• ( 𝐁𝐄𝐓𝐓𝐄𝐑 𝐃𝐀𝐘𝐒. )
    ⸺ 𝖿𝖾𝖺𝗍. 𝓨𝐯𝐨𝐧𝐧𝐞

    Los negocios seguían abiertos, las puertas de algunos locales expulsaban música hacia las aceras y el tráfico convertía las avenidas principales en ríos interminables de luces y claxonazos impacientes. La gente volvía a casa arrastrando cansancio en los hombros, cargando bolsas, hablando por teléfono o caminando deprisa sin molestarse en mirar demasiado alrededor... Y eso le convenía, Entre menos rostros hubiese, más fácil era pasar desapercibido.

    El calor atrapado entre las calles todavía persistía y la luz restante le permitía orientarse mejor sin necesidad de esconderse por completo. Aun así, mantenía las manos ocultas en los bolsillos y la cabeza ligeramente inclinada, evitando cualquier contacto innecesario.

    No podía dejar de pensar en lo extraño que resultaba estar haciendo aquello, el ir a recoger a alguien. La idea seguía sintiéndose ajena dentro de su cabeza, casi absurda. Durante meses sólo había caminado por necesidad, buscar piezas o sobrevivir un día más. Nunca porque alguien lo estuviera esperando al otro lado del trayecto.

    Pero ahora Yvonne sí lo estaba esperando, ese pensamiento le producía una incomodidad justo debajo de las costillas.
    Cruzó un par de avenidas aprovechando los cambios de semáforo y se internó por calles más tranquilas, donde los árboles comenzaban a proyectar sombras largas sobre el pavimento. Allí el ruido de la ciudad disminuía apenas un poco; ya no había tantos motores rugiendo cerca, sólo el murmullo lejano del tráfico mezclado con aves cantando entre jardines descuidados.

    Había memorizado cada esquina desde la primera vez, las casas con cercas altas, el tramo del pavimiento donde debía tener cuidado al pisar. Le resultaba bastante cómico, pero ahí estaba.
    Cuando finalmente llegó a la calle de Yvonne, redujo apenas el paso.

    El vecindario se sentía distinto a las zonas que solía atravesar. Más silencioso. Más limpio. Las casas parecían demasiado grandes vistas desde fuera, con jardines modestos y ventanas iluminadas que dejaban escapar destellos cálidos hacia el exterior.

    Por un momento permaneció quieto observando la vivienda desde la distancia, como si necesitara convencerse de acercarse otra vez.
    Tomó un respiro, una silenciosa inhalación que le infló el pecho y regresó vitalidad a sus piernas.

    ¿Cómo se supone que debía avisarle que había llegado?, sintió comezón en la nuca por la sola idea. No podía tocar la puerta porque, no sabía si los padres de Yvonne aún estaban en casa.
    Asomaba la cabeza de vez en cuando, porque quizá ella estaría esperándolo en el jardín pero nada.

    Un sonido provocó un respingo involuntario, girándose de golpe hacia el origen de donde provenía. Cerca de unos contenedores de basura había un perro pequeño, ridículamente pequeño observándolo con desconfianza absoluta. El animal apenas le llegaba a media pantorrilla, pero aún así ladraba como si no tuviese a salir volando de una patada. El susto le había tensado todos los músculos durante un instante, suspirando al ver que no era gran amenaza.

    Frunció apenas el ceño mirando al diminuto animal.

    — ... Cállate.

    Murmuró en voz baja, más confundido que molesto.
    Y aún no había señal alguna de la mujer tras esa puerta.
    ( 𝐁𝐄𝐓𝐓𝐄𝐑 𝐃𝐀𝐘𝐒. ) ⸺ 𝖿𝖾𝖺𝗍. [doucevi3] Los negocios seguían abiertos, las puertas de algunos locales expulsaban música hacia las aceras y el tráfico convertía las avenidas principales en ríos interminables de luces y claxonazos impacientes. La gente volvía a casa arrastrando cansancio en los hombros, cargando bolsas, hablando por teléfono o caminando deprisa sin molestarse en mirar demasiado alrededor... Y eso le convenía, Entre menos rostros hubiese, más fácil era pasar desapercibido. El calor atrapado entre las calles todavía persistía y la luz restante le permitía orientarse mejor sin necesidad de esconderse por completo. Aun así, mantenía las manos ocultas en los bolsillos y la cabeza ligeramente inclinada, evitando cualquier contacto innecesario. No podía dejar de pensar en lo extraño que resultaba estar haciendo aquello, el ir a recoger a alguien. La idea seguía sintiéndose ajena dentro de su cabeza, casi absurda. Durante meses sólo había caminado por necesidad, buscar piezas o sobrevivir un día más. Nunca porque alguien lo estuviera esperando al otro lado del trayecto. Pero ahora Yvonne sí lo estaba esperando, ese pensamiento le producía una incomodidad justo debajo de las costillas. Cruzó un par de avenidas aprovechando los cambios de semáforo y se internó por calles más tranquilas, donde los árboles comenzaban a proyectar sombras largas sobre el pavimento. Allí el ruido de la ciudad disminuía apenas un poco; ya no había tantos motores rugiendo cerca, sólo el murmullo lejano del tráfico mezclado con aves cantando entre jardines descuidados. Había memorizado cada esquina desde la primera vez, las casas con cercas altas, el tramo del pavimiento donde debía tener cuidado al pisar. Le resultaba bastante cómico, pero ahí estaba. Cuando finalmente llegó a la calle de Yvonne, redujo apenas el paso. El vecindario se sentía distinto a las zonas que solía atravesar. Más silencioso. Más limpio. Las casas parecían demasiado grandes vistas desde fuera, con jardines modestos y ventanas iluminadas que dejaban escapar destellos cálidos hacia el exterior. Por un momento permaneció quieto observando la vivienda desde la distancia, como si necesitara convencerse de acercarse otra vez. Tomó un respiro, una silenciosa inhalación que le infló el pecho y regresó vitalidad a sus piernas. ¿Cómo se supone que debía avisarle que había llegado?, sintió comezón en la nuca por la sola idea. No podía tocar la puerta porque, no sabía si los padres de Yvonne aún estaban en casa. Asomaba la cabeza de vez en cuando, porque quizá ella estaría esperándolo en el jardín pero nada. Un sonido provocó un respingo involuntario, girándose de golpe hacia el origen de donde provenía. Cerca de unos contenedores de basura había un perro pequeño, ridículamente pequeño observándolo con desconfianza absoluta. El animal apenas le llegaba a media pantorrilla, pero aún así ladraba como si no tuviese a salir volando de una patada. El susto le había tensado todos los músculos durante un instante, suspirando al ver que no era gran amenaza. Frunció apenas el ceño mirando al diminuto animal. — ... Cállate. Murmuró en voz baja, más confundido que molesto. Y aún no había señal alguna de la mujer tras esa puerta.
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  • ➹ 𝗕𝗶𝘁𝗮́𝗰𝗼𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝘀𝗲𝗺𝗮𝗻𝗮; 𝗠𝗲𝘀𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗱𝗼𝘀.
    #𝖲𝗁𝗈𝗋𝗍𝖲𝗍𝗈𝗋𝗒 .

    Los motores encienden, pero no hay forma de mover el resto de las turbinas. El sistema está dañado, sin posibilidad de enviar señales pero ya no suena como la última vez que el tablero se encendió. La tecnología de la tierra es tan anticuada que no se puede ayudar de nada, menos cuando se está en lo que ellos llaman ''el campo''.

    Algunos días se sentía esperanzado, otros simplemente impotente. El calor en aquella zona rural requería descansos continuos, no tenía muchos suministros disponibles además del agua que encontraba de los ríos o algunos estanques, el sabor a tierra no era su favorito.
    Quejarse lo hacía sentir estúpido pues era lo que mantenía su energía, algo de cordura y la paciencia para seguir haciendo anotaciones en una libreta vieja de hojas quemadas.

    '' Revisión continua, al día de hoy no se han encontrado avances. El mismo mantenimiento se realizó ayer cuando aún había luz solar, no hay mejoría.''

    La boca de Shep se torció al plasmar esa última oración con el viejo bolígrafo en mano. Exhaló pesadamente por la nariz encorvándose un poco al bajar la mirada a sus pies. La libreta en sus manos seguía abierta, volviendo las pupilas a revisar lo pendiente.

    — Al menos tengo tiempo de sobra para comer.

    Se murmuró a sí mismo mientras recuperaba la postura, la puerta de la nave subía y bajaba por el viento si no se le colocaba un soporte mientras encontraba como reparar el circuito que la conectaba a la nave. Eso daba oportunidad a ciertos animales para curiosear su morada, entre ellos un conocido peludo de cuatro patas que, a ese punto exigía al menos una cena digna a lado del alienígena.

    El sonido agudo del animal propició a que este se alzara de su desgastado asiento, revisando una caja debajo de herramientas arrumbadas en las que almacenó maíz que encontró (robó) tras explorar algunos metros por el campo. Donde algunas pequeñas chozas se alzaban, corrales con especies animales se alertaban por su paso y las cosechas estaban libres a merced del viento y las criaturas salvajes, como él.

    — Supongo que hoy será mesa para dos.
    ➹ 𝗕𝗶𝘁𝗮́𝗰𝗼𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝘀𝗲𝗺𝗮𝗻𝗮; 𝗠𝗲𝘀𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗱𝗼𝘀. #𝖲𝗁𝗈𝗋𝗍𝖲𝗍𝗈𝗋𝗒 . Los motores encienden, pero no hay forma de mover el resto de las turbinas. El sistema está dañado, sin posibilidad de enviar señales pero ya no suena como la última vez que el tablero se encendió. La tecnología de la tierra es tan anticuada que no se puede ayudar de nada, menos cuando se está en lo que ellos llaman ''el campo''. Algunos días se sentía esperanzado, otros simplemente impotente. El calor en aquella zona rural requería descansos continuos, no tenía muchos suministros disponibles además del agua que encontraba de los ríos o algunos estanques, el sabor a tierra no era su favorito. Quejarse lo hacía sentir estúpido pues era lo que mantenía su energía, algo de cordura y la paciencia para seguir haciendo anotaciones en una libreta vieja de hojas quemadas. '' Revisión continua, al día de hoy no se han encontrado avances. El mismo mantenimiento se realizó ayer cuando aún había luz solar, no hay mejoría.'' La boca de Shep se torció al plasmar esa última oración con el viejo bolígrafo en mano. Exhaló pesadamente por la nariz encorvándose un poco al bajar la mirada a sus pies. La libreta en sus manos seguía abierta, volviendo las pupilas a revisar lo pendiente. — Al menos tengo tiempo de sobra para comer. Se murmuró a sí mismo mientras recuperaba la postura, la puerta de la nave subía y bajaba por el viento si no se le colocaba un soporte mientras encontraba como reparar el circuito que la conectaba a la nave. Eso daba oportunidad a ciertos animales para curiosear su morada, entre ellos un conocido peludo de cuatro patas que, a ese punto exigía al menos una cena digna a lado del alienígena. El sonido agudo del animal propició a que este se alzara de su desgastado asiento, revisando una caja debajo de herramientas arrumbadas en las que almacenó maíz que encontró (robó) tras explorar algunos metros por el campo. Donde algunas pequeñas chozas se alzaban, corrales con especies animales se alertaban por su paso y las cosechas estaban libres a merced del viento y las criaturas salvajes, como él. — Supongo que hoy será mesa para dos.
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  • El abismo no era simplemente un lugar carente de luz; era una entidad pesada, un vacío insondable que aplastaba cualquier atisbo de vida que no perteneciera a sus profundidades. Allí, donde el calor del sol era apenas un mito y el tiempo perdía todo significado, reinaba el silencio.

    En el corazón de esa negrura, una masa colosal reposaba. Auden no dormía, simplemente existía en un letargo eterno. Su inmenso cuerpo, forjado de tierra negra, obsidiana afilada y raíces ancestrales tan gruesas como árboles, se camuflaba perfectamente con el entorno hostil. No había necesidad de moverse. Arriba, en la superficie bañada por la luz que tanto detestaban los suyos, los dioses hablaban de ella como una aberración destructiva, un monstruo sediento de caos que debía ser purgado.

    Qué poco entendían.

    La criatura exhaló, un suspiro lento y profundo que provocó un temblor sordo en las paredes de roca a su alrededor, desprendiendo pequeñas cascadas de polvo. Abrió lentamente los ojos. Dos esferas de un ámbar líquido y brillante rasgaron la oscuridad, siendo la única fuente de luz en kilómetros. No había furia en esa mirada incandescente, ni deseo de aniquilar el mundo de arriba; solo un vacío silencioso. Una resignación helada.

    Auden permaneció inmóvil, sintiendo las corrientes de la tierra profunda vibrar contra su coraza de fango petrificado. De pronto, un crujido sordo hizo eco a lo lejos, anunciando una ruptura en algún lugar remoto de las profundidades. Por un instante fugaz, una chispa de curiosidad desperezó sus instintos, incitándole a emerger de la roca y explorar aquella anomalía. Sin embargo, el peso de la profunda tristeza en la que vivía envuelto era mucho más denso que cualquier impulso.

    Acostumbrado al rechazo de la creación, dejó que el letargo lo anclara de nuevo al suelo. No se movió de su lugar; simplemente cerró los ojos y se envolvió aún más en sus propias raíces oscuras, aguardando en soledad a que el mundo volviera a olvidarse de su existencia.
    El abismo no era simplemente un lugar carente de luz; era una entidad pesada, un vacío insondable que aplastaba cualquier atisbo de vida que no perteneciera a sus profundidades. Allí, donde el calor del sol era apenas un mito y el tiempo perdía todo significado, reinaba el silencio. En el corazón de esa negrura, una masa colosal reposaba. Auden no dormía, simplemente existía en un letargo eterno. Su inmenso cuerpo, forjado de tierra negra, obsidiana afilada y raíces ancestrales tan gruesas como árboles, se camuflaba perfectamente con el entorno hostil. No había necesidad de moverse. Arriba, en la superficie bañada por la luz que tanto detestaban los suyos, los dioses hablaban de ella como una aberración destructiva, un monstruo sediento de caos que debía ser purgado. Qué poco entendían. La criatura exhaló, un suspiro lento y profundo que provocó un temblor sordo en las paredes de roca a su alrededor, desprendiendo pequeñas cascadas de polvo. Abrió lentamente los ojos. Dos esferas de un ámbar líquido y brillante rasgaron la oscuridad, siendo la única fuente de luz en kilómetros. No había furia en esa mirada incandescente, ni deseo de aniquilar el mundo de arriba; solo un vacío silencioso. Una resignación helada. Auden permaneció inmóvil, sintiendo las corrientes de la tierra profunda vibrar contra su coraza de fango petrificado. De pronto, un crujido sordo hizo eco a lo lejos, anunciando una ruptura en algún lugar remoto de las profundidades. Por un instante fugaz, una chispa de curiosidad desperezó sus instintos, incitándole a emerger de la roca y explorar aquella anomalía. Sin embargo, el peso de la profunda tristeza en la que vivía envuelto era mucho más denso que cualquier impulso. Acostumbrado al rechazo de la creación, dejó que el letargo lo anclara de nuevo al suelo. No se movió de su lugar; simplemente cerró los ojos y se envolvió aún más en sus propias raíces oscuras, aguardando en soledad a que el mundo volviera a olvidarse de su existencia.
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    CURIOSADES DE NATASHA RUSSELL
    1) Se está sacando la nacionalidad estadounidense.
    2) Aprendió a conducir moto a la edad de 15.
    3) No es muy fan de tomar el sol.
    4) Tiene una alta tolerancia al alcohol.
    5) Ha esquivado a la muerte dos veces.
    6) Le gusta la moda.
    7) A veces siente que es algo brusca.
    8) No duerme muy bien.
    9) Le encanta el café negro.
    10) Tiene un acento muy marcado.
    11) Quiere acabar con la manada de los lobos que asesinaron a su familia.
    CURIOSADES DE NATASHA RUSSELL 1) Se está sacando la nacionalidad estadounidense. 2) Aprendió a conducir moto a la edad de 15. 3) No es muy fan de tomar el sol. 4) Tiene una alta tolerancia al alcohol. 5) Ha esquivado a la muerte dos veces. 6) Le gusta la moda. 7) A veces siente que es algo brusca. 8) No duerme muy bien. 9) Le encanta el café negro. 10) Tiene un acento muy marcado. 11) Quiere acabar con la manada de los lobos que asesinaron a su familia.
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  • *En un descampado haciendo ligeros estiramientos suspire e hice aparecer a Bianca Auditore enfrente mía*

    - Bueno mi joven padawan, hoy comienza tu entrenamiento y no va a ser un paseo de rosas, voy a mostrarte que en un enfrentamiento todo es posible y que tienes que estar atenta a todo lo que te rodea, nunca sabrás por donde te vienen los golpes si no estás preparada.

    *Con un chasqueo de dedos el suelo comenzó a temblar como si se produjera un terremoto pudiéndose ver como del suelo emergió un cubículo detrás de mí con una puerta cerrada, dentro de esta solo habría una habitación blanca con un espacio infinito*

    - Sin embargo puedes tirar la toalla si no te ves lo suficientemente lista para este entrenamiento y volver a cometer los mismos errores…

    *La silueta del Lyche del que ella se enfrentó apareció detrás de mí riendo cual villano habiendo cumplido su propósito, al poco desapareció y la mire con una leve sonrisa*

    - ¿Y bien? ¿Cuál será tu respuesta?
    *En un descampado haciendo ligeros estiramientos suspire e hice aparecer a [Freaky_Ghost_Ovni_531] enfrente mía* - Bueno mi joven padawan, hoy comienza tu entrenamiento y no va a ser un paseo de rosas, voy a mostrarte que en un enfrentamiento todo es posible y que tienes que estar atenta a todo lo que te rodea, nunca sabrás por donde te vienen los golpes si no estás preparada. *Con un chasqueo de dedos el suelo comenzó a temblar como si se produjera un terremoto pudiéndose ver como del suelo emergió un cubículo detrás de mí con una puerta cerrada, dentro de esta solo habría una habitación blanca con un espacio infinito* - Sin embargo puedes tirar la toalla si no te ves lo suficientemente lista para este entrenamiento y volver a cometer los mismos errores… *La silueta del Lyche del que ella se enfrentó apareció detrás de mí riendo cual villano habiendo cumplido su propósito, al poco desapareció y la mire con una leve sonrisa* - ¿Y bien? ¿Cuál será tu respuesta?
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  • La primera vez que enfrenté al destino no fue en las calles… fue sobre el mismo tatami, Keisuke Matsumoto se proclamaba a sí mismo el sucesor de Masutatsu Ōyama. Decía que podía doblegar a cualquiera con solo su fuerza y su técnica.
    La pelea fue larga. Hice todo bien… y aun así, no caía,Por primera vez sentí la presión de una voluntad ajena. Keisuke Matsumoto murió ese día,Sus heridas fueron irreparables,pero...me dejó una lección:

    "Cuando el cuerpo ya no puede seguir… es el espíritu el que decide cuánto más vas a pelear."
    La primera vez que enfrenté al destino no fue en las calles… fue sobre el mismo tatami, Keisuke Matsumoto se proclamaba a sí mismo el sucesor de Masutatsu Ōyama. Decía que podía doblegar a cualquiera con solo su fuerza y su técnica. La pelea fue larga. Hice todo bien… y aun así, no caía,Por primera vez sentí la presión de una voluntad ajena. Keisuke Matsumoto murió ese día,Sus heridas fueron irreparables,pero...me dejó una lección: "Cuando el cuerpo ya no puede seguir… es el espíritu el que decide cuánto más vas a pelear."
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  • —La mente de Motosierra es una gran misterio, hasta incluso parece inofensivo incluso con su apariencia real, sea lo que sea, parece muy empeñado en lo que está haciendo—
    —La mente de Motosierra es una gran misterio, hasta incluso parece inofensivo incluso con su apariencia real, sea lo que sea, parece muy empeñado en lo que está haciendo—
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  • Broken Souls
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    ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀[Illán] - Mayo de 2026.


    ⠀⠀Como un colibrí en pleno aleteo, el año pasaba con una rapidez abrumadora. Cientos de enemigos, rivales y amistades se forjaron, en tan solo unos meses una vida tan rutinaria como ajetreada había cambiado, esperaba que para bien. Porque era la suya.
    ⠀⠀Solo podía calmarse al ser recibido con el cielo azul de la tarde, en un lugar tan remoto como sus pensamientos le pudieran permitir, pero no estaba solo, no esta vez. El hombre de barba afeitada y cabellos rojizos no llevaba sus prendas típicas, sino más cómodas, algo que no lo haga destacar en su labor real o en sus habilidades al resto.

    ⠀⠀Podría decirse que era como una clase de picnic en lo que intentaban rastrear algún lugar seguro para una persona como su acompañante... ⸻Katherina, despierta⸻ Chasqueó frente a ella, rompiendo su trance silente. ⸻Llegamos⸻ Un pequeño pueblo rural de Inglaterra conocido como Snowshill, un lugar simple, tranquilo y natural, poca gente, poco ruido, pero mucha vida silvestre.
    ⠀⠀Debía admitir que, sino tuviera cierto legado sobre sus hombros, le hubiera gustado vivir en un sitio así. Imaginar tardes solo tomando mates recostado en una camilla sonaba tentador, sin peligros, sin molestias.

    ⠀⠀Pero no estaban aquí para añorar una vida que jamás tuvieron, ahora mismo tenían asuntos muy urgentes de los que preocuparse en las que ya tenían. El ojiazul depositó su equipaje -que constaba de una mochila relativamente pequeña- a los pies de un árbol, y estiró.
    ⠀⠀Aproximadamente a 300m de desde mismo roble, en dirección noreste, es donde se encontraba el cartel de la entrada de susodicha comunidad. Apenas se veía en el horizonte, pero ya no había rutas, transportes o siquiera camioneros que transitaran estos rumbos sin motivos comerciales.

    ⠀⠀Un lugar completamente aislado: una situación perfecta. ⸻Siempre tuve la fantasía de poder vivir en un lugar como este⸻ Le dijo, quebrando el silencio. ⸻Al menos tú tendrás esa oportunidad⸻ No era envidia, estaba alegre por ella. Él prefería sufrir solo si implicaba que sus vínculos estuvieran bien, así que podrían continuar con la ayuda.

    ⠀⠀⸻Peeeeero...⸻ Se fue a recostar junto a la mochila, apreciando el sol. ⸻Viene bien un descanso de tanto caminar⸻ Ya tenía calor, y no se le ocurrió "mejor" idea que, efectivamente, preparar mate. Alzó el primero. ⸻¿Quieres?⸻ Sacudió el cuenco a centímetros de la cara de la mujer.

    Katherina
    ⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀[Illán] - Mayo de 2026. ⠀⠀Como un colibrí en pleno aleteo, el año pasaba con una rapidez abrumadora. Cientos de enemigos, rivales y amistades se forjaron, en tan solo unos meses una vida tan rutinaria como ajetreada había cambiado, esperaba que para bien. Porque era la suya. ⠀⠀Solo podía calmarse al ser recibido con el cielo azul de la tarde, en un lugar tan remoto como sus pensamientos le pudieran permitir, pero no estaba solo, no esta vez. El hombre de barba afeitada y cabellos rojizos no llevaba sus prendas típicas, sino más cómodas, algo que no lo haga destacar en su labor real o en sus habilidades al resto. ⠀⠀Podría decirse que era como una clase de picnic en lo que intentaban rastrear algún lugar seguro para una persona como su acompañante... ⸻Katherina, despierta⸻ Chasqueó frente a ella, rompiendo su trance silente. ⸻Llegamos⸻ Un pequeño pueblo rural de Inglaterra conocido como Snowshill, un lugar simple, tranquilo y natural, poca gente, poco ruido, pero mucha vida silvestre. ⠀⠀Debía admitir que, sino tuviera cierto legado sobre sus hombros, le hubiera gustado vivir en un sitio así. Imaginar tardes solo tomando mates recostado en una camilla sonaba tentador, sin peligros, sin molestias. ⠀⠀Pero no estaban aquí para añorar una vida que jamás tuvieron, ahora mismo tenían asuntos muy urgentes de los que preocuparse en las que ya tenían. El ojiazul depositó su equipaje -que constaba de una mochila relativamente pequeña- a los pies de un árbol, y estiró. ⠀⠀Aproximadamente a 300m de desde mismo roble, en dirección noreste, es donde se encontraba el cartel de la entrada de susodicha comunidad. Apenas se veía en el horizonte, pero ya no había rutas, transportes o siquiera camioneros que transitaran estos rumbos sin motivos comerciales. ⠀⠀Un lugar completamente aislado: una situación perfecta. ⸻Siempre tuve la fantasía de poder vivir en un lugar como este⸻ Le dijo, quebrando el silencio. ⸻Al menos tú tendrás esa oportunidad⸻ No era envidia, estaba alegre por ella. Él prefería sufrir solo si implicaba que sus vínculos estuvieran bien, así que podrían continuar con la ayuda. ⠀⠀⸻Peeeeero...⸻ Se fue a recostar junto a la mochila, apreciando el sol. ⸻Viene bien un descanso de tanto caminar⸻ Ya tenía calor, y no se le ocurrió "mejor" idea que, efectivamente, preparar mate. Alzó el primero. ⸻¿Quieres?⸻ Sacudió el cuenco a centímetros de la cara de la mujer. [eclipse_maroon_wolf_881]
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  • — Mi cara cuando me pasó en frente el wey en moto sin camisa...bendito sea el calor
    — Mi cara cuando me pasó en frente el wey en moto sin camisa...bendito sea el calor
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  • *Disfrutando del día soleado en el porche de casa apoyado en la barandilla con bebida en mano, ¿Qué porque un esqueleto está bebiendo? Simplemente porque puedo y disfruto de las cosas que da la vida aun estando muerto, dando algún que otro sorbo admirando el paisaje, el líquido no se desparramaría como sería lo lógico si no que al llegar a mi “garganta” se desvanece por arte de magia, un truco que aprendí para disfrutar de las comidas y bebidas que no pude disfrutar estando vivo… aunque no recuerde nada de eso*

    Pues se ha quedado buen día, puede que más tarde me dé un paseo y vaya de compras… debería hacer una lista de lo que necesito o simplemente dejarme llevar.

    *Un esqueleto que pasaba por frente del porche cortacésped se paró para mirarme ya que escucho lo que dije*

    Esqueleto: Oye Bonesy necesitaría que comprases aceite para el motor de la cortadora, ya es la cuarta vez que se atora y estamos a martes.

    *Asintiendo y me encojo un poco de hombros*

    Si si, mientras corta lo que puedas, le diré a Fred que me sustituya mientras estoy de compras, no sabemos cuándo pueden traer a otro fiam… digo a otro fallecido al cementerio, oh y no se te olvide avisar al resto de que este finde habrá noche de juegos.
    *Disfrutando del día soleado en el porche de casa apoyado en la barandilla con bebida en mano, ¿Qué porque un esqueleto está bebiendo? Simplemente porque puedo y disfruto de las cosas que da la vida aun estando muerto, dando algún que otro sorbo admirando el paisaje, el líquido no se desparramaría como sería lo lógico si no que al llegar a mi “garganta” se desvanece por arte de magia, un truco que aprendí para disfrutar de las comidas y bebidas que no pude disfrutar estando vivo… aunque no recuerde nada de eso* Pues se ha quedado buen día, puede que más tarde me dé un paseo y vaya de compras… debería hacer una lista de lo que necesito o simplemente dejarme llevar. *Un esqueleto que pasaba por frente del porche cortacésped se paró para mirarme ya que escucho lo que dije* Esqueleto: Oye Bonesy necesitaría que comprases aceite para el motor de la cortadora, ya es la cuarta vez que se atora y estamos a martes. *Asintiendo y me encojo un poco de hombros* Si si, mientras corta lo que puedas, le diré a Fred que me sustituya mientras estoy de compras, no sabemos cuándo pueden traer a otro fiam… digo a otro fallecido al cementerio, oh y no se te olvide avisar al resto de que este finde habrá noche de juegos.
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