• Apenas una noche ahí atrapados había sido suficiente para poner a prueba los límites de su cordura. Menos el suyo, por supuesto, puesto que apreciaba la calma, el silencio, y las estimulantes lecturas sobre túneles mágicos. El único fan de ellos era, claro, y evidenciado había quedado con el fuego que cruelmente consumió su revista. Descance en paz, Túneles Mágicos: Ilustrado #30. (??)

    —¡Hey! ¡Te estoy hablando! —Gritó a uno de los guardias que iba pasando por el pasillo, asomándose por los barrotes de la ventana en la puerta. Fútil esfuerzo, ¿es que recibieron órdenes de ignorarlos?

    —Ni siquiera voltean a verme y no hay señal alguna de Sarah —se dio media vuelta y anunció con desanimo aquello. No sabía si el título entre la más impaciente de esa celda lo ganaba Kazuha o Kyrie , y no quería estar ahí mucho más tiempo para que la contienda se prolongase.

    Nicole Rendaia lo estaba pasando estoícamente bien, pero no era difícil intuir que salir de ahí le era tan apremiante como para el resto.

    Catorce horas, aproximadamente, habían pasado desde su captura. Confiar en la palabra de Sarah se presentó inicialmente como la opción más sensata, pero cada minuto que el cautiverio se extendía, lucía como una idea cada vez peor.

    ¿Y en cuanto al rescate por parte de Anyel y su grupo? Aunque llegasen a Nwitta sin complicaciones, sería prácticamente imposible para ellos adivinar a cuál de las varias prisiones bajo la jurisdicción de los vigilantes habían sido llevados. Ni él mismo tenía la certeza, y eso que todas conocía bastante bien.

    —Creo que es momento de que empecemos a planear nuestro propio escape. ¿Alguien tiene alguna idea?

    Él tenía varias, de hecho, pero quería escuchar las de ellas primero. Para terminar por descartarlas por locas, arriesgadas, imposibles o caraclísmicas, muy seguramente. (?)
    Apenas una noche ahí atrapados había sido suficiente para poner a prueba los límites de su cordura. Menos el suyo, por supuesto, puesto que apreciaba la calma, el silencio, y las estimulantes lecturas sobre túneles mágicos. El único fan de ellos era, claro, y evidenciado había quedado con el fuego que cruelmente consumió su revista. Descance en paz, Túneles Mágicos: Ilustrado #30. (??) —¡Hey! ¡Te estoy hablando! —Gritó a uno de los guardias que iba pasando por el pasillo, asomándose por los barrotes de la ventana en la puerta. Fútil esfuerzo, ¿es que recibieron órdenes de ignorarlos? —Ni siquiera voltean a verme y no hay señal alguna de Sarah —se dio media vuelta y anunció con desanimo aquello. No sabía si el título entre la más impaciente de esa celda lo ganaba [K4zuha] o [forever.broken], y no quería estar ahí mucho más tiempo para que la contienda se prolongase. [vortex_emerald_pigeon_594] lo estaba pasando estoícamente bien, pero no era difícil intuir que salir de ahí le era tan apremiante como para el resto. Catorce horas, aproximadamente, habían pasado desde su captura. Confiar en la palabra de Sarah se presentó inicialmente como la opción más sensata, pero cada minuto que el cautiverio se extendía, lucía como una idea cada vez peor. ¿Y en cuanto al rescate por parte de Anyel y su grupo? Aunque llegasen a Nwitta sin complicaciones, sería prácticamente imposible para ellos adivinar a cuál de las varias prisiones bajo la jurisdicción de los vigilantes habían sido llevados. Ni él mismo tenía la certeza, y eso que todas conocía bastante bien. —Creo que es momento de que empecemos a planear nuestro propio escape. ¿Alguien tiene alguna idea? Él tenía varias, de hecho, pero quería escuchar las de ellas primero. Para terminar por descartarlas por locas, arriesgadas, imposibles o caraclísmicas, muy seguramente. (?)
    Me enjaja
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Perdonadme.
    Entre cargas familiares, laborales y estudios, al final mi salud se vino abajo muy seriamente al punto en el que no he ni podido entrar.
    Próximamente responderé todo. Siento mucho haberos dejado así.
    Perdonadme. Entre cargas familiares, laborales y estudios, al final mi salud se vino abajo muy seriamente al punto en el que no he ni podido entrar. Próximamente responderé todo. Siento mucho haberos dejado así.
    Me shockea
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  • [Durante la noche anterior cuando Gyuseki termino de trabajar puso su plan en marcha y en el horario de las 01:30am se dirigió a un puerto industrial donde los barcos se encargaban de comercializar cosas de gran valor]

    ×una vez en el lugar me oculte detrás de una pila de maderas para observar a cuatro miembros de la organización que vine a buscar, podía oírlos hablar desde ahi×

    Sujeto 1: oigan la última carga que nos llegó es sin duda muy valiosa, deben ser como 500 millones de tenés

    Sujeto 2: ¿¡Tanta cantidad!? Cielos no sabía que esas cosas daban tanto dinero

    Sujeto 3: pues son escamas de diferentes dragones, incluso vi escamas de oro ¿Puedes creerlo?

    Sujeto 4: oigan no hablen tan fuerte haber si el dragón ejecutor viene por nuestras cabezas

    Sujeto 1: jajajaja esa historia es más falsa que tus relaciones todos saben que ese dragón murió junto a su reina, seguramente fue algo como "su majestad no se preocupe la protegeré con mí vida" ¡Y no protegió un carajo! Jajaja

    ×sin dudarlo ni un solo segundo salí de mí escondite y moviéndome a la velocidad de un fuerte viento alcance por la espalda al primero de ellos dejándole clavados ambos cuchillos en el cuello, uno en cada lado y entonces los gire como si fueran una rueda para así arrancar su cabeza de lugar y está iría rodando hasta sus compañeros×

    Sujeto 2: ¿¡Que acabas de hacerle!? ¡Eres un desgraciado!

    ×todos empezaron a disparar siendo inútil al cubrirme con las escamas únicamente en las zonas donde iban a impactar las balas, me coloque en posición y volví a moverme a esa velocidad y cuando estuve delate del segundo di un salto junto a un giro para así encajarle un fuerte golpe con mí pierna izquierda en su cuello el cual se quebraria en el acto, el siguiente fue el tercero por el que fui acercándome a medida que esquivaba el resto de balas y al llegar hice aparecer escamas en los nudillos de mí puño para golpearlo con fuerza en las costillas de la derecha para así fracturarlas todas y mandarlo a volar contra un monton de madera×

    ya solo quedas tu ¿verdad? no voy a preguntar dónde está el hangar que busco ya lo encontraré yo mismo

    Sujeto 4: desquiciado.. los mataste a todos ¿¡quien se supone que eres!?

    ¿no es obvio? te lo diré, me llaman el ejecutor.

    ×al escuchar esto el último de ellos empezó a disparar todo el cartucho pero con los cuchillos bloquearía cada una de sus balas antes de lanzarme con rapidez y acabar con su vida no sin antes escuchar como este me llamaba monstruo con su último aliento×

    [después de ese enfrentamiento Gyuseki encontró el hangar que estaba buscando pero como era de esperarse quedó completamente rodeado de enemigos al entrar]

    que amables son al esperarme con tanta paciencia.. no me enorgullezco de lo que voy a hacerles pero obviamente me odiarán..

    ×todos ellos empezaron a atacarme utilizando armas de filo pero antes de que me alcanzaran sacaría mis alas para elevarme en el cielo y así formar una X con estás mismas×

    que sus almas descansen sin importan en donde les toque estar ¡Ventisca asesina!

    ×separaria mis alas hacia los lados con rapidez provocando un fuerte viento por el aleteo que los alcanzo a todos ellos y de la nada aparecieron cortes muy profundos en el cuerpo de cada uno provocándoles una muerte rápida, mientras tanto me encargaría de los pocos que quedaban y al terminar subí unas escaleras que me llevaron a una vieja oficina y antes de que pueda notar su presencia alguien colocaría una pistola cerca de mí frente×

    ???: déjame decir que tienes agallas chico muchas agallas.. vienes a mí puerto comercial y masacras a todos mis hombres haciéndote pasar por el difunto Ejecutor aunque nosotros los humanos le pusimos un apodo distinto.. El Juggernaut.

    me da igual que apodo hayan usado así como también me da igual si me crees o no cuando digo que soy el ejecutor.. creí haber podido dejar todo ese pasado atrás y vivir sin tener que asesinar a otros.. tengo pesadillas cada noche donde escucho los gritos de todos a los que hice sufrir.. pero en este momento sin duda puedo admitir que he regresado una vez más para cumplir mí último deber.. ¡Protegeré a ese niño! ¡se volverá el nuevo príncipe!

    ×ditia esto con una larga sonrisa en el rostro mientras me acercaba a el dejando que el cañón de su arma quede apoyado en mí frente×

    Ese pequeño va a ser la persona que lleve a nuestra raza hacia un nuevo destino ¡una vez más los dragones se levantaran!

    ???: ahora entiendo así que de eso se trata.. ¿buscas a ese mercenario? estás loco si crees que te diré algo

    no te preocupes con revisar los archivos de tu celular y computadora será suficiente.. ahora respóndeme algo, ¿disfrutas siendo un traficante de escamas? maldito asesino.

    ×aquel sujeto no tardo en soltar el disparo y esto provocó que su arma explotará debido a que en mí frente habían escamas que recibieron la bala haciéndola estallar dentro del cañón, sin embargo este no se quiso rendir y se lanzó a golpearme con su puño derecho pero simplemente me agache y con un corte rápido de mí cuchillo le abrí el vientre provocándole una muerte agonizante mientras me quedaba mirando como se retorcía en el suelo igual que un gusano×

    (me da igual a quien deba asesinar.. cumpliré mí objetivo y quizás después logré descansar en paz..)
    [Durante la noche anterior cuando Gyuseki termino de trabajar puso su plan en marcha y en el horario de las 01:30am se dirigió a un puerto industrial donde los barcos se encargaban de comercializar cosas de gran valor] ×una vez en el lugar me oculte detrás de una pila de maderas para observar a cuatro miembros de la organización que vine a buscar, podía oírlos hablar desde ahi× Sujeto 1: oigan la última carga que nos llegó es sin duda muy valiosa, deben ser como 500 millones de tenés Sujeto 2: ¿¡Tanta cantidad!? Cielos no sabía que esas cosas daban tanto dinero Sujeto 3: pues son escamas de diferentes dragones, incluso vi escamas de oro ¿Puedes creerlo? Sujeto 4: oigan no hablen tan fuerte haber si el dragón ejecutor viene por nuestras cabezas Sujeto 1: jajajaja esa historia es más falsa que tus relaciones todos saben que ese dragón murió junto a su reina, seguramente fue algo como "su majestad no se preocupe la protegeré con mí vida" ¡Y no protegió un carajo! Jajaja ×sin dudarlo ni un solo segundo salí de mí escondite y moviéndome a la velocidad de un fuerte viento alcance por la espalda al primero de ellos dejándole clavados ambos cuchillos en el cuello, uno en cada lado y entonces los gire como si fueran una rueda para así arrancar su cabeza de lugar y está iría rodando hasta sus compañeros× Sujeto 2: ¿¡Que acabas de hacerle!? ¡Eres un desgraciado! ×todos empezaron a disparar siendo inútil al cubrirme con las escamas únicamente en las zonas donde iban a impactar las balas, me coloque en posición y volví a moverme a esa velocidad y cuando estuve delate del segundo di un salto junto a un giro para así encajarle un fuerte golpe con mí pierna izquierda en su cuello el cual se quebraria en el acto, el siguiente fue el tercero por el que fui acercándome a medida que esquivaba el resto de balas y al llegar hice aparecer escamas en los nudillos de mí puño para golpearlo con fuerza en las costillas de la derecha para así fracturarlas todas y mandarlo a volar contra un monton de madera× ya solo quedas tu ¿verdad? no voy a preguntar dónde está el hangar que busco ya lo encontraré yo mismo Sujeto 4: desquiciado.. los mataste a todos ¿¡quien se supone que eres!? ¿no es obvio? te lo diré, me llaman el ejecutor. ×al escuchar esto el último de ellos empezó a disparar todo el cartucho pero con los cuchillos bloquearía cada una de sus balas antes de lanzarme con rapidez y acabar con su vida no sin antes escuchar como este me llamaba monstruo con su último aliento× [después de ese enfrentamiento Gyuseki encontró el hangar que estaba buscando pero como era de esperarse quedó completamente rodeado de enemigos al entrar] que amables son al esperarme con tanta paciencia.. no me enorgullezco de lo que voy a hacerles pero obviamente me odiarán.. ×todos ellos empezaron a atacarme utilizando armas de filo pero antes de que me alcanzaran sacaría mis alas para elevarme en el cielo y así formar una X con estás mismas× que sus almas descansen sin importan en donde les toque estar ¡Ventisca asesina! ×separaria mis alas hacia los lados con rapidez provocando un fuerte viento por el aleteo que los alcanzo a todos ellos y de la nada aparecieron cortes muy profundos en el cuerpo de cada uno provocándoles una muerte rápida, mientras tanto me encargaría de los pocos que quedaban y al terminar subí unas escaleras que me llevaron a una vieja oficina y antes de que pueda notar su presencia alguien colocaría una pistola cerca de mí frente× ???: déjame decir que tienes agallas chico muchas agallas.. vienes a mí puerto comercial y masacras a todos mis hombres haciéndote pasar por el difunto Ejecutor aunque nosotros los humanos le pusimos un apodo distinto.. El Juggernaut. me da igual que apodo hayan usado así como también me da igual si me crees o no cuando digo que soy el ejecutor.. creí haber podido dejar todo ese pasado atrás y vivir sin tener que asesinar a otros.. tengo pesadillas cada noche donde escucho los gritos de todos a los que hice sufrir.. pero en este momento sin duda puedo admitir que he regresado una vez más para cumplir mí último deber.. ¡Protegeré a ese niño! ¡se volverá el nuevo príncipe! ×ditia esto con una larga sonrisa en el rostro mientras me acercaba a el dejando que el cañón de su arma quede apoyado en mí frente× Ese pequeño va a ser la persona que lleve a nuestra raza hacia un nuevo destino ¡una vez más los dragones se levantaran! ???: ahora entiendo así que de eso se trata.. ¿buscas a ese mercenario? estás loco si crees que te diré algo no te preocupes con revisar los archivos de tu celular y computadora será suficiente.. ahora respóndeme algo, ¿disfrutas siendo un traficante de escamas? maldito asesino. ×aquel sujeto no tardo en soltar el disparo y esto provocó que su arma explotará debido a que en mí frente habían escamas que recibieron la bala haciéndola estallar dentro del cañón, sin embargo este no se quiso rendir y se lanzó a golpearme con su puño derecho pero simplemente me agache y con un corte rápido de mí cuchillo le abrí el vientre provocándole una muerte agonizante mientras me quedaba mirando como se retorcía en el suelo igual que un gusano× (me da igual a quien deba asesinar.. cumpliré mí objetivo y quizás después logré descansar en paz..)
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  • Sniffles declaró que, mientras se encontraba grabando un video en su domicilio, fue interrumpido repentinamente por un individuo encapuchado, quién estaba rociando descontroladamente líquidos inflamables mixtos, tales cómo petróleo, aceite y gasolina, en diversas zonas de la vivienda. Según el testimonio, el atacante intentó prender fuego a la casa, y en medio del acto, agredió violentamente a Sniffles con multiples golpes, en lo que describen cómo un intento casi deliberado de incendiarlo a él también.
    Los denunciantes expresaron su creencia de que el agresor podría estar vinculado a una secta, sin embargo, está hipótesis ha sido descartada por las autoridades al considerarse una suposición sin fundamentos verificables.
    Sniffles declaró que, mientras se encontraba grabando un video en su domicilio, fue interrumpido repentinamente por un individuo encapuchado, quién estaba rociando descontroladamente líquidos inflamables mixtos, tales cómo petróleo, aceite y gasolina, en diversas zonas de la vivienda. Según el testimonio, el atacante intentó prender fuego a la casa, y en medio del acto, agredió violentamente a Sniffles con multiples golpes, en lo que describen cómo un intento casi deliberado de incendiarlo a él también. Los denunciantes expresaron su creencia de que el agresor podría estar vinculado a una secta, sin embargo, está hipótesis ha sido descartada por las autoridades al considerarse una suposición sin fundamentos verificables.
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  • *De camino a casa pasando por una calle poco transitada me había encontrado con un grupo de monstruos reunidos que estaban planeando algo, al percatarse de mi presencia vieron mi traje de héroe y sin pensárselo dos veces vinieron a atacarme arrogantemente, el combate termino rápido con una de mis técnicas “Golpes Normales Consecutivos” golpeando a cada uno, el callejón acabo con cuerpos muertos de monstruos, sangre esparcida por varias partes de la calle, etc; pudiendo seguir mi camino a casa suspire caminando*

    Algún día llegara el momento… bueno, creo que pasare por un helado.
    *De camino a casa pasando por una calle poco transitada me había encontrado con un grupo de monstruos reunidos que estaban planeando algo, al percatarse de mi presencia vieron mi traje de héroe y sin pensárselo dos veces vinieron a atacarme arrogantemente, el combate termino rápido con una de mis técnicas “Golpes Normales Consecutivos” golpeando a cada uno, el callejón acabo con cuerpos muertos de monstruos, sangre esparcida por varias partes de la calle, etc; pudiendo seguir mi camino a casa suspire caminando* Algún día llegara el momento… bueno, creo que pasare por un helado.
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  • Mi amigo pecador: El tanque volcado crujía bajo el viento. Más allá de aquel refugio improvisado, el campo de batalla se extendía como un desierto de cenizas. La tierra estaba teñida de gris, los árboles reducidos a esqueletos carbonizados y el aire olía a humo, sangre y pólvora.

    Dos jóvenes habían sobrevivido a lo imposible o eso parecía...

    Zelkova Legasov, el joven cura, respiraba agitadamente. Su rostro estaba manchado de hollín y sudor. Miró hacia la entrada del casco destrozado y apretó los dientes.

    ●Esos malditos nos engañaron...

    Se volvió hacia su compañero.

    ●¿Estás...?

    Las palabras murieron en su garganta.

    Hart Soger estaba apoyado contra una pared metálica. Una de sus manos presionaba desesperadamente su abdomen. La sangre brotaba entre sus dedos a borbotones, formando un charco oscuro bajo él.

    ○Me duele...

    Susurró Hart con una mueca de agonía.

    ○Me duele mucho... Voy a morir.

    ●¡No!

    Zelkova cayó de rodillas junto a él.

    ●Déjame revisarte. Intentaré cauterizar la herida.

    Hart soltó una risa débil y amarga.

    ○Es inútil, Zel... Intenté ayudarte, pero parece que la cagué... Ja...

    El cura comenzó a presionar la herida con ambas manos. Los guantes negros se empaparon de rojo en cuestión de segundos.

    ●Te sacaré de aquí. ¿Recuerdas? Me enseñaste la foto de tu novia. La verás pronto. Solo resiste...

    Hart emitió un quejido que terminó convirtiéndose en una carcajada rota.

    ○No hay ninguna novia.

    Zelkova parpadeó.

    ●¿Qué?

    ○Esa foto... se la robé a un amigo muerto. Estaba enamorado de ella. Lo envidiaba tanto...

    Su respiración empezó a volverse irregular.

    ○Compartí contigo esa historia porque... yo también quería presumir de un amor verdadero. Quería poner celosos a nuestros compañeros...

    Su mirada vagó hacia el exterior, donde los cadáveres yacían entre las cenizas.

    ○Y míralos... todos muertos.

    Una lágrima descendió por su rostro.

    ○Solo faltaba yo.

    Zelkova no encontró respuesta.

    Hart tragó saliva.

    ○He pecado... Iré al infierno junto a esos bastardos...

    Entonces comenzó a llorar.

    ●¿Por qué lloras?

    Preguntó Zelkova en voz baja.

    Hart cerró los ojos.

    ○Porque tengo miedo.

    Su voz temblaba.

    ○No quiero ir al infierno. Me arrepiento de todo lo que hice en mi vida. Ojalá pudiera ser tan recto como tú.

    Soltó una risa ahogada.

    ○Te envidio. Y eso me enerva porque eres amable con todos...

    Las lágrimas seguían cayendo.

    ○Si pudiera comenzar de cero, cambiaría todo...

    Miró sus manos ensangrentadas.

    ○Y ahora es demasiado tarde.

    Zelkova apoyó la espalda contra la pared metálica del tanque. Su mirada permaneció fija en su amigo.

    ●Nunca es tarde.

    Hart negó lentamente con la cabeza.

    ○No hay cielo para mí.

    Hubo un silencio pesado.

    El joven cura preguntó:

    ●¿Por qué temes al amor de Dios?

    Hart no respondió durante varios segundos. Sus labios temblaron.

    ○Por favor... léeme algo.

    Zelkova asintió.

    Con una voz firme, aunque quebrada por la emoción, recitó:

    ●"Porque yo soy el Señor tu Dios, que sostiene tu mano derecha; yo soy quien te dice: No temas, yo te ayudaré."

    Hart escuchó aquellas palabras como un hombre perdido en medio de una tormenta. Sus ojos estaban rojos e inundados de lágrimas.

    ○¿Por qué somos tan terribles?

    Preguntó.

    Zelkova guardó silencio un instante antes de responder:

    ●Somos larvas solamente, hechas para formar mariposas angélicas que algún día mirarán a Dios de frente.

    Hart sonrió débilmente. Su corazón latía cada vez más lento.

    ○Quédate conmigo...

    Buscó la mano de su amigo.

    ○No me dejes.

    Zelkova la sujetó con fuerza.

    ●Estoy aquí.

    Entonces dijo:

    ●Repite conmigo.

    Hart lo observó.

    Y el cura comenzó a recitar:

    ●"Busqué al Señor y Él me respondió; me libró de todos mis temores."

    Los labios de Hart se movieron.

    ○Busqué... al Señor... y Él me respondió...

    Su voz era apenas un susurro.

    ○Me libró... de todos mis temores...

    Una última exhalación escapó de sus labios. Después llegó el silencio. El viento siguió soplando entre los árboles carbonizados. La mano de Hart perdió toda fuerza. Y cayó inmóvil.

    Zelkova permaneció allí, sujetándola. Esperó. Un segundo. Dos. Diez. Como si se negara a aceptar lo evidente. Por fin comprendió que estaba solo. Las lágrimas comenzaron a descender por sus mejillas ennegrecidas. Luego vino un sollozo. Y después otro hasta que el joven cura alzó el rostro hacia el cielo gris y lanzó un aullido desgarrador.

    ●¡HAAAAART!

    Su voz atravesó el campo muerto.

    ●¡HART!

    Refulgió el eco de un nombre pronunciado por alguien que acababa de perder a su mejor amigo.
    Mi amigo pecador: El tanque volcado crujía bajo el viento. Más allá de aquel refugio improvisado, el campo de batalla se extendía como un desierto de cenizas. La tierra estaba teñida de gris, los árboles reducidos a esqueletos carbonizados y el aire olía a humo, sangre y pólvora. Dos jóvenes habían sobrevivido a lo imposible o eso parecía... Zelkova Legasov, el joven cura, respiraba agitadamente. Su rostro estaba manchado de hollín y sudor. Miró hacia la entrada del casco destrozado y apretó los dientes. ●Esos malditos nos engañaron... Se volvió hacia su compañero. ●¿Estás...? Las palabras murieron en su garganta. Hart Soger estaba apoyado contra una pared metálica. Una de sus manos presionaba desesperadamente su abdomen. La sangre brotaba entre sus dedos a borbotones, formando un charco oscuro bajo él. ○Me duele... Susurró Hart con una mueca de agonía. ○Me duele mucho... Voy a morir. ●¡No! Zelkova cayó de rodillas junto a él. ●Déjame revisarte. Intentaré cauterizar la herida. Hart soltó una risa débil y amarga. ○Es inútil, Zel... Intenté ayudarte, pero parece que la cagué... Ja... El cura comenzó a presionar la herida con ambas manos. Los guantes negros se empaparon de rojo en cuestión de segundos. ●Te sacaré de aquí. ¿Recuerdas? Me enseñaste la foto de tu novia. La verás pronto. Solo resiste... Hart emitió un quejido que terminó convirtiéndose en una carcajada rota. ○No hay ninguna novia. Zelkova parpadeó. ●¿Qué? ○Esa foto... se la robé a un amigo muerto. Estaba enamorado de ella. Lo envidiaba tanto... Su respiración empezó a volverse irregular. ○Compartí contigo esa historia porque... yo también quería presumir de un amor verdadero. Quería poner celosos a nuestros compañeros... Su mirada vagó hacia el exterior, donde los cadáveres yacían entre las cenizas. ○Y míralos... todos muertos. Una lágrima descendió por su rostro. ○Solo faltaba yo. Zelkova no encontró respuesta. Hart tragó saliva. ○He pecado... Iré al infierno junto a esos bastardos... Entonces comenzó a llorar. ●¿Por qué lloras? Preguntó Zelkova en voz baja. Hart cerró los ojos. ○Porque tengo miedo. Su voz temblaba. ○No quiero ir al infierno. Me arrepiento de todo lo que hice en mi vida. Ojalá pudiera ser tan recto como tú. Soltó una risa ahogada. ○Te envidio. Y eso me enerva porque eres amable con todos... Las lágrimas seguían cayendo. ○Si pudiera comenzar de cero, cambiaría todo... Miró sus manos ensangrentadas. ○Y ahora es demasiado tarde. Zelkova apoyó la espalda contra la pared metálica del tanque. Su mirada permaneció fija en su amigo. ●Nunca es tarde. Hart negó lentamente con la cabeza. ○No hay cielo para mí. Hubo un silencio pesado. El joven cura preguntó: ●¿Por qué temes al amor de Dios? Hart no respondió durante varios segundos. Sus labios temblaron. ○Por favor... léeme algo. Zelkova asintió. Con una voz firme, aunque quebrada por la emoción, recitó: ●"Porque yo soy el Señor tu Dios, que sostiene tu mano derecha; yo soy quien te dice: No temas, yo te ayudaré." Hart escuchó aquellas palabras como un hombre perdido en medio de una tormenta. Sus ojos estaban rojos e inundados de lágrimas. ○¿Por qué somos tan terribles? Preguntó. Zelkova guardó silencio un instante antes de responder: ●Somos larvas solamente, hechas para formar mariposas angélicas que algún día mirarán a Dios de frente. Hart sonrió débilmente. Su corazón latía cada vez más lento. ○Quédate conmigo... Buscó la mano de su amigo. ○No me dejes. Zelkova la sujetó con fuerza. ●Estoy aquí. Entonces dijo: ●Repite conmigo. Hart lo observó. Y el cura comenzó a recitar: ●"Busqué al Señor y Él me respondió; me libró de todos mis temores." Los labios de Hart se movieron. ○Busqué... al Señor... y Él me respondió... Su voz era apenas un susurro. ○Me libró... de todos mis temores... Una última exhalación escapó de sus labios. Después llegó el silencio. El viento siguió soplando entre los árboles carbonizados. La mano de Hart perdió toda fuerza. Y cayó inmóvil. Zelkova permaneció allí, sujetándola. Esperó. Un segundo. Dos. Diez. Como si se negara a aceptar lo evidente. Por fin comprendió que estaba solo. Las lágrimas comenzaron a descender por sus mejillas ennegrecidas. Luego vino un sollozo. Y después otro hasta que el joven cura alzó el rostro hacia el cielo gris y lanzó un aullido desgarrador. ●¡HAAAAART! Su voz atravesó el campo muerto. ●¡HART! Refulgió el eco de un nombre pronunciado por alguien que acababa de perder a su mejor amigo.
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  • El joven cura de gorra de caza roja y largo abrigo oscuro permanecía sentado en una de las sillas de plástico blanco de aquella nueva iglesia. Desde afuera, el edificio parecía más un supermercado recién inaugurado que un templo: paredes lisas, carteles luminosos y una fachada tan moderna que apenas conservaba algo de aspecto religioso.

    Mientras el pastor hablaba desde el escenario, caminando de un lado a otro con micrófono en mano, el cura lo observaba fijamente. Sus ojos ardían con una intensidad difícil de ignorar. No asentía, no sonreía, no participaba de los aplausos; simplemente escuchaba, inmóvil, como una llama contenida.

    Entonces llegó el momento de los testimonios.

    <¿Hay alguien que quiera compartir su experiencia con el Señor>

    Preguntó el pastor con entusiasmo.

    Una mano se alzó entre la multitud. Era la del cura.

    Varias personas lo observaron mientras avanzaba por el pasillo central. Sus botas resonaban contra el suelo brillante hasta llegar al presbiterio. Tomó el micrófono. Durante unos segundos reinó el silencio.

    Habló con voz firme y clara:

    ●Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anuncie otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.

    El silencio duró apenas un instante. Los insultos estallaron desde todos los rincones. Alguien le gritó que se marchara. Otro le arrojó una botella de plástico. Luego vino una de vidrio que se hizo añicos contra una pared cercana. Los abucheos crecieron mientras el joven sacerdote descendía tranquilamente del escenario. No respondió a nadie. Simplemente siguió caminando.

    Botellas y objetos golpeaban el suelo a su alrededor mientras atravesaba el pasillo central con las manos en los bolsillos del abrigo. Finalmente alcanzó la puerta principal.

    Al abrirla, una intensa luz del exterior inundó el recinto. Por un instante su figura quedó reducida a una simple silueta oscura rodeada de resplandor, como si la claridad misma se negara a dejar ver su rostro. Y así se fue con una pequeña sonrisa de satisfacción dibujándose bajo la visera de su gorra roja, convencido de que había cumplido exactamente aquello para lo que había entrado.
    El joven cura de gorra de caza roja y largo abrigo oscuro permanecía sentado en una de las sillas de plástico blanco de aquella nueva iglesia. Desde afuera, el edificio parecía más un supermercado recién inaugurado que un templo: paredes lisas, carteles luminosos y una fachada tan moderna que apenas conservaba algo de aspecto religioso. Mientras el pastor hablaba desde el escenario, caminando de un lado a otro con micrófono en mano, el cura lo observaba fijamente. Sus ojos ardían con una intensidad difícil de ignorar. No asentía, no sonreía, no participaba de los aplausos; simplemente escuchaba, inmóvil, como una llama contenida. Entonces llegó el momento de los testimonios. <¿Hay alguien que quiera compartir su experiencia con el Señor> Preguntó el pastor con entusiasmo. Una mano se alzó entre la multitud. Era la del cura. Varias personas lo observaron mientras avanzaba por el pasillo central. Sus botas resonaban contra el suelo brillante hasta llegar al presbiterio. Tomó el micrófono. Durante unos segundos reinó el silencio. Habló con voz firme y clara: ●Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anuncie otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. El silencio duró apenas un instante. Los insultos estallaron desde todos los rincones. Alguien le gritó que se marchara. Otro le arrojó una botella de plástico. Luego vino una de vidrio que se hizo añicos contra una pared cercana. Los abucheos crecieron mientras el joven sacerdote descendía tranquilamente del escenario. No respondió a nadie. Simplemente siguió caminando. Botellas y objetos golpeaban el suelo a su alrededor mientras atravesaba el pasillo central con las manos en los bolsillos del abrigo. Finalmente alcanzó la puerta principal. Al abrirla, una intensa luz del exterior inundó el recinto. Por un instante su figura quedó reducida a una simple silueta oscura rodeada de resplandor, como si la claridad misma se negara a dejar ver su rostro. Y así se fue con una pequeña sonrisa de satisfacción dibujándose bajo la visera de su gorra roja, convencido de que había cumplido exactamente aquello para lo que había entrado.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    ;; ¿A que no adivinas qué otp celebra hoy un añoooo? Keelan Malraux? Un año desde este increíble starter a tu lado *-*


    https://ficrol.com/posts/271641
    ;; ¿A que no adivinas qué otp celebra hoy un añoooo? [las7malraux]? Un año desde este increíble starter a tu lado *-* https://ficrol.com/posts/271641
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    "No puedo perder nada más..."
    𖦹. ━━━━ "...𝒏𝙞 𝙖 𝙣𝒂𝙙𝒊𝙚 𝙢𝒂́𝙨" ˚ ͙۪۪̥◌ › ︴ᴡɪᴛʜ﹕[las7malraux] ︴ Perder a un hermano era algo que la primogénita Mikaelson no desearía ni siquiera a su peor enemigo. Y ella los había perdido demasiadas veces… La primera vez cuando...
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  • Queens, Nueva York.
    1:26 AM
    Banco Rockefeller

    Primer acto... un par de tipos entran a escondidas a un lugar que les queda grande a sus habilidades callejeras, sin embargo, hacen su mejor intento por robar algo que valga la pena.

    Segundo acto... un par de ojos los observan, los cuestiona en silencio y los juzga de manera severa bajo un compas rigido de justicia CASI divina. Las liendres neoyorkinas estan a punto de meterse en problemas.

    Tercer acto... manos y pies sueltan su poderoso agarre de un pilar a 5 mts por encima de sus cabezas. Una figura en negro queda suspendida una milesima de segundo en su lugar, en el aire, antes de comenzar a sentir los efectos de la gravedad. 1, 2 y 3... "KRAKOOMMM!" En cuestion de unos segundos, la tremenda masa aterriza con su gran peso sobre el piso de losas tan bien lustradas que da lastima ver como se parten ante las pisadas profundas que marcan la ceramica y lo hunden para la sorpresa y miedo de los malechores. Ahora ven una figura agazapada... y se levanta... despacio... mirandolos... hasta que sus mas de 2 mts de altura quedan erectos.

    "GGGRRRRRRRHHHJJJJJJ... SLUUUUURRRPPP~"

    --------------

    Rol privado con Annisa.

    OST: Super Villains - Maximum Carnage
    https://youtu.be/WhmIa0XYTvQ?si=v6mvmb2qrp1joUu1
    Queens, Nueva York. 1:26 AM Banco Rockefeller Primer acto... un par de tipos entran a escondidas a un lugar que les queda grande a sus habilidades callejeras, sin embargo, hacen su mejor intento por robar algo que valga la pena. Segundo acto... un par de ojos los observan, los cuestiona en silencio y los juzga de manera severa bajo un compas rigido de justicia CASI divina. Las liendres neoyorkinas estan a punto de meterse en problemas. Tercer acto... manos y pies sueltan su poderoso agarre de un pilar a 5 mts por encima de sus cabezas. Una figura en negro queda suspendida una milesima de segundo en su lugar, en el aire, antes de comenzar a sentir los efectos de la gravedad. 1, 2 y 3... "KRAKOOMMM!" En cuestion de unos segundos, la tremenda masa aterriza con su gran peso sobre el piso de losas tan bien lustradas que da lastima ver como se parten ante las pisadas profundas que marcan la ceramica y lo hunden para la sorpresa y miedo de los malechores. Ahora ven una figura agazapada... y se levanta... despacio... mirandolos... hasta que sus mas de 2 mts de altura quedan erectos. "GGGRRRRRRRHHHJJJJJJ... SLUUUUURRRPPP~" -------------- Rol privado con Annisa. OST: Super Villains - Maximum Carnage https://youtu.be/WhmIa0XYTvQ?si=v6mvmb2qrp1joUu1
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  • Sı no hαч αlgo que te motıve α dαrlo todo, ıncluso lo que es pαrte ınherente de quıén eres...
    ¿Reαlmente estάs vıvo?
    Es lα devocıón lo que sepαrα α los hombres de lαs bestıαs.
    Es lα entregα cıegα ч αbsolutα lα únıcα mαnerα de rαsguñαr lo dıvıno.
    ¿Y sı te entregαses α mı́, qué clαse de dıvınıdαd crees que te esperα?
    Sı no hαч αlgo que te motıve α dαrlo todo, ıncluso lo que es pαrte ınherente de quıén eres... ¿Reαlmente estάs vıvo? Es lα devocıón lo que sepαrα α los hombres de lαs bestıαs. Es lα entregα cıegα ч αbsolutα lα únıcα mαnerα de rαsguñαr lo dıvıno. ¿Y sı te entregαses α mı́, qué clαse de dıvınıdαd crees que te esperα?
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