• Oye..Por qué esa cara? -Inclino apenas la cabeza, sonriendo con descaro mientras acomodo mejor sus lentes- Será que nadie soporta mi excelente sentido del humor o solo tú tienes mal gusto?
    Oye..Por qué esa cara? -Inclino apenas la cabeza, sonriendo con descaro mientras acomodo mejor sus lentes- Será que nadie soporta mi excelente sentido del humor o solo tú tienes mal gusto?
    Me endiabla
    1
    6 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ||¿Es normal tener tanto sueño a estas horas?
    ||¿Es normal tener tanto sueño a estas horas?
    Me gusta
    1
    0 comentarios 0 compartidos
  • Maldito calooooor lo odio tanto. Tsk
    Maldito calooooor lo odio tanto. Tsk
    Me gusta
    Me shockea
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • —Creyeron que ponerme un vestido me haría débil. Se equivocaron. Debajo de la bata o del uniforme, sigo siendo la mujer que sobrevivió a lo imposible. Que empiece el contraataque. —dijo con una sonrisa maliciosa
    —Creyeron que ponerme un vestido me haría débil. Se equivocaron. Debajo de la bata o del uniforme, sigo siendo la mujer que sobrevivió a lo imposible. Que empiece el contraataque. —dijo con una sonrisa maliciosa
    Me gusta
    Me encocora
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • Mierda...aun no encuentro a ese maldito hechizero...porque hace tanto calor...y que tanto miras!
    Mierda...aun no encuentro a ese maldito hechizero...porque hace tanto calor...y que tanto miras!
    Me gusta
    Me shockea
    Me enjaja
    Me encocora
    11
    33 turnos 0 maullidos
  • El pasillo estaba completamente a oscuras cuando Mine llegó a la puerta de su casa. El silencio solo se rompió por el ruido de sus llaves, pero justo antes de entrar, sintió algo suave bajo su zapato. Entonces, se quedo quieto y miró al suelo.
    Era un gato negro, uno de esos callejeros que siempre tienen aspecto de no haber comido en días. El animal ni se inmutó; se limitó a mirarlo fijamente con unos ojos amarillos muy brillantes, como si estuviera juzgando a Mine antes de dejarlo pasar.

    —¿Otra vez tú? —suspiró Mine. Aunque se quejaba, su tono era más de resignación que de molestia.

    En cuanto abrió la puerta, el gato pasó por debajo de sus piernas y entró al apartamento como si fuera el dueño. No era el primero que lo hacía; ya iban tres ese mes. El anterior apenas duró un par de noches antes de irse, pero este gato parecía incluso mas necio que él mismo.
    Mine dejó el portafolios en la mesa y se quitó la chaqueta del traje, moviéndose despacio para soltar la tensión del día. Fue directo a la cocina por la bolsa de comida que había comprado la semana pasada. No es que quisiera tener una mascota, pero le parecía más sencillo darle de comer que tener al animal maullando en su puerta toda la noche.

    —Aquí tienes —dijo, dejando el plato en el suelo—. Come y vete, no te hagas ilusiones.

    El gato empezó a comer sin ninguna prisa. Mine se cruzó de brazos y se quedó mirándolo desde la entrada de la cocina. Él no era una persona afectuosa, pero cuando se acercó y le acarició el lomo, lo hizo con una suavidad que no encajaba con su apariencia de hombre duro.
    —No tienes collar... —comentó para sí mismo.

    Por un segundo imaginó cómo sería vivir con él, pero descartó la idea enseguida. Con su trabajo y las noches que pasaba fuera de casa, cuidar de alguien más era lo último que necesitaba... era un plan sin pies ni cabeza.
    Sin embargo, cuando el gato terminó su plato, se acercó a Mine y empezó a ronronear, frotándose contra su pantalón de vestir sin ningún miedo. Mine se agachó para quedar a su altura y lo miró seriamente.

    —Si mañana cuando abra los ojos todavía sigues aquí, entonces tendremos un trato.
    Y esa es la historia de como el gato adoptó a Mine.

    [[Recibo muchos gatitos en mi perfil por día, ¡No tengan miedo de mandarme mensaje! Soy buenito ]]
    El pasillo estaba completamente a oscuras cuando Mine llegó a la puerta de su casa. El silencio solo se rompió por el ruido de sus llaves, pero justo antes de entrar, sintió algo suave bajo su zapato. Entonces, se quedo quieto y miró al suelo. Era un gato negro, uno de esos callejeros que siempre tienen aspecto de no haber comido en días. El animal ni se inmutó; se limitó a mirarlo fijamente con unos ojos amarillos muy brillantes, como si estuviera juzgando a Mine antes de dejarlo pasar. —¿Otra vez tú? —suspiró Mine. Aunque se quejaba, su tono era más de resignación que de molestia. En cuanto abrió la puerta, el gato pasó por debajo de sus piernas y entró al apartamento como si fuera el dueño. No era el primero que lo hacía; ya iban tres ese mes. El anterior apenas duró un par de noches antes de irse, pero este gato parecía incluso mas necio que él mismo. Mine dejó el portafolios en la mesa y se quitó la chaqueta del traje, moviéndose despacio para soltar la tensión del día. Fue directo a la cocina por la bolsa de comida que había comprado la semana pasada. No es que quisiera tener una mascota, pero le parecía más sencillo darle de comer que tener al animal maullando en su puerta toda la noche. —Aquí tienes —dijo, dejando el plato en el suelo—. Come y vete, no te hagas ilusiones. El gato empezó a comer sin ninguna prisa. Mine se cruzó de brazos y se quedó mirándolo desde la entrada de la cocina. Él no era una persona afectuosa, pero cuando se acercó y le acarició el lomo, lo hizo con una suavidad que no encajaba con su apariencia de hombre duro. —No tienes collar... —comentó para sí mismo. Por un segundo imaginó cómo sería vivir con él, pero descartó la idea enseguida. Con su trabajo y las noches que pasaba fuera de casa, cuidar de alguien más era lo último que necesitaba... era un plan sin pies ni cabeza. Sin embargo, cuando el gato terminó su plato, se acercó a Mine y empezó a ronronear, frotándose contra su pantalón de vestir sin ningún miedo. Mine se agachó para quedar a su altura y lo miró seriamente. —Si mañana cuando abra los ojos todavía sigues aquí, entonces tendremos un trato. Y esa es la historia de como el gato adoptó a Mine. [[Recibo muchos gatitos en mi perfil por día, ¡No tengan miedo de mandarme mensaje! Soy buenito 🥺]]
    Me encocora
    Me gusta
    8
    0 turnos 0 maullidos
  • -Estaba de buen humor, Pero tenía una maldad en mente haciendo que tuviera una gran sonrisa en su rostro, pudiendo mostrar sus dientes y colmillos-

    Será divertido~ lo are en su debido momento... No es buena idea meterse conmigo cuando claramente jamás tuvieron que hacerlo~
    -Estaba de buen humor, Pero tenía una maldad en mente haciendo que tuviera una gran sonrisa en su rostro, pudiendo mostrar sus dientes y colmillos- Será divertido~ lo are en su debido momento... No es buena idea meterse conmigo cuando claramente jamás tuvieron que hacerlo~
    Me encocora
    Me shockea
    Me gusta
    8
    32 turnos 0 maullidos
  • Trabajando desde temprano. Yeiiíi ¡Que emoción!. *digo mientras forzo una sonrisa* Ayudenme a hacer el día más tolerable. Cuentenme sus experiencias paranormales. Los leo.
    Trabajando desde temprano. Yeiiíi ¡Que emoción!. *digo mientras forzo una sonrisa* Ayudenme a hacer el día más tolerable. Cuentenme sus experiencias paranormales. Los leo.
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    8
    6 turnos 0 maullidos
  • Odio esa maldita idea de las personas de pedir que te veas decente, no cobro por verme bien, cobro por lo que puedo hacer con las manos y está ropa solo termina rota o sucia... En fin.
    Odio esa maldita idea de las personas de pedir que te veas decente, no cobro por verme bien, cobro por lo que puedo hacer con las manos y está ropa solo termina rota o sucia... En fin.
    Me gusta
    Me encocora
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • ᆖ 𝚎𝚗𝚝𝚛𝚢 𝟶𝟶𝟸 : 𝚌𝚊𝚙𝚝𝚒𝚟𝚒𝚝𝚢, 𝚙𝚊𝚛𝚝 𝟶𝟷 . . .

    — Aplastada desde todas direcciones con la presión de un sufrimiento inimaginable, la mente humana se rompe, implosiona. Las voces se callan, las identidades se borran, y sus rostros, que antes mostraban vida, ahora son máscaras que emulan lo que alguna vez fueron.

    La X-entelequia, la muerte del potencial humano, colapsando sobre sus propios cimientos.

    No parece haber mucha diferencia entre nosotros. Como una máquina que se corrompe cuando su sistema se daña, es normal preguntarse qué tan distintos somos. Es normal soñar con una resolucion en la que la mente humana pudiese ser formateada y reemplazada.

    . . .

    Pero ellos no son reemplazables.
    ᆖ 𝚎𝚗𝚝𝚛𝚢 𝟶𝟶𝟸 : 𝚌𝚊𝚙𝚝𝚒𝚟𝚒𝚝𝚢, 𝚙𝚊𝚛𝚝 𝟶𝟷 . . . — Aplastada desde todas direcciones con la presión de un sufrimiento inimaginable, la mente humana se rompe, implosiona. Las voces se callan, las identidades se borran, y sus rostros, que antes mostraban vida, ahora son máscaras que emulan lo que alguna vez fueron. La X-entelequia, la muerte del potencial humano, colapsando sobre sus propios cimientos. No parece haber mucha diferencia entre nosotros. Como una máquina que se corrompe cuando su sistema se daña, es normal preguntarse qué tan distintos somos. Es normal soñar con una resolucion en la que la mente humana pudiese ser formateada y reemplazada. . . . Pero ellos no son reemplazables.
    Me gusta
    4
    11 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados