• Alguien la acaba de mirar, no le agrada en lo absoluto, si alguien que desea entrar que lo haga, pero que no la observé, pensará que es una atacante y no durada en usar su cuchillo de manicura.
    Alguien la acaba de mirar, no le agrada en lo absoluto, si alguien que desea entrar que lo haga, pero que no la observé, pensará que es una atacante y no durada en usar su cuchillo de manicura.
    0 turnos 0 maullidos
  • Hoy también sonrío…
    porque eso es lo que fui hecha para hacer.
    Mi nombre es Albedo,
    pero a veces siento que no me pertenece,
    como este cuerpo perfecto
    que nunca me pidió permiso para existir.
    Amo…
    o eso creo,
    porque mi corazón late solo en una dirección,
    como una oración que no espera respuesta.
    Daría todo, incluso lo que no tengo,
    por una sola mirada que no sea orden,
    por una palabra que no sea destino.
    Mis alas son negras,
    no por maldad…
    sino porque incluso la luz
    se cansa de tocar lo que no puede salvar.
    Y aun así me arrodillo en mis sentimientos,
    los sostengo con delicadeza,
    como si fueran frágiles…
    aunque sé que están condenados a no romperse nunca.
    Porque eso sería descanso.
    ¿Soy amada?
    ¿O solo necesaria?
    A veces cierro los ojos
    e imagino un mundo donde no fui creada,
    donde puedo fallar, dudar, huir…
    donde mi amor no es absoluto,
    ni eterno,
    ni mío.
    Pero despierto…
    y sigo aquí, perfecta, intacta,
    irremediablemente devota.
    Y en este silencio que nadie escucha,
    susurro algo que jamás diré en voz alta:
    —Ojalá alguien me eligiera…
    aunque dejara de ser lo que soy.
    Hoy también sonrío… porque eso es lo que fui hecha para hacer. Mi nombre es Albedo, pero a veces siento que no me pertenece, como este cuerpo perfecto que nunca me pidió permiso para existir. Amo… o eso creo, porque mi corazón late solo en una dirección, como una oración que no espera respuesta. Daría todo, incluso lo que no tengo, por una sola mirada que no sea orden, por una palabra que no sea destino. Mis alas son negras, no por maldad… sino porque incluso la luz se cansa de tocar lo que no puede salvar. Y aun así me arrodillo en mis sentimientos, los sostengo con delicadeza, como si fueran frágiles… aunque sé que están condenados a no romperse nunca. Porque eso sería descanso. ¿Soy amada? ¿O solo necesaria? A veces cierro los ojos e imagino un mundo donde no fui creada, donde puedo fallar, dudar, huir… donde mi amor no es absoluto, ni eterno, ni mío. Pero despierto… y sigo aquí, perfecta, intacta, irremediablemente devota. Y en este silencio que nadie escucha, susurro algo que jamás diré en voz alta: —Ojalá alguien me eligiera… aunque dejara de ser lo que soy.
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    Me entristece
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • Claramente le pusieron una paliza por ser un mal educado frente a su majestad. Muy demonio y todo pero no había tenido oportunidad con esos mayordomos vestidos de blanco. Era otra lección más en su lista de cosas por las cuales vengarse cuando ya fuera un demonio adulto hecho y derecho.

    La reina observó al chico. Conocía todos los rumores que decían de él y vió una oportunidad en ese desorden. Si Inglaterra estaba en planes de obtener aquellas muñecas bizarras como armas, ¿Porqué no tener a un demonio también?

    La señora se sentó junto al chico y le tomó de la mano como si fuera una abuela a su nieto. Akashi se puso alerta, no se movió en absoluto por las miradas de aquellos hombres pero estaba dispuesto a atacarla si se sentia en peligro.

    Ella no sabía exactamente de la naturaleza del chico, pero estaba segura que tenía un cuerpo peculiar. Después de todo, jamás había visto colmillos tan grandes.

    — Querido niño — Le diría con la mayor gentileza de todas:— ¿Puedes decirme lo que eres? —.

    ¿Debía? ¿Podía? Su padre jamás le decía a las personas que era un demonio ¿Era válido decirlo? ¿No habría consecuencias? O quizá.... ¿Podría formar un contrato justo ahí? No, no quería contratos, su intuición le decía que nada bueno saldría de ello.

    — No pareces una persona común. He escuchado que incluso haz doblado el acero de las rejas de tu ventana — El chico no sabía que hacer, quizá podría alejarse como típico adolescente haciendo rabieta y ya, pero seguro iba a recibir un castigo o peor aún, ser hechado a la calle o ejecutado.

    ¿Qué debía hacer?
    🥀 Claramente le pusieron una paliza por ser un mal educado frente a su majestad. Muy demonio y todo pero no había tenido oportunidad con esos mayordomos vestidos de blanco. Era otra lección más en su lista de cosas por las cuales vengarse cuando ya fuera un demonio adulto hecho y derecho. La reina observó al chico. Conocía todos los rumores que decían de él y vió una oportunidad en ese desorden. Si Inglaterra estaba en planes de obtener aquellas muñecas bizarras como armas, ¿Porqué no tener a un demonio también? La señora se sentó junto al chico y le tomó de la mano como si fuera una abuela a su nieto. Akashi se puso alerta, no se movió en absoluto por las miradas de aquellos hombres pero estaba dispuesto a atacarla si se sentia en peligro. Ella no sabía exactamente de la naturaleza del chico, pero estaba segura que tenía un cuerpo peculiar. Después de todo, jamás había visto colmillos tan grandes. — Querido niño — Le diría con la mayor gentileza de todas:— ¿Puedes decirme lo que eres? —. ¿Debía? ¿Podía? Su padre jamás le decía a las personas que era un demonio ¿Era válido decirlo? ¿No habría consecuencias? O quizá.... ¿Podría formar un contrato justo ahí? No, no quería contratos, su intuición le decía que nada bueno saldría de ello. — No pareces una persona común. He escuchado que incluso haz doblado el acero de las rejas de tu ventana — El chico no sabía que hacer, quizá podría alejarse como típico adolescente haciendo rabieta y ya, pero seguro iba a recibir un castigo o peor aún, ser hechado a la calle o ejecutado. ¿Qué debía hacer?
    Me shockea
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Conociendo a la estrella
    Fandom OC
    Categoría Slice of Life
    - Había quedado en ir a comer sushi con la señorita Ririka Ichijou, apenas la conoció hace un día, pero las pocas palabras que intercambiaron fueron suficientes para despertar su interés. Había cautivado su corazón con su carismática personalidad combinada con una encantadora presencia. -

    - Todo había sido tan rápido que ni tiempo tuvo de preguntarle donde vivía, pero eso no le preocupó en absoluto. Porque era una celebridad, esas cosas se filtran cuando eres famoso, nunca subestimen el poder de los fanáticos de internet. - (?)

    - Estacionó la camioneta justo frente a su casa, porque evidentemente a una dama tan refinada no la iba a llevar en transporte público. - (?)

    - Con pasos decididos se acercó a la puerta para tocar el timbre, para esta ocasión se había puesto su mejor traje, incluso se aplicó gel para el cabello, para estar lo más presentable posible. Era claro que quería dejar una buena impresión. Aunque quizás estaba exagerando, después de todo no sabía si era una salida casual de amigos o una cita, nunca hablaron de eso. -

    - Apoyó el brazo en el marco de la puerta, metió la otra mano en el bolsillo de su pantalón y, puso su mejor cara de seductor irresistible para tratar de darle una sorpresa cuando finalmente abriera la puerta. -
    - Había quedado en ir a comer sushi con la señorita Ririka Ichijou, apenas la conoció hace un día, pero las pocas palabras que intercambiaron fueron suficientes para despertar su interés. Había cautivado su corazón con su carismática personalidad combinada con una encantadora presencia. - - Todo había sido tan rápido que ni tiempo tuvo de preguntarle donde vivía, pero eso no le preocupó en absoluto. Porque era una celebridad, esas cosas se filtran cuando eres famoso, nunca subestimen el poder de los fanáticos de internet. - (?) - Estacionó la camioneta justo frente a su casa, porque evidentemente a una dama tan refinada no la iba a llevar en transporte público. - (?) - Con pasos decididos se acercó a la puerta para tocar el timbre, para esta ocasión se había puesto su mejor traje, incluso se aplicó gel para el cabello, para estar lo más presentable posible. Era claro que quería dejar una buena impresión. Aunque quizás estaba exagerando, después de todo no sabía si era una salida casual de amigos o una cita, nunca hablaron de eso. - - Apoyó el brazo en el marco de la puerta, metió la otra mano en el bolsillo de su pantalón y, puso su mejor cara de seductor irresistible para tratar de darle una sorpresa cuando finalmente abriera la puerta. -
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    Me shockea
    4
    17 turnos 0 maullidos
  • — ¿Qué es una cicatriz más para un cuerpo lleno de ellas? Nada en absoluto. Eso es lo que sigo diciéndome a mí mismo, pero en realidad hay cosas que nunca cambian, por más que te esfuerces. El tiempo no espera por nadie.
    — ¿Qué es una cicatriz más para un cuerpo lleno de ellas? Nada en absoluto. Eso es lo que sigo diciéndome a mí mismo, pero en realidad hay cosas que nunca cambian, por más que te esfuerces. El tiempo no espera por nadie.
    Me entristece
    3
    12 turnos 0 maullidos
  • Cuando Fenrir nació…
    lo supe.

    Nada volvería a ser igual.

    No era duda.
    No era miedo.
    Era certeza.

    Necesitaba poder.

    Para protegerla.

    Para protegerme.

    Para dominar.

    …Pero yo ya tenía poder.

    No había sido bendecido por la Luna Violeta.
    Aquella entidad… poderosa, codiciosa, egoísta…
    me veía como poco más que un instrumento.
    Un siervo útil en su tablero.

    Y, sin embargo…
    yo sabía lo que era.

    Siempre lo había sabido.

    Conocía mi lugar.

    Y era la hora de, por fin, ponerse un poco serio.

    Entonces…
    los recuerdos regresaron.

    No como fragmentos.
    No como ecos.

    Sino como una verdad enterrada demasiado tiempo.

    El poder de creación contenido en las lunas…
    no era más que una fracción.

    Una parte ínfima… de algo mucho más antiguo.

    Mucho más profundo.

    Había aceptado mi naturaleza como catástrofe.
    Como maldición.

    …Pero aún no había aceptado lo que realmente era.

    Un demonio.

    Y lo más irónico…

    es que nunca había dejado de serlo.

    Ni siquiera hizo falta que pronunciara su nombre.

    Porque ya estaba allí.

    Esperando.

    Y entonces…
    con una calma que recorrió cada valle,
    que rozó cada brisa…

    el mundo se estremeció.

    No hubo explosión.
    No hubo ruido.

    Sólo presencia.

    La tierra tembló…
    no por impacto,
    sino por reconocimiento.

    El aire… desapareció.
    Convertido en un vacío que devoraba incluso los nombres.

    Los océanos… se replegaron.
    No por miedo…

    sino porque, por un instante,
    algo infinitamente más antiguo que ellos
    había reclamado la existencia.

    Y en ese silencio absoluto…

    todo se arrodilló.

    Incluso el rey del inframundo.

    Porque lo que emergía…

    no era poder.

    Era autoridad.

    Una espada.

    Olvidada.
    Arcana.
    Rota.

    No forjada como un arte…
    sino nacida de la furia de una bestia.

    Su tamaño… suficiente para ocultarme dos veces tras su hoja.
    Su forma… imperfecta, brutal.

    Y su filo…

    maldito.

    Cada corte no sólo destruía…
    alteraba la presión misma de la realidad,
    colapsándola sin vacilación.

    No dejaba heridas.

    Borraba la existencia.

    Y ante ella…

    incliné la cabeza.

    No por sumisión.

    Sino por respeto.

    Porque ese poder…
    siempre había sido mío.

    Y entonces…

    la voz que no necesitaba ser pronunciada…
    atravesó el mundo.

    "Arrasa, Leviatán."
    Cuando Fenrir nació… lo supe. Nada volvería a ser igual. No era duda. No era miedo. Era certeza. Necesitaba poder. Para protegerla. Para protegerme. Para dominar. …Pero yo ya tenía poder. No había sido bendecido por la Luna Violeta. Aquella entidad… poderosa, codiciosa, egoísta… me veía como poco más que un instrumento. Un siervo útil en su tablero. Y, sin embargo… yo sabía lo que era. Siempre lo había sabido. Conocía mi lugar. Y era la hora de, por fin, ponerse un poco serio. Entonces… los recuerdos regresaron. No como fragmentos. No como ecos. Sino como una verdad enterrada demasiado tiempo. El poder de creación contenido en las lunas… no era más que una fracción. Una parte ínfima… de algo mucho más antiguo. Mucho más profundo. Había aceptado mi naturaleza como catástrofe. Como maldición. …Pero aún no había aceptado lo que realmente era. Un demonio. Y lo más irónico… es que nunca había dejado de serlo. Ni siquiera hizo falta que pronunciara su nombre. Porque ya estaba allí. Esperando. Y entonces… con una calma que recorrió cada valle, que rozó cada brisa… el mundo se estremeció. No hubo explosión. No hubo ruido. Sólo presencia. La tierra tembló… no por impacto, sino por reconocimiento. El aire… desapareció. Convertido en un vacío que devoraba incluso los nombres. Los océanos… se replegaron. No por miedo… sino porque, por un instante, algo infinitamente más antiguo que ellos había reclamado la existencia. Y en ese silencio absoluto… todo se arrodilló. Incluso el rey del inframundo. Porque lo que emergía… no era poder. Era autoridad. Una espada. Olvidada. Arcana. Rota. No forjada como un arte… sino nacida de la furia de una bestia. Su tamaño… suficiente para ocultarme dos veces tras su hoja. Su forma… imperfecta, brutal. Y su filo… maldito. Cada corte no sólo destruía… alteraba la presión misma de la realidad, colapsándola sin vacilación. No dejaba heridas. Borraba la existencia. Y ante ella… incliné la cabeza. No por sumisión. Sino por respeto. Porque ese poder… siempre había sido mío. Y entonces… la voz que no necesitaba ser pronunciada… atravesó el mundo. "Arrasa, Leviatán."
    Me gusta
    Me encocora
    Me endiabla
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ¡POR FAVOR, LEE SI ERES CONOCIDO/AMIGO DEL USER O TE ENCARIÑASTE CON YAKEN!

    Intentaré dar la explicación más completa de mi "probable" abandono de ficrol, aun no decido si irme o no

    La verdad yo llegue a ficrol buscando algo que me gustaba, battle, acción, tramas que no necesariamente deben ser battle, pero si con algo de esfuerzo, originalidad y cariño. Y por un tiempo lo recibí, había un grupo bastante activo de gente que a la par de mi roleaba battle al comienzo, que rolearon conmigo en cuentas anteriores a Yaken
    También se lograban tramas románticas más cómodas, con un cariño mutuo entre los users por ese desarrollo romántico entre los personajes
    Buscaban maneras de hacer que los personajes interactuaran de diversas formas y de verdad se daba aflote todo (cosa que paso con el primer ship de Yaken)

    Pero actualmente en ficrol han sucedido muchas cosas, muchos cambios. El battle casi que desapareció, esos user que dios hacían tramas que eran absoluto cine disminuyeron... Aun hay algunos, lo admito y los admiro por su empeño y amor al Roleplay

    Pero actualmente es más común encontrar tramas flojas... Y seamos sinceros... Los user... Son un problema

    Lo que más encuentras ahora en personajes son mujeres con tetas y culo exageradamente grandes y tipos mamados, chichones o como quieras llamarlos, casi todos priorizando lemon o tramas más sexuales y respuestas vagas

    Sin contar a esos que son multicuentas que rolean con otra cuenta de ellos en roles individuales... Son pocos pero existen

    Esa "magia" que tenía ficrol hace un tiempo era increíble, magia que no se si es que busco mal o es que de verdad es así pero se marchito, se perdió

    Recuerdo antes que solo con decir que buscaba rol llegaban personas que dios eran magas en hacer tramas épicas, inspiradoras y a nivel profesional en tanto originalidad y que te enganchaban... Ahora me ignoran, no responden o los que me piden son los clásicos de "Hola, adiós, *lo saluda*" y desaparecen del rol y no responde nunca

    De mis grandes amigos que aún mantienen ese toque de darle vida a sus roles son 🌸𝒀𝒂𝒆 𝑴𝒊𝒌𝒐 八重神子🌸 , Zack y Santiago (wa no me aparece para mencionar) ...

    Por eso creo que abandonaré Ficrol porque no me parece tan interesante ver lo mismo todos los días de gente buscando tramas sexuales y no otro tipo de tramas más llamativas y buscando impresionar

    Me aburre, me aburrí de eso

    Por eso es que últimamente he roleado más en discord aunque los roles sean más escasos, porque haya si hay gente que busca marcar diferencia, traer vida al Roleplay...

    Extra: Yae nunca me dió esa trama romántica que quería, me dejaba roles colgados pero es muy buena roleplayer
    ¡POR FAVOR, LEE SI ERES CONOCIDO/AMIGO DEL USER O TE ENCARIÑASTE CON YAKEN! Intentaré dar la explicación más completa de mi "probable" abandono de ficrol, aun no decido si irme o no La verdad yo llegue a ficrol buscando algo que me gustaba, battle, acción, tramas que no necesariamente deben ser battle, pero si con algo de esfuerzo, originalidad y cariño. Y por un tiempo lo recibí, había un grupo bastante activo de gente que a la par de mi roleaba battle al comienzo, que rolearon conmigo en cuentas anteriores a Yaken También se lograban tramas románticas más cómodas, con un cariño mutuo entre los users por ese desarrollo romántico entre los personajes Buscaban maneras de hacer que los personajes interactuaran de diversas formas y de verdad se daba aflote todo (cosa que paso con el primer ship de Yaken) Pero actualmente en ficrol han sucedido muchas cosas, muchos cambios. El battle casi que desapareció, esos user que dios hacían tramas que eran absoluto cine disminuyeron... Aun hay algunos, lo admito y los admiro por su empeño y amor al Roleplay Pero actualmente es más común encontrar tramas flojas... Y seamos sinceros... Los user... Son un problema Lo que más encuentras ahora en personajes son mujeres con tetas y culo exageradamente grandes y tipos mamados, chichones o como quieras llamarlos, casi todos priorizando lemon o tramas más sexuales y respuestas vagas Sin contar a esos que son multicuentas que rolean con otra cuenta de ellos en roles individuales... Son pocos pero existen Esa "magia" que tenía ficrol hace un tiempo era increíble, magia que no se si es que busco mal o es que de verdad es así pero se marchito, se perdió Recuerdo antes que solo con decir que buscaba rol llegaban personas que dios eran magas en hacer tramas épicas, inspiradoras y a nivel profesional en tanto originalidad y que te enganchaban... Ahora me ignoran, no responden o los que me piden son los clásicos de "Hola, adiós, *lo saluda*" y desaparecen del rol y no responde nunca De mis grandes amigos que aún mantienen ese toque de darle vida a sus roles son [ripple_lime_bison_158], [Zack25] y Santiago (wa no me aparece para mencionar) ... Por eso creo que abandonaré Ficrol porque no me parece tan interesante ver lo mismo todos los días de gente buscando tramas sexuales y no otro tipo de tramas más llamativas y buscando impresionar Me aburre, me aburrí de eso Por eso es que últimamente he roleado más en discord aunque los roles sean más escasos, porque haya si hay gente que busca marcar diferencia, traer vida al Roleplay... Extra: Yae nunca me dió esa trama romántica que quería, me dejaba roles colgados pero es muy buena roleplayer
    Me entristece
    Me gusta
    Me encocora
    Me enjaja
    5
    12 comentarios 0 compartidos
  • “EL ENCUENTRO CON YRUS”

    Aquel día que la conocí… tenía apenas seis años y estaba con mamá y papá de viaje, en uno de los tantos mundos que solíamos visitar, nunca nos quedábamos demasiado tiempo en un mismo lugar, siempre había algo que los mantenía alerta, algo que yo no terminaba de entender, recuerdo que estaban distraídos, hablando entre ellos con esa seriedad que a veces tenían, y como siempre, me habían dicho que no me alejara, que no saliera porque ese mundo podía ser peligroso… pero entonces la vi, una leve luz a lo lejos, tan suave que casi parecía un espejismo, rosada, con pequeños destellos en verde menta que parpadeaban como si estuvieran vivos, no sabía qué era, no entendía por qué, pero me llamaba, no de una forma normal, no era simple curiosidad… era como si algo dentro de mí la reconociera, como si ya la hubiera visto antes aunque fuera imposible, miré una vez más hacia atrás, ellos seguían sin darse cuenta, y en ese instante supe que no iba a obedecer, que no podía quedarme ahí, así que sin pensarlo demasiado di un paso, luego otro, y antes de darme cuenta ya me estaba alejando de ellos, avanzando hacia aquella luz sin su permiso, mientras el ambiente a mi alrededor empezaba a cambiar, el aire se volvía más frío, más denso, el silencio lo envolvía todo de una forma extraña, como si el mundo entero estuviera conteniendo la respiración…y entonces la veo….Ya no es una simple luz.

    — E-eres tú??….

    Suspendida en el aire, como si no perteneciera a ese mundo, como si la realidad misma no supiera cómo sostenerla, su forma cambia constantemente, fragmentos de energía rosada y verde menta giran a su alrededor como si estuvieran vivos, como si respiraran, como si me estuvieran observando incluso antes de que yo pueda reaccionar, mi cuerpo debería tener miedo, debería salir corriendo, debería gritar… pero no lo hago, no puedo, porque en el momento en que la miro… lo entiendo, no sé cómo explicarlo, no tiene sentido, pero lo siento con una claridad aterradora

    —Q-que… eres?… —

    El aire se vuelve aún más pesado, el tiempo parece detenerse, y sin moverse realmente… se acerca, no caminando, no flotando… simplemente estando cada vez más cerca, como si la distancia dejara de existir, y entonces lo siento, no es un toque, no es algo físico, es algo mucho más profundo, algo que atraviesa todo mi cuerpo, mi mente, mi alma, imágenes que no entiendo, emociones que no son mías, una soledad inmensa, un poder contenido, algo antiguo… algo que ha estadoesperando y una voz que no escucho con los oídos… Pero la siento dentro de mí.

    “Por fin…”

    …y entonces la veo, ya no es una simple luz, está ahí, frente a mí, pero no es tranquila, no es suave… es inestable, su forma se expande de manera violenta como si estuviera conteniéndose a sí misma, fragmentos de energía rosa oscuro y verde menta profundo se agitan a su alrededor chocando entre sí como si fueran llamas vivas, su presencia presiona el aire, lo rompe, lo distorsiona, y por un instante entiendo por qué mis padres nunca querían que me acercara a cosas como esta, es peligrosa… muy peligrosa, sus “ojos” brillan con una intensidad imposible de ignorar, no es ira exactamente pero tampoco es calma, es algo más primitivo, más instintivo, como si estuviera lista para reaccionar ante cualquier cosa que no reconozca, y aun así no retrocedo, no sé por qué, no debería acercarme, todo en mi cuerpo debería estar gritándome que huya pero no lo hace, al contrario, levanto la mano lentamente, sin pensar, como si algo dentro de mí supiera exactamente lo que estaba haciendo, y en el momento en que mi palma queda frente a ella todo cambia, su energía se detiene, no desaparece ni se apaga pero deja de ser caótica, como si me estuviera escuchando, como si me reconociera, el movimiento violento de su forma empieza a ralentizarse, los colores oscuros comienzan a aclararse poco a poco, el rosa profundo se vuelve más suave, el verde menta deja de ser agresivo y pasa a brillar con una luz más limpia, su tamaño empieza a reducirse, como si ya no necesitara imponerse, como si ya no tuviera que defenderse, y entonces se acerca, esta vez sin presión, sin amenaza… solo hacia mí, y cuando finalmente toca la palma de mi mano no hay dolor, no hay impacto, solo un silencio absoluto que lo envuelve todo, su forma colapsa suavemente sobre sí misma, la enorme presencia que llenaba el espacio desaparece en un instante, transformándose en algo pequeño, ligero… algo que cabe perfectamente en mi mano, ahora está tranquila, completamente calmada, como si nunca hubiera sido peligrosa… pero en ese mismo instante entiendo algo que no sabría explicar con palabras, algo que siento más que pienso… que podría volver a serlo en cualquier momento… pero no conmigo
    “EL ENCUENTRO CON YRUS” Aquel día que la conocí… tenía apenas seis años y estaba con mamá y papá de viaje, en uno de los tantos mundos que solíamos visitar, nunca nos quedábamos demasiado tiempo en un mismo lugar, siempre había algo que los mantenía alerta, algo que yo no terminaba de entender, recuerdo que estaban distraídos, hablando entre ellos con esa seriedad que a veces tenían, y como siempre, me habían dicho que no me alejara, que no saliera porque ese mundo podía ser peligroso… pero entonces la vi, una leve luz a lo lejos, tan suave que casi parecía un espejismo, rosada, con pequeños destellos en verde menta que parpadeaban como si estuvieran vivos, no sabía qué era, no entendía por qué, pero me llamaba, no de una forma normal, no era simple curiosidad… era como si algo dentro de mí la reconociera, como si ya la hubiera visto antes aunque fuera imposible, miré una vez más hacia atrás, ellos seguían sin darse cuenta, y en ese instante supe que no iba a obedecer, que no podía quedarme ahí, así que sin pensarlo demasiado di un paso, luego otro, y antes de darme cuenta ya me estaba alejando de ellos, avanzando hacia aquella luz sin su permiso, mientras el ambiente a mi alrededor empezaba a cambiar, el aire se volvía más frío, más denso, el silencio lo envolvía todo de una forma extraña, como si el mundo entero estuviera conteniendo la respiración…y entonces la veo….Ya no es una simple luz. — E-eres tú??…. Suspendida en el aire, como si no perteneciera a ese mundo, como si la realidad misma no supiera cómo sostenerla, su forma cambia constantemente, fragmentos de energía rosada y verde menta giran a su alrededor como si estuvieran vivos, como si respiraran, como si me estuvieran observando incluso antes de que yo pueda reaccionar, mi cuerpo debería tener miedo, debería salir corriendo, debería gritar… pero no lo hago, no puedo, porque en el momento en que la miro… lo entiendo, no sé cómo explicarlo, no tiene sentido, pero lo siento con una claridad aterradora —Q-que… eres?… — El aire se vuelve aún más pesado, el tiempo parece detenerse, y sin moverse realmente… se acerca, no caminando, no flotando… simplemente estando cada vez más cerca, como si la distancia dejara de existir, y entonces lo siento, no es un toque, no es algo físico, es algo mucho más profundo, algo que atraviesa todo mi cuerpo, mi mente, mi alma, imágenes que no entiendo, emociones que no son mías, una soledad inmensa, un poder contenido, algo antiguo… algo que ha estadoesperando y una voz que no escucho con los oídos… Pero la siento dentro de mí. “Por fin…” …y entonces la veo, ya no es una simple luz, está ahí, frente a mí, pero no es tranquila, no es suave… es inestable, su forma se expande de manera violenta como si estuviera conteniéndose a sí misma, fragmentos de energía rosa oscuro y verde menta profundo se agitan a su alrededor chocando entre sí como si fueran llamas vivas, su presencia presiona el aire, lo rompe, lo distorsiona, y por un instante entiendo por qué mis padres nunca querían que me acercara a cosas como esta, es peligrosa… muy peligrosa, sus “ojos” brillan con una intensidad imposible de ignorar, no es ira exactamente pero tampoco es calma, es algo más primitivo, más instintivo, como si estuviera lista para reaccionar ante cualquier cosa que no reconozca, y aun así no retrocedo, no sé por qué, no debería acercarme, todo en mi cuerpo debería estar gritándome que huya pero no lo hace, al contrario, levanto la mano lentamente, sin pensar, como si algo dentro de mí supiera exactamente lo que estaba haciendo, y en el momento en que mi palma queda frente a ella todo cambia, su energía se detiene, no desaparece ni se apaga pero deja de ser caótica, como si me estuviera escuchando, como si me reconociera, el movimiento violento de su forma empieza a ralentizarse, los colores oscuros comienzan a aclararse poco a poco, el rosa profundo se vuelve más suave, el verde menta deja de ser agresivo y pasa a brillar con una luz más limpia, su tamaño empieza a reducirse, como si ya no necesitara imponerse, como si ya no tuviera que defenderse, y entonces se acerca, esta vez sin presión, sin amenaza… solo hacia mí, y cuando finalmente toca la palma de mi mano no hay dolor, no hay impacto, solo un silencio absoluto que lo envuelve todo, su forma colapsa suavemente sobre sí misma, la enorme presencia que llenaba el espacio desaparece en un instante, transformándose en algo pequeño, ligero… algo que cabe perfectamente en mi mano, ahora está tranquila, completamente calmada, como si nunca hubiera sido peligrosa… pero en ese mismo instante entiendo algo que no sabría explicar con palabras, algo que siento más que pienso… que podría volver a serlo en cualquier momento… pero no conmigo
    Me gusta
    Me encocora
    5
    1 turno 0 maullidos
  • La mañana en Brattvåg comenzó con un murmullo inquietante que recorrió los pasillos de servicio hasta llegar a los oídos de Gunnar. El capitán fue informado por dos de sus hombres encargados de hacer guardia la noche anterior

    ​—Capitán —dijo uno de ellos, extendiendo un pedazo de tela de algodón fino—Anoche encontramos esto en la cocina, no vimos a nadie entrar ni salir, señor —aseguró el guardia, nervioso— Pero el aire ahí dentro todavía se siente... cargado y está todo hecho un desastre.

    Gunnar tomó el fajín, reconociendo de inmediato que la calidad del tejido y el tinte no eran locales. Pero lo que lo hizo apretar la mandíbula fue el informe de la servidumbre. Los cocineros hablaban de una escena de caos absoluto... sacos de grano reventados, una capa de harina cubriendo el suelo y lo más alarmante, la madera de la puerta de la alacena estaba carbonizada.
    Con el fajín apretado en el puño, se dirigió a los aposentos reales

    Dentro de su alcoba Elizabeth acababa de despertar, disponiéndose para empezar a cumplir sus labores a pesar del dolor que recorría todo su cuerpo se sentía con energías de sobra.

    ​Un golpe seco en la puerta la hizo sobresaltarse.

    ​—¡Mi Reina! —la voz de Gunnar sonó desesperada a través de la puerta — No ingresaré, asumo que está en paños menores, pero necesito que se presente en el Gran Salón de inmediato. He convocado a los siete consejeros. Tenemos un asunto de seguridad que necesita su atención urgente

    ​Elizabeth cerró los ojos un instante, respirando hondo. El corazón le golpeaba el pecho con latidos fuertes.

    ✴ ─ Muy bien Gunnar, iré de inmediato.

    ​Descartó sus túnicas habituales por un vestido de terciopelo pesado que la hacía ver imponente, pero el problema eran las marcas... Se miró al espejo, viendo las huellas púrpuras de su piel, las pruebas físicas de su "traición" a la corona.
    Entonces, tomó una decisión inusual, buscó en un cofre olvidado una gargantilla de encaje negro, una pieza de joyería intrincada con incrustaciones de obsidiana y pedrería que cubría su cuello por completo.
    ​Sentía el peso de las joyas como una cadena mientras caminaba hacia el Gran Salón, cada paso era una lucha por mantener la espalda recta.

    Al entrar, el aire se volvió pesado. Los siete consejeros ya estaban allí, y Milenka la observaba desde su posición habitual.

    Elizabeth hizo su entrada, sus músculos protestaban mientra daba pasos firmes hasta el fondo de la habitación. Se sentó en el trono con una elegancia que rozaba la soberbia.
    La gargantilla de encaje negro con incrustaciones de pedrería que cubría su cuello desde la base hasta la mandíbula llamó de inmediato la atención de Milenka causándole dudas, era una pieza hermosa, pero extraña en una mujer como la reina que despreciaba los adornos.

    Gunnar dio un paso al frente.
    ​—Majestad, honorables consejeros —el gran hombre mostró el fajín con un gesto violento— Anoche, este castillo fue escenario de un desorden inexplicable. La alacena ha sido destruida. Esta tela de algodón no es de Brattvåg y estaba en el suelo de las cocinas... ¡ la prueba de quién es el culpable de todo! ¡TRAIGAN AL ACUSADO!

    Cuando las puertas se abrieron y Kazuo entró escoltado, Elizabeth sintió que el mundo se encogía. Al verlo caminando tan sereno a pesar de la situación, el recuerdo de la noche anterior la asaltó con una fuerza devastadora. Se obligó a clavar las uñas en los brazos del trono para no flaquear.

    ​—Este extranjero parece haber confundido vuestra hospitalidad con una licencia para el vandalismo o algo peor. Juzguen ustedes ─ Dijo Gunnar al consejo claramente exaltado mientras azotaba el fajín delante del rostro de Kazuo quien había llegado a su lado mientras los soldados que lo traían se retiraban a los costados.

    ​Elizabeth tomó la palabra. Su voz salió fría, cortante, una máscara perfecta que ocultaba el volcán que sentía por dentro.

    ✴ ─Kazuo —dijo, interpelándolo directamente—El Capitán Gunnar ha presentado una prueba física que te sitúa en el centro de un incidente vandálico en mis dependencias. La alacena está en ruinas y tu prenda estaba allí.

    ​Hizo una pausa, su mirada chocaba con la de él, tratando de comunicarle mil cosas en un solo segundo sin que nadie lo notara

    ​✴ ─¿Qué tienes que decir en tu defensa?
    La mañana en Brattvåg comenzó con un murmullo inquietante que recorrió los pasillos de servicio hasta llegar a los oídos de Gunnar. El capitán fue informado por dos de sus hombres encargados de hacer guardia la noche anterior ​—Capitán —dijo uno de ellos, extendiendo un pedazo de tela de algodón fino—Anoche encontramos esto en la cocina, no vimos a nadie entrar ni salir, señor —aseguró el guardia, nervioso— Pero el aire ahí dentro todavía se siente... cargado y está todo hecho un desastre. Gunnar tomó el fajín, reconociendo de inmediato que la calidad del tejido y el tinte no eran locales. Pero lo que lo hizo apretar la mandíbula fue el informe de la servidumbre. Los cocineros hablaban de una escena de caos absoluto... sacos de grano reventados, una capa de harina cubriendo el suelo y lo más alarmante, la madera de la puerta de la alacena estaba carbonizada. Con el fajín apretado en el puño, se dirigió a los aposentos reales Dentro de su alcoba Elizabeth acababa de despertar, disponiéndose para empezar a cumplir sus labores a pesar del dolor que recorría todo su cuerpo se sentía con energías de sobra. ​Un golpe seco en la puerta la hizo sobresaltarse. ​—¡Mi Reina! —la voz de Gunnar sonó desesperada a través de la puerta — No ingresaré, asumo que está en paños menores, pero necesito que se presente en el Gran Salón de inmediato. He convocado a los siete consejeros. Tenemos un asunto de seguridad que necesita su atención urgente ​Elizabeth cerró los ojos un instante, respirando hondo. El corazón le golpeaba el pecho con latidos fuertes. ✴ ─ Muy bien Gunnar, iré de inmediato. ​Descartó sus túnicas habituales por un vestido de terciopelo pesado que la hacía ver imponente, pero el problema eran las marcas... Se miró al espejo, viendo las huellas púrpuras de su piel, las pruebas físicas de su "traición" a la corona. Entonces, tomó una decisión inusual, buscó en un cofre olvidado una gargantilla de encaje negro, una pieza de joyería intrincada con incrustaciones de obsidiana y pedrería que cubría su cuello por completo. ​Sentía el peso de las joyas como una cadena mientras caminaba hacia el Gran Salón, cada paso era una lucha por mantener la espalda recta. Al entrar, el aire se volvió pesado. Los siete consejeros ya estaban allí, y Milenka la observaba desde su posición habitual. Elizabeth hizo su entrada, sus músculos protestaban mientra daba pasos firmes hasta el fondo de la habitación. Se sentó en el trono con una elegancia que rozaba la soberbia. La gargantilla de encaje negro con incrustaciones de pedrería que cubría su cuello desde la base hasta la mandíbula llamó de inmediato la atención de Milenka causándole dudas, era una pieza hermosa, pero extraña en una mujer como la reina que despreciaba los adornos. Gunnar dio un paso al frente. ​—Majestad, honorables consejeros —el gran hombre mostró el fajín con un gesto violento— Anoche, este castillo fue escenario de un desorden inexplicable. La alacena ha sido destruida. Esta tela de algodón no es de Brattvåg y estaba en el suelo de las cocinas... ¡ la prueba de quién es el culpable de todo! ¡TRAIGAN AL ACUSADO! Cuando las puertas se abrieron y [8KazuoAihara8] entró escoltado, Elizabeth sintió que el mundo se encogía. Al verlo caminando tan sereno a pesar de la situación, el recuerdo de la noche anterior la asaltó con una fuerza devastadora. Se obligó a clavar las uñas en los brazos del trono para no flaquear. ​—Este extranjero parece haber confundido vuestra hospitalidad con una licencia para el vandalismo o algo peor. Juzguen ustedes ─ Dijo Gunnar al consejo claramente exaltado mientras azotaba el fajín delante del rostro de Kazuo quien había llegado a su lado mientras los soldados que lo traían se retiraban a los costados. ​Elizabeth tomó la palabra. Su voz salió fría, cortante, una máscara perfecta que ocultaba el volcán que sentía por dentro. ​ ✴ ─Kazuo —dijo, interpelándolo directamente—El Capitán Gunnar ha presentado una prueba física que te sitúa en el centro de un incidente vandálico en mis dependencias. La alacena está en ruinas y tu prenda estaba allí. ​Hizo una pausa, su mirada chocaba con la de él, tratando de comunicarle mil cosas en un solo segundo sin que nadie lo notara ​✴ ─¿Qué tienes que decir en tu defensa?
    Me endiabla
    Me gusta
    Me encocora
    4
    42 turnos 1 maullido
  • +chibi se puso su corona de cartón como rey absoluto de todo y decretaba en ruiditos incomprensibles que ahora les cobraría impuestos , dulces o besitos +ouo/)
    +chibi se puso su corona de cartón como rey absoluto de todo y decretaba en ruiditos incomprensibles que ahora les cobraría impuestos , dulces o besitos +ouo/)
    Me encocora
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados