su amiga al menos eso podía escuchar en sus pensamientos - Famine: me sorprende que siendo el que podía hacer algo no intervinieran Nathaniel.. -El secretario lo miró y luego miró a la peliblanca - Nathaniel: War la provocó primero, y tú ya has visto qué pasa si se enoja… podría intervenir pero si no resulta podría haberse enojado más -Famine se rió al escucharlo apoyando su mano en el hombro - Famine: veo que no solo respetas a Death… si solo te hubieran incluído no seríamos cuatro sino cinco, todos olvidaron que en Egipto después de la muerte venía.. Nathaniel: la oscuridad… -añadió con voz suave mirando sombriamente-
    Me encocora
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Cuando Fenrir nació…
    lo supe.

    Nada volvería a ser igual.

    No era duda.
    No era miedo.
    Era certeza.

    Necesitaba poder.

    Para protegerla.

    Para protegerme.

    Para dominar.

    …Pero yo ya tenía poder.

    No había sido bendecido por la Luna Violeta.
    Aquella entidad… poderosa, codiciosa, egoísta…
    me veía como poco más que un instrumento.
    Un siervo útil en su tablero.

    Y, sin embargo…
    yo sabía lo que era.

    Siempre lo había sabido.

    Conocía mi lugar.

    Y era la hora de, por fin, ponerse un poco serio.

    Entonces…
    los recuerdos regresaron.

    No como fragmentos.
    No como ecos.

    Sino como una verdad enterrada demasiado tiempo.

    El poder de creación contenido en las lunas…
    no era más que una fracción.

    Una parte ínfima… de algo mucho más antiguo.

    Mucho más profundo.

    Había aceptado mi naturaleza como catástrofe.
    Como maldición.

    …Pero aún no había aceptado lo que realmente era.

    Un demonio.

    Y lo más irónico…

    es que nunca había dejado de serlo.

    Ni siquiera hizo falta que pronunciara su nombre.

    Porque ya estaba allí.

    Esperando.

    Y entonces…
    con una calma que recorrió cada valle,
    que rozó cada brisa…

    el mundo se estremeció.

    No hubo explosión.
    No hubo ruido.

    Sólo presencia.

    La tierra tembló…
    no por impacto,
    sino por reconocimiento.

    El aire… desapareció.
    Convertido en un vacío que devoraba incluso los nombres.

    Los océanos… se replegaron.
    No por miedo…

    sino porque, por un instante,
    algo infinitamente más antiguo que ellos
    había reclamado la existencia.

    Y en ese silencio absoluto…

    todo se arrodilló.

    Incluso el rey del inframundo.

    Porque lo que emergía…

    no era poder.

    Era autoridad.

    Una espada.

    Olvidada.
    Arcana.
    Rota.

    No forjada como un arte…
    sino nacida de la furia de una bestia.

    Su tamaño… suficiente para ocultarme dos veces tras su hoja.
    Su forma… imperfecta, brutal.

    Y su filo…

    maldito.

    Cada corte no sólo destruía…
    alteraba la presión misma de la realidad,
    colapsándola sin vacilación.

    No dejaba heridas.

    Borraba la existencia.

    Y ante ella…

    incliné la cabeza.

    No por sumisión.

    Sino por respeto.

    Porque ese poder…
    siempre había sido mío.

    Y entonces…

    la voz que no necesitaba ser pronunciada…
    atravesó el mundo.

    "Arrasa, Leviatán."
    Cuando Fenrir nació… lo supe. Nada volvería a ser igual. No era duda. No era miedo. Era certeza. Necesitaba poder. Para protegerla. Para protegerme. Para dominar. …Pero yo ya tenía poder. No había sido bendecido por la Luna Violeta. Aquella entidad… poderosa, codiciosa, egoísta… me veía como poco más que un instrumento. Un siervo útil en su tablero. Y, sin embargo… yo sabía lo que era. Siempre lo había sabido. Conocía mi lugar. Y era la hora de, por fin, ponerse un poco serio. Entonces… los recuerdos regresaron. No como fragmentos. No como ecos. Sino como una verdad enterrada demasiado tiempo. El poder de creación contenido en las lunas… no era más que una fracción. Una parte ínfima… de algo mucho más antiguo. Mucho más profundo. Había aceptado mi naturaleza como catástrofe. Como maldición. …Pero aún no había aceptado lo que realmente era. Un demonio. Y lo más irónico… es que nunca había dejado de serlo. Ni siquiera hizo falta que pronunciara su nombre. Porque ya estaba allí. Esperando. Y entonces… con una calma que recorrió cada valle, que rozó cada brisa… el mundo se estremeció. No hubo explosión. No hubo ruido. Sólo presencia. La tierra tembló… no por impacto, sino por reconocimiento. El aire… desapareció. Convertido en un vacío que devoraba incluso los nombres. Los océanos… se replegaron. No por miedo… sino porque, por un instante, algo infinitamente más antiguo que ellos había reclamado la existencia. Y en ese silencio absoluto… todo se arrodilló. Incluso el rey del inframundo. Porque lo que emergía… no era poder. Era autoridad. Una espada. Olvidada. Arcana. Rota. No forjada como un arte… sino nacida de la furia de una bestia. Su tamaño… suficiente para ocultarme dos veces tras su hoja. Su forma… imperfecta, brutal. Y su filo… maldito. Cada corte no sólo destruía… alteraba la presión misma de la realidad, colapsándola sin vacilación. No dejaba heridas. Borraba la existencia. Y ante ella… incliné la cabeza. No por sumisión. Sino por respeto. Porque ese poder… siempre había sido mío. Y entonces… la voz que no necesitaba ser pronunciada… atravesó el mundo. "Arrasa, Leviatán."
    Me gusta
    Me encocora
    Me endiabla
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    OFF: Esto es totalmente Off, (Aviso porque... ps por si acaso con la redundancia), tengo de costumbre siempre revisar personajes nuevos, ver sus apariencias, si no tienen nada esperar a que describan sus historias o narrativas, incluso reviso personas conectadas para saber si a alguno posteo algo interesante, si soy un chismoso.....EN FIN, me desvio del tema... ¿Como se contacta a administradores aqui?, acabo de ver algo muy... directo en temas de sexualidad en un perfil...

    Vale entiendo que algunas personas crean personajes con intenciones directas para lemon, hasta mi personaje lo parece por el feed de presentación, pero al menos algo de sutileza y respeto NO MAMEN

    #Queja #Despotricando #OffRol #DolorDeOjos
    OFF: Esto es totalmente Off, (Aviso porque... ps por si acaso con la redundancia), tengo de costumbre siempre revisar personajes nuevos, ver sus apariencias, si no tienen nada esperar a que describan sus historias o narrativas, incluso reviso personas conectadas para saber si a alguno posteo algo interesante, si soy un chismoso.....EN FIN, me desvio del tema... ¿Como se contacta a administradores aqui?, acabo de ver algo muy... directo en temas de sexualidad en un perfil... Vale entiendo que algunas personas crean personajes con intenciones directas para lemon, hasta mi personaje lo parece por el feed de presentación, pero al menos algo de sutileza y respeto NO MAMEN #Queja #Despotricando #OffRol #DolorDeOjos
    Me enjaja
    Me shockea
    3
    5 comentarios 0 compartidos
Ver más resultados
Patrocinados