• —Si el destino de la humanidad ya está sellado, ¿quién soy yo para arruinarles el final? Al menos saben montar un buen espectáculo mientras se hunden, jajajaja. —

    *Dicho esto, se desplomó en el sofá para perderse en un maratón de parodias.*

    https://youtu.be/6OvoGypOK8Y?si=OX8nAVGNb5vaRRiF
    —Si el destino de la humanidad ya está sellado, ¿quién soy yo para arruinarles el final? Al menos saben montar un buen espectáculo mientras se hunden, jajajaja. — *Dicho esto, se desplomó en el sofá para perderse en un maratón de parodias.* https://youtu.be/6OvoGypOK8Y?si=OX8nAVGNb5vaRRiF
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  • — Es fin de semana y mi único plan es no tener plan.
    — Es fin de semana y mi único plan es no tener plan. 😌
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  • 𝕁𝕦𝕖𝕘𝕠 𝕕𝕖 𝕡𝕣𝕚𝕟𝕔𝕖𝕤𝕒𝕤
    Fandom oc
    Categoría Romance
    Por más que haya suplantado la identidad de la princesa Mary, en el Reino de Alasterian, no lo hizo con sus recuerdos, por lo que su supuesto matrimonio con el hijo de una familia noble, Máximo; se tornaría una amenazaa a resolver.

    Durante los primeros días del mes se planificó una cena con el fin de reforzar el compromiso entre la familia real y la familia de Máximo. Será supervisada por la élite del pueblo y por ende el papel que desenvuelva Mary se vuelve crucial, al ser la servidumbre su única fuente de información confiable.

    Mary y Máximo deberán pasar a tiempo como una pareja ideal, siendo que es la primera vez que se ven en la vida como tal.

    ¿Podra Mary sobrellevar y resolver su matrimonio para asegurar una buena imagen?
    Por más que haya suplantado la identidad de la princesa Mary, en el Reino de Alasterian, no lo hizo con sus recuerdos, por lo que su supuesto matrimonio con el hijo de una familia noble, Máximo; se tornaría una amenazaa a resolver. Durante los primeros días del mes se planificó una cena con el fin de reforzar el compromiso entre la familia real y la familia de Máximo. Será supervisada por la élite del pueblo y por ende el papel que desenvuelva Mary se vuelve crucial, al ser la servidumbre su única fuente de información confiable. Mary y Máximo deberán pasar a tiempo como una pareja ideal, siendo que es la primera vez que se ven en la vida como tal. ¿Podra Mary sobrellevar y resolver su matrimonio para asegurar una buena imagen?
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    10
    Estado
    Disponible
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  • Cerró tras de sí con cuidado, como si la habitación pudiera sobresaltarse con su presencia. Dado que los encantamientos de protección los incluían a él y a la brujita no tuvo problemas en poder entrar. Se quitó el giratiempos y lo guardó en el bolsillo del pantalón. Después sacó su cuaderno y la carpeta manila y las dejó sobre la encimera de la cocina.

    Se sentó primero en uno de los taburetes de la isla de la cocina y se cruzó de brazos mirando hacia la puerta con una sonrisa. Pero pensó que aquello lo haría parecer demasiado presuntuoso. Asi que se bajó del taburete y caminó hasta uno de los pilares que separaban la cocina del salón para después apoyarse en el marco de la puerta del salón. De nuevo son esa sonrisa suya.

    -Bah…

    No, definitivamente aquello no era lo suyo. Se apartó del marco y caminó con pasos suaves hacia el dormitorio de la joven, la cual quedaba justo detrás de la sala de estar. Aparecer desde ahí le daría el golpe de efecto perfecto. Porque desde allí, el sonido del exterior llegaba amortiguado, pero claro. La cerradura. El roce de la magia doméstica reajustándose.

    Acheron se apoyó junto al armario, atento. Esperar se le daba bien. Sorprender, solo cuando merecía la pena.

    ⤷ Por supuesto la auror no viajó por la red flu hasta su chimenea, porque ya no estaba conectada a dicha red, pero el final del camino, casi lo hizo corriendo, y entró en el apartamento como una tromba. Necesitaba poder pensar tranquila.

    Cuando Acheron escuchó la puerta abrirse, se irguió despacio y salió de la habitación solo cuando supo que su aparición en el salón tendría el golpe de efecto que queria.

    -Te dije que volverías a verme, ¿no? -abrió los brazos al ver allí a la bruja- Sano y salvo.

    Entonces recordó algo, alzó un dedo pidiendo una pausa y se metió la otra mano en el bolsillo.

    -¡Ah!

    Sacó el pasador de Emmeline y lo mostró victorioso.

    -Tu pasador. Tal como prometí.

    Emmeline, nada más dejar las llaves y girarse hacia el salón, vio aparecer a Acheron desde su habitación.

    Su aparición y el comentario, la asustaron genuinamente, y es que no esperaba encontrárselo allí, de nuevo con aquella mirada, con aquella sonrisa, y no pudo reprimir un agudo grito que terminó en el nombre del mago.

    — ¡AAAAAAAAcheron!



    ⸻ 𝑒𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑚𝑖 𝑟𝑜𝑙 𝑐𝑜𝑛 Emmeline Bletchley
    Cerró tras de sí con cuidado, como si la habitación pudiera sobresaltarse con su presencia. Dado que los encantamientos de protección los incluían a él y a la brujita no tuvo problemas en poder entrar. Se quitó el giratiempos y lo guardó en el bolsillo del pantalón. Después sacó su cuaderno y la carpeta manila y las dejó sobre la encimera de la cocina. Se sentó primero en uno de los taburetes de la isla de la cocina y se cruzó de brazos mirando hacia la puerta con una sonrisa. Pero pensó que aquello lo haría parecer demasiado presuntuoso. Asi que se bajó del taburete y caminó hasta uno de los pilares que separaban la cocina del salón para después apoyarse en el marco de la puerta del salón. De nuevo son esa sonrisa suya. -Bah… No, definitivamente aquello no era lo suyo. Se apartó del marco y caminó con pasos suaves hacia el dormitorio de la joven, la cual quedaba justo detrás de la sala de estar. Aparecer desde ahí le daría el golpe de efecto perfecto. Porque desde allí, el sonido del exterior llegaba amortiguado, pero claro. La cerradura. El roce de la magia doméstica reajustándose. Acheron se apoyó junto al armario, atento. Esperar se le daba bien. Sorprender, solo cuando merecía la pena. ⤷ Por supuesto la auror no viajó por la red flu hasta su chimenea, porque ya no estaba conectada a dicha red, pero el final del camino, casi lo hizo corriendo, y entró en el apartamento como una tromba. Necesitaba poder pensar tranquila. Cuando Acheron escuchó la puerta abrirse, se irguió despacio y salió de la habitación solo cuando supo que su aparición en el salón tendría el golpe de efecto que queria. -Te dije que volverías a verme, ¿no? -abrió los brazos al ver allí a la bruja- Sano y salvo. Entonces recordó algo, alzó un dedo pidiendo una pausa y se metió la otra mano en el bolsillo. -¡Ah! Sacó el pasador de Emmeline y lo mostró victorioso. -Tu pasador. Tal como prometí. Emmeline, nada más dejar las llaves y girarse hacia el salón, vio aparecer a Acheron desde su habitación. Su aparición y el comentario, la asustaron genuinamente, y es que no esperaba encontrárselo allí, de nuevo con aquella mirada, con aquella sonrisa, y no pudo reprimir un agudo grito que terminó en el nombre del mago. — ¡AAAAAAAAcheron! ⸻ 𝑒𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑚𝑖 𝑟𝑜𝑙 𝑐𝑜𝑛 [3mmlineB] ⸻
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  • Al final la lluvia no perdona en absoluto a nadie, pero bueno al menos tienes una buena vista ¿no?...
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  • Soundtrack: https://youtu.be/WbA9Ro_7ynE?si=uFBH5-LJSV-Sz20k

    El blues se filtraba por sus venas como veneno dulce.

    Blues del infierno no era solo música. Era un pulso. Un llamado. Cada nota raspaba algo dentro de ella, encendiendo ese lugar oscuro que nunca dormía… ese lugar que la hacía sentir peligrosamente viva.

    Se detuvo bajo la luz moribunda de un farol. Sus dedos temblaron apenas, no por debilidad, sino por anticipación. Su pecho se alzó en una respiración lenta, profunda, como si estuviera inhalando la canción misma.

    Era como una droga que siempre la llevaba al cielo.

    Podía oírlos detrás.

    Los cazadores intentaban ser silenciosos, pero sus corazones los traicionaban. Latían rápido. Desordenados. Asustados, aunque todavía fingían no estarlo.

    La sonrisa no tardó en aparecer en su rostro, llena de emoción excitante.

    La música la hacía olvidar el paso del tiempo. El peso de los siglos. El vacío constante. Por unos segundos, no era un monstruo ni una maldición… era hambre. Era impulso. Era instinto puro.

    Uno de ellos levantó el arma. El clic fue suficiente.

    Más que una amenaza, fue una revelación que la guerra había iniciado.

    El cazador no tuvo tiempo de gritar cuando la pelinegra apareció frente a él, tan cerca que pudo ver el terror naciendo en sus ojos. Ese momento exacto en que comprendía que había cometido el peor error de su vida.

    Lo sostuvo con una calma inquietante, inclinando apenas la cabeza, como si escuchara la música desde dentro de su sangre.

    ♧ ¿Lo oyes?… -susurró, su voz apenas un aliento frío -También es tu final -Sus colmillos descendieron sin prisa.

    La sangre brotó caliente, viva… y la canción se volvió más intensa. Más brillante. Más real.

    Sus ojos se cerraron mientras bebía, y por un instante, el mundo tuvo sentido.

    El cuerpo cayó cuando dejó de latir.

    Los demás retrocedieron, temblando ahora sin vergüenza.

    Ella por su parte levantó el rostro, con la respiración más profunda, los labios manchados, los ojos encendidos con algo cercano al éxtasis.

    La música seguía sonando al igual que su corazón.

    Avanzó hacia ellos con pasos lentos, seguros… como alguien que no solo disfrutaba la cacería, sino que la necesitaba.

    Porque el blues no calmaba al monstruo.

    Lo hacía volar.
    Soundtrack: https://youtu.be/WbA9Ro_7ynE?si=uFBH5-LJSV-Sz20k El blues se filtraba por sus venas como veneno dulce. Blues del infierno no era solo música. Era un pulso. Un llamado. Cada nota raspaba algo dentro de ella, encendiendo ese lugar oscuro que nunca dormía… ese lugar que la hacía sentir peligrosamente viva. Se detuvo bajo la luz moribunda de un farol. Sus dedos temblaron apenas, no por debilidad, sino por anticipación. Su pecho se alzó en una respiración lenta, profunda, como si estuviera inhalando la canción misma. Era como una droga que siempre la llevaba al cielo. Podía oírlos detrás. Los cazadores intentaban ser silenciosos, pero sus corazones los traicionaban. Latían rápido. Desordenados. Asustados, aunque todavía fingían no estarlo. La sonrisa no tardó en aparecer en su rostro, llena de emoción excitante. La música la hacía olvidar el paso del tiempo. El peso de los siglos. El vacío constante. Por unos segundos, no era un monstruo ni una maldición… era hambre. Era impulso. Era instinto puro. Uno de ellos levantó el arma. El clic fue suficiente. Más que una amenaza, fue una revelación que la guerra había iniciado. El cazador no tuvo tiempo de gritar cuando la pelinegra apareció frente a él, tan cerca que pudo ver el terror naciendo en sus ojos. Ese momento exacto en que comprendía que había cometido el peor error de su vida. Lo sostuvo con una calma inquietante, inclinando apenas la cabeza, como si escuchara la música desde dentro de su sangre. ♧ ¿Lo oyes?… -susurró, su voz apenas un aliento frío -También es tu final -Sus colmillos descendieron sin prisa. La sangre brotó caliente, viva… y la canción se volvió más intensa. Más brillante. Más real. Sus ojos se cerraron mientras bebía, y por un instante, el mundo tuvo sentido. El cuerpo cayó cuando dejó de latir. Los demás retrocedieron, temblando ahora sin vergüenza. Ella por su parte levantó el rostro, con la respiración más profunda, los labios manchados, los ojos encendidos con algo cercano al éxtasis. La música seguía sonando al igual que su corazón. Avanzó hacia ellos con pasos lentos, seguros… como alguien que no solo disfrutaba la cacería, sino que la necesitaba. Porque el blues no calmaba al monstruo. Lo hacía volar.
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  • LETRA / LYRIC
    Dies irae illa
    Vos solve in favilla
    Maledictus erus
    In flamas eternum

    Dies irae illa (reza por mí)
    Vos solve in favilla (reza por mí)
    Maledictus erus (reza por mí)
    In flamas eternum (reza por mí)

    Seré tu amo

    Te tengo a mis pies, siempre a mi merced
    Sueno en tu cabeza una y otra vez
    Si sientes dolor, escucha mi voz
    Puedo ser tu santuario

    Y cuando todo arda
    Yo seré el único el cual te amó
    Más que al oro, más que a Dios
    Ahora dame tu alma y tu corazón

    Tus pecados yo los amaré
    Sentirás mi voz debajo de tu piel

    Solo escucha
    Estoy predicando
    Sube este micrófono más alto
    Dame tu deseo
    Puedo ser la estrella en tu cielo
    No puedes quitar tu mirada de mí
    ¿Sabes quién te salvará? ¡yo!
    No puedes cambiarlo
    Tu ídolo soy, tu ser amado

    Tu ídolo me ves y no paras de gritarlo
    Gracias al dolor, yo podré viralizarlo
    Uh! yeh! soy como una fiebre
    Serás mi creyente
    Yo soy la razón de tus pecados

    Guárdalo dentro, mantenlo en ti
    Esa vergüenza no ha de salir
    Conectados y obsesionados
    Te daré lo que has deseado

    Todos tus pecados yo los amaré
    Sentirás mi voz debajo de tu piel

    Solo escucha
    Estoy predicando
    Sube este micrófono más alto
    Dame tu deseo
    Puedo ser la estrella en tu cielo
    No puedes quitar tu mirada de mí
    ¿Sabes quién te salvará? ¡yo!
    No puedes cambiarlo
    Tu ídolo soy, tu ser amado

    Vivo en tu mente, mía para siempre
    Te haré libre al fin, cuando seas parte de mí

    Solo escucha
    Estoy predicando (¡ya!)
    Sube este micrófono más alto
    Dame tu deseo
    A tu mundo prendo fuego
    No puedes quitar tu mirada de mí
    Y nadie te salvará, no
    Este es mi reclamo:
    Tú, de rodillas
    Y yo, tu amo
    LETRA / LYRIC Dies irae illa Vos solve in favilla Maledictus erus In flamas eternum Dies irae illa (reza por mí) Vos solve in favilla (reza por mí) Maledictus erus (reza por mí) In flamas eternum (reza por mí) Seré tu amo Te tengo a mis pies, siempre a mi merced Sueno en tu cabeza una y otra vez Si sientes dolor, escucha mi voz Puedo ser tu santuario Y cuando todo arda Yo seré el único el cual te amó Más que al oro, más que a Dios Ahora dame tu alma y tu corazón Tus pecados yo los amaré Sentirás mi voz debajo de tu piel Solo escucha Estoy predicando Sube este micrófono más alto Dame tu deseo Puedo ser la estrella en tu cielo No puedes quitar tu mirada de mí ¿Sabes quién te salvará? ¡yo! No puedes cambiarlo Tu ídolo soy, tu ser amado Tu ídolo me ves y no paras de gritarlo Gracias al dolor, yo podré viralizarlo Uh! yeh! soy como una fiebre Serás mi creyente Yo soy la razón de tus pecados Guárdalo dentro, mantenlo en ti Esa vergüenza no ha de salir Conectados y obsesionados Te daré lo que has deseado Todos tus pecados yo los amaré Sentirás mi voz debajo de tu piel Solo escucha Estoy predicando Sube este micrófono más alto Dame tu deseo Puedo ser la estrella en tu cielo No puedes quitar tu mirada de mí ¿Sabes quién te salvará? ¡yo! No puedes cambiarlo Tu ídolo soy, tu ser amado Vivo en tu mente, mía para siempre Te haré libre al fin, cuando seas parte de mí Solo escucha Estoy predicando (¡ya!) Sube este micrófono más alto Dame tu deseo A tu mundo prendo fuego No puedes quitar tu mirada de mí Y nadie te salvará, no Este es mi reclamo: Tú, de rodillas Y yo, tu amo
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Cuado estaba con finwë, ningún elfo aparecía, me hago gato y aparecen XD //
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Tenlo en cuenta al responder.
    ;; al final no he hecho la ficha
    ;; al final no he hecho la ficha :STK-2:
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  • ¿Cambiarías algo de tu pasado si pudieras...?

    [Alemania. - Berlín. - En el piso de Morana. - 22:18]

    El aire frío se colaba por la puerta del balcón, combatiendo con el vapor que salía del baño por ocupar la estancia. El ambiente parecía normal, solitario, quizás, pues el piso debería estar vacío ahora mismo.

    La escena en el baño era lo suficientemente normal. Morana dándose una ducha, el ruido del agua cayendo era lo único rompiendo el silencio que se había instalado en el lugar.

    La mirada de Morana, esos espejos plateados que todo lo veían, que tanto analizaban a los demás, esa mirada normalmente impasible, indescifrable, ahora revelaba todo lo que nadie era capaz de ver...

    Sus ojos eran dos cascadas de lágrimas.
    Su cuerpo era la cárcel.
    Su mente era el verdugo.
    Los recuerdos eran su cicuta.

    Los gritos eran audibles incluso tras un milenio, los recuerdos eran tan intensos que podía sentir que estaba nuevamente allí, observando como toda su familia ardía, como su esposo ardía, asesinados por un pueblo que ella amaba, por una fe que ella compartía.

    Cerró el grifo de la ducha, sus pasos eran lentos, llenos de duda y con un rostro que no reflejaba la vorágine que anidaba en ella. Su mirada se posó en el centro de su pecho, en el lugar donde un corazón debía latir, no quedaba más que el recuerdo, un órgano que apenas funcionaba, literal y metafóricamente.

    Fue alzándose, hasta que se encontró con sus propios ojos, y donde otros solamente verían a una mujer, ella veía una mirada llena de juicio, un odio tan intenso que si las miradas mataran, ella hubiera muerto 1000 veces. Se despreciaba a si misma, desde el inicio fue el origen de todos los problemas ¿Quizás el mundo hubiera sido mejor si ella nunca hubiera nacido?

    Tenerla a ella sería la perdición de su familia.
    Su madre perdió su título.
    Su padre comenzó a abusar de ambas.
    Su esposo perdió un ojo protegiéndola.

    Y finalmente, todos perdieron la vida de la misma forma horrible, ardiendo entre las llamas, rodeados de los insultos de una muchedumbre.

    Mientras aún lloraba, su rostro se llenó de rabia y con rapidez, propinó un golpe al cristal que reflejaba su desgracia. — ¡Cállate! — La desesperación era palpable en su voz ¿A quién se dirigía? Seguramente ni ella lo sabía... Quizás una plegaria en vano a su mente. — ¡Yo no elegí esta vida!¡Yo no elegí nacer así! — Se llevó una mano a la cabeza, haciendo su pelo mojado hacia atrás, mientras observó su otra mano, la cual, temblorosa, se acercó hacia su pecho.

    La sangre brotaba del reciente corte, aunque la herida ya se estaba cerrando... Su inmortalidad era una cárcel, la vida era su penitencia. — Yo no los maté a todos... — Su voz salió más débil, con una tristeza que era impensable ver en ella. — Gerhard... Te juro que no fue mi culpa... — Comenzó a sollozar, palabras vacías, sabía bien que era la responsable de todo lo que había ocurrido... Aunque nunca lo hubiera deseado. — No puedo más... Por favor... — Otra súplica en vano...

    Se encogió, apoyando el pecho sobre sus rodillas, y con una lentitud que reflejaba su pérdida de fuerzas, cayó hacia un lado. El frío del suelo le caló hasta los huesos más fuerte de lo que debería mientras las lágrimas fluían cual cascada.

    Allí, con su impotencia se mantuvo, llorando a todo pulmón, una escena que nadie deberá ver, pues su tortura es lo único que hace que pueda seguir considerándose humana.
    ¿Cambiarías algo de tu pasado si pudieras...? [Alemania. - Berlín. - En el piso de Morana. - 22:18] El aire frío se colaba por la puerta del balcón, combatiendo con el vapor que salía del baño por ocupar la estancia. El ambiente parecía normal, solitario, quizás, pues el piso debería estar vacío ahora mismo. La escena en el baño era lo suficientemente normal. Morana dándose una ducha, el ruido del agua cayendo era lo único rompiendo el silencio que se había instalado en el lugar. La mirada de Morana, esos espejos plateados que todo lo veían, que tanto analizaban a los demás, esa mirada normalmente impasible, indescifrable, ahora revelaba todo lo que nadie era capaz de ver... Sus ojos eran dos cascadas de lágrimas. Su cuerpo era la cárcel. Su mente era el verdugo. Los recuerdos eran su cicuta. Los gritos eran audibles incluso tras un milenio, los recuerdos eran tan intensos que podía sentir que estaba nuevamente allí, observando como toda su familia ardía, como su esposo ardía, asesinados por un pueblo que ella amaba, por una fe que ella compartía. Cerró el grifo de la ducha, sus pasos eran lentos, llenos de duda y con un rostro que no reflejaba la vorágine que anidaba en ella. Su mirada se posó en el centro de su pecho, en el lugar donde un corazón debía latir, no quedaba más que el recuerdo, un órgano que apenas funcionaba, literal y metafóricamente. Fue alzándose, hasta que se encontró con sus propios ojos, y donde otros solamente verían a una mujer, ella veía una mirada llena de juicio, un odio tan intenso que si las miradas mataran, ella hubiera muerto 1000 veces. Se despreciaba a si misma, desde el inicio fue el origen de todos los problemas ¿Quizás el mundo hubiera sido mejor si ella nunca hubiera nacido? Tenerla a ella sería la perdición de su familia. Su madre perdió su título. Su padre comenzó a abusar de ambas. Su esposo perdió un ojo protegiéndola. Y finalmente, todos perdieron la vida de la misma forma horrible, ardiendo entre las llamas, rodeados de los insultos de una muchedumbre. Mientras aún lloraba, su rostro se llenó de rabia y con rapidez, propinó un golpe al cristal que reflejaba su desgracia. — ¡Cállate! — La desesperación era palpable en su voz ¿A quién se dirigía? Seguramente ni ella lo sabía... Quizás una plegaria en vano a su mente. — ¡Yo no elegí esta vida!¡Yo no elegí nacer así! — Se llevó una mano a la cabeza, haciendo su pelo mojado hacia atrás, mientras observó su otra mano, la cual, temblorosa, se acercó hacia su pecho. La sangre brotaba del reciente corte, aunque la herida ya se estaba cerrando... Su inmortalidad era una cárcel, la vida era su penitencia. — Yo no los maté a todos... — Su voz salió más débil, con una tristeza que era impensable ver en ella. — Gerhard... Te juro que no fue mi culpa... — Comenzó a sollozar, palabras vacías, sabía bien que era la responsable de todo lo que había ocurrido... Aunque nunca lo hubiera deseado. — No puedo más... Por favor... — Otra súplica en vano... Se encogió, apoyando el pecho sobre sus rodillas, y con una lentitud que reflejaba su pérdida de fuerzas, cayó hacia un lado. El frío del suelo le caló hasta los huesos más fuerte de lo que debería mientras las lágrimas fluían cual cascada. Allí, con su impotencia se mantuvo, llorando a todo pulmón, una escena que nadie deberá ver, pues su tortura es lo único que hace que pueda seguir considerándose humana.
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