• Shiori Novella


    *El sol empezaba a amenazar con esconderse y quitarnos su calor.
    Irónico hecho para mi, pues siendo una vampira debia de odiar su luz. Pero... los atardeceres me recordaban como a cada minuto que pasaba, era fácil perder esa sensación de calidez que abrigaba mio frio cuerpo y me llevaban a esas horas donde mi lado mas sombrío le gustaba jugar con los bocadillos que se me cruzaban..
    Aunque talvez no seria asi, en ese atardecer me acompañaba aquella muchacha de aura extraña y profunda que había aceptado a ayudarme..
    Debia controlarme, no quería que la ama shiori volviera regañarme...
    Por fin volvía a ese escabroso caminó por conseguir entrar a ese ardiente mundo que muchos llamaban infierno.
    Ciertamente eso tenia mi corazón latente, la ansiedad por encontrar algo util se notaba en como venía devorando la uña de mi dedo pulgar mientras me aferraba con fuerza a la mano de la chica de Cabello bi-color, casi jalandola hacia donde mi nariz habia captado un fuerte aroma a esos vejestorios aue los humanos llamaban obispos..
    solo que me tome el trabajó de buscar un lugar con Aquel aroma y un inmenso e intenso cumulo de esas energías diabólicas que solo las sextas solian emanar al ambiente.
    De esa forma llegamos a ese viejo monasterio, aue Aunque oculto en una cueva en donde mostraba mileños de edad, yacia casi en perfecto estado..
    Ademas Parecía estar lleno de sombras que observaban, Aunque parecía vacío, sentia demasiadas presencias extrañas que erizaban mi piel*

    Es aqui, si mi nariz no me engaña.. esto huele a una sexta mas que a una santa iglesia, bonito lugar~ debería volverme la Virgen maria de este de aquí ~

    *Dije en una satirica broma aue ocultaban esos deseos míos por ser objeto de algún tipo de adoración en lo aue ingresaba con la cautela de una furtiva cazadora*
    [specter_copper_horse_768] *El sol empezaba a amenazar con esconderse y quitarnos su calor. Irónico hecho para mi, pues siendo una vampira debia de odiar su luz. Pero... los atardeceres me recordaban como a cada minuto que pasaba, era fácil perder esa sensación de calidez que abrigaba mio frio cuerpo y me llevaban a esas horas donde mi lado mas sombrío le gustaba jugar con los bocadillos que se me cruzaban.. Aunque talvez no seria asi, en ese atardecer me acompañaba aquella muchacha de aura extraña y profunda que había aceptado a ayudarme.. Debia controlarme, no quería que la ama shiori volviera regañarme... Por fin volvía a ese escabroso caminó por conseguir entrar a ese ardiente mundo que muchos llamaban infierno. Ciertamente eso tenia mi corazón latente, la ansiedad por encontrar algo util se notaba en como venía devorando la uña de mi dedo pulgar mientras me aferraba con fuerza a la mano de la chica de Cabello bi-color, casi jalandola hacia donde mi nariz habia captado un fuerte aroma a esos vejestorios aue los humanos llamaban obispos.. solo que me tome el trabajó de buscar un lugar con Aquel aroma y un inmenso e intenso cumulo de esas energías diabólicas que solo las sextas solian emanar al ambiente. De esa forma llegamos a ese viejo monasterio, aue Aunque oculto en una cueva en donde mostraba mileños de edad, yacia casi en perfecto estado.. Ademas Parecía estar lleno de sombras que observaban, Aunque parecía vacío, sentia demasiadas presencias extrañas que erizaban mi piel* Es aqui, si mi nariz no me engaña.. esto huele a una sexta mas que a una santa iglesia, bonito lugar~ debería volverme la Virgen maria de este de aquí ~ *Dije en una satirica broma aue ocultaban esos deseos míos por ser objeto de algún tipo de adoración en lo aue ingresaba con la cautela de una furtiva cazadora*
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  • — En un pequeño motel de Brick Lane, tan mundano como cualquier otro, sucede algo extraordinario. La habitación 205, usualmente cerrada para el público en general, sangra. ¡Sangra, sí! Sangre densa, de un rojo intenso y vívido, emana del techo, de las paredes, de todas las hendiduras y recovecos por las que puede.

    Cada catorce días, exactamente a las once de la noche en punto. ¿El motivo? Nadie sabe, ni los dueños. O, si lo saben, el secreto han sepultado, como decidieron sepultar el problema prohibiendo el acceso a la Habitación 205 y pagándole a los medios para que dejasen de hablar de ello.

    Si no he escrito sobre ello, es porque aún no tengo datos suficientes para hacer de esta una historia digna de mis lectores. Ah... Necesito un pase de prensa. ¿Será difícil obtener uno prestado?
    — En un pequeño motel de Brick Lane, tan mundano como cualquier otro, sucede algo extraordinario. La habitación 205, usualmente cerrada para el público en general, sangra. ¡Sangra, sí! Sangre densa, de un rojo intenso y vívido, emana del techo, de las paredes, de todas las hendiduras y recovecos por las que puede. Cada catorce días, exactamente a las once de la noche en punto. ¿El motivo? Nadie sabe, ni los dueños. O, si lo saben, el secreto han sepultado, como decidieron sepultar el problema prohibiendo el acceso a la Habitación 205 y pagándole a los medios para que dejasen de hablar de ello. Si no he escrito sobre ello, es porque aún no tengo datos suficientes para hacer de esta una historia digna de mis lectores. Ah... Necesito un pase de prensa. ¿Será difícil obtener uno prestado?
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  • ** Él mantiene los ojos fijos en las teclas, dejando que el silencio de la sala sea interrumpido únicamente por los acordes iniciales de la melodía en el piano. Su cabello de un rojo intenso cae ligeramente sobre su rostro, enmarcando una expresión de profunda nostalgia. Finalmente, toma una suave bocanada de aire y, con una voz melodiosa, suave y cargada de un sentimiento desgarrador, comienza a cantar los primeros versos en español. **

    No pasa nada ... Te dije y me calle . Aúnque en verdad yo quería detenerte ... Mientras tu seguías alejandote ,velozmente sin titubear eso fue tan solo lo que pude ver .. y ya si te vas , dejándome atrás , tu vuelo hoy tomarás . Corro hacia ti , más parece que el suelo me arrastra en reversa. No debo llorar , no quiero llorar , pero duele en realidad ... Hey ! No te vallas ... Crece aún más , la distancia cruel , vas desvaneciendote . ¿ Ya no te veré ? , No hay más que hacer , la noche de apoco se irá hundiendo . No debo llorar , no quiero llorar , pero duele en realidad . Hey! No te vayas !!! .

    ** Él mantiene los ojos fijos en las teclas, dejando que el silencio de la sala sea interrumpido únicamente por los acordes iniciales de la melodía en el piano. Su cabello de un rojo intenso cae ligeramente sobre su rostro, enmarcando una expresión de profunda nostalgia. Finalmente, toma una suave bocanada de aire y, con una voz melodiosa, suave y cargada de un sentimiento desgarrador, comienza a cantar los primeros versos en español. ** No pasa nada ... Te dije y me calle . Aúnque en verdad yo quería detenerte ... Mientras tu seguías alejandote ,velozmente sin titubear eso fue tan solo lo que pude ver .. y ya si te vas , dejándome atrás , tu vuelo hoy tomarás . Corro hacia ti , más parece que el suelo me arrastra en reversa. No debo llorar , no quiero llorar , pero duele en realidad ... Hey ! No te vallas ... Crece aún más , la distancia cruel , vas desvaneciendote . ¿ Ya no te veré ? , No hay más que hacer , la noche de apoco se irá hundiendo . No debo llorar , no quiero llorar , pero duele en realidad . Hey! No te vayas !!! .
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  • "Y es esa la ironía de la Santa de la Tez Dorada que por décadas ha inspirado a sus fieles a someterse al más puro, cruel, intenso dolor: Ella no lo quería. Ella no quería nada de esto. Ella quería, pura y llanamente, lo opuesto a esto.

    Porque ella no quería ser una Santa. Porque el rostro divino y perfecto con el que nació, que le valió una vida de lujos, privilegios y tratos de realeza que no pidió, era insulsa y vacía.

    Ella quería ser una más, quería ser normal, equivocarse, labrar la tierra como sus padres, vender hortalizas en el mercado como sus hermanas. Que le gritaran y regañaran como a ellas, tener amigos como ellas, permitirse perder y sufrir, gozar y reír, llorar y soñar.

    Estéril era su vida llena de lujos y comodidades, pues era más una figura de yeso que una persona. Adorada por miles, pero comprendida por nadie, una prisión sin rejas de la que sólo encontró una forma de escapar: Desfigurando esa malditamente preciosa cara con aceite hirviendo.

    ¿Dolió? Oh, no imaginas cuánto. Por siete días luchó por su vida. Las quemaduras que hicieron de su tez divina una cruel parodia, además, la dejaron ciega.

    Pero sobrevivió. Sobrevivió para ser, por fin, libre... o eso es lo que ella creía. Pues convencidos de que su suplicio autoinfligido era obra de una epifanía que desde lo alto venía, sus fieles no hicieron sino multiplicarse.

    Así nació la Santa de la Tez Dorada, que a sus seguidores inspira a torturar su cuerpo de hórridas, brutales maneras. Creyentes de que el dolor, y sólo el dolor, es el camino a la salvación, se hizo más fuerte su devoción.

    Y se hizo más impenetrable la jaula".
    "Y es esa la ironía de la Santa de la Tez Dorada que por décadas ha inspirado a sus fieles a someterse al más puro, cruel, intenso dolor: Ella no lo quería. Ella no quería nada de esto. Ella quería, pura y llanamente, lo opuesto a esto. Porque ella no quería ser una Santa. Porque el rostro divino y perfecto con el que nació, que le valió una vida de lujos, privilegios y tratos de realeza que no pidió, era insulsa y vacía. Ella quería ser una más, quería ser normal, equivocarse, labrar la tierra como sus padres, vender hortalizas en el mercado como sus hermanas. Que le gritaran y regañaran como a ellas, tener amigos como ellas, permitirse perder y sufrir, gozar y reír, llorar y soñar. Estéril era su vida llena de lujos y comodidades, pues era más una figura de yeso que una persona. Adorada por miles, pero comprendida por nadie, una prisión sin rejas de la que sólo encontró una forma de escapar: Desfigurando esa malditamente preciosa cara con aceite hirviendo. ¿Dolió? Oh, no imaginas cuánto. Por siete días luchó por su vida. Las quemaduras que hicieron de su tez divina una cruel parodia, además, la dejaron ciega. Pero sobrevivió. Sobrevivió para ser, por fin, libre... o eso es lo que ella creía. Pues convencidos de que su suplicio autoinfligido era obra de una epifanía que desde lo alto venía, sus fieles no hicieron sino multiplicarse. Así nació la Santa de la Tez Dorada, que a sus seguidores inspira a torturar su cuerpo de hórridas, brutales maneras. Creyentes de que el dolor, y sólo el dolor, es el camino a la salvación, se hizo más fuerte su devoción. Y se hizo más impenetrable la jaula".
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    𝕋𝕙𝕖 𝕣𝕖𝕧𝕖𝕣𝕤𝕖 𝕠𝕗 𝕥𝕙𝕖 𝕥𝕠𝕣𝕟 𝕡𝕒𝕘𝕖 - - - - - - - - - - - - - Part: 2
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    - Enlace a la primera parte: https://ficrol.com/posts/384471

    El primer crujido no fue un estruendo, sino un susurro seco y desgarrador como el de una hoja de papel que se rasga de arriba abajo. El zumbido sónico alcanzó una frecuencia tan aguda que el manto de terciopelo negro del cielo comenzó a deshilacharse en hilos de sombra pura, cayendo sobre la superficie del agua dulce como ceniza de una hoguera extinta.

    La fisura roja se ensanchó, transformándose en una cicatriz líquida que dividió el espacio en dos. Para ambas criaturas romper esa barrera significó un dolor tan intenso y despiadado que lo innombrable rápidamente se asimiló: Anunaki sintió el frío aplastante del fondo marino morder sus patas de humo; Apzu experimentó la desgarradora asfixia del aire seco y el peso de una gravedad que no sabía cómo sostener su cuerpo.

    Sin embargo, ninguno de los dos retrocedió. Las frentes permanecieron unidas mientras la barrera invisible se deshacía entre ambos en astillas de luz escarlata, flotando en el aire como luciérnagas moribundas.

    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰
    El Primer y Último Tacto
    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰

    El encuentro físico fue una combustión silenciosa de texturas imposibles. El pelaje de humo suspendido de Anunaki se entrelazó con los hilos de plata de Apzu, creando un torbellino de destellos grises y metalizados que desafiaba la lógica del nexo. Las lágrimas de oro viejo de la criatura terrestre se mezclaron con las burbujas de azul helado del habitante del reverso, tiñendo el agua de un color violeta inédito.

    No siendo eso suficiente, ninguno de los dos encontró la salvación en su abrazo, atravesando una violenta confirmación de esa incompatibilidad narrativa que arrastraban consigo. Se dieron cuenta que al ocupar la misma coordenada física, sus esencias empezarían a repelerse; reaccionando de forma destructiva y apabullante.

    Allí sus siluetas, hermosas pero condenadas, comenzaron a transformarse en piedra desde las extremidades. La misma regla que los había mantenido separados ahora cobraba su precio, convirtiendo su carne en el mismo material rígido del espejo que acababan de romper. Se estaban transformando en la prisión de la que intentaban escapar.

    Ahora, cabe recalcar, querido lector, que desde el margen del escenario noté como mi pluma estilográfica tembló entre mis dedos. El manuscrito estaba absorbiendo una presión insoportable; las palabras en mi cuaderno se amontonaron, borrosas, manchadas por el colapso de sus dos líneas de existencia.

    Por supuesto que, como bien habrás pensado, yo pude haberlo evitado desde un principio. Pude haber tachado la fisura con un trazo rápido de mi tinta fucsia, rebobinando el tiempo para devolver a Anunaki a su superficie solitaria y a Apzu a su abismo profundo, salvando sus vidas a cambio de restaurar su condena a la distancia. Pero el verdadero drama aborrece la cobardía de los editores que prefieren la seguridad de un desarrollo monótono sobre la belleza de un clímax perfecto.

    Así que dejé que el cristal terminara su trabajo.

    Sus frentes permanecieron unidas y sus miradas se clavaron la una en la otra por última vez mientras el proceso se completaba. En mitad del lago, allí donde la grieta roja finalmente se cerró con un último suspiro de vapor, quedó una única estructura: una estatua perfecta, translúcida y eterna, de dos criaturas unidas en un abrazo imposible de romper.

    El cielo recuperó su calma oscura y el agua volvió a ser una superficie inflexible. Sin embargo, el lugar ya no estaba vacío. Ahora, cualquiera que camine por este rincón y mire el fondo del espejo líquido, ya no verá su propio reflejo; verá la silueta de los amantes que prefirieron volverse piedra antes que seguir viviendo separados por el grosor de una página.
    𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛 𝕋𝕙𝕖 𝕣𝕖𝕧𝕖𝕣𝕤𝕖 𝕠𝕗 𝕥𝕙𝕖 𝕥𝕠𝕣𝕟 𝕡𝕒𝕘𝕖 - - - - - - - - - - - - - Part: 2 𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛 - Enlace a la primera parte: https://ficrol.com/posts/384471 El primer crujido no fue un estruendo, sino un susurro seco y desgarrador como el de una hoja de papel que se rasga de arriba abajo. El zumbido sónico alcanzó una frecuencia tan aguda que el manto de terciopelo negro del cielo comenzó a deshilacharse en hilos de sombra pura, cayendo sobre la superficie del agua dulce como ceniza de una hoguera extinta. La fisura roja se ensanchó, transformándose en una cicatriz líquida que dividió el espacio en dos. Para ambas criaturas romper esa barrera significó un dolor tan intenso y despiadado que lo innombrable rápidamente se asimiló: Anunaki sintió el frío aplastante del fondo marino morder sus patas de humo; Apzu experimentó la desgarradora asfixia del aire seco y el peso de una gravedad que no sabía cómo sostener su cuerpo. Sin embargo, ninguno de los dos retrocedió. Las frentes permanecieron unidas mientras la barrera invisible se deshacía entre ambos en astillas de luz escarlata, flotando en el aire como luciérnagas moribundas. ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ El Primer y Último Tacto ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ El encuentro físico fue una combustión silenciosa de texturas imposibles. El pelaje de humo suspendido de Anunaki se entrelazó con los hilos de plata de Apzu, creando un torbellino de destellos grises y metalizados que desafiaba la lógica del nexo. Las lágrimas de oro viejo de la criatura terrestre se mezclaron con las burbujas de azul helado del habitante del reverso, tiñendo el agua de un color violeta inédito. No siendo eso suficiente, ninguno de los dos encontró la salvación en su abrazo, atravesando una violenta confirmación de esa incompatibilidad narrativa que arrastraban consigo. Se dieron cuenta que al ocupar la misma coordenada física, sus esencias empezarían a repelerse; reaccionando de forma destructiva y apabullante. Allí sus siluetas, hermosas pero condenadas, comenzaron a transformarse en piedra desde las extremidades. La misma regla que los había mantenido separados ahora cobraba su precio, convirtiendo su carne en el mismo material rígido del espejo que acababan de romper. Se estaban transformando en la prisión de la que intentaban escapar. Ahora, cabe recalcar, querido lector, que desde el margen del escenario noté como mi pluma estilográfica tembló entre mis dedos. El manuscrito estaba absorbiendo una presión insoportable; las palabras en mi cuaderno se amontonaron, borrosas, manchadas por el colapso de sus dos líneas de existencia. Por supuesto que, como bien habrás pensado, yo pude haberlo evitado desde un principio. Pude haber tachado la fisura con un trazo rápido de mi tinta fucsia, rebobinando el tiempo para devolver a Anunaki a su superficie solitaria y a Apzu a su abismo profundo, salvando sus vidas a cambio de restaurar su condena a la distancia. Pero el verdadero drama aborrece la cobardía de los editores que prefieren la seguridad de un desarrollo monótono sobre la belleza de un clímax perfecto. Así que dejé que el cristal terminara su trabajo. Sus frentes permanecieron unidas y sus miradas se clavaron la una en la otra por última vez mientras el proceso se completaba. En mitad del lago, allí donde la grieta roja finalmente se cerró con un último suspiro de vapor, quedó una única estructura: una estatua perfecta, translúcida y eterna, de dos criaturas unidas en un abrazo imposible de romper. El cielo recuperó su calma oscura y el agua volvió a ser una superficie inflexible. Sin embargo, el lugar ya no estaba vacío. Ahora, cualquiera que camine por este rincón y mire el fondo del espejo líquido, ya no verá su propio reflejo; verá la silueta de los amantes que prefirieron volverse piedra antes que seguir viviendo separados por el grosor de una página.
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  • Okey Ryu por fin encontramos el mercado negro y definitivamente... Se ve un lugar peligroso, así que tendrás que Salir un rato y cuidarme, es mejor estar con un hombre a mí lado que intentar defenderme yo sola y llamar más la atención.

    Ryu: ¡Ja! ¡Por fin! Quiero conocer mejor está ciudad y desde aquí dentro no puedo.

    Jeje muy bien, entonces déjame llegar a un lugar más apartado ¿Si?

    ×Me acercaría aun callejón para poder estar más apartada de la calle, al estar allí del anillo que tenía en mi dedo brillo de un rojo intenso para así una figura materializarse frente a mí, más alta y grande, y en ese momento un hombre apareció×

    Ryu: ¡Uuf! Se siente bien! Okey vamos!

    Jeje siempre te animas cuando sales, vamos bobo.

    ×Ambos saldrían del callejón uno al lado del otro, pero en eso notaria miradas de los demás, me voltearia a ver a Ryu cruzándome de brazos y esté al notarlo se pondría en la misma posición como si la imitará×

    Ryu: ¿Porque nos ponemos así?

    Creo que tenemos que comprarte otra clase de ropa... Llamas mucho la atención... Bueno también eres muy alto y grande, pero eso no lo podemos cambiar.

    Ryu: ¿¡Otra ropa?! Ni loco! Esa ropa que usan los humanos es muy extraña y se ve muy incómoda.

    Ryu... Si quieres salir más, tendrás que pasar más desapercibido y así no pasas muy desaparecibido.

    ×Ryu daría un suspiro pesado mirando a akari frente suyo, sabía que no tenía otra opción asique simplemente acepto×

    Ryu: bieeen!

    Eso es... Pero eso será después, ahora tenemos que hacer otra cosa.
    Okey Ryu por fin encontramos el mercado negro y definitivamente... Se ve un lugar peligroso, así que tendrás que Salir un rato y cuidarme, es mejor estar con un hombre a mí lado que intentar defenderme yo sola y llamar más la atención. Ryu: ¡Ja! ¡Por fin! Quiero conocer mejor está ciudad y desde aquí dentro no puedo. Jeje muy bien, entonces déjame llegar a un lugar más apartado ¿Si? ×Me acercaría aun callejón para poder estar más apartada de la calle, al estar allí del anillo que tenía en mi dedo brillo de un rojo intenso para así una figura materializarse frente a mí, más alta y grande, y en ese momento un hombre apareció× Ryu: ¡Uuf! Se siente bien! Okey vamos! Jeje siempre te animas cuando sales, vamos bobo. ×Ambos saldrían del callejón uno al lado del otro, pero en eso notaria miradas de los demás, me voltearia a ver a Ryu cruzándome de brazos y esté al notarlo se pondría en la misma posición como si la imitará× Ryu: ¿Porque nos ponemos así? Creo que tenemos que comprarte otra clase de ropa... Llamas mucho la atención... Bueno también eres muy alto y grande, pero eso no lo podemos cambiar. Ryu: ¿¡Otra ropa?! Ni loco! Esa ropa que usan los humanos es muy extraña y se ve muy incómoda. Ryu... Si quieres salir más, tendrás que pasar más desapercibido y así no pasas muy desaparecibido. ×Ryu daría un suspiro pesado mirando a akari frente suyo, sabía que no tenía otra opción asique simplemente acepto× Ryu: bieeen! Eso es... Pero eso será después, ahora tenemos que hacer otra cosa.
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  • [después de haber visto que el arma no estaba en el laboratorio Keinshi busco por todos lados información sobre dónde podría estar pero no encontró nada, después decidió ir a la azotea de un edificio durante la noche]

    Esto es extraño, ¿Porque ninguno sabe dónde está..? Si el arma de verdad eligió a alguien, ese alguien debe estar por la ciudad.

    ???: te volverás viejo antes de poder encontrarla, solo admite la derrota Keinshi~

    •el arma de Keinshi muy pocas veces le hablaba a este y cuando lo hacía era para molestarlo, Keinshi simplemente suspiro de forma pesada y mientras veía de reojo la ciudad muchas preguntas pasaron por su cabeza•

    ¿Quien la tiene? Debe ser alguien poderoso o sino no lo eligirán ¿O si? Vamos piensa, piensa.. alguien debe ser solo necesito un nombre.

    ???: deja de pensar tanto o tu poder se va a salir de control ¡Debes relajar tu mente!

    •en el cuerpo de Keinshi comenzaron a mostrarse varias escamas de dragón, eran de un color oscuro con un intenso brillo morado, dicho brillo hacia que pudieran notarse las escamas bajo su ropa•

    ???: ¿Viste lo que provocas? Debes mantener la calma o no vas a controlarme correctamente.

    Necesito investigar más a fondo, alguien debe tener información.

    [Después de aquello Keinshi solo se quedó ahí mirando a las estrellas sin dejar de preguntarse ¿Quien la tenía?]
    [después de haber visto que el arma no estaba en el laboratorio Keinshi busco por todos lados información sobre dónde podría estar pero no encontró nada, después decidió ir a la azotea de un edificio durante la noche] Esto es extraño, ¿Porque ninguno sabe dónde está..? Si el arma de verdad eligió a alguien, ese alguien debe estar por la ciudad. ???: te volverás viejo antes de poder encontrarla, solo admite la derrota Keinshi~ •el arma de Keinshi muy pocas veces le hablaba a este y cuando lo hacía era para molestarlo, Keinshi simplemente suspiro de forma pesada y mientras veía de reojo la ciudad muchas preguntas pasaron por su cabeza• ¿Quien la tiene? Debe ser alguien poderoso o sino no lo eligirán ¿O si? Vamos piensa, piensa.. alguien debe ser solo necesito un nombre. ???: deja de pensar tanto o tu poder se va a salir de control ¡Debes relajar tu mente! •en el cuerpo de Keinshi comenzaron a mostrarse varias escamas de dragón, eran de un color oscuro con un intenso brillo morado, dicho brillo hacia que pudieran notarse las escamas bajo su ropa• ???: ¿Viste lo que provocas? Debes mantener la calma o no vas a controlarme correctamente. Necesito investigar más a fondo, alguien debe tener información. [Después de aquello Keinshi solo se quedó ahí mirando a las estrellas sin dejar de preguntarse ¿Quien la tenía?]
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  • El Reencuentro.
    Categoría Acción


    Primera parte: https://ficrol.com/posts/384516

    El dolor seguía aumentando y apenas podía mantenerme en pie. Mi respiración era agitada y sentía que algo dentro de mí intentaba escapar. Fue entonces cuando las vi, eran dos enormes alas negras que surgieron de mi espalda envueltas en una oleada de mana oscuro. Di un delante por puro reflejo.

    -¿Qué *****...?-

    Aquellas cosas eran enormes. Parecían alas de murciélago pertenecientes a una bestia, no a una demonio noble como yo. Intenté moverlas y para mi sorpresa, respondieron de inmediato. Un impulso repentino me arrancó del suelo y salí disparada hacia arriba.

    -¡Aaaaah!

    Por un instante pensé que iba a caer, pero mi cuerpo se estabilizó solo. Las alas obedecían mis movimientos como si siempre hubieran estado ahí. Atravesé el techo destruido de la biblioteca y me elevé sobre el castillo.

    El viento golpeó mi rostro, abajo podía ver una ciudad gigantesca, miles de luces, torres extrañas y calles iluminadas. Habian extraños vehículos moviéndose como si fueran criaturas mecánicas.

    Nunca había visto nada parecido, era hermoso y aterrador, ahí comprendí que no estaba en casa, este no era mi mundo.

    Seguí volando hasta alejarme del castillo y finalmente descendí en un lugar que parecía un parque. Durante horas luché contra mi propio cuerpo. Una y otra vez intentaba contener aquella energía que amenazaba con desgarrarme desde dentro. Cuando finalmente logré estabilizarme, mi forma cambió.

    Miré mis manos normales. un poco mas tranquila miré mi reflejo en el agua de una fuente cercana y sentí vergüenza. No tenía cuernos, no tenía alas. No tenía nada, parecía una descornada, la casta más baja y despreciada de mi mundo.

    Apreté los dientes con rabia, era humillante. -Papá, Mamá... denme fuerza.- *Susurre tratando de contener mis lagrimas, pero no era tiempo de llorar, si quería sobrevivir tendría que soportarlo.

    Los días siguientes fueron un infierno. Utilicé mi magia para someter a una humana y obligarla a servirme. Me proporcionó ropa, comida y un lugar donde ocultarme. Mientras ella dormía o realizaba las tareas que le ordenaba, yo pasaba horas intentando controlar aquella nueva condición.

    Mi verdadera forma demoníaca había cambiado, ya no era la demonio noble que había sido. Lo que aparecía cuando perdía el control era algo mucho peor, una especie de demonio bestia gigante, una monstruosidad, una Kyojin.

    Cada día conseguía mantener la apariencia humana durante más tiempo, aunque el esfuerzo seguía siendo agotador.

    Fue varios días después cuando ocurrió, caminaba sola por el mismo parque durante la noche. Había logrado mantener mi forma humana durante casi todo el día y comenzaba a pensar que finalmente estaba adaptándome a ese mundo pero entonces apareció.

    Un enorme pilar de luz bajo desde el cielo, me detuve de golpe, mi corazón comenzó a acelerarse. Podía sentirla, aquella energía la reconocía porque era la misma presencia que había percibido en el castillo.

    La misma que emanaban las reliquias prohibidas que mi familia resguardaba por su peligros poder, el poder Ishtar.

    Era tan intenso que me revolvió el estómago, mis ojos se entrecerraron, toda la rabia acumulada durante aquellos días volvió de golpe.

    Ellos me habían traído aquí, me secuestraron de mi hogar, ahora me daba cuenta que mi madre también habida sido secuestrada como yo. Ellos la tenian, me la quitaron hace 70 años, ellos eran los responsables de todo, esos malditos Ishtar.

    Mi cuerpo reaccionó, el mana explotó a mi alrededor, mis huesos crujieron, mis alas surgieron nuevamente, mis manos volvieron a deformarse pero esta vez no me asustaban, estas cosas horribles me iban a servir para pelear contra ellos. Senti una gran emoción, por fin podría vengarme. Este deseo de luchar hizo que mi tamaño aumentara hasta superar los dos metros. La forma Kyojin había regresado y ahora tenia la altura de mi madre.

    Sin perder un segundo mas batí mis alas y me lancé hacia el origen de aquella energía, atravesé el cielo nocturno a toda velocidad hasta localizar dos figuras, eran dos mujeres. Una de cabello azul y la otra de cabello rosa.

    Las observé desde el aire, no parecían gran cosa, la de cabello rosa tenía unos cuernos pequeños, tan pequeños que en mi mundo habría sido considerada una simple astilla, una demonio de rango inferior. Y sin embargo ambas desprendían aquella energía maldita. Mi mana explotó alrededor de mi cuerpo c mientras descendía frente a ellas. El suelo tembló cuando aterricé, mis alas se extendieron detrás de mí y mis ojos brillaron con furia.

    -Así que aquí están...- Una sonrisa de desprecio apareció en mi rostro. -Díganme algo, sucias Ishtar... ¿Por qué me trajeron a este mundo?

    Lombard Queen Azraeth Akane Qᵘᵉᵉⁿ Ishtar Veythra Lili Queen Ishtar
    Primera parte: https://ficrol.com/posts/384516 El dolor seguía aumentando y apenas podía mantenerme en pie. Mi respiración era agitada y sentía que algo dentro de mí intentaba escapar. Fue entonces cuando las vi, eran dos enormes alas negras que surgieron de mi espalda envueltas en una oleada de mana oscuro. Di un delante por puro reflejo. -¿Qué *****...?- Aquellas cosas eran enormes. Parecían alas de murciélago pertenecientes a una bestia, no a una demonio noble como yo. Intenté moverlas y para mi sorpresa, respondieron de inmediato. Un impulso repentino me arrancó del suelo y salí disparada hacia arriba. -¡Aaaaah! Por un instante pensé que iba a caer, pero mi cuerpo se estabilizó solo. Las alas obedecían mis movimientos como si siempre hubieran estado ahí. Atravesé el techo destruido de la biblioteca y me elevé sobre el castillo. El viento golpeó mi rostro, abajo podía ver una ciudad gigantesca, miles de luces, torres extrañas y calles iluminadas. Habian extraños vehículos moviéndose como si fueran criaturas mecánicas. Nunca había visto nada parecido, era hermoso y aterrador, ahí comprendí que no estaba en casa, este no era mi mundo. Seguí volando hasta alejarme del castillo y finalmente descendí en un lugar que parecía un parque. Durante horas luché contra mi propio cuerpo. Una y otra vez intentaba contener aquella energía que amenazaba con desgarrarme desde dentro. Cuando finalmente logré estabilizarme, mi forma cambió. Miré mis manos normales. un poco mas tranquila miré mi reflejo en el agua de una fuente cercana y sentí vergüenza. No tenía cuernos, no tenía alas. No tenía nada, parecía una descornada, la casta más baja y despreciada de mi mundo. Apreté los dientes con rabia, era humillante. -Papá, Mamá... denme fuerza.- *Susurre tratando de contener mis lagrimas, pero no era tiempo de llorar, si quería sobrevivir tendría que soportarlo. Los días siguientes fueron un infierno. Utilicé mi magia para someter a una humana y obligarla a servirme. Me proporcionó ropa, comida y un lugar donde ocultarme. Mientras ella dormía o realizaba las tareas que le ordenaba, yo pasaba horas intentando controlar aquella nueva condición. Mi verdadera forma demoníaca había cambiado, ya no era la demonio noble que había sido. Lo que aparecía cuando perdía el control era algo mucho peor, una especie de demonio bestia gigante, una monstruosidad, una Kyojin. Cada día conseguía mantener la apariencia humana durante más tiempo, aunque el esfuerzo seguía siendo agotador. Fue varios días después cuando ocurrió, caminaba sola por el mismo parque durante la noche. Había logrado mantener mi forma humana durante casi todo el día y comenzaba a pensar que finalmente estaba adaptándome a ese mundo pero entonces apareció. Un enorme pilar de luz bajo desde el cielo, me detuve de golpe, mi corazón comenzó a acelerarse. Podía sentirla, aquella energía la reconocía porque era la misma presencia que había percibido en el castillo. La misma que emanaban las reliquias prohibidas que mi familia resguardaba por su peligros poder, el poder Ishtar. Era tan intenso que me revolvió el estómago, mis ojos se entrecerraron, toda la rabia acumulada durante aquellos días volvió de golpe. Ellos me habían traído aquí, me secuestraron de mi hogar, ahora me daba cuenta que mi madre también habida sido secuestrada como yo. Ellos la tenian, me la quitaron hace 70 años, ellos eran los responsables de todo, esos malditos Ishtar. Mi cuerpo reaccionó, el mana explotó a mi alrededor, mis huesos crujieron, mis alas surgieron nuevamente, mis manos volvieron a deformarse pero esta vez no me asustaban, estas cosas horribles me iban a servir para pelear contra ellos. Senti una gran emoción, por fin podría vengarme. Este deseo de luchar hizo que mi tamaño aumentara hasta superar los dos metros. La forma Kyojin había regresado y ahora tenia la altura de mi madre. Sin perder un segundo mas batí mis alas y me lancé hacia el origen de aquella energía, atravesé el cielo nocturno a toda velocidad hasta localizar dos figuras, eran dos mujeres. Una de cabello azul y la otra de cabello rosa. Las observé desde el aire, no parecían gran cosa, la de cabello rosa tenía unos cuernos pequeños, tan pequeños que en mi mundo habría sido considerada una simple astilla, una demonio de rango inferior. Y sin embargo ambas desprendían aquella energía maldita. Mi mana explotó alrededor de mi cuerpo c mientras descendía frente a ellas. El suelo tembló cuando aterricé, mis alas se extendieron detrás de mí y mis ojos brillaron con furia. -Así que aquí están...- Una sonrisa de desprecio apareció en mi rostro. -Díganme algo, sucias Ishtar... ¿Por qué me trajeron a este mundo? [Lombard_9] [akane_qi] [Lili.Queen]
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  • Billy llegó a la gran mansión de los hermanos [flare_onyx_bear_870] y Lorenzo Moretti, ni siquiera entro por la puerta, atravesó uno de los grandes espejos de la casa como si fuera agua, su mirada estaba perdida, entre la furia, el miedo y el cansancio usaba una mano para hacer flotar la cabeza de Halley, está tenía una cara de dolor y pena, todavía ssngrsba un poco y unas partes de su vértebra calgana al igual que su cabello rojo de las puntas, los okos de Billy brillaban en un cerulio intenso, lleno de furia al encontrarse con Alejandro, pero al verlo no mostró expresiones algunas, solo se acercó con pasos pesados de sus botas manchadas dejando un desaste en el suelo de esa casa— Primero...- le lanzó a alesssadro una mano cortada, era grande con un anillo, la mano de uno de sus guardias— No quiero que mandes a tus perros otra vez tras de mi...ten tu puta mierda...— le lanzó a los pies la cabeza de Halley, esta cayó en un sonido húmedo y seco al suelo todavia manchando partes de la ropa de Alessandro, Billy estaba temblando, su cuerpo al borde del colapso, se fistingua algo raro en sus manos, parecían estar manchadas de algo en las puntas, algo negro, eso no importa, lo importante es que habia pasado por sobre de todos, sus guardias y por sobre Alessandro, habia cumplido su parte— Ahora sí ya me quieren...verdad...?-eso último lo dijo girando a ver a Lorenzo antes de colpsar en el suelo-
    Billy llegó a la gran mansión de los hermanos [flare_onyx_bear_870] y [lorenzo_moretti], ni siquiera entro por la puerta, atravesó uno de los grandes espejos de la casa como si fuera agua, su mirada estaba perdida, entre la furia, el miedo y el cansancio usaba una mano para hacer flotar la cabeza de Halley, está tenía una cara de dolor y pena, todavía ssngrsba un poco y unas partes de su vértebra calgana al igual que su cabello rojo de las puntas, los okos de Billy brillaban en un cerulio intenso, lleno de furia al encontrarse con Alejandro, pero al verlo no mostró expresiones algunas, solo se acercó con pasos pesados de sus botas manchadas dejando un desaste en el suelo de esa casa— Primero...- le lanzó a alesssadro una mano cortada, era grande con un anillo, la mano de uno de sus guardias— No quiero que mandes a tus perros otra vez tras de mi...ten tu puta mierda...— le lanzó a los pies la cabeza de Halley, esta cayó en un sonido húmedo y seco al suelo todavia manchando partes de la ropa de Alessandro, Billy estaba temblando, su cuerpo al borde del colapso, se fistingua algo raro en sus manos, parecían estar manchadas de algo en las puntas, algo negro, eso no importa, lo importante es que habia pasado por sobre de todos, sus guardias y por sobre Alessandro, habia cumplido su parte— Ahora sí ya me quieren...verdad...?-eso último lo dijo girando a ver a Lorenzo antes de colpsar en el suelo-
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  • — No busco un romance ordinario ni promesas vacías, sino un reclamo físico que queme, una entrega total donde el placer se vuelva adictivo y mis gemidos se queden grabados en tu mente cada vez que cierres los ojos; exijo marcar un antes y un después en tu vida, porque nací con un deseo de algo que te atrape, que te haga sentir miedo de perderlo y que el interés sea intenso cómo yo, nací para recibir eso y más, por eso quiero ser la necesidad de un hombre y la OBSESIÓN de una mujer.

    #SeductiveSunday
    — No busco un romance ordinario ni promesas vacías, sino un reclamo físico que queme, una entrega total donde el placer se vuelva adictivo y mis gemidos se queden grabados en tu mente cada vez que cierres los ojos; exijo marcar un antes y un después en tu vida, porque nací con un deseo de algo que te atrape, que te haga sentir miedo de perderlo y que el interés sea intenso cómo yo, nací para recibir eso y más, por eso quiero ser la necesidad de un hombre y la OBSESIÓN de una mujer. #SeductiveSunday
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