• Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ╔═══════ ═══════╗
    𝕴𝖘𝖍𝖙𝖆𝖗’𝖘 𝕯𝖗𝖆𝖌𝖔𝖓𝖘
    Archivo Legendario — Ishtar´s Demonic Déesse Infernal Glamour
    ╚═══════ ═══════╝

    ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ FICHA EXTENDIDA DRACONIC EDITION ✦

    ✧ EDICIÓN: Limitada — El Renacer del Dragón
    ✧ SERIE: Mythic Beasts Collection
    ✧ CLASIFICACIÓN: Portada Mítica Suprema
    ✧ ESTILO VISUAL: Urban Fantasy Royal
    ✧ LOCACIÓN: Avenida Nocturna del Círculo Arcano
    ✧ RANGO: Reliquia Legendaria

    ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━

    MODELOS ESTELARES

    ╔═══ ༺༻ ═══╗
    JIN ISHTAR YOKIN
    El Portador del Linaje Dracónico Carmesí
    ╚═══ ༺༻ ═══╝

    ✦ Aura: Poder contenido listo para desatarse
    ✦ Atuendo: Estilo rebelde oscuro con emblema dracónico
    ✦ Rasgo distintivo: Cabello rojo símbolo de sangre ancestral
    ✦ Presencia: Donde se sienta… el mundo espera órdenes

    Simbolismo editorial:
    Representa la reencarnación del poder primigenio.

    ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━

    ╔═══ ༺༻ ═══╗
    MOKA AKASHIYA
    La Elegida del Destino Nocturno
    ╚═══ ༺༻ ═══╝

    ✦ Aura: Dulzura aparente con fuerza oculta
    ✦ Atuendo: Uniforme elegante con estética académica nocturna
    ✦ Rasgo icónico: Cabello rosado lunar de presencia hipnótica
    ✦ Presencia: El equilibrio perfecto entre inocencia y poder sellado

    Simbolismo editorial:
    Encarnación de la dualidad luz-oscuridad que domina el destino.

    ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━

    ESCENA EDITORIAL

    Un dragón ancestral se manifiesta detrás de ellos.
    No es amenaza.
    Es testigo.

    La noche no cubre la escena.
    La consagra.

    El automóvil no es utilería.
    Es altar de invocación moderna.

    ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━

    TITULARES DESTACADOS

    ✦ Edición Limitada: El Renacer del Dragón
    ✦ La Noche del Círculo: Una Convergencia Inesperada
    ✦ Ishtar: Misterio y Poder
    ✦ El Amanecer de una Nueva Era

    ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━

    DIRECCIÓN CREATIVA

    ╭─〔 Concepto Central 〕─╮
    El despertar del linaje mítico
    ╰──────────────────────╯

    Inspiraciones artísticas:
    ✧ Mitología oriental dracónica
    ✧ Estética anime nocturna urbana
    ✧ Fantasía contemporánea de élite

    Mensaje visual:
    Cuando la sangre legendaria despierta… la historia cambia de dueño.

    ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━

    REGISTRO LORE OFICIAL

    Nombre archivado de esta edición dentro del catálogo Ishtar:

    “La Portada donde los Dragones regresaron.”

    Reconocida por:
    *anunciar el despertar del linaje antiguo
    *unir mundo moderno y poder mítico
    *revelar a los herederos del círculo arcano

    ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━

    🜏 CLASIFICACIÓN INTERNA DE PRESTIGIO

    ✦ Rareza: Artefacto Editorial Mítico
    ✦ Categoría: Dragon Series
    ✦ Estatus: Portada Profética

    ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━

    ╔═══════ ═══════╗
    ISHTAR’S DRAGONS
    No modelan la leyenda… la despiertan.
    ╚═══════ ═══════╝
    ╔═══════ 🔥🐉🔥 ═══════╗ 𝕴𝖘𝖍𝖙𝖆𝖗’𝖘 𝕯𝖗𝖆𝖌𝖔𝖓𝖘 Archivo Legendario — Ishtar´s Demonic Déesse Infernal Glamour ╚═══════ 🔥🐉🔥 ═══════╝ ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ FICHA EXTENDIDA DRACONIC EDITION ✦ ✧ EDICIÓN: Limitada — El Renacer del Dragón ✧ SERIE: Mythic Beasts Collection ✧ CLASIFICACIÓN: Portada Mítica Suprema ✧ ESTILO VISUAL: Urban Fantasy Royal ✧ LOCACIÓN: Avenida Nocturna del Círculo Arcano ✧ RANGO: Reliquia Legendaria ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━ 🐲 MODELOS ESTELARES ╔═══ ༺🔥༻ ═══╗ JIN ISHTAR YOKIN El Portador del Linaje Dracónico Carmesí ╚═══ ༺🔥༻ ═══╝ ✦ Aura: Poder contenido listo para desatarse ✦ Atuendo: Estilo rebelde oscuro con emblema dracónico ✦ Rasgo distintivo: Cabello rojo símbolo de sangre ancestral ✦ Presencia: Donde se sienta… el mundo espera órdenes Simbolismo editorial: Representa la reencarnación del poder primigenio. ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━ ╔═══ ༺🌙༻ ═══╗ MOKA AKASHIYA La Elegida del Destino Nocturno ╚═══ ༺🌙༻ ═══╝ ✦ Aura: Dulzura aparente con fuerza oculta ✦ Atuendo: Uniforme elegante con estética académica nocturna ✦ Rasgo icónico: Cabello rosado lunar de presencia hipnótica ✦ Presencia: El equilibrio perfecto entre inocencia y poder sellado Simbolismo editorial: Encarnación de la dualidad luz-oscuridad que domina el destino. ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━ 🌌 ESCENA EDITORIAL Un dragón ancestral se manifiesta detrás de ellos. No es amenaza. Es testigo. La noche no cubre la escena. La consagra. El automóvil no es utilería. Es altar de invocación moderna. ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━ 📰 TITULARES DESTACADOS ✦ Edición Limitada: El Renacer del Dragón ✦ La Noche del Círculo: Una Convergencia Inesperada ✦ Ishtar: Misterio y Poder ✦ El Amanecer de una Nueva Era ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━ 🎭 DIRECCIÓN CREATIVA ╭─〔 Concepto Central 〕─╮ El despertar del linaje mítico ╰──────────────────────╯ Inspiraciones artísticas: ✧ Mitología oriental dracónica ✧ Estética anime nocturna urbana ✧ Fantasía contemporánea de élite Mensaje visual: Cuando la sangre legendaria despierta… la historia cambia de dueño. ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━ 📜 REGISTRO LORE OFICIAL Nombre archivado de esta edición dentro del catálogo Ishtar: “La Portada donde los Dragones regresaron.” Reconocida por: *anunciar el despertar del linaje antiguo *unir mundo moderno y poder mítico *revelar a los herederos del círculo arcano ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━ 🜏 CLASIFICACIÓN INTERNA DE PRESTIGIO ✦ Rareza: Artefacto Editorial Mítico ✦ Categoría: Dragon Series ✦ Estatus: Portada Profética ━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━ ╔═══════ 🔥🐉🔥 ═══════╗ ISHTAR’S DRAGONS No modelan la leyenda… la despiertan. ╚═══════ 🔥🐉🔥 ═══════╝
    2 comentarios 1 compartido
  • ¿qué somos sino un lienzo que ha sido retocado mil veces por manos propias y ajenas? Somos fragmentos, trazos prestados, manchas de quienes se atrevieron a tocarnos estilos ajenos de los cuales tomamos un poco para hacer propio. Algunos colores son vibrantes, otros... bueno, son sombras terribles, pero incluso el abismo tiene su propia estética.

    ¿Acaso pretenden amar la luz del sol y despreciar la elegancia de la luna? Qué ingenuos~

    En el arte, como en el mar, uno define al otro; no hay profundidad sin oscuridad, ni brillo sin penumbra.

    ¿Y cómo pretendes medir el amor?
    No se mide con reglas, se mide con el vacío que deja cuando se retira, como la marea abandonando la orilla.

    El dolor es solo el pigmento que nos ayuda a entender el valor del matiz más claro.

    No me pongan esa cara de tragedia.
    Es un alivio que ya no sean los antes.
    Ahora tienen esa... sabiduría, ese brillo en la mirada de quien sabe qué pinceles dejar de usar y qué sombras no volverá a permitir en su obra.

    Y por favor, dejen de ser tan cruel con ustedes mismos. Ni siquiera yo, un gran artista~ nací conociendo el secreto de cada color.
    Nadie llega al mundo siendo una obra maestra terminada; nos vamos pintando sobre la marcha, error tras error, hasta que la composición finalmente tiene sentido.

    Así que... relájate un poco, ¿quieres?
    ¿qué somos sino un lienzo que ha sido retocado mil veces por manos propias y ajenas? Somos fragmentos, trazos prestados, manchas de quienes se atrevieron a tocarnos estilos ajenos de los cuales tomamos un poco para hacer propio. Algunos colores son vibrantes, otros... bueno, son sombras terribles, pero incluso el abismo tiene su propia estética. ¿Acaso pretenden amar la luz del sol y despreciar la elegancia de la luna? Qué ingenuos~ En el arte, como en el mar, uno define al otro; no hay profundidad sin oscuridad, ni brillo sin penumbra. ¿Y cómo pretendes medir el amor? No se mide con reglas, se mide con el vacío que deja cuando se retira, como la marea abandonando la orilla. El dolor es solo el pigmento que nos ayuda a entender el valor del matiz más claro. No me pongan esa cara de tragedia. Es un alivio que ya no sean los antes. Ahora tienen esa... sabiduría, ese brillo en la mirada de quien sabe qué pinceles dejar de usar y qué sombras no volverá a permitir en su obra. Y por favor, dejen de ser tan cruel con ustedes mismos. Ni siquiera yo, un gran artista~ nací conociendo el secreto de cada color. Nadie llega al mundo siendo una obra maestra terminada; nos vamos pintando sobre la marcha, error tras error, hasta que la composición finalmente tiene sentido. Así que... relájate un poco, ¿quieres?
    Me gusta
    Me shockea
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • -Huh...

    Antes que el trozo de hormigón termine de impactar sobre el cuerpo de Hayden, a la velocidad del pensamiento, el tenno desaparece y en su lugar, con sus garras atrapa el trozo y lo lanza lejos de Chroma quien atajo el escombro.

    - ¡Groaaaar!

    Si linea de energia que se desliza sobre su cuerpo cambian de blanca a color naranja reluciente que sobresale entre la oscuridad del túnel.

    "Supongo, que la sorpresa acabo."
    -Huh... Antes que el trozo de hormigón termine de impactar sobre el cuerpo de Hayden, a la velocidad del pensamiento, el tenno desaparece y en su lugar, con sus garras atrapa el trozo y lo lanza lejos de Chroma quien atajo el escombro. - ¡Groaaaar! Si linea de energia que se desliza sobre su cuerpo cambian de blanca a color naranja reluciente que sobresale entre la oscuridad del túnel. "Supongo, que la sorpresa acabo."
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • El eco de las sirenas se pierde con el ventarrón nocturno. Desde las alturas, la ciudad parece tan indómita como impasible; mas el incandescente escenario teñido de neón esconde a quienes se atreven a vivir como si no existiera el peligro de la obliteración.

    Fauces impredecibles, silenciosas y disformes advirtieron, pero quienes decidieron no escuchar frustran el frágil ordenamiento que impide un nuevo colapso.

    Perseguidos, castigados. No obstante, la retribución carece de sentido ante la laxitud nacida de la necesidad. Y quien desentiende la misericordia declara que no hay lugar para la reinserción.

    No todo puede salvarse: la carne se viste de pecado, y es su labor desollar a los lobos entre corderos.

    Una sombra que se vuelve mito urbano; brutalidad que escandaliza, pero que, por algún motivo, es encubierta para no tentar a la desobediencia colectiva. Reclamarán justicia humana quienes son los primeros en ofenderla.

    El recuerdo carmesí, inmortalizado en el pavimento: una vida que solo genera decepción e hiriente frustración. La voz enmudecida y el terror se manifiestan eternamente en los maxilares; una advertencia para quienes escuchan a través de la sombra, un terror viviente para quienes temen, y absolución para aquellos a quienes encuentra bajo su rojiza mirada.

    Desnudada la carcasa de la humanidad, contempla las cuencas vacías bajo la oscuridad formada por la capucha. Una extremidad que ya no se molesta en ocultar; el reflejo de presionar y hacer crujir las contadas soldaduras del ejemplar óseo.

    Era una noche más en la nueva ciudad fundada tras la catástrofe del Limbo. Dormirán y reirán quienes necesiten refugiarse en la ignorancia; los ángeles son reales y están dispuestos a acechar desde las alturas.

    Malaventurado quien encuentre en la noche a su cómplice.
    El eco de las sirenas se pierde con el ventarrón nocturno. Desde las alturas, la ciudad parece tan indómita como impasible; mas el incandescente escenario teñido de neón esconde a quienes se atreven a vivir como si no existiera el peligro de la obliteración. Fauces impredecibles, silenciosas y disformes advirtieron, pero quienes decidieron no escuchar frustran el frágil ordenamiento que impide un nuevo colapso. Perseguidos, castigados. No obstante, la retribución carece de sentido ante la laxitud nacida de la necesidad. Y quien desentiende la misericordia declara que no hay lugar para la reinserción. No todo puede salvarse: la carne se viste de pecado, y es su labor desollar a los lobos entre corderos. Una sombra que se vuelve mito urbano; brutalidad que escandaliza, pero que, por algún motivo, es encubierta para no tentar a la desobediencia colectiva. Reclamarán justicia humana quienes son los primeros en ofenderla. El recuerdo carmesí, inmortalizado en el pavimento: una vida que solo genera decepción e hiriente frustración. La voz enmudecida y el terror se manifiestan eternamente en los maxilares; una advertencia para quienes escuchan a través de la sombra, un terror viviente para quienes temen, y absolución para aquellos a quienes encuentra bajo su rojiza mirada. Desnudada la carcasa de la humanidad, contempla las cuencas vacías bajo la oscuridad formada por la capucha. Una extremidad que ya no se molesta en ocultar; el reflejo de presionar y hacer crujir las contadas soldaduras del ejemplar óseo. Era una noche más en la nueva ciudad fundada tras la catástrofe del Limbo. Dormirán y reirán quienes necesiten refugiarse en la ignorancia; los ángeles son reales y están dispuestos a acechar desde las alturas. Malaventurado quien encuentre en la noche a su cómplice.
    Me gusta
    Me enjaja
    Me endiabla
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • La desaparición de Kagehiro fue como el rastro de humo de un cigarrillo en una habitación sin ventilación...simplemente dejó de estar allí.

    El mundo literario, con su memoria de pez, llenó el vacío con conjeturas vacías. Se hablaba de una enfermedad degenerativa, de un exilio espiritual en una isla remota o de un enredo legal tan complejo como una novela de Kafka.
    Nadie sabía nada. En el fondo, a nadie le importaba lo suficiente. El mundo del entretenimiento es una máquina que no tolera los espacios en blanco; si alguien se retira, la máquina simplemente ajusta sus engranajes y sigue girando buscando alguien nuevo para seguir trabajando.

    Cuando se anunció la adaptación de su obra al formato de serie en Corea del Sur, Kagehiro se limitó a enviar una nota breve, casi aséptica. No hubo conferencias de prensa ni confesiones sentimentales. Se limitó a decir, con esa frialdad técnica que lo caracterizaba, que le complacía que sus historias encontraran un eco en Seúl. Nada más. Nada menos.

    Pasó un año. Un año de grabaciones, de cortes de edición y de silencios acumulados. Entonces llegó la invitación para la alfombra roja.

    "Necesito una invitación adicional, te adjunto los datos de la persona" mando e-mail Kagehiro a su manager.

    Fue la única instrucción que recibió su manager. No era una petición; era una orden, de esas que él nunca daba porque siempre andaba de apático. Por primera vez en años, Kagehiro no solo asistiría, sino que traería consigo una pieza del rompecabezas que había mantenido oculto.

    Cuando el manager vio el nombre para la segunda acreditación, comprendió que los rumores habían fallado en su objetivo, como una flecha disparada en la oscuridad. No se trataba de una mujer. Había algo profundamente irónico en ello: el hombre que había diseccionado el deseo femenino en sus novelas eróticas, el autor que había cartografiado el romance sentimental con una precisión casi quirúrgica, se disponía a caminar hacia la luz tomado de la mano de otro hombre.

    La noche del estreno tenía ese aire pesado de las ciudades antes de la lluvia. Al bajar del coche, el estruendo de los flashes y las preguntas fue inmediato.

    Las cámaras buscaban una grieta, una señal de arrepentimiento o de escándalo. Hubo voces teñidas de esa homofobia rancia que aún flota en el aire de las ciudades modernas con el tradicionalismo asiático, olvidando que por años siempre ha existido la diversidad de preferencia sexual y géneros con otros nombres; pero también hubo gritos de aceptación, de fans que intentaban encontrar los fragmentos de esa relación oculta en las páginas de sus libros.

    Takeo, sin embargo, no parecía escuchar el ruido.

    Sonreía con esa clase de felicidad silenciosa que no necesita ser explicada, una felicidad que se siente como escuchar su viejo disco de jazz en un domingo por la tarde.

    Takeo lo sostenía de la mano, lo mantenía cerca, con una naturalidad que hacía que el resto del mundo pareciera una puesta en escena innecesaria.
    En ese momento, entre el asfalto ligeramente mojado y las luces, no había miedo.

    Solo dos hombres que habían decidido que el tiempo de las sombras había terminado. - -
    La desaparición de Kagehiro fue como el rastro de humo de un cigarrillo en una habitación sin ventilación...simplemente dejó de estar allí. El mundo literario, con su memoria de pez, llenó el vacío con conjeturas vacías. Se hablaba de una enfermedad degenerativa, de un exilio espiritual en una isla remota o de un enredo legal tan complejo como una novela de Kafka. Nadie sabía nada. En el fondo, a nadie le importaba lo suficiente. El mundo del entretenimiento es una máquina que no tolera los espacios en blanco; si alguien se retira, la máquina simplemente ajusta sus engranajes y sigue girando buscando alguien nuevo para seguir trabajando. Cuando se anunció la adaptación de su obra al formato de serie en Corea del Sur, Kagehiro se limitó a enviar una nota breve, casi aséptica. No hubo conferencias de prensa ni confesiones sentimentales. Se limitó a decir, con esa frialdad técnica que lo caracterizaba, que le complacía que sus historias encontraran un eco en Seúl. Nada más. Nada menos. Pasó un año. Un año de grabaciones, de cortes de edición y de silencios acumulados. Entonces llegó la invitación para la alfombra roja. "Necesito una invitación adicional, te adjunto los datos de la persona" mando e-mail Kagehiro a su manager. Fue la única instrucción que recibió su manager. No era una petición; era una orden, de esas que él nunca daba porque siempre andaba de apático. Por primera vez en años, Kagehiro no solo asistiría, sino que traería consigo una pieza del rompecabezas que había mantenido oculto. Cuando el manager vio el nombre para la segunda acreditación, comprendió que los rumores habían fallado en su objetivo, como una flecha disparada en la oscuridad. No se trataba de una mujer. Había algo profundamente irónico en ello: el hombre que había diseccionado el deseo femenino en sus novelas eróticas, el autor que había cartografiado el romance sentimental con una precisión casi quirúrgica, se disponía a caminar hacia la luz tomado de la mano de otro hombre. La noche del estreno tenía ese aire pesado de las ciudades antes de la lluvia. Al bajar del coche, el estruendo de los flashes y las preguntas fue inmediato. Las cámaras buscaban una grieta, una señal de arrepentimiento o de escándalo. Hubo voces teñidas de esa homofobia rancia que aún flota en el aire de las ciudades modernas con el tradicionalismo asiático, olvidando que por años siempre ha existido la diversidad de preferencia sexual y géneros con otros nombres; pero también hubo gritos de aceptación, de fans que intentaban encontrar los fragmentos de esa relación oculta en las páginas de sus libros. Takeo, sin embargo, no parecía escuchar el ruido. Sonreía con esa clase de felicidad silenciosa que no necesita ser explicada, una felicidad que se siente como escuchar su viejo disco de jazz en un domingo por la tarde. Takeo lo sostenía de la mano, lo mantenía cerca, con una naturalidad que hacía que el resto del mundo pareciera una puesta en escena innecesaria. En ese momento, entre el asfalto ligeramente mojado y las luces, no había miedo. Solo dos hombres que habían decidido que el tiempo de las sombras había terminado. - -
    Me gusta
    Me encocora
    2
    1 turno 0 maullidos
  • ────Even if the sky does fall
    Even if they take it all
    There's no pain that I won't go through
    Even if I have to die for you
    And when all the fires burn
    When everything is overturning
    There's no thing that I won't go through
    Even if I have to die for you...

    Las cuerdas de la guitarra vibraron debajo de la púa. Por muy tentadora que le resultara la idea de cerrar los ojos, sabía que, si lo hacía, abriría una ventana a momentos que no quería invocar. Volvería a sentir el tacto helado de aquella mano cerrándose alrededor de la suya, perdiendo fuerza poco a poco, volviéndose cada vez más pesada. Hundiéndose en la oscuridad. Dejándola atrás en un lugar al que jamás podría alcanzarlo.

    Deseó seguirle, pero ella le había hecho una promesa... y la iba a cumplir. Como tantas otras que le hizo sin que él llegara a saberlo.

    «Prométemelo, madre....».

    El pomo de Rompeviento descansaba junto a su muslo. El frío del bronce de la espada le resultó extrañamente reconfortante. La espada había sido suya y después de ella. Una compañera que entendía que ni siquiera una eternidad bastaría para que el tiempo borrara por completo el dolor más grande que puede experimentar un ser. La pérdida de un hijo.

    Y, a pesar de todo, lo recordaba con una sonrisa. A veces forzada, cuando el peso del recuerdo amenazaba con quebrarla; otras como un estallido de luz dorada. Las fechas se acercaban. La última vez que lo abrazó. La última vez que le pidió que le cantará una canción.

    «¿Recuerdas cuando te cantaba para espantar a las pesadillas? Esta podría gustarte. No importa cuán lejos estés... sé que puedes escucharme. Siempre lo haces. Esta canción es para ti, Eneas».

    ────And if the Sun grows cold for you along the way
    And if the stars don't line to light the way
    And when you fall away and crash back down below
    I'll search the skies for you and I'll follow
    I'll be in your afterglow
    And I'll bring you home...

    https://youtu.be/_Nrx8cbVf98?si=JA_Qqxr8Vbgqb51j
    ────Even if the sky does fall Even if they take it all There's no pain that I won't go through Even if I have to die for you And when all the fires burn When everything is overturning There's no thing that I won't go through Even if I have to die for you... Las cuerdas de la guitarra vibraron debajo de la púa. Por muy tentadora que le resultara la idea de cerrar los ojos, sabía que, si lo hacía, abriría una ventana a momentos que no quería invocar. Volvería a sentir el tacto helado de aquella mano cerrándose alrededor de la suya, perdiendo fuerza poco a poco, volviéndose cada vez más pesada. Hundiéndose en la oscuridad. Dejándola atrás en un lugar al que jamás podría alcanzarlo. Deseó seguirle, pero ella le había hecho una promesa... y la iba a cumplir. Como tantas otras que le hizo sin que él llegara a saberlo. «Prométemelo, madre....». El pomo de Rompeviento descansaba junto a su muslo. El frío del bronce de la espada le resultó extrañamente reconfortante. La espada había sido suya y después de ella. Una compañera que entendía que ni siquiera una eternidad bastaría para que el tiempo borrara por completo el dolor más grande que puede experimentar un ser. La pérdida de un hijo. Y, a pesar de todo, lo recordaba con una sonrisa. A veces forzada, cuando el peso del recuerdo amenazaba con quebrarla; otras como un estallido de luz dorada. Las fechas se acercaban. La última vez que lo abrazó. La última vez que le pidió que le cantará una canción. «¿Recuerdas cuando te cantaba para espantar a las pesadillas? Esta podría gustarte. No importa cuán lejos estés... sé que puedes escucharme. Siempre lo haces. Esta canción es para ti, Eneas». ────And if the Sun grows cold for you along the way And if the stars don't line to light the way And when you fall away and crash back down below I'll search the skies for you and I'll follow I'll be in your afterglow And I'll bring you home... https://youtu.be/_Nrx8cbVf98?si=JA_Qqxr8Vbgqb51j
    Me encocora
    Me gusta
    13
    0 turnos 0 maullidos
  • https://www.youtube.com/watch?v=zdZtMJySQio

    Despertar sin necesariamente ser consciente, atrapado en la oscuridad más deslumbrante, vuelve imposible diferenciar ese estado de somnolencia intelectual de la vivacidad exclusiva de los iluminados. No hay extremidades que padezcan el entumecimiento de haber flotado a la deriva; así debería entenderse el significado del vacío, pero asumir que en la nada nada existe sería tan ingenuo como intentar divisar un horizonte.

    Sabe dónde se encuentra: el océano formado por el primer lamento, tan denso que niega cualquier clase de disparidad; ni siquiera los pensamientos tienen forma. No obstante, allí produjo una ínfima corriente que amenazó con perderse en la más ansiada tranquilidad.

    ¿Para qué huir? Fue la cuna, y desde ese momento no existió más un final; el encierro en la infinitud es la hipérbole más genuina de la libertad. Seguir pensando es limitarse; fingir es definirse, erosionar esa naturaleza empujada por el hambre y el eco de espejismos intangibles, ocurrencias de un lugar que no le es propio y al que jamás debió llegar.

    ¿Para qué despertar? ¿Por qué seguir durmiendo? Tantos años desperdiciados con inaudita soberbia no son sino un esfuerzo innecesario. La relevancia se vuelve lejana con la percepción; ¿y si el cierre de todo es lo ya predispuesto? Ese momento iba a llegar, más temprano que tarde, aunque el terror indique lo contrario.

    Es tan sencillo como decidir una vez más: vuelve a cerrar los ojos, que los párpados se fundan con el silencio. Nadie esperará tu regreso; el reencuentro ocurrirá cuando todos sean reducidos a la mínima expresión, y te ahogarás en ellos.

    Una tentación sin gusto sedujo sus inmensurables fauces; como nunca antes, debió cerrarlas, devorar la insulsa eternidad. Mas su cuerpo dejó de ser tan extenso como irreconocible.

    Sus dedos se flexionaron con pétrea rigidez. Las falanges, forjadas desde un conocimiento imaginario, y los incontables tejidos crearon vulnerabilidad. Un soplido lunar pigmentó aquella carcasa y, cuando supo del firmamento, lo que parecía impenetrable se desdibujó en el celeste de una bóveda tan imperfecta como embaucadora.

    Sensaciones abrumadoras sobrepasaron la descoordinación. De forma intermitente, la brisa del mediodía anunció la reciente poda del césped. Bisbiseos, zumbidos y maquinarias móviles quebraron su blanca quietud con la desprolijidad de un horrísono exabrupto; la superposición violenta de una frecuencia que no condice con la mal llamada realidad. Peor aún ocurrió con su visión, cuando lo que era tan colorido y armonioso perdió toda configuración en la duración de un parpadeo.

    Un recordatorio de toda aquella pretensión: fingir que importa, que se convertirá en el aliento del mundo, que habrá siquiera un motivo por el cual todo tenga sentido.

    Su mano encierra el sol; lo devora como podredumbres errantes lo harían en su imaginario. Cierra los ojos para cerciorarse de que no ha desmenuzado su entorno, solo las texturas deben imperar en la imperfección a la que decidió aferrarse una vez más.

    Aunque hace trampa, porque se ahorra el malestar y la desprolijidad de haber convertido unos quince minutos en la totalidad de un mes.

    Tenía una vida qué retomar.
    https://www.youtube.com/watch?v=zdZtMJySQio Despertar sin necesariamente ser consciente, atrapado en la oscuridad más deslumbrante, vuelve imposible diferenciar ese estado de somnolencia intelectual de la vivacidad exclusiva de los iluminados. No hay extremidades que padezcan el entumecimiento de haber flotado a la deriva; así debería entenderse el significado del vacío, pero asumir que en la nada nada existe sería tan ingenuo como intentar divisar un horizonte. Sabe dónde se encuentra: el océano formado por el primer lamento, tan denso que niega cualquier clase de disparidad; ni siquiera los pensamientos tienen forma. No obstante, allí produjo una ínfima corriente que amenazó con perderse en la más ansiada tranquilidad. ¿Para qué huir? Fue la cuna, y desde ese momento no existió más un final; el encierro en la infinitud es la hipérbole más genuina de la libertad. Seguir pensando es limitarse; fingir es definirse, erosionar esa naturaleza empujada por el hambre y el eco de espejismos intangibles, ocurrencias de un lugar que no le es propio y al que jamás debió llegar. ¿Para qué despertar? ¿Por qué seguir durmiendo? Tantos años desperdiciados con inaudita soberbia no son sino un esfuerzo innecesario. La relevancia se vuelve lejana con la percepción; ¿y si el cierre de todo es lo ya predispuesto? Ese momento iba a llegar, más temprano que tarde, aunque el terror indique lo contrario. Es tan sencillo como decidir una vez más: vuelve a cerrar los ojos, que los párpados se fundan con el silencio. Nadie esperará tu regreso; el reencuentro ocurrirá cuando todos sean reducidos a la mínima expresión, y te ahogarás en ellos. Una tentación sin gusto sedujo sus inmensurables fauces; como nunca antes, debió cerrarlas, devorar la insulsa eternidad. Mas su cuerpo dejó de ser tan extenso como irreconocible. Sus dedos se flexionaron con pétrea rigidez. Las falanges, forjadas desde un conocimiento imaginario, y los incontables tejidos crearon vulnerabilidad. Un soplido lunar pigmentó aquella carcasa y, cuando supo del firmamento, lo que parecía impenetrable se desdibujó en el celeste de una bóveda tan imperfecta como embaucadora. Sensaciones abrumadoras sobrepasaron la descoordinación. De forma intermitente, la brisa del mediodía anunció la reciente poda del césped. Bisbiseos, zumbidos y maquinarias móviles quebraron su blanca quietud con la desprolijidad de un horrísono exabrupto; la superposición violenta de una frecuencia que no condice con la mal llamada realidad. Peor aún ocurrió con su visión, cuando lo que era tan colorido y armonioso perdió toda configuración en la duración de un parpadeo. Un recordatorio de toda aquella pretensión: fingir que importa, que se convertirá en el aliento del mundo, que habrá siquiera un motivo por el cual todo tenga sentido. Su mano encierra el sol; lo devora como podredumbres errantes lo harían en su imaginario. Cierra los ojos para cerciorarse de que no ha desmenuzado su entorno, solo las texturas deben imperar en la imperfección a la que decidió aferrarse una vez más. Aunque hace trampa, porque se ahorra el malestar y la desprolijidad de haber convertido unos quince minutos en la totalidad de un mes. Tenía una vida qué retomar.
    Me gusta
    Me encocora
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • Si tanto quieren ver mi lado opuesto creo que es hora de complacerlos, extrañarán al noble jade que aguantaba tanto por amor ... Y que aún así ama tanto que solo dejara salir su maldad por corto tiempo .... No estaría dispuesto a vivir si mi esposo me temiera por más que se merezca una castrada


    -dejo caer el cuerpo de su peso sobre su trono iniciando desde ahora a mostrar la oscuridad que un humano puede mostrar. La humanidad es su propios pecado y su propia virtud cuando se lo propone -
    Si tanto quieren ver mi lado opuesto creo que es hora de complacerlos, extrañarán al noble jade que aguantaba tanto por amor ... Y que aún así ama tanto que solo dejara salir su maldad por corto tiempo .... No estaría dispuesto a vivir si mi esposo me temiera por más que se merezca una castrada -dejo caer el cuerpo de su peso sobre su trono iniciando desde ahora a mostrar la oscuridad que un humano puede mostrar. La humanidad es su propios pecado y su propia virtud cuando se lo propone -
    9 turnos 0 maullidos
  • No dejare , te pierdas en el camino de la oscuridad
    No dejare , te pierdas en el camino de la oscuridad
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Había lamentado el hecho de no asistir a la ópera junto a aquella mujer que parecía ser una compañía interesante: Rowan Blackthorn , quien con cautiva presencia semejante al de una intrigante sirena había llamado su atención desde el primer contacto.

    Su resaltada belleza no era lo que le atraía en primer lugar, sino aquel particular aroma que había despertado el apetito en sus sentidos. La piel tersa y el cuerpo ejercitado propiciaban calidad de sabor, según sus propios estándares, y ella cumplía con ambos, por lo que su hambre se había visto desatado en aquel primer encuentro. Sin embargo, un poco de diversión previa no sería un problema, ¿cierto?

    Como había prometido en aquella segunda carta enviada: compensaría su ausencia con una cena. Por lo tanto, ya había terminado de arreglarse e iba con algo de tiempo de sobra, sellando su gracia magnética con la cantidad adecuada de perfume y acomodando su plateado reloj de muñeca. Con el paso elegante de un felino y dejando tras de sí el eco de su andar, ya se había aproximado al oscuro automóvil para ir a buscar a su cita.

    Puntual, no había de otra. Era un hombre puntual y comprometido, no fallaría en esta oportunidad única que la fémina le había otorgado con su afirmación. Salió del auto con el mismo porte de su andar, una presencia elegante y serena que resaltaba por sí sola. Su blanca piel contrastaba perfectamente con la oscuridad que lo adornaba: sus ojos, cabellos y traje tan negros como la propia noche. Cabe destacar que no es un hombre pretencioso, sino todo lo contrario, es sencillo aunque le guste disfrutar sin medida de los mejores placeres, mantenía un perfil calmado y muchas veces rebosaba simpatía y gracia, aunque fuesen habilidades adoptadas por su personalidad camaleónica.

    Finalmente, ante la puerta de la vivienda (previamente escaneada) llamó a esta tres veces, cada golpe entre una pausa breve, evitando ser estridente. Silencio y espera, se mantenía firme frente a la residencia con la paciencia intacta y la curiosidad gobernando su mirada.
    Había lamentado el hecho de no asistir a la ópera junto a aquella mujer que parecía ser una compañía interesante: [rowan_the_seer] , quien con cautiva presencia semejante al de una intrigante sirena había llamado su atención desde el primer contacto. Su resaltada belleza no era lo que le atraía en primer lugar, sino aquel particular aroma que había despertado el apetito en sus sentidos. La piel tersa y el cuerpo ejercitado propiciaban calidad de sabor, según sus propios estándares, y ella cumplía con ambos, por lo que su hambre se había visto desatado en aquel primer encuentro. Sin embargo, un poco de diversión previa no sería un problema, ¿cierto? Como había prometido en aquella segunda carta enviada: compensaría su ausencia con una cena. Por lo tanto, ya había terminado de arreglarse e iba con algo de tiempo de sobra, sellando su gracia magnética con la cantidad adecuada de perfume y acomodando su plateado reloj de muñeca. Con el paso elegante de un felino y dejando tras de sí el eco de su andar, ya se había aproximado al oscuro automóvil para ir a buscar a su cita. Puntual, no había de otra. Era un hombre puntual y comprometido, no fallaría en esta oportunidad única que la fémina le había otorgado con su afirmación. Salió del auto con el mismo porte de su andar, una presencia elegante y serena que resaltaba por sí sola. Su blanca piel contrastaba perfectamente con la oscuridad que lo adornaba: sus ojos, cabellos y traje tan negros como la propia noche. Cabe destacar que no es un hombre pretencioso, sino todo lo contrario, es sencillo aunque le guste disfrutar sin medida de los mejores placeres, mantenía un perfil calmado y muchas veces rebosaba simpatía y gracia, aunque fuesen habilidades adoptadas por su personalidad camaleónica. Finalmente, ante la puerta de la vivienda (previamente escaneada) llamó a esta tres veces, cada golpe entre una pausa breve, evitando ser estridente. Silencio y espera, se mantenía firme frente a la residencia con la paciencia intacta y la curiosidad gobernando su mirada.
    Me gusta
    Me encocora
    5
    2 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados