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    https://www.youtube.com/watch?v=eSRLZfj3X80

    No le dijo nada a Caín, pero desde que se conocieron de adolescentes estuvo intentando aprender un poco de coreano (lengua materna de Caín) para algún día darle una pequeña sorpresa hablándole en dicho idioma con naturalidad.
    A día de hoy sabe lo justo y necesario, pero de vez en cuando practica cantando canciones en coreano, cuando está solo.

    //Sí, decidí que Kahalan al cantar tendrá la voz de Hyunjin de SKZ, porque sí x'D
    https://www.youtube.com/watch?v=eSRLZfj3X80 No le dijo nada a Caín, pero desde que se conocieron de adolescentes estuvo intentando aprender un poco de coreano (lengua materna de Caín) para algún día darle una pequeña sorpresa hablándole en dicho idioma con naturalidad. A día de hoy sabe lo justo y necesario, pero de vez en cuando practica cantando canciones en coreano, cuando está solo. //Sí, decidí que Kahalan al cantar tendrá la voz de Hyunjin de SKZ, porque sí x'D
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  • «Día 01»

    Isolde odiaba su nombre.

    Para empezar, ¿quién centellas se llamaba "Isolde"? ¿Por qué no podían haberle llamado "Anna" o "Beth"?

    En segundo lugar, y más importante: ¡Esa maldita "S" impronunciable!

    Isolde se miró al espejo, sus dedos volvieron a recorrer el bozal. Así le llamaba ella, su "bozal", ¿pues qué otra cosa parecía? Los frenillos mantenían sus dientes en su sitio, y esas horrorosas varillas, al resto de su cráneo.

    "Si te lo sigues tocando y moviendo, se te va a abrir la cabeza y se te saldrá el cerebro por las orejas", solía decir su madre.

    Siete años tenía ella cuando el "bozal" entró a su vida. Hoy, diez años cumplía con él. Diez años de miradas, burlas, risas a sus espaldas y en su cara, sobrenombres hirientes...

    — "Me llamo Idolde, ed un plader"... Diod... ¿Qué cado tiene? —

    Ni su propio nombre podía decir bien. Isolde se tiró boca arriba en su cama, deprimida. Se habría tirado boca abajo y pataleado como una típica adolescente en rabieta, pero claro, ni a eso tenía derecho, con el bozal de frente.

    Isolde había pasado toda su vida encerrada, devorando libro tras libro. Eran sus únicos acompañantes y amigos. Había completado la preparatoria con tutores privados que, bueno, simplemente no tenían mucho qué hacer ahí.

    Es que ella era inteligente. Mucho, mucho muy inteligente. Calculaban su coeficiente intelectual en 160. Y esos libros que vorazmente leía eran todos muy avanzados para su edad.

    Sí, Isolde podía ser una genio, pero era, en primera instancia, una chica. Una chica a punto de convertirse en universitaria.

    Las primeras impresiones lo son todo en la universidad. "Me llamo Idolde" sería un suicidio social, si es que el bozal no lo era por sí solo ¿Qué podía hacer?

    Nadie la conocía ahí, ¿cierto? Podía empezar desde cero, con una nueva identidad, un nuevo nombre. Uno que fuera fácil de pronunciar para ella. Y corto, de preferencia.

    Un nombre significativo, que indicase el inicio de una nueva etapa en su vida.

    — "Hola, me llamo Dana" ... —

    Perfecto.
    «Día 01» Isolde odiaba su nombre. Para empezar, ¿quién centellas se llamaba "Isolde"? ¿Por qué no podían haberle llamado "Anna" o "Beth"? En segundo lugar, y más importante: ¡Esa maldita "S" impronunciable! Isolde se miró al espejo, sus dedos volvieron a recorrer el bozal. Así le llamaba ella, su "bozal", ¿pues qué otra cosa parecía? Los frenillos mantenían sus dientes en su sitio, y esas horrorosas varillas, al resto de su cráneo. "Si te lo sigues tocando y moviendo, se te va a abrir la cabeza y se te saldrá el cerebro por las orejas", solía decir su madre. Siete años tenía ella cuando el "bozal" entró a su vida. Hoy, diez años cumplía con él. Diez años de miradas, burlas, risas a sus espaldas y en su cara, sobrenombres hirientes... — "Me llamo Idolde, ed un plader"... Diod... ¿Qué cado tiene? — Ni su propio nombre podía decir bien. Isolde se tiró boca arriba en su cama, deprimida. Se habría tirado boca abajo y pataleado como una típica adolescente en rabieta, pero claro, ni a eso tenía derecho, con el bozal de frente. Isolde había pasado toda su vida encerrada, devorando libro tras libro. Eran sus únicos acompañantes y amigos. Había completado la preparatoria con tutores privados que, bueno, simplemente no tenían mucho qué hacer ahí. Es que ella era inteligente. Mucho, mucho muy inteligente. Calculaban su coeficiente intelectual en 160. Y esos libros que vorazmente leía eran todos muy avanzados para su edad. Sí, Isolde podía ser una genio, pero era, en primera instancia, una chica. Una chica a punto de convertirse en universitaria. Las primeras impresiones lo son todo en la universidad. "Me llamo Idolde" sería un suicidio social, si es que el bozal no lo era por sí solo ¿Qué podía hacer? Nadie la conocía ahí, ¿cierto? Podía empezar desde cero, con una nueva identidad, un nuevo nombre. Uno que fuera fácil de pronunciar para ella. Y corto, de preferencia. Un nombre significativo, que indicase el inicio de una nueva etapa en su vida. — "Hola, me llamo Dana" ... — Perfecto.
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  • { ROL PRIVADO para Cʟᴀᴜs Dᴇ Lɪᴏɴᴄᴏᴜʀᴛ }

    Entre los callejones más oscuros de la ciudad, Elliot caminaba cauteloso, rodeado por la humedad y el hedor de la desolación. En un rincón sombrío, observó a un adolescente solitario, su ropa harapienta y su mirada vacía pero decidida. Algo en él no encajaba, como si hubiera visto demasiado, demasiado pronto.

    A medida que se acercaba, un estremecimiento recorrió su columna. Los vagabundos y los parias observaban en silencio, como si una presencia invisible les hubiera ordenado no interferir. El aire estaba cargado, denso con secretos oscuros, y Elliot no pudo evitar sentir que algo terrible estaba por ser revelado.

    El chico, con voz temblorosa pero llena de desesperación, le habló de un mal oculto en la ciudad, algo más allá de las miserias que él mismo veía. Niños secuestrados, inocentes, arrancados de sus familias, sometidos a experimentos horribles: virus inyectados en sus cuerpos, modificándolos, transformándolos en vampiros, ghouls, híbridos, criaturas al servicio de los ricos, que los mantenían en zoológicos privados, como piezas de caza o simples objetos de placer.

    Era una trama oscura que los poderosos tejían en las sombras, mientras el resto del mundo permanecía ajeno, atrapado en su propia supervivencia. Elliot sintió que la gravedad de esas palabras lo aplastaba. La ciudad, su ciudad, no solo era un lugar de pobreza y desesperación; era un caldo de cultivo para horrores indescriptibles, algo mucho más profundo y antiguo que cualquier monstruo.

    Con un nudo en el estómago, observó el edificio al que el chico había señalado: un lugar que parecía más una fortaleza que un edificio. En su interior se gestaban esas monstruosidades, y algo dentro de Elliot lo impulsó a entrar, a descubrir la verdad que se ocultaba en la oscuridad.
    Pero al dar el primer paso, supo que ya no había vuelta atrás, tenía que contarle a Claus, debía pedirle ayuda y ver la forma de acabar con aquella pesadilla.
    Enseguida sacó su celular para llamar a su novio, no quería moverse del sitio, tenía miedo que si se iba y regresaba después, ya todo estuviera diferente.
    { ROL PRIVADO para [clausdulac_2] } Entre los callejones más oscuros de la ciudad, Elliot caminaba cauteloso, rodeado por la humedad y el hedor de la desolación. En un rincón sombrío, observó a un adolescente solitario, su ropa harapienta y su mirada vacía pero decidida. Algo en él no encajaba, como si hubiera visto demasiado, demasiado pronto. A medida que se acercaba, un estremecimiento recorrió su columna. Los vagabundos y los parias observaban en silencio, como si una presencia invisible les hubiera ordenado no interferir. El aire estaba cargado, denso con secretos oscuros, y Elliot no pudo evitar sentir que algo terrible estaba por ser revelado. El chico, con voz temblorosa pero llena de desesperación, le habló de un mal oculto en la ciudad, algo más allá de las miserias que él mismo veía. Niños secuestrados, inocentes, arrancados de sus familias, sometidos a experimentos horribles: virus inyectados en sus cuerpos, modificándolos, transformándolos en vampiros, ghouls, híbridos, criaturas al servicio de los ricos, que los mantenían en zoológicos privados, como piezas de caza o simples objetos de placer. Era una trama oscura que los poderosos tejían en las sombras, mientras el resto del mundo permanecía ajeno, atrapado en su propia supervivencia. Elliot sintió que la gravedad de esas palabras lo aplastaba. La ciudad, su ciudad, no solo era un lugar de pobreza y desesperación; era un caldo de cultivo para horrores indescriptibles, algo mucho más profundo y antiguo que cualquier monstruo. Con un nudo en el estómago, observó el edificio al que el chico había señalado: un lugar que parecía más una fortaleza que un edificio. En su interior se gestaban esas monstruosidades, y algo dentro de Elliot lo impulsó a entrar, a descubrir la verdad que se ocultaba en la oscuridad. Pero al dar el primer paso, supo que ya no había vuelta atrás, tenía que contarle a Claus, debía pedirle ayuda y ver la forma de acabar con aquella pesadilla. Enseguida sacó su celular para llamar a su novio, no quería moverse del sitio, tenía miedo que si se iba y regresaba después, ya todo estuviera diferente.
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  • La adolescente se sentía aliviada de estar finalmente en casa. La semana pasada había vivido una experiencia de pesadilla en el campamento de expedición en las montañas con sus compañeros. Y, como si fuera poco, tuvieron que trabajar con los alumnos de la escuela de Tokio.

    Definitivamente no estaba hecha para actividades al aire libre, mucho menos bajo un entorno de estrés y poca cooperación.

    Por lo que ahora estaba descansando cómodamente en su habitación en la escuela Jujutsu. Se había puesto su ropa más linda y se tomaba fotos frente al espejo mientras esperaba por un café helado y pastel de moras que había pedido de Starbucks mediante Uber.

    Si bien disfrutaba de pasar su tiempo con Megumi e Itadori, ese día estaba determinada a tener un merecido día de chicas.

    ˚₊‧꒰ა ໒꒱ ‧₊˚ Cᴀɴᴏɴ
    𐙚 . ݁ ⁺₊ Fᴀɴᴅᴏᴍ: Jᴜᴊᴜᴛsᴜ Kᴀɪsᴇɴ
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    La adolescente se sentía aliviada de estar finalmente en casa. La semana pasada había vivido una experiencia de pesadilla en el campamento de expedición en las montañas con sus compañeros. Y, como si fuera poco, tuvieron que trabajar con los alumnos de la escuela de Tokio. Definitivamente no estaba hecha para actividades al aire libre, mucho menos bajo un entorno de estrés y poca cooperación. Por lo que ahora estaba descansando cómodamente en su habitación en la escuela Jujutsu. Se había puesto su ropa más linda y se tomaba fotos frente al espejo mientras esperaba por un café helado y pastel de moras que había pedido de Starbucks mediante Uber. Si bien disfrutaba de pasar su tiempo con Megumi e Itadori, ese día estaba determinada a tener un merecido día de chicas. ˚₊‧꒰ა 🔨 ໒꒱ ‧₊˚ Cᴀɴᴏɴ 𐙚 . ݁ ⁺₊ Fᴀɴᴅᴏᴍ: Jᴜᴊᴜᴛsᴜ Kᴀɪsᴇɴ ┊  ┊  ┊  ┊ ┊  ┊  ┊  🎀 ┊  ┊  🔨   ┊  💄 🎀
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    UN CONSEJO MUY SABIO LEELO Y TOMALO MUY EN CUENTA

    HIJO MÍO, ESCÚCHAME CON ATENCIÓN.

    El sexo es dulce, pero puede arruinar tu vida y tu brillante futuro.

    Primera lección - Tu miembro no es tu amigo, es tanto como tu enemigo hasta que sepas cómo controlarlo.

    Aprende a autocontrolarte, especialmente cuando se trata de tu deseo sexual, nunca te arrepentirás en la vida.

    Un hombre sexualmente disciplinado ya ha conquistado la vida en un 80%, las batallas más peligrosas que enfrentan los hombres en su vida, el tiempo siempre proviene del sexo.

    Para proteger tu vida y tu futuro, primero debes tener el autocontrol sobre tu apetito sexual.

    Hay sexo que nunca deberías tener, son mujeres con las que nunca deberías acostarte.

    Evite a los adolescentes menores de edad, a las mujeres casadas, a las prostitutas, etc.

    Muchos hombres están en prisión porque carecen de disciplina sexual.

    Muchos hombres están muertos porque carecen de disciplina sexual.

    Muchos hombres están infectados con enfermedades peligrosas porque carecen de disciplina sexual.

    Muchos hombres son fracasados y están estancados en la vida porque carecen de disciplinas sexuales.

    Muchos hombres se casaron mal y están sufriendo peligrosamente porque carecen de disciplina sexual.

    Muchos hombres son las cadenas de las mujeres porque carecen de disciplina sexual.

    El modo más barato para destruir las mujeres son los hombres que carecen de disciplina sexual.

    No seas uno, como macho alfa, la disciplina sexual es un superpoder para ti.

    Sé prudente.
    UN CONSEJO MUY SABIO LEELO Y TOMALO MUY EN CUENTA HIJO MÍO, ESCÚCHAME CON ATENCIÓN. El sexo es dulce, pero puede arruinar tu vida y tu brillante futuro. Primera lección - Tu miembro no es tu amigo, es tanto como tu enemigo hasta que sepas cómo controlarlo. Aprende a autocontrolarte, especialmente cuando se trata de tu deseo sexual, nunca te arrepentirás en la vida. Un hombre sexualmente disciplinado ya ha conquistado la vida en un 80%, las batallas más peligrosas que enfrentan los hombres en su vida, el tiempo siempre proviene del sexo. Para proteger tu vida y tu futuro, primero debes tener el autocontrol sobre tu apetito sexual. Hay sexo que nunca deberías tener, son mujeres con las que nunca deberías acostarte. Evite a los adolescentes menores de edad, a las mujeres casadas, a las prostitutas, etc. Muchos hombres están en prisión porque carecen de disciplina sexual. Muchos hombres están muertos porque carecen de disciplina sexual. Muchos hombres están infectados con enfermedades peligrosas porque carecen de disciplina sexual. Muchos hombres son fracasados y están estancados en la vida porque carecen de disciplinas sexuales. Muchos hombres se casaron mal y están sufriendo peligrosamente porque carecen de disciplina sexual. Muchos hombres son las cadenas de las mujeres porque carecen de disciplina sexual. El modo más barato para destruir las mujeres son los hombres que carecen de disciplina sexual. No seas uno, como macho alfa, la disciplina sexual es un superpoder para ti. Sé prudente.
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  • Ay debo de e déjame de enamorar así como una adolescente, humana soy una diosa aún que humano no está mal ..... ¡Que dijo ya basta comportamiente Ella!
    Ay debo de e déjame de enamorar así como una adolescente, humana soy una diosa aún que humano no está mal ..... ¡Que dijo ya basta comportamiente Ella!
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  • Sun entrando a ficrol por primera vez es como...:

    Sun: todos son adolescentes?... Ok Sundrop cálmate, no es tan malo, arás nuevos amigos, se que lo arás... *Te ve*

    Oh, HOLA NUEVO AMIGO!! Me llamo Sundrop! Pero tú puedes llamarme Sun! Suny es para los amigos! Espero que nos llevemos estupendamente bien!! :D

    *Pánico interno*

    Sun entrando a ficrol por primera vez es como...: Sun: todos son adolescentes?... Ok Sundrop cálmate, no es tan malo, arás nuevos amigos, se que lo arás... *Te ve* Oh, HOLA NUEVO AMIGO!! Me llamo Sundrop! Pero tú puedes llamarme Sun! Suny es para los amigos! Espero que nos llevemos estupendamente bien!! :D ✨ *Pánico interno*
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  • Su rostro, aunque era sumamente afeminado, estaba dejando atrás las facciones de adolescente, los 20´s lo alcanzaron, el cabello corto quedaría atrás dejándolo crecer, esos rubios naturales y lacios tocaban las puntas de sus delgados y picudos hombros, la vestimenta más formal, pero siempre coloridas la mayoría de las veces. 

    Los sueños recurrentes de forma negativa seguían siendo sus carceleros, amaba lo que era no importaba que causara tanto desastre emocional en su vida con los que se acercaran a él, jamás, había tenido novio, del poblado donde nació y creció no le fue posible ser parte de la “sociedad”, fue atacado por su esencia única, hasta llegar a la gran ciudad, donde empezaría conocer a personas increíbles como él. 


    Con dos trabajos era imposible salir a divertirse todos los días, tomando conciencia que de él dependía su abuelo y su hermana pequeña, omitía las salidas y cuando lo realizaba era al "Cosmos", bar conocido por todos y en solitario, una suave bebida y de nuevo al pequeño departamento que rentaba al sur. 

    Un día de aquellos que elegía para pasar un tiempo consigo mismo, el celular sonó, parando la música, llamando así la atención, los audífonos de diadema los llevó a al cuello. Con curiosidad, la vista se posó en aquel aparato, desbloqueando con el índice derecho, notó el  -"Hola ¡Qué tal!" -, que provenía de un número que no tenía registrado, por seguridad, no contestó, de nuevo llevando los audífonos a su cabeza, dejó que la música inundara sus oídos, cerró los ojos, disfrutando del aire puro bajo aquel árbol que regalaba una sombra fantástica en la banca metálica donde estaba posado. 
    Su rostro, aunque era sumamente afeminado, estaba dejando atrás las facciones de adolescente, los 20´s lo alcanzaron, el cabello corto quedaría atrás dejándolo crecer, esos rubios naturales y lacios tocaban las puntas de sus delgados y picudos hombros, la vestimenta más formal, pero siempre coloridas la mayoría de las veces.  Los sueños recurrentes de forma negativa seguían siendo sus carceleros, amaba lo que era no importaba que causara tanto desastre emocional en su vida con los que se acercaran a él, jamás, había tenido novio, del poblado donde nació y creció no le fue posible ser parte de la “sociedad”, fue atacado por su esencia única, hasta llegar a la gran ciudad, donde empezaría conocer a personas increíbles como él.  Con dos trabajos era imposible salir a divertirse todos los días, tomando conciencia que de él dependía su abuelo y su hermana pequeña, omitía las salidas y cuando lo realizaba era al "Cosmos", bar conocido por todos y en solitario, una suave bebida y de nuevo al pequeño departamento que rentaba al sur.  Un día de aquellos que elegía para pasar un tiempo consigo mismo, el celular sonó, parando la música, llamando así la atención, los audífonos de diadema los llevó a al cuello. Con curiosidad, la vista se posó en aquel aparato, desbloqueando con el índice derecho, notó el  -"Hola ¡Qué tal!" -, que provenía de un número que no tenía registrado, por seguridad, no contestó, de nuevo llevando los audífonos a su cabeza, dejó que la música inundara sus oídos, cerró los ojos, disfrutando del aire puro bajo aquel árbol que regalaba una sombra fantástica en la banca metálica donde estaba posado. 
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  • Cambia esa cara , de armagad@ y ven solo un poco de diversión....
    ¿Infantil? , claro que no solo es para alegría un poco y apesar de que soy una adolescente aveces se comportame una chica de mi edad
    Cambia esa cara , de armagad@ y ven solo un poco de diversión.... ¿Infantil? , claro que no solo es para alegría un poco y apesar de que soy una adolescente aveces se comportame una chica de mi edad
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  • #Byul
    #Birthday
    #Libre


    - Quería un gato, un gato verdadero. Recordó la vez pasada que les pidió una mascota a sus padres y en lugar de una real, le consiguieron un juguete parlante. Ya no estaba pequeño, ahora era un adolescente normal con intereses gustos y prejuicios y alguien responsable. Estaba considerando hacer huelga de hambre para que le dieran un gato. -

    — Tsk, si tan sólo no fuera alérgico a ellos...
    #Byul #Birthday #Libre - Quería un gato, un gato verdadero. Recordó la vez pasada que les pidió una mascota a sus padres y en lugar de una real, le consiguieron un juguete parlante. Ya no estaba pequeño, ahora era un adolescente normal con intereses gustos y prejuicios y alguien responsable. Estaba considerando hacer huelga de hambre para que le dieran un gato. - — Tsk, si tan sólo no fuera alérgico a ellos...
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