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    —¡Uff, ya regresé! Digamos que me desvié un poco en el 'sendero de la vida' mientras hacía mi buena acción del día ayudando a unas cuantas ancianitas a cruzar la calle. Responderé los rol que tengo con ustedes preciosas .—
    —¡Uff, ya regresé! Digamos que me desvié un poco en el 'sendero de la vida' mientras hacía mi buena acción del día ayudando a unas cuantas ancianitas a cruzar la calle. Responderé los rol que tengo con ustedes preciosas .— :STK-63:
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  • 𝗥𝗲𝘃𝗶𝘀𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗧𝘂𝗿𝗶𝘀𝗺𝗼 𝗜𝗻𝘁𝗲𝗿𝗻𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹. 𝗘𝗱𝗶𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗘𝘀𝗽𝗲𝗰𝗶𝗮𝗹: '𝗟𝗼𝘀 𝘀𝗲𝗰𝗿𝗲𝘁𝗼𝘀 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝗴𝘂𝗮𝗿𝗱𝗮𝗱𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲𝘁𝗲𝗻𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗷𝗮𝗽𝗼𝗻𝗲́𝘀' (๑•̀ㅂ•́)و✧
    — 𝗣𝗮́𝗴𝗶𝗻𝗮 𝟰𝟳

    「¡𝐃𝐄𝐒𝐂𝐔𝐁𝐈𝐄𝐑𝐓𝐎ⵑ 𝐄𝐋 𝐇𝐎𝐒𝐓 𝐌𝐀́𝐒 𝐄𝐗𝐂𝐋𝐔𝐒𝐈𝐕𝐎 𝐃𝐄 𝐓𝐎𝐊𝐈𝐎」
    ¿Cansado de los mismos clubs de siempre? Nuestro reportero se infiltró en un establecimiento tan privado que ni siquiera tiene nombre. Y allí, encontramos a la joya de la corona: 𝚈𝙾𝚂𝙷𝙸𝙼𝙸𝙽𝙴-𝚂𝙰𝙽 (ノ◕ヮ◕)ノ:・゚✧*
    Con 1.85cm de altura que parecen 2 metros cuando te sirve el té con esa mirada de "ojalá estuvieras en cualquier otro lado pero aquí me pagan por sonreír" (。♡‿♡。), este felino de aspecto adusto resultó ser el anfitrión más demandado de la noche.
    "𝙽𝚘 𝚎𝚜𝚙𝚎𝚛𝚊𝚋𝚊 𝚎𝚜𝚝𝚘 𝚌𝚞𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚎𝚗𝚝𝚛𝚎́", confesó nuestro reportero entre risas nerviosas. "𝙻𝚕𝚎𝚐𝚞𝚎́ 𝚋𝚞𝚜𝚌𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚞𝚗 𝚠𝚑𝚒𝚜𝚔𝚢 𝚢 𝚜𝚊𝚕ɪ́ 𝚌𝚘𝚗 𝚕𝚊 𝚋𝚒𝚕𝚕𝚎𝚝𝚎𝚛𝚊 𝚟𝚊𝚌ɪ́𝚊, 𝚎𝚕 𝚌𝚘𝚛𝚊𝚣𝚘́𝚗 𝚙𝚎𝚜𝚊𝚍𝚘, 𝚢 𝚞𝚗 𝚏𝚎𝚕𝚒𝚗𝚘 𝚍𝚎 𝚌𝚊𝚜𝚒 𝚍𝚘𝚜 𝚖𝚎𝚝𝚛𝚘𝚜 𝚊𝚏𝚎𝚛𝚛𝚊́𝚗𝚍𝚘𝚜𝚎 𝚊 𝚖𝚒 𝚖𝚊𝚗𝚐𝚊 𝚌𝚞𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚒𝚗𝚝𝚎𝚗𝚝𝚊𝚋𝚊 𝚒𝚛𝚖𝚎. 𝙽𝚘 𝚜𝚎́ 𝚜𝚒 𝚏𝚞𝚒 𝚊 𝚞𝚗 𝚑𝚘𝚜𝚝 𝚌𝚕𝚞𝚋 𝚘 𝚊 𝚊𝚍𝚘𝚙𝚝𝚊𝚛 𝚞𝚗 𝚐𝚊𝚝𝚘 𝚌𝚊𝚕𝚕𝚎𝚓𝚎𝚛𝚘 𝚌𝚘𝚗 𝚝𝚛𝚊𝚓𝚎 𝚍𝚎 𝚜𝚒𝚛𝚟𝚒𝚎𝚗𝚝𝚊".

    Las clientas (y clientes) habituales lo describen como "𝚞𝚗 𝚝𝚜𝚞𝚗𝚍𝚎𝚛𝚎 𝚍𝚎 𝚖𝚊𝚗𝚞𝚊𝚕" (⁄ ⁄>⁄ ▽⁄<⁄ ⁄): gruñe, pone cara de disgusto, dice que no le gusta atender... pero si te quedas callado lo suficiente, termina preguntándote si quieres más té con una voz que suena sospechosamente preocupada.
    Según fuentes confirmadas, atiende solo tres noches al mes, bajo reserva, y el precio por hora supera lo que la mayoría gana en una semana. ¿Vale la pena? Quienes han tenido el "privilegio" de ser atendidos por este hermoso gato de mal carácter juran que sí. Aunque advierten: no intentes tomarle la mano sin permiso, a menos que quieras recibir una clase gratuita de por qué no se debe molestar a un felino enojado (┛◉Д◉)┛彡┻━┻.

    —¿𝗩𝗼𝗹𝘃𝗲𝗿𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗮 𝘃𝗶𝘀𝗶𝘁𝗮𝗿𝗹𝗼?
    —𝗦𝗶 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲𝘃𝗶𝘃𝗶𝗺𝗼𝘀 𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗮 𝗻𝗼𝘁𝗮, 𝘀𝛊́ (◕‿◕)♡

    ⊹  ︶︶  ୨୧  ︶︶  ⊹

    ​—¿Host? —murmuró para sí mismo, saboreando la palabra como si fuera un veneno extranjero en su lengua.
    ​Frunció el ceño con tal intensidad que un pliegue profundo, casi una cicatriz de ansiedad, le partió la frente. Levantó la revista, la acercó al halo de luz de su escritorio de diseño y luego la alejó, entrecerrando los ojos. Observó la fotografía con la minuciosidad de un analista forense buscando una falla. Allí, en la esquina inferior derecha, creyó ver un píxel desalineado, una sombra que no terminaba de encajar con la inclinación altiva de su cuello.

    ​𝗣𝗵𝗼𝘁𝗼𝘀𝗵𝗼𝗽.

    ​La conclusión fue un alivio; sintió que podría estallar de pura euforia. Por supuesto. Él jamás… jamás se prestaría a semejante humillación. Ni como castigo, ni bajo tortura, ni en la más delirante de las misiones de infiltración.
    ​Sin embargo, el sudor frío no tardó en brotar. La revista era de turismo internacional. Eso significaba aeropuertos, hoteles de cinco estrellas, salas de espera de primera clase. Sus subordinados eran los más eficientes del clan, sí, pero seguían siendo hombres. ¿Leían revistas de tendencias? ¿Consumían catálogos de Maid Cafés por puro aburrimiento? ¿Eran lo suficientemente estúpidos como para reconocer sus facciones bajo aquel disfraz ridículo?

    ​—Con suerte, nadie se detendrá en esta página —se dijo, poniéndose en pie bruscamente.

    ​Asintió con firmeza, intentando sellar el asunto con lógica. Era una revista para turistas; gente que estaba de paso, sombras que miraban y se marchaban sin dejar rastro. No tenían conexiones con el Clan Tojo.
    ​Con esa falsa calma, Mine volvió a sentarse. Tomó la revista con desdén, dispuesto a destruirla… pero sus ojos traicioneros bajaron al texto una vez más.
    ​"Un gatito gruñón que se aferra a ti cuando tratas de irte..."

    ​Tragó saliva. La imagen de sí mismo con aquel lazo blanco y esponjoso parecía quemarle las pupilas. Sintió un calor abrasador subiéndole por el cuello hasta teñirle las orejas de un carmín violento.
    ​Miró a su alrededor, buscando el escondite perfecto. ¿Debajo del monitor? Demasiado expuesto. ¿En el cajón de los informes confidenciales del clan? Estaría a salvo, a menos que alguien necesitara auditar las cuentas. ¿En la papelera? Un error de novato; la limpieza pasaba a las siete. ¿Llevarla a casa?
    ​Con la torpeza impropia de un alto mando, pero con la urgencia de un adolescente ocultando una revista prohibida, Mine desabrochó el forro de su maletín de piel italiana y deslizó el papel satinado en la oscuridad del cuero.
    𝗥𝗲𝘃𝗶𝘀𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗧𝘂𝗿𝗶𝘀𝗺𝗼 𝗜𝗻𝘁𝗲𝗿𝗻𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹. 𝗘𝗱𝗶𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗘𝘀𝗽𝗲𝗰𝗶𝗮𝗹: '𝗟𝗼𝘀 𝘀𝗲𝗰𝗿𝗲𝘁𝗼𝘀 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝗴𝘂𝗮𝗿𝗱𝗮𝗱𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲𝘁𝗲𝗻𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗷𝗮𝗽𝗼𝗻𝗲́𝘀' (๑•̀ㅂ•́)و✧ — 𝗣𝗮́𝗴𝗶𝗻𝗮 𝟰𝟳 「¡𝐃𝐄𝐒𝐂𝐔𝐁𝐈𝐄𝐑𝐓𝐎ⵑ 𝐄𝐋 𝐇𝐎𝐒𝐓 𝐌𝐀́𝐒 𝐄𝐗𝐂𝐋𝐔𝐒𝐈𝐕𝐎 𝐃𝐄 𝐓𝐎𝐊𝐈𝐎」 ¿Cansado de los mismos clubs de siempre? Nuestro reportero se infiltró en un establecimiento tan privado que ni siquiera tiene nombre. Y allí, encontramos a la joya de la corona: 𝚈𝙾𝚂𝙷𝙸𝙼𝙸𝙽𝙴-𝚂𝙰𝙽 (ノ◕ヮ◕)ノ:・゚✧* Con 1.85cm de altura que parecen 2 metros cuando te sirve el té con esa mirada de "ojalá estuvieras en cualquier otro lado pero aquí me pagan por sonreír" (。♡‿♡。), este felino de aspecto adusto resultó ser el anfitrión más demandado de la noche. "𝙽𝚘 𝚎𝚜𝚙𝚎𝚛𝚊𝚋𝚊 𝚎𝚜𝚝𝚘 𝚌𝚞𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚎𝚗𝚝𝚛𝚎́", confesó nuestro reportero entre risas nerviosas. "𝙻𝚕𝚎𝚐𝚞𝚎́ 𝚋𝚞𝚜𝚌𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚞𝚗 𝚠𝚑𝚒𝚜𝚔𝚢 𝚢 𝚜𝚊𝚕ɪ́ 𝚌𝚘𝚗 𝚕𝚊 𝚋𝚒𝚕𝚕𝚎𝚝𝚎𝚛𝚊 𝚟𝚊𝚌ɪ́𝚊, 𝚎𝚕 𝚌𝚘𝚛𝚊𝚣𝚘́𝚗 𝚙𝚎𝚜𝚊𝚍𝚘, 𝚢 𝚞𝚗 𝚏𝚎𝚕𝚒𝚗𝚘 𝚍𝚎 𝚌𝚊𝚜𝚒 𝚍𝚘𝚜 𝚖𝚎𝚝𝚛𝚘𝚜 𝚊𝚏𝚎𝚛𝚛𝚊́𝚗𝚍𝚘𝚜𝚎 𝚊 𝚖𝚒 𝚖𝚊𝚗𝚐𝚊 𝚌𝚞𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚒𝚗𝚝𝚎𝚗𝚝𝚊𝚋𝚊 𝚒𝚛𝚖𝚎. 𝙽𝚘 𝚜𝚎́ 𝚜𝚒 𝚏𝚞𝚒 𝚊 𝚞𝚗 𝚑𝚘𝚜𝚝 𝚌𝚕𝚞𝚋 𝚘 𝚊 𝚊𝚍𝚘𝚙𝚝𝚊𝚛 𝚞𝚗 𝚐𝚊𝚝𝚘 𝚌𝚊𝚕𝚕𝚎𝚓𝚎𝚛𝚘 𝚌𝚘𝚗 𝚝𝚛𝚊𝚓𝚎 𝚍𝚎 𝚜𝚒𝚛𝚟𝚒𝚎𝚗𝚝𝚊". Las clientas (y clientes) habituales lo describen como "𝚞𝚗 𝚝𝚜𝚞𝚗𝚍𝚎𝚛𝚎 𝚍𝚎 𝚖𝚊𝚗𝚞𝚊𝚕" (⁄ ⁄>⁄ ▽⁄<⁄ ⁄): gruñe, pone cara de disgusto, dice que no le gusta atender... pero si te quedas callado lo suficiente, termina preguntándote si quieres más té con una voz que suena sospechosamente preocupada. Según fuentes confirmadas, atiende solo tres noches al mes, bajo reserva, y el precio por hora supera lo que la mayoría gana en una semana. ¿Vale la pena? Quienes han tenido el "privilegio" de ser atendidos por este hermoso gato de mal carácter juran que sí. Aunque advierten: no intentes tomarle la mano sin permiso, a menos que quieras recibir una clase gratuita de por qué no se debe molestar a un felino enojado (┛◉Д◉)┛彡┻━┻. —¿𝗩𝗼𝗹𝘃𝗲𝗿𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗮 𝘃𝗶𝘀𝗶𝘁𝗮𝗿𝗹𝗼? —𝗦𝗶 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲𝘃𝗶𝘃𝗶𝗺𝗼𝘀 𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗮 𝗻𝗼𝘁𝗮, 𝘀𝛊́ (◕‿◕)♡ ⊹  ︶︶  ୨୧  ︶︶  ⊹ ​—¿Host? —murmuró para sí mismo, saboreando la palabra como si fuera un veneno extranjero en su lengua. ​Frunció el ceño con tal intensidad que un pliegue profundo, casi una cicatriz de ansiedad, le partió la frente. Levantó la revista, la acercó al halo de luz de su escritorio de diseño y luego la alejó, entrecerrando los ojos. Observó la fotografía con la minuciosidad de un analista forense buscando una falla. Allí, en la esquina inferior derecha, creyó ver un píxel desalineado, una sombra que no terminaba de encajar con la inclinación altiva de su cuello. ​𝗣𝗵𝗼𝘁𝗼𝘀𝗵𝗼𝗽. ​La conclusión fue un alivio; sintió que podría estallar de pura euforia. Por supuesto. Él jamás… jamás se prestaría a semejante humillación. Ni como castigo, ni bajo tortura, ni en la más delirante de las misiones de infiltración. ​Sin embargo, el sudor frío no tardó en brotar. La revista era de turismo internacional. Eso significaba aeropuertos, hoteles de cinco estrellas, salas de espera de primera clase. Sus subordinados eran los más eficientes del clan, sí, pero seguían siendo hombres. ¿Leían revistas de tendencias? ¿Consumían catálogos de Maid Cafés por puro aburrimiento? ¿Eran lo suficientemente estúpidos como para reconocer sus facciones bajo aquel disfraz ridículo? ​—Con suerte, nadie se detendrá en esta página —se dijo, poniéndose en pie bruscamente. ​Asintió con firmeza, intentando sellar el asunto con lógica. Era una revista para turistas; gente que estaba de paso, sombras que miraban y se marchaban sin dejar rastro. No tenían conexiones con el Clan Tojo. ​Con esa falsa calma, Mine volvió a sentarse. Tomó la revista con desdén, dispuesto a destruirla… pero sus ojos traicioneros bajaron al texto una vez más. ​"Un gatito gruñón que se aferra a ti cuando tratas de irte..." ​Tragó saliva. La imagen de sí mismo con aquel lazo blanco y esponjoso parecía quemarle las pupilas. Sintió un calor abrasador subiéndole por el cuello hasta teñirle las orejas de un carmín violento. ​Miró a su alrededor, buscando el escondite perfecto. ¿Debajo del monitor? Demasiado expuesto. ¿En el cajón de los informes confidenciales del clan? Estaría a salvo, a menos que alguien necesitara auditar las cuentas. ¿En la papelera? Un error de novato; la limpieza pasaba a las siete. ¿Llevarla a casa? ​Con la torpeza impropia de un alto mando, pero con la urgencia de un adolescente ocultando una revista prohibida, Mine desabrochó el forro de su maletín de piel italiana y deslizó el papel satinado en la oscuridad del cuero.
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  • Tal vez ya es momento de que regrese a la acción.

    *Después de unos días está de regreso.*
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  • Continúa compartiendo tu corazón con otras personas pese a que te lo hayan roto. No trates a tu corazón como un muñeco de acción envuelto en plástico
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  • Había pasado el día encerrada, evitando cualquier contacto, temiendo cruzarse con el sanador y tener que enfrentar algo que aun no estaba dispuesta ni preparada para hacer.

    Los pasadizos secretos de la salida real tenían varios accesos, uno de ellos comenzaba desde su habitación, estos los construyeron para huidas desesperadas en tiempos de guerra.

    ​Al recorrerlos te llevaba a una especie de catacumba abierta hacia el mar.
    Necesitaba que el frío de la costa entumeciera sus pensamientos para poder finalmente diseccionarlos.

    ​Salió al exterior sintiéndose vulnerable, despojada de su armadura y de la rigidez de su rango. Vestía apenas una túnica de lino ligero que el viento marino pegaba a su figura, revelando su silueta sin las distracciones de las pesadas telas reales. Descalza sobre la piedra fría, sentía que el aislamiento era su única protección contra la confusión que la devoraba, respiró hondo... pero entonces, el ruido en la oscuridad de la catatumba la obligó a salir de su trance. Estaba indefensa, mientras sus ojos rojos intentaban perforar la obscuridad a sus espaldas.

    ✴ ─ ¿Quién anda ahí?
    Había pasado el día encerrada, evitando cualquier contacto, temiendo cruzarse con el sanador y tener que enfrentar algo que aun no estaba dispuesta ni preparada para hacer. Los pasadizos secretos de la salida real tenían varios accesos, uno de ellos comenzaba desde su habitación, estos los construyeron para huidas desesperadas en tiempos de guerra. ​Al recorrerlos te llevaba a una especie de catacumba abierta hacia el mar. Necesitaba que el frío de la costa entumeciera sus pensamientos para poder finalmente diseccionarlos. ​Salió al exterior sintiéndose vulnerable, despojada de su armadura y de la rigidez de su rango. Vestía apenas una túnica de lino ligero que el viento marino pegaba a su figura, revelando su silueta sin las distracciones de las pesadas telas reales. Descalza sobre la piedra fría, sentía que el aislamiento era su única protección contra la confusión que la devoraba, respiró hondo... pero entonces, el ruido en la oscuridad de la catatumba la obligó a salir de su trance. Estaba indefensa, mientras sus ojos rojos intentaban perforar la obscuridad a sus espaldas. ✴ ─ ¿Quién anda ahí?
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Voy a hablar como user, no como Jason, lo primero. Procedo con lo que tengo que decir:

    En su mayoría la gente e interacciones que tengo por aquí es absolutamente maravillosa, y más de la mitad de la lista de amigos que tengo los adoro.
    Pero hay excepciones bastante desagradables a su manera sobre las que me tengo que pronunciar. Contadas, es cierto, pero han estado pasando puntualmente los últimos meses hasta recientemente.

    Por ello voy a ser brutalmente claro. No es ninguna amenaza ni llamado de atención a nadie, simplemente quiero que sirva como un recordatorio. Quizás no muy amable, pero recordatorio.

    No tengo ningún impedimento a la hora de hablar a nivel personal. No pongo límite a ningún rol. Si hace falta, termino a veces incluso modificando o adaptando a mi personaje a vuestro mundo. Creo que son un montón las concesiones que hago, me tengo por una persona MUY dialogante, y creo que jamás me he cerrado ni a nivel personal, ni a nivel rol, mucho menos me he enfadado, siempre he puesto todo de mi parte (o lo he considerado) y he ofrecido y ofrezco siempre mi mejor cara así como todas las conversaciones off rol que sean y hayan sido necesarias.

    Lo que sí no voy a hacer, es rogarle a nadie.
    Si me bloqueas de algún lado, a nivel personal o por aquí, no voy a ir detrás.
    Si borras la conversación o mensaje que me hayas enviado, te elimino.
    Si tienes algún problema conmigo y en vez de hablarlo prefieres tomar tus soluciones y medidas, nunca más cuentes conmigo, para nada y en absoluto.
    Doy lo mismo que espero recibir.

    Ni me sobra la gente, ni me sobra la paciencia. No voy a perder el tiempo, y tampoco voy a hacer que nadie lo pierda.

    Es la última vez que me pronuncio en nada al respecto de esto, y que me veo medianamente obligado a tener que tomar este tono.
    Voy a hablar como user, no como Jason, lo primero. Procedo con lo que tengo que decir: En su mayoría la gente e interacciones que tengo por aquí es absolutamente maravillosa, y más de la mitad de la lista de amigos que tengo los adoro. Pero hay excepciones bastante desagradables a su manera sobre las que me tengo que pronunciar. Contadas, es cierto, pero han estado pasando puntualmente los últimos meses hasta recientemente. Por ello voy a ser brutalmente claro. No es ninguna amenaza ni llamado de atención a nadie, simplemente quiero que sirva como un recordatorio. Quizás no muy amable, pero recordatorio. No tengo ningún impedimento a la hora de hablar a nivel personal. No pongo límite a ningún rol. Si hace falta, termino a veces incluso modificando o adaptando a mi personaje a vuestro mundo. Creo que son un montón las concesiones que hago, me tengo por una persona MUY dialogante, y creo que jamás me he cerrado ni a nivel personal, ni a nivel rol, mucho menos me he enfadado, siempre he puesto todo de mi parte (o lo he considerado) y he ofrecido y ofrezco siempre mi mejor cara así como todas las conversaciones off rol que sean y hayan sido necesarias. Lo que sí no voy a hacer, es rogarle a nadie. Si me bloqueas de algún lado, a nivel personal o por aquí, no voy a ir detrás. Si borras la conversación o mensaje que me hayas enviado, te elimino. Si tienes algún problema conmigo y en vez de hablarlo prefieres tomar tus soluciones y medidas, nunca más cuentes conmigo, para nada y en absoluto. Doy lo mismo que espero recibir. Ni me sobra la gente, ni me sobra la paciencia. No voy a perder el tiempo, y tampoco voy a hacer que nadie lo pierda. Es la última vez que me pronuncio en nada al respecto de esto, y que me veo medianamente obligado a tener que tomar este tono.
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    ¡Hola! Qué alegría que te hayas pasado por aquí.

    ¡Muchísimas gracias por el interés en mi perfil y en la historia de Asha! Me encantaría conectar con otros escritores, así que ponte cómodo/a. Para que fluyamos mejor, te cuento un poquito cómo me gusta disfrutar del rol:

    Historias con alma: Me apasionan las tramas con desarrollo, donde los personajes crezcan y sufran un poquito. ¡Soy fan del drama y los conflictos! No todo tiene que ser color de rosa para que sea una buena historia.

    Coherencia y Realismo Mágico: Asha vive en un París actual donde lo sobrenatural se esconde entre las sombras. Por eso, prefiero personajes que encajen en ese entorno (humanos o seres fantásticos con apariencia urbana). Me mantengo al margen de estéticas demasiado bizarras o fantasía épica pura para no romper la atmósfera de su mundo.

    Sobre el contenido: No busco escenas eróticas fortuitas ni batallas de "quién es más poderoso". Prefiero que la magia y la acción sirvan a la narrativa.

    Flexibilidad: ¡Me adapto! No importa si prefieres biblias o respuestas cortas, si tu personaje es 2D, si planeamos o improvisamos sobre la marcha. Lo único que pido es un poquito de cariño en la ortografía para que la lectura sea fluida.

    Química: No pacto relaciones de antemano. Me encanta ver cómo surge la chispa (o el conflicto) de forma natural entre los personajes mientras jugamos.

    Constancia: A veces el mundo real me absorbe y puedo tardar días (¡o incluso alguna semana!) en responder. Agradezco infinito tu paciencia; yo prometo avisar siempre que me ausente por mucho tiempo.

    Mensajes y Publicaciones: El privado es nuestro rincón para tramar y planear, para rol mejor aprovechemos todas las herramientas que nos da la plataforma.

    Si has llegado hasta aquí y te gusta lo que has leído, ¡escríbeme! Estaré encantada de tramar contigo.
    ¡Hola! Qué alegría que te hayas pasado por aquí. ¡Muchísimas gracias por el interés en mi perfil y en la historia de Asha! Me encantaría conectar con otros escritores, así que ponte cómodo/a. Para que fluyamos mejor, te cuento un poquito cómo me gusta disfrutar del rol: 📜 Historias con alma: Me apasionan las tramas con desarrollo, donde los personajes crezcan y sufran un poquito. ¡Soy fan del drama y los conflictos! No todo tiene que ser color de rosa para que sea una buena historia. 🪶 Coherencia y Realismo Mágico: Asha vive en un París actual donde lo sobrenatural se esconde entre las sombras. Por eso, prefiero personajes que encajen en ese entorno (humanos o seres fantásticos con apariencia urbana). Me mantengo al margen de estéticas demasiado bizarras o fantasía épica pura para no romper la atmósfera de su mundo. 🎁 Sobre el contenido: No busco escenas eróticas fortuitas ni batallas de "quién es más poderoso". Prefiero que la magia y la acción sirvan a la narrativa. 🫂 Flexibilidad: ¡Me adapto! No importa si prefieres biblias o respuestas cortas, si tu personaje es 2D, si planeamos o improvisamos sobre la marcha. Lo único que pido es un poquito de cariño en la ortografía para que la lectura sea fluida. 💞Química: No pacto relaciones de antemano. Me encanta ver cómo surge la chispa (o el conflicto) de forma natural entre los personajes mientras jugamos. ⌛ Constancia: A veces el mundo real me absorbe y puedo tardar días (¡o incluso alguna semana!) en responder. Agradezco infinito tu paciencia; yo prometo avisar siempre que me ausente por mucho tiempo. 💬 Mensajes y Publicaciones: El privado es nuestro rincón para tramar y planear, para rol mejor aprovechemos todas las herramientas que nos da la plataforma. Si has llegado hasta aquí y te gusta lo que has leído, ¡escríbeme! Estaré encantada de tramar contigo.
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  • ── A veces el brillo de este mundo me parece una burla cruel frente a la penumbra que llevo dentro...

    Pero... Aún en este abismo, he notado algo.

    Hay acciones sencillas que hacen la diferencia; pequeñas luces que parpadean en la oscurida ; son palabras que para algunos suenan insulsas, ecos vacíos en el viento, pero para otros... para los que estamos a punto de dejarnos caer al vacío definitivo, son la diferencia entre desaparecer y seguir insistiendo en que la vida no está del todo perdida.

    Es extraño que un caído como yo lo diga, pero incluso en las cenizas, a veces se siente un poco de calor. ──
    ── A veces el brillo de este mundo me parece una burla cruel frente a la penumbra que llevo dentro... Pero... Aún en este abismo, he notado algo. Hay acciones sencillas que hacen la diferencia; pequeñas luces que parpadean en la oscurida ; son palabras que para algunos suenan insulsas, ecos vacíos en el viento, pero para otros... para los que estamos a punto de dejarnos caer al vacío definitivo, son la diferencia entre desaparecer y seguir insistiendo en que la vida no está del todo perdida. Es extraño que un caído como yo lo diga, pero incluso en las cenizas, a veces se siente un poco de calor. ──
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  • Parte 5....

    El día se llegó, Albel, tomó el autobús junto con María y la pequeña Lupita, 6 horas y 45 minutos era la distancia para llegar al tren que los llevaría al hospital; sin duda era una travesía constante para la mujer y la pequeña, en el lugar donde les tocó estaba una mujer mayor de piel sumamente oscura, la cual portaba un tanque de oxígeno, la menor por ser pequeña no dejaba de observarla con curiosidad, ese tren lo había puesto el gobierno para las personas con bajos recursos, por ende todo el tiempo estaba saturado, personas de diferentes culturas y razas podían apreciarse ahí. 

    — Mira, mira, los cerros ya se pusieron verdes otra vez, mami. 
    — Si mi amor, ya está en camino la primavera.

    Era asombroso para Lupita, pues la última vez que viajó en el tren, los cerros estaban cobijados con la blanca nieve del invierno, B solo la contempló con una tenue sonrisa en la comisura entre los labios, posó la mirada en aquel lugar, recordando los detalles tan simples que a su rosa de invierno la hacían feliz. 

    El monstruo de metal siguió su curso, unas cuantas pláticas sencillas entre María y él, todo tranquilo y claro como dos viejos amigos, los rayos de sol se disminuyeron, la media tarde ya estaba tocando la puerta, el frágil cuerpo de la infanta estaba recargado en el costado del mayor; el cansancio de haber salido temprano le había ganado. 

    —PRIMERA PARADA, NUEVA ESPERANZA EN 5 MINUTOS, REPITO, EN 5 MINUTOS.

    Una voz se escuchó; los pasajeros que estaban destinados comenzaron a tomar sus pertenencias. Las ruedas del tren comenzaron a cesar, lentamente.  — Lupita, mi amor, despierta, cariño, ya llegamos. - Dijo con suavidad María que había tomado a la pequeña entre sus brazos. 
      
    —Déjame llevarla, tomas las pertenencias, sigue adormilada. - Musitó Abel al ver que Lupita seguía dormida sin ningún esfuerzo, la cargó, colocando la cabeza de la pequeña en su hombro, María los contemplaba, pidiéndole a Dios que él se quedara con ellas para siempre. Detrás de unas cuantas personas, salieron los tres, el hospital era sumamente grande; a B no le sorprendía demasiado; alrededor del mundo había centros de salud más especializados y colosales.

    El tren siguió su curso, ellos entraron al lugar, donde los recibieron con mucha amabilidad, la pequeña a duras penas logró despertarse, ellos eran el turno número 50, Abel entendía por qué María desaparecía dos días, el camino absorbía bastante tiempo.

    — Mami, ¿Ya casi nos toca?.- Preguntó Lupita, con enfado.
    — En un momento más cariño, se paciente. 
    — Mami, no veo a Ángel, mi amiguita, ¿Puedo ir a buscarla, en lo que me toca?.- Abel se quedó escuchando, con atención, pues la niña cada vez que podía hablaba cosas que solo una persona que el conocía sabría. — Abel, ¿Quieres conocer a Ángel?... El mayor se quedó sin poder reaccionar, su corazón se aceleró, con esa pregunta, pasó saliva forzadamente, un temblor lo invadió por dentro.
    — Si, pequeña, llévame a conocer a Ángel. Yelena Antonov
    Parte 5.... El día se llegó, Albel, tomó el autobús junto con María y la pequeña Lupita, 6 horas y 45 minutos era la distancia para llegar al tren que los llevaría al hospital; sin duda era una travesía constante para la mujer y la pequeña, en el lugar donde les tocó estaba una mujer mayor de piel sumamente oscura, la cual portaba un tanque de oxígeno, la menor por ser pequeña no dejaba de observarla con curiosidad, ese tren lo había puesto el gobierno para las personas con bajos recursos, por ende todo el tiempo estaba saturado, personas de diferentes culturas y razas podían apreciarse ahí.  — Mira, mira, los cerros ya se pusieron verdes otra vez, mami.  — Si mi amor, ya está en camino la primavera. Era asombroso para Lupita, pues la última vez que viajó en el tren, los cerros estaban cobijados con la blanca nieve del invierno, B solo la contempló con una tenue sonrisa en la comisura entre los labios, posó la mirada en aquel lugar, recordando los detalles tan simples que a su rosa de invierno la hacían feliz.  El monstruo de metal siguió su curso, unas cuantas pláticas sencillas entre María y él, todo tranquilo y claro como dos viejos amigos, los rayos de sol se disminuyeron, la media tarde ya estaba tocando la puerta, el frágil cuerpo de la infanta estaba recargado en el costado del mayor; el cansancio de haber salido temprano le había ganado.  —PRIMERA PARADA, NUEVA ESPERANZA EN 5 MINUTOS, REPITO, EN 5 MINUTOS. Una voz se escuchó; los pasajeros que estaban destinados comenzaron a tomar sus pertenencias. Las ruedas del tren comenzaron a cesar, lentamente.  — Lupita, mi amor, despierta, cariño, ya llegamos. - Dijo con suavidad María que había tomado a la pequeña entre sus brazos.     —Déjame llevarla, tomas las pertenencias, sigue adormilada. - Musitó Abel al ver que Lupita seguía dormida sin ningún esfuerzo, la cargó, colocando la cabeza de la pequeña en su hombro, María los contemplaba, pidiéndole a Dios que él se quedara con ellas para siempre. Detrás de unas cuantas personas, salieron los tres, el hospital era sumamente grande; a B no le sorprendía demasiado; alrededor del mundo había centros de salud más especializados y colosales. El tren siguió su curso, ellos entraron al lugar, donde los recibieron con mucha amabilidad, la pequeña a duras penas logró despertarse, ellos eran el turno número 50, Abel entendía por qué María desaparecía dos días, el camino absorbía bastante tiempo. — Mami, ¿Ya casi nos toca?.- Preguntó Lupita, con enfado. — En un momento más cariño, se paciente.  — Mami, no veo a Ángel, mi amiguita, ¿Puedo ir a buscarla, en lo que me toca?.- Abel se quedó escuchando, con atención, pues la niña cada vez que podía hablaba cosas que solo una persona que el conocía sabría. — Abel, ¿Quieres conocer a Ángel?... El mayor se quedó sin poder reaccionar, su corazón se aceleró, con esa pregunta, pasó saliva forzadamente, un temblor lo invadió por dentro. — Si, pequeña, llévame a conocer a Ángel. [C0quette]
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