*Disfrutando del día soleado en el porche de casa apoyado en la barandilla con bebida en mano, ¿Qué porque un esqueleto está bebiendo? Simplemente porque puedo y disfruto de las cosas que da la vida aun estando muerto, dando algún que otro sorbo admirando el paisaje, el líquido no se desparramaría como sería lo lógico si no que al llegar a mi “garganta” se desvanece por arte de magia, un truco que aprendí para disfrutar de las comidas y bebidas que no pude disfrutar estando vivo… aunque no recuerde nada de eso*
Pues se ha quedado buen día, puede que más tarde me dé un paseo y vaya de compras… debería hacer una lista de lo que necesito o simplemente dejarme llevar.
*Un esqueleto que pasaba por frente del porche cortacésped se paró para mirarme ya que escucho lo que dije*
Esqueleto: Oye Bonesy necesitaría que comprases aceite para el motor de la cortadora, ya es la cuarta vez que se atora y estamos a martes.
*Asintiendo y me encojo un poco de hombros*
Si si, mientras corta lo que puedas, le diré a Fred que me sustituya mientras estoy de compras, no sabemos cuándo pueden traer a otro fiam… digo a otro fallecido al cementerio, oh y no se te olvide avisar al resto de que este finde habrá noche de juegos.
*Disfrutando del día soleado en el porche de casa apoyado en la barandilla con bebida en mano, ¿Qué porque un esqueleto está bebiendo? Simplemente porque puedo y disfruto de las cosas que da la vida aun estando muerto, dando algún que otro sorbo admirando el paisaje, el líquido no se desparramaría como sería lo lógico si no que al llegar a mi “garganta” se desvanece por arte de magia, un truco que aprendí para disfrutar de las comidas y bebidas que no pude disfrutar estando vivo… aunque no recuerde nada de eso*
Pues se ha quedado buen día, puede que más tarde me dé un paseo y vaya de compras… debería hacer una lista de lo que necesito o simplemente dejarme llevar.
*Un esqueleto que pasaba por frente del porche cortacésped se paró para mirarme ya que escucho lo que dije*
Esqueleto: Oye Bonesy necesitaría que comprases aceite para el motor de la cortadora, ya es la cuarta vez que se atora y estamos a martes.
*Asintiendo y me encojo un poco de hombros*
Si si, mientras corta lo que puedas, le diré a Fred que me sustituya mientras estoy de compras, no sabemos cuándo pueden traer a otro fiam… digo a otro fallecido al cementerio, oh y no se te olvide avisar al resto de que este finde habrá noche de juegos.
*estando sentada en un mueble, jugando con un cristal de alma, pero no era cualquier cristal, este contenía dos almas que no fuí capaz de dejar que se fuera del todo que mantenía junto a mi como el tesoro que era para mí, viendo el reflejo de quiénes estaban ella, incluso fue una petición de ellos quedar en tal condición*
De a momento desearía estar con ustedes, no saben cómo los extraño.
Beber whisky, sentada en aquella mesita observando la inmensidad del Averno.
Oh entrenando mi magia aprendiendo, como hacer lo que hago ahora rencarnar una y otra vez solo por el capricho de no entregarme a la muerte.
Quizás ese es mi error, no entregarme de lleno a un destino que ya era mío.
*estando sentada en un mueble, jugando con un cristal de alma, pero no era cualquier cristal, este contenía dos almas que no fuí capaz de dejar que se fuera del todo que mantenía junto a mi como el tesoro que era para mí, viendo el reflejo de quiénes estaban ella, incluso fue una petición de ellos quedar en tal condición*
De a momento desearía estar con ustedes, no saben cómo los extraño.
Beber whisky, sentada en aquella mesita observando la inmensidad del Averno.
Oh entrenando mi magia aprendiendo, como hacer lo que hago ahora rencarnar una y otra vez solo por el capricho de no entregarme a la muerte.
Quizás ese es mi error, no entregarme de lleno a un destino que ya era mío.
*estando sentada en su recamara, viendo a la nada completamente desanimada rodeada de una barrera protectora de magia celestial, ella intentaba desesperadamente no llorar, por lo cual está solo cierra sus ojos mientras pone algo de música clásica en su radio, más que nada buscando calmarse, fallando estrepitosamente en ello, solo baja su cabeza a sus rodillas comenzando a llorar*
Es un idiota
*estando sentada en su recamara, viendo a la nada completamente desanimada rodeada de una barrera protectora de magia celestial, ella intentaba desesperadamente no llorar, por lo cual está solo cierra sus ojos mientras pone algo de música clásica en su radio, más que nada buscando calmarse, fallando estrepitosamente en ello, solo baja su cabeza a sus rodillas comenzando a llorar*
Es un idiota
Qué ternura.
La bruja aquí soy yo.
Y jugar conmigo cuando te conviene es una forma muy estúpida de acercarse a la magia negra.
Vienes cuando nadie te mira y reclamas atención exclusiva.
⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸
Qué ternura.
La bruja aquí soy yo.
Y jugar conmigo cuando te conviene es una forma muy estúpida de acercarse a la magia negra.
Vienes cuando nadie te mira y reclamas atención exclusiva.
⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸ ⸸
Alcé la vista con empeño
Implorando al cielo, a su dueño
Qué haga en mi sin desdeño
Obra, mito y ensueño
Forje su magna obra
Haga magia y artificio
Permita el corazón se abra
Me haga participe del beneficio
Qué es sentir latir el pecho
Qué es vibrar en armonía
Dar gracias por lo que se ha hecho
Beber el néctar de la ambrosía
Lo malo queda deshecho
Lo bueno en garantía
Salga fuera el despecho
Quede solo la alegría
Elevar firme la palabra
Alzar la copa del vicio
Expulsar función macabra
Gritar fuerte al solsticio
Tu nombre labrado en oro
La figura grabada en piedra
Tu virtud privada de decoro
El alma que nadie medra.
Alcé la vista con empeño
Implorando al cielo, a su dueño
Qué haga en mi sin desdeño
Obra, mito y ensueño
Forje su magna obra
Haga magia y artificio
Permita el corazón se abra
Me haga participe del beneficio
Qué es sentir latir el pecho
Qué es vibrar en armonía
Dar gracias por lo que se ha hecho
Beber el néctar de la ambrosía
Lo malo queda deshecho
Lo bueno en garantía
Salga fuera el despecho
Quede solo la alegría
Elevar firme la palabra
Alzar la copa del vicio
Expulsar función macabra
Gritar fuerte al solsticio
Tu nombre labrado en oro
La figura grabada en piedra
Tu virtud privada de decoro
El alma que nadie medra.
──── Bienvenido, aventurero. ¿Necesitas algo? Tengo armas de todos los tipos para ti... Eso si no eres un mago claro, en ese caso no tengo nada para ti, pero ¡los magos no deberían depender de su magia para pelear! así que deberías comprar una daga o un estoque. Seguro te hace ver elegante. ────
· · ─ ·𖥸· ─ · ·
𝗞𝗶𝘆𝗼 : 𝗞𝗶𝘆𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗨𝗻𝗶𝘃𝗲𝗿𝘀𝗼 𝟬
──── Bienvenido, aventurero. ¿Necesitas algo? Tengo armas de todos los tipos para ti... Eso si no eres un mago claro, en ese caso no tengo nada para ti, pero ¡los magos no deberían depender de su magia para pelear! así que deberías comprar una daga o un estoque. Seguro te hace ver elegante. ────
· · ─ ·𖥸· ─ · ·
𝗞𝗶𝘆𝗼 : 𝗞𝗶𝘆𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗨𝗻𝗶𝘃𝗲𝗿𝘀𝗼 𝟬
⛧⃝𓄃 ;
ㅤㅤㅤㅤㅤ
ᅠᅠᅠ
ᅠel problema de Mora no es precisamente el hecho de que es torpe en la magia , que los demonios le hace bullying, y que ... le robaron el grimorio heredado de su abuela; su principal problema es que es ̵𝐭̵𝐚̵𝐧̵ ̵ 𝐧̵𝐞̵𝐠̵𝐫̵𝐚̵ que tiene que andar con una vela por las noches en las calles o bosques por que literalmente no se ve en la oscuridad...
⛧⃝𓄃 ;
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ᅠᅠᅠ
ᅠel problema de Mora no es precisamente el hecho de que es torpe en la magia , que los demonios le hace bullying, y que ... le robaron el grimorio heredado de su abuela; su principal problema es que es ̵𝐭̵𝐚̵𝐧̵ ̵ 𝐧̵𝐞̵𝐠̵𝐫̵𝐚̵ que tiene que andar con una vela por las noches en las calles o bosques por que literalmente no se ve en la oscuridad...
****Edad del Caos****
"Elun’Kaor, la Hija del Monstruo"
La guerra había cambiado, ya no era solo Ozma contra los dioses ahora eran pueblos enteros luchando por sobrevivir, razas obligadas a elegir un bando y traiciones nacidas del miedo.
Yen lo sabía por eso, cuando recibió el aviso de que una de las ciudades liberadas estaba a punto de caer, no dudó.
Ozma no iría con ella, Helior Prime había aparecido y eso solo significaba una cosa:
era una trampa. Los Dioses querian dividir sus fuerzas pero aun asi Yen avanzó.
No tenía opción, los ciudadanos no corrían, no gritaban, esperaban. Fue entonces cuando lo entendió.
Esto no es un rescate -Murmuró Yen.-
Las puertas se abrieron s lo que salió de ellas no eran refugiados, eran enemigos, humanos armados, criaturas deformadas, Demonios con marcas que no les pertenecían.
Nos vendieron… -Susurró uno de los Kijin.-
No... No nos vendieron, eligieron un bando. -Respondio Yen.-
Los dioses les habían ofrecido poder y ellos aceptaron. La batalla comenzó sin tregua. Fue un día entero sin descanso, sin pausas.
Yen luchaba al frente, como siempre, su espada cortaba, su cuerpo resistía, su mente calculaba pero no era suficiente. Los demonios no caían como deberían, se regeneraban, se retorcían y se levantaban. El poder de los dioses mezclado con el poder oscuro de estos. Era una aberración.
Al caer la noche los Kijin empezaron a caer uno a uno, Onix seguía en pie, cubierta de sangre y agotada. Yen respiraba con dificultad, su brazo mecánico crujía, su cuerpo ya no respondía igual y por primera vez en años penso que esta vez nadie de su grupo se salvaría
-Pero entonces levanto la vista a la luna llena observándola.- Padre… -Susurró, apretando los dientes- Dame fuerza.
-Pero no fue a él a quien sintió, fue calor suave y familiar.- Madre…?! -La luz la envolvió, su piel cambió, la oscuridad verde desapareció y en su lugar… una figura de luz plateada emergio
Su cabello era plateado y brillante, ojos claros... Una Elunai completa. Los Kijin retrocedieron, porque no entendían lo que veían pero aun asi, lo sabian en el fondo.
"Es ella…"
Yen no dudó, se lanzó, ahora diferente, su espada ya no solo cortaba, Quemaba y purificaba. La magia de sanación fluía por su cuerpo pero no sanaba... Destruía.
Los demonios gritaban, sus cuerpos se deshacían bajo una luz que no debería matar. Y ahí, algo comenzó a romperse dentro de ella. La luna no estaba hecha para eso, ese poder no era para destruir, Yen lo forzó, lo torció y lo usó como arma.
-Su cabello plateado se oscureció, al lado de sus ojos se marcaba en rojo. Los Elunai que observaban desde lejos lo entendieron al instante.- "Elun’Kaor… Una corrupta… La hija del monstruo".
Pero Yen ya no escuchaba, ni siquiera era consiente de su propio apariencia, solo avanzaba y destruía. Un demonio mayor cargó contra ella.
Gigantesco, deforme, gritando, Yen levantó su brazo mecánico y lo detuvo en seco con un poderoso golpe. El impacto rompió el suelo, el aire explotó y luego del golpeó el cuerpo del demonio se desintegró.
Pero algo más también se rompió, su brazo mecánico estalló en pedazos. Onix lo vio y grito asustada: ¡YEN!
Pero Yen no se detuvo, gritó. Fue un grito que no era de este mundo, su poder se disparó, su cuerpo creció, músculos, fuerza, furia y entonces… sintió algo nuevo donde no había nada. Algo nació, era carne, hueso, sangre... Su brazo regenerándose demasiado rápido,, demasiado violento.
Yen estaba completa, vio a sus enemigos y sonrió con sed de sangre... La batalla terminó poco después no porque ganaran, sino porque no quedó nada con que combatir.
Yen cayó de rodillas, su cuerpo volvió a la normalidad. Piel verde, respiración rota.
Había ganado, sí, pero en el fondo algo no estaba bien.
****Edad del Caos****
"Elun’Kaor, la Hija del Monstruo"
La guerra había cambiado, ya no era solo Ozma contra los dioses ahora eran pueblos enteros luchando por sobrevivir, razas obligadas a elegir un bando y traiciones nacidas del miedo.
Yen lo sabía por eso, cuando recibió el aviso de que una de las ciudades liberadas estaba a punto de caer, no dudó.
Ozma no iría con ella, Helior Prime había aparecido y eso solo significaba una cosa:
era una trampa. Los Dioses querian dividir sus fuerzas pero aun asi Yen avanzó.
No tenía opción, los ciudadanos no corrían, no gritaban, esperaban. Fue entonces cuando lo entendió.
Esto no es un rescate -Murmuró Yen.-
Las puertas se abrieron s lo que salió de ellas no eran refugiados, eran enemigos, humanos armados, criaturas deformadas, Demonios con marcas que no les pertenecían.
Nos vendieron… -Susurró uno de los Kijin.-
No... No nos vendieron, eligieron un bando. -Respondio Yen.-
Los dioses les habían ofrecido poder y ellos aceptaron. La batalla comenzó sin tregua. Fue un día entero sin descanso, sin pausas.
Yen luchaba al frente, como siempre, su espada cortaba, su cuerpo resistía, su mente calculaba pero no era suficiente. Los demonios no caían como deberían, se regeneraban, se retorcían y se levantaban. El poder de los dioses mezclado con el poder oscuro de estos. Era una aberración.
Al caer la noche los Kijin empezaron a caer uno a uno, Onix seguía en pie, cubierta de sangre y agotada. Yen respiraba con dificultad, su brazo mecánico crujía, su cuerpo ya no respondía igual y por primera vez en años penso que esta vez nadie de su grupo se salvaría
-Pero entonces levanto la vista a la luna llena observándola.- Padre… -Susurró, apretando los dientes- Dame fuerza.
-Pero no fue a él a quien sintió, fue calor suave y familiar.- Madre…?! -La luz la envolvió, su piel cambió, la oscuridad verde desapareció y en su lugar… una figura de luz plateada emergio
Su cabello era plateado y brillante, ojos claros... Una Elunai completa. Los Kijin retrocedieron, porque no entendían lo que veían pero aun asi, lo sabian en el fondo.
"Es ella…"
Yen no dudó, se lanzó, ahora diferente, su espada ya no solo cortaba, Quemaba y purificaba. La magia de sanación fluía por su cuerpo pero no sanaba... Destruía.
Los demonios gritaban, sus cuerpos se deshacían bajo una luz que no debería matar. Y ahí, algo comenzó a romperse dentro de ella. La luna no estaba hecha para eso, ese poder no era para destruir, Yen lo forzó, lo torció y lo usó como arma.
-Su cabello plateado se oscureció, al lado de sus ojos se marcaba en rojo. Los Elunai que observaban desde lejos lo entendieron al instante.- "Elun’Kaor… Una corrupta… La hija del monstruo".
Pero Yen ya no escuchaba, ni siquiera era consiente de su propio apariencia, solo avanzaba y destruía. Un demonio mayor cargó contra ella.
Gigantesco, deforme, gritando, Yen levantó su brazo mecánico y lo detuvo en seco con un poderoso golpe. El impacto rompió el suelo, el aire explotó y luego del golpeó el cuerpo del demonio se desintegró.
Pero algo más también se rompió, su brazo mecánico estalló en pedazos. Onix lo vio y grito asustada: ¡YEN!
Pero Yen no se detuvo, gritó. Fue un grito que no era de este mundo, su poder se disparó, su cuerpo creció, músculos, fuerza, furia y entonces… sintió algo nuevo donde no había nada. Algo nació, era carne, hueso, sangre... Su brazo regenerándose demasiado rápido,, demasiado violento.
Yen estaba completa, vio a sus enemigos y sonrió con sed de sangre... La batalla terminó poco después no porque ganaran, sino porque no quedó nada con que combatir.
Yen cayó de rodillas, su cuerpo volvió a la normalidad. Piel verde, respiración rota.
Había ganado, sí, pero en el fondo algo no estaba bien.