• Y ya nadie sabrá lo que tú y yo pudo ser, qué triste, no conocerás, esa parte de mí que yo a nadie le suelo mostrar~
    Y ya nadie sabrá lo que tú y yo pudo ser, qué triste, no conocerás, esa parte de mí que yo a nadie le suelo mostrar~
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  • Sus tacones fueron lo primero en salir volando apenas cruzó el umbral de la puerta. Había tenido un día terriblemente agotador y lo único que podía imaginar era lo esponjosa y acogedora que estaría su cama.

    —Desearía no tener que volver a trabajar…

    Y, sin siquiera molestarse en cambiarse el uniforme, se dejó caer boca abajo sobre el colchón, rendida por el cansancio.
    Sus tacones fueron lo primero en salir volando apenas cruzó el umbral de la puerta. Había tenido un día terriblemente agotador y lo único que podía imaginar era lo esponjosa y acogedora que estaría su cama. —Desearía no tener que volver a trabajar… Y, sin siquiera molestarse en cambiarse el uniforme, se dejó caer boca abajo sobre el colchón, rendida por el cansancio.
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  • Bueno viendo que últimamente hace muy buen tiempo acabo de estrenar un bikini nuevo y tomando el sol en la playa jeje.
    Bueno viendo que últimamente hace muy buen tiempo acabo de estrenar un bikini nuevo y tomando el sol en la playa jeje. :STK-66:
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  • https://vt.tiktok.com/ZSuPY5SfS/

    𓏲ּ𝄢 — De hecho, no hay ningun otro zorro con mi astucia y mejor que yo, siempre seré mejor que ellos, ninguno está a mi nivel, ningún zorro al nivel de esta niña zorro que colecta almas de humanos, y no saben cuantas almas ya tengo recolectadas..
    https://vt.tiktok.com/ZSuPY5SfS/ 𓏲ּ𝄢 — De hecho, no hay ningun otro zorro con mi astucia y mejor que yo, siempre seré mejor que ellos, ninguno está a mi nivel, ningún zorro al nivel de esta niña zorro que colecta almas de humanos, y no saben cuantas almas ya tengo recolectadas..
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  • Beach club. 🇲🇽
    Categoría Crossover
    En un beach club de Isla Mujeres, el sol cae fuerte sobre el agua cristalina de la piscina, mientras una colchoneta inflable se balancea lentamente. Encima de ella, completamente despreocupado, flota Deadpool.

    Posiblemente en otra ocasión se hubiese molestado en buscar un buen traje de baño para la ocasión, pero todo lo tomó desprevenido. La comida era lo mejor. Un plato con tacos a medio terminar, y un coco abierto.

    Mastica con calma, mirando el cielo.

    ──Vacaciones en México… —murmura para sí mismo—. Sol, mar… y cero intentos de asesinato en los últimos diez minutos. Esto ya es sospechoso.

    Levanta el vaso.

    Si alguien va a dispararle, al menos esperen a que termine el taco. Tiene prioridades.

    /Todos son bienvenidos. /
    En un beach club de Isla Mujeres, el sol cae fuerte sobre el agua cristalina de la piscina, mientras una colchoneta inflable se balancea lentamente. Encima de ella, completamente despreocupado, flota Deadpool. Posiblemente en otra ocasión se hubiese molestado en buscar un buen traje de baño para la ocasión, pero todo lo tomó desprevenido. La comida era lo mejor. Un plato con tacos a medio terminar, y un coco abierto. Mastica con calma, mirando el cielo. ──Vacaciones en México… —murmura para sí mismo—. Sol, mar… y cero intentos de asesinato en los últimos diez minutos. Esto ya es sospechoso. Levanta el vaso. Si alguien va a dispararle, al menos esperen a que termine el taco. Tiene prioridades. /Todos son bienvenidos. 💥/
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  • El Descubrimiento/Isla Mujeres
    Fandom Mo Dao Zu Shi
    Categoría Aventura
    Región Qin.- Un cultivador conocido como la suave brisa y brllante luna, un elegante joven de complexión delgada que vestía túnicas blancas con detalles negros en la parte del cinturón, mismas que constaban de diferentes capas; el Zhongy (ropa interior) Pao (la túnica larga y externa) y el Gedai (cinturón mayormente hecho de tela y con un grosor que abarcaba el abdomen). Para algunos jovenes de sectas prominentes buscana vestir sin embargo de seda o mas costosas, no siendo así para el joven cultivador que mayormente usaba prendas de manta o alguna tela sencilla.

    Llevaba una espada envuelta por una tela blanca en sus constantes viajes y su batidor que usaba en ocasiones y simbolo Tao, pues tambien era nombrado Daozhang (maestro taoista).

    Cabe mencionar que el joven cultivador perdió su vista hacia tiempo atrás y en la actualidad llevaba varias vendas sobre la parte superior de su rostro fino y dejando visible su nariz y labios, demostando que se trataba de un joven atractivo pero en ocasiones solia verse demacrado.

    Su nombre Xiao Xingchen, quien en ese instante se encontraba en una batalla con un demonio que usaba su energia para confundir al enemigo y poder aturdirlo.
    Sin darle tiempo de reaccionar, pudo sentir una leve sacudida y el joven taoista fue absorbido por un gran agujero que lo llevo muy lejos de su hogar y de esa batalla.

    Cuando el mismo recobró el conocimiento, pudo notar que bajo sus manos una tierra suave tocaya sus yemas, era suave y se deslizaba entre sus falanges, en ese momento el leve escosor de sus ojos le hizo quitarse poco a poco el nudo de las vendas, con suavidad pudo abrir sus ojos lentamente para poder acostumbrar a la luz que inundaba ese lugar. Nuevamente tenía sus ojos y tras bajar su vista se dió cuenta que estaba sentado en medio de lo que parecia una costa, rodeado de arena blanca y suave, las pequeñas olas que llegaban del oceano frente a el, tocaron las botas blancas y parte de sus pantorrillas. Su espada descansaba unos metros mas atras.

    Permaneciendo en esa posicion por unos minutos al contemplar la vista, con los rayos del sol iluminando la superficie del mar, las aves que volaban en el firmamento buscando alimento, y con cuidado fue colocandose en pie para sujetar y guardar sus cosas. Una suave brisa que hacia ondear sus cabellos negro azabaches que le llegaban hasta la cintura, y aquella venda que sostenía en su mano derecha logró elevarse en el viento y volar lejos,

    Al notar ello, tomó la decision de seguir aquel vendaje que por tanto tiempo le acompaño, poco a poco se dió cuenta que no era su region, casas diferentes, puestos que ofrecian artesanias y ropa distinta, personas vestidas con ropas ligeras.

    Al llegar donde habia una concurrencia de personas, una doncella se acercó y envolvió al joven en una corona de flores sobre sus cabellos.

    Bienvenido a la Isla Mujeres, esta es la Playa Norte, estoy seguro que te divertirás...si necesitas algo puedes decirnos, te atenderemos.

    Sin saber si era o no un sueño, optó entonces por dar las gracias y acercarse aunque con timidez, asegurandose de no olvidar ese lugar y las personas que se encontraban.

    Era el comienzo de una diversión que jamás habia experimentado.
    Región Qin.- Un cultivador conocido como la suave brisa y brllante luna, un elegante joven de complexión delgada que vestía túnicas blancas con detalles negros en la parte del cinturón, mismas que constaban de diferentes capas; el Zhongy (ropa interior) Pao (la túnica larga y externa) y el Gedai (cinturón mayormente hecho de tela y con un grosor que abarcaba el abdomen). Para algunos jovenes de sectas prominentes buscana vestir sin embargo de seda o mas costosas, no siendo así para el joven cultivador que mayormente usaba prendas de manta o alguna tela sencilla. Llevaba una espada envuelta por una tela blanca en sus constantes viajes y su batidor que usaba en ocasiones y simbolo Tao, pues tambien era nombrado Daozhang (maestro taoista). Cabe mencionar que el joven cultivador perdió su vista hacia tiempo atrás y en la actualidad llevaba varias vendas sobre la parte superior de su rostro fino y dejando visible su nariz y labios, demostando que se trataba de un joven atractivo pero en ocasiones solia verse demacrado. Su nombre Xiao Xingchen, quien en ese instante se encontraba en una batalla con un demonio que usaba su energia para confundir al enemigo y poder aturdirlo. Sin darle tiempo de reaccionar, pudo sentir una leve sacudida y el joven taoista fue absorbido por un gran agujero que lo llevo muy lejos de su hogar y de esa batalla. Cuando el mismo recobró el conocimiento, pudo notar que bajo sus manos una tierra suave tocaya sus yemas, era suave y se deslizaba entre sus falanges, en ese momento el leve escosor de sus ojos le hizo quitarse poco a poco el nudo de las vendas, con suavidad pudo abrir sus ojos lentamente para poder acostumbrar a la luz que inundaba ese lugar. Nuevamente tenía sus ojos y tras bajar su vista se dió cuenta que estaba sentado en medio de lo que parecia una costa, rodeado de arena blanca y suave, las pequeñas olas que llegaban del oceano frente a el, tocaron las botas blancas y parte de sus pantorrillas. Su espada descansaba unos metros mas atras. Permaneciendo en esa posicion por unos minutos al contemplar la vista, con los rayos del sol iluminando la superficie del mar, las aves que volaban en el firmamento buscando alimento, y con cuidado fue colocandose en pie para sujetar y guardar sus cosas. Una suave brisa que hacia ondear sus cabellos negro azabaches que le llegaban hasta la cintura, y aquella venda que sostenía en su mano derecha logró elevarse en el viento y volar lejos, Al notar ello, tomó la decision de seguir aquel vendaje que por tanto tiempo le acompaño, poco a poco se dió cuenta que no era su region, casas diferentes, puestos que ofrecian artesanias y ropa distinta, personas vestidas con ropas ligeras. Al llegar donde habia una concurrencia de personas, una doncella se acercó y envolvió al joven en una corona de flores sobre sus cabellos. Bienvenido a la Isla Mujeres, esta es la Playa Norte, estoy seguro que te divertirás...si necesitas algo puedes decirnos, te atenderemos. Sin saber si era o no un sueño, optó entonces por dar las gracias y acercarse aunque con timidez, asegurandose de no olvidar ese lugar y las personas que se encontraban. Era el comienzo de una diversión que jamás habia experimentado.
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  • ¿Algún Roleplayer Pokémon o Furry?
    Si es así, mí granja te espera
    ¿Algún Roleplayer Pokémon o Furry? Si es así, mí granja te espera
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  • Es el día blanco, así que.. bueno, no recuerdo bien la tradición, aún así, soy un chocolate suave blanco.. Meow...

    ×Movía mis patitas y orejas×
    Es el día blanco, así que.. bueno, no recuerdo bien la tradición, aún así, soy un chocolate suave blanco.. Meow... ×Movía mis patitas y orejas×
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  • ༄ ¿Quién le dio permiso de tener esos ojos azules? Son fríos y ni siquiera tienen brillo, pero me mira fijo y de repente se me olvida cómo empuñar la espada... Maldito pelirrojo fanfarrón... Odio que le quede tan bien ese estúpido traje gris. Odio su bufanda roja. Y odio más que nada tener unas ganas horribles de besarlo cada vez que abre la boca para decir una tontería. ░
    ༄ ¿Quién le dio permiso de tener esos ojos azules? Son fríos y ni siquiera tienen brillo, pero me mira fijo y de repente se me olvida cómo empuñar la espada... Maldito pelirrojo fanfarrón... Odio que le quede tan bien ese estúpido traje gris. Odio su bufanda roja. Y odio más que nada tener unas ganas horribles de besarlo cada vez que abre la boca para decir una tontería. ░
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  • — No entiendo por qué me miras así… si lo único que sé hacer es abrazar tristezas hasta que se duerman — Había conseguido trabajo en un club que, desde fuera, parecía como cualquier otro: luces tenues, música que vibraba en el suelo, risas demasiado fuertes y copas que nunca permanecían vacías. Pero para la pelirroja todo era… extraño. No entendía por qué algunos clientes hablaban tan cerca de su oído, ni por qué sus miradas se quedaban más tiempo del necesario sobre ella. Tampoco comprendía por qué el silencio se volvía tan denso cuando caminaba entre las mesas.

    Ella solo hacía lo que sabía hacer.

    Escuchaba.

    A veces se sentaba frente a alguien que parecía haber olvidado cómo respirar con calma. Les ofrecía una sonrisa suave, un gesto torpe, una palabra que no buscaba seducir, sino sostener. Y era raro… porque después de unos minutos, las manos tensas se relajaban, las miradas se volvían más claras, y los corazones, aunque fuera por un instante...parecían menos rotos.

    Pero el club tenía otro pulso bajo la música.

    En las esquinas más oscuras se susurraban acuerdos que no sonaban a nada bueno. Había hombres que observaban demasiado, mujeres que sabían demasiado, y sombras que se movían cuando nadie debía moverse. Más de una vez la pelirroja sintió esa sensación en la nuca… como si algo peligroso la estuviera estudiando.

    Y aun así, ella seguía ahí, caminando entre mesas con el atuendo que le habían dado en aquel lugar y sus ojos grandes, completamente ajena a las reglas invisibles de ese lugar.

    No entendía el juego.
    No entendía las miradas.
    No entendía el peligro.
    — No entiendo por qué me miras así… si lo único que sé hacer es abrazar tristezas hasta que se duerman — Había conseguido trabajo en un club que, desde fuera, parecía como cualquier otro: luces tenues, música que vibraba en el suelo, risas demasiado fuertes y copas que nunca permanecían vacías. Pero para la pelirroja todo era… extraño. No entendía por qué algunos clientes hablaban tan cerca de su oído, ni por qué sus miradas se quedaban más tiempo del necesario sobre ella. Tampoco comprendía por qué el silencio se volvía tan denso cuando caminaba entre las mesas. Ella solo hacía lo que sabía hacer. Escuchaba. A veces se sentaba frente a alguien que parecía haber olvidado cómo respirar con calma. Les ofrecía una sonrisa suave, un gesto torpe, una palabra que no buscaba seducir, sino sostener. Y era raro… porque después de unos minutos, las manos tensas se relajaban, las miradas se volvían más claras, y los corazones, aunque fuera por un instante...parecían menos rotos. Pero el club tenía otro pulso bajo la música. En las esquinas más oscuras se susurraban acuerdos que no sonaban a nada bueno. Había hombres que observaban demasiado, mujeres que sabían demasiado, y sombras que se movían cuando nadie debía moverse. Más de una vez la pelirroja sintió esa sensación en la nuca… como si algo peligroso la estuviera estudiando. Y aun así, ella seguía ahí, caminando entre mesas con el atuendo que le habían dado en aquel lugar y sus ojos grandes, completamente ajena a las reglas invisibles de ese lugar. No entendía el juego. No entendía las miradas. No entendía el peligro.
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