• Parte 4.
    Cabe resaltar que Lupita tenía una condición médica, que era tratada desde los dos años de vida, su madre, trabajaba día y noche para pagar la estancia, pues el lugar estaba sumamente retirado, pues dicho hospital estaba en la frontera del este con Colombia.  Abel se mantuvo calmado; muchas ideas nacieron en su mente, recordó que no le habían permitido el darle el último adiós a su amada Yelena, pues la noticia llegó a el demasiado tarde. 

    —Lupita, ¿Te gustaría que te acompañara esta vez a tus terapias?.

    La niña volvió a su lugar, viendo frente a frente al mayor; con una sonrisa en los labios asintió con la cabeza y, de un brincó, corrió a ver a su mamá y a su abuelo, diciéndoles que los acompañaría, María su madre, contenta, pues era la primera vez que saldría con Abel.

    Abel sonrió, realizó una seña a la mujer y se retiró; mientras llegaba a su destino, las interrogantes en su cabeza no cesaban, los sueños eran más crueles que antes y esa voz femenina, no dejaba de llamarle. 

    — ¿Será posible?, y si ...¿fingió su muerte?, No sería la primera vez, pero las fotografías del crimen, su empleado de confianza fue quien me informó, y la enfermera también. - Esa noche se mantuvo sereno, pero pendiente a lo que la infanta le había dicho; en unos cuantos días se quitaría la duda, era incertidumbre, miedo y ansiedad tal vez, aunque cabía la posibilidad de que aquel ángel de venda en los ojos se tratara de otra mujer. 
    Parte 4. Cabe resaltar que Lupita tenía una condición médica, que era tratada desde los dos años de vida, su madre, trabajaba día y noche para pagar la estancia, pues el lugar estaba sumamente retirado, pues dicho hospital estaba en la frontera del este con Colombia.  Abel se mantuvo calmado; muchas ideas nacieron en su mente, recordó que no le habían permitido el darle el último adiós a su amada Yelena, pues la noticia llegó a el demasiado tarde.  —Lupita, ¿Te gustaría que te acompañara esta vez a tus terapias?. La niña volvió a su lugar, viendo frente a frente al mayor; con una sonrisa en los labios asintió con la cabeza y, de un brincó, corrió a ver a su mamá y a su abuelo, diciéndoles que los acompañaría, María su madre, contenta, pues era la primera vez que saldría con Abel. Abel sonrió, realizó una seña a la mujer y se retiró; mientras llegaba a su destino, las interrogantes en su cabeza no cesaban, los sueños eran más crueles que antes y esa voz femenina, no dejaba de llamarle.  — ¿Será posible?, y si ...¿fingió su muerte?, No sería la primera vez, pero las fotografías del crimen, su empleado de confianza fue quien me informó, y la enfermera también. - Esa noche se mantuvo sereno, pero pendiente a lo que la infanta le había dicho; en unos cuantos días se quitaría la duda, era incertidumbre, miedo y ansiedad tal vez, aunque cabía la posibilidad de que aquel ángel de venda en los ojos se tratara de otra mujer. 
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  • Su voz era un eco, que me llamaba sin parar, mis ojos la buscaron sin encontrarla, un camino de piedra se formó bajo mis pies, los pétalos de los árboles caían formando una alfombra colorida, sin más seguí aquel camino, al final la figura de una mujer de espaldas, era ella, su melena rubia y piel pálida la delataron.

    -¿Ye... Yelena?.

    Me mantuve inmóvil, hasta que aquella mujer dió medía vuelta, me quedé aterrado, las cuencas de sus ojos estaban vacías, mi cara de horros al verlas así.

    - No, no... ¡Yelenaaa!.

    Un grito desenfrenado me hizo volver a mi realidad, empapado en sudor sobre la cama, un sueño sumamente cruel.
    Su voz era un eco, que me llamaba sin parar, mis ojos la buscaron sin encontrarla, un camino de piedra se formó bajo mis pies, los pétalos de los árboles caían formando una alfombra colorida, sin más seguí aquel camino, al final la figura de una mujer de espaldas, era ella, su melena rubia y piel pálida la delataron. -¿Ye... Yelena?. Me mantuve inmóvil, hasta que aquella mujer dió medía vuelta, me quedé aterrado, las cuencas de sus ojos estaban vacías, mi cara de horros al verlas así. - No, no... ¡Yelenaaa!. Un grito desenfrenado me hizo volver a mi realidad, empapado en sudor sobre la cama, un sueño sumamente cruel.
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  • Entre los pasillos del hospital y de vez en cuando entre los patios había una paciente que no daban de alta.

    Antes de fallecer, Yelena donó todo su imperio a aquel hospital, con el único requerimiento de que mantuvieran un tiempo a aquella señorita sin nombre, sin registros.

    ¿Qué nombre debería utilizar ahora?
    Yelena Antonov había muerto.
    Jessica Hawkins también.
    .
    .
    .
    Su nombre temporal o más bien, su apodo es Angel o Ángela y junto a los niños, o con los ancianos, ella siempre está... A veces le susurra secretos a los niños, con la esperanza de que su amado la encuentre.
    Entre los pasillos del hospital y de vez en cuando entre los patios había una paciente que no daban de alta. Antes de fallecer, Yelena donó todo su imperio a aquel hospital, con el único requerimiento de que mantuvieran un tiempo a aquella señorita sin nombre, sin registros. ¿Qué nombre debería utilizar ahora? Yelena Antonov había muerto. Jessica Hawkins también. . . . Su nombre temporal o más bien, su apodo es Angel o Ángela y junto a los niños, o con los ancianos, ella siempre está... A veces le susurra secretos a los niños, con la esperanza de que su amado la encuentre.
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  • Parte 3...

    Su rostro era de confusión ante las palabras de la infanta, quien trataba de mantener el flujo nasal en la nariz.  — Ya niña, deja de dar lata y vete a desayunar. - Musitó don Fermín, a lo que Abel rápido se despidió dándole a Lupita un gran beso en la frente.

    —Nos vemos pronto. - Salió por donde entró, montando la motocicleta y restableciendo su camino a la única fábrica industrial de aceros y laminados, cuál era la fuente que mantenía a la economía del pueblo. A punto de ser retardo, logró astutamente colocar su pulgar en el checador, cerrándose las puertas de acero tras él.  — ¡Uff!, por poco y no entro. - Los jefes estaban impartiendo los anuncios matutinos, como todos los días; algo distrajo su pensamiento de la charla tan “importante” que se estaba impartiendo... "Es como un ángel".- Esa frase que la niña mencionó no la pudo sacar de su mente. Se cuestionaba aquello, pero cayó en razón; era una niña y a esa edad fantasean con todo usando la imaginación, respiró profundo volviendo a su realidad, escuchó el desenlace de las palabras de aquel señor con cabello cano y traje importado.

    —A sus labores, no quiero a nadie fuera de lugar, señores, mujeres, aquí se viene a trabajar no a perder el tiempo. - Ese que hablaba era el encargado, típico ascendido por los jefes, creyéndose el dueño; muchos tenían problemas con él, por los malos manejos de poder que hacía, pero Abel, mientras no se metieran con él, no había problema. 

    Las horas pasaron; unos acomodaban, otros soldaban o distribuían en los pueblos vecinos, "B", se encargaba de los pedidos y de cargar los camiones; con bitácora en mano, llevaba los registros.
    —Está lleno, solo faltan las jaulas para la veterinaria; no tardan en llegar. - Uno de los empleados informó, ya que antes de partir pasaba la revisión por Abel, si el producto no estaba bien hecho, se echaba para atrás y el camión se retrasaba. Pasó la prueba final; 5 camiones salieron distribuyendo en diferentes partes.
    — Por fin el almuerzo. - Dijo Abel, la chicharra anunciaba que el comedor estaba servido. La comida no estaba mal, por lo menos no hacía daño; los comedores llenos, Abel comía solo la mayoría de las veces en la mesa del rincón como niño castigado, no por falta de compañía, sino porque así lo deseaba, de nuevo esa frase inundó su mente. — "Es como un ángel".- No se percató, pero sus labios se abrieron para mencionarla.  — Mi Yelena era como un ángel. - Sin duda, la primera vez que la vio eso fue lo que creyó, una belleza tan distinta, tan dulce, tan especial que solo ella poseía y que él amaba tanto; sus ojos se llenaron de lágrimas, haciendo tan difícil el pasar el alimento, eran cuchillas que cortaban su garganta por tanto sentimiento; el no tenerla era la muerte en vida para "B".
    Parte 3... Su rostro era de confusión ante las palabras de la infanta, quien trataba de mantener el flujo nasal en la nariz.  — Ya niña, deja de dar lata y vete a desayunar. - Musitó don Fermín, a lo que Abel rápido se despidió dándole a Lupita un gran beso en la frente. —Nos vemos pronto. - Salió por donde entró, montando la motocicleta y restableciendo su camino a la única fábrica industrial de aceros y laminados, cuál era la fuente que mantenía a la economía del pueblo. A punto de ser retardo, logró astutamente colocar su pulgar en el checador, cerrándose las puertas de acero tras él.  — ¡Uff!, por poco y no entro. - Los jefes estaban impartiendo los anuncios matutinos, como todos los días; algo distrajo su pensamiento de la charla tan “importante” que se estaba impartiendo... "Es como un ángel".- Esa frase que la niña mencionó no la pudo sacar de su mente. Se cuestionaba aquello, pero cayó en razón; era una niña y a esa edad fantasean con todo usando la imaginación, respiró profundo volviendo a su realidad, escuchó el desenlace de las palabras de aquel señor con cabello cano y traje importado. —A sus labores, no quiero a nadie fuera de lugar, señores, mujeres, aquí se viene a trabajar no a perder el tiempo. - Ese que hablaba era el encargado, típico ascendido por los jefes, creyéndose el dueño; muchos tenían problemas con él, por los malos manejos de poder que hacía, pero Abel, mientras no se metieran con él, no había problema.  Las horas pasaron; unos acomodaban, otros soldaban o distribuían en los pueblos vecinos, "B", se encargaba de los pedidos y de cargar los camiones; con bitácora en mano, llevaba los registros. —Está lleno, solo faltan las jaulas para la veterinaria; no tardan en llegar. - Uno de los empleados informó, ya que antes de partir pasaba la revisión por Abel, si el producto no estaba bien hecho, se echaba para atrás y el camión se retrasaba. Pasó la prueba final; 5 camiones salieron distribuyendo en diferentes partes. — Por fin el almuerzo. - Dijo Abel, la chicharra anunciaba que el comedor estaba servido. La comida no estaba mal, por lo menos no hacía daño; los comedores llenos, Abel comía solo la mayoría de las veces en la mesa del rincón como niño castigado, no por falta de compañía, sino porque así lo deseaba, de nuevo esa frase inundó su mente. — "Es como un ángel".- No se percató, pero sus labios se abrieron para mencionarla.  — Mi Yelena era como un ángel. - Sin duda, la primera vez que la vio eso fue lo que creyó, una belleza tan distinta, tan dulce, tan especial que solo ella poseía y que él amaba tanto; sus ojos se llenaron de lágrimas, haciendo tan difícil el pasar el alimento, eran cuchillas que cortaban su garganta por tanto sentimiento; el no tenerla era la muerte en vida para "B".
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  • Parte 1...

    Los meses siguieron pasando, uno tras otro; las palabras que usaba Abel para sobrevivir eran "Un día a la vez", todo el tiempo esa frase taladraba su cabeza, errante como un cachorro sin dueño, viajó a lugares distintos, desde América Latina y Europa. Destacando y permaneciendo en un lugar en Panamá, el lenguaje fue lo de menos; inmediatamente aprendió el español.

    Trabajando de lo que fuera, logró comprar una pequeña cabaña; la arregló de una forma familiar; la madera, jardines se veían sumamente restablecidos, cada tarde llegaba a fumarse un cigarrillo a la orilla del ojo de agua, el cual era libre tanto para la fauna como para los aldeanos. No dejaba de ver las flores, cuando calaba aquel humo.

    — Sabía que estaría aquí.
    -Una voz femenina a sus espaldas; era María, una joven aldeana, con ese canasto de bocadillos sobre su diestra. 
    —¡Qué tal, María!- Sorprendido dejó el cigarrillo en el suelo, apagándolo con el zapato. —No deberías andar sola tan tarde.
    -Desde que lo conoció, sus intenciones con el mayor eran claras, aunque siempre fue rechazada por Abel, dejándole las cosas claras, el amor de su vida ya no existía en este plano terrenal, pero en su corazón y mente Yelena siempre estaría ahí.
    —Sé cuidarme sola, tú mismo lo has visto con los hombres del pueblo; los pongo en su lugar si se quieren pasar de listos, al único que dejaría que me faltara al respe...
     — ...Ya hemos hablado de eso, María. - Abel la interrumpió en seco; ella solo cambió su rostro a nostalgia; sus intentos por ser su mujer fueron en vano.  — Sé que encontrarás a alguien que valore tu esencia y lo buena mujer que eres; ahora bien, supongo que me traes los víveres, ¿verdad?, dale las gracias a don Fermín; por la mañana pasaré a liquidar la cuenta.

    -Solo asintió con la cabeza, entregó la canasta con los víveres en mano, dando media vuelta y siguió su camino al pueblo. -  

    —Vaya que es persistente, bien, acomodar esto en la alacena. 
    Parte 1... Los meses siguieron pasando, uno tras otro; las palabras que usaba Abel para sobrevivir eran "Un día a la vez", todo el tiempo esa frase taladraba su cabeza, errante como un cachorro sin dueño, viajó a lugares distintos, desde América Latina y Europa. Destacando y permaneciendo en un lugar en Panamá, el lenguaje fue lo de menos; inmediatamente aprendió el español. Trabajando de lo que fuera, logró comprar una pequeña cabaña; la arregló de una forma familiar; la madera, jardines se veían sumamente restablecidos, cada tarde llegaba a fumarse un cigarrillo a la orilla del ojo de agua, el cual era libre tanto para la fauna como para los aldeanos. No dejaba de ver las flores, cuando calaba aquel humo. — Sabía que estaría aquí. -Una voz femenina a sus espaldas; era María, una joven aldeana, con ese canasto de bocadillos sobre su diestra.  —¡Qué tal, María!- Sorprendido dejó el cigarrillo en el suelo, apagándolo con el zapato. —No deberías andar sola tan tarde. -Desde que lo conoció, sus intenciones con el mayor eran claras, aunque siempre fue rechazada por Abel, dejándole las cosas claras, el amor de su vida ya no existía en este plano terrenal, pero en su corazón y mente Yelena siempre estaría ahí. —Sé cuidarme sola, tú mismo lo has visto con los hombres del pueblo; los pongo en su lugar si se quieren pasar de listos, al único que dejaría que me faltara al respe...  — ...Ya hemos hablado de eso, María. - Abel la interrumpió en seco; ella solo cambió su rostro a nostalgia; sus intentos por ser su mujer fueron en vano.  — Sé que encontrarás a alguien que valore tu esencia y lo buena mujer que eres; ahora bien, supongo que me traes los víveres, ¿verdad?, dale las gracias a don Fermín; por la mañana pasaré a liquidar la cuenta. -Solo asintió con la cabeza, entregó la canasta con los víveres en mano, dando media vuelta y siguió su camino al pueblo. -   —Vaya que es persistente, bien, acomodar esto en la alacena. 
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  • ​"Experimental", "Riesgosa", "Secreta".
    Eran palabras que los médicos pronunciaban con un peso clínico, casi fúnebre, mientras ella firmaba documentos que no podía leer. Para Yelena, sin embargo, no eran más que ruidos de fondo en un mundo que ya era demasiado silencioso y oscuro.

    La cirugía no era una opción, era un último recurso nacido de la desesperación de quien ya no recordaba el color del cielo.

    ⸻ ¿Qué es lo peor que me puede pasar? No es como que pueda quedar más ciega. ⸻

    ​Esa frase se convirtió en su escudo. La repetía con una sonrisa cínica cada vez que le advertían sobre los efectos secundarios no probados o la inestabilidad del procedimiento. Lo que Yelena no entendía es que "perder la vista" era un riesgo físico, pero lo que estaba en juego en esa mesa de operaciones era su propia existencia.

    Cuando entró al hospital, todavía era la última de una estirpe orgullosa. Pero bajo la luz cruda del quirófano, mientras el metal tocaba su piel, el monitor cardíaco trazó una línea plana que los registros oficiales no se molestaron en ocultar. Yelena Antonov fue pronunciada muerta a las 03:14 AM. Y con ese último suspiro... los Antonov se extinguieron por completo.
    ​No hubo funeral, ni herencias que reclamar. El nombre fue borrado de los censos, los archivos de nacimiento fueron triturados. Lo que saldría de ese quirófano horas más tarde no tendría apellidos, no tendría familia, ni un solo hilo que la uniera al mundo de los vivos

    ​"Ángel". Así la llamaban las enfermeras en susurros, casi con miedo de romperla. Se había convertido en una residente del hospital. En su ficha médica no figuraba una nacionalidad, ni una historia clínica previa. Era una hoja en blanco, un fantasma biológico caminando por pasillos estériles.

    Solo habia un problema...
    No podian encontrar a "B"
    Ella no queria quitarse los vendajes, no queria salir hasta que lo primero que vieran sus ojos, fuera a su Abel.
    ​"Experimental", "Riesgosa", "Secreta". Eran palabras que los médicos pronunciaban con un peso clínico, casi fúnebre, mientras ella firmaba documentos que no podía leer. Para Yelena, sin embargo, no eran más que ruidos de fondo en un mundo que ya era demasiado silencioso y oscuro. La cirugía no era una opción, era un último recurso nacido de la desesperación de quien ya no recordaba el color del cielo. ​ ⸻ ¿Qué es lo peor que me puede pasar? No es como que pueda quedar más ciega. ⸻ ​Esa frase se convirtió en su escudo. La repetía con una sonrisa cínica cada vez que le advertían sobre los efectos secundarios no probados o la inestabilidad del procedimiento. Lo que Yelena no entendía es que "perder la vista" era un riesgo físico, pero lo que estaba en juego en esa mesa de operaciones era su propia existencia. Cuando entró al hospital, todavía era la última de una estirpe orgullosa. Pero bajo la luz cruda del quirófano, mientras el metal tocaba su piel, el monitor cardíaco trazó una línea plana que los registros oficiales no se molestaron en ocultar. Yelena Antonov fue pronunciada muerta a las 03:14 AM. Y con ese último suspiro... los Antonov se extinguieron por completo. ​No hubo funeral, ni herencias que reclamar. El nombre fue borrado de los censos, los archivos de nacimiento fueron triturados. Lo que saldría de ese quirófano horas más tarde no tendría apellidos, no tendría familia, ni un solo hilo que la uniera al mundo de los vivos ​"Ángel". Así la llamaban las enfermeras en susurros, casi con miedo de romperla. Se había convertido en una residente del hospital. En su ficha médica no figuraba una nacionalidad, ni una historia clínica previa. Era una hoja en blanco, un fantasma biológico caminando por pasillos estériles. Solo habia un problema... No podian encontrar a "B" Ella no queria quitarse los vendajes, no queria salir hasta que lo primero que vieran sus ojos, fuera a su Abel.
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    Como dice el título, buscamos a dos pares de padres para unos rolcitos que tenemos en mente.
    No es necesario crearse cuentas (a menos que les guste y quieran quedarse... ¿quiénes somos para negarles el gusto xd)

    Buscamos a:

    Alistair Carter
    Elena Lopez

    Darius Von Ascheberg
    Cielle Von Ascheberg

    Ambos matrimonios amigos de toda la vida. Por consiguiente los hijos son muy cercanos.
    Vega y Francine son mejores amigas; Leonardo sólo les sigue el rollo.
    En algún punto, él y Francine se dan cuenta que no son indiferentes pese a que pasaron media vida haciéndose maldades.

    Se juntan, son felices but... pequeño detalle... Alistair ha dedicado su vida a entrenar a Leo para que sea el heredero perfecto y ese plan peligra un poco con Francine en medio porque contrario a los Carter, Francine siempre fue libre y Darius la apoya en lugar de presionarla con la herencia, los negocios familiares... etc.

    En conclusión, necesitamos padres para el momento de la revelación de la relación entre Leo y Fran y... un posible embarazo.

    ¡Por favor! Necesitamos de su amable apoyo.
    Hoy por nosotros, mañana por ustedes ♡
    Como dice el título, buscamos a dos pares de padres para unos rolcitos que tenemos en mente. No es necesario crearse cuentas (a menos que les guste y quieran quedarse... ¿quiénes somos para negarles el gusto xd) Buscamos a: Alistair Carter Elena Lopez Darius Von Ascheberg Cielle Von Ascheberg Ambos matrimonios amigos de toda la vida. Por consiguiente los hijos son muy cercanos. Vega y Francine son mejores amigas; Leonardo sólo les sigue el rollo. En algún punto, él y Francine se dan cuenta que no son indiferentes pese a que pasaron media vida haciéndose maldades. Se juntan, son felices but... pequeño detalle... Alistair ha dedicado su vida a entrenar a Leo para que sea el heredero perfecto y ese plan peligra un poco con Francine en medio porque contrario a los Carter, Francine siempre fue libre y Darius la apoya en lugar de presionarla con la herencia, los negocios familiares... etc. En conclusión, necesitamos padres para el momento de la revelación de la relación entre Leo y Fran y... un posible embarazo. ¡Por favor! Necesitamos de su amable apoyo. Hoy por nosotros, mañana por ustedes ♡
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    || ¿volver a fic? ¿Para qué? No creo jamás encontrar alguien que ame a Yelena y mucho menos a Elliot.
    ¿Hacer otro personaje?
    Probablemente... pero no ahora, aun me siento muy triste por toda la situación del abandono.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    // tareas pendientes: responder el rol de Elena
    // tareas pendientes: responder el rol de Elena
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  • Misión acabar con el tráfico ilegal de mujeres
    Fandom Freerol
    Categoría Acción
    El siguiente starter contiene lenguaje obsceno y mal sonante. Si eres sensible a dicho contenido te recomiendo que te ahorres de leer.

    <<Hobbs (AU) >>

    Elena ha sido encontrada para suerte de todos con vida en una cuneta del desierto que lleva Las Vegas, pero para nuestra suerte no recuerda ni cuando ni como ha llegado al lugar. De nuevo un callejón sin salida, quienes estén metidos en el ajo saben muy bien cómo borrar su rastro. Lo bueno es eso que está viva, no como las anteriores infiltradas en la misión.
    Amy fue encontrada muerta y desmembrada de su parte inferior, Diana fue encontrada muerta en un pozo vacío.

    Mientras voy recordando estos anteriores intentos, se me enciende una bombilla Argent Mia era la típica agente que no había salido aún a una misión de manera directa.
    Ella solía ser soporte informatico con García Penélope, pero a diferencia de la segunda. Argent deseaba ya salir a demostrar que era una mujer de armas de tomar y tenía entendido de que sabía varios idiomas a parte de que practicaba pole dance.

    Por no hablar que era sumamente hermosa, tenía unos rasgos únicos, así que por fin su petición iba a ser escuchada, a parte también no estaría sola en el ultimo club de estuvo Elena no tendría más remedio de que mandar también a su pareja, el agente Williams.

    Camino hacia la área de informática, para mí grata suerte están ambos hablando.

    - Argent Williams tengo que hablar con vosotros de una misión, que quiero que cumplas -

    Digo sin rodeos a la rubia en mi mano sostengo varias carpetas. No teníamos tiempo que perder.

    Mia Argent
    Oliver Williams
    ⚠️ El siguiente starter contiene lenguaje obsceno y mal sonante. Si eres sensible a dicho contenido te recomiendo que te ahorres de leer. <<Hobbs (AU) >> Elena ha sido encontrada para suerte de todos con vida en una cuneta del desierto que lleva Las Vegas, pero para nuestra suerte no recuerda ni cuando ni como ha llegado al lugar. De nuevo un callejón sin salida, quienes estén metidos en el ajo saben muy bien cómo borrar su rastro. Lo bueno es eso que está viva, no como las anteriores infiltradas en la misión. Amy fue encontrada muerta y desmembrada de su parte inferior, Diana fue encontrada muerta en un pozo vacío. Mientras voy recordando estos anteriores intentos, se me enciende una bombilla Argent Mia era la típica agente que no había salido aún a una misión de manera directa. Ella solía ser soporte informatico con García Penélope, pero a diferencia de la segunda. Argent deseaba ya salir a demostrar que era una mujer de armas de tomar y tenía entendido de que sabía varios idiomas a parte de que practicaba pole dance. Por no hablar que era sumamente hermosa, tenía unos rasgos únicos, así que por fin su petición iba a ser escuchada, a parte también no estaría sola en el ultimo club de estuvo Elena no tendría más remedio de que mandar también a su pareja, el agente Williams. Camino hacia la área de informática, para mí grata suerte están ambos hablando. - Argent Williams tengo que hablar con vosotros de una misión, que quiero que cumplas - Digo sin rodeos a la rubia en mi mano sostengo varias carpetas. No teníamos tiempo que perder. [Thxhacker13] [Th_xSnow]
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Terminado
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