• La mañana apenas comenzaba en Mondstadt, y aun así las luces de la oficina de la Gran Maestra Interina ya permanecían encendidas.

    Jean llevaba allí desde antes del amanecer.

    Sentada detrás de su amplio escritorio de roble, repasaba informes militares y registros comerciales mientras el vapor de una taza de café recién servido ascendía lentamente junto a ella. Afuera, la ciudad apenas despertaba bajo el viento suave de la madrugada, pero una extraña sensación de inquietud había acompañado a Jean desde que abrió los ojos aquella mañana.

    Como si algo estuviera por ocurrir.

    Tres golpes suaves resonaron en la puerta.

    —Adelante.

    La puerta se abrió apenas lo suficiente para revelar a Noelle sosteniendo varias cartas cuidadosamente acomodadas entre sus brazos.

    +Gran Maestra Jean, llegó la correspondencia de esta mañana.

    —Déjala aquí, gracias, Noelle.

    La joven obedeció con una sonrisa amable, colocando el montón de sobres sobre el escritorio. Sin embargo, en lugar de marcharse enseguida, permaneció cerca de la puerta, acomodando discretamente sus guantes mientras observaba a Jean revisar los documentos.

    Jean apenas comenzaba a separar la correspondencia cuando algo llamó su atención.

    Un sello plateado grabado sobre cera oscura.

    Un copo de nieve rodeado por adornos espinosos.

    Fatui.

    El ambiente pareció enfriarse de golpe.

    Jean frunció el ceño apenas tomó el sobre.

    Noelle notó el cambio en su expresión casi al instante.

    +¿Ocurre algo…?

    Jean guardó silencio unos segundos antes de romper el sello con cuidado. Luego, en vez de quedarse detrás del escritorio, se acomodó sobre el borde del mismo, cruzando lentamente las piernas mientras comenzaba a leer.

    La luz de la mañana iluminaba parcialmente su uniforme blanco y azul, reflejándose sobre los detalles dorados de la oficina mientras sus ojos recorrían cada línea de la carta.

    —Como imaginaba… —murmuró en voz baja.

    Noelle dudó un momento antes de acercarse un poco más.

    +¿Es una mala noticia?

    Jean dejó escapar un suspiro cansado.

    —Depende de cómo se mire.

    Sus dedos sostuvieron la carta con firmeza mientras levantaba la vista hacia Noelle.

    —Es una invitación formal de los Fatui. Quieren una cena diplomática.

    Noelle parpadeó sorprendida.

    +¿Una cena…?

    —Mhm. Oficialmente hablan de cooperación comercial, seguridad en rutas y relaciones entre Mondstadt y Snezhnaya…

    Jean hizo una pequeña pausa antes de bajar la mirada nuevamente hacia la carta.

    —Pero el verdadero objetivo es otro.

    Noelle se acercó un poco más, curiosa y preocupada al mismo tiempo.

    +¿Qué quieren realmente?

    Jean apoyó la carta sobre su muslo y tomó lentamente la taza de café a su lado.

    —Quieren establecer una base logística permanente cerca de Mondstadt.

    Noelle abrió apenas los ojos.

    +¿Los Fatui… aquí?

    —“Temporal”, según ellos —respondió Jean con una ligera ironía—. Pero los Fatui rara vez hacen algo sin una intención más profunda.

    La oficina quedó en silencio unos instantes.

    Noelle observó a Jean con atención. Aunque mantenía aquella postura elegante y serena sobre el escritorio, podía notar el cansancio oculto detrás de su expresión.

    La presión.

    La responsabilidad.

    Las decisiones imposibles.

    +Entonces… ¿rechazará la invitación?

    Jean permaneció callada unos segundos mientras el vapor del café ascendía lentamente entre ambas.

    Finalmente negó con la cabeza.

    —No puedo hacerlo.

    La respuesta salió más suave de lo esperado.

    —Si los ignoramos, podrían usarlo como excusa diplomática. Y si aceptamos demasiado rápido… podrían interpretarlo como debilidad.

    Noelle bajó ligeramente la mirada.

    +Eso suena difícil…

    Jean dejó escapar una pequeña sonrisa cansada al escucharla.

    —Bienvenida al trabajo administrativo de los Caballeros de Favonius.

    Aquello hizo que Noelle sonriera apenas.

    Jean volvió a mirar por la ventana de la oficina, observando cómo la luz del amanecer comenzaba a cubrir lentamente la ciudad.

    —Asistiré a la cena —dijo finalmente—. Pero no pienso permitir que los Fatui crean que pueden poner un pie en Mondstadt sin supervisión.

    Noelle asintió con firmeza casi de inmediato.

    +Entonces me aseguraré de que todo esté preparado para usted, Gran Maestra Jean.

    Jean la miró de reojo y, por primera vez esa mañana, su expresión se suavizó ligeramente.

    —Gracias, Noelle.
    La mañana apenas comenzaba en Mondstadt, y aun así las luces de la oficina de la Gran Maestra Interina ya permanecían encendidas. Jean llevaba allí desde antes del amanecer. Sentada detrás de su amplio escritorio de roble, repasaba informes militares y registros comerciales mientras el vapor de una taza de café recién servido ascendía lentamente junto a ella. Afuera, la ciudad apenas despertaba bajo el viento suave de la madrugada, pero una extraña sensación de inquietud había acompañado a Jean desde que abrió los ojos aquella mañana. Como si algo estuviera por ocurrir. Tres golpes suaves resonaron en la puerta. —Adelante. La puerta se abrió apenas lo suficiente para revelar a Noelle sosteniendo varias cartas cuidadosamente acomodadas entre sus brazos. +Gran Maestra Jean, llegó la correspondencia de esta mañana. —Déjala aquí, gracias, Noelle. La joven obedeció con una sonrisa amable, colocando el montón de sobres sobre el escritorio. Sin embargo, en lugar de marcharse enseguida, permaneció cerca de la puerta, acomodando discretamente sus guantes mientras observaba a Jean revisar los documentos. Jean apenas comenzaba a separar la correspondencia cuando algo llamó su atención. Un sello plateado grabado sobre cera oscura. Un copo de nieve rodeado por adornos espinosos. Fatui. El ambiente pareció enfriarse de golpe. Jean frunció el ceño apenas tomó el sobre. Noelle notó el cambio en su expresión casi al instante. +¿Ocurre algo…? Jean guardó silencio unos segundos antes de romper el sello con cuidado. Luego, en vez de quedarse detrás del escritorio, se acomodó sobre el borde del mismo, cruzando lentamente las piernas mientras comenzaba a leer. La luz de la mañana iluminaba parcialmente su uniforme blanco y azul, reflejándose sobre los detalles dorados de la oficina mientras sus ojos recorrían cada línea de la carta. —Como imaginaba… —murmuró en voz baja. Noelle dudó un momento antes de acercarse un poco más. +¿Es una mala noticia? Jean dejó escapar un suspiro cansado. —Depende de cómo se mire. Sus dedos sostuvieron la carta con firmeza mientras levantaba la vista hacia Noelle. —Es una invitación formal de los Fatui. Quieren una cena diplomática. Noelle parpadeó sorprendida. +¿Una cena…? —Mhm. Oficialmente hablan de cooperación comercial, seguridad en rutas y relaciones entre Mondstadt y Snezhnaya… Jean hizo una pequeña pausa antes de bajar la mirada nuevamente hacia la carta. —Pero el verdadero objetivo es otro. Noelle se acercó un poco más, curiosa y preocupada al mismo tiempo. +¿Qué quieren realmente? Jean apoyó la carta sobre su muslo y tomó lentamente la taza de café a su lado. —Quieren establecer una base logística permanente cerca de Mondstadt. Noelle abrió apenas los ojos. +¿Los Fatui… aquí? —“Temporal”, según ellos —respondió Jean con una ligera ironía—. Pero los Fatui rara vez hacen algo sin una intención más profunda. La oficina quedó en silencio unos instantes. Noelle observó a Jean con atención. Aunque mantenía aquella postura elegante y serena sobre el escritorio, podía notar el cansancio oculto detrás de su expresión. La presión. La responsabilidad. Las decisiones imposibles. +Entonces… ¿rechazará la invitación? Jean permaneció callada unos segundos mientras el vapor del café ascendía lentamente entre ambas. Finalmente negó con la cabeza. —No puedo hacerlo. La respuesta salió más suave de lo esperado. —Si los ignoramos, podrían usarlo como excusa diplomática. Y si aceptamos demasiado rápido… podrían interpretarlo como debilidad. Noelle bajó ligeramente la mirada. +Eso suena difícil… Jean dejó escapar una pequeña sonrisa cansada al escucharla. —Bienvenida al trabajo administrativo de los Caballeros de Favonius. Aquello hizo que Noelle sonriera apenas. Jean volvió a mirar por la ventana de la oficina, observando cómo la luz del amanecer comenzaba a cubrir lentamente la ciudad. —Asistiré a la cena —dijo finalmente—. Pero no pienso permitir que los Fatui crean que pueden poner un pie en Mondstadt sin supervisión. Noelle asintió con firmeza casi de inmediato. +Entonces me aseguraré de que todo esté preparado para usted, Gran Maestra Jean. Jean la miró de reojo y, por primera vez esa mañana, su expresión se suavizó ligeramente. —Gracias, Noelle.
    Me gusta
    Me encocora
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • Luna Roja
    Categoría Otros
    ᵉˣᶜˡᵘˢⁱᵛᵒ ᵖᵃʳᵃ Lucius Queen

    Cruzo las piernas, el susurro del roce de mis medias de seda atraviesa el silencio que me rodea.
    El bar es un mausoleo, un templo, la barra el altar y los santos botellas.
    No hay música, ni voces, ni rastro del barman.
    Solo estoy yo.

    Muevo mi vaso.
    Observo las mesas perfectamente dispuestas, esperando clientes que no llegarán.
    Me gusta así.
    La soledad es un privilegio que domino. La prefiero cuando la opción en rodearme de mediocridad.

    Mis labios besan el cristal.
    Bebo un trago.
    El alcohol entibia mi garganta mientras mis ojos recorren la entrada.
    Sé que estás ahí fuera, tras la puerta.
    Puedo sentir los latidos de tu corazón.

    ¿Qué te trajo aquí?
    ¿Qué te detiene?
    Los cerrojos no tienen llave.
    Las luces están encendidas.
    ¿Esperas una invitación?

    — Entra de una vez.
    ᵉˣᶜˡᵘˢⁱᵛᵒ ᵖᵃʳᵃ [phantasm_indigo_pigeon_207] Cruzo las piernas, el susurro del roce de mis medias de seda atraviesa el silencio que me rodea. El bar es un mausoleo, un templo, la barra el altar y los santos botellas. No hay música, ni voces, ni rastro del barman. Solo estoy yo. Muevo mi vaso. Observo las mesas perfectamente dispuestas, esperando clientes que no llegarán. Me gusta así. La soledad es un privilegio que domino. La prefiero cuando la opción en rodearme de mediocridad. Mis labios besan el cristal. Bebo un trago. El alcohol entibia mi garganta mientras mis ojos recorren la entrada. Sé que estás ahí fuera, tras la puerta. Puedo sentir los latidos de tu corazón. ¿Qué te trajo aquí? ¿Qué te detiene? Los cerrojos no tienen llave. Las luces están encendidas. ¿Esperas una invitación? — Entra de una vez.
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    1 turno 0 maullidos
  • POSADA TIANSHAN

    Les hago la mas cordial de las invitaciones para asistir a la hermosa posada ubicada en un hermoso valle rodeado de grandes montañas.

    Un paisaje onírico el cual se transmite paz y tranquilidad, y donde los viajeros puedan descansar.

    Son bienvenidos.
    Daozhang Xiao Xingchen.
    POSADA TIANSHAN Les hago la mas cordial de las invitaciones para asistir a la hermosa posada ubicada en un hermoso valle rodeado de grandes montañas. Un paisaje onírico el cual se transmite paz y tranquilidad, y donde los viajeros puedan descansar. Son bienvenidos. Daozhang Xiao Xingchen.
    Me gusta
    3
    4 turnos 0 maullidos
  • En medio del silencio
    algo llamó.
    Un tirón leve en la atmósfera
    la sacudió.

    Frente a ella estaba el lienzo,
    un campo en blanco.

    El vacío pareció extenderse,
    ansioso por ser llenado.

    Su mano se elevó
    aceptando la invitación.
    Movida por la urgencia
    de aquel blanco.

    Tomó una brocha
    y la brisa pareció vibrar al contacto.

    Sus ojos se posaron
    casi por inercia
    en la pintura roja.

    "Quieres vivir..."
    Susurró.

    La pintura no se agitó.

    Pero ella humedeció la brocha.
    Un trazo,
    dos trazos
    y una mancha en el lienzo.

    Se alejó,
    dejando que la pintura respirase
    por sí misma.

    Un movimiento,
    la mancha pareció vibrar.

    Su cuerpo se estremeció,
    sintiendo aquel azul
    que siempre presionaba su pecho
    y anudaba su garganta.

    Algo en la pintura
    hizo que sus ojos se clavasen
    en el centro.

    La mancha tembló,
    respondiendo a su mirada.
    Su forma cambió,
    volviéndose espesa,
    agrupándose,
    deslizándose.

    Hasta convertirse en una pequeña
    masa roja.

    "¿Por qué?"
    Le habló.
    Como si esperara que le respondiese.

    El azul
    se oscureció, oprimiendo.
    Llevó una mano a su pecho.

    Y la pintura rompió forma,
    ensangrentando el lienzo
    con líneas violentas
    y gotas salpicadas.

    Dejando
    un trazo de vida propia.

    Azul salpicado de rojo.
    En medio del silencio algo llamó. Un tirón leve en la atmósfera la sacudió. Frente a ella estaba el lienzo, un campo en blanco. El vacío pareció extenderse, ansioso por ser llenado. Su mano se elevó aceptando la invitación. Movida por la urgencia de aquel blanco. Tomó una brocha y la brisa pareció vibrar al contacto. Sus ojos se posaron casi por inercia en la pintura roja. "Quieres vivir..." Susurró. La pintura no se agitó. Pero ella humedeció la brocha. Un trazo, dos trazos y una mancha en el lienzo. Se alejó, dejando que la pintura respirase por sí misma. Un movimiento, la mancha pareció vibrar. Su cuerpo se estremeció, sintiendo aquel azul que siempre presionaba su pecho y anudaba su garganta. Algo en la pintura hizo que sus ojos se clavasen en el centro. La mancha tembló, respondiendo a su mirada. Su forma cambió, volviéndose espesa, agrupándose, deslizándose. Hasta convertirse en una pequeña masa roja. "¿Por qué?" Le habló. Como si esperara que le respondiese. El azul se oscureció, oprimiendo. Llevó una mano a su pecho. Y la pintura rompió forma, ensangrentando el lienzo con líneas violentas y gotas salpicadas. Dejando un trazo de vida propia. Azul salpicado de rojo.
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • ─ ¿calor? Pues...La invitación de venir a la playa siempre está abierta, eso y el hotel con aire acondicionado y servicio a la habitación ~
    ─ ¿calor? Pues...La invitación de venir a la playa siempre está abierta, eso y el hotel con aire acondicionado y servicio a la habitación ~
    Me gusta
    Me encocora
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • Las fotos que nos hicimos para la invitación a la boda no mágica son preciosas, pero se que a Grayson no le hizo gracia tener que cargarme en brazos por que al final lleve los tacones
    Las fotos que nos hicimos para la invitación a la boda no mágica son preciosas, pero se que a Grayson no le hizo gracia tener que cargarme en brazos por que al final lleve los tacones
    11 turnos 0 maullidos
  • Te dije que aquí sería perfecto para las fotos para la invitación.

    Elisabeth Turner

    Te dije que aquí sería perfecto para las fotos para la invitación. [Turney_thcx]
    Me encocora
    5
    2 turnos 0 maullidos
  • El campo de batalla es un caos de metal y energía, saturado por el olor a ozono y el estruendo de las explosiones que sacuden los cimientos del área. Elsword, bajo su pesada armadura, se mantiene firme como un pilar de esperanza entre las ruinas humeantes; su capa roja ondea violentamente con cada ráfaga de viento, contrastando con el brillo azulado y puro de la energía de «El» en sus ojos. Tras haber despejado una horda de enemigos con un despliegue de su Grand Cross, el joven líder exhala un suspiro cargado de determinación, sintiendo cómo el calor de la batalla fluye por sus venas, pero manteniendo la mente tan afilada como su acero. En lugar de lanzarse de inmediato hacia el siguiente grupo de atacantes, gira parcialmente el cuerpo hacia su aliado, clavando sus ojos brillantes y decididos en los tuyos mientras el resplandor carmesí de su voluntad envuelve su figura.

    Con un gesto cargado de camaradería y una confianza inquebrantable que solo un caballero de su estatus podría proyectar, Elsword extiende su mano derecha enguantada hacia ti, dejando su palma abierta en una invitación clara y poderosa. Una sonrisa desafiante pero cálida curva sus labios, restándole peso a la gravedad de la situación sin ignorar el peligro que los rodea, mientras el aura dorada que caracteriza su maestría táctica comienza a pulsar, lista para reforzarlos a ambos en el próximo choque.

    —No pienses que la pelea ha terminado todavía, esto apenas está comenzando. No importa cuántos sean ni qué tan oscuro se vuelva el camino, si avanzamos juntos, no hay nada que pueda detener el filo de nuestra voluntad. Toma mi mano y demostrémosles de qué está hecho el verdadero espíritu del «El Search Party».
    El campo de batalla es un caos de metal y energía, saturado por el olor a ozono y el estruendo de las explosiones que sacuden los cimientos del área. Elsword, bajo su pesada armadura, se mantiene firme como un pilar de esperanza entre las ruinas humeantes; su capa roja ondea violentamente con cada ráfaga de viento, contrastando con el brillo azulado y puro de la energía de «El» en sus ojos. Tras haber despejado una horda de enemigos con un despliegue de su Grand Cross, el joven líder exhala un suspiro cargado de determinación, sintiendo cómo el calor de la batalla fluye por sus venas, pero manteniendo la mente tan afilada como su acero. En lugar de lanzarse de inmediato hacia el siguiente grupo de atacantes, gira parcialmente el cuerpo hacia su aliado, clavando sus ojos brillantes y decididos en los tuyos mientras el resplandor carmesí de su voluntad envuelve su figura. Con un gesto cargado de camaradería y una confianza inquebrantable que solo un caballero de su estatus podría proyectar, Elsword extiende su mano derecha enguantada hacia ti, dejando su palma abierta en una invitación clara y poderosa. Una sonrisa desafiante pero cálida curva sus labios, restándole peso a la gravedad de la situación sin ignorar el peligro que los rodea, mientras el aura dorada que caracteriza su maestría táctica comienza a pulsar, lista para reforzarlos a ambos en el próximo choque. —No pienses que la pelea ha terminado todavía, esto apenas está comenzando. No importa cuántos sean ni qué tan oscuro se vuelva el camino, si avanzamos juntos, no hay nada que pueda detener el filo de nuestra voluntad. Toma mi mano y demostrémosles de qué está hecho el verdadero espíritu del «El Search Party».
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • "Hay algo que quiero compartir con quién quiera que le guste, aunque tiendo a pensar que sería aburrido y poco interesante para varios. Cómo la gran mayoría se ha dado cuenta, soy bastante melómano, me la paso reseñando álbumes de música que aunque no sean del interés de muchos, pero es algo que seguiré haciendo porque es lo que MAS me apasiona en el mundo.

    Desde que tengo uso de razón siempre he imaginado varios personajes de anime como si fuesen distintas bandas ya sea de rock prog o de metal, tocando mis canciones favoritas, y esto me lo he planteado más de una vez como un proyecto de rol narrativo como en esta plataforma que nos convoca a todos aquí, como un AU (Alternative Universe) musical.

    Sin embargo, me es difícil plantear dicho tipo de rol por varios factores:

    -Se siente poco interesante para el resto.
    -Es difícil congeniar gustos musicales similares con demás integrantes
    -Me cuesta un montón el proponer esto directamente a la gente por vergüenza.
    -Siento que sería demasiado "cabrón" como director de este tipo de rol ya que tengo una visión extremadamente personal y clara al respecto.

    Pero, juntando el valor para proponer algo así aquí, a quién lo desee, dejo la invitación por si alguien quisiera formar esta "rock band ficrolera". El Line-Up disponible sería el siguiente de base, y dependiendo del género que se quiera hacer se incluirán más instrumentistas:

    Guitarra 1: Jero
    Guitarra 2: -
    Bajo: -
    Batería: -
    Voz: -

    Otras opciones:
    Teclados y sintetizadores: -
    Coros: -

    "En fin, puede hacer caso omiso de este testamento que un mequetrefe como quien les escribe deja aquí, Pero si está interesado o interesada en participar, hágamelo saber. Eso."
    "Hay algo que quiero compartir con quién quiera que le guste, aunque tiendo a pensar que sería aburrido y poco interesante para varios. Cómo la gran mayoría se ha dado cuenta, soy bastante melómano, me la paso reseñando álbumes de música que aunque no sean del interés de muchos, pero es algo que seguiré haciendo porque es lo que MAS me apasiona en el mundo. Desde que tengo uso de razón siempre he imaginado varios personajes de anime como si fuesen distintas bandas ya sea de rock prog o de metal, tocando mis canciones favoritas, y esto me lo he planteado más de una vez como un proyecto de rol narrativo como en esta plataforma que nos convoca a todos aquí, como un AU (Alternative Universe) musical. Sin embargo, me es difícil plantear dicho tipo de rol por varios factores: -Se siente poco interesante para el resto. -Es difícil congeniar gustos musicales similares con demás integrantes -Me cuesta un montón el proponer esto directamente a la gente por vergüenza. -Siento que sería demasiado "cabrón" como director de este tipo de rol ya que tengo una visión extremadamente personal y clara al respecto. Pero, juntando el valor para proponer algo así aquí, a quién lo desee, dejo la invitación por si alguien quisiera formar esta "rock band ficrolera". El Line-Up disponible sería el siguiente de base, y dependiendo del género que se quiera hacer se incluirán más instrumentistas: Guitarra 1: Jero Guitarra 2: - Bajo: - Batería: - Voz: - Otras opciones: Teclados y sintetizadores: - Coros: - "En fin, puede hacer caso omiso de este testamento que un mequetrefe como quien les escribe deja aquí, Pero si está interesado o interesada en participar, hágamelo saber. Eso."
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    7
    14 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    INVITACIÓN A TRAMA: "EL SUSPIRO DE JOTUNHEIM"

    ¡Hola a todos!

    Se viene una dinámica lineal (nada de multiversos) centrada en Sigurd Lokison y un "pequeño" incidente climático en Manhattan, estamos en Abril de 2026, pero parece que el invierno se ha negado a irse y ha traído refuerzos del Reino de los Gigantes de Hielo.

    ¿De qué trata?

    Sigurd ha decidido que la primavera neoyorquina es aburrida y ha canalizado su herencia Jotun para reclamar la isla.

    No es un frente frío meteorológico; es una invasión de temperatura absoluta que recuerda al frío eterno de Jotunheim.

    ADVERTENCIA: COLAPSO TÉCNICO

    Este frío no es natural, es magia pura de un reino prohibido. Tengan en cuenta que:

    Adiós a los smartphones: Las baterías mueren en segundos y las pantallas se quiebran por la contracción térmica.

    Tecnología en jaque: Los sensores de Industrias Stark y el equipo de alta tecnología están fallando o dando lecturas imposibles.

    Comunicaciones muertas: La atmósfera está tan cargada de energía gélida que las señales de radio y Wi-Fi apenas atraviesan la neblina de escarcha.

    ¿Quiénes pueden participar?

    ¡Todos! Desde el Vengador más poderoso hasta el civil más común:

    Héroes: ¿Cómo van a proteger a la ciudad sin tecnología y luchando contra una hipotermia divina?.

    Villanos: ¿Es este el momento de saquear o es hora de preocuparse porque su escondite ahora es un congelador?.

    Curiosos: Si conoces al "chico del café" de rizos oscuros, quizás sea el momento de ir a pedirle explicaciones (si es que logras llegar a Central Park con vida).

    ¿Dónde?

    La acción arranca en la Terraza de Bethesda (Central Park), donde Sigurd está disfrutando de su nueva obra de arte.

    ¡El tablero está puesto y el hielo está servido!

    ¿Quién se anima a intentar que abril vuelva a ser primavera?
    📢 INVITACIÓN A TRAMA: "EL SUSPIRO DE JOTUNHEIM" ❄️ ¡Hola a todos! Se viene una dinámica lineal (nada de multiversos) centrada en Sigurd Lokison y un "pequeño" incidente climático en Manhattan, estamos en Abril de 2026, pero parece que el invierno se ha negado a irse y ha traído refuerzos del Reino de los Gigantes de Hielo. ¿De qué trata? Sigurd ha decidido que la primavera neoyorquina es aburrida y ha canalizado su herencia Jotun para reclamar la isla. No es un frente frío meteorológico; es una invasión de temperatura absoluta que recuerda al frío eterno de Jotunheim. ⚠️ ADVERTENCIA: COLAPSO TÉCNICO Este frío no es natural, es magia pura de un reino prohibido. Tengan en cuenta que: Adiós a los smartphones: Las baterías mueren en segundos y las pantallas se quiebran por la contracción térmica. Tecnología en jaque: Los sensores de Industrias Stark y el equipo de alta tecnología están fallando o dando lecturas imposibles. Comunicaciones muertas: La atmósfera está tan cargada de energía gélida que las señales de radio y Wi-Fi apenas atraviesan la neblina de escarcha. ¿Quiénes pueden participar? ¡Todos! Desde el Vengador más poderoso hasta el civil más común: 🛡️ Héroes: ¿Cómo van a proteger a la ciudad sin tecnología y luchando contra una hipotermia divina?. 🦹 Villanos: ¿Es este el momento de saquear o es hora de preocuparse porque su escondite ahora es un congelador?. ☕ Curiosos: Si conoces al "chico del café" de rizos oscuros, quizás sea el momento de ir a pedirle explicaciones (si es que logras llegar a Central Park con vida). ¿Dónde? La acción arranca en la Terraza de Bethesda (Central Park), donde Sigurd está disfrutando de su nueva obra de arte. ¡El tablero está puesto y el hielo está servido! ¿Quién se anima a intentar que abril vuelva a ser primavera?
    Me gusta
    2
    0 comentarios 1 compartido
Ver más resultados
Patrocinados