• Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Primera parte: : El Mundo que Perdí.

    Akane nunca entendió por qué la observaban tanto. Desde pequeña notó miradas que desaparecían cuando giraba la cabeza, personas demasiado quietas entre la multitud y presencias que parecían seguirla incluso cuando caminaba sola por la ciudad. Jennifer siempre le dijo que ignorara esas cosas, que mientras la familia Queen no interfiriera con nadie, nadie tendría razones para atacar primero. Durante años eso pareció funcionar. Los llamados nuevos Dioses observaban desde lejos, estudiaban a la familia y esperaban. Jennifer era poderosa, pero solo quería vivir tranquila junto a sus hijas y nietos. Para ellos era mejor dejar el hormiguero quieto antes que provocar una guerra innecesaria.

    Akane, sin embargo, era diferente. No actuaba como una Queen y tampoco como una Ishtar. Había algo extraño en ella, algo que ni siquiera su propia familia terminaba de entender. Peleaba bajo sus propias reglas, tomaba decisiones impulsivas y nunca mostró interés en seguir caminos marcados por otros. Eso fue lo que llamó la atención de los seguidores de los nuevos Dioses. Al principio solo pensaron que era una anomalía más dentro de una familia peligrosa, pero luego descubrieron algo peor.

    Akane llevaba la marca de Ozma, el nombre seguía siendo temido incluso siglos después de su desaparición. El antiguo Señor del Caos, el hombre que había destruido ciudades enteras y que para muchos jamás debió existir. Las profecías hablaban de su regreso, de alguien que heredaría su voluntad y abriría otra vez el camino hacia el desastre. Cuando encontraron la marca sobre Akane comenzaron a llamarla Ozmira.

    No podían matarla. No estaban seguros de poder hacerlo y tampoco querían arriesgarse a despertar algo peor durante el intento. Decidieron sellarla antes de que creciera demasiado.

    Esperaron el momento correcto, la emboscada ocurrió cuando Akane salía de clases. Todo fue rápido. Varias figuras bloquearon las calles cercanas mientras otros activaban barreras para aislar la zona. Akane reaccionó de inmediato y el combate comenzó antes de que pudiera hacer preguntas. Al principio parecía que ella tenía el control. Derribó enemigos, destruyó sellos y obligó a varios a retroceder. Los seguidores de los nuevos Dioses parecían demasiado débiles para alguien como ella y Akane comenzó a creer que aquello era solo otro intento inútil de intimidarla.

    Entonces entendió el error, la pelea nunca fue el objetivo. Mientras combatía, otro grupo terminaba de preparar el verdadero sello. Un círculo gigantesco apareció bajo sus pies y cuando Akane intentó escapar ya era demasiado tarde. El espacio se deformó a su alrededor y una fuerza desconocida la arrastró hacia la oscuridad.

    Cuando despertó estaba sola, el lugar parecía la Tierra, pero no lo era. Había aldeas de piedra, castillos viejos y caminos de tierra. Por un momento creyó que había sido enviada al pasado, hasta que levantó la vista y vio dos lunas en el cielo.

    Ese mundo no pertenecía a la Tierra, Akane intentó regresar durante años. Buscó magos, ruinas antiguas y criaturas capaces de abrir portales. Peleó guerras que no eran suyas solo para conseguir información. Recorrió continentes enteros esperando encontrar una forma de volver a casa, pero el tiempo siguió avanzando y poco a poco la idea de regresar comenzó a sentirse lejana.

    El nuevo mundo terminó cambiándola, aprendió a vivir ahí. Construyó una vida, encontró personas en las que pudo confiar y con el tiempo formó una familia. Tuvo hijos, levantó un hogar y durante siglos dejó de pensar en la Tierra como su verdadero lugar. La gente de ese mundo conoció a Akane como guerrera, y no como monstruo, sino como protectora. Las historias sobre ella crecieron tanto que algunas regiones comenzaron a verla como una figura casi legendaria.

    Y aun así nunca pudo escapar por completo de lo que era. Tres siglos pasaron para Akane, tres siglos de guerras, pérdidas y nuevas generaciones.

    Entonces ocurrió otra vez.... Un portal parecido al que la había atrapado apareció frente a ella sin previo aviso. No tuvo tiempo de entender qué estaba pasando. La misma fuerza que una vez la arrancó de la Tierra volvió a envolverla y el mundo que había aprendido a llamar hogar desapareció frente a sus ojos.

    Cuando despertó estaba otra vez en la Tierra, solo habían pasado quince años. Para el mundo Akane apenas había desaparecido un tiempo. Para ella habían muerto siglos enteros. Su familia de aquel otro mundo ya no estaba con ella, sus hijos habían quedado atrás y todo lo que construyó desapareció en un instante. Volvió a ver calles modernas, ciudades iluminadas y rostros familiares, pero nada se sentía correcto.

    La Tierra seguía siendo el lugar donde nació, el mundo al que alguna vez llamó hogar, pero al levantar la vista y encontrar una sola luna en el cielo, Akane sintió algo que nunca esperó sentir al regresar. No era alivio, tampoco paz. Era una sensación de encierro. Durante siglos había vivido bajo un cielo distinto, uno donde dos lunas iluminaban sus noches y donde aún permanecían las personas que amaba. Sus hijos, su pareja, la vida que construyó con sus propias manos. Todo seguía allá, en ese mundo lejano que con el tiempo dejó de ser una prisión para convertirse en su verdadero hogar. Akane había regresado físicamente a la Tierra, pero su corazón seguía atrapado bajo aquel cielo de dos lunas.
    Primera parte: : El Mundo que Perdí. Akane nunca entendió por qué la observaban tanto. Desde pequeña notó miradas que desaparecían cuando giraba la cabeza, personas demasiado quietas entre la multitud y presencias que parecían seguirla incluso cuando caminaba sola por la ciudad. Jennifer siempre le dijo que ignorara esas cosas, que mientras la familia Queen no interfiriera con nadie, nadie tendría razones para atacar primero. Durante años eso pareció funcionar. Los llamados nuevos Dioses observaban desde lejos, estudiaban a la familia y esperaban. Jennifer era poderosa, pero solo quería vivir tranquila junto a sus hijas y nietos. Para ellos era mejor dejar el hormiguero quieto antes que provocar una guerra innecesaria. Akane, sin embargo, era diferente. No actuaba como una Queen y tampoco como una Ishtar. Había algo extraño en ella, algo que ni siquiera su propia familia terminaba de entender. Peleaba bajo sus propias reglas, tomaba decisiones impulsivas y nunca mostró interés en seguir caminos marcados por otros. Eso fue lo que llamó la atención de los seguidores de los nuevos Dioses. Al principio solo pensaron que era una anomalía más dentro de una familia peligrosa, pero luego descubrieron algo peor. Akane llevaba la marca de Ozma, el nombre seguía siendo temido incluso siglos después de su desaparición. El antiguo Señor del Caos, el hombre que había destruido ciudades enteras y que para muchos jamás debió existir. Las profecías hablaban de su regreso, de alguien que heredaría su voluntad y abriría otra vez el camino hacia el desastre. Cuando encontraron la marca sobre Akane comenzaron a llamarla Ozmira. No podían matarla. No estaban seguros de poder hacerlo y tampoco querían arriesgarse a despertar algo peor durante el intento. Decidieron sellarla antes de que creciera demasiado. Esperaron el momento correcto, la emboscada ocurrió cuando Akane salía de clases. Todo fue rápido. Varias figuras bloquearon las calles cercanas mientras otros activaban barreras para aislar la zona. Akane reaccionó de inmediato y el combate comenzó antes de que pudiera hacer preguntas. Al principio parecía que ella tenía el control. Derribó enemigos, destruyó sellos y obligó a varios a retroceder. Los seguidores de los nuevos Dioses parecían demasiado débiles para alguien como ella y Akane comenzó a creer que aquello era solo otro intento inútil de intimidarla. Entonces entendió el error, la pelea nunca fue el objetivo. Mientras combatía, otro grupo terminaba de preparar el verdadero sello. Un círculo gigantesco apareció bajo sus pies y cuando Akane intentó escapar ya era demasiado tarde. El espacio se deformó a su alrededor y una fuerza desconocida la arrastró hacia la oscuridad. Cuando despertó estaba sola, el lugar parecía la Tierra, pero no lo era. Había aldeas de piedra, castillos viejos y caminos de tierra. Por un momento creyó que había sido enviada al pasado, hasta que levantó la vista y vio dos lunas en el cielo. Ese mundo no pertenecía a la Tierra, Akane intentó regresar durante años. Buscó magos, ruinas antiguas y criaturas capaces de abrir portales. Peleó guerras que no eran suyas solo para conseguir información. Recorrió continentes enteros esperando encontrar una forma de volver a casa, pero el tiempo siguió avanzando y poco a poco la idea de regresar comenzó a sentirse lejana. El nuevo mundo terminó cambiándola, aprendió a vivir ahí. Construyó una vida, encontró personas en las que pudo confiar y con el tiempo formó una familia. Tuvo hijos, levantó un hogar y durante siglos dejó de pensar en la Tierra como su verdadero lugar. La gente de ese mundo conoció a Akane como guerrera, y no como monstruo, sino como protectora. Las historias sobre ella crecieron tanto que algunas regiones comenzaron a verla como una figura casi legendaria. Y aun así nunca pudo escapar por completo de lo que era. Tres siglos pasaron para Akane, tres siglos de guerras, pérdidas y nuevas generaciones. Entonces ocurrió otra vez.... Un portal parecido al que la había atrapado apareció frente a ella sin previo aviso. No tuvo tiempo de entender qué estaba pasando. La misma fuerza que una vez la arrancó de la Tierra volvió a envolverla y el mundo que había aprendido a llamar hogar desapareció frente a sus ojos. Cuando despertó estaba otra vez en la Tierra, solo habían pasado quince años. Para el mundo Akane apenas había desaparecido un tiempo. Para ella habían muerto siglos enteros. Su familia de aquel otro mundo ya no estaba con ella, sus hijos habían quedado atrás y todo lo que construyó desapareció en un instante. Volvió a ver calles modernas, ciudades iluminadas y rostros familiares, pero nada se sentía correcto. La Tierra seguía siendo el lugar donde nació, el mundo al que alguna vez llamó hogar, pero al levantar la vista y encontrar una sola luna en el cielo, Akane sintió algo que nunca esperó sentir al regresar. No era alivio, tampoco paz. Era una sensación de encierro. Durante siglos había vivido bajo un cielo distinto, uno donde dos lunas iluminaban sus noches y donde aún permanecían las personas que amaba. Sus hijos, su pareja, la vida que construyó con sus propias manos. Todo seguía allá, en ese mundo lejano que con el tiempo dejó de ser una prisión para convertirse en su verdadero hogar. Akane había regresado físicamente a la Tierra, pero su corazón seguía atrapado bajo aquel cielo de dos lunas.
    0 comentarios 1 compartido
  • - Qué aburrimiento de mes… ¿es que no puede pasar algo entretenido? No sé como por ejemplo ¿un apocalipsis zombie? ¿invasión alienígena? ¿desastres naturales? Pues no tiene que hacer un bonito día soleado…

    *Suspirando decepcionado moviendo el lápiz de un lado a otro que había puesto en mi labio superior*
    - Qué aburrimiento de mes… ¿es que no puede pasar algo entretenido? No sé como por ejemplo ¿un apocalipsis zombie? ¿invasión alienígena? ¿desastres naturales? Pues no tiene que hacer un bonito día soleado… *Suspirando decepcionado moviendo el lápiz de un lado a otro que había puesto en mi labio superior*
    Me gusta
    Me enjaja
    4
    15 turnos 0 maullidos
  • —Largo de mi cerro¡ Estoy ocupado creando ARTE¡ Se que estas emocionado pero espera a que termine de cocinar~
    *Dice mientras la cocina esta echa un desastre y empieza a oler sospechosamente a humo*
    —e... Quizás deberia buscar el extintor...
    —Largo de mi cerro¡ Estoy ocupado creando ARTE¡ ✨ Se que estas emocionado pero espera a que termine de cocinar~ *Dice mientras la cocina esta echa un desastre y empieza a oler sospechosamente a humo* —e... Quizás deberia buscar el extintor...
    Me enjaja
    2
    9 turnos 0 maullidos
  • Las tres llegamos al umbral de la entrada del hogar de mi mejor amiga, antes nos curramos algo nuestras heridas pero aún así nos vemos un desastre. Llevó una bolsa donde guardé el libro, ropa para Charlie.

    Phoebe Spellman
    Charlie Tunner
    Elisabeth Turner
    Dafne Turner
    Las tres llegamos al umbral de la entrada del hogar de mi mejor amiga, antes nos curramos algo nuestras heridas pero aún así nos vemos un desastre. Llevó una bolsa donde guardé el libro, ropa para Charlie. [IcexW1] [ThxCatSalem4] [Turney_thcx] [ThcxWitcher_13]
    29 turnos 0 maullidos
  • 10 a 100 líneas por Semana
    Fandom
    The Boys
    Búsqueda de
    Personaje
    Estado
    Disponible
    EN FICROL FALTAN PERSONAJES DE THE BOYS

    Ahora mismo somos solo un par de personajes activos, literalmente, y… se nota. (actualmente solo estamos Soldier Boy y un OC Fem)

    Es un fandom con muchísimo potencial: supers, caos, política, Vought, violencia, humor negro… y da para tramas muy buenas. Pero sin más personajes, esto no tiene gracia.

    Nos encantaría ver llegar a personajes (3D) como Billy Butcher, Homelander, Starlight, Hughie , Queen Maeve… o cualquier otro. También seria genial ver OC’s, por supuesto.

    Gente que quiera montarse su propio grupo de supers, formar parte del grupo de Butcher, trabajar para Vought o simplemente sobrevivir en medio del desastre. Y que tengan ganas de interactuar, rolear... Y, abiertos a los headcanon de OCs

    No es una búsqueda para grupo cerrado ni nada por el estilo.

    Solo son ganas de que el fandom crezca, de ver movimiento del fandom, tener con quién interactuar y de que pasen cosas.



    No hace falta que postules, crea tu personaje y ya ^^
    EN FICROL FALTAN PERSONAJES DE THE BOYS Ahora mismo somos solo un par de personajes activos, literalmente, y… se nota. (actualmente solo estamos Soldier Boy y un OC Fem) Es un fandom con muchísimo potencial: supers, caos, política, Vought, violencia, humor negro… y da para tramas muy buenas. Pero sin más personajes, esto no tiene gracia. Nos encantaría ver llegar a personajes (3D) como Billy Butcher, Homelander, Starlight, Hughie , Queen Maeve… o cualquier otro. También seria genial ver OC’s, por supuesto. Gente que quiera montarse su propio grupo de supers, formar parte del grupo de Butcher, trabajar para Vought o simplemente sobrevivir en medio del desastre. Y que tengan ganas de interactuar, rolear... Y, abiertos a los headcanon de OCs No es una búsqueda para grupo cerrado ni nada por el estilo. Solo son ganas de que el fandom crezca, de ver movimiento del fandom, tener con quién interactuar y de que pasen cosas. No hace falta que postules, crea tu personaje y ya ^^
    0 comentarios 4 compartidos
  • Lleva tiempo sin hablar con Arashi y está algo preocupada, sabe que es un desastre. ⸻ Me pregunto qué estará haciendo... ⸻
    Lleva tiempo sin hablar con [Arashi_Spellthief] y está algo preocupada, sabe que es un desastre. ⸻ Me pregunto qué estará haciendo... ⸻
    Me entristece
    Me shockea
    4
    3 turnos 0 maullidos
  • [La clase de inglés #2. ]

    Había sido una entretenida lección donde ahora los estudiantes tenían que practicar el cómo desenvolverse al llegar a una estación de gasolina y dar algo de mantenimiento del carro. La mayoría había hecho un gran trabajo asimilando las palabras del vocabulario para el desarrollo de la lección.

    Ahora, era momento de poner en práctica aquellas palabras en una conversación real. Nicolás se había tomado poco tiempo para formar algunos equipos de al menos tres o cuatro personas para dichas prácticas, esta vez no había permitido que ellos formaran los equipos, pues sabía que entre amigos sólo hacían desastres y se desviaban del objetivo real de la lección. Tan solo terminaban diciendo lo que ellos querían.

    Karen: — Oh! We finally found a gas station!
    Xavier: — Yeah, but... where's the attendant? Hold on... it's a self-service station...
    Lizzy: — Well, we'd better fill the tank gas...

    Todos, incluído Nicolás, permanecieron en silencio ante lo que Lizzy había dicho hasta que segundos después las carcajadas no se hicieron esperar por más tiempo ya que todos se dieron cuenta que se había equivocado en el orden de las palabras, pronunciando en consecuencia "Tangas". A lo que muchos comenzaron a hacer algunas bromas sugestivas.

    ??: — Hey! Come on you here! I'll fill your tangas!
    ??: — How much for de private dance!

    Había sido un momento entretenido, Nicolás quería soltar una carcajada, aunque pudo controlarse. Fue unicamente una sensilla sonrisa que salió de sus labios, mientras alzó las manos en una señal de control.

    — OKAY! OKAY! IT'S ENOUGH! —
    Ordenó sin alterar su tono de voz comprensivo y relajado mientras los demás comenzaron a calmar los ánimos para regresar la clase a un ambiente de respeto y compañerismo.

    Durante un rato las demás prácticas siguieron su curso, aunque también hubo algunos errores que tuvo que corregir. De hecho le causaba risa, pero no dejaba salir todo para no hacerles sentir mal.

    Mario: — Hey! Matt... I checked your oil and you need a quart.
    Matt: — You say what, mofo?! What do you mean "my oil"?!

    Una vez más el resto de la clase no pudo contenerse, soltando una risa, aunque un poco más leve pues eran los varones quienes comprendieron mejor el doble sentido de aquellas palabras.

    — Hey! Watch your mouth! Just correct that and continue. —
    Advirtió Nicolás con severidad ante la respuesta de Matt, sabía que estaban jugando, pero no iba a permitir que en la diversión curzaran la línea.

    Matt: — Pardon me, Professor Nicholas...
    Hanna: — Let me get out and stretch my eggs!
    Matt: — Woah! Do you have eggs?!

    Una vez más jugaban con el doble sentido. Ahora una chica estaba siendo víctima de aquellos juegos con sus compañeros varones. Se puso roja de vergüenza al entender lo que dijo y a lo que él se refería.

    — Don't you mean legs? —
    Preguntó Nicolás al tratar de corregir a Hanna.

    Matt: — If you stretch your eggs... well, that must hurt lots...

    — Matt, play nice! —
    Declaró el profesor manteniendo una expresión sonriente al imaginar la escena de lo que Hanna había dicho, pero se mantuvo para que no se saliera de control...
    [La clase de inglés #2. ] Había sido una entretenida lección donde ahora los estudiantes tenían que practicar el cómo desenvolverse al llegar a una estación de gasolina y dar algo de mantenimiento del carro. La mayoría había hecho un gran trabajo asimilando las palabras del vocabulario para el desarrollo de la lección. Ahora, era momento de poner en práctica aquellas palabras en una conversación real. Nicolás se había tomado poco tiempo para formar algunos equipos de al menos tres o cuatro personas para dichas prácticas, esta vez no había permitido que ellos formaran los equipos, pues sabía que entre amigos sólo hacían desastres y se desviaban del objetivo real de la lección. Tan solo terminaban diciendo lo que ellos querían. Karen: — Oh! We finally found a gas station! Xavier: — Yeah, but... where's the attendant? Hold on... it's a self-service station... Lizzy: — Well, we'd better fill the tank gas... Todos, incluído Nicolás, permanecieron en silencio ante lo que Lizzy había dicho hasta que segundos después las carcajadas no se hicieron esperar por más tiempo ya que todos se dieron cuenta que se había equivocado en el orden de las palabras, pronunciando en consecuencia "Tangas". A lo que muchos comenzaron a hacer algunas bromas sugestivas. ??: — Hey! Come on you here! I'll fill your tangas! ??: — How much for de private dance! Había sido un momento entretenido, Nicolás quería soltar una carcajada, aunque pudo controlarse. Fue unicamente una sensilla sonrisa que salió de sus labios, mientras alzó las manos en una señal de control. — OKAY! OKAY! IT'S ENOUGH! — Ordenó sin alterar su tono de voz comprensivo y relajado mientras los demás comenzaron a calmar los ánimos para regresar la clase a un ambiente de respeto y compañerismo. Durante un rato las demás prácticas siguieron su curso, aunque también hubo algunos errores que tuvo que corregir. De hecho le causaba risa, pero no dejaba salir todo para no hacerles sentir mal. Mario: — Hey! Matt... I checked your oil and you need a quart. Matt: — You say what, mofo?! What do you mean "my oil"?! Una vez más el resto de la clase no pudo contenerse, soltando una risa, aunque un poco más leve pues eran los varones quienes comprendieron mejor el doble sentido de aquellas palabras. — Hey! Watch your mouth! Just correct that and continue. — Advirtió Nicolás con severidad ante la respuesta de Matt, sabía que estaban jugando, pero no iba a permitir que en la diversión curzaran la línea. Matt: — Pardon me, Professor Nicholas... Hanna: — Let me get out and stretch my eggs! Matt: — Woah! Do you have eggs?! Una vez más jugaban con el doble sentido. Ahora una chica estaba siendo víctima de aquellos juegos con sus compañeros varones. Se puso roja de vergüenza al entender lo que dijo y a lo que él se refería. — Don't you mean legs? — Preguntó Nicolás al tratar de corregir a Hanna. Matt: — If you stretch your eggs... well, that must hurt lots... — Matt, play nice! — Declaró el profesor manteniendo una expresión sonriente al imaginar la escena de lo que Hanna había dicho, pero se mantuvo para que no se saliera de control...
    Me gusta
    Me enjaja
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • Que desastre, debere comprarme ropa nueva, esta ya no sirve.
    Que desastre, debere comprarme ropa nueva, esta ya no sirve.
    Me gusta
    4
    10 turnos 0 maullidos
  • Ni siquiera tuvo tiempo de destruir por completo aquel restaurante; el cual tuvo el descaro de hacerla esperar más de lo que ella podía soportar. Una rafaga de energía lanzada de su palma bastó para destruir una cuarta parte del local. Nadie había escapado de entre las ruinas, por lo que podía suponerse que muchos murieron o estaban gravemente heridos. Sin importar su situación, el incendio provocado por la explosión ya estaba consumiendo lo que quedaba del miserable lugar.

    Pero lejos de poder jactarse, lo que pudo ser una escena de deleite puro para la mujer se vio interrumpido por un extraño llamado de atención que resaltó de entre la lluvia, los gritos de los civiles cercanos al lugar de la tragedia y los relámpagos. Esa voz parecía provenir de unos metros atrás, a espaldas de la androide.

    Sin poder evitarlo, giró sobre sí misma para encarar a la persona que había decidido interrumpirla. La lluvia no daba tregua, seguía cayendo con la misma intensidad desde el momento en que empezó. Lo detestaba. Detestaba cómo el agua arruinaba su ropa favorita, pero lo que más sufría era por su hermosa cabellera rubia, que terminaría hecha un desastre, completamente impresentable. Podría haber regresado a su hogar temporal para remediar su lamentable apariencia, pero cada segundo que pasaba se empapaba aún más, todo por culpa de ese muchacho recién llegado.

    ──── ¿Acaso eres estúpido, niño? Será mejor que corras con tus padres, antes de que te reduzca a cenizas. ──── empezó con un tono amenazante. Su frialdad era evidente, carecía completamente de empatía cuando estaba enojada. Cualquiera que se cruce en su camino acabaría muerto, sin importar de quien se trate.

    Oliver Grayson
    Ni siquiera tuvo tiempo de destruir por completo aquel restaurante; el cual tuvo el descaro de hacerla esperar más de lo que ella podía soportar. Una rafaga de energía lanzada de su palma bastó para destruir una cuarta parte del local. Nadie había escapado de entre las ruinas, por lo que podía suponerse que muchos murieron o estaban gravemente heridos. Sin importar su situación, el incendio provocado por la explosión ya estaba consumiendo lo que quedaba del miserable lugar. Pero lejos de poder jactarse, lo que pudo ser una escena de deleite puro para la mujer se vio interrumpido por un extraño llamado de atención que resaltó de entre la lluvia, los gritos de los civiles cercanos al lugar de la tragedia y los relámpagos. Esa voz parecía provenir de unos metros atrás, a espaldas de la androide. Sin poder evitarlo, giró sobre sí misma para encarar a la persona que había decidido interrumpirla. La lluvia no daba tregua, seguía cayendo con la misma intensidad desde el momento en que empezó. Lo detestaba. Detestaba cómo el agua arruinaba su ropa favorita, pero lo que más sufría era por su hermosa cabellera rubia, que terminaría hecha un desastre, completamente impresentable. Podría haber regresado a su hogar temporal para remediar su lamentable apariencia, pero cada segundo que pasaba se empapaba aún más, todo por culpa de ese muchacho recién llegado. ──── ¿Acaso eres estúpido, niño? Será mejor que corras con tus padres, antes de que te reduzca a cenizas. ──── empezó con un tono amenazante. Su frialdad era evidente, carecía completamente de empatía cuando estaba enojada. Cualquiera que se cruce en su camino acabaría muerto, sin importar de quien se trate. [vision_jade_snake_849]
    Me gusta
    Me encocora
    Me endiabla
    Me shockea
    4
    14 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    — Siempre tengo que lidiar con sus desastres...
    — Siempre tengo que lidiar con sus desastres...
    Me gusta
    Me shockea
    2
    0 comentarios 0 compartidos
Ver más resultados
Patrocinados