• ¿Es aqui?

    *Pregunto Taoqi al llegar a una gran ciudad, bastante grande con esos edificios. Si bien antes dejo su lugar de origen, solo porque la enviaron a una misión.

    Taoqi estaba de lo mas emocionada, nunca antes había estado en lugar como así, aunque sabe que es una misión, no debe distraerse, lo cual es bastante frustrante pues le hubiera gustado poder recorrer todo el lugar.

    Sobre todo disfrutar de los platillos y postres que ofrecía. *

    Pensar así... Pensaran que soy una glotona... Menos mal que por mi trabajo puedo bajar de peso.

    *Comentó, llevando las manos a su cintura, estrecha, delgada y esbelta, sonrie un poco mientras son sus propias manos qué dieron una suave caricia. *

    En fin, después de esta misión... Me iré de Vacaciones, aunque creo que me la pasaria mas tiempo dormida jajaja.

    *Nuevamente se voltea de tal forma que puede ver el hermoso paisaje, ya deseando comenzar con esa misión para poder explorar el lugar mientras la cumple. *
    ¿Es aqui? *Pregunto Taoqi al llegar a una gran ciudad, bastante grande con esos edificios. Si bien antes dejo su lugar de origen, solo porque la enviaron a una misión. Taoqi estaba de lo mas emocionada, nunca antes había estado en lugar como así, aunque sabe que es una misión, no debe distraerse, lo cual es bastante frustrante pues le hubiera gustado poder recorrer todo el lugar. Sobre todo disfrutar de los platillos y postres que ofrecía. * Pensar así... Pensaran que soy una glotona... Menos mal que por mi trabajo puedo bajar de peso. *Comentó, llevando las manos a su cintura, estrecha, delgada y esbelta, sonrie un poco mientras son sus propias manos qué dieron una suave caricia. * En fin, después de esta misión... Me iré de Vacaciones, aunque creo que me la pasaria mas tiempo dormida jajaja. *Nuevamente se voltea de tal forma que puede ver el hermoso paisaje, ya deseando comenzar con esa misión para poder explorar el lugar mientras la cumple. *
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  • Al fin viernes de viaje... Sin rumbo alguno esperando llegar a... Algún lugar y dormir en algún sitio.
    Al fin viernes de viaje... Sin rumbo alguno esperando llegar a... Algún lugar y dormir en algún sitio.
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  • Hasta Skadi se cansa de ser Skadi.
    ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
    Por mucho tiempo, había vivido atrapada en su propia nube opaca, una capa de indiferencia y frialdad que parecía ser su única identidad. Había tomado muchas formas, muchas máscaras, muchas versiones de sí misma, pero al final, siempre regresaba a la misma figura distante, helada y quebrada. Pero esta vez, algo dentro de ella había cambiado.

    Era un acuerdo sellado en el rincón más profundo de su ser, con una condición peculiar: dejar que su otro lado, el lado AEgir, dejara de tomar el control por una noche. El AEgir la dejaría ser ella misma, la Skadi que ni siquiera ella conocía del todo. Y esa Skadi, la que se había mantenido oculta durante tanto tiempo, saldría a la luz.
    "Hoy lo haré por ti, Diluc"

    Lo había prometido, en silencio. Porque ella pensaba que Diluc no se merecía alguien tan perturbador ella. A pesar que siempre pensó que su carácter duro y apático la alejaba de cualquier tipo de bondad o cariño, él nunca se había rendido con ella. Nunca había dejado de ofrecerle lo mejor de sí mismo, sin esperar nada a cambio, sin intentar moldearla a su imagen. Y ahora, Skadi se obligaba a aceptar lo que era capaz de dar, aunque no supiera exactamente qué sería.

    Durante los preparativos, la ropa que se le colocaba parecía pesarle menos. La corona de hielo que siempre había sido un símbolo de su distancia y de su lucha interna, se convirtió en algo más, algo que adornaba con el brillo de una nueva esperanza. La Skadi que venía con la fría niebla de AEgir no era la misma y en el fondo sabía que esta versión de sí misma nunca duraría. Solo por esta vez, se permitiría ser más que la imagen rota de lo que había sido. Y mientras la ceremonia comenzaba, la habitación se iluminaba con la vibrante presencia de la nueva Skadi. Dejó que sus ojos brillaran con una luz suave, una que nunca antes había permitido ver. Era un cambio sutil, pero significativo.

    “Eres Skadi”, murmuró para sí misma,"Eres la novia de Diluc, el héroe de Mondstadt "
    Hasta Skadi se cansa de ser Skadi. ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Por mucho tiempo, había vivido atrapada en su propia nube opaca, una capa de indiferencia y frialdad que parecía ser su única identidad. Había tomado muchas formas, muchas máscaras, muchas versiones de sí misma, pero al final, siempre regresaba a la misma figura distante, helada y quebrada. Pero esta vez, algo dentro de ella había cambiado. Era un acuerdo sellado en el rincón más profundo de su ser, con una condición peculiar: dejar que su otro lado, el lado AEgir, dejara de tomar el control por una noche. El AEgir la dejaría ser ella misma, la Skadi que ni siquiera ella conocía del todo. Y esa Skadi, la que se había mantenido oculta durante tanto tiempo, saldría a la luz. "Hoy lo haré por ti, Diluc" Lo había prometido, en silencio. Porque ella pensaba que Diluc no se merecía alguien tan perturbador ella. A pesar que siempre pensó que su carácter duro y apático la alejaba de cualquier tipo de bondad o cariño, él nunca se había rendido con ella. Nunca había dejado de ofrecerle lo mejor de sí mismo, sin esperar nada a cambio, sin intentar moldearla a su imagen. Y ahora, Skadi se obligaba a aceptar lo que era capaz de dar, aunque no supiera exactamente qué sería. Durante los preparativos, la ropa que se le colocaba parecía pesarle menos. La corona de hielo que siempre había sido un símbolo de su distancia y de su lucha interna, se convirtió en algo más, algo que adornaba con el brillo de una nueva esperanza. La Skadi que venía con la fría niebla de AEgir no era la misma y en el fondo sabía que esta versión de sí misma nunca duraría. Solo por esta vez, se permitiría ser más que la imagen rota de lo que había sido. Y mientras la ceremonia comenzaba, la habitación se iluminaba con la vibrante presencia de la nueva Skadi. Dejó que sus ojos brillaran con una luz suave, una que nunca antes había permitido ver. Era un cambio sutil, pero significativo. “Eres Skadi”, murmuró para sí misma,"Eres la novia de Diluc, el héroe de Mondstadt "
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  • Ina, sumergida en un jacuzzi. Sus tentáculos están ocultos. Una vela con una llama púrpura parpadea en el borde, porque, claro, incluso en el relax hay un toque cósmico.

    —Affff~ después de tantas exigencias cósmicas como sacerdotisa y líder del club social del abismo, finalmente ha llegado la hora de relajarme...¿Que por qué no estoy desgarrando el velo de la realidad hoy? Pues porque ALGUIEN se comió los ingredientes del ritual —tono acusador refiriéndose a sus tentaculos— Sí, los ojos de arcangel eran para la ceremonia, no para los antojos de medianoche de cierto tentáculo coff-coff... Así que no, hoy no hay sacrificables-digo-rituales. —risita de campanitas rotas.

    —De hecho, el ritual de hoy se pospone porque al parecer todo el mundo está ocupado asistiendo a una boda interdimensional...
    Ina, sumergida en un jacuzzi. Sus tentáculos están ocultos. Una vela con una llama púrpura parpadea en el borde, porque, claro, incluso en el relax hay un toque cósmico. —Affff~ después de tantas exigencias cósmicas como sacerdotisa y líder del club social del abismo, finalmente ha llegado la hora de relajarme...¿Que por qué no estoy desgarrando el velo de la realidad hoy? Pues porque ALGUIEN se comió los ingredientes del ritual —tono acusador refiriéndose a sus tentaculos— Sí, los ojos de arcangel eran para la ceremonia, no para los antojos de medianoche de cierto tentáculo coff-coff... Así que no, hoy no hay sacrificables-digo-rituales. —risita de campanitas rotas. —De hecho, el ritual de hoy se pospone porque al parecer todo el mundo está ocupado asistiendo a una boda interdimensional...
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    "Mis memorias."

    23 de noviembre.
    Una semana antes me habían pedido viajar a el noroeste de las tierras Celestes, ¿el motivo? Un enano de la tribu más antigua que a habitado esos bosques se encontraba enfermo, habían llegado a escuchar de mi por otras misiones exitosas que había tenido cerca de allí por lo cual me contactaron.

    Viaje sin problema alguno hasta ellos, todos me recibieron con cordialidad, lo cual agradezco infinitamente, sin embargo al ver al afectado, me percato de que la enfermedad ya estaba muy avanzada, yo no podía hacer más... no podía derrotar a la muerte... el ciclo natural de la vida debía seguir con su curso. Con pociones naturales ayude a mitigar el dolor de su cuerpo, a él le gustaba mucho contarme sus tantas aventuras y el como salía librado de todas esas situaciones tan chuscas y precipitadas, yo amaba escucharlo y ver en su rostro la felicidad y orgullo que sentía por contarmelas.

    Finalmente su muerte llego, todo el pueblo se reunió para dar tributo al enano que con valor defendió muchas veces a los suyos, ofrecieron todo tipo de riquezas en su honor, para finalmente sepultarlo en lo más alto del bosque y junto con el un árbol que crecería fuerte como lo fue él en vida.

    Me hubiera gustado ayudar de otra manera, el saber que mi magia no podía hacer más me afecto de sobremanera, después entendí que no fue mi culpa y que al final le pude brindar calidez y alegría en sus últimos días. Nos veremos pronto Nori... querido amigo.
    "Mis memorias." 23 de noviembre. Una semana antes me habían pedido viajar a el noroeste de las tierras Celestes, ¿el motivo? Un enano de la tribu más antigua que a habitado esos bosques se encontraba enfermo, habían llegado a escuchar de mi por otras misiones exitosas que había tenido cerca de allí por lo cual me contactaron. Viaje sin problema alguno hasta ellos, todos me recibieron con cordialidad, lo cual agradezco infinitamente, sin embargo al ver al afectado, me percato de que la enfermedad ya estaba muy avanzada, yo no podía hacer más... no podía derrotar a la muerte... el ciclo natural de la vida debía seguir con su curso. Con pociones naturales ayude a mitigar el dolor de su cuerpo, a él le gustaba mucho contarme sus tantas aventuras y el como salía librado de todas esas situaciones tan chuscas y precipitadas, yo amaba escucharlo y ver en su rostro la felicidad y orgullo que sentía por contarmelas. Finalmente su muerte llego, todo el pueblo se reunió para dar tributo al enano que con valor defendió muchas veces a los suyos, ofrecieron todo tipo de riquezas en su honor, para finalmente sepultarlo en lo más alto del bosque y junto con el un árbol que crecería fuerte como lo fue él en vida. Me hubiera gustado ayudar de otra manera, el saber que mi magia no podía hacer más me afecto de sobremanera, después entendí que no fue mi culpa y que al final le pude brindar calidez y alegría en sus últimos días. Nos veremos pronto Nori... querido amigo.
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  • Ojalá tener tanta suerte como encontrarse una vasija llena de oro de duende.

    Te doy 3 pistas para encontarlas:

    -Tener una buena capacidad de adaptación a los cambios.
    - Ser pacientes y sinceros.
    - Y sobre todo tener un alto gusto por vestir bien.

    ¿Qué tiene que ver todo eso con el oro y el duende?
    Pues esto es una invitación a visitar la tienda Darmer, donde los diseños de ropa son únicos e originales. Al final de tu compra te darán una minimoneda de oro coleccionable traído directo de Irlanda.

    Solo válido a los 10 primeros compradores. No desaproveche la oportunidad de conseguir un amuleto de la suerte.

    Calle San Barquier, 675

    Colección de primavera: Vestido floreado Maggie, abrigo largo de rayas Montero.
    Ojalá tener tanta suerte como encontrarse una vasija llena de oro de duende. Te doy 3 pistas para encontarlas: -Tener una buena capacidad de adaptación a los cambios. - Ser pacientes y sinceros. - Y sobre todo tener un alto gusto por vestir bien. ¿Qué tiene que ver todo eso con el oro y el duende? Pues esto es una invitación a visitar la tienda Darmer, donde los diseños de ropa son únicos e originales. Al final de tu compra te darán una minimoneda de oro coleccionable traído directo de Irlanda. Solo válido a los 10 primeros compradores. No desaproveche la oportunidad de conseguir un amuleto de la suerte. Calle San Barquier, 675 Colección de primavera: Vestido floreado Maggie, abrigo largo de rayas Montero.
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  • ╭────༺♡༻────╮
    𝐈𝐧𝐠𝐥𝐚𝐭𝐞𝐫𝐫𝐚-𝟏𝟒𝟗𝟐
    ╰────༺♡༻────╯

    𝕄𝕒𝕟𝕤𝕚𝕠𝐧 𝕕𝕖 𝕃𝕠𝕣𝕕 𝔸𝕝𝕖𝕩𝕒𝕟𝕕𝕖𝕣.

    La niebla se cernía espesa sobre los caminos de piedra, como un manto que ocultaba secretos antiguos. Kiara, envuelta en un vestido de terciopelo oscuro que contrastaba con su piel luminosa, caminaba junto a Trevor hacia la majestuosa mansión iluminada por candelabros y antorchas.
    Trevor, siempre cortés, siempre confiable… o eso creía ella.
    —Mi Lord, —dijo con una sonrisa ensayada, haciendo una reverencia ante el anfitrión de la noche— os presento a Kiara, una buena amiga y recién llegada a la ciudad.
    Kiara alzó la vista. Lord Alexander imponía presencia. Alto, de porte regio, con ojos tan oscuros como el vino tinto, que la observaron como quien evalúa una joya rara. Extendió la mano, y ella se la ofreció con elegancia.
    —Un placer, mi Lord. —susurró Kiara con una sonrisa leve.
    Alexander tomó su mano y la besó con suavidad, pero sus pensamientos estaban muy lejos de la cortesía. En su mente resonaban las voces de sus ancestros, susurrándole secretos antiguos: el ritual que traería prosperidad y poder... un ritual que requería la esencia de un ser mágico.
    Una Kitsune.
    —Trevor, déjanos. —ordenó Alexander, sin apartar la mirada de ella.
    Trevor asintió, evitando los ojos de Kiara.
    —Claro, mi Lord… y feliz cumpleaños.
    Desapareció en la multitud de nobles y sombras.
    Kiara se quedó sola, con un cosquilleo extraño en la espalda. La atención del Lord era halagadora, pero también… inquietante. Aunque algo dentro de ella, la parte que aún quería creer en la bondad de los humanos, le decía que podía confiar.
    Pobre ingenua.¿No había aprendido su lección? No se puede confiar en los humanos.
    No sabía que aquella noche, era la pieza final del pacto sellado entre Trevor y Alexander. Aquel hombre al que había salvado incontables veces, aquel en quien había confiado su naturaleza, la había vendido como una mercancía rara.
    Alexander era el mejor postor.
    Su poder Kitsune, tan celosamente guardado, sería usado en un ritual que se remontaba a la era druídica, para sellar fortuna, longevidad… y algo más oscuro.
    Pero Kiara no era tan inocente como creían. Había aprendido. Y no era la única con secretos antiguos latiendo bajo la piel.
    ╭────༺♡༻────╮ 𝐈𝐧𝐠𝐥𝐚𝐭𝐞𝐫𝐫𝐚-𝟏𝟒𝟗𝟐 ╰────༺♡༻────╯ 𝕄𝕒𝕟𝕤𝕚𝕠𝐧 𝕕𝕖 𝕃𝕠𝕣𝕕 𝔸𝕝𝕖𝕩𝕒𝕟𝕕𝕖𝕣. La niebla se cernía espesa sobre los caminos de piedra, como un manto que ocultaba secretos antiguos. Kiara, envuelta en un vestido de terciopelo oscuro que contrastaba con su piel luminosa, caminaba junto a Trevor hacia la majestuosa mansión iluminada por candelabros y antorchas. Trevor, siempre cortés, siempre confiable… o eso creía ella. —Mi Lord, —dijo con una sonrisa ensayada, haciendo una reverencia ante el anfitrión de la noche— os presento a Kiara, una buena amiga y recién llegada a la ciudad. Kiara alzó la vista. Lord Alexander imponía presencia. Alto, de porte regio, con ojos tan oscuros como el vino tinto, que la observaron como quien evalúa una joya rara. Extendió la mano, y ella se la ofreció con elegancia. —Un placer, mi Lord. —susurró Kiara con una sonrisa leve. Alexander tomó su mano y la besó con suavidad, pero sus pensamientos estaban muy lejos de la cortesía. En su mente resonaban las voces de sus ancestros, susurrándole secretos antiguos: el ritual que traería prosperidad y poder... un ritual que requería la esencia de un ser mágico. Una Kitsune. —Trevor, déjanos. —ordenó Alexander, sin apartar la mirada de ella. Trevor asintió, evitando los ojos de Kiara. —Claro, mi Lord… y feliz cumpleaños. Desapareció en la multitud de nobles y sombras. Kiara se quedó sola, con un cosquilleo extraño en la espalda. La atención del Lord era halagadora, pero también… inquietante. Aunque algo dentro de ella, la parte que aún quería creer en la bondad de los humanos, le decía que podía confiar. Pobre ingenua.¿No había aprendido su lección? No se puede confiar en los humanos. No sabía que aquella noche, era la pieza final del pacto sellado entre Trevor y Alexander. Aquel hombre al que había salvado incontables veces, aquel en quien había confiado su naturaleza, la había vendido como una mercancía rara. Alexander era el mejor postor. Su poder Kitsune, tan celosamente guardado, sería usado en un ritual que se remontaba a la era druídica, para sellar fortuna, longevidad… y algo más oscuro. Pero Kiara no era tan inocente como creían. Había aprendido. Y no era la única con secretos antiguos latiendo bajo la piel.
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  • Por fin ha llegado la boda de Diva y Bael. Pone un cartelito de::::Dejen sus regalos y tomen hasta morir:::::
    Por fin ha llegado la boda de Diva y Bael. Pone un cartelito de::::Dejen sus regalos y tomen hasta morir:::::💫💫💫
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Van siete días y me pesa que ya no estás
    Que tú no volverás, y a la verga, al final
    Solo somos yo y la puta ansiedad
    La puta ansiedad
    30 llamadas perdidas y un "¿dónde estás?"
    ¿Cómo voy a explicar que me perdí en loqueras
    Las putas, los panas, por matar esta ansiedad?
    Puta ansiedad
    Dime qué tienes
    Si tú al final no sabes ni qué quieres
    Para olvidarte me comí otras pieles
    Ya no me pesa gastar los billetes pendientes
    Dime qué tienes
    Si nos juramos un amor pa siempre
    Ya no te hagas la que no me quieres
    Que en esos ojos se ve que aún me quieres
    ¿Me entiendes?
    Van siete días y me pesa que ya no estás Que tú no volverás, y a la verga, al final Solo somos yo y la puta ansiedad La puta ansiedad 30 llamadas perdidas y un "¿dónde estás?" ¿Cómo voy a explicar que me perdí en loqueras Las putas, los panas, por matar esta ansiedad? Puta ansiedad Dime qué tienes Si tú al final no sabes ni qué quieres Para olvidarte me comí otras pieles Ya no me pesa gastar los billetes pendientes Dime qué tienes Si nos juramos un amor pa siempre Ya no te hagas la que no me quieres Que en esos ojos se ve que aún me quieres ¿Me entiendes?
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  • Aprovechando que es viernes, pensando en salir de fiesta. Otro examen ya hecho, finalmente.
    Aprovechando que es viernes, pensando en salir de fiesta. Otro examen ya hecho, finalmente.
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