• Los días siguientes a aquella noche mágica transcurrieron con una calma extraña, como si el mundo hubiese bajado el volumen solo para ellos. El amor flotaba entre ambos como un hilo invisible, tenso y delicado, sosteniéndolos dentro de una burbuja que los aislaba de todo y de todos. En ella había despertado la misma pasión y el mismo respeto por el templo que habitaban en él; adaptarse a los horarios y a las tareas no le resultó difícil, como si su cuerpo ya conociera ese ritmo desde antes. De algún modo, había tomado esa vida como propia, cuidaba el lugar sagrado de su amado con una devoción silenciosa, incluso en los momentos en que él debía ausentarse por asuntos que no compartía.

    Durante las mañanas, Kazuo desaparecía después del desayuno. Al principio no le pareció extraño; asumía que tenía responsabilidades que atender y la confianza que sentía por él era suficiente para no preguntarle a dónde se dirigía. Pero las mañanas comenzaron a estirarse hasta volverse tardes, y poco a poco el tiempo juntos se redujo a breves instantes durante el día y a las noches compartidas. La curiosidad terminó ganándole, porque todo lo desconocido la atraía como una polilla hacia la luz, y necesitaba saber qué era aquello que le robaba tantas horas.

    Esa mañana decidió seguirlo. Tras el desayuno se dedicó a ordenar lo que habían usado, dejó que él saliera primero, fingiendo que el día avanzaría con la misma normalidad de siempre. Cuando Kazuo cruzó la puerta, ella se calzó los zapatos y fue tras él. Aunque por momentos lo perdía de vista, aquel aroma tan característico seguía marcando el camino, como una señal invisible que siempre la conducía de vuelta a él. Atravesó una parte del terreno que aún no había explorado; el sendero nuevo la sorprendió y despertó todavía más su curiosidad, mientras la presión en su estómago crecía con cada paso.

    Minutos después llegó a una edificación. Se veía antigua, pero el cuidado constante la mantenía intacta, casi inmune al paso del tiempo. Sus orbes dorados brillaron con emoción; se preguntaba qué clase de maravilla guardaría en su interior y por qué Kazuo pasaba tantas horas en ese lugar. Un escalofrío le recorrió el cuerpo, los nervios le erizaron la piel por completo, y en cada paso soltaba el aire que había estado conteniendo, cargado de tensión y expectativa. Al llegar a la puerta, la pelirroja se detuvo, su mano quedó suspendida a centímetros, y sin alargar más el momento la empujó, abriéndola lentamente. Allí encontró a Kazuo, sentado frente a un escritorio de madera, rodeado de pergaminos, escritos sagrados, manuscritos antiguos y textos considerados prohibidos; el kyōzō, la biblioteca de aquel templo, respiraba un aire denso, misterioso y viejo como la fe misma.

    —Así que aquí es donde estuviste escondiéndote estos días… Es precioso el lugar, y todo parece muy importante.

    Mientras se adentraba, pasaba la yema de sus dedos por los estantes con respeto y delicadeza, disfrutando de esa sensación mística que el lugar le ofrecía, como si cada libro susurrara una historia que aún no estaba lista para escuchar.

    Kazuo
    Los días siguientes a aquella noche mágica transcurrieron con una calma extraña, como si el mundo hubiese bajado el volumen solo para ellos. El amor flotaba entre ambos como un hilo invisible, tenso y delicado, sosteniéndolos dentro de una burbuja que los aislaba de todo y de todos. En ella había despertado la misma pasión y el mismo respeto por el templo que habitaban en él; adaptarse a los horarios y a las tareas no le resultó difícil, como si su cuerpo ya conociera ese ritmo desde antes. De algún modo, había tomado esa vida como propia, cuidaba el lugar sagrado de su amado con una devoción silenciosa, incluso en los momentos en que él debía ausentarse por asuntos que no compartía. Durante las mañanas, Kazuo desaparecía después del desayuno. Al principio no le pareció extraño; asumía que tenía responsabilidades que atender y la confianza que sentía por él era suficiente para no preguntarle a dónde se dirigía. Pero las mañanas comenzaron a estirarse hasta volverse tardes, y poco a poco el tiempo juntos se redujo a breves instantes durante el día y a las noches compartidas. La curiosidad terminó ganándole, porque todo lo desconocido la atraía como una polilla hacia la luz, y necesitaba saber qué era aquello que le robaba tantas horas. Esa mañana decidió seguirlo. Tras el desayuno se dedicó a ordenar lo que habían usado, dejó que él saliera primero, fingiendo que el día avanzaría con la misma normalidad de siempre. Cuando Kazuo cruzó la puerta, ella se calzó los zapatos y fue tras él. Aunque por momentos lo perdía de vista, aquel aroma tan característico seguía marcando el camino, como una señal invisible que siempre la conducía de vuelta a él. Atravesó una parte del terreno que aún no había explorado; el sendero nuevo la sorprendió y despertó todavía más su curiosidad, mientras la presión en su estómago crecía con cada paso. Minutos después llegó a una edificación. Se veía antigua, pero el cuidado constante la mantenía intacta, casi inmune al paso del tiempo. Sus orbes dorados brillaron con emoción; se preguntaba qué clase de maravilla guardaría en su interior y por qué Kazuo pasaba tantas horas en ese lugar. Un escalofrío le recorrió el cuerpo, los nervios le erizaron la piel por completo, y en cada paso soltaba el aire que había estado conteniendo, cargado de tensión y expectativa. Al llegar a la puerta, la pelirroja se detuvo, su mano quedó suspendida a centímetros, y sin alargar más el momento la empujó, abriéndola lentamente. Allí encontró a Kazuo, sentado frente a un escritorio de madera, rodeado de pergaminos, escritos sagrados, manuscritos antiguos y textos considerados prohibidos; el kyōzō, la biblioteca de aquel templo, respiraba un aire denso, misterioso y viejo como la fe misma. —Así que aquí es donde estuviste escondiéndote estos días… Es precioso el lugar, y todo parece muy importante. Mientras se adentraba, pasaba la yema de sus dedos por los estantes con respeto y delicadeza, disfrutando de esa sensación mística que el lugar le ofrecía, como si cada libro susurrara una historia que aún no estaba lista para escuchar. [8KazuoAihara8]
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  • FINALIZADO




    El tren finalmente desaceleró.
    El traqueteo constante se transformó en un gemido prolongado de metal forzado, hasta que el movimiento cesó por completo. Durante unos segundos, nada ocurrió. Ni una sacudida final. Ni un anuncio. Solo silencio.
    Entonces, las puertas se abrieron.
    Más allá del umbral no había una estación.
    No había señales de infraestructura humana funcional.
    Solo un espacio deformado, como si el entorno hubiera sido reconstruido a partir de recuerdos incompletos.
    Las estructuras eran reconocibles, pero incorrectas: paredes demasiado altas, ángulos imposibles, superficies que parecían orgánicas bajo una apariencia artificial. El aire allí fuera era distinto, más pesado, cargado de una tensión que no provenía del ambiente… sino de algo que ya estaba presente.
    No hubo advertencia.
    No hubo presentación.
    La anomalía no apareció de forma dramática, ni agresiva. Su sola existencia alteraba el espacio a su alrededor, como si las reglas locales se vieran forzadas a adaptarse. No era necesario comprender qué era para entender una cosa:
    Ese lugar no estaba vacío antes de su llegada.
    El tren permanecía detrás, inmóvil, como negándose a avanzar más allá de ese punto. No ofrecía refugio, pero tampoco cerraba la posibilidad de retirada. Era una frontera silenciosa entre lo conocido y lo que aún no reclamaba nombre.

    Morana Veythra Lili Queen Ishtar Axel Koroved [us4gi] Rhett Zakharov Tobıαs Novαkovıc Zagreo the Dark Demon Greek Mitology Verónica Valentine [Incub_Oli_Berry] Ryuリュウ・イシュタル・ヨキン Ishtar Yokin
    FINALIZADO El tren finalmente desaceleró. El traqueteo constante se transformó en un gemido prolongado de metal forzado, hasta que el movimiento cesó por completo. Durante unos segundos, nada ocurrió. Ni una sacudida final. Ni un anuncio. Solo silencio. Entonces, las puertas se abrieron. Más allá del umbral no había una estación. No había señales de infraestructura humana funcional. Solo un espacio deformado, como si el entorno hubiera sido reconstruido a partir de recuerdos incompletos. Las estructuras eran reconocibles, pero incorrectas: paredes demasiado altas, ángulos imposibles, superficies que parecían orgánicas bajo una apariencia artificial. El aire allí fuera era distinto, más pesado, cargado de una tensión que no provenía del ambiente… sino de algo que ya estaba presente. No hubo advertencia. No hubo presentación. La anomalía no apareció de forma dramática, ni agresiva. Su sola existencia alteraba el espacio a su alrededor, como si las reglas locales se vieran forzadas a adaptarse. No era necesario comprender qué era para entender una cosa: Ese lugar no estaba vacío antes de su llegada. El tren permanecía detrás, inmóvil, como negándose a avanzar más allá de ese punto. No ofrecía refugio, pero tampoco cerraba la posibilidad de retirada. Era una frontera silenciosa entre lo conocido y lo que aún no reclamaba nombre. [Undead_Mistress] [Lili.Queen] [Akly_5] [us4gi] [theannoyingcriminal75] [phantasm_winter] [Dark_Demon] [fire_ruby_bull_303] [Incub_Oli_Berry] [Ryu]
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  • Siente el frescor de la mañana... es como el agua fluyendo por un arroyo nuevo. Que hoy tengas la fuerza para adaptarte a cualquier obstáculo y la calma para ver con claridad.
    Siente el frescor de la mañana... es como el agua fluyendo por un arroyo nuevo. Que hoy tengas la fuerza para adaptarte a cualquier obstáculo y la calma para ver con claridad.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    ESTE ES UN ANUNCIO:

    A LAS PERSONAS INTERESADAS EN TENER ALGUNA HISTORIA O BIEN CONVERSAR CON UN SERVIDOR, (MI PERSONAJE) TENGAN LA CONFIANZA DE MANDARME UN MENSAJE PRIVADO O BIEN ETIQUETARME O AGREGARME.

    MIS TIEMPOS PARA ESTAR EN MI SALA DE CHAT (TIANSHAN) TAMBIEN SON POR LA TARDE, HE NOTADO QUE LLEGAN Y DEJAN MENSAJE, PERO SI DESEAN TAMBIEN, PUEDEN DEJARME UN BREVE MENSAJE EN PRIVADO Y DECIRME CUANDO O EN QUE MOMENTO ASISTEN PARA PODER ATENDERLOS CON LA CORTESIA QUE SE MERECEN.

    SI BIEN MI PERSONAJE ES LA EPOCA ANTIGUA, SE PUEDE ADAPTAR A ESTE MUNDO MODERNO SI ASI LO PREFIEREN. COMO DIJE, PUEDEN DEJARME UN MENSAJE.

    SIN MAS LES AGRADEZCO SU AMISTAD, SUS PALABRAS Y LES HAGO LA INVITACION A CONOCERME, NO LES DEFRAUDARE EN CUANTO A AMISTAD.
    ESTE ES UN ANUNCIO: A LAS PERSONAS INTERESADAS EN TENER ALGUNA HISTORIA O BIEN CONVERSAR CON UN SERVIDOR, (MI PERSONAJE) TENGAN LA CONFIANZA DE MANDARME UN MENSAJE PRIVADO O BIEN ETIQUETARME O AGREGARME. MIS TIEMPOS PARA ESTAR EN MI SALA DE CHAT (TIANSHAN) TAMBIEN SON POR LA TARDE, HE NOTADO QUE LLEGAN Y DEJAN MENSAJE, PERO SI DESEAN TAMBIEN, PUEDEN DEJARME UN BREVE MENSAJE EN PRIVADO Y DECIRME CUANDO O EN QUE MOMENTO ASISTEN PARA PODER ATENDERLOS CON LA CORTESIA QUE SE MERECEN. SI BIEN MI PERSONAJE ES LA EPOCA ANTIGUA, SE PUEDE ADAPTAR A ESTE MUNDO MODERNO SI ASI LO PREFIEREN. COMO DIJE, PUEDEN DEJARME UN MENSAJE. SIN MAS LES AGRADEZCO SU AMISTAD, SUS PALABRAS Y LES HAGO LA INVITACION A CONOCERME, NO LES DEFRAUDARE EN CUANTO A AMISTAD.
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  • Rol libres: bienvenido el que desee rolear

    Llegue a un nuevo mundo aquel camino me invitaba a seguir hacia adelante sonriendo suave. Me trairia este nuevo mundo no lo se pero lo iba averiguar, preparada para ello también mi cuerpo para adaptarse a este mundo extraño.

    Soy una caminate entre mundo no destruyó del tiempo solo me adapto a ello - Sonríe diciendo ello para empezar su camino -
    Rol libres: bienvenido el que desee rolear Llegue a un nuevo mundo aquel camino me invitaba a seguir hacia adelante sonriendo suave. Me trairia este nuevo mundo no lo se pero lo iba averiguar, preparada para ello también mi cuerpo para adaptarse a este mundo extraño. Soy una caminate entre mundo no destruyó del tiempo solo me adapto a ello - Sonríe diciendo ello para empezar su camino -
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    // Saludos, he estado un tanto perdido por varios asuntos que no vienen al caso, pero ya estoy mejor, quiero revivir la cuenta e ir retomando los roles poco a poco. Voy a ir poco a poco hasta adaptarme de nuevo.

    Así que si eres alguien que tiene algún rol pendiente conmigo o quiere empezar, déjame saber, contestaré cuando se me sea posible, de antemano lamento los inconvenientes y agradezco la paciencia.
    // Saludos, he estado un tanto perdido por varios asuntos que no vienen al caso, pero ya estoy mejor, quiero revivir la cuenta e ir retomando los roles poco a poco. Voy a ir poco a poco hasta adaptarme de nuevo. Así que si eres alguien que tiene algún rol pendiente conmigo o quiere empezar, déjame saber, contestaré cuando se me sea posible, de antemano lamento los inconvenientes y agradezco la paciencia.
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    || Tantas cosas que me gustaría hacer y tan poco tiempo; he intentado dibujar escenas de lo que ha vivido Irura (fracaso) o comisionarlas (en proceso). Además me gustaría ahondar en su gusto por el canto al escribir canciones, o adaptar algunas que me gusten, lo cual me ha tomado más tiempo del que anticipaba. Esto aunado a cosas que he escrito sobre su familia, que estaré subiendo después. Muchas cosas. pero ante todo quiero y planeo darle más de mi tiempo.
    || Tantas cosas que me gustaría hacer y tan poco tiempo; he intentado dibujar escenas de lo que ha vivido Irura (fracaso) o comisionarlas (en proceso). Además me gustaría ahondar en su gusto por el canto al escribir canciones, o adaptar algunas que me gusten, lo cual me ha tomado más tiempo del que anticipaba. Esto aunado a cosas que he escrito sobre su familia, que estaré subiendo después. Muchas cosas. pero ante todo quiero y planeo darle más de mi tiempo.
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  • Solucion moderna para un mundo moderno... hay que adaptarse al mercado, no es asi?

    -Como si de verdad le entendiera, el Sr. Bartolome parpadeo lento en respuesta a lo que su dueño monologuea frente al espejo. Esta estrenando una nueva faceta mas... bipeda.-
    Solucion moderna para un mundo moderno... hay que adaptarse al mercado, no es asi? -Como si de verdad le entendiera, el Sr. Bartolome parpadeo lento en respuesta a lo que su dueño monologuea frente al espejo. Esta estrenando una nueva faceta mas... bipeda.-
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  • Dónde las almas claman piedad y los divinos diversión
    Categoría Original
    Rol para:
    Mahdi 𐬛𐬀𐬉𐬎𐬎𐬀

    Hora: 7 p.m
    Lugar: Ciudad Szeged- Hospital Rókus.

    La ceremonia apenas llevaba diez minutos de haber comenzado, y Lyra ya contaba los segundos para marcharse a casa. Pero no podía. Cada año era la misma rutina, o al menos eso decían quienes llevaban tiempo trabajando en aquel hospital. Ella apenas llevaba seis meses de regreso en su tierra natal, intentando adaptarse a un entorno que le resultaba tan familiar como ajeno.

    La dinámica era simple, premiar a los mejores departamentos del hospital, aquellos que habían destacado durante durante aquellos meses.

    —¿Y tú, Lyra? ¿No te acompaña nadie? ¿Algún novio, tus padres quizás? Oí que, como jefa del Departamento Forense, podrías ganar este año —preguntó Darka con esa curiosidad tan inoportuna que la caracterizaba.

    ♧ No, mis padres están de vacaciones. Hoy soy solo yo —mintió Lyra, regalándole una sonrisa amable. Nadie necesitaba saber más de su vida. En unos meses probablemente desaparecería con la excusa de un nuevo empleo en otra ciudad. Era su forma de sobrevivir. Los de su especie no podían permanecer mucho tiempo en un mismo lugar… era demasiado peligroso.

    El murmullo del público se interrumpió cuando pronunciaron su nombre. Ganadora del primer lugar, Lyra Velvetthorn. Los aplausos resonaron como un eco distante mientras subía al escenario, sosteniendo aquel trofeo que brillaba bajo las luces del auditorio.

    ♧ Gracias a todos mis compañeros —dijo con voz serena— Trabajar con ustedes ha sido un honor. La vida nos da oportunidades maravillosas, y esta es una de ellas — Aunque sus palabras sonaban sinceras, dentro de ella solo había vacío. Todo era un guión repetido una y otra vez. Sonrisas falsas, promesas vacías, años que pasaban sin dejar huella. Un ciclo interminable sin chispa ni propósito...

    Esa noche, al regresar a casa, dejó el premio en una repisa junto a otros idénticos. Parecía una línea del tiempo, una sucesión de logros que ya no significaban nada. Exhausta, se dejó caer en la cama y cerró los ojos.

    El sueño llegó rápido… y con él, el pasado. Tenía siete años otra vez. Sus padres reían mientras jugaban en el jardín. Todo era luz, hasta que la oscuridad lo devoró todo. Los disparos, los gritos, la sangre. Sus padres cayendo frente a ella. Mientras Lyra solo gritaba que no la dejaran sola, rogaba que se quedarán, pero en sus ojos ya se había ido todo rastro de vida.

    En el medio de la lluvia, mientras ella abrazaba sus cuerpos inertes, un hombre extraño apareció, ni siquiera podía distinguir su rostro, no sabía si era por sus lágrimas o es que de verdad aquel hombre no quería dejarse ver.

    — Pobre niña desafortunada. Tan hermosa como maldita. Una escena desgarradora —susurró, su voz sonaba tan ronca como diabólica — Mi alma ha sido conmovida. Por lo que vengo a ofrecerte un salida, la opción de cambiar tu destino. ¿No te gustaría? — Lyra quién yacía en el piso con el vestido lleno de la sangre de sus padres, no hizo más que levantarse del suelo para encararlo, la oferta no sonaba mal, después de todo, lo que la movía era su corazón desgarrado por el dolor y la rabia.

    ♧ ¿ Qué clase de salida? ¿Qué debo hacer? — La voz infantil de Lyra resonó como eco en el medio del caos.

    Al escuchar el interés de la niña, el hombre rió con satisfacción.

    — Que ñiña tan valiente...La salida es sencilla, pero el camino es tormentoso. El precio justo por lo que obtendrás luego — El hombre estiró su mano y limpió la pequeña lágrima que corrió por la mejilla de Lyra — Debes ir al Limbo y buscar los relojes invertidos, artefactos capaces de alterar la línea temporal. Podrás cambiar este destino tan desastroso — Se inclinó hacia ella, dejando su rostro a unos centímetros de distancia — ¿Aceptas princesita? — Lyra asintió sin pensarlo. El hombre sonrió, una sonrisa inquietante y macabra.

    — Trato sellado — El hombre sacó su lengua y lamió su propio dedo, en ese momento Lyra no lo sabía, pero aquel dedo contenía la lágrima que le había limpiado hace un momento.

    Y antes de poder preguntar por aquella acción tan extraña, fue arrastrada hacia el vacío. Despertó jadeando y sudando. Miró el reloj de su mesita de noche, era madrugada.

    ♧ Que sueño tan raro...- Murmuró, sin más, se dejó caer de nuevo sobre la cama. Y al girarse para cubrirse el rostro con una almohada. A su lado descansaba un mapa viejo, con símbolos extraños y una ruta trazada hasta un punto en el bosque.

    No había sido un sueño. La oportunidad que siempre había estado esperando estaba frente a ella. Tomó el mapa y lo guardo en el cajón de su mesita de noche.

    Al amanecer, lo primero que hizo Lyra fue darse de baja en el hospital por “asuntos personales”, la noticia tomó por sorpresa a todos, aunque los directores le rogaron que se quedará, ella no podía hacerlo, tenía una misión y la iba a cumplir a cualquier costo.

    Una vez en casa, alistó una pequeña mochila con lo que creía que iba a necesitar, no quería hacerse un drama, después de todo era el Limbo, cosas "normales" no iban a ser de mucha ayuda.

    Dando una última mirada a su hogar, cerró la puerta soltando un pequeño suspiro, tan cargado de esperanza como de muerte.

    En menos de 40 minutos, ya se encontraba en la parada de la estación del tren, tenía que ir a su primer destino "Muskai", un bosque tan bello como oscuro. Cada año habían reporte de al menos 10 personas desaparecidas en aquel lugar. Algunos decían que se los tragaba el bosque como pago, otros que eran simples aventureros curiosos que tentaban al destino, que cuando se daban cuenta de lo maligno que era su interior ya era muy tarde para volver.

    Pero para Lyra eso no era una barrera, después de todo ella tenía un mapa ¿no? Igual si moría o pasaba algo en el trayecto, no había nada que lamentar.

    Las horas pasaban y ella ya no sabía cuanta distancia había caminado. Los pies le dolían pero no podía parar, tenía que llegar a la cueva antes del anochecer o todo sería más difícil.

    ♧ Maldición...¿Cuánto más debo caminar? -Se abrió paso entre el follaje de hojas violeta, fue ahí cuando se dió cuenta que estaba cerca, el ambiente se sentía diferente y ni hablar de la abrumadora aura, tan pesada y miserable...

    Media hora más tarde encontró la cueva, el borde estaba tallado con símbolos raros, casi igual al del mapa en sus manos. Se arrodillo y comenzó a sacar los implementos de su mochila.

    Creó el círculo con sangre humana y empezó a dibujar los signos del mapa, recitó un cántico de una lengua muerta y para el sello final, tomó una navaja y cortó su palma dejando caer su sangre en el medio del círculo.

    Al instante el suelo empezó a temblar y brillar, abriéndose por completo, todo fue tan rápido que se encontró cayendo al vacío en un abrir y cerrar de ojos. Tanto fue el impacto que no supo en que momento cayó inconsciente.

    Pero cuando por fin pudo despertar, Lyra yacía junto a un río de aguas rojas como el vino. El aire olía a óxido y niebla.

    Había llegado al Limbo...
    Rol para: [TwoBecomeOne_13] Hora: 7 p.m Lugar: Ciudad Szeged- Hospital Rókus. La ceremonia apenas llevaba diez minutos de haber comenzado, y Lyra ya contaba los segundos para marcharse a casa. Pero no podía. Cada año era la misma rutina, o al menos eso decían quienes llevaban tiempo trabajando en aquel hospital. Ella apenas llevaba seis meses de regreso en su tierra natal, intentando adaptarse a un entorno que le resultaba tan familiar como ajeno. La dinámica era simple, premiar a los mejores departamentos del hospital, aquellos que habían destacado durante durante aquellos meses. —¿Y tú, Lyra? ¿No te acompaña nadie? ¿Algún novio, tus padres quizás? Oí que, como jefa del Departamento Forense, podrías ganar este año —preguntó Darka con esa curiosidad tan inoportuna que la caracterizaba. ♧ No, mis padres están de vacaciones. Hoy soy solo yo —mintió Lyra, regalándole una sonrisa amable. Nadie necesitaba saber más de su vida. En unos meses probablemente desaparecería con la excusa de un nuevo empleo en otra ciudad. Era su forma de sobrevivir. Los de su especie no podían permanecer mucho tiempo en un mismo lugar… era demasiado peligroso. El murmullo del público se interrumpió cuando pronunciaron su nombre. Ganadora del primer lugar, Lyra Velvetthorn. Los aplausos resonaron como un eco distante mientras subía al escenario, sosteniendo aquel trofeo que brillaba bajo las luces del auditorio. ♧ Gracias a todos mis compañeros —dijo con voz serena— Trabajar con ustedes ha sido un honor. La vida nos da oportunidades maravillosas, y esta es una de ellas — Aunque sus palabras sonaban sinceras, dentro de ella solo había vacío. Todo era un guión repetido una y otra vez. Sonrisas falsas, promesas vacías, años que pasaban sin dejar huella. Un ciclo interminable sin chispa ni propósito... Esa noche, al regresar a casa, dejó el premio en una repisa junto a otros idénticos. Parecía una línea del tiempo, una sucesión de logros que ya no significaban nada. Exhausta, se dejó caer en la cama y cerró los ojos. El sueño llegó rápido… y con él, el pasado. Tenía siete años otra vez. Sus padres reían mientras jugaban en el jardín. Todo era luz, hasta que la oscuridad lo devoró todo. Los disparos, los gritos, la sangre. Sus padres cayendo frente a ella. Mientras Lyra solo gritaba que no la dejaran sola, rogaba que se quedarán, pero en sus ojos ya se había ido todo rastro de vida. En el medio de la lluvia, mientras ella abrazaba sus cuerpos inertes, un hombre extraño apareció, ni siquiera podía distinguir su rostro, no sabía si era por sus lágrimas o es que de verdad aquel hombre no quería dejarse ver. — Pobre niña desafortunada. Tan hermosa como maldita. Una escena desgarradora —susurró, su voz sonaba tan ronca como diabólica — Mi alma ha sido conmovida. Por lo que vengo a ofrecerte un salida, la opción de cambiar tu destino. ¿No te gustaría? — Lyra quién yacía en el piso con el vestido lleno de la sangre de sus padres, no hizo más que levantarse del suelo para encararlo, la oferta no sonaba mal, después de todo, lo que la movía era su corazón desgarrado por el dolor y la rabia. ♧ ¿ Qué clase de salida? ¿Qué debo hacer? — La voz infantil de Lyra resonó como eco en el medio del caos. Al escuchar el interés de la niña, el hombre rió con satisfacción. — Que ñiña tan valiente...La salida es sencilla, pero el camino es tormentoso. El precio justo por lo que obtendrás luego — El hombre estiró su mano y limpió la pequeña lágrima que corrió por la mejilla de Lyra — Debes ir al Limbo y buscar los relojes invertidos, artefactos capaces de alterar la línea temporal. Podrás cambiar este destino tan desastroso — Se inclinó hacia ella, dejando su rostro a unos centímetros de distancia — ¿Aceptas princesita? — Lyra asintió sin pensarlo. El hombre sonrió, una sonrisa inquietante y macabra. — Trato sellado — El hombre sacó su lengua y lamió su propio dedo, en ese momento Lyra no lo sabía, pero aquel dedo contenía la lágrima que le había limpiado hace un momento. Y antes de poder preguntar por aquella acción tan extraña, fue arrastrada hacia el vacío. Despertó jadeando y sudando. Miró el reloj de su mesita de noche, era madrugada. ♧ Que sueño tan raro...- Murmuró, sin más, se dejó caer de nuevo sobre la cama. Y al girarse para cubrirse el rostro con una almohada. A su lado descansaba un mapa viejo, con símbolos extraños y una ruta trazada hasta un punto en el bosque. No había sido un sueño. La oportunidad que siempre había estado esperando estaba frente a ella. Tomó el mapa y lo guardo en el cajón de su mesita de noche. Al amanecer, lo primero que hizo Lyra fue darse de baja en el hospital por “asuntos personales”, la noticia tomó por sorpresa a todos, aunque los directores le rogaron que se quedará, ella no podía hacerlo, tenía una misión y la iba a cumplir a cualquier costo. Una vez en casa, alistó una pequeña mochila con lo que creía que iba a necesitar, no quería hacerse un drama, después de todo era el Limbo, cosas "normales" no iban a ser de mucha ayuda. Dando una última mirada a su hogar, cerró la puerta soltando un pequeño suspiro, tan cargado de esperanza como de muerte. En menos de 40 minutos, ya se encontraba en la parada de la estación del tren, tenía que ir a su primer destino "Muskai", un bosque tan bello como oscuro. Cada año habían reporte de al menos 10 personas desaparecidas en aquel lugar. Algunos decían que se los tragaba el bosque como pago, otros que eran simples aventureros curiosos que tentaban al destino, que cuando se daban cuenta de lo maligno que era su interior ya era muy tarde para volver. Pero para Lyra eso no era una barrera, después de todo ella tenía un mapa ¿no? Igual si moría o pasaba algo en el trayecto, no había nada que lamentar. Las horas pasaban y ella ya no sabía cuanta distancia había caminado. Los pies le dolían pero no podía parar, tenía que llegar a la cueva antes del anochecer o todo sería más difícil. ♧ Maldición...¿Cuánto más debo caminar? -Se abrió paso entre el follaje de hojas violeta, fue ahí cuando se dió cuenta que estaba cerca, el ambiente se sentía diferente y ni hablar de la abrumadora aura, tan pesada y miserable... Media hora más tarde encontró la cueva, el borde estaba tallado con símbolos raros, casi igual al del mapa en sus manos. Se arrodillo y comenzó a sacar los implementos de su mochila. Creó el círculo con sangre humana y empezó a dibujar los signos del mapa, recitó un cántico de una lengua muerta y para el sello final, tomó una navaja y cortó su palma dejando caer su sangre en el medio del círculo. Al instante el suelo empezó a temblar y brillar, abriéndose por completo, todo fue tan rápido que se encontró cayendo al vacío en un abrir y cerrar de ojos. Tanto fue el impacto que no supo en que momento cayó inconsciente. Pero cuando por fin pudo despertar, Lyra yacía junto a un río de aguas rojas como el vino. El aire olía a óxido y niebla. Había llegado al Limbo...
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  • 𝙰𝚜 𝚋𝚊𝚓𝚘 𝚕𝚊 𝙼𝚊𝚗𝚐𝚊
    Categoría Ciencia ficción
    » Irina

    ──────────────────────────

    [𝙰ñ𝚘 𝟸𝟶𝟻𝟻 - 𝙿𝚊𝚜𝚊𝚍𝚘]

    Estaban tardando demasiado. Los experimentos no daban buenos resultados, no inmediatos. El tiempo se estaba acabando. Sin importar cuánto lo intentaron, el apresurar la reestructura del ADN humano de forma artificial terminaba en desastre y muertes.

    Habían comenzado con el Proyecto Evol, buscando hacer que las personas se adaptaran con facilidad al entorno; que las enfermedades y discapacidades se eliminaran. El mundo se estaba contaminando demasiado rápido: radiación, smog, deshechos, todo acumulándose de forma tal que la Tierra no daba abasto para poder purificar lo poco que podía. La vida iba a terminar más pronto de lo que calcularon.

    Criogenización. Esa fue la respuesta. Aquellos que contaban con los recursos, quienes eran “importantes” pudieron obtener el beneficio de pausar el tiempo en sus cuerpos y despertar cuando se haya encontrado una buena solución. Por supuesto que la élite estuvo de acuerdo.

    Así comenzaron, durmiendo a cada quien en lo más profundo de los laboratorios mientras seguían experimentando con voluntarios que apenas tenían recursos (claro que usarían a los “menos importantes”).

    Con el paso del tiempo, también encontraron la solución para purificar ciertas zonas y mantenerlas estables. Justo por eso, quienes podrían vivir allí se llamaban Estables. Valga la redundancia.

    Semi Esferas gigantes. Allí el aire no estaba contaminado, allí los pulmones dejaban de arder, se sentía más liviano, la naturaleza podía continuar. Un verde muy hermoso. Animales aún resistiendo. Humanos nuevos. NeoHumanos.

    La A.I.C.B., corporación esponsoreada por aquellos con más dinero, fue quien encontró todas las soluciones, quien comenzó a tener el control sobre el mundo. Una organización supranacional. Tuvo el “honor” de renombrar: los países y ciudades dejaron de tener nombre, ahora solo eran sectores. Las zonas seguras se llamaron Zonas Blancas. Luego estaban las Grises, allí donde estaban las fábricas y los trabajadores aún de clase media; Zonas Negras, donde iban los errores, los Desviados (donde la adaptación se fue a un extremo), algunos muriendo por la misma contaminación y radiación o por sus propias mutaciones, otros sobreviviendo a duras penas. Esas zonas eran ideales para la A.I.C.B.: sus fuerzas armadas se llevaban a los Desviados o los eliminaban directamente sin testigos.

    La ilusión de la buena vida se creó. Habían sido salvados. Pero se ocultó mucha información. A nadie iba a importarle, eso creyeron.

    ──────────────────────────


    [𝙰ñ𝚘 𝟸𝟷𝟾𝟽 - 𝙿𝚛𝚎𝚜𝚎𝚗𝚝𝚎]

    Los herederos de los NeoHumanos continuaron un linaje de adaptación, pero los Desviados también siguieron apareciendo. Portadores de fallas en el gen humano que debían ser eliminados para mantener la “pureza”.

    Tenían a alguien que podría hacerles un gran favor. Los de la élite ayudaron a que una persona en específico pudiera mantenerse en la criogenización. 𝙸𝚛𝚒𝚗𝚊. Alguien muy particular debido a su don de viajar al pasado. La mantuvieron en secreto hasta que decidieron que era tiempo de utilizarla. Así, la despertaron.

    Tuvieron que mantenerla al tanto para que comprendiera, pero solo lo justo y necesario. Luego le dieron objetivos. Pero claro, antes de enviarla al pasado, tenían que asegurarse que seguía siendo eficiente.

    Infiltrados, personas que, o eran familiares de Desviados, o quienes participaron en diferentes proyectos que decidieron no querían continuar con tanta crueldad y, en cambio, empezaron a ayudar a los errores. Esas personas debían ser eliminadas.

    —Si encuentras al Sujeto 0 no lo elimines. Trata de traerlo de vuelta. Sin embargo… si da muchas complicaciones, entonces tienes permiso de asesinarlo. —la última orden antes de dejarla salir. Le habían entregado un equipo especial para poder caminar en las Zonas Negras sin tener que preocuparse por quemar sus pulmones o que su piel se deshaga en cuestión de minutos. Además, también le agregaron el gen artificial para que pudiera adaptarse.
    » [Irin4] ────────────────────────── [𝙰ñ𝚘 𝟸𝟶𝟻𝟻 - 𝙿𝚊𝚜𝚊𝚍𝚘] Estaban tardando demasiado. Los experimentos no daban buenos resultados, no inmediatos. El tiempo se estaba acabando. Sin importar cuánto lo intentaron, el apresurar la reestructura del ADN humano de forma artificial terminaba en desastre y muertes. Habían comenzado con el Proyecto Evol, buscando hacer que las personas se adaptaran con facilidad al entorno; que las enfermedades y discapacidades se eliminaran. El mundo se estaba contaminando demasiado rápido: radiación, smog, deshechos, todo acumulándose de forma tal que la Tierra no daba abasto para poder purificar lo poco que podía. La vida iba a terminar más pronto de lo que calcularon. Criogenización. Esa fue la respuesta. Aquellos que contaban con los recursos, quienes eran “importantes” pudieron obtener el beneficio de pausar el tiempo en sus cuerpos y despertar cuando se haya encontrado una buena solución. Por supuesto que la élite estuvo de acuerdo. Así comenzaron, durmiendo a cada quien en lo más profundo de los laboratorios mientras seguían experimentando con voluntarios que apenas tenían recursos (claro que usarían a los “menos importantes”). Con el paso del tiempo, también encontraron la solución para purificar ciertas zonas y mantenerlas estables. Justo por eso, quienes podrían vivir allí se llamaban Estables. Valga la redundancia. Semi Esferas gigantes. Allí el aire no estaba contaminado, allí los pulmones dejaban de arder, se sentía más liviano, la naturaleza podía continuar. Un verde muy hermoso. Animales aún resistiendo. Humanos nuevos. NeoHumanos. La A.I.C.B., corporación esponsoreada por aquellos con más dinero, fue quien encontró todas las soluciones, quien comenzó a tener el control sobre el mundo. Una organización supranacional. Tuvo el “honor” de renombrar: los países y ciudades dejaron de tener nombre, ahora solo eran sectores. Las zonas seguras se llamaron Zonas Blancas. Luego estaban las Grises, allí donde estaban las fábricas y los trabajadores aún de clase media; Zonas Negras, donde iban los errores, los Desviados (donde la adaptación se fue a un extremo), algunos muriendo por la misma contaminación y radiación o por sus propias mutaciones, otros sobreviviendo a duras penas. Esas zonas eran ideales para la A.I.C.B.: sus fuerzas armadas se llevaban a los Desviados o los eliminaban directamente sin testigos. La ilusión de la buena vida se creó. Habían sido salvados. Pero se ocultó mucha información. A nadie iba a importarle, eso creyeron. ────────────────────────── [𝙰ñ𝚘 𝟸𝟷𝟾𝟽 - 𝙿𝚛𝚎𝚜𝚎𝚗𝚝𝚎] Los herederos de los NeoHumanos continuaron un linaje de adaptación, pero los Desviados también siguieron apareciendo. Portadores de fallas en el gen humano que debían ser eliminados para mantener la “pureza”. Tenían a alguien que podría hacerles un gran favor. Los de la élite ayudaron a que una persona en específico pudiera mantenerse en la criogenización. 𝙸𝚛𝚒𝚗𝚊. Alguien muy particular debido a su don de viajar al pasado. La mantuvieron en secreto hasta que decidieron que era tiempo de utilizarla. Así, la despertaron. Tuvieron que mantenerla al tanto para que comprendiera, pero solo lo justo y necesario. Luego le dieron objetivos. Pero claro, antes de enviarla al pasado, tenían que asegurarse que seguía siendo eficiente. Infiltrados, personas que, o eran familiares de Desviados, o quienes participaron en diferentes proyectos que decidieron no querían continuar con tanta crueldad y, en cambio, empezaron a ayudar a los errores. Esas personas debían ser eliminadas. —Si encuentras al Sujeto 0 no lo elimines. Trata de traerlo de vuelta. Sin embargo… si da muchas complicaciones, entonces tienes permiso de asesinarlo. —la última orden antes de dejarla salir. Le habían entregado un equipo especial para poder caminar en las Zonas Negras sin tener que preocuparse por quemar sus pulmones o que su piel se deshaga en cuestión de minutos. Además, también le agregaron el gen artificial para que pudiera adaptarse.
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