• Mi don, tu maldición
    Fandom Crossover
    Categoría Acción
    El Mito y la Condena
    En los anales ocultos de la historia humana, el nombre de los Dessendre se pronuncia con un respeto que raya en la adoración. Para los pocos que han visto rasgarse el velo de la realidad y han sobrevivido a las fauces de lo innombrable, esta dinastía es el escudo definitivo de la humanidad. Ser un Dessendre es, a ojos de los desesperados, una bendición divina; pertenecer a un linaje de héroes semidioses que, desde la Europa medieval, han caminado entre las sombras para que el mundo pueda vivir bajo la luz.

    Pero la verdad detrás de las baladas es una tragedia bañada en sangre.

    Todo comenzó con el Primer Ancestro, un coloso de barba indomable y una fuerza que desafiaba las leyes de la naturaleza. En una época de caos, forjó un pacto con una deidad primigenia y sin nombre. El precio fue devastador: la servidumbre eterna de toda su descendencia. A cambio, la entidad selló el pacto con un regalo ponzoñoso; al cumplir los catorce años, cada miembro de la sangre Dessendre despertaría un don místico único, una herramienta de destrucción diseñada específicamente para matar monstruos.

    Lo que el mundo ve como una herencia excepcional, la familia lo conoce por su verdadero nombre: una tortura generacional. Los dones no son una bendición, son las cadenas que los arrastran al matadero. A lo largo de los siglos, el árbol genealógico de los Dessendre no ha crecido hacia el cielo, sino que se ha enterrado en tumbas prematuras. Madres, padres, hijos y hermanos... la inmensa mayoría ha perecido entre gritos, desmembrados en la oscuridad por las mismas bestias que juraron cazar. Cada victoria de la familia se ha pagado con la extinción de sus propios miembros. Para el resto del mundo son leyendas vivientes; para ellos mismos, son fantasmas en lista de espera.

    A este calvario se suma la crueldad del aislamiento. Mientras los pocos salvados los alaban como deidades, la masa ignorante los ha repudiado durante siglos, tachándolos de charlatanes, locos y herejes. Los Dessendre mueren en la más absoluta soledad, protegiendo a un mundo que los desprecia, sirviendo a un dios que los condenó.

    Hoy, las cenizas de esta dinastía maldita descansan sobre los hombros de un solo hombre: Verso.

    Sobre él pesa la corona más amarga, pues Verso es una anomalía viviente. Sus catorce años quedaron atrás, y el eco de la deidad antigua jamás resonó en su espíritu. No hubo destello místico, ni fuego en sus manos, ni visiones del más allá. La sangre sagrada parece haberlo ignorado, dejándolo completamente desarmado ante la herencia familiar.

    En una dinastía donde no tener un don equivale a una sentencia de muerte inmediata, cualquiera se habría rendido al miedo. Pero Verso no es un Dessendre ordinario. Entendiendo que la debilidad sería su fin, decidió desafiar el designio de los dioses y de los monstruos. Convirtió la ausencia de magia en su mayor fortaleza, sometiéndose a un calvario de entrenamiento físico y mental que horrorizaría a sus propios ancestros. Si no nació para ser un arma, se forjaría a sí mismo en una.

    El Intelecto Arquitectónico: Mientras otros confían en la fuerza bruta de sus dones, Verso opera con una fría precisión quirúrgica. Su mente es una enciclopedia de lo arcano; disecciona la mitología, calcula las variables y estudia la anatomía de sus presas hasta encontrar la única fisura en su inmortalidad. Él no pelea contra los monstruos; los ejecuta tras haberlos desmantelado estratégicamente en su cabeza.

    La Agilidad del Espectro: Sabiendo que su cuerpo no sanará de un golpe sobrenatural, Verso perfeccionó el arte de la evasión absoluta. Se mueve con una fluidez casi fantasmal, anticipando el peligro antes de que se materialice. En el campo de batalla, es una sombra inalcanzable.

    El Arsenal de la Venganza: Su cuerpo es una extensión viviente de cualquier herramienta de muerte. Manipula con igual maestría las espadas de plata bendecidas que sus antepasados usaron en las Cruzadas, como el armamento táctico y balístico más avanzado de la era moderna.

    Verso Dessendre camina hacia la noche sabiendo que es el eslabón más frágil de una cadena de mártires, pero también el más implacable. No tiene el poder de un dios, pero posee la voluntad inquebrantable de los hombres que se niegan a morir.

    "Mis antepasados murieron protegiendo este mundo con la magia de una deidad que nos odia. Yo no tengo milagros. Solo tengo mi ingenio, mi velocidad y un arsenal de hierro. Y esta noche, eso será más que suficiente para demostrarles a los monstruos por qué deberían temernos a los humanos."
    — Verso Dessendre.

    ____________________________________
    «Época actual»

    Había llegado a la mansión Dessendre una nota, una petición. Se decía qué en una antigua central eléctrica abandonada se habían hallado cuerpos sin vida. La policía había determinado qué se trataba de "suicidas desangrándose hasta morir". ¿Quién carajo pensaría qué encontrar cuerpos desangrados sería por suicidio? Solo policías queriendo huir del inminente destino.

    Verso, un hombre de mediana edad, pisando ya los 40's. Sabía lo qué dicha carta solicitaba y a qué cláse de esperpentos se refería. Por lo qué tomó su equipamiento, lo subió a la camioneta tipo Jeep todo terreno qué guardaba en uno de lo garages y se encaminó a plena luz del día cayendo por el oeste, rumbo a la dichosa central eléctrica.

    «Hoy solo quería recostarme y ver televisión cómo la gente común, pero aquí vamos de nuevo»

    Se veía en su rostro rebosante de "emoción" el poco interés qué tenía, pero se tomaba muy en serio el trabajo; era la clase de hombre qué jamás subestimaría una situación peligrosa.

    Pasaron un par de horas conduciendo, el sol había caído por completo y era solo la luna la qué observaba desde el firmamento.
    Llegó al lugar, se estacionó en lo qué era un parking abandonado a su suerte, sucio, amplio y totalmente vacío hasta ahora.

    El hombre se preparó, un par de dagas ocultas bajo la gabardina, una ballesta de mano en la funda de su espalda, la espada de plata envainada a su costado izquierdo, el colgante en forma de cruz a la altura de la clavícula y un frasco qué ocultó en el bolsillo superior izquierdo de la gabardina. Tomó también una lámpara de baterías con la mano izuquierda y cerró la camioneta con llave.

    Estaba ahora en la entrada, se veía tétrico y lo qué daba una sensación escalofriante era qué no se escuchaba nada más qué el viento zarandeando uno qué otro cable o láminas de metal qué golpeaban entre sí.

    Inspiró y exhaló con tranquilidad achinando los ojos, para posteriormente abrirlos por completo y adentrarse en el lugar lentamente, observando a todos lados y en todas direcciones. Podría ser qué hubiese uno de esos seres o quizás le tocaría regresar a casa a descansar.
    El Mito y la Condena En los anales ocultos de la historia humana, el nombre de los Dessendre se pronuncia con un respeto que raya en la adoración. Para los pocos que han visto rasgarse el velo de la realidad y han sobrevivido a las fauces de lo innombrable, esta dinastía es el escudo definitivo de la humanidad. Ser un Dessendre es, a ojos de los desesperados, una bendición divina; pertenecer a un linaje de héroes semidioses que, desde la Europa medieval, han caminado entre las sombras para que el mundo pueda vivir bajo la luz. Pero la verdad detrás de las baladas es una tragedia bañada en sangre. Todo comenzó con el Primer Ancestro, un coloso de barba indomable y una fuerza que desafiaba las leyes de la naturaleza. En una época de caos, forjó un pacto con una deidad primigenia y sin nombre. El precio fue devastador: la servidumbre eterna de toda su descendencia. A cambio, la entidad selló el pacto con un regalo ponzoñoso; al cumplir los catorce años, cada miembro de la sangre Dessendre despertaría un don místico único, una herramienta de destrucción diseñada específicamente para matar monstruos. Lo que el mundo ve como una herencia excepcional, la familia lo conoce por su verdadero nombre: una tortura generacional. Los dones no son una bendición, son las cadenas que los arrastran al matadero. A lo largo de los siglos, el árbol genealógico de los Dessendre no ha crecido hacia el cielo, sino que se ha enterrado en tumbas prematuras. Madres, padres, hijos y hermanos... la inmensa mayoría ha perecido entre gritos, desmembrados en la oscuridad por las mismas bestias que juraron cazar. Cada victoria de la familia se ha pagado con la extinción de sus propios miembros. Para el resto del mundo son leyendas vivientes; para ellos mismos, son fantasmas en lista de espera. A este calvario se suma la crueldad del aislamiento. Mientras los pocos salvados los alaban como deidades, la masa ignorante los ha repudiado durante siglos, tachándolos de charlatanes, locos y herejes. Los Dessendre mueren en la más absoluta soledad, protegiendo a un mundo que los desprecia, sirviendo a un dios que los condenó. Hoy, las cenizas de esta dinastía maldita descansan sobre los hombros de un solo hombre: Verso. Sobre él pesa la corona más amarga, pues Verso es una anomalía viviente. Sus catorce años quedaron atrás, y el eco de la deidad antigua jamás resonó en su espíritu. No hubo destello místico, ni fuego en sus manos, ni visiones del más allá. La sangre sagrada parece haberlo ignorado, dejándolo completamente desarmado ante la herencia familiar. En una dinastía donde no tener un don equivale a una sentencia de muerte inmediata, cualquiera se habría rendido al miedo. Pero Verso no es un Dessendre ordinario. Entendiendo que la debilidad sería su fin, decidió desafiar el designio de los dioses y de los monstruos. Convirtió la ausencia de magia en su mayor fortaleza, sometiéndose a un calvario de entrenamiento físico y mental que horrorizaría a sus propios ancestros. Si no nació para ser un arma, se forjaría a sí mismo en una. El Intelecto Arquitectónico: Mientras otros confían en la fuerza bruta de sus dones, Verso opera con una fría precisión quirúrgica. Su mente es una enciclopedia de lo arcano; disecciona la mitología, calcula las variables y estudia la anatomía de sus presas hasta encontrar la única fisura en su inmortalidad. Él no pelea contra los monstruos; los ejecuta tras haberlos desmantelado estratégicamente en su cabeza. La Agilidad del Espectro: Sabiendo que su cuerpo no sanará de un golpe sobrenatural, Verso perfeccionó el arte de la evasión absoluta. Se mueve con una fluidez casi fantasmal, anticipando el peligro antes de que se materialice. En el campo de batalla, es una sombra inalcanzable. El Arsenal de la Venganza: Su cuerpo es una extensión viviente de cualquier herramienta de muerte. Manipula con igual maestría las espadas de plata bendecidas que sus antepasados usaron en las Cruzadas, como el armamento táctico y balístico más avanzado de la era moderna. Verso Dessendre camina hacia la noche sabiendo que es el eslabón más frágil de una cadena de mártires, pero también el más implacable. No tiene el poder de un dios, pero posee la voluntad inquebrantable de los hombres que se niegan a morir. "Mis antepasados murieron protegiendo este mundo con la magia de una deidad que nos odia. Yo no tengo milagros. Solo tengo mi ingenio, mi velocidad y un arsenal de hierro. Y esta noche, eso será más que suficiente para demostrarles a los monstruos por qué deberían temernos a los humanos." — Verso Dessendre. ____________________________________ «Época actual» Había llegado a la mansión Dessendre una nota, una petición. Se decía qué en una antigua central eléctrica abandonada se habían hallado cuerpos sin vida. La policía había determinado qué se trataba de "suicidas desangrándose hasta morir". ¿Quién carajo pensaría qué encontrar cuerpos desangrados sería por suicidio? Solo policías queriendo huir del inminente destino. Verso, un hombre de mediana edad, pisando ya los 40's. Sabía lo qué dicha carta solicitaba y a qué cláse de esperpentos se refería. Por lo qué tomó su equipamiento, lo subió a la camioneta tipo Jeep todo terreno qué guardaba en uno de lo garages y se encaminó a plena luz del día cayendo por el oeste, rumbo a la dichosa central eléctrica. «Hoy solo quería recostarme y ver televisión cómo la gente común, pero aquí vamos de nuevo» Se veía en su rostro rebosante de "emoción" el poco interés qué tenía, pero se tomaba muy en serio el trabajo; era la clase de hombre qué jamás subestimaría una situación peligrosa. Pasaron un par de horas conduciendo, el sol había caído por completo y era solo la luna la qué observaba desde el firmamento. Llegó al lugar, se estacionó en lo qué era un parking abandonado a su suerte, sucio, amplio y totalmente vacío hasta ahora. El hombre se preparó, un par de dagas ocultas bajo la gabardina, una ballesta de mano en la funda de su espalda, la espada de plata envainada a su costado izquierdo, el colgante en forma de cruz a la altura de la clavícula y un frasco qué ocultó en el bolsillo superior izquierdo de la gabardina. Tomó también una lámpara de baterías con la mano izuquierda y cerró la camioneta con llave. Estaba ahora en la entrada, se veía tétrico y lo qué daba una sensación escalofriante era qué no se escuchaba nada más qué el viento zarandeando uno qué otro cable o láminas de metal qué golpeaban entre sí. Inspiró y exhaló con tranquilidad achinando los ojos, para posteriormente abrirlos por completo y adentrarse en el lugar lentamente, observando a todos lados y en todas direcciones. Podría ser qué hubiese uno de esos seres o quizás le tocaría regresar a casa a descansar.
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  • Jejeje , Crei que ya lo sabia ..... aqui no hay heores o villanos , solo dioses orgullosos y egoistas que solo piensan en ellos mismo que la humanidad le da igual ~
    Jejeje , Crei que ya lo sabia ..... aqui no hay heores o villanos , solo dioses orgullosos y egoistas que solo piensan en ellos mismo que la humanidad le da igual ~
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  • Primer contacto con la humanidad! Me dijo que era un artista y me pidió que sea su modelo de dibujo! Miren que bonito quedó miren!
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  • ㅤㅤㅤㅤ
    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ𝗣𝗥𝗜𝗠𝗘𝗥 𝗘𝗡𝗖𝗨𝗘𝗡𝗧𝗥𝗢 parte 2

    ㅤㅤㅤ⸻ 𝐸𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟 𝑒𝑛𝑐𝑢𝑒𝑛𝑡𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝐻𝑜𝑝𝑒 𝑦
    ㅤㅤㅤㅤDean Winchester, 𝑟𝑜𝑙 𝑓𝑒𝑐ℎ𝑎𝑑𝑜 𝑒𝑙 12 𝑑𝑒 𝐴𝑏𝑟𝑖𝑙 𝑑𝑒 2024. ⸻

    𝑫𝒆𝒂𝒏 𝑷𝑶𝑽:

    Conducía sin prisa, disfrutando de la imperturbabilidad de la noche. Ni si quiera había puesto ninguno de sus casete, tan solo dejaba que el sonido del motor del Impala llenara y rompiera el silencio. Podría haber recuperado el hilo de pensamientos que había dejado pendiente cuando Hope había irrumpido a su lado, pero al día siguiente por la mañana iba a seguir allí, esperándole, y estaba seguro de que se sentiría mucho más predispuesto a hacerse cargo de todo cuanto tenía encima, en ese momento, y después de un café.

    — Mira tú por donde…—

    Sus ojos se habían clavado en la figura que había aparecido varios metros por delante de él, caminando sin prisas, parecía que disfrutaba de su paseo, como si no acabara de dejar atrás una batalla campal. Cuando llega hasta ella, aprovechando que conducía con las ventanillas bajadas, reduce la velocidad y se inclina hacia la derecha dejando su mano izquierda aún sobre el volante.

    — No creo que sea muy seguro andar sola a estas horas ¿sabes? Puedo llevarte a donde quieras, podría haberlo hecho desde el bar si no hubieras desaparecido…. —

    Vale, quizás y tan solo quizás podía intentar ser un poco más amable.

    — ¿Estás bien? Me disculparía por Frank, pero lo cierto es que es un capullo. —


    𝑯𝒐𝒑𝒆 𝑷𝑶𝑽:
    La parte mala de internarse en el interior de aquel pueblo ya caída la noche era que encontrar comida iba a ser mucho más complicado. ¿La parte buena…? Es que aquello lo hacia todo mucho más interesante. Por eso el oído de Hope estaba más agudizado mientras mantenía esa expresión suya totalmente neutra. No habia anticipación, ni tampoco prisa. La verdad era que la falta de humanidad se habia llevado todas esas emociones y sentimientos. Solo queria comer… Simple y llanamente. La existencia vampira reducida a su mínima expresión. Al instinto más básico. Escuchaba el pueblo en aquel silencio, en las pausas entre las respiraciones tranquilas de cada ciudadano en su casa.

    Y, de pronto, por encima de cada uno de esos sonidos de un pueblo que dormía, escuchó un rugido tranquilo y calmado. El de un motor que se acercaba por aquella calle. ¿Era posible que pudiera tener tanta suerte?

    El coche llegó hasta ella y la mujer ni siquiera aparentó darse cuenta, la seguía de cerca a una velocidad totalmente reducida. Y Hope esbozó una sonrisa hasta que escuchó aquella voz. ¿Era… el mismo tio del bar? Era imposible. Y, sin embargo… Era su voz, era su olor, los latidos de su corazón… Hope esbozó una media sonrisa mientras fingía ignorarle, no por lo aparentemente tajantes que habían sido sus palabras, la verdad era que eso le habia hecho gracia… Solían ponerle de mal humor las personas que intentaban ser más bordes que ella, pero la verdad era en el caso de ese tipo… No era asi. Raro, pero cierto.

    -No necesito chofer, pero gracias… -canturreó esa última palabras sin todavía detener su paseo. Y, entonces él pareció suavizar, repentinamente sus palabras llamando asi la atención de Hope. La joven se detuvo en su paseo y cuando el coche lo hizo tambien, la tríbrida se apoyó en la puerta a través de la ventanilla abierta. Cruzó sus brazos sobre esta y su cuerpo quedó inclinado en un ángulo casi de unos perfectos noventa grados. Sus pies fijos en el suelo y su espalda paralela al techo de aquel precioso impala de color negro.

    -Soy la ultima persona del mundo por la que tendrías que preocuparte, Winchester -recalco aquella palabra ya que era un apellido que él no le habia dado pero que habia escuchado en labios del tal Frank. Luego repasó el interior del vehículo y por ultimo a Dean. Aquella era una oferta demasiado tentadora, la verdad. Aunque…

    -Aunque pareces un buen tio… Nunca es recomendable para una chica solitaria subirse en el coche de un desconocido… -se encogió de hombros- Así que tendrá que ser a la próxima, guapo… -le guiñó un ojo- Por cierto, buen gancho de derecha. Ha sido impresionante. Buenas noches, Dean…

    Tamborileó suavemente con una de sus manos sobre la puerta y se apartó de esta dispuesta a retomar su tranquila y simple vida inmortal.

    -No me sigas… -rio señalándole con un dedo y caminando hacia atrás mientras todavía una suave sonrisa curvaba sus labios.

    Sorprendentemente el tipo le hizo caso y no se le ocurrió ir tras ella. Aquello era algo que se estaba perdiendo… El respeto. Desde luego, aquel hombre era… uno entre un millón. Y, por dios, le recordaba demasiado a Alaric. Dos hombres prácticamente únicos en su especie. ¿Cuántas estupideces como las de Alaric habría sido capaz de hacer Dean a lo largo de toda su vida?
    ㅤㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ𝗣𝗥𝗜𝗠𝗘𝗥 𝗘𝗡𝗖𝗨𝗘𝗡𝗧𝗥𝗢 parte 2 ㅤㅤㅤ⸻ 𝐸𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟 𝑒𝑛𝑐𝑢𝑒𝑛𝑡𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝐻𝑜𝑝𝑒 𝑦 ㅤㅤㅤㅤ[BxbyDriver], 𝑟𝑜𝑙 𝑓𝑒𝑐ℎ𝑎𝑑𝑜 𝑒𝑙 12 𝑑𝑒 𝐴𝑏𝑟𝑖𝑙 𝑑𝑒 2024. ⸻ 𝑫𝒆𝒂𝒏 𝑷𝑶𝑽: Conducía sin prisa, disfrutando de la imperturbabilidad de la noche. Ni si quiera había puesto ninguno de sus casete, tan solo dejaba que el sonido del motor del Impala llenara y rompiera el silencio. Podría haber recuperado el hilo de pensamientos que había dejado pendiente cuando Hope había irrumpido a su lado, pero al día siguiente por la mañana iba a seguir allí, esperándole, y estaba seguro de que se sentiría mucho más predispuesto a hacerse cargo de todo cuanto tenía encima, en ese momento, y después de un café. — Mira tú por donde…— Sus ojos se habían clavado en la figura que había aparecido varios metros por delante de él, caminando sin prisas, parecía que disfrutaba de su paseo, como si no acabara de dejar atrás una batalla campal. Cuando llega hasta ella, aprovechando que conducía con las ventanillas bajadas, reduce la velocidad y se inclina hacia la derecha dejando su mano izquierda aún sobre el volante. — No creo que sea muy seguro andar sola a estas horas ¿sabes? Puedo llevarte a donde quieras, podría haberlo hecho desde el bar si no hubieras desaparecido…. — Vale, quizás y tan solo quizás podía intentar ser un poco más amable. — ¿Estás bien? Me disculparía por Frank, pero lo cierto es que es un capullo. — 𝑯𝒐𝒑𝒆 𝑷𝑶𝑽: La parte mala de internarse en el interior de aquel pueblo ya caída la noche era que encontrar comida iba a ser mucho más complicado. ¿La parte buena…? Es que aquello lo hacia todo mucho más interesante. Por eso el oído de Hope estaba más agudizado mientras mantenía esa expresión suya totalmente neutra. No habia anticipación, ni tampoco prisa. La verdad era que la falta de humanidad se habia llevado todas esas emociones y sentimientos. Solo queria comer… Simple y llanamente. La existencia vampira reducida a su mínima expresión. Al instinto más básico. Escuchaba el pueblo en aquel silencio, en las pausas entre las respiraciones tranquilas de cada ciudadano en su casa. Y, de pronto, por encima de cada uno de esos sonidos de un pueblo que dormía, escuchó un rugido tranquilo y calmado. El de un motor que se acercaba por aquella calle. ¿Era posible que pudiera tener tanta suerte? El coche llegó hasta ella y la mujer ni siquiera aparentó darse cuenta, la seguía de cerca a una velocidad totalmente reducida. Y Hope esbozó una sonrisa hasta que escuchó aquella voz. ¿Era… el mismo tio del bar? Era imposible. Y, sin embargo… Era su voz, era su olor, los latidos de su corazón… Hope esbozó una media sonrisa mientras fingía ignorarle, no por lo aparentemente tajantes que habían sido sus palabras, la verdad era que eso le habia hecho gracia… Solían ponerle de mal humor las personas que intentaban ser más bordes que ella, pero la verdad era en el caso de ese tipo… No era asi. Raro, pero cierto. -No necesito chofer, pero gracias… -canturreó esa última palabras sin todavía detener su paseo. Y, entonces él pareció suavizar, repentinamente sus palabras llamando asi la atención de Hope. La joven se detuvo en su paseo y cuando el coche lo hizo tambien, la tríbrida se apoyó en la puerta a través de la ventanilla abierta. Cruzó sus brazos sobre esta y su cuerpo quedó inclinado en un ángulo casi de unos perfectos noventa grados. Sus pies fijos en el suelo y su espalda paralela al techo de aquel precioso impala de color negro. -Soy la ultima persona del mundo por la que tendrías que preocuparte, Winchester -recalco aquella palabra ya que era un apellido que él no le habia dado pero que habia escuchado en labios del tal Frank. Luego repasó el interior del vehículo y por ultimo a Dean. Aquella era una oferta demasiado tentadora, la verdad. Aunque… -Aunque pareces un buen tio… Nunca es recomendable para una chica solitaria subirse en el coche de un desconocido… -se encogió de hombros- Así que tendrá que ser a la próxima, guapo… -le guiñó un ojo- Por cierto, buen gancho de derecha. Ha sido impresionante. Buenas noches, Dean… Tamborileó suavemente con una de sus manos sobre la puerta y se apartó de esta dispuesta a retomar su tranquila y simple vida inmortal. -No me sigas… -rio señalándole con un dedo y caminando hacia atrás mientras todavía una suave sonrisa curvaba sus labios. Sorprendentemente el tipo le hizo caso y no se le ocurrió ir tras ella. Aquello era algo que se estaba perdiendo… El respeto. Desde luego, aquel hombre era… uno entre un millón. Y, por dios, le recordaba demasiado a Alaric. Dos hombres prácticamente únicos en su especie. ¿Cuántas estupideces como las de Alaric habría sido capaz de hacer Dean a lo largo de toda su vida?
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  • "Luna de sangre, oculta mi traición a la humanidad..."
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  • Bianca Auditore Owen Weekes Koseki Bijou Zelk Hagok💧 Cynthia Jane☀️ Jero Rael💀 [En medio del caos en que Bianca y su equipo se infiltran en las instalaciones de la división Q de umbra corp. Bianca abraza a Unknown para detener su frenesí de matanza]

    Bianca: -¡UNI DETENTE!. *Se pone en frente de está a pesar de recibir una perforación de sus garras en su abdomen. Resiste y exclama como si de un juramento se tratara* -Es suficiente. Escucha. Stephen decidió creer en tu humanidad. Y yo también. Juro que te protegeré. Juro que te enseñaré a vivir. Cuidaré de tí para siempre. Pero por favor detente. *Dice entre lágrimas*

    Unknown: -Bi... Bianca *Dice volviendo en si. Correspondiendo al abrazo y rompiendo en llanto*
    [Freaky_Ghost_Ovni] [Ghostly_Singer_Spectrum] [specter_gold_turtle_911] [Zelkhagok01] [CynthiaJane21] [Jeroaberration0] [En medio del caos en que Bianca y su equipo se infiltran en las instalaciones de la división Q de umbra corp. Bianca abraza a Unknown para detener su frenesí de matanza] Bianca: -¡UNI DETENTE!. *Se pone en frente de está a pesar de recibir una perforación de sus garras en su abdomen. Resiste y exclama como si de un juramento se tratara* -Es suficiente. Escucha. Stephen decidió creer en tu humanidad. Y yo también. Juro que te protegeré. Juro que te enseñaré a vivir. Cuidaré de tí para siempre. Pero por favor detente. *Dice entre lágrimas* Unknown: -Bi... Bianca *Dice volviendo en si. Correspondiendo al abrazo y rompiendo en llanto*
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  • [ UNIVERSO 35-9K.7 CIBERHELL ]
    • Año XXXXXXXXXXX D.C •

    * La última arma del ejército de Arioch fue encendida, la revelación de su poder e intenciones estaba solo en manos de aquel que fue creado para vengarse de la humanidad. La leyenda del recolector afirma que al volverse a encender el pacto con lo divino se quebrantaría y una nueva era de guerra y destrucción caería en el plano mortal *
    [ UNIVERSO 35-9K.7 CIBERHELL ] • Año XXXXXXXXXXX D.C • * La última arma del ejército de Arioch fue encendida, la revelación de su poder e intenciones estaba solo en manos de aquel que fue creado para vengarse de la humanidad. La leyenda del recolector afirma que al volverse a encender el pacto con lo divino se quebrantaría y una nueva era de guerra y destrucción caería en el plano mortal *
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  • Esto ya lo tengo ganado , caigas junto a la humanidad esa tonta humanidad que pones como excusa .... ja ja ja ~
    Esto ya lo tengo ganado , caigas junto a la humanidad esa tonta humanidad que pones como excusa .... ja ja ja ~
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  • *La transformación agónica y dolorosa cada vez se volvía más y más intensa. Las escamas comenzaban a brotar y poco a poco las alas se iban apoderando de mi forma física.*

    Crosis: "¡SUCUMBE ANTE LA VOLUNTAD DEL VACÍO! ¡TU RESISTENCIA ES SIMPLEMENTE INUTIL!"

    "¡YO SOY EL PADRE DE TODAS LAS ABERRACIONES! ¡YO CONTROLO LA MUERTE Y EL VACÍO!"

    *Mi voz se escuchaba cada vez más gutural y distorsionada, cada resquicio de humanidad se iba perdiendo y mi mente era cada vez más Crosis que Jero.*
    *La transformación agónica y dolorosa cada vez se volvía más y más intensa. Las escamas comenzaban a brotar y poco a poco las alas se iban apoderando de mi forma física.* Crosis: "¡SUCUMBE ANTE LA VOLUNTAD DEL VACÍO! ¡TU RESISTENCIA ES SIMPLEMENTE INUTIL!" "¡YO SOY EL PADRE DE TODAS LAS ABERRACIONES! ¡YO CONTROLO LA MUERTE Y EL VACÍO!" *Mi voz se escuchaba cada vez más gutural y distorsionada, cada resquicio de humanidad se iba perdiendo y mi mente era cada vez más Crosis que Jero.*
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  • [Tras semanas de incesantes pruebas de combate. El cuerpo de Unknown experimenta algunos cambios. Alcanza una altura de 1,75mts. Sus músculos se tonifican. Pero el principal cambio es otro. Le han recompensado con más libros de cuentos. Los lee en secreto cada noche y cuándo los guardias no la estan observando. Ha adquirido lenguaje. Aquella noche el Dr Stephen, quien había estado en reclusión y reasingando a otra área del laboratorio, se infiltra a la zona en que esta la celda de Unknown. Distrae a los guardias de turno mostrando sus credenciales de acceso. Se asegura de desactivar las cámaras de seguridad. Se acerca a la celda e intenta comunicarle un mensaje esperanzador]

    Dr Stephen: -Hola Unknown. Lamento no haberte visitado antes. Digamos que me metí en problemas. Quizás no entiendas lo que voy a decirte. Pero he mandando un mensaje a través de un intruso que irrumpió en el laboratorio la semana pasada. Supuestamente llegará ayuda externa. Yo. Soy incapaz de cambiar nada. Sólo soy un cobarde que ni siquiera pudo hacerse cargo de su propia hija cuando me divorcié de su madre. *Menciona viendo una foto de su propia hija* Sé fuerte Unknown. Resiste un poco más. Sé por experiencia propia que eres mucho mas que "la bestia" en la que estan intentando convertirte. Por ningún motivo creas que no hay bondad en este mundo. No creas que lo que has visto en este laboratorio es todo lo que representa la humanidad. Unknown. *Apoya la mano en el vidrio junto a esta* Quiero creer en tu humanidad.

    Unknown: -Hu...ma... Huma... ¿Humanidad?. *Unifica por primera vez una frase sin comprender del todo el peso de lo que acaba de salir de sus labios* -A... Afuera. Yo... *Apoya la mano en su pecho* -¿Afuera?. ¿Puedo?. ¿Mundo?. *Toma un libro de cuentos infantil apunta a la ilustración de una granja* ¿Mundo?. ¿Sin vidrio?. ¿Mundo?.

    *Stephen se enternece al escuchar esas palabras. Sonríe tenuemente. Sabe que es cosa de minutos para que le detecten nuevamente. Se despide en silencio con su mano y sale de la habitación*
    [Tras semanas de incesantes pruebas de combate. El cuerpo de Unknown experimenta algunos cambios. Alcanza una altura de 1,75mts. Sus músculos se tonifican. Pero el principal cambio es otro. Le han recompensado con más libros de cuentos. Los lee en secreto cada noche y cuándo los guardias no la estan observando. Ha adquirido lenguaje. Aquella noche el Dr Stephen, quien había estado en reclusión y reasingando a otra área del laboratorio, se infiltra a la zona en que esta la celda de Unknown. Distrae a los guardias de turno mostrando sus credenciales de acceso. Se asegura de desactivar las cámaras de seguridad. Se acerca a la celda e intenta comunicarle un mensaje esperanzador] Dr Stephen: -Hola Unknown. Lamento no haberte visitado antes. Digamos que me metí en problemas. Quizás no entiendas lo que voy a decirte. Pero he mandando un mensaje a través de un intruso que irrumpió en el laboratorio la semana pasada. Supuestamente llegará ayuda externa. Yo. Soy incapaz de cambiar nada. Sólo soy un cobarde que ni siquiera pudo hacerse cargo de su propia hija cuando me divorcié de su madre. *Menciona viendo una foto de su propia hija* Sé fuerte Unknown. Resiste un poco más. Sé por experiencia propia que eres mucho mas que "la bestia" en la que estan intentando convertirte. Por ningún motivo creas que no hay bondad en este mundo. No creas que lo que has visto en este laboratorio es todo lo que representa la humanidad. Unknown. *Apoya la mano en el vidrio junto a esta* Quiero creer en tu humanidad. Unknown: -Hu...ma... Huma... ¿Humanidad?. *Unifica por primera vez una frase sin comprender del todo el peso de lo que acaba de salir de sus labios* -A... Afuera. Yo... *Apoya la mano en su pecho* -¿Afuera?. ¿Puedo?. ¿Mundo?. *Toma un libro de cuentos infantil apunta a la ilustración de una granja* ¿Mundo?. ¿Sin vidrio?. ¿Mundo?. *Stephen se enternece al escuchar esas palabras. Sonríe tenuemente. Sabe que es cosa de minutos para que le detecten nuevamente. Se despide en silencio con su mano y sale de la habitación*
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