Hacía un poco de calor en Teyvat.
Razor, el Chico Lobo ya había hecho casi todas sus actividades del día a día, jugó por horas con su manada de lobos, pescó, se bañó en el lago detrás de Mondstadt, había ido a la Biblioteca a sus clases con su maestra Lisa.

Al salir de la biblioteca y de la sede de los caballeros de Favonius el sol pegó en su rostro haciéndolo cerrar ligeramente sus ojos hasta adaptarse de nuevo a la luz.

-Nhg...sol...enojado... -Así conocía él "calor" y luego, sonrió. Siempre buscaba cualquier pretexto para que Sara, la dueña y cocinera de El Gran Cazador le hiciera un batido bien frío con ganchos de lobo y miel-

Con aquella idea y pretexto perfecto fue corriendo al restaurante cerca de la plaza de Mondstadt.

-¡Sara...Sara...Sara!... -Demandó entrando al lugar mientras señalaba indignado hacia arriba y hacia afuera "indignado"-...Sol...molesto...

+¡Razor! ¡Que sorpresa verte por aquí!... ¿Hu? Con que sol "molesto" ¿Eh?

-¡Uhum! ¡Mucho!...

+¿No será que...?...Ay ya, ya sé lo que quieres...Siéntate, ya te traigo uno.

Razor sonrió victorioso. Tomó asiento como siempre y movió sus piernas de lado a lado esperando. Minutos después Sara llegó con su "arma contra el sol", su batido helado.

+No lo bebas muy rápido...siempre se te congela el cerebro~.

Razor tomó el vaso con los ojos resplandecientes e ignorando como siempre la advertencia su primer sorbo fue, grande, sus ojos se cerraron y se quejó levemente, paladar y cerebro congelado, pero rió, era un dolor "bueno".

+¡Te dije que con cuidado!
-Heh...Batido...bueno.... -Dejó un par de Moras pagando el batido y se fue victorioso con bebida en manos. La puerta del restaurante se abrió de nuevo-...Gracias...Sara...buena...

Se le había olvidado agradecer como le enseñaron Jean y Lisa, después de ello, se fue contento bebiendo.
Hacía un poco de calor en Teyvat. Razor, el Chico Lobo ya había hecho casi todas sus actividades del día a día, jugó por horas con su manada de lobos, pescó, se bañó en el lago detrás de Mondstadt, había ido a la Biblioteca a sus clases con su maestra Lisa. Al salir de la biblioteca y de la sede de los caballeros de Favonius el sol pegó en su rostro haciéndolo cerrar ligeramente sus ojos hasta adaptarse de nuevo a la luz. -Nhg...sol...enojado... -Así conocía él "calor" y luego, sonrió. Siempre buscaba cualquier pretexto para que Sara, la dueña y cocinera de El Gran Cazador le hiciera un batido bien frío con ganchos de lobo y miel- Con aquella idea y pretexto perfecto fue corriendo al restaurante cerca de la plaza de Mondstadt. -¡Sara...Sara...Sara!... -Demandó entrando al lugar mientras señalaba indignado hacia arriba y hacia afuera "indignado"-...Sol...molesto... +¡Razor! ¡Que sorpresa verte por aquí!... ¿Hu? Con que sol "molesto" ¿Eh? -¡Uhum! ¡Mucho!... +¿No será que...?...Ay ya, ya sé lo que quieres...Siéntate, ya te traigo uno. Razor sonrió victorioso. Tomó asiento como siempre y movió sus piernas de lado a lado esperando. Minutos después Sara llegó con su "arma contra el sol", su batido helado. +No lo bebas muy rápido...siempre se te congela el cerebro~. Razor tomó el vaso con los ojos resplandecientes e ignorando como siempre la advertencia su primer sorbo fue, grande, sus ojos se cerraron y se quejó levemente, paladar y cerebro congelado, pero rió, era un dolor "bueno". +¡Te dije que con cuidado! -Heh...Batido...bueno.... -Dejó un par de Moras pagando el batido y se fue victorioso con bebida en manos. La puerta del restaurante se abrió de nuevo-...Gracias...Sara...buena... Se le había olvidado agradecer como le enseñaron Jean y Lisa, después de ello, se fue contento bebiendo.
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