• Cascadas y Recuerdos
    Categoría Original
    Adrián aparcó el coche al borde del camino de tierra, apagó el motor y se quedó un momento sentado, mirando a través del parabrisas. El sonido del agua cayendo ya se oía desde allí, constante y suave, como un viejo amigo que nunca se cansa de saludar.

    Bajó despacio, cerró la puerta con cuidado y se ajustó la capucha del hoodie negro, aunque no hacía frío. Solo era por costumbre, por sentirse un poco más envuelto en algo familiar.

    Caminó por el sendero estrecho entre los helechos y los rododendros en flor, las zapatillas hundiéndose ligeramente en la tierra húmeda. Cuando llegó al claro, se detuvo justo donde el agua se precipitaba en cascada, blanca y espumosa contra las rocas musgosas. El aire olía a verde mojado, a pino y a recuerdos que no había tocado en años.

    Se quedó de espaldas a la cascada un segundo, con las manos en los bolsillos, mirando el agua caer. Luego sonrió, una sonrisa tranquila y genuina que le llegó hasta los ojos.

    —Joder, mamá… sigues trayéndome aquí aunque ya no estés —murmuró bajito, casi riendo para sí mismo.

    Recordó todo de golpe, como si alguien hubiera pulsado play: él con siete u ocho años, corriendo delante con una rama en la mano haciendo de espada, su madre detrás con la cámara colgando del cuello, riendo porque siempre se le olvidaba quitar el tapón del objetivo. Y su padre —sí, su padre también estaba esa vez, una de las pocas—, con el pelo revuelto por el viento, cargándolo en hombros para que viera mejor el arcoíris que salía en la niebla de la cascada. “Mira, Adri, eso solo pasa cuando el sol y el agua se ponen de acuerdo”, le había dicho, y él se había sentido el rey del mundo.

    No fue un viaje perfecto. Su padre se fue pronto después, y las visitas se acabaron. Pero esa tarde, esa cascada, ese arcoíris… eso se quedó intacto. Alegre. Brillante. Como si el tiempo no hubiera podido tocarlo.

    Adrián sacó la cámara del bolsillo interior del hoodie —la misma que le dejó su madre—, la encendió y apuntó hacia la cascada. Hizo una foto sin mirar la pantalla, solo por instinto. Luego otra, capturando las flores violetas que asomaban entre el verde. Y otra más, de las gotas suspendidas en el aire.
    Bajó la cámara y se sentó en una roca plana, dejando que el ruido del agua le llenara los oídos. No había nadie más allí. Solo él, el bosque y esos recuerdos que, por una vez, no dolían. Solo calentaban.

    —Gracias por traerme aquí, mamá —dijo en voz alta, con una sonrisa torcida pero feliz—. Y gracias a ti también, viejo… por venir esa vez.

    Se quedó un rato más, mirando el agua caer, sintiéndose ligero.
    Como si, por un momento, todo estuviera en su sitio. Luego se levantó, se sacudió las hojas de los pantalones y empezó a caminar de vuelta al coche, silbando una melodía vieja que su madre solía cantar en el viaje de ida.

    La vida seguía siendo corta, pero días como este hacían que valiera la pena vivirla a todo volumen.
    Adrián aparcó el coche al borde del camino de tierra, apagó el motor y se quedó un momento sentado, mirando a través del parabrisas. El sonido del agua cayendo ya se oía desde allí, constante y suave, como un viejo amigo que nunca se cansa de saludar. Bajó despacio, cerró la puerta con cuidado y se ajustó la capucha del hoodie negro, aunque no hacía frío. Solo era por costumbre, por sentirse un poco más envuelto en algo familiar. Caminó por el sendero estrecho entre los helechos y los rododendros en flor, las zapatillas hundiéndose ligeramente en la tierra húmeda. Cuando llegó al claro, se detuvo justo donde el agua se precipitaba en cascada, blanca y espumosa contra las rocas musgosas. El aire olía a verde mojado, a pino y a recuerdos que no había tocado en años. Se quedó de espaldas a la cascada un segundo, con las manos en los bolsillos, mirando el agua caer. Luego sonrió, una sonrisa tranquila y genuina que le llegó hasta los ojos. —Joder, mamá… sigues trayéndome aquí aunque ya no estés —murmuró bajito, casi riendo para sí mismo. Recordó todo de golpe, como si alguien hubiera pulsado play: él con siete u ocho años, corriendo delante con una rama en la mano haciendo de espada, su madre detrás con la cámara colgando del cuello, riendo porque siempre se le olvidaba quitar el tapón del objetivo. Y su padre —sí, su padre también estaba esa vez, una de las pocas—, con el pelo revuelto por el viento, cargándolo en hombros para que viera mejor el arcoíris que salía en la niebla de la cascada. “Mira, Adri, eso solo pasa cuando el sol y el agua se ponen de acuerdo”, le había dicho, y él se había sentido el rey del mundo. No fue un viaje perfecto. Su padre se fue pronto después, y las visitas se acabaron. Pero esa tarde, esa cascada, ese arcoíris… eso se quedó intacto. Alegre. Brillante. Como si el tiempo no hubiera podido tocarlo. Adrián sacó la cámara del bolsillo interior del hoodie —la misma que le dejó su madre—, la encendió y apuntó hacia la cascada. Hizo una foto sin mirar la pantalla, solo por instinto. Luego otra, capturando las flores violetas que asomaban entre el verde. Y otra más, de las gotas suspendidas en el aire. Bajó la cámara y se sentó en una roca plana, dejando que el ruido del agua le llenara los oídos. No había nadie más allí. Solo él, el bosque y esos recuerdos que, por una vez, no dolían. Solo calentaban. —Gracias por traerme aquí, mamá —dijo en voz alta, con una sonrisa torcida pero feliz—. Y gracias a ti también, viejo… por venir esa vez. Se quedó un rato más, mirando el agua caer, sintiéndose ligero. Como si, por un momento, todo estuviera en su sitio. Luego se levantó, se sacudió las hojas de los pantalones y empezó a caminar de vuelta al coche, silbando una melodía vieja que su madre solía cantar en el viaje de ida. La vida seguía siendo corta, pero días como este hacían que valiera la pena vivirla a todo volumen.
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  • Es un buen domingo para ir de paseo en motocicleta
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  • 20 a 200 líneas por Semana
    Fandom
    The Vampire Diaries
    Búsqueda de
    Personaje
    Estado
    Disponible
    Se busca a alguien que quiera dar vida a Bonnie Bennett con respeto, fuerza y profundidad.

    Alguien que:

    — Conozca el lore del universo TVD y comprenda la importancia del linaje Bennett dentro del equilibrio sobrenatural.

    — Sepa manejar su fortaleza, su capacidad de sacrificio y el peso emocional que siempre ha cargado sobre los hombros.

    — Cuide la ortografía y quiera rolear de forma extensa y elaborada.

    — Tenga interés en desarrollar tramas complejas y conexiones reales entre personajes.


    No buscamos una presencia pasajera. Buscamos a alguien que entienda quién fue Bonnie… y que quiera explorar quién es ahora, después de todo lo que ha perdido en el camino.


    ✦ Nuestra trama activa

    Nos encontramos 18 años después del final de The Vampire Diaries y 8 años después del final de The Originals (información orientativa).

    Alguien ha roto el equilibrio natural.
    Los muertos están regresando, peones y soldados dentro de una guerra en ciernes

    Y Bonnie no puede ser ajena a eso.

    Si algo altera la balanza… tarde o temprano la magia Bennett responde.

    ✦ El fenómeno

    Todos los que han vuelto comparten las mismas condiciones:

    — Una marca en el brazo derecho: una triqueta entrelazada por una luna.

    — Despiertan desnudos, desorientados.

    — No regresan al lugar donde murieron, sino a puntos remotos del mundo.

    — Conservan sus recuerdos… pero el mundo que dejaron atrás ya no es el mismo.

    Ninguno de los resucitados sabe quién los ha traído de vuelta.

    Y alguien con conocimientos ancestrales podría empezar a unir las piezas.

    Dentro de esta línea argumental ya se encuentran participando:

    ⤷ Elijah Mikaelson

    ⤷ Hayley Marshall

    ⤷ Klaus Mikaelson

    ⤷ Hope Mikaelson

    ⤷ Caroline Forbes

    ⤷ Freya Mikaelson

    ⤷ Keelan Malraux (versión masculina de Keelin)

    Si quieres escribir a Bonnie y darle el lugar que siempre mereció dentro de una trama sólida, madura y con continuidad dentro del universo TVD…

    Este es tu momento.

    ¡Además también buscamos a Enzo! ♥

    Postúlate y te contamos más por DM.
    Se busca a alguien que quiera dar vida a Bonnie Bennett con respeto, fuerza y profundidad. Alguien que: — Conozca el lore del universo TVD y comprenda la importancia del linaje Bennett dentro del equilibrio sobrenatural. — Sepa manejar su fortaleza, su capacidad de sacrificio y el peso emocional que siempre ha cargado sobre los hombros. — Cuide la ortografía y quiera rolear de forma extensa y elaborada. — Tenga interés en desarrollar tramas complejas y conexiones reales entre personajes. No buscamos una presencia pasajera. Buscamos a alguien que entienda quién fue Bonnie… y que quiera explorar quién es ahora, después de todo lo que ha perdido en el camino. ✦ Nuestra trama activa Nos encontramos 18 años después del final de The Vampire Diaries y 8 años después del final de The Originals (información orientativa). Alguien ha roto el equilibrio natural. Los muertos están regresando, peones y soldados dentro de una guerra en ciernes Y Bonnie no puede ser ajena a eso. Si algo altera la balanza… tarde o temprano la magia Bennett responde. ✦ El fenómeno Todos los que han vuelto comparten las mismas condiciones: — Una marca en el brazo derecho: una triqueta entrelazada por una luna. — Despiertan desnudos, desorientados. — No regresan al lugar donde murieron, sino a puntos remotos del mundo. — Conservan sus recuerdos… pero el mundo que dejaron atrás ya no es el mismo. Ninguno de los resucitados sabe quién los ha traído de vuelta. Y alguien con conocimientos ancestrales podría empezar a unir las piezas. Dentro de esta línea argumental ya se encuentran participando: ⤷ Elijah Mikaelson ⤷ Hayley Marshall ⤷ Klaus Mikaelson ⤷ Hope Mikaelson ⤷ Caroline Forbes ⤷ Freya Mikaelson ⤷ Keelan Malraux (versión masculina de Keelin) Si quieres escribir a Bonnie y darle el lugar que siempre mereció dentro de una trama sólida, madura y con continuidad dentro del universo TVD… Este es tu momento. ¡Además también buscamos a Enzo! ♥ Postúlate y te contamos más por DM.
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  • 10 a 200 líneas por Semana
    Fandom
    The Vampire Diaries
    Búsqueda de
    Personaje
    Estado
    Disponible

    Se busca a alguien que quiera dar vida a Enzo St. John con respeto, intensidad y profundidad.

    Alguien que:

    — Conozca el lore del universo TVD y entienda sus conexiones.

    — Sepa manejar su ironía elegante, su lealtad feroz y ese dolor silencioso que siempre lo acompaña.

    — Cuide la ortografía y sepa/quiera rolear extenso y de forma elaborada

    — Tenga ganas de construir tramas y conexiones entre personajes.

    No buscamos una presencia pasajera. La verdad es que buscamos a alguien que entienda quién fue Enzo… y se atreva a explorar quién puede ser ahora.


    ✦ Nuestra trama activa

    Nos encontramos 18 años después del final de The Vampire Diaries y 8 años después del final de The Originals (información orientativa)

    Alguien ha roto el equilibrio natural. Los muertos están regresando tratando de armar peones para una guerra en ciernes.

    Y Enzo es uno de ellos.


    ✦ El fenómeno

    Todos los que han vuelto comparten las mismas condiciones:

    — Una marca en el brazo derecho: una triqueta entrelazada por una luna.

    — Despiertan desnudos, desorientados.

    — No regresan al lugar donde murieron, sino a puntos remotos del mundo.

    — Conservan sus recuerdos… pero el mundo que dejaron atrás ya no es el mismo.

    Dentro de esta línea argumental ya se encuentran participando:

    ⤷ Elijah Mikaelson

    ⤷ Hayley Marshall

    ⤷ Klaus Mikaelson

    ⤷ Hope Mikaelson

    ⤷ Caroline Forbes

    ⤷ Freya Mikaelson

    ⤷ Keelan Malraux (version masc de Keelin)

    — Ninguno de los resucitados sabe quien lo ha traido de vuelta...

    Si quieres escribir a Enzo y darle vida dentro de una trama sólida, madura y con continuidad dentro del universo TVD…
    ¡Este es tu momento!

    Si te interesa, postúlate y te cuento más en DM ;)
    Se busca a alguien que quiera dar vida a Enzo St. John con respeto, intensidad y profundidad. Alguien que: — Conozca el lore del universo TVD y entienda sus conexiones. — Sepa manejar su ironía elegante, su lealtad feroz y ese dolor silencioso que siempre lo acompaña. — Cuide la ortografía y sepa/quiera rolear extenso y de forma elaborada — Tenga ganas de construir tramas y conexiones entre personajes. No buscamos una presencia pasajera. La verdad es que buscamos a alguien que entienda quién fue Enzo… y se atreva a explorar quién puede ser ahora. ✦ Nuestra trama activa Nos encontramos 18 años después del final de The Vampire Diaries y 8 años después del final de The Originals (información orientativa) Alguien ha roto el equilibrio natural. Los muertos están regresando tratando de armar peones para una guerra en ciernes. Y Enzo es uno de ellos. ✦ El fenómeno Todos los que han vuelto comparten las mismas condiciones: — Una marca en el brazo derecho: una triqueta entrelazada por una luna. — Despiertan desnudos, desorientados. — No regresan al lugar donde murieron, sino a puntos remotos del mundo. — Conservan sus recuerdos… pero el mundo que dejaron atrás ya no es el mismo. Dentro de esta línea argumental ya se encuentran participando: ⤷ Elijah Mikaelson ⤷ Hayley Marshall ⤷ Klaus Mikaelson ⤷ Hope Mikaelson ⤷ Caroline Forbes ⤷ Freya Mikaelson ⤷ Keelan Malraux (version masc de Keelin) — Ninguno de los resucitados sabe quien lo ha traido de vuelta... Si quieres escribir a Enzo y darle vida dentro de una trama sólida, madura y con continuidad dentro del universo TVD… ¡Este es tu momento! Si te interesa, postúlate y te cuento más en DM ;)
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  • ¿Me llevas a dar una vuelta en tu nueva moto? James Spellman
    ¿Me llevas a dar una vuelta en tu nueva moto? [ThxSallow]
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  • ── . ✦ Esperanza es creer en lo imposible ✦ . ──

    Es inclinar la cabeza ante lo irrevocable y, aun así, susurrarle: quizá si.
    Es mirar el cadáver tibio de lo que fue y negarse a llamarlo final.
    Es extender los dedos hacia aquello que ya no respira y jurar que, de algún modo, sigue presente.

    Esperanza es sostener entre las manos lo que pudo haber sido y vestirlo con oro, aunque nunca haya existido. Es pulir la ausencia hasta que brille. Es mentir hasta creerlo.

    Porque la esperanza no evita la pérdida: la embellece.
    La vuelve verso.
    La convierte en gloria.

    Es el arte más refinado de los mortales: romantizar lo irreversible. Abrazar la herida como si fuese un poema. Llamar destino a la amputación. Llamar aprendizaje al derrumbe. Llamar “mañana” a lo que jamás vendrá.

    ¿O sí?

    Ah, y sin embargo...

    La esperanza es el motor más perverso y más sublime que existe. Alimenta el sueño como el vino alimenta la lengua del poeta. Infla la fantasía hasta que parece estructura. Engorda el deseo hasta que se siente necesidad. Y cuando el deseo pesa lo suficiente, el cuerpo se mueve.

    La esperanza empuja.
    Arrastra.
    Incendia.

    Hace que el cobarde avance un paso más. Que el amante regrese. Que el herido vuelva a levantarse aun sabiendo que sangrará otra vez.

    La esperanza es la mentira que crea realidades.
    Es la ficción que obliga al mundo a responder.

    Porque al final, cuando la ilusión se sostiene el tiempo suficiente, se convierte en acción. Y la acción, esa criatura torpe y sudorosa, comienza a moldear lo que parecía inalcanzable.

    Los sueños, entonces, dejan de ser vapor.
    Toman peso.
    Adquieren textura.

    Y ahí está la ironía más exquisita: aquello que nació como negación, como potencial eludido, como imposible… empieza a existir.
    ── . ✦ Esperanza es creer en lo imposible ✦ . ── Es inclinar la cabeza ante lo irrevocable y, aun así, susurrarle: quizá si. Es mirar el cadáver tibio de lo que fue y negarse a llamarlo final. Es extender los dedos hacia aquello que ya no respira y jurar que, de algún modo, sigue presente. Esperanza es sostener entre las manos lo que pudo haber sido y vestirlo con oro, aunque nunca haya existido. Es pulir la ausencia hasta que brille. Es mentir hasta creerlo. Porque la esperanza no evita la pérdida: la embellece. La vuelve verso. La convierte en gloria. Es el arte más refinado de los mortales: romantizar lo irreversible. Abrazar la herida como si fuese un poema. Llamar destino a la amputación. Llamar aprendizaje al derrumbe. Llamar “mañana” a lo que jamás vendrá. ¿O sí? Ah, y sin embargo... La esperanza es el motor más perverso y más sublime que existe. Alimenta el sueño como el vino alimenta la lengua del poeta. Infla la fantasía hasta que parece estructura. Engorda el deseo hasta que se siente necesidad. Y cuando el deseo pesa lo suficiente, el cuerpo se mueve. La esperanza empuja. Arrastra. Incendia. Hace que el cobarde avance un paso más. Que el amante regrese. Que el herido vuelva a levantarse aun sabiendo que sangrará otra vez. La esperanza es la mentira que crea realidades. Es la ficción que obliga al mundo a responder. Porque al final, cuando la ilusión se sostiene el tiempo suficiente, se convierte en acción. Y la acción, esa criatura torpe y sudorosa, comienza a moldear lo que parecía inalcanzable. Los sueños, entonces, dejan de ser vapor. Toman peso. Adquieren textura. Y ahí está la ironía más exquisita: aquello que nació como negación, como potencial eludido, como imposible… empieza a existir.
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  • El rugido del motor se apagó lentamente, devorado por el silencio del atardecer. Sniffles bajó una pierna, deteniendo su motocicleta al borde de un acantilado. La brisa suave le agitaba el pelaje y las luces doradas del horizonte pintaban su rostro con tonos cálidos, haciendo brillar con fuerza sus ojos azabache.

    Se quitó los guantes sin dedos y apoyó ambos brazos sobre el manillar. Frente a él, el sol se rendía al final del día, derramando su luz como si el cielo se estuviera incendiando con suavidad. El mundo parecía más quieto, más limpio desde ese lugar elevado.

    Sniffles soltó una breve risa nasal, como si aquel espectáculo fuera irónico, casi cruel.

    Había algo en el resplandor que lo hacía recordar que la vida aún podía ser más que niebla o cicatrices. Algo que hacía doler el pecho, pero de una forma suave… parecida a la nostalgia.

    Con el casco apoyado en la motocicleta, simplemente observó.

    Y por un instante, solo uno, creyó que aún no era tarde para decidir hacia dónde seguir conduciendo.
    El rugido del motor se apagó lentamente, devorado por el silencio del atardecer. Sniffles bajó una pierna, deteniendo su motocicleta al borde de un acantilado. La brisa suave le agitaba el pelaje y las luces doradas del horizonte pintaban su rostro con tonos cálidos, haciendo brillar con fuerza sus ojos azabache. Se quitó los guantes sin dedos y apoyó ambos brazos sobre el manillar. Frente a él, el sol se rendía al final del día, derramando su luz como si el cielo se estuviera incendiando con suavidad. El mundo parecía más quieto, más limpio desde ese lugar elevado. Sniffles soltó una breve risa nasal, como si aquel espectáculo fuera irónico, casi cruel. Había algo en el resplandor que lo hacía recordar que la vida aún podía ser más que niebla o cicatrices. Algo que hacía doler el pecho, pero de una forma suave… parecida a la nostalgia. Con el casco apoyado en la motocicleta, simplemente observó. Y por un instante, solo uno, creyó que aún no era tarde para decidir hacia dónde seguir conduciendo.
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  • —¡Que nos mudamosssssss!

    ¡Edimburgo, prepárate que va un pequeño terremoto!

    Rosie Blake
    —¡Que nos mudamosssssss! ¡Edimburgo, prepárate que va un pequeño terremoto! [Lots]
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  • — En mi mente era una excelente idea y no me equivoqué; pasar un domingo soleadito en un parque remoto de la ciudad, leer, tomar un pequeño bronceado y pasarla bien. Qué delicia... —
    — En mi mente era una excelente idea y no me equivoqué; pasar un domingo soleadito en un parque remoto de la ciudad, leer, tomar un pequeño bronceado y pasarla bien. Qué delicia... —
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  • – Me prometieron que todo pararía, me prometieron que estaría bien, ¡Mal- maldita sea, me min- mintieron! Me mintieron ...

    Una fuerte tos se apoderaba de su voz, pero esta sonaba extraña, distorsionada, como si se tratara de un tubo de escape expulsando los gases de un motor desgastado, no muy alejado a lo que era ahora, y eso lo hacía aún más lamentable.

    – El dolor no para, me- me dijeron que pararía ...
    – Me prometieron que todo pararía, me prometieron que estaría bien, ¡Mal- maldita sea, me min- mintieron! Me mintieron ... Una fuerte tos se apoderaba de su voz, pero esta sonaba extraña, distorsionada, como si se tratara de un tubo de escape expulsando los gases de un motor desgastado, no muy alejado a lo que era ahora, y eso lo hacía aún más lamentable. – El dolor no para, me- me dijeron que pararía ...
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