• Please....Please no more pain......no more.....¡Ahhhh!

    (Cynthia sintió por un momento la presencia de su espíritu verdadero, la dragona Treva, y un semblante de tristeza comenzó a dibujarse en su cara, dejando caer un par de lágrimas.)

    ¿Será tan doloroso el día que vuelva a ser Treva, tal como le sucedió a Crosis...?
    Please....Please no more pain......no more.....¡Ahhhh! (Cynthia sintió por un momento la presencia de su espíritu verdadero, la dragona Treva, y un semblante de tristeza comenzó a dibujarse en su cara, dejando caer un par de lágrimas.) ¿Será tan doloroso el día que vuelva a ser Treva, tal como le sucedió a Crosis...?
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  • -Sentado en silencio, apoyó el rostro sobre una mano mientras la noche avanzaba sin que le importara. Sus ojos permanecieron perdidos en aquel recuerdo lejano-

    Qué extraño

    -Había sobrevivido a guerras, derrotado enemigos imposibles y recorrido caminos que pocos podían imaginar. Sin embargo, al recordar aquellos días bajo los árboles, con las manos cubiertas de polvo y el cuerpo agotado por el entrenamiento, algo en su pecho se volvía más pesado
    No era tristeza-

    -Era la sensación de mirar un lugar al que ya no podía regresar
    El tiempo había seguido avanzando sin pedir permiso, llevándose consigo a aquel muchacho que corría entre las sombras persiguiendo sueños demasiado grandes para él
    Y por primera vez en mucho tiempo, se preguntó si aquel joven estaría orgulloso de lo que había llegado a ser-
    -Sentado en silencio, apoyó el rostro sobre una mano mientras la noche avanzaba sin que le importara. Sus ojos permanecieron perdidos en aquel recuerdo lejano- Qué extraño -Había sobrevivido a guerras, derrotado enemigos imposibles y recorrido caminos que pocos podían imaginar. Sin embargo, al recordar aquellos días bajo los árboles, con las manos cubiertas de polvo y el cuerpo agotado por el entrenamiento, algo en su pecho se volvía más pesado No era tristeza- -Era la sensación de mirar un lugar al que ya no podía regresar El tiempo había seguido avanzando sin pedir permiso, llevándose consigo a aquel muchacho que corría entre las sombras persiguiendo sueños demasiado grandes para él Y por primera vez en mucho tiempo, se preguntó si aquel joven estaría orgulloso de lo que había llegado a ser-
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    *Cuando la reina duerme, su sueño se transforma en una pesadilla, aunque más que una pesadilla es un recuerdo que jamás a podido olvidar, un pecado que jamás le a contado a nadie.

    Hace ya muchos años atrás cuando ocurrió la invasión a su mundo por aquella mujer de mascara con putrefacción tóxica a su alrededor y la reina fue capturada, una cepa de toxicidad fue introducida en su cuerpo por quién era el líder de la nave, aquel que le dio el poder a la misma invasora, este poder dolía como la muerte más lenta y cruel, corrompida su cuerpo, su mente, su alma.

    Cuando ese poder se apoderó de la reina arruinada cuando está era usada para invadir mundos al igual que su enemigo, ésta comenzó a mostrar una leve sonrisa que se quedó dibujada en ella desde ese entonces, ya no tenía el control de si misma, aún en su transformación de cuernos negros que era su 100% en poder no podía liberarse, disfrutaba de acabar con las vidas de sus víctimas uno tras otro... Aquel poder tóxico era quien la dominaba... Aún cuando fue salvada años después estos recuerdos permanecieron en ella, aún ahora estos pecados la persiguen a pesar de que esto paso mucho tiempo atrás.

    Al despertar de golpe por la pesadilla que la sentía real aquella imagen de si misma en los tiempos de crisis permanecía vagamente en su mente causándole una fuerte tristeza por sus actos y un gran pesar por no tener a quien decirle esto...*
    *Cuando la reina duerme, su sueño se transforma en una pesadilla, aunque más que una pesadilla es un recuerdo que jamás a podido olvidar, un pecado que jamás le a contado a nadie. Hace ya muchos años atrás cuando ocurrió la invasión a su mundo por aquella mujer de mascara con putrefacción tóxica a su alrededor y la reina fue capturada, una cepa de toxicidad fue introducida en su cuerpo por quién era el líder de la nave, aquel que le dio el poder a la misma invasora, este poder dolía como la muerte más lenta y cruel, corrompida su cuerpo, su mente, su alma. Cuando ese poder se apoderó de la reina arruinada cuando está era usada para invadir mundos al igual que su enemigo, ésta comenzó a mostrar una leve sonrisa que se quedó dibujada en ella desde ese entonces, ya no tenía el control de si misma, aún en su transformación de cuernos negros que era su 100% en poder no podía liberarse, disfrutaba de acabar con las vidas de sus víctimas uno tras otro... Aquel poder tóxico era quien la dominaba... Aún cuando fue salvada años después estos recuerdos permanecieron en ella, aún ahora estos pecados la persiguen a pesar de que esto paso mucho tiempo atrás. Al despertar de golpe por la pesadilla que la sentía real aquella imagen de si misma en los tiempos de crisis permanecía vagamente en su mente causándole una fuerte tristeza por sus actos y un gran pesar por no tener a quien decirle esto...*
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  • Esperanza recuperada:
    Zelkova anduvo por un paraje incierto y yermo, semejante a una comarca olvidada por los siglos. Las sendas eran de tierra apisonada, y a lo lejos apenas se divisaban algunas matas y herbazales que quebrantaban la monotonía del erial. En su diestra sostenía un farol de menguada lumbre, cuya llama trémula rasgaba apenas el velo de las tinieblas.

    Mientras avanzaba por aquel derrotero silencioso, topóse con un anciano encorvado y macilento, de rostro surcado por arrugas tan hondas como barrancos. El viejo escupió al suelo con desdén y dijo:

    ○Decidme, zagal, ¿adónde os encamináis con esa exigua luminaria? ¿No advertís que vuestra lucecilla nada puede contra esta lobreguez?

    El joven cura alzó el semblante y respondió con sosiego:

    ●Hacia adelante marcho. Y no temo a la noche, pues el sol se alzará tras de mí como un padre que ampara a su hijo.

    El anciano prorrumpió en sonoras carcajadas.

    ○Nada hallaréis allá. Ningún bien mora en esa dirección.

    Mas Zelkova replicó:

    ●Dios se encargará de mostrarme el sendero.

    El viejo frunció el ceño.

    ○¿Dios? No existe tal deidad. Y si existiere, os aguarda un destino de aflicción y desventura. Tal será la voluntad del dios que tanto veneráis.

    El cura guardó silencio un instante antes de preguntar:

    ●¿Y por qué vos no lleváis luz alguna para orientaros en la oscuridad?

    El anciano bajó la vista hacia el polvo de la senda.

    ○No preciso de ella. Mis ojos y mis pies bastan para moverme por estos parajes. Así lo quiso vuestro Señor. Nada bueno me concedió jamás.

    Zelkova observó al hombre con sincera compasión.

    ●Extraña condición la del hombre. Culpa al cielo de sus pesares, mas jamás aparta la vista de la tierra.

    Dio algunos pasos y prosiguió:

    ●Fui yo quien cometió yerros, no mi Dios. Fui yo quien forjó muchas de mis desgracias, no Él. Mis faltas fueron mías, y no del Altísimo.

    Alejóse entonces, aferrándose a su esperanza como quien protege la última centella en medio de una tempestad.

    ●Mas Dios me defenderá cuando nadie lo haga. Dios me absolverá cuando nadie lo haga. Y Dios me perdonará, porque me ama.

    Se detuvo, volvió el rostro hacia el anciano y añadió con voz apacible:

    ●Y os ama también a vos.

    Aquellas palabras atravesaron las murallas que años de rencor habían levantado en el corazón del viejo. Sus labios temblaron, sus rodillas flaquearon y, por vez primera en mucho tiempo, lágrimas silenciosas surcaron sus mejillas ajadas. Y allí quedó, bajo la noche inmensa, llorando no de tristeza, sino porque aún existía alguien que le hablaba de misericordia cuando él ya se había juzgado indigno de ella.
    Esperanza recuperada: Zelkova anduvo por un paraje incierto y yermo, semejante a una comarca olvidada por los siglos. Las sendas eran de tierra apisonada, y a lo lejos apenas se divisaban algunas matas y herbazales que quebrantaban la monotonía del erial. En su diestra sostenía un farol de menguada lumbre, cuya llama trémula rasgaba apenas el velo de las tinieblas. Mientras avanzaba por aquel derrotero silencioso, topóse con un anciano encorvado y macilento, de rostro surcado por arrugas tan hondas como barrancos. El viejo escupió al suelo con desdén y dijo: ○Decidme, zagal, ¿adónde os encamináis con esa exigua luminaria? ¿No advertís que vuestra lucecilla nada puede contra esta lobreguez? El joven cura alzó el semblante y respondió con sosiego: ●Hacia adelante marcho. Y no temo a la noche, pues el sol se alzará tras de mí como un padre que ampara a su hijo. El anciano prorrumpió en sonoras carcajadas. ○Nada hallaréis allá. Ningún bien mora en esa dirección. Mas Zelkova replicó: ●Dios se encargará de mostrarme el sendero. El viejo frunció el ceño. ○¿Dios? No existe tal deidad. Y si existiere, os aguarda un destino de aflicción y desventura. Tal será la voluntad del dios que tanto veneráis. El cura guardó silencio un instante antes de preguntar: ●¿Y por qué vos no lleváis luz alguna para orientaros en la oscuridad? El anciano bajó la vista hacia el polvo de la senda. ○No preciso de ella. Mis ojos y mis pies bastan para moverme por estos parajes. Así lo quiso vuestro Señor. Nada bueno me concedió jamás. Zelkova observó al hombre con sincera compasión. ●Extraña condición la del hombre. Culpa al cielo de sus pesares, mas jamás aparta la vista de la tierra. Dio algunos pasos y prosiguió: ●Fui yo quien cometió yerros, no mi Dios. Fui yo quien forjó muchas de mis desgracias, no Él. Mis faltas fueron mías, y no del Altísimo. Alejóse entonces, aferrándose a su esperanza como quien protege la última centella en medio de una tempestad. ●Mas Dios me defenderá cuando nadie lo haga. Dios me absolverá cuando nadie lo haga. Y Dios me perdonará, porque me ama. Se detuvo, volvió el rostro hacia el anciano y añadió con voz apacible: ●Y os ama también a vos. Aquellas palabras atravesaron las murallas que años de rencor habían levantado en el corazón del viejo. Sus labios temblaron, sus rodillas flaquearon y, por vez primera en mucho tiempo, lágrimas silenciosas surcaron sus mejillas ajadas. Y allí quedó, bajo la noche inmensa, llorando no de tristeza, sino porque aún existía alguien que le hablaba de misericordia cuando él ya se había juzgado indigno de ella.
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  • — Personas que siempre se pelean con sus parejas y les dejan de hablar por días...como soportan ese sentimiento...el enojo...y la tristeza de no hablar con el?...
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  • —Ven conmigo, criatura. Te concederé un jardín perpetuo dentro de tu sueño, donde jamás conocerás el frío, la tristeza ni la fugacidad del tiempo.
    —Ven conmigo, criatura. Te concederé un jardín perpetuo dentro de tu sueño, donde jamás conocerás el frío, la tristeza ni la fugacidad del tiempo.
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  • *Tras "ahogar" mi tristeza en algunos tragos en un bar. Me dirijo a toda velocidad a las instalaciones ya que hay novedades*
    -Así que según lo dicho por Edgar Markov (el odioso y elusivo director general de la división Q). Hay sospechas acerca de quien fue el que asesinó a mi padre. ¿Será cierto?. Debo volver cuanto antes al cuartel para averiguarlo.
    *Tras "ahogar" mi tristeza en algunos tragos en un bar. Me dirijo a toda velocidad a las instalaciones ya que hay novedades* -Así que según lo dicho por Edgar Markov (el odioso y elusivo director general de la división Q). Hay sospechas acerca de quien fue el que asesinó a mi padre. ¿Será cierto?. Debo volver cuanto antes al cuartel para averiguarlo.
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  • "Sigo fallando"
    Fue el comentario que soltó con total tristeza en aquel momento de debilidad.

    "Creo que mi cuerpo, mi existencia, rechaza por
    completo la posibilidad de un segundo embarazo"
    Terminó de argumentar con decepción en si misma, de sentirse poca mujer, de efectivamente, ser un cadaver viviendo tiempo prestado.

    Ahora mismo, la engreída, grosera, sarcástica y cínica necromancer del fuego necesitaba todo el apoyo de su esposo.
    "Sigo fallando" Fue el comentario que soltó con total tristeza en aquel momento de debilidad. "Creo que mi cuerpo, mi existencia, rechaza por completo la posibilidad de un segundo embarazo" Terminó de argumentar con decepción en si misma, de sentirse poca mujer, de efectivamente, ser un cadaver viviendo tiempo prestado. Ahora mismo, la engreída, grosera, sarcástica y cínica necromancer del fuego necesitaba todo el apoyo de su esposo.
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  • Rhys Feu Jero Rael💀 *Ya recuperada de mis heridas vuelvo al departamento. Drizz y Kyrie han vuelto a la cabaña nevada. Owen mencionó que estará algunos días afuera para intentar descubrir más acerca de las grietas de la realidad. Antes me quejaba por el espacio estrecho del departamento por tanta gente que me visita pero ahora el ver mi departamento vacío y silencioso me causa tristeza. Acaricio a mis gatos. Me envuelvo en una manta y me recuesto*

    -No he visto a Rhys hace tiempo. *Verbalizo afligida* -Mi mejor amigo Jero sellado sin noción de cuanto tiempo pasará antes de poder liberarse. *Suspiro* -¿Volveré a estar sola como antes?. ¿Podré seguir adelante?.
    [RhysFeu7] [Jeroaberration0] *Ya recuperada de mis heridas vuelvo al departamento. Drizz y Kyrie han vuelto a la cabaña nevada. Owen mencionó que estará algunos días afuera para intentar descubrir más acerca de las grietas de la realidad. Antes me quejaba por el espacio estrecho del departamento por tanta gente que me visita pero ahora el ver mi departamento vacío y silencioso me causa tristeza. Acaricio a mis gatos. Me envuelvo en una manta y me recuesto* -No he visto a Rhys hace tiempo. *Verbalizo afligida* -Mi mejor amigo Jero sellado sin noción de cuanto tiempo pasará antes de poder liberarse. *Suspiro* -¿Volveré a estar sola como antes?. ¿Podré seguir adelante?.
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  • El día en el que dos almas hablaron..

    La lluvia caía tranquila aquella noche. No había combate, ni monstruos, ni mundos colapsando. Solo dos chicas sentadas bajo un pequeño techo de madera frente al mar, escuchando cómo el agua golpeaba lentamente las calles vacías mientras la ciudad brillaba a lo lejos.

    Fenrir mantenía ambas manos alrededor de una taza caliente, observando en silencio las pequeñas ondas formarse sobre los charcos. Sury estaba a su lado, cabello rosado y húmedo, sus puntas verde menta moviéndose con el viento… y aquella mirada serena que siempre parecía esconder un poco de tristeza.

    Fenrir: Te puedo hacer una pregunta…?—

    Murmuró Fenrir sin apartar la vista del cielo.

    Sury: Claro.—

    Fenrir: Te dolió…?—

    Sury parpadeó lentamente.

    Sury: Qué cosa?—

    Fenrir bajó un poco la mirada.

    Fenrir: Cuando dejó de usarte tanto.—

    El silencio apareció otra vez, no incómodo. Solo… delicado. Sury apoyó la espalda contra la pared de madera mientras observaba la lluvia.

    Sury: Al principio sí.—

    Respondió finalmente y fenrir giró apenas el rostro hacia ella, pero sury sonrió un poco. No era una sonrisa rota… era más bien una sonrisa nostálgica.

    Sury: Fueron muchos años juntos.—

    La lluvia golpeó suavemente el techo.

    Sury: Ella me creó cuando necesitaba cariño… fuerza… alguien que siguiera sonriendo incluso después del dolor.—

    Sus ojos verdes se perdieron entre las luces de la ciudad.

    Sury: Vivimos demasiadas cosas juntas.—

    Fenrir escuchaba en silencio y sury soltó una pequeña risa baja.

    Sury: Peleas… historias… despedidas… recuerdos… incluso aprendí a sentir miedo cuando ella estaba mal.—

    Fenrir bajó la mirada. Porque entendía perfectamente a qué se refería…. Sury miró lentamente sus propias manos.

    Sury: un día simplemente dejó de venir tanto.—
    El viento movió suavemente su cabello.

    Sury: Las conversaciones se hicieron más cortas… luego menos frecuentes… y después apareciste tú.—

    Fenrir abrió ligeramente los ojos.

    Fenrir: Nunca me tuviste resentimiento…?—

    La pregunta salió insegura… casi culpable. Sury la miró unos segundos… y después soltó una pequeña risa cálida.

    Sury: tú naciste porque ella necesitaba algo diferente… algo que indicara un nuevo comienzo.—

    La elfa permaneció callada… opaca y sury levantó la mirada hacia el cielo oscuro.

    Sury: A veces las personas cambian. Maduran. Sus heridas cambian. Lo que necesitan también.—

    La lluvia seguía cayendo lentamente detrás de ellas.

    Sury: Ella pasó muchos años conmigo.—

    Su voz bajó apenas.

    Sury: Y creo… que llegó un punto donde necesitaba alguien que pudiera continuar un camino distinto al mío.—

    Fenrir apretó un poco la taza caliente entre las manos.

    Fenrir: Yo siento que le robé tu lugar.—

    Sury negó lentamente con la cabeza.

    Sury: No existe eso entre nosotras.—

    Fenrir levantó la vista… los ojos verdes de Sury brillaban tenuemente bajo la lluvia.

    Sury: Tú no me reemplazaste.—

    Hizo una pequeña pausa.

    Sury: Simplemente llegaste cuando ella más te necesitaba, tratar de ser parte de una familia como la que tiene ahora… y conmigo eso no podía.. porque al ser el eco de una vida pasado no tengo eso que tienes tú ahora mismo...—

    Fenrir sintió un pequeño nudo en el pecho.
    Sury sonrió otra vez, esta vez más suave más sincera.

    Sury: Además… yo ya había vivido muchísimo a su lado.—

    Miró la lluvia caer frente al mar.

    Sury: Tú fuiste un nuevo comienzo para ella.—

    Fenrir permaneció en silencio varios segundos antes de hablar.

    Fenrir: Pero aún te sigue queriendo mucho.—

    Sury soltó una pequeña risa.

    Sury: Lo sé.—

    Fenrir: Entonces por qué a veces siento que te mira con culpa…?—

    Aquella pregunta hizo que Sury se quedara callada unos segundos. Después bajó lentamente la mirada.

    Fenrir: Porque ella tiene miedo de haberte abandonado.—

    El viento sopló entre ambas.

    Sury: Pero crear personajes nunca fue abandonar.—

    Fenrir escuchó atentamente.

    Sury: Nosotras existimos porque ella necesitó algo en algún momento de su vida.—

    Sury apoyó suavemente una mano sobre su pecho.

    Sury: Yo fui su refugio durante años.—

    Luego miró a Fenrir.

    Sury: Y tú apareciste cuando necesitaba una familia.—

    Los ojos azules de Fenrir temblaron ligeramente, sury sonrió con nostalgia.

    Sury: Sabes? A veces todavía la escucho escribir mi nombre en voz baja.—

    Fenrir sonrió apenas.

    Fenrir: En serio?—

    Sury: Mhm.—

    Sury miró la lluvia caer frente a ellas.

    Sury: Y cada vez que lo hace… siento que sigo viva dentro de ella aunque ya no sea como antes.—

    El silencio volvió una vez más… pero esta vez era cálido. Como si ambas finalmente entendieran algo importante… Fenrir terminó apoyando lentamente la cabeza sobre el hombro de Sury.

    Fenrir: Supongo que ambas somos partes distintas de la misma persona…—

    Murmuró, sury cerró lentamente los ojos.

    Sury: Sí.—

    La lluvia continuó cayendo sobre la ciudad iluminada.

    Sury: Tú representas lo que ella quiere proteger ahora.—

    Fenrir cerró los ojos lentamente.

    Fenrir: Y tú?—

    Sury sonrió. Una sonrisa pequeña… tranquila… casi eterna.

    Sury: Yo represento todo lo que la ayudó a llegar hasta aquí.—

    Fenrir permaneció callada unos segundos más… hasta que algo pareció cruzar por su mente. Levantó lentamente la mirada.

    Fenrir: Entonces… Yrus…—

    Sury giró apenas el rostro hacia ella. Fenrir sonrió un poco por primera vez en toda la noche.

    Fenrir: Ella realmente nunca quiso alejarte del todo… verdad?—

    Los ojos verdes de Sury temblaron apenas. Fenrir soltó una pequeña risa suave mientras observaba la lluvia.

    Fenrir: Si lo piensas bien… “Yrus” al revés sigue siendo “Sury”.—

    El silencio cayó entre ambas. Pero esta vez fue distinto, más profundo, más cálido…. Sury bajó lentamente la mirada mientras una pequeña sonrisa nacía en su rostro… Una sonrisa sincera. Casi emocionada.

    Sury: Sí…—

    Murmuró muy bajito, Fenrir continuó hablando.

    Fenrir: Yrus tiene tus colores… rosa… verde menta… incluso esa sensación cálida que transmite cuando está cerca.—

    La lluvia resbaló lentamente por las mejillas de Sury.

    Fenrir: Supongo que nuestra user no sabía cómo dejarte ir por completo…—

    Sury soltó una pequeña risa quebrada.

    Sury: Creo que ni ella misma quería hacerlo.—

    Fenrir la observó en silencio y por primera vez… entendió algo importante. Sury nunca desapareció realmente. Solo cambió de forma. Se convirtió en recuerdos. En emociones.

    En pequeños fragmentos escondidos dentro de nuevas historias… Dentro de Yrus y dentro de Fenrir…. Dentro de todo aquello que la user creó después, Sury levantó lentamente la mirada hacia el cielo lluvioso.

    Sury: Tal vez… esa fue su forma de mantenerme cerca sin quedarse atrapada en el pasado.—

    Fenrir sonrió suavemente.

    Fenrir: Entonces no estás sola.—

    Sury negó lentamente con la cabeza. Y mientras la lluvia seguía cayendo sobre aquella ciudad nocturna… Por primera vez en mucho tiempo… Sury Sakai sintió que jamás había sido olvidada.
    💕El día en el que dos almas hablaron..💕 La lluvia caía tranquila aquella noche. No había combate, ni monstruos, ni mundos colapsando. Solo dos chicas sentadas bajo un pequeño techo de madera frente al mar, escuchando cómo el agua golpeaba lentamente las calles vacías mientras la ciudad brillaba a lo lejos. Fenrir mantenía ambas manos alrededor de una taza caliente, observando en silencio las pequeñas ondas formarse sobre los charcos. Sury estaba a su lado, cabello rosado y húmedo, sus puntas verde menta moviéndose con el viento… y aquella mirada serena que siempre parecía esconder un poco de tristeza. Fenrir: Te puedo hacer una pregunta…?— Murmuró Fenrir sin apartar la vista del cielo. Sury: Claro.— Fenrir: Te dolió…?— Sury parpadeó lentamente. Sury: Qué cosa?— Fenrir bajó un poco la mirada. Fenrir: Cuando dejó de usarte tanto.— El silencio apareció otra vez, no incómodo. Solo… delicado. Sury apoyó la espalda contra la pared de madera mientras observaba la lluvia. Sury: Al principio sí.— Respondió finalmente y fenrir giró apenas el rostro hacia ella, pero sury sonrió un poco. No era una sonrisa rota… era más bien una sonrisa nostálgica. Sury: Fueron muchos años juntos.— La lluvia golpeó suavemente el techo. Sury: Ella me creó cuando necesitaba cariño… fuerza… alguien que siguiera sonriendo incluso después del dolor.— Sus ojos verdes se perdieron entre las luces de la ciudad. Sury: Vivimos demasiadas cosas juntas.— Fenrir escuchaba en silencio y sury soltó una pequeña risa baja. Sury: Peleas… historias… despedidas… recuerdos… incluso aprendí a sentir miedo cuando ella estaba mal.— Fenrir bajó la mirada. Porque entendía perfectamente a qué se refería…. Sury miró lentamente sus propias manos. Sury: un día simplemente dejó de venir tanto.— El viento movió suavemente su cabello. Sury: Las conversaciones se hicieron más cortas… luego menos frecuentes… y después apareciste tú.— Fenrir abrió ligeramente los ojos. Fenrir: Nunca me tuviste resentimiento…?— La pregunta salió insegura… casi culpable. Sury la miró unos segundos… y después soltó una pequeña risa cálida. Sury: tú naciste porque ella necesitaba algo diferente… algo que indicara un nuevo comienzo.— La elfa permaneció callada… opaca y sury levantó la mirada hacia el cielo oscuro. Sury: A veces las personas cambian. Maduran. Sus heridas cambian. Lo que necesitan también.— La lluvia seguía cayendo lentamente detrás de ellas. Sury: Ella pasó muchos años conmigo.— Su voz bajó apenas. Sury: Y creo… que llegó un punto donde necesitaba alguien que pudiera continuar un camino distinto al mío.— Fenrir apretó un poco la taza caliente entre las manos. Fenrir: Yo siento que le robé tu lugar.— Sury negó lentamente con la cabeza. Sury: No existe eso entre nosotras.— Fenrir levantó la vista… los ojos verdes de Sury brillaban tenuemente bajo la lluvia. Sury: Tú no me reemplazaste.— Hizo una pequeña pausa. Sury: Simplemente llegaste cuando ella más te necesitaba, tratar de ser parte de una familia como la que tiene ahora… y conmigo eso no podía.. porque al ser el eco de una vida pasado no tengo eso que tienes tú ahora mismo...— Fenrir sintió un pequeño nudo en el pecho. Sury sonrió otra vez, esta vez más suave más sincera. Sury: Además… yo ya había vivido muchísimo a su lado.— Miró la lluvia caer frente al mar. Sury: Tú fuiste un nuevo comienzo para ella.— Fenrir permaneció en silencio varios segundos antes de hablar. Fenrir: Pero aún te sigue queriendo mucho.— Sury soltó una pequeña risa. Sury: Lo sé.— Fenrir: Entonces por qué a veces siento que te mira con culpa…?— Aquella pregunta hizo que Sury se quedara callada unos segundos. Después bajó lentamente la mirada. Fenrir: Porque ella tiene miedo de haberte abandonado.— El viento sopló entre ambas. Sury: Pero crear personajes nunca fue abandonar.— Fenrir escuchó atentamente. Sury: Nosotras existimos porque ella necesitó algo en algún momento de su vida.— Sury apoyó suavemente una mano sobre su pecho. Sury: Yo fui su refugio durante años.— Luego miró a Fenrir. Sury: Y tú apareciste cuando necesitaba una familia.— Los ojos azules de Fenrir temblaron ligeramente, sury sonrió con nostalgia. Sury: Sabes? A veces todavía la escucho escribir mi nombre en voz baja.— Fenrir sonrió apenas. Fenrir: En serio?— Sury: Mhm.— Sury miró la lluvia caer frente a ellas. Sury: Y cada vez que lo hace… siento que sigo viva dentro de ella aunque ya no sea como antes.— El silencio volvió una vez más… pero esta vez era cálido. Como si ambas finalmente entendieran algo importante… Fenrir terminó apoyando lentamente la cabeza sobre el hombro de Sury. Fenrir: Supongo que ambas somos partes distintas de la misma persona…— Murmuró, sury cerró lentamente los ojos. Sury: Sí.— La lluvia continuó cayendo sobre la ciudad iluminada. Sury: Tú representas lo que ella quiere proteger ahora.— Fenrir cerró los ojos lentamente. Fenrir: Y tú?— Sury sonrió. Una sonrisa pequeña… tranquila… casi eterna. Sury: Yo represento todo lo que la ayudó a llegar hasta aquí.— Fenrir permaneció callada unos segundos más… hasta que algo pareció cruzar por su mente. Levantó lentamente la mirada. Fenrir: Entonces… Yrus…— Sury giró apenas el rostro hacia ella. Fenrir sonrió un poco por primera vez en toda la noche. Fenrir: Ella realmente nunca quiso alejarte del todo… verdad?— Los ojos verdes de Sury temblaron apenas. Fenrir soltó una pequeña risa suave mientras observaba la lluvia. Fenrir: Si lo piensas bien… “Yrus” al revés sigue siendo “Sury”.— El silencio cayó entre ambas. Pero esta vez fue distinto, más profundo, más cálido…. Sury bajó lentamente la mirada mientras una pequeña sonrisa nacía en su rostro… Una sonrisa sincera. Casi emocionada. Sury: Sí…— Murmuró muy bajito, Fenrir continuó hablando. Fenrir: Yrus tiene tus colores… rosa… verde menta… incluso esa sensación cálida que transmite cuando está cerca.— La lluvia resbaló lentamente por las mejillas de Sury. Fenrir: Supongo que nuestra user no sabía cómo dejarte ir por completo…— Sury soltó una pequeña risa quebrada. Sury: Creo que ni ella misma quería hacerlo.— Fenrir la observó en silencio y por primera vez… entendió algo importante. Sury nunca desapareció realmente. Solo cambió de forma. Se convirtió en recuerdos. En emociones. En pequeños fragmentos escondidos dentro de nuevas historias… Dentro de Yrus y dentro de Fenrir…. Dentro de todo aquello que la user creó después, Sury levantó lentamente la mirada hacia el cielo lluvioso. Sury: Tal vez… esa fue su forma de mantenerme cerca sin quedarse atrapada en el pasado.— Fenrir sonrió suavemente. Fenrir: Entonces no estás sola.— Sury negó lentamente con la cabeza. 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