• Me pregunto que si nuestro destinos se juntara otras ves para vernos .....
    Me pregunto que si nuestro destinos se juntara otras ves para vernos .....
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  • El eco de unos pasos apresurados resonaba en el vacío, como si el tiempo mismo se estuviera rompiendo bajo cada pisada. El Conejo Blanco apareció de entre una distorsión tenue, ajustando sus guantes con una precisión casi obsesiva. Sus ojos, inquietos y brillantes, parecían ver más allá de lo evidente… como si siguiera algo que nadie más podía percibir.

    —Ah… llegas tarde. Siempre llegan tarde

    murmuró, sacando un reloj de bolsillo que no marcaba ninguna hora coherente

    —Pero no importa… nunca importa realmente.

    Dejó escapar una risa baja, antes de alzar la mirada. Su expresión cambió, tornándose más serena casi melancólica.

    —¿Sabes por qué me fascina tanto esa historia…? Alicia… ese mundo absurdo… ese descenso sin lógica.

    Giró ligeramente sobre sus talones, como si estuviera recordando algo lejano pero profundamente importante.

    —Porque no es fantasía… es un reflejo. Un espejo distorsionado de lo que somos. Un lugar donde las reglas no tienen sentido… donde la cordura es cuestionable… y donde caer no es un accidente, sino un destino inevitable.

    Se llevó el reloj al pecho, apretándolo con fuerza.

    —Alicia no eligió caer… pero una vez abajo, tuvo que adaptarse. Tuvo que sobrevivir entre criaturas que no seguían ninguna lógica… ¿te suena familiar?

    Una sonrisa torcida apareció en su rostro.

    —Ese mundo… ese caos elegante… es lo más cercano a la verdad que muchos se atreven a admitir. No hay orden. No hay control. Solo… perspectivas.

    Se inclinó ligeramente hacia adelante, como si compartiera un secreto peligroso.

    —Y yo… bueno… supongo que me identifiqué con el Conejo. Siempre corriendo… siempre llegando tarde… siempre siendo el heraldo de algo que nadie entiende del todo.

    Se enderezó, su tono volviéndose más ligero, casi juguetón… pero con un trasfondo inquietante.

    —Además… ¿quién no querría perderse en un lugar donde lo imposible es rutina?
    El eco de unos pasos apresurados resonaba en el vacío, como si el tiempo mismo se estuviera rompiendo bajo cada pisada. El Conejo Blanco apareció de entre una distorsión tenue, ajustando sus guantes con una precisión casi obsesiva. Sus ojos, inquietos y brillantes, parecían ver más allá de lo evidente… como si siguiera algo que nadie más podía percibir. —Ah… llegas tarde. Siempre llegan tarde murmuró, sacando un reloj de bolsillo que no marcaba ninguna hora coherente —Pero no importa… nunca importa realmente. Dejó escapar una risa baja, antes de alzar la mirada. Su expresión cambió, tornándose más serena casi melancólica. —¿Sabes por qué me fascina tanto esa historia…? Alicia… ese mundo absurdo… ese descenso sin lógica. Giró ligeramente sobre sus talones, como si estuviera recordando algo lejano pero profundamente importante. —Porque no es fantasía… es un reflejo. Un espejo distorsionado de lo que somos. Un lugar donde las reglas no tienen sentido… donde la cordura es cuestionable… y donde caer no es un accidente, sino un destino inevitable. Se llevó el reloj al pecho, apretándolo con fuerza. —Alicia no eligió caer… pero una vez abajo, tuvo que adaptarse. Tuvo que sobrevivir entre criaturas que no seguían ninguna lógica… ¿te suena familiar? Una sonrisa torcida apareció en su rostro. —Ese mundo… ese caos elegante… es lo más cercano a la verdad que muchos se atreven a admitir. No hay orden. No hay control. Solo… perspectivas. Se inclinó ligeramente hacia adelante, como si compartiera un secreto peligroso. —Y yo… bueno… supongo que me identifiqué con el Conejo. Siempre corriendo… siempre llegando tarde… siempre siendo el heraldo de algo que nadie entiende del todo. Se enderezó, su tono volviéndose más ligero, casi juguetón… pero con un trasfondo inquietante. —Además… ¿quién no querría perderse en un lugar donde lo imposible es rutina?
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  • // Escena cerrada. Referente a https://ficrol.com/posts/364285 Enlace con contenido explícito //

    Kazuo acababa de llegar a su alcoba justo cuando los primeros rayos del sol comenzaban a abrirse paso en aquel nuevo amanecer sobre las tierras de Brattvåg.

    El día prometía ser largo; estaba más que seguro de que pronto sería llamado para un extenso interrogatorio, pues habían encontrado una de sus prendas allí donde la soberana del reino y él habían compartido un encuentro clandestino, tan prohibido como exquisito.

    Su piel aún ardía con el recuerdo de lo vivido junto a Elizabeth, además del rastro de quemaduras que se desvanecían con rapidez sobre su cuerpo. Nunca antes se había sentido tan pleno, tan satisfecho, tan deseado… tan vivo.

    Un calor profundo y un estremecimiento constante recorrían su ser cada vez que los recuerdos de aquella noche irrumpían en su mente, intensos, indómitos, sin pedir permiso, haciendo casi imposible apaciguar la excitación y el deseo que aún reclamaba su cuerpo.

    Aquello no era una simple atracción física; era algo primario, visceral… como si todo hubiese sido inevitable desde el principio.

    Entre todas sus habilidades, habría deseado poseer el don de detener el tiempo, de convertir aquella noche en un instante eterno solo para ambos.

    Sentado en su alcoba, sobre un banco de piedra en la esquina, sonreía con una satisfacción serena y, al mismo tiempo, casi peligrosa.

    —No pienso renunciar a ti… jamás… —se hizo aquella promesa a sí mismo.

    Un ser incapaz de mentir, atado por un mandato divino de sus propios dioses. Aquella era, por tanto, una promesa inquebrantable, incluso si ella decidía no volver a sentir o repetir lo ocurrido. Él sería capaz de conformarse con contemplarla desde la distancia.

    Pero las palabras de ella, aquella noche, habían sido claras: “Si te vas... te esperaré”.

    La soberana de cabellos carmesí se estaba convirtiendo en su obsesión… una tan intensa como difícil de saciar, dadas las circunstancias que envolvían a ambos.
    // Escena cerrada. Referente a ➡️ https://ficrol.com/posts/364285 ⚠️🔞Enlace con contenido explícito 🔞⚠️ // Kazuo acababa de llegar a su alcoba justo cuando los primeros rayos del sol comenzaban a abrirse paso en aquel nuevo amanecer sobre las tierras de Brattvåg. El día prometía ser largo; estaba más que seguro de que pronto sería llamado para un extenso interrogatorio, pues habían encontrado una de sus prendas allí donde la soberana del reino y él habían compartido un encuentro clandestino, tan prohibido como exquisito. Su piel aún ardía con el recuerdo de lo vivido junto a Elizabeth, además del rastro de quemaduras que se desvanecían con rapidez sobre su cuerpo. Nunca antes se había sentido tan pleno, tan satisfecho, tan deseado… tan vivo. Un calor profundo y un estremecimiento constante recorrían su ser cada vez que los recuerdos de aquella noche irrumpían en su mente, intensos, indómitos, sin pedir permiso, haciendo casi imposible apaciguar la excitación y el deseo que aún reclamaba su cuerpo. Aquello no era una simple atracción física; era algo primario, visceral… como si todo hubiese sido inevitable desde el principio. Entre todas sus habilidades, habría deseado poseer el don de detener el tiempo, de convertir aquella noche en un instante eterno solo para ambos. Sentado en su alcoba, sobre un banco de piedra en la esquina, sonreía con una satisfacción serena y, al mismo tiempo, casi peligrosa. —No pienso renunciar a ti… jamás… —se hizo aquella promesa a sí mismo. Un ser incapaz de mentir, atado por un mandato divino de sus propios dioses. Aquella era, por tanto, una promesa inquebrantable, incluso si ella decidía no volver a sentir o repetir lo ocurrido. Él sería capaz de conformarse con contemplarla desde la distancia. Pero las palabras de ella, aquella noche, habían sido claras: “Si te vas... te esperaré”. La soberana de cabellos carmesí se estaba convirtiendo en su obsesión… una tan intensa como difícil de saciar, dadas las circunstancias que envolvían a ambos.
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  • Bajo la luz dorada de un candelabro callado,
    reposa ella, con alas de sombra y destino sellado.
    Sus ojos violetas, dos abismos que arden,
    susurran promesas que el alma no guarde.
    Cuernos que enmarcan su esencia prohibida,
    belleza que tienta, peligrosa y herida.
    Sobre seda púrpura descansa su hechizo,
    como un suspiro eterno que el deseo hizo.
    No es ángel, ni demonio que el miedo nombre,
    es algo más hondo, más allá del hombre.
    Una reina en calma, de mirada lenta,
    que en cada latido… tu voluntad fragmenta.
    Y si te acercas, sin fe ni razón,
    sentirás su magia tocar tu interior.
    Pues Albedo no ama… domina y envuelve,
    y en su dulce abismo, nadie vuelve.
    Bajo la luz dorada de un candelabro callado, reposa ella, con alas de sombra y destino sellado. Sus ojos violetas, dos abismos que arden, susurran promesas que el alma no guarde. Cuernos que enmarcan su esencia prohibida, belleza que tienta, peligrosa y herida. Sobre seda púrpura descansa su hechizo, como un suspiro eterno que el deseo hizo. No es ángel, ni demonio que el miedo nombre, es algo más hondo, más allá del hombre. Una reina en calma, de mirada lenta, que en cada latido… tu voluntad fragmenta. Y si te acercas, sin fe ni razón, sentirás su magia tocar tu interior. Pues Albedo no ama… domina y envuelve, y en su dulce abismo, nadie vuelve.
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  • 𝐓𝐇𝐄 𝐃𝐄𝐕𝐈𝐋'𝐒 𝐊𝐀𝐑𝐌𝐀.
    Fandom Marvel
    Categoría Acción
    Los últimos meses habían sido toda una sorpresa, desde partes de la ciudad desapareciendo hasta una especie de caza furtiva de vigilantes... No es que el alcalde ayudara mucho, al fin y al cabo es quien más se benefició con todo esto.

    Desde la invasión alienígena del 2012 parecería que Nueva York quedó atrapada en el ojo de una tormenta que, cada cierto tiempo, se acuerda y regresa por más. Luego de que unos supuestos ❛ 𝐍𝐞𝐰 𝐀𝐯𝐞𝐧𝐠𝐞𝐫𝐬 ❜ aparecieran las cosas parecían ir mejor, o por lo menos con más calma, claro que esa ``calma´´ no era más que una trampa del impredecible pronóstico que se avecinaba, ya se lo imaginaba cuando Peter Parker se acercó una vez más para pedir su ayuda, aunque esta vez no era en un juicio, simplemente necesitaba sus palabras, estaba solo y además perdió su hogar, aquel invasor de nombre 𝐏𝐚𝐧𝐝𝐞𝐦𝐨𝐧𝐢𝐮𝐦 había destruido Queens por completo y SHIELD decidió poner la zona en cuarentena sin dar más información al público. Poco pudo hacer por el muchacho, una cosa llevó a la otra y terminó contándole que es el diablo de Hell's Kitchen, no pudo escoger mejor momento porque días después el alcalde Fisk aprobó una ley [ 𝘥𝘦 𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢 𝘥𝘶𝘥𝘰𝘴𝘢... ] que según sus palabras todo aquel que hiciera justicia por mano propia y con máscara seria considerado un criminal, nada nuevo... Sin embargo, tenía juguetes nuevos así como un nuevo disipulo que le otorgó dicha tecnología.


    𝗟𝗼𝘀 𝗖𝗲𝗻𝘁𝗶𝗻𝗲𝗹𝗮𝘀.

    Meses después de que se aprobara esa ley y se enseñara al público aquellos robots, cada Vigilante en la ciudad fue perseguido, y si eran capturados jamás se volvía a oír de ellos, por lo cual pelear no era la opción más sensata, no eran policías o agentes, esta vez eran 𝗺𝗮𝗾𝘂𝗶𝗻𝗮𝘀 de acero quienes los cazaban, así que las cosas en la ciudad habían cambiado y solo era el inicio, aquello era un simple proyecto a prueba, de funcionar bien se haría a escala mundial... y estaba funcionando.

    Debido a la cacería tuvo que alejarse de Karen, ella no era un vigilante por lo que estar cerca solo la pondría en peligro y si bien nunca aceptó, Matt tomó sus cosas y simplemente desapareció, era lo mejor. Tuvo que aliarse con otros como Spiderman o hasta Punisher, mantenerse informado a través de otros en su misma situación y por cosas del cruel destino, hacer las paces con 𝐁𝐮𝐥𝐥𝐬𝐞𝐲𝐞.
    Lo había perdonado luego de descubrir la verdad detrás de lo ocurrido con Foggy, pero en el fondo jamás dejó de resentirlo, cree en el perdón, por supuesto, solo que es difícil con alguien tan inestable mentalmente.

    Al final del día tuvieron que convivir, sus habilidades eran similares, una dupla así seria más difícil de atrapar, ahora debían vivir entre las sombras y no podrían hacerlo solos, ningún vigilante estaba por su cuenta y al diablo le había tocado compartir techo con Pointdexter, era el más indicado... Lo había decidido en la última junta con Jessica Jones, ya que con otros como Frank Castle la cosa no iba a terminar bien, se matarían entre ellos y ni hablar de dejarlo a solas con el jóven arácnido.

    𝘛𝘦𝘯𝘪𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘴𝘦𝘳 𝙀𝙇.

    Extrañamente luego de casi un mes conviviendo la cosa no iba tan mal, igual nunca entendería como es que Frank estaba tan a gusto en un bunker antibombas, le sienta fatal... aunque tenían electricidad, gas y agua, con el correr de los días consiguieron un par de cosas, como un viejo televisor, radios, provisiones y ropa, el trato era avisar si alguno saldría pero esa misma noche Matt se pasó por alto las reglas, tomó su traje rojo y salió a las calles sin decir palabra a Pointdexter, lo creía dormido.

    Tras varios saltos por los techos por fin vuelve a la calle, repleta de carteles con los muchos vigilantes buscados por las máquinas, aunque entre ellos había un par de personas desaparecidas, entre ellas el abogado Matt Murdock y el doctor Bruce Banner... A diario se pregunta que seria de él y porque no había rastro, no es un vigilante, solía ser un Vengador, pero ahora no tenía tiempo para eso, tenía que correr, llegó hasta un viejo edificio y se metió de un brinco por la única ventana sin tablas, era un sitio abandonado así que nadie lo vigila y pudo subir varios pisos sin preocuparse, por fin llegando al punto de interés y revisar unas cajas hasta sentir el metal de una placa con los nombres 𝐍𝐞𝐥𝐬𝐨𝐧, 𝐌𝐮𝐫𝐝𝐨𝐜𝐤, 𝐏𝐚𝐠𝐞 tallados que pudo leer con el tacto de sus dedos, sus labios se tambalean, por un segundo creyó que sonreiría, inclusive siente la humedad de sus ojos bajo aquel casco, recordando cuando eran los tres unidos contra el mundo y ahora... 𝙚𝙨𝙩𝙖𝙗𝙖 𝙨𝙤𝙡𝙤.

    Abrazó la placa y se tumbó al suelo, había un Centinela volando a un par de calles, no entendía porque estaba tan cerca si juraba no haber dejado rastro alguno, entonces se incorpora y suspira negando con la cabeza, ya lo escuchó... Lo olió... También pensó en si arriesgarlo todo por darle un golpe ahí mismo.

    ──── No te quiero aquí ────. Dice entre labios como en un susurro, dejando la placa en uno de los escritorios de lo que alguna vez fue el bufete de abogados, apenas se gira hacia el ex-agente que seguramente nunca se durmió.

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    Los últimos meses habían sido toda una sorpresa, desde partes de la ciudad desapareciendo hasta una especie de caza furtiva de vigilantes... No es que el alcalde ayudara mucho, al fin y al cabo es quien más se benefició con todo esto. Desde la invasión alienígena del 2012 parecería que Nueva York quedó atrapada en el ojo de una tormenta que, cada cierto tiempo, se acuerda y regresa por más. Luego de que unos supuestos ❛ 𝐍𝐞𝐰 𝐀𝐯𝐞𝐧𝐠𝐞𝐫𝐬 ❜ aparecieran las cosas parecían ir mejor, o por lo menos con más calma, claro que esa ``calma´´ no era más que una trampa del impredecible pronóstico que se avecinaba, ya se lo imaginaba cuando Peter Parker se acercó una vez más para pedir su ayuda, aunque esta vez no era en un juicio, simplemente necesitaba sus palabras, estaba solo y además perdió su hogar, aquel invasor de nombre 𝐏𝐚𝐧𝐝𝐞𝐦𝐨𝐧𝐢𝐮𝐦 había destruido Queens por completo y SHIELD decidió poner la zona en cuarentena sin dar más información al público. Poco pudo hacer por el muchacho, una cosa llevó a la otra y terminó contándole que es el diablo de Hell's Kitchen, no pudo escoger mejor momento porque días después el alcalde Fisk aprobó una ley [ 𝘥𝘦 𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢 𝘥𝘶𝘥𝘰𝘴𝘢... ] que según sus palabras todo aquel que hiciera justicia por mano propia y con máscara seria considerado un criminal, nada nuevo... Sin embargo, tenía juguetes nuevos así como un nuevo disipulo que le otorgó dicha tecnología. 𝗟𝗼𝘀 𝗖𝗲𝗻𝘁𝗶𝗻𝗲𝗹𝗮𝘀. Meses después de que se aprobara esa ley y se enseñara al público aquellos robots, cada Vigilante en la ciudad fue perseguido, y si eran capturados jamás se volvía a oír de ellos, por lo cual pelear no era la opción más sensata, no eran policías o agentes, esta vez eran 𝗺𝗮𝗾𝘂𝗶𝗻𝗮𝘀 de acero quienes los cazaban, así que las cosas en la ciudad habían cambiado y solo era el inicio, aquello era un simple proyecto a prueba, de funcionar bien se haría a escala mundial... y estaba funcionando. Debido a la cacería tuvo que alejarse de Karen, ella no era un vigilante por lo que estar cerca solo la pondría en peligro y si bien nunca aceptó, Matt tomó sus cosas y simplemente desapareció, era lo mejor. Tuvo que aliarse con otros como Spiderman o hasta Punisher, mantenerse informado a través de otros en su misma situación y por cosas del cruel destino, hacer las paces con 𝐁𝐮𝐥𝐥𝐬𝐞𝐲𝐞. Lo había perdonado luego de descubrir la verdad detrás de lo ocurrido con Foggy, pero en el fondo jamás dejó de resentirlo, cree en el perdón, por supuesto, solo que es difícil con alguien tan inestable mentalmente. Al final del día tuvieron que convivir, sus habilidades eran similares, una dupla así seria más difícil de atrapar, ahora debían vivir entre las sombras y no podrían hacerlo solos, ningún vigilante estaba por su cuenta y al diablo le había tocado compartir techo con Pointdexter, era el más indicado... Lo había decidido en la última junta con Jessica Jones, ya que con otros como Frank Castle la cosa no iba a terminar bien, se matarían entre ellos y ni hablar de dejarlo a solas con el jóven arácnido. 𝘛𝘦𝘯𝘪𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘴𝘦𝘳 𝙀𝙇. Extrañamente luego de casi un mes conviviendo la cosa no iba tan mal, igual nunca entendería como es que Frank estaba tan a gusto en un bunker antibombas, le sienta fatal... aunque tenían electricidad, gas y agua, con el correr de los días consiguieron un par de cosas, como un viejo televisor, radios, provisiones y ropa, el trato era avisar si alguno saldría pero esa misma noche Matt se pasó por alto las reglas, tomó su traje rojo y salió a las calles sin decir palabra a Pointdexter, lo creía dormido. Tras varios saltos por los techos por fin vuelve a la calle, repleta de carteles con los muchos vigilantes buscados por las máquinas, aunque entre ellos había un par de personas desaparecidas, entre ellas el abogado Matt Murdock y el doctor Bruce Banner... A diario se pregunta que seria de él y porque no había rastro, no es un vigilante, solía ser un Vengador, pero ahora no tenía tiempo para eso, tenía que correr, llegó hasta un viejo edificio y se metió de un brinco por la única ventana sin tablas, era un sitio abandonado así que nadie lo vigila y pudo subir varios pisos sin preocuparse, por fin llegando al punto de interés y revisar unas cajas hasta sentir el metal de una placa con los nombres 𝐍𝐞𝐥𝐬𝐨𝐧, 𝐌𝐮𝐫𝐝𝐨𝐜𝐤, 𝐏𝐚𝐠𝐞 tallados que pudo leer con el tacto de sus dedos, sus labios se tambalean, por un segundo creyó que sonreiría, inclusive siente la humedad de sus ojos bajo aquel casco, recordando cuando eran los tres unidos contra el mundo y ahora... 𝙚𝙨𝙩𝙖𝙗𝙖 𝙨𝙤𝙡𝙤. Abrazó la placa y se tumbó al suelo, había un Centinela volando a un par de calles, no entendía porque estaba tan cerca si juraba no haber dejado rastro alguno, entonces se incorpora y suspira negando con la cabeza, ya lo escuchó... Lo olió... También pensó en si arriesgarlo todo por darle un golpe ahí mismo. ──── No te quiero aquí ────. Dice entre labios como en un susurro, dejando la placa en uno de los escritorios de lo que alguna vez fue el bufete de abogados, apenas se gira hacia el ex-agente que seguramente nunca se durmió. [P0INDEXTER]
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  • El vapor del té ascendía en finas espirales, desdibujándose en el aire como pensamientos que se niegan a tomar forma. Sentado con una elegancia casi antinatural, el Conejo Blanco sostenía la taza entre sus dedos enguantados, inclinándola apenas antes de dar un sorbo lento y medido.
    El mundo a su alrededor parecía irrelevante… distante.
    Sus ojos, ocultos tras aquella máscara inmutable, no observaban realmente la habitación. Miraban más allá. Siempre más allá.
    —Curioso…

    murmuró con una voz suave, apenas un hilo que rompía el silencio

    — Cómo incluso en la calma… el eco del caos persiste.

    Dejó la taza sobre el platillo con un leve clic, perfectamente alineada, como si incluso ese gesto formara parte de algún orden invisible que solo él comprendía.
    Sus pensamientos divagaban fragmentos de poder, ambición, recuerdos que no eran del todo suyos. La sensación de algo incompleto se enroscaba en su mente, insistente, como una melodía que no logra resolverse.
    Una risa baja escapó de sus labios.

    —Y, sin embargo… aquí estoy.

    Apoyó el mentón sobre su mano, ladeando ligeramente la cabeza

    -Jugando a la serenidad… como si el destino fuese algo que pudiera ignorarse con una simple taza de té.

    El silencio volvió a envolverlo.
    Pero no era paz.
    Nunca lo era.
    El vapor del té ascendía en finas espirales, desdibujándose en el aire como pensamientos que se niegan a tomar forma. Sentado con una elegancia casi antinatural, el Conejo Blanco sostenía la taza entre sus dedos enguantados, inclinándola apenas antes de dar un sorbo lento y medido. El mundo a su alrededor parecía irrelevante… distante. Sus ojos, ocultos tras aquella máscara inmutable, no observaban realmente la habitación. Miraban más allá. Siempre más allá. —Curioso… murmuró con una voz suave, apenas un hilo que rompía el silencio — Cómo incluso en la calma… el eco del caos persiste. Dejó la taza sobre el platillo con un leve clic, perfectamente alineada, como si incluso ese gesto formara parte de algún orden invisible que solo él comprendía. Sus pensamientos divagaban fragmentos de poder, ambición, recuerdos que no eran del todo suyos. La sensación de algo incompleto se enroscaba en su mente, insistente, como una melodía que no logra resolverse. Una risa baja escapó de sus labios. —Y, sin embargo… aquí estoy. Apoyó el mentón sobre su mano, ladeando ligeramente la cabeza -Jugando a la serenidad… como si el destino fuese algo que pudiera ignorarse con una simple taza de té. El silencio volvió a envolverlo. Pero no era paz. Nunca lo era.
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  • No eres ninguna clase de Eterno para decidir sobre el destino de otros.
    No eres ninguna clase de Eterno para decidir sobre el destino de otros.
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  • Loki despertó con el corazón agitado, el eco de una visión que no lograba comprender aún latía en su mente. Se vio a sí misma devorando el mundo como si fuera algo tan simple como una fruta, sintiendo un poder abrumador… y al mismo tiempo, un vacío aterrador. En esa imagen, su propia familia la perseguía, decidida a detenerla, a acabar con aquello en lo que se había convertido. Y sin embargo, entre todos, solo Jason Jaegerjaquez Ishtar permanecía a su lado, firme, inquebrantable, como un caballero que protege a su doncella, como si sus pecados no significaran nada para él, aun esta doncella haría lo que fuera para que nadie lo lastimara. Aquello era lo que más la perturbaba… y lo que más la sostenía. Loki no entendía si era un sueño, una advertencia o un destino inevitable, pero algo dentro de ella se negaba a aceptarlo. Si ese futuro llegaba a existir, haría lo que fuera necesario para cambiarlo… incluso si eso significaba enfrentarse a todos, incluso a sí misma, con tal de proteger a la única persona que decidió no abandonarla.
    Loki despertó con el corazón agitado, el eco de una visión que no lograba comprender aún latía en su mente. Se vio a sí misma devorando el mundo como si fuera algo tan simple como una fruta, sintiendo un poder abrumador… y al mismo tiempo, un vacío aterrador. En esa imagen, su propia familia la perseguía, decidida a detenerla, a acabar con aquello en lo que se había convertido. Y sin embargo, entre todos, solo [Jason07] permanecía a su lado, firme, inquebrantable, como un caballero que protege a su doncella, como si sus pecados no significaran nada para él, aun esta doncella haría lo que fuera para que nadie lo lastimara. Aquello era lo que más la perturbaba… y lo que más la sostenía. Loki no entendía si era un sueño, una advertencia o un destino inevitable, pero algo dentro de ella se negaba a aceptarlo. Si ese futuro llegaba a existir, haría lo que fuera necesario para cambiarlo… incluso si eso significaba enfrentarse a todos, incluso a sí misma, con tal de proteger a la única persona que decidió no abandonarla.
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  • Buenos días mis distinguidos ausentes de la lógica, con residencia permanente en el disparate,
    Embajadores del absurdo, acreditado sin revisión previa, Prófugos del la razón, Caballeros de ideas errantes, sin destino ni mapa, Curadores oficiales de conclusiones cuestionables, Arquitectos del desconcierto, con obras en constante construcción, Viajeros incansables… pero siempre lejos del sentido común. Buen día y buena comida.

    Con cariño y amor Elohim Roselicht
    Buenos días mis distinguidos ausentes de la lógica, con residencia permanente en el disparate, Embajadores del absurdo, acreditado sin revisión previa, Prófugos del la razón, Caballeros de ideas errantes, sin destino ni mapa, Curadores oficiales de conclusiones cuestionables, Arquitectos del desconcierto, con obras en constante construcción, Viajeros incansables… pero siempre lejos del sentido común. Buen día y buena comida. Con cariño y amor Elohim Roselicht ❣️
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    // Aviso que seguiré haciendo limpieza de cuentas. Yo envío solicitud de amistad cuando me interesa crear una trama con ese personaje. Cuando me llegan solicitudes de amistad las acepto creyendo que esa persona desea crear trama, pero nunca llega mensaje para ponernos de acuerdo si es lo que interesa realmente. Si es por qué quieren ver lo que escribo pueden simplemente darle a seguir y ahí les saldrá lo que escribo y mis escenas.

    También la mayoría de mis escenas están abiertas a que las personas puedan entrar a rolear a no ser que especialmente especifique al principio o a pié del texto que es una escena cerrada.

    No es con mala onda, en serio 🥹. Es solo que me gustaría no saturar mi perfil con personajes con los que parece que no se van a crear trama.

    Mi personaje se adapta muy bien a épocas y lugares sin perder su hilo narrativo principal, por qué puede viajar entre épocas y lugares a través del bosque. Al igual que as pueden encontrar con él en zonas de bosque o llegando a su templo por qué así lo quiso el destino.

    Así que eso. Si ven que de pronto no están en mi perfil y leen esto es sin intención de ofender. Y si después de eso están interesados en trama nos volvemos a agregar sin problemas.

    Gracias por leer hasta aquí 🫰//
    // Aviso que seguiré haciendo limpieza de cuentas. Yo envío solicitud de amistad cuando me interesa crear una trama con ese personaje. Cuando me llegan solicitudes de amistad las acepto creyendo que esa persona desea crear trama, pero nunca llega mensaje para ponernos de acuerdo si es lo que interesa realmente. Si es por qué quieren ver lo que escribo pueden simplemente darle a seguir y ahí les saldrá lo que escribo y mis escenas. También la mayoría de mis escenas están abiertas a que las personas puedan entrar a rolear a no ser que especialmente especifique al principio o a pié del texto que es una escena cerrada. No es con mala onda, en serio 🥹🙏. Es solo que me gustaría no saturar mi perfil con personajes con los que parece que no se van a crear trama. Mi personaje se adapta muy bien a épocas y lugares sin perder su hilo narrativo principal, por qué puede viajar entre épocas y lugares a través del bosque. Al igual que as pueden encontrar con él en zonas de bosque o llegando a su templo por qué así lo quiso el destino. Así que eso. Si ven que de pronto no están en mi perfil y leen esto es sin intención de ofender. Y si después de eso están interesados en trama nos volvemos a agregar sin problemas. Gracias por leer hasta aquí 🫰//
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