• Así que esa es la dichosa grieta... Un portal normal se cierra porque la energía que lo sostiene se disipa. Esa grieta no tiene un sostén externo. Se alimenta de sí misma. El carmesí aporta caos, el dorado la estructura que lo mantiene estable. La teoría dice que deberían cancelarse. La práctica demuestra que... se fusionan en algo nuevo. Es un circuito cerrado. Por eso no se cierra. No puede. La única forma de detenerlo sería agotar ambas fuentes... o separarlas. Imposible. Ya son el mismo desastre
    Así que esa es la dichosa grieta... Un portal normal se cierra porque la energía que lo sostiene se disipa. Esa grieta no tiene un sostén externo. Se alimenta de sí misma. El carmesí aporta caos, el dorado la estructura que lo mantiene estable. La teoría dice que deberían cancelarse. La práctica demuestra que... se fusionan en algo nuevo. Es un circuito cerrado. Por eso no se cierra. No puede. La única forma de detenerlo sería agotar ambas fuentes... o separarlas. Imposible. Ya son el mismo desastre
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  • Este lugar esta mas muerto que mi vida sentimental..

    *Mejor se mete dentro de un hoyo y se nega a salir *

    Soy un desastre para eso.
    Este lugar esta mas muerto que mi vida sentimental.. *Mejor se mete dentro de un hoyo y se nega a salir * Soy un desastre para eso.
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  • La devastación del dragón
    Fandom Original
    Categoría Fantasía
    Desde hace ya un tiempo se ha estado escuchando la noticia de que una bestia se encontraba causando desastres en varias ciudades del reino, aquellos supervivientes de sus ataques masivos solo han podido observar como una mujer de apariencia draconica pero más acercada a un demonio por el infierno que causa va sobre un gigante dragón destrozando todo a su paso, aquella amenaza estaba cada vez más cerca del palacio real y hasta ahora no a habido nadie capaz de frenarla, se necesitarían varios guerreros o un super guerrero con habilidades supremas para tal vez y solo tal vez pudieran enfrentarse a ella sin perder la vida
    Desde hace ya un tiempo se ha estado escuchando la noticia de que una bestia se encontraba causando desastres en varias ciudades del reino, aquellos supervivientes de sus ataques masivos solo han podido observar como una mujer de apariencia draconica pero más acercada a un demonio por el infierno que causa va sobre un gigante dragón destrozando todo a su paso, aquella amenaza estaba cada vez más cerca del palacio real y hasta ahora no a habido nadie capaz de frenarla, se necesitarían varios guerreros o un super guerrero con habilidades supremas para tal vez y solo tal vez pudieran enfrentarse a ella sin perder la vida
    Tipo
    Grupal
    Líneas
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    Estado
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  • EL PRIMER ENCUENTRO.

    La ciudad estaba extrañamente silenciosa, no un silencio tranquilo sino uno incómodo y pesado, como si algo hubiese roto el sonido mismo. Las grietas recorrían edificios enteros y algunas permanecían suspendidas en el aire como fracturas invisibles, mientras bajo mis pies el suelo vibraba apenas, suave pero constante. Caminé lentamente entre las ruinas intentando encontrar el origen de aquella sensación hasta que finalmente lo vi, un chico sentado sobre restos de piedra como si todo aquel desastre no significara nada para él. Cabello blanco corto, ojos rojos intensos y una expresión imposible de leer. Entonces levantó la mirada y al verme se quedó completamente inmóvil, como si hubiese esperado ese momento durante años.

    —…—

    Simplemente me observó en silencio esperando algo de mí, alguna reacción, algún gesto… pero yo no entendía nada. Fruncí ligeramente el ceño al sentir aquella presión extraña en el pecho, porque aunque estaba segura de no conocerlo… algo dentro de mí se sentía incómodo, como un recuerdo demasiado lejano intentando salir a la superficie. El chico terminó poniéndose de pie lentamente sin apartar la mirada de mí ni un segundo y pequeñas grietas comenzaron a extenderse bajo sus pies.

    —Claro…—

    Su voz salió baja, casi rota.

    —…ni siquiera me recuerdas.—

    Di un pequeño paso atrás confundida observando cómo el aire empezaba a vibrar alrededor de él.

    —¿Nos conocemos…?—

    El silencio duró apenas un segundo.

    Y entonces el suelo explotó violentamente.

    Las fracturas atravesaron la calle mientras algo deformaba el entorno como si el mundo estuviera quebrándose desde dentro. Apenas alcancé a levantar una barrera azulada antes de que restos de piedra y cristal salieran despedidos hacia mí. La presión era absurda, cada vibración hacía temblar el aire y las paredes cercanas comenzaban a romperse lentamente.

    Él empezó a caminar hacia mí sin detenerse, cada paso dejando nuevas grietas detrás suyo mientras aquella presión seguía aumentando.

    —¿Sabes qué quedó de mi hogar…?—

    Otra fractura atravesó el aire cerca de mi rostro obligándome a retroceder.

    —¿Sabes cuántos murieron mientras tú seguías viviendo tranquila?—

    Seguía sin entender de qué estaba hablando y, por alguna razón, mi expresión confundida pareció hacerlo enfurecer todavía más. Intenté mantener mis barreras mientras runas azuladas aparecían alrededor de mis manos para contener las ondas de choque, pero él peleaba de forma agresiva, descontrolada, como alguien que llevaba demasiado tiempo guardando dolor dentro.

    —No entiendo qué estás diciendo…—

    Hablé finalmente mientras bloqueaba otra onda que hizo crujir el suelo bajo mis pies.

    —…yo ni siquiera sé quién eres.—

    Por un instante el ambiente entero pareció congelarse.

    Su expresión cambió apenas, como si esas palabras terminaran de romper algo dentro de él. La presión aumentó todavía más y varias fracturas oscuras aparecieron suspendidas detrás de su espalda.

    —Claro… tú pudiste olvidarlo.—

    Durante uno de los impactos conseguí acercarme lo suficiente para verlo realmente de cerca y entonces algo dentro de mí se estremeció. No fue su rostro… fueron sus ojos. Por un instante una imagen apareció en mi mente como un recuerdo roto, una cueva oscura, sangre, una manta desgarrada y una voz infantil diciendo “…sigues vivo.” El recuerdo desapareció tan rápido como llegó, pero él notó perfectamente el cambio en mi expresión.

    [imegen1]

    La presión aumentó de golpe, no como una explosión sino como si el propio aire empezara a colapsar alrededor de mí. Las grietas negras detrás de Kael Vireon comenzaron a expandirse lentamente por los edificios cercanos mientras pequeños fragmentos de piedra se elevaban del suelo vibrando de forma antinatural. Apenas podía mantenerme en pie, sentía el cuerpo pesado, como si algo invisible estuviera aplastando todo a mi alrededor. Mis runas azuladas giraban cada vez más rápido frente a mí iluminando las ruinas con pequeños destellos celestes, pero incluso así podía escuchar cómo la barrera empezaba a resquebrajarse bajo aquella presión absurda. Él siguió avanzando lentamente entre el caos, paso tras paso, y con cada movimiento suyo nuevas fracturas aparecían en el suelo, en las paredes… incluso en el aire.

    —Porque tú pudiste seguir adelante…—

    Su voz salió baja… fría… pero rota al mismo tiempo.

    —…mientras yo me quedé atrapado ahí.—

    Entonces levantó la mano lentamente hacia mí.

    Y todo explotó.

    Una onda sísmica invisible atravesó la calle destruyendo absolutamente todo a su paso. Las ventanas estallaron, el pavimento se partió violentamente y mi barrera azulada tembló de inmediato bajo aquella fuerza monstruosa. Sentí el impacto recorrerme los brazos enteros hasta los hombros mientras intentaba sostener la defensa con ambas manos. Mis pies se deslizaron varios metros hacia atrás dejando marcas profundas en el suelo roto y las runas comenzaron a fallar una tras otra mientras pequeñas grietas aparecían sobre la barrera luminosa.

    —¡gh…!—

    Apreté los dientes intentando mantenerme firme mientras el suelo seguía hundiéndose bajo mis pies. Apenas podía respirar, era como intentar detener un desastre natural con las manos desnudas. El cabello plateado se agitaba violentamente alrededor mío por la presión de aquellas vibraciones mientras fragmentos de edificios enteros empezaban a caer alrededor. Kael seguía caminando hacia mí completamente tranquilo, como si el caos no pudiera tocarlo, y aquellas fracturas oscuras detrás de él parecían abrirse cada vez más, como heridas en el propio mundo.

    —Defiéndete.—

    Otra onda impactó de frente contra mi barrera.

    Esta vez una de las runas explotó.

    Sentí un dolor agudo recorrerme el brazo mientras parte de la energía se dispersaba en todas direcciones iluminando la calle con destellos azulados. Caí de rodillas inmediatamente intentando mantener la defensa activa aunque mis manos ya estaban temblando por el esfuerzo. La presión seguía aumentando, tanto que incluso el suelo debajo de mí comenzaba lentamente a romperse en múltiples grietas.

    —…yo no quiero pelear contigo…—

    Por primera vez él se detuvo.

    Solo un instante.

    Sus ojos rojos me observaron fijamente mientras todo seguía destruyéndose alrededor y durante ese pequeño segundo… pareció dudar. Pero entonces algo cambió en su expresión, como si algún recuerdo hubiera vuelto a atravesarlo. Las llamas. Las ruinas. El ejército. Y aquella niña de blanco alejándose de aquel lugar. La presión regresó todavía peor que antes y las fracturas del aire comenzaron a acercarse lentamente hacia mí mientras mi barrera empezaba finalmente a romperse.

    —Pero yo sí necesito esto.—

    La siguiente onda hizo añicos varias de mis runas al instante.

    La barrera se llenó de grietas azuladas y sentí cómo parte de aquella fuerza lograba atravesarla golpeándome directamente. El impacto me lanzó hacia atrás entre los restos de piedra mientras todo mi cuerpo temblaba por el dolor. Apenas conseguí incorporarme apoyándome en una mano mientras respiraba agitadamente, viendo cómo Kael seguía acercándose entre las ruinas como si fuera el propio desastre caminando hacia mí.

    [imagen2]
    ⚠️⚠️EL PRIMER ENCUENTRO.⚠️⚠️ La ciudad estaba extrañamente silenciosa, no un silencio tranquilo sino uno incómodo y pesado, como si algo hubiese roto el sonido mismo. Las grietas recorrían edificios enteros y algunas permanecían suspendidas en el aire como fracturas invisibles, mientras bajo mis pies el suelo vibraba apenas, suave pero constante. Caminé lentamente entre las ruinas intentando encontrar el origen de aquella sensación hasta que finalmente lo vi, un chico sentado sobre restos de piedra como si todo aquel desastre no significara nada para él. Cabello blanco corto, ojos rojos intensos y una expresión imposible de leer. Entonces levantó la mirada y al verme se quedó completamente inmóvil, como si hubiese esperado ese momento durante años. —…— Simplemente me observó en silencio esperando algo de mí, alguna reacción, algún gesto… pero yo no entendía nada. Fruncí ligeramente el ceño al sentir aquella presión extraña en el pecho, porque aunque estaba segura de no conocerlo… algo dentro de mí se sentía incómodo, como un recuerdo demasiado lejano intentando salir a la superficie. El chico terminó poniéndose de pie lentamente sin apartar la mirada de mí ni un segundo y pequeñas grietas comenzaron a extenderse bajo sus pies. —Claro…— Su voz salió baja, casi rota. —…ni siquiera me recuerdas.— Di un pequeño paso atrás confundida observando cómo el aire empezaba a vibrar alrededor de él. —¿Nos conocemos…?— El silencio duró apenas un segundo. Y entonces el suelo explotó violentamente. Las fracturas atravesaron la calle mientras algo deformaba el entorno como si el mundo estuviera quebrándose desde dentro. Apenas alcancé a levantar una barrera azulada antes de que restos de piedra y cristal salieran despedidos hacia mí. La presión era absurda, cada vibración hacía temblar el aire y las paredes cercanas comenzaban a romperse lentamente. Él empezó a caminar hacia mí sin detenerse, cada paso dejando nuevas grietas detrás suyo mientras aquella presión seguía aumentando. —¿Sabes qué quedó de mi hogar…?— Otra fractura atravesó el aire cerca de mi rostro obligándome a retroceder. —¿Sabes cuántos murieron mientras tú seguías viviendo tranquila?— Seguía sin entender de qué estaba hablando y, por alguna razón, mi expresión confundida pareció hacerlo enfurecer todavía más. Intenté mantener mis barreras mientras runas azuladas aparecían alrededor de mis manos para contener las ondas de choque, pero él peleaba de forma agresiva, descontrolada, como alguien que llevaba demasiado tiempo guardando dolor dentro. —No entiendo qué estás diciendo…— Hablé finalmente mientras bloqueaba otra onda que hizo crujir el suelo bajo mis pies. —…yo ni siquiera sé quién eres.— Por un instante el ambiente entero pareció congelarse. Su expresión cambió apenas, como si esas palabras terminaran de romper algo dentro de él. La presión aumentó todavía más y varias fracturas oscuras aparecieron suspendidas detrás de su espalda. —Claro… tú pudiste olvidarlo.— Durante uno de los impactos conseguí acercarme lo suficiente para verlo realmente de cerca y entonces algo dentro de mí se estremeció. No fue su rostro… fueron sus ojos. Por un instante una imagen apareció en mi mente como un recuerdo roto, una cueva oscura, sangre, una manta desgarrada y una voz infantil diciendo “…sigues vivo.” El recuerdo desapareció tan rápido como llegó, pero él notó perfectamente el cambio en mi expresión. [imegen1] La presión aumentó de golpe, no como una explosión sino como si el propio aire empezara a colapsar alrededor de mí. Las grietas negras detrás de Kael Vireon comenzaron a expandirse lentamente por los edificios cercanos mientras pequeños fragmentos de piedra se elevaban del suelo vibrando de forma antinatural. Apenas podía mantenerme en pie, sentía el cuerpo pesado, como si algo invisible estuviera aplastando todo a mi alrededor. Mis runas azuladas giraban cada vez más rápido frente a mí iluminando las ruinas con pequeños destellos celestes, pero incluso así podía escuchar cómo la barrera empezaba a resquebrajarse bajo aquella presión absurda. Él siguió avanzando lentamente entre el caos, paso tras paso, y con cada movimiento suyo nuevas fracturas aparecían en el suelo, en las paredes… incluso en el aire. —Porque tú pudiste seguir adelante…— Su voz salió baja… fría… pero rota al mismo tiempo. —…mientras yo me quedé atrapado ahí.— Entonces levantó la mano lentamente hacia mí. Y todo explotó. Una onda sísmica invisible atravesó la calle destruyendo absolutamente todo a su paso. Las ventanas estallaron, el pavimento se partió violentamente y mi barrera azulada tembló de inmediato bajo aquella fuerza monstruosa. Sentí el impacto recorrerme los brazos enteros hasta los hombros mientras intentaba sostener la defensa con ambas manos. Mis pies se deslizaron varios metros hacia atrás dejando marcas profundas en el suelo roto y las runas comenzaron a fallar una tras otra mientras pequeñas grietas aparecían sobre la barrera luminosa. —¡gh…!— Apreté los dientes intentando mantenerme firme mientras el suelo seguía hundiéndose bajo mis pies. Apenas podía respirar, era como intentar detener un desastre natural con las manos desnudas. El cabello plateado se agitaba violentamente alrededor mío por la presión de aquellas vibraciones mientras fragmentos de edificios enteros empezaban a caer alrededor. Kael seguía caminando hacia mí completamente tranquilo, como si el caos no pudiera tocarlo, y aquellas fracturas oscuras detrás de él parecían abrirse cada vez más, como heridas en el propio mundo. —Defiéndete.— Otra onda impactó de frente contra mi barrera. Esta vez una de las runas explotó. Sentí un dolor agudo recorrerme el brazo mientras parte de la energía se dispersaba en todas direcciones iluminando la calle con destellos azulados. Caí de rodillas inmediatamente intentando mantener la defensa activa aunque mis manos ya estaban temblando por el esfuerzo. La presión seguía aumentando, tanto que incluso el suelo debajo de mí comenzaba lentamente a romperse en múltiples grietas. —…yo no quiero pelear contigo…— Por primera vez él se detuvo. Solo un instante. Sus ojos rojos me observaron fijamente mientras todo seguía destruyéndose alrededor y durante ese pequeño segundo… pareció dudar. Pero entonces algo cambió en su expresión, como si algún recuerdo hubiera vuelto a atravesarlo. Las llamas. Las ruinas. El ejército. Y aquella niña de blanco alejándose de aquel lugar. La presión regresó todavía peor que antes y las fracturas del aire comenzaron a acercarse lentamente hacia mí mientras mi barrera empezaba finalmente a romperse. —Pero yo sí necesito esto.— La siguiente onda hizo añicos varias de mis runas al instante. La barrera se llenó de grietas azuladas y sentí cómo parte de aquella fuerza lograba atravesarla golpeándome directamente. El impacto me lanzó hacia atrás entre los restos de piedra mientras todo mi cuerpo temblaba por el dolor. Apenas conseguí incorporarme apoyándome en una mano mientras respiraba agitadamente, viendo cómo Kael seguía acercándose entre las ruinas como si fuera el propio desastre caminando hacia mí. [imagen2]
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  • —En ningún lugar está la regla de verme hecho un desastre para ir de cacería. (?)
    —En ningún lugar está la regla de verme hecho un desastre para ir de cacería. (?)
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  • Chibi se preparó un Chocomilk el solito y estaba bien feliz, pero la cocina era un desastre ya que quedó toda sucia +owo
    Chibi se preparó un Chocomilk el solito y estaba bien feliz, pero la cocina era un desastre ya que quedó toda sucia +owo
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  • [Tras 5 días desde la prueba de resistencia al hambre y sed. El Dr Stephen Steel graba un nuevo reporte en formato de audio. Es acompañado por un ejercito de guardias armados].

    Dr Stephen Steel: -Los resultados son los esperados. El sujeto de prueba ha resistido increíblemente 5 días completos de hambruna y sed sin apenas deterioro en sus órganos ni sus funciones vitales. Esta irritable y visiblemente furiosa. Completamente esperable. Por fortuna la celda esta reforzada con vidrio mezclado con la alineación "Deterium" que es 20 veces más resistente que el acero. *Me sobresalto al ver como con su golpes el vidrio se fisura. Los guardias armados se preparan para disparar* ESPEREN. No disparen. *Detiene la grabación* Contactaré al director Edgar. Ya fue suficiente. Es evidente que Unknown esta hambrienta. *Se retira a un escritorio cercano y realiza una llamada*

    Director Edgar Markov: -Lo escuche todo Dr Stephen. ¿Quieres que la alimentemos?. Deberíamos esperar al menos 5 días más. No olvide el objetivo de este experimento. Esa cosa ni siquiera es humana. ¿Porque insiste tanto en salirse del protocolo?. *Exclama con voz fría*

    Dr Stephen Steel: *Una gota de sudor recorre su frente*
    -Escuche director. No me estoy saliendo del protocolo. Conozco perfectamente el objetivo de este experimento. Simplemente estoy señalando lo obvio. DEBEMOS ALIMENTARLE. Si sigue enfureciendose. Rompe su celda y nos liquida a todos. Será usted quien se tendrá que hacer responsable del desastre ya que yo sólo sería un cuerpo degollado. *Exclama el doctor intentando desafiar las ordenes del director general de la división Q*

    Director Edgar Markov: -No me agrada su tono Stephen. Sus dudas son visibles, su lealtad cuestionable. Pero es cierto, sería una completa molestia tener que lidiar con tantos cadáveres. Probablemente perderíamos un par de unidades de combate adiestradas en el proceso de contenerla. Alimentela. Pero guarde mis palabras Stephen. Le estaré vigilando de cerca. Y no dudaré en plantar una bala entre sus cejas. El proyecto debe continuar. Sin importar el costo.*Cuelga*

    *El Dr Stephen suspira. Sus manos aún tiemblan por desafiar verbalmente al director. Va por comida. Alimenta a Unknown y esta se calma. De momento. Ordena a los técnicos que reparen la celda cuánto antes. Se sienta en la silla de su escritorio y se reclina en el respaldo. Divagando en sus pensamientos*
    [Tras 5 días desde la prueba de resistencia al hambre y sed. El Dr Stephen Steel graba un nuevo reporte en formato de audio. Es acompañado por un ejercito de guardias armados]. Dr Stephen Steel: -Los resultados son los esperados. El sujeto de prueba ha resistido increíblemente 5 días completos de hambruna y sed sin apenas deterioro en sus órganos ni sus funciones vitales. Esta irritable y visiblemente furiosa. Completamente esperable. Por fortuna la celda esta reforzada con vidrio mezclado con la alineación "Deterium" que es 20 veces más resistente que el acero. *Me sobresalto al ver como con su golpes el vidrio se fisura. Los guardias armados se preparan para disparar* ESPEREN. No disparen. *Detiene la grabación* Contactaré al director Edgar. Ya fue suficiente. Es evidente que Unknown esta hambrienta. *Se retira a un escritorio cercano y realiza una llamada* Director Edgar Markov: -Lo escuche todo Dr Stephen. ¿Quieres que la alimentemos?. Deberíamos esperar al menos 5 días más. No olvide el objetivo de este experimento. Esa cosa ni siquiera es humana. ¿Porque insiste tanto en salirse del protocolo?. *Exclama con voz fría* Dr Stephen Steel: *Una gota de sudor recorre su frente* -Escuche director. No me estoy saliendo del protocolo. Conozco perfectamente el objetivo de este experimento. Simplemente estoy señalando lo obvio. DEBEMOS ALIMENTARLE. Si sigue enfureciendose. Rompe su celda y nos liquida a todos. Será usted quien se tendrá que hacer responsable del desastre ya que yo sólo sería un cuerpo degollado. *Exclama el doctor intentando desafiar las ordenes del director general de la división Q* Director Edgar Markov: -No me agrada su tono Stephen. Sus dudas son visibles, su lealtad cuestionable. Pero es cierto, sería una completa molestia tener que lidiar con tantos cadáveres. Probablemente perderíamos un par de unidades de combate adiestradas en el proceso de contenerla. Alimentela. Pero guarde mis palabras Stephen. Le estaré vigilando de cerca. Y no dudaré en plantar una bala entre sus cejas. El proyecto debe continuar. Sin importar el costo.*Cuelga* *El Dr Stephen suspira. Sus manos aún tiemblan por desafiar verbalmente al director. Va por comida. Alimenta a Unknown y esta se calma. De momento. Ordena a los técnicos que reparen la celda cuánto antes. Se sienta en la silla de su escritorio y se reclina en el respaldo. Divagando en sus pensamientos*
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  • ────¿Sabes? Hay personas que parecen tréboles de cuatro hojas con patas; llevan la buena suerte allá donde van. Yo entraría más bien en la categoría de trébol desastroso; aparezco, te obligo a salir de tu rutina, y de repente, cosas interesantes comienzan a pasarte, con una alta probabilidad de terminar en pequeños desastres que valdrá la pena recordar. Eso sí, requiero un exhaustivo mantenimiento a base de una rigurosa alimentación de chocolates, pero lo compenso con mi tamaño portátil. En resumen; soy un amuleto de la buena suerte fácil de transportar.
    ────¿Sabes? Hay personas que parecen tréboles de cuatro hojas con patas; llevan la buena suerte allá donde van. Yo entraría más bien en la categoría de trébol desastroso; aparezco, te obligo a salir de tu rutina, y de repente, cosas interesantes comienzan a pasarte, con una alta probabilidad de terminar en pequeños desastres que valdrá la pena recordar. Eso sí, requiero un exhaustivo mantenimiento a base de una rigurosa alimentación de chocolates, pero lo compenso con mi tamaño portátil. En resumen; soy un amuleto de la buena suerte fácil de transportar.
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  • Se había propuesto un nuevo entrenamiento, uno más formal y que pudiera hacerse en público y a la vista de la sociedad (??), así que, a la mañana siguiente -y aprovechando plenamente su estatus de desempleo/empleo informal-, estaba ahí, usando su único pantalón deportivo y su única camisa de tirantes, porque era muy austero. (?)

    Había decidido invitar a su hermana, sólo esta vez. ¿Por qué? Más que nada, para despertarla temprano soplándole un silbato directo en el oído, como en academia militar. Siempre había querido hacer eso. (?)

    —Bien, supongo que ya saben que las cosas están un poco críticas. Entre el mensaje/advertencia que Kyrie recibió de... cierto individuo, la cantidad de gente que nos persigue, ese maldito video en el que yo aparezco, y que Veyra Leˑron NO DEJA DE COMPARTIR EN REDES SOCIALES —hizo mucho hincapié en eso (?) —y que simplemente somos un desastre (?)... tenemos que aprender a mantener todo bajo control, o alguien más eventualmente nos va a obligar a hacerlo.

    Talló su sien, masajeándola con los dedos. Después, miró a Kazuha .

    —Y el propósito, también, es que sigas aprendiendo a manipular y mantener bajo control tus habilidades, Kazuha. Entonces, vamos a... —sin embargo, a mitad de su discurso matutino motivacional, un rugir de su estómago lo interrumpió. —... a desayunar ptimero. Primero el diente que el pendiente, como dicen. (?) ¡Pero después, sin excusas! Vamos a entrenar, ahora sí, en serio.
    Se había propuesto un nuevo entrenamiento, uno más formal y que pudiera hacerse en público y a la vista de la sociedad (??), así que, a la mañana siguiente -y aprovechando plenamente su estatus de desempleo/empleo informal-, estaba ahí, usando su único pantalón deportivo y su única camisa de tirantes, porque era muy austero. (?) Había decidido invitar a su hermana, sólo esta vez. ¿Por qué? Más que nada, para despertarla temprano soplándole un silbato directo en el oído, como en academia militar. Siempre había querido hacer eso. (?) —Bien, supongo que ya saben que las cosas están un poco críticas. Entre el mensaje/advertencia que [forever.broken] recibió de... cierto individuo, la cantidad de gente que nos persigue, ese maldito video en el que yo aparezco, y que [vey.ra] NO DEJA DE COMPARTIR EN REDES SOCIALES —hizo mucho hincapié en eso (?) —y que simplemente somos un desastre (?)... tenemos que aprender a mantener todo bajo control, o alguien más eventualmente nos va a obligar a hacerlo. Talló su sien, masajeándola con los dedos. Después, miró a [K4zuha]. —Y el propósito, también, es que sigas aprendiendo a manipular y mantener bajo control tus habilidades, Kazuha. Entonces, vamos a... —sin embargo, a mitad de su discurso matutino motivacional, un rugir de su estómago lo interrumpió. —... a desayunar ptimero. Primero el diente que el pendiente, como dicen. (?) ¡Pero después, sin excusas! Vamos a entrenar, ahora sí, en serio.
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  • Creo que la gente pierde la capacidad de sorprenderse porque diariamente presencia desastres que suceden en todos lados.
    Creo que la gente pierde la capacidad de sorprenderse porque diariamente presencia desastres que suceden en todos lados.
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