Eppur si muove
Fandom OC
Categoría Suspenso
"𝘋𝘪𝘮𝘦 𝘴𝘪, 𝘢𝘭 𝘧𝘪𝘯𝘢𝘭, 𝘢𝘩𝘪 𝘷𝘢𝘴 𝘢 𝘦𝘴𝘵𝘢𝘳,
𝘰𝘩, 𝘔𝘢𝘥𝘳𝘦, 𝘦𝘴𝘱𝘦𝘳𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘮í.
𝘘𝘶𝘦 𝘦𝘭 𝘥𝘰𝘭𝘰𝘳 𝘺 𝘭𝘢 𝘴𝘢𝘯𝘨𝘳𝘦,
𝘉𝘪𝘦𝘯 𝘷𝘢𝘭𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘱𝘦𝘯𝘢
𝘚𝘪 𝘩𝘢𝘯 𝘥𝘦 𝘴𝘦𝘳 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘵𝘪"
"Y aún así, se mueve".
La historia de un hombre que se plantó como un árbol de cara a un alud, con el mundo en su contra, vuelve a recordar. Y, con el relato, la última esfrofa de ese último vestigio de la tierra donde todo se ha perdido, una canción que sólo él recuerda.
Pese a tener los dedos entumecidos por el frío de la tundra, no deja de dibujar. De su memoria evocando el níveo blanco de su cabello, sus finas facciones, la intensidad de su mirada...
"Disculpe. ¿Ha visto a esta mujer?"
Practica de nuevo, mirando el retrato que de su puño y pulso ha nacido. Practica, haciendo lo posible por enmascarar su acento, prueba fehaciente y vívida de que es un forastero, un extraño, un errante.
De que está solo. Profunda, insondable, completamente solo.
Un acento que suena como uñas sobre la pizarra que son esos campos de blanco infinito. Un acento que, según muchos, ya no debería existir. Una reliquia de tiempos peores, desechados. El residuo de un dialecto barbárico.
"Na-gi. Ese es su nombre. Por favor, dígame si sabe algo sobre ella".
Otro ensayo. Otro, mientras sus pasos, la evidencia que deja en la nieve tras de sí, conducen al más cercano poblado.
¿Y a quién es que busca?
A nadie más que a una superviviente. Como él, a alguien que entiende, quizás mejor que nadie, lo que es el perderlo todo. El no tener un pasado ni un futuro. En ser menos que un pie de página en el libro de este mundo.
A la única persona que puede tener pistas del Libro.
𝘰𝘩, 𝘔𝘢𝘥𝘳𝘦, 𝘦𝘴𝘱𝘦𝘳𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘮í.
𝘘𝘶𝘦 𝘦𝘭 𝘥𝘰𝘭𝘰𝘳 𝘺 𝘭𝘢 𝘴𝘢𝘯𝘨𝘳𝘦,
𝘉𝘪𝘦𝘯 𝘷𝘢𝘭𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘱𝘦𝘯𝘢
𝘚𝘪 𝘩𝘢𝘯 𝘥𝘦 𝘴𝘦𝘳 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘵𝘪"
"Y aún así, se mueve".
La historia de un hombre que se plantó como un árbol de cara a un alud, con el mundo en su contra, vuelve a recordar. Y, con el relato, la última esfrofa de ese último vestigio de la tierra donde todo se ha perdido, una canción que sólo él recuerda.
Pese a tener los dedos entumecidos por el frío de la tundra, no deja de dibujar. De su memoria evocando el níveo blanco de su cabello, sus finas facciones, la intensidad de su mirada...
"Disculpe. ¿Ha visto a esta mujer?"
Practica de nuevo, mirando el retrato que de su puño y pulso ha nacido. Practica, haciendo lo posible por enmascarar su acento, prueba fehaciente y vívida de que es un forastero, un extraño, un errante.
De que está solo. Profunda, insondable, completamente solo.
Un acento que suena como uñas sobre la pizarra que son esos campos de blanco infinito. Un acento que, según muchos, ya no debería existir. Una reliquia de tiempos peores, desechados. El residuo de un dialecto barbárico.
"Na-gi. Ese es su nombre. Por favor, dígame si sabe algo sobre ella".
Otro ensayo. Otro, mientras sus pasos, la evidencia que deja en la nieve tras de sí, conducen al más cercano poblado.
¿Y a quién es que busca?
A nadie más que a una superviviente. Como él, a alguien que entiende, quizás mejor que nadie, lo que es el perderlo todo. El no tener un pasado ni un futuro. En ser menos que un pie de página en el libro de este mundo.
A la única persona que puede tener pistas del Libro.
"𝘋𝘪𝘮𝘦 𝘴𝘪, 𝘢𝘭 𝘧𝘪𝘯𝘢𝘭, 𝘢𝘩𝘪 𝘷𝘢𝘴 𝘢 𝘦𝘴𝘵𝘢𝘳,
𝘰𝘩, 𝘔𝘢𝘥𝘳𝘦, 𝘦𝘴𝘱𝘦𝘳𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘮í.
𝘘𝘶𝘦 𝘦𝘭 𝘥𝘰𝘭𝘰𝘳 𝘺 𝘭𝘢 𝘴𝘢𝘯𝘨𝘳𝘦,
𝘉𝘪𝘦𝘯 𝘷𝘢𝘭𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘱𝘦𝘯𝘢
𝘚𝘪 𝘩𝘢𝘯 𝘥𝘦 𝘴𝘦𝘳 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘵𝘪"
"Y aún así, se mueve".
La historia de un hombre que se plantó como un árbol de cara a un alud, con el mundo en su contra, vuelve a recordar. Y, con el relato, la última esfrofa de ese último vestigio de la tierra donde todo se ha perdido, una canción que sólo él recuerda.
Pese a tener los dedos entumecidos por el frío de la tundra, no deja de dibujar. De su memoria evocando el níveo blanco de su cabello, sus finas facciones, la intensidad de su mirada...
"Disculpe. ¿Ha visto a esta mujer?"
Practica de nuevo, mirando el retrato que de su puño y pulso ha nacido. Practica, haciendo lo posible por enmascarar su acento, prueba fehaciente y vívida de que es un forastero, un extraño, un errante.
De que está solo. Profunda, insondable, completamente solo.
Un acento que suena como uñas sobre la pizarra que son esos campos de blanco infinito. Un acento que, según muchos, ya no debería existir. Una reliquia de tiempos peores, desechados. El residuo de un dialecto barbárico.
"Na-gi. Ese es su nombre. Por favor, dígame si sabe algo sobre ella".
Otro ensayo. Otro, mientras sus pasos, la evidencia que deja en la nieve tras de sí, conducen al más cercano poblado.
¿Y a quién es que busca?
A nadie más que a una superviviente. Como él, a alguien que entiende, quizás mejor que nadie, lo que es el perderlo todo. El no tener un pasado ni un futuro. En ser menos que un pie de página en el libro de este mundo.
A la única persona que puede tener pistas del Libro.
Tipo
Individual
Líneas
Cualquier línea
Estado
Disponible