• 𝖀𝖓... ¿𝖗𝖔𝖘𝖙𝖗𝖔 𝖋𝖆𝖒𝖎𝖑𝖎𝖆𝖗?
    Categoría Original
    𝓡𝓸𝓵𝓮𝓹𝓵𝓪𝔂 𝔀𝓲𝓽𝓱: Eʀɪɴ



    𝕻𝖊𝖘𝖙𝖊 𝕭𝖚𝖇ó𝖓𝖎𝖈𝖆 𝖞 𝖇𝖗𝖔𝖙𝖊 𝖉𝖊 𝖛𝖎𝖗𝖚𝖊𝖑𝖆. 𝕮𝖎𝖗𝖈𝖆. 𝟏𝟓𝟗𝟑

    El miedo y la desesperación recorrían cada rincón del país. Las ciudades más grandes notaban en demasía cómo las vidas eran arrasadas por la enfermedad y la imposibilidad de ayudar a cada víctima, sin importar las medidas y cuarentenas que se tomaran. La viruela era lo peor, sin embargo, porque sin importar la casta llegaba a cualquier hogar.

    Fue así con los Lancaster. Quien la padeció terriblemente fue una joven llamada Erin. Por supuesto, los padres de esta hicieron todo lo posible para que se mejorara, pagando por los tratamientos más caros y los mejores doctores que pudieran encontrar. No parecía dar demasiados resultados y el pánico comenzaba a apoderarse del hogar. Pero entonces escucharon sobre otro médico en la ciudad. Uno extraño, de quien muchas malas lenguas decían que la muerte lo seguía allí donde fuera; otras aseguraban que hacía milagros si pagaban bien y le daban las libertades necesarias.

    Loimos fue convocado una noche. Su presencia provocó más inquietud que consuelo mientras se presentaba ante los nobles. Era muy educado, a pesar de que la máscara y el atuendo de cuero negro no transmitían precisamente tranquilidad.

    Llegó a los aposentos de la joven ya postrada en cama y no perdió tiempo en revisarla. Casi no hizo preguntas, solo cuando era estrictamente necesario; el resto lo averiguó a base de observación y pruebas, muchas de ellas realizándolas en privado. La viruela era un problema para el que aún no encontraba una respuesta clara, pero cada paciente lo acercaba un poco más a ella. Por desgracia, sin importar todo lo que hizo e intentó(sin dañar a la joven, pues los padres fueron muy estrictos respecto a su integridad), no encontró solución alguna. Muy a su propia frustración, luego de meses, tuvo que aceptar que no podría ayudarla. Necesitaba otro tipo de pacientes para examinarlos mejor.

    Su presencia desapareció de aquella vivienda como si solo se hubiese tratado de una ilusión, un fantasma y nada más. Incluso dejó de verse en la ciudad. Algunos pensaron que solo había sido un sueño febril colectivo.


    𝕷𝖆𝖘 𝖊𝖓𝖋𝖊𝖗𝖒𝖊𝖉𝖆𝖉𝖊𝖘 𝖈𝖔𝖓𝖙𝖎𝖓𝖚𝖆𝖗𝖔𝖓. 𝕮𝖎𝖗𝖈𝖆. 𝟏𝟕𝟒𝟖

    El tiempo avanzó con relativa rapidez. Las ciudades se veían más refinadas, más elegantes; se levantaron academias prestigiosas y la medicina avanzó, dando paso también a nuevos instrumentos. Los médicos se modernizaron un poco más. Loimos no había cambiado demasiado salvo por algunas prendas. Pero la máscara de pico, el sombrero, los guantes de cuero y el bastón seguían allí. Además, su cuerpo permanecía bien cubierto, como si aún intentara alejar toda peste de sí mismo a pesar de haber estado rodeado de ella durante tantos siglos.

    Las personas caminaban por las calles como si la ciudad no estuviera marcada por enfermedades y guerras. Querían olvidar. Había más control, pero todavía no existían soluciones definitivas. El doctor no creía que fuese momento para relajarse tanto.

    Sus pasos eran tranquilos, escuchándose en ocasiones el golpeteo de su bastón contra el suelo, pero todo se detuvo cuando se paró frente a una plaza. Ladeó apenas la cabeza y luego giró la mirada hacia la izquierda. Creyó haber visto algo que captó su atención. Alguien, más bien.

    Al principio pensó que era coincidencia, pero entonces observó mejor a aquella joven mujer.
    El recuerdo llegó de inmediato, aunque las diferencias eran claras. Ya no había dolor en el rostro, no se veía la fiebre reflejada en cada facción ni el debilitamiento evidente, tampoco la muerte acechando a su lado. Se veía sana. Apenas pálida, quizá. Con fuerza... e igual a la última vez que la vio. Curioso. Demasiado curioso.

    Continuó avanzando, ahora con una nueva dirección, directamente hacia la mujer. Todavía sin prisa; tampoco deseaba arruinarle el paseo o aquello que estuviese haciendo. La analizó un poco más antes de acercarse lo suficiente para que pudiera escucharlo.

    —Lady Lancaster —la voz estaba amortiguada por la máscara, aunque eso no impidió que se notara aquel tono tranquilo de siempre—. Vaya sorpresa encontrarla por aquí.

    Fue evidente que aquellas palabras solo intentaban evitar mencionar directamente el verdadero interés que despertaba en él verla todavía con vida, cuando había observado cómo esta abandonaba lentamente su cuerpo siglo y tanto atrás.

    —Admito que habría esperado encontrar sus huesos bajo tierra antes que verla paseando... o comprobar que los años no han pasado por usted ni un poco.
    𝓡𝓸𝓵𝓮𝓹𝓵𝓪𝔂 𝔀𝓲𝓽𝓱: [Black.Rose] 𝕻𝖊𝖘𝖙𝖊 𝕭𝖚𝖇ó𝖓𝖎𝖈𝖆 𝖞 𝖇𝖗𝖔𝖙𝖊 𝖉𝖊 𝖛𝖎𝖗𝖚𝖊𝖑𝖆. 𝕮𝖎𝖗𝖈𝖆. 𝟏𝟓𝟗𝟑 El miedo y la desesperación recorrían cada rincón del país. Las ciudades más grandes notaban en demasía cómo las vidas eran arrasadas por la enfermedad y la imposibilidad de ayudar a cada víctima, sin importar las medidas y cuarentenas que se tomaran. La viruela era lo peor, sin embargo, porque sin importar la casta llegaba a cualquier hogar. Fue así con los Lancaster. Quien la padeció terriblemente fue una joven llamada Erin. Por supuesto, los padres de esta hicieron todo lo posible para que se mejorara, pagando por los tratamientos más caros y los mejores doctores que pudieran encontrar. No parecía dar demasiados resultados y el pánico comenzaba a apoderarse del hogar. Pero entonces escucharon sobre otro médico en la ciudad. Uno extraño, de quien muchas malas lenguas decían que la muerte lo seguía allí donde fuera; otras aseguraban que hacía milagros si pagaban bien y le daban las libertades necesarias. Loimos fue convocado una noche. Su presencia provocó más inquietud que consuelo mientras se presentaba ante los nobles. Era muy educado, a pesar de que la máscara y el atuendo de cuero negro no transmitían precisamente tranquilidad. Llegó a los aposentos de la joven ya postrada en cama y no perdió tiempo en revisarla. Casi no hizo preguntas, solo cuando era estrictamente necesario; el resto lo averiguó a base de observación y pruebas, muchas de ellas realizándolas en privado. La viruela era un problema para el que aún no encontraba una respuesta clara, pero cada paciente lo acercaba un poco más a ella. Por desgracia, sin importar todo lo que hizo e intentó(sin dañar a la joven, pues los padres fueron muy estrictos respecto a su integridad), no encontró solución alguna. Muy a su propia frustración, luego de meses, tuvo que aceptar que no podría ayudarla. Necesitaba otro tipo de pacientes para examinarlos mejor. Su presencia desapareció de aquella vivienda como si solo se hubiese tratado de una ilusión, un fantasma y nada más. Incluso dejó de verse en la ciudad. Algunos pensaron que solo había sido un sueño febril colectivo. 𝕷𝖆𝖘 𝖊𝖓𝖋𝖊𝖗𝖒𝖊𝖉𝖆𝖉𝖊𝖘 𝖈𝖔𝖓𝖙𝖎𝖓𝖚𝖆𝖗𝖔𝖓. 𝕮𝖎𝖗𝖈𝖆. 𝟏𝟕𝟒𝟖 El tiempo avanzó con relativa rapidez. Las ciudades se veían más refinadas, más elegantes; se levantaron academias prestigiosas y la medicina avanzó, dando paso también a nuevos instrumentos. Los médicos se modernizaron un poco más. Loimos no había cambiado demasiado salvo por algunas prendas. Pero la máscara de pico, el sombrero, los guantes de cuero y el bastón seguían allí. Además, su cuerpo permanecía bien cubierto, como si aún intentara alejar toda peste de sí mismo a pesar de haber estado rodeado de ella durante tantos siglos. Las personas caminaban por las calles como si la ciudad no estuviera marcada por enfermedades y guerras. Querían olvidar. Había más control, pero todavía no existían soluciones definitivas. El doctor no creía que fuese momento para relajarse tanto. Sus pasos eran tranquilos, escuchándose en ocasiones el golpeteo de su bastón contra el suelo, pero todo se detuvo cuando se paró frente a una plaza. Ladeó apenas la cabeza y luego giró la mirada hacia la izquierda. Creyó haber visto algo que captó su atención. Alguien, más bien. Al principio pensó que era coincidencia, pero entonces observó mejor a aquella joven mujer. El recuerdo llegó de inmediato, aunque las diferencias eran claras. Ya no había dolor en el rostro, no se veía la fiebre reflejada en cada facción ni el debilitamiento evidente, tampoco la muerte acechando a su lado. Se veía sana. Apenas pálida, quizá. Con fuerza... e igual a la última vez que la vio. Curioso. Demasiado curioso. Continuó avanzando, ahora con una nueva dirección, directamente hacia la mujer. Todavía sin prisa; tampoco deseaba arruinarle el paseo o aquello que estuviese haciendo. La analizó un poco más antes de acercarse lo suficiente para que pudiera escucharlo. —Lady Lancaster —la voz estaba amortiguada por la máscara, aunque eso no impidió que se notara aquel tono tranquilo de siempre—. Vaya sorpresa encontrarla por aquí. Fue evidente que aquellas palabras solo intentaban evitar mencionar directamente el verdadero interés que despertaba en él verla todavía con vida, cuando había observado cómo esta abandonaba lentamente su cuerpo siglo y tanto atrás. —Admito que habría esperado encontrar sus huesos bajo tierra antes que verla paseando... o comprobar que los años no han pasado por usted ni un poco.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    0 turnos 0 maullidos
  • El mensaje de Shacya le había servido más de lo que probablemente su hermana imaginaba.

    Shacya Naeko
    : Me tocó con Yess esta vez. Zona norte.

    La peliblanca recorrió varias calles a paso rápido mientras más criaturas seguían apareciendo, la grieta empeoraba las cosas y como si eso no bastara, acababan de recibir noticias que hacían que todo aquello pareciera un problema secundario.

    Cuando finalmente los localizó, soltó un suspiro de alivio. — ¡Chicos! —Su voz llegó antes que ella mientras acortaba distancia entre algunos escombros. — Necesito que me escuchen porque no tenemos mucho tiempo —Sus ojos pasaron brevemente por su hermana, comprobando que estuviera bien, antes de centrarse principalmente en Yessen Azumeth . — Acabamos de salir de una situación bastante complicada con una criatura capaz de hacerse pasar por… bueno, una escuela entera. Honestamente es largo de contar, eso no es lo importante aquí.

    Soltó un pequeño suspiro y puso sus manos sobre su propia cintura.

    —Recibimos un mensaje desde Nwitta. O… parte de uno al menos —Dijo directa. — Creemos que Nicole, Kazuha, Kieran y Kyrie fueron capturados, debemos ir hasta allí. Pero no podemos mover a todo el mundo, la ciudad sigue necesitando defensas aquí. Estamos armando un grupo reducido y… Yess, queremos que vengas con nosotros.

    Después dirigió una mirada rápida a su hermana, tomándola de los hombros. — Shas… habíamos pensado que puedes ayudar a mantener esto en pie mientras algunos cruzamos a Nwitta. Estarán aquí también Kei y Mash, creo que podrías ser un buen apoyo para él, ahora que está… algo nervioso. ¿Te parece bien?
    El mensaje de Shacya le había servido más de lo que probablemente su hermana imaginaba. [fire_magenta_owl_544] 💬: Me tocó con Yess esta vez. Zona norte. La peliblanca recorrió varias calles a paso rápido mientras más criaturas seguían apareciendo, la grieta empeoraba las cosas y como si eso no bastara, acababan de recibir noticias que hacían que todo aquello pareciera un problema secundario. Cuando finalmente los localizó, soltó un suspiro de alivio. — ¡Chicos! —Su voz llegó antes que ella mientras acortaba distancia entre algunos escombros. — Necesito que me escuchen porque no tenemos mucho tiempo —Sus ojos pasaron brevemente por su hermana, comprobando que estuviera bien, antes de centrarse principalmente en [fire_salmon_mule_280] . — Acabamos de salir de una situación bastante complicada con una criatura capaz de hacerse pasar por… bueno, una escuela entera. Honestamente es largo de contar, eso no es lo importante aquí. Soltó un pequeño suspiro y puso sus manos sobre su propia cintura. —Recibimos un mensaje desde Nwitta. O… parte de uno al menos —Dijo directa. — Creemos que Nicole, Kazuha, Kieran y Kyrie fueron capturados, debemos ir hasta allí. Pero no podemos mover a todo el mundo, la ciudad sigue necesitando defensas aquí. Estamos armando un grupo reducido y… Yess, queremos que vengas con nosotros. Después dirigió una mirada rápida a su hermana, tomándola de los hombros. — Shas… habíamos pensado que puedes ayudar a mantener esto en pie mientras algunos cruzamos a Nwitta. Estarán aquí también Kei y Mash, creo que podrías ser un buen apoyo para él, ahora que está… algo nervioso. ¿Te parece bien?
    Me shockea
    Me encocora
    6
    4 turnos 0 maullidos
  • (...) Con afán de ponerse un poco más cómodos, decidieron salir del dormitorio de Elijah y trasladaron la reunión a los sillones del patio, allí donde habían hecho el hechizo para invocar a la propia Eva.

    KLAUS MIKAELSON , Hope Mikaelson y 𝕮𝖆𝖗𝖔𝖑𝖎𝖓𝖊 𝕱𝖔𝖗𝖇𝖊𝖘 estaban sentados en el mismo sofá. Hayley Marshall y Elijah Mikaelson permanecían de pie detrás de este sofá, atentos a la conversación que se llevaba a cabo en el Atrio. Por su lado, Keelan Malraux ocupaba uno de los sillones individuales y Freya estaba sentada sobre el brazo de este, con la mano de su marido apoyada en su cadera. 𝑬𝒗𝒂 tenia su propio sillón, delante de todos ellos.

    Freya palmeó sus propias manos un momento de forma pensativa y apenas audible, una forme de intentar poner en orden sus pensamientos.

    -Sabemos que lo que te pedimos es complicado. Pero al hacer el hechizo para invocarte buscábamos a una bruja poderosa y antigua, tanto como Morgana -se mordió el labio sopesando un momento sus siguientes palabras- Perdona por hacerme ideas preconcebidas -extendió una mano hacia ella pidiendo así también una disculpa- Pero algo me dice que puedes ayudarnos con esto… Y que sabes más de Morgana que nosotros mismos, ¿me equivoco? (...)
    (...) Con afán de ponerse un poco más cómodos, decidieron salir del dormitorio de Elijah y trasladaron la reunión a los sillones del patio, allí donde habían hecho el hechizo para invocar a la propia Eva. [thebigbadwolf] , [thetribrid] y [BarbieBxtch] estaban sentados en el mismo sofá. [LittleWxlfie] y [Nbl3Stag] permanecían de pie detrás de este sofá, atentos a la conversación que se llevaba a cabo en el Atrio. Por su lado, [las7malraux] ocupaba uno de los sillones individuales y Freya estaba sentada sobre el brazo de este, con la mano de su marido apoyada en su cadera. [JUST.EVA] tenia su propio sillón, delante de todos ellos. Freya palmeó sus propias manos un momento de forma pensativa y apenas audible, una forme de intentar poner en orden sus pensamientos. -Sabemos que lo que te pedimos es complicado. Pero al hacer el hechizo para invocarte buscábamos a una bruja poderosa y antigua, tanto como Morgana -se mordió el labio sopesando un momento sus siguientes palabras- Perdona por hacerme ideas preconcebidas -extendió una mano hacia ella pidiendo así también una disculpa- Pero algo me dice que puedes ayudarnos con esto… Y que sabes más de Morgana que nosotros mismos, ¿me equivoco? (...)
    Me encocora
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • [después de la reunión en la noche anterior Keinshi hizo llamadas a sus contactos para recibir ayuda en la misión de infiltrarse a un laboratorio secreto del gobierno, le otorgaron no solo el disfraz sino que también le consiguieron una tarjeta de acceso a toda sala dentro de las instalaciones]

    •este se encontraba paseando por los pasillos del nivel 7 que era un área restringida, varios científicos pasaban por ahí y lo saludaban al creer que era un miembro mas del personal•

    (Ya estoy cerca si la información no es una farsa entonces debo doblar en la siguiente esquina hacia la izquierda y entonces encontraré una puerta, la clave es 4819)

    •cuando Keinshi doblo la esquina la información recibida no le mintió pues ahí estaba aquella puerta de máxima seguridad donde al colocar el código se le permitió entrar a una sala donde había una vitrina blindada con un estuche de anillo en el interior•

    ¿Esto es un sueño? De verdad está aquí.. ¡Por fin lo encontré! (Pase 4 años buscándolo sin éxito pero valió la pena ahora que llegue aquí)

    •keinshi cubriría los nudillos de su puño con escamas para arrojar un golpe a la vitrina que destrozo el cristal, ver que no se activo ninguna alarma le pareció extraño pero lo ignoro y abrió el estuche pero al ver el interior vacío quedó sorprendido•

    El arma no está.. que demonios sucedió aquí ¿¡Porque no está!? ¿¡Quien la tiene!?

    Guardia: de acuerdo caballero lo quiero con las manos en alto y no haga movimientos raros.

    (Alguien tiene el arma en su poder pero.. ¿Quien? No puedo dejar que caiga en las manos equivocadas..)

    •el guardia entro a la sala y se acercó a Keinshi lentamente pero antes de poder atraparlo aquel se movió a una gran velocidad para terminar delante del guardia y encajarle una patada al estómago que lo haría salir disparado hacia fuera de la habitación donde estaban•

    Supongo que todo esto cambia de infiltración a huida.. tendré que reunirme con esos tontos para hablar de esto..

    [Después de media hora Keinshi lograría escapar del laboratorio y se alejo lo suficiente hasta ya no ser visto por las autoridades]
    [después de la reunión en la noche anterior Keinshi hizo llamadas a sus contactos para recibir ayuda en la misión de infiltrarse a un laboratorio secreto del gobierno, le otorgaron no solo el disfraz sino que también le consiguieron una tarjeta de acceso a toda sala dentro de las instalaciones] •este se encontraba paseando por los pasillos del nivel 7 que era un área restringida, varios científicos pasaban por ahí y lo saludaban al creer que era un miembro mas del personal• (Ya estoy cerca si la información no es una farsa entonces debo doblar en la siguiente esquina hacia la izquierda y entonces encontraré una puerta, la clave es 4819) •cuando Keinshi doblo la esquina la información recibida no le mintió pues ahí estaba aquella puerta de máxima seguridad donde al colocar el código se le permitió entrar a una sala donde había una vitrina blindada con un estuche de anillo en el interior• ¿Esto es un sueño? De verdad está aquí.. ¡Por fin lo encontré! (Pase 4 años buscándolo sin éxito pero valió la pena ahora que llegue aquí) •keinshi cubriría los nudillos de su puño con escamas para arrojar un golpe a la vitrina que destrozo el cristal, ver que no se activo ninguna alarma le pareció extraño pero lo ignoro y abrió el estuche pero al ver el interior vacío quedó sorprendido• El arma no está.. que demonios sucedió aquí ¿¡Porque no está!? ¿¡Quien la tiene!? Guardia: de acuerdo caballero lo quiero con las manos en alto y no haga movimientos raros. (Alguien tiene el arma en su poder pero.. ¿Quien? No puedo dejar que caiga en las manos equivocadas..) •el guardia entro a la sala y se acercó a Keinshi lentamente pero antes de poder atraparlo aquel se movió a una gran velocidad para terminar delante del guardia y encajarle una patada al estómago que lo haría salir disparado hacia fuera de la habitación donde estaban• Supongo que todo esto cambia de infiltración a huida.. tendré que reunirme con esos tontos para hablar de esto.. [Después de media hora Keinshi lograría escapar del laboratorio y se alejo lo suficiente hasta ya no ser visto por las autoridades]
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Envíen ayuda. Tifa... Alguien. Por favor. —Se ahoga en flores—.
    Envíen ayuda. Tifa... Alguien. Por favor. —Se ahoga en flores—.
    Me enjaja
    Me encocora
    3
    2 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Que que hacen las dos mientras no estoy? Pues tal vez esto…

    Fenrir Queen probablemente pase gran parte del tiempo en calma. A veces estaría leyendo en algún rincón de la academia Absalon, ayudando a algún estudiante perdido con una sonrisa tímida o acompañando a Yrus mientras este duerme enroscado sobre sus piernas. Cuando está sola, seguramente mira el cielo y piensa en todas las personas que quiere proteger, preguntándose si realmente será capaz de estar a la altura de las expectativas que los demás tienen de ella.

    “Espero que todos estén bien… aunque no me necesiten ahora mismo.”

    Mientras tanto, Sury Sakai sería mucho más inquieta. Seguiría entrenando una y otra vez, perfeccionando movimientos con su espada, intentando entender esos recuerdos rotos que siguen escondidos en algún lugar de su corazón. Algunas noches volvería a soñar con aquella puerta blanca, con una figura que no logra reconocer y con un nombre que todavía le provoca una extraña nostalgia.

    ”¿Por qué siento que estoy olvidando algo importante…?”

    Y de vez en cuando, cuando nadie las ve, me gusta imaginar que ambas coinciden en algún lugar imposible entre mundos.

    Fenrir sentada tranquilamente bajo un árbol.

    Sury tumbada sobre la hierba mirando las nubes.

    —¿Crees que volverá pronto?

    Preguntaría Sury.

    —Sí. Siempre vuelve.

    Respondería Fenrir con una pequeña sonrisa.

    Entonces seguirían hablando de cosas simples, de amigos, de aventuras, de los problemas de la academia, de las rarezas de Yrus, hasta que aparecieras otra vez y el mundo volviera a moverse alrededor de ellas.
    Que que hacen las dos mientras no estoy? Pues tal vez esto… Fenrir Queen probablemente pase gran parte del tiempo en calma. A veces estaría leyendo en algún rincón de la academia Absalon, ayudando a algún estudiante perdido con una sonrisa tímida o acompañando a Yrus mientras este duerme enroscado sobre sus piernas. Cuando está sola, seguramente mira el cielo y piensa en todas las personas que quiere proteger, preguntándose si realmente será capaz de estar a la altura de las expectativas que los demás tienen de ella. “Espero que todos estén bien… aunque no me necesiten ahora mismo.” Mientras tanto, Sury Sakai sería mucho más inquieta. Seguiría entrenando una y otra vez, perfeccionando movimientos con su espada, intentando entender esos recuerdos rotos que siguen escondidos en algún lugar de su corazón. Algunas noches volvería a soñar con aquella puerta blanca, con una figura que no logra reconocer y con un nombre que todavía le provoca una extraña nostalgia. ”¿Por qué siento que estoy olvidando algo importante…?” Y de vez en cuando, cuando nadie las ve, me gusta imaginar que ambas coinciden en algún lugar imposible entre mundos. Fenrir sentada tranquilamente bajo un árbol. Sury tumbada sobre la hierba mirando las nubes. —¿Crees que volverá pronto? Preguntaría Sury. —Sí. Siempre vuelve. Respondería Fenrir con una pequeña sonrisa. Entonces seguirían hablando de cosas simples, de amigos, de aventuras, de los problemas de la academia, de las rarezas de Yrus, hasta que aparecieras otra vez y el mundo volviera a moverse alrededor de ellas.
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 comentarios 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    OFF: Hola. Necesito ayuda con la imagen para la portada. Me gustaria poner ESTA! (con albur) pero me es complicado editarla desde el cel debido a que soy un cavernicola de dedos gordos y brutos. Si alguien se apiada un poco de este simbiote, le estare eternamente agradecido.
    OFF: Hola. Necesito ayuda con la imagen para la portada. Me gustaria poner ESTA! (con albur) pero me es complicado editarla desde el cel debido a que soy un cavernicola de dedos gordos y brutos. Si alguien se apiada un poco de este simbiote, le estare eternamente agradecido.
    1 comentario 0 compartidos
  • — En todo nos esforzamos por erradicar la debilidad, pero no es debilidad pedir ayuda, hermanos míos de la tercera legión. La verdadera debilidad reside en negar que se necesita ayuda.
    — En todo nos esforzamos por erradicar la debilidad, pero no es debilidad pedir ayuda, hermanos míos de la tercera legión. La verdadera debilidad reside en negar que se necesita ayuda.
    Me encocora
    Me entristece
    Me gusta
    7
    0 turnos 0 maullidos
  • Los modernos me dieron está cosa rosa, alguien quiere ayudarme a ver qué es?
    Los modernos me dieron está cosa rosa, alguien quiere ayudarme a ver qué es?
    Me encocora
    Me gusta
    Me endiabla
    Me enjaja
    13
    2 turnos 0 maullidos
  • [Gyuseki visitaría el mercado negro vistiendo una sudadera blanca para cubrir aquellas orejas puntiagudas que lo delataban, una vez allí consiguió a un buen informante que llevaba varios años dedicándose a eso]

    Y bien como te fue ¿Pudiste conseguir eso?

    Informante: la pregunta me ofende chico se nota que no eres de por aquí o sino ya sabrías lo fácil que es para mí hacer esto

    Pues estás en lo correcto si soy nuevo por aquí es mí primera vez en el mercado

    Informante: ¿Primera vez? Me sorprende que sigas vivo. En fin aquí tienes

    ×el informante me entrego un chip de computadora con toda la información que buscaba ya archivada en una carpeta×

    Informante: sinceramente en todos mis años de trabajo jamás me pasó esto.. no pude encontrar al mercenario del que tu hablas es como si para el sistema ese sujeto no existiera

    Gyuseki: así que no lo encontraste.. ¿Y para que es este chip?

    Informante: no pude encontrar al sujeto que buscas pero en ese chip encontrarás una pista que seguramente te ayudará.. aunque te daré un aviso, estás apunto de meterte en cosas peligrosas.

    Gyuseki: eso no me importa.. todo sea por volver a los tiempos de antes.
    [Gyuseki visitaría el mercado negro vistiendo una sudadera blanca para cubrir aquellas orejas puntiagudas que lo delataban, una vez allí consiguió a un buen informante que llevaba varios años dedicándose a eso] Y bien como te fue ¿Pudiste conseguir eso? Informante: la pregunta me ofende chico se nota que no eres de por aquí o sino ya sabrías lo fácil que es para mí hacer esto Pues estás en lo correcto si soy nuevo por aquí es mí primera vez en el mercado Informante: ¿Primera vez? Me sorprende que sigas vivo. En fin aquí tienes ×el informante me entrego un chip de computadora con toda la información que buscaba ya archivada en una carpeta× Informante: sinceramente en todos mis años de trabajo jamás me pasó esto.. no pude encontrar al mercenario del que tu hablas es como si para el sistema ese sujeto no existiera Gyuseki: así que no lo encontraste.. ¿Y para que es este chip? Informante: no pude encontrar al sujeto que buscas pero en ese chip encontrarás una pista que seguramente te ayudará.. aunque te daré un aviso, estás apunto de meterte en cosas peligrosas. Gyuseki: eso no me importa.. todo sea por volver a los tiempos de antes.
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados