• -La joven kitsune había ido hacia la orilla de un lago y empezó a cuestionarse su vida

    Todo el tiempo evitando sentir, todo el tiempo usando mi sangre de demonio para anular todo, y si no fuera por eso ahora mismo estaría muy deprimida y yo no soy de esas personas que se deprimen y echan a llorar a desgastarse, soy una chica guerrera, fuerte, sanguinaria y estúpida

    Estúpida por abrir mi corazón, estúpida por sentir, estúpida porque aun si sentía como si me ocultaran seguía ahí, estúpida porque sentía que no importaba y aun seguía ahí

    Viví una fantasía que hoy se acabó porque simplemente me canse, yo no conozco el amor pero así como no lo conozco se cuando una persona realmente daría todo por mi y eso aun no lo vivo, aun no existe tal caballero que me haga sentir diferente a ser estúpida

    Y por ello, anulo mis sentimientos, me escondo, porque mi corazón no debería ser dañado sino amado

    -Suspira leve y se tira en el suelo viendo hacia el cielo para así cerrarlos e inhalar el aire, una sola lagrima cayó de uno de sus ojos
    -La joven kitsune había ido hacia la orilla de un lago y empezó a cuestionarse su vida Todo el tiempo evitando sentir, todo el tiempo usando mi sangre de demonio para anular todo, y si no fuera por eso ahora mismo estaría muy deprimida y yo no soy de esas personas que se deprimen y echan a llorar a desgastarse, soy una chica guerrera, fuerte, sanguinaria y estúpida Estúpida por abrir mi corazón, estúpida por sentir, estúpida porque aun si sentía como si me ocultaran seguía ahí, estúpida porque sentía que no importaba y aun seguía ahí Viví una fantasía que hoy se acabó porque simplemente me canse, yo no conozco el amor pero así como no lo conozco se cuando una persona realmente daría todo por mi y eso aun no lo vivo, aun no existe tal caballero que me haga sentir diferente a ser estúpida Y por ello, anulo mis sentimientos, me escondo, porque mi corazón no debería ser dañado sino amado -Suspira leve y se tira en el suelo viendo hacia el cielo para así cerrarlos e inhalar el aire, una sola lagrima cayó de uno de sus ojos
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  • +Entraba a la habitación usando un uniforme de enferma, revisando los análisis clinicos+

    Oh, parece que usted caballero, tiene un severo caso de estrés acumulado, pero no se preocupe, esta enfermera es experta.... en dar un masaje de relajación

    +Dejo caer los papeles y poniéndome de rodillas entre sus piernas, abro mis labios+

    Favor de prepararse para su terapia....
    +Entraba a la habitación usando un uniforme de enferma, revisando los análisis clinicos+ Oh, parece que usted caballero, tiene un severo caso de estrés acumulado, pero no se preocupe, esta enfermera es experta.... en dar un masaje de relajación +Dejo caer los papeles y poniéndome de rodillas entre sus piernas, abro mis labios+ Favor de prepararse para su terapia....
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  • El tiempo cura todas las heridas, el hablar disipa las dudas y....en él he encontrado más que solo un aliado, he encontrado a un amigo, un confidente y a.....

    a un caballero que ha cuidado mi herido corazón.
    El tiempo cura todas las heridas, el hablar disipa las dudas y....en él he encontrado más que solo un aliado, he encontrado a un amigo, un confidente y a..... a un caballero que ha cuidado mi herido corazón.
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  • El chico lobo había encontrado papas en el mercado de Mondstadt emocionado por haber hallado aquellos tubérculos compró varias piezas con las moras que se había ganado días atrás y claro, prepararía uno de sus platillos favoritos.

    Fue al Buen Cazador, con Sara a pedirle su cocina prestada para hacer sus croquetas de papa en forma de garra de lobo. Puso a hervir el ingrediente principal hasta que estuvieran a su punto suave para molerlas, añadió mantequilla, sal, pimienta, y otras hierbas de olor que había seleccionado con su olfato. Frunció el ceño en señal de concentración y hasta en ocasiones sacaba la lengua mientas con sus manos amoldaba y aplastaba cada bola con sus manos hasta hacerles la forma de garra, las pasó por bastante huevo batido y claro, el pan rallado.

    -...... -miró con complicidad hacia los lados y, con un gesto de victoria iba a meter las croquetas al aceite-

    +¡ALTO AHÍ!...-se escuchó de repente, era Sara- Ya te he dicho que me llames cuando vas a freír, esto es peligroso y te puedes quemar, Razor. A ver...yo hago esto, de todos modos, toda la preparación es tuya~.

    -...¡Tsk!... -Derrotado, Razor cede el último paso, la fritura. Después de varios minutos las croquetas son emplatadas acompañadas de brócoli salteado en mantequilla-

    +Listo, Razor, ya están y.. ¿Para quién llevas esto ahora?.

    Razor dejó nuevamente un plato para Sara como agradecimiento por dejarlo usar su cocina y tomó el resto.

    -Para...Jean....gracias... -Dijo sin más y se fue corriendo a la sede de los caballeros de Favonius. Lisa le había dicho hace mucho sobre Jean, por un comentario que Razor había hecho de ella, no descansaba y el que él cuidara a Klee de vez en cuando, Lisa le hizo ver que era una ayuda para la Maestra Intendente, sin embargo, le pareció bien llevarle algo de comer.-

    -...Hmmm... -Llegando a la cede, miró los platos y, con cierta travesura, removió las verduras del plato de él y las pasó al plato de Jean, cualquiera diría que era para que ella comiera más y, si fuera cierto, la realidad era que él odiaba las verduras-

    -...Jean -Tocó la puerta de la oficina un par de veces y, sin esperar entró, no estaba acostumbrado a las formalidades y, como entraba seguido a la Biblioteca de Lisa, le parecía normal- Traer...comida...para....Jean....
    El chico lobo había encontrado papas en el mercado de Mondstadt emocionado por haber hallado aquellos tubérculos compró varias piezas con las moras que se había ganado días atrás y claro, prepararía uno de sus platillos favoritos. Fue al Buen Cazador, con Sara a pedirle su cocina prestada para hacer sus croquetas de papa en forma de garra de lobo. Puso a hervir el ingrediente principal hasta que estuvieran a su punto suave para molerlas, añadió mantequilla, sal, pimienta, y otras hierbas de olor que había seleccionado con su olfato. Frunció el ceño en señal de concentración y hasta en ocasiones sacaba la lengua mientas con sus manos amoldaba y aplastaba cada bola con sus manos hasta hacerles la forma de garra, las pasó por bastante huevo batido y claro, el pan rallado. -...... -miró con complicidad hacia los lados y, con un gesto de victoria iba a meter las croquetas al aceite- +¡ALTO AHÍ!...-se escuchó de repente, era Sara- Ya te he dicho que me llames cuando vas a freír, esto es peligroso y te puedes quemar, Razor. A ver...yo hago esto, de todos modos, toda la preparación es tuya~. -...¡Tsk!... -Derrotado, Razor cede el último paso, la fritura. Después de varios minutos las croquetas son emplatadas acompañadas de brócoli salteado en mantequilla- +Listo, Razor, ya están y.. ¿Para quién llevas esto ahora?. Razor dejó nuevamente un plato para Sara como agradecimiento por dejarlo usar su cocina y tomó el resto. -Para...Jean....gracias... -Dijo sin más y se fue corriendo a la sede de los caballeros de Favonius. Lisa le había dicho hace mucho sobre Jean, por un comentario que Razor había hecho de ella, no descansaba y el que él cuidara a Klee de vez en cuando, Lisa le hizo ver que era una ayuda para la Maestra Intendente, sin embargo, le pareció bien llevarle algo de comer.- -...Hmmm... -Llegando a la cede, miró los platos y, con cierta travesura, removió las verduras del plato de él y las pasó al plato de Jean, cualquiera diría que era para que ella comiera más y, si fuera cierto, la realidad era que él odiaba las verduras- -...[little.lion] -Tocó la puerta de la oficina un par de veces y, sin esperar entró, no estaba acostumbrado a las formalidades y, como entraba seguido a la Biblioteca de Lisa, le parecía normal- Traer...comida...para....Jean....
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  • Salón de caballeros
    Fandom Los Bridgerton
    Categoría Original
    Anthony Bridgerton hoy se siente tan generoso que nos ha invitado a Benedict Bridgerton y a mí a unas copas, en el nuevo salón de caballeros.
    Antaño lo regentaba un amigo nuestro pero tuvo que venderlo y el nuevo dueño es uno de los nietos del hombre que lo fundó hace unos cuantos años.
    [ThxVizconde] hoy se siente tan generoso que nos ha invitado a [BenedictArtB] y a mí a unas copas, en el nuevo salón de caballeros. Antaño lo regentaba un amigo nuestro pero tuvo que venderlo y el nuevo dueño es uno de los nietos del hombre que lo fundó hace unos cuantos años.
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
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  • —"Descansa, Caballero Oscuro. Hay un brillante futuro por delante... Y que te muevas entre las sombras ya no es necesario.

    Caminaré hacia el mañana bajo la luz del sol y lo que la vida esté preparando para dar... Un mañana en el cual ya no eres necesario"—.

    Guardó lo que quedaba del Engaño que optó por recuperar y utilizar por última vez en ese extraño encuentro del cual el amanecer dependía. Pasaron muchas cosas que aún le costaba comprender.

    Cerró la caja bajo llave, y así bajo caja fuerte junto al antifaz, sus cadenas ocultas y la cala negra que solía usar para ocultar su identidad.

    —"Mi nombre es Diluc Ragnvindr... En este camino he encontrado personas en quién confiar..."—. Calamity φ se le venía a la mente.

    —"Amistades... Diferencias, e incluso a quién amar"—. [nebula_opal_hare_822] pasó por sus pensamientos, cosa que le robó una sonrisa.

    —"No sé que traiga el mañana, pero... Lo afrontaremos sin escapar. Lo construiremos... Juntos"—.

    Pensaba para sí mismo todas estas cosas, saliendo del sótano donde había dejado su vigilantismo atrás, sólo con su visión Pyro en mano. Era hora de dedicarse a los negocios, a vivir. A trabajar por el mañana, todo con su nombre abiertamente.
    —"Descansa, Caballero Oscuro. Hay un brillante futuro por delante... Y que te muevas entre las sombras ya no es necesario. Caminaré hacia el mañana bajo la luz del sol y lo que la vida esté preparando para dar... Un mañana en el cual ya no eres necesario"—. Guardó lo que quedaba del Engaño que optó por recuperar y utilizar por última vez en ese extraño encuentro del cual el amanecer dependía. Pasaron muchas cosas que aún le costaba comprender. Cerró la caja bajo llave, y así bajo caja fuerte junto al antifaz, sus cadenas ocultas y la cala negra que solía usar para ocultar su identidad. —"Mi nombre es Diluc Ragnvindr... En este camino he encontrado personas en quién confiar..."—. [w0wm3] se le venía a la mente. —"Amistades... Diferencias, e incluso a quién amar"—. [nebula_opal_hare_822] pasó por sus pensamientos, cosa que le robó una sonrisa. —"No sé que traiga el mañana, pero... Lo afrontaremos sin escapar. Lo construiremos... Juntos"—. Pensaba para sí mismo todas estas cosas, saliendo del sótano donde había dejado su vigilantismo atrás, sólo con su visión Pyro en mano. Era hora de dedicarse a los negocios, a vivir. A trabajar por el mañana, todo con su nombre abiertamente.
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  • "—Esta puede ser muy bien tu última hazaña, Caballero Oscuro. Sobrevivimos... Y podrás descansar. ¿Yo? Ya tengo planes de estar en tranquilidad... Con ella—"

    Pensamientos propios.
    "—Esta puede ser muy bien tu última hazaña, Caballero Oscuro. Sobrevivimos... Y podrás descansar. ¿Yo? Ya tengo planes de estar en tranquilidad... Con ella—" Pensamientos propios.
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  • El sol brillaba intensamente sobre Mondstadt, y la brisa suave traía consigo el aroma de flores y pan recién horneado. Jean Gunnhildr, la joven líder de los Caballeros de Favonius, se encontraba en el campo, supervisando los preparativos para el próximo festival.

    Vestía una impecable camisa de botones, blanca y ajustada, que realzaba su figura atlética. Mientras caminaba, consultando un pergamino sobre la organización del evento, un repentino giro de viento sopló con fuerza, haciendo que la camisa se abriera ligeramente en el botón superior, revelando un destello de su collar.

    Jean sonrió ligeramente, sintiéndose un poco cohibida, pero se recompuso rápidamente y siguió adelante con su trabajo, decidida a no dejar que nada la distrajera de su deber. A pesar de lo inesperado de la situación, su expresión reflejaba determinación y profesionalismo, características que todos en Mondstadt admiraban.
    El sol brillaba intensamente sobre Mondstadt, y la brisa suave traía consigo el aroma de flores y pan recién horneado. Jean Gunnhildr, la joven líder de los Caballeros de Favonius, se encontraba en el campo, supervisando los preparativos para el próximo festival. Vestía una impecable camisa de botones, blanca y ajustada, que realzaba su figura atlética. Mientras caminaba, consultando un pergamino sobre la organización del evento, un repentino giro de viento sopló con fuerza, haciendo que la camisa se abriera ligeramente en el botón superior, revelando un destello de su collar. Jean sonrió ligeramente, sintiéndose un poco cohibida, pero se recompuso rápidamente y siguió adelante con su trabajo, decidida a no dejar que nada la distrajera de su deber. A pesar de lo inesperado de la situación, su expresión reflejaba determinación y profesionalismo, características que todos en Mondstadt admiraban.
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  • Sanji se ajustó la corbata con un gesto medido. Para él, la elegancia no era un adorno superficial, más bien un reflejo del carácter. Vestir bien no solo demostraba buen gusto, sino respeto por uno mismo y por los demás. En un mundo de desorden y brutalidad, mantener la distinción era una forma de reafirmar su identidad. Porque un verdadero caballero no solo pelea con fuerza.
    Sanji se ajustó la corbata con un gesto medido. Para él, la elegancia no era un adorno superficial, más bien un reflejo del carácter. Vestir bien no solo demostraba buen gusto, sino respeto por uno mismo y por los demás. En un mundo de desorden y brutalidad, mantener la distinción era una forma de reafirmar su identidad. Porque un verdadero caballero no solo pelea con fuerza.
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  • — Las vistas. Los amaneceres. La suave brisa que consigo trae el pacífico ambiente de esta ciudad. Las personas llevando su vida cotidiana en paz... Hace que cada noche valga la pena... "Caballero Oscuro"—.

    Suspiró en lo alto del campanario de la catedral central. Estaba vendado de forma improvisada por él mismo y sus prendas algo rasgadas. Alguno que otro corte o raspón superficial con una que otra mancha de sangre en sus ropas.

    No obstante traía consigo una sonrisa al ver la paz del amanecer. La noche trae consigo la amenaza del Abismo, del crimen ajeno a la ciudad y tantas otras cosas... Y la previa al saludo del sol aquella mañana fue una de esas.

    Se encargó de todo. Alguna que otra zona fuera de las paredes de la citadel en cenizas y chamuscadas por el fuego. Tal vez alguna carroza destrozada, las garras de las criaturas de la noche carvadas en los muros, garras contra las cual chocó el metal de su espada horas atrás... Y el cadáver de alguno de estos seres inevitablemente sería encontrado por las patrullas, así como dos que tres ladronzuelo a atados de cabeza a algún poste de luz.

    La leyenda del Caballero Oscuro se corría a voces por la ciudad. Ese protector que sólo actuaba durante las noches, haciendo lo que las autoridades por alguna razón no lograban. Se decía que era un hombre, otros sólo veían una sombra, pero siempre había un elemento en común en cada historia: Fuego.

    Diluc en ese momento le hablaba a aquel caballero... Después de todo, se trataba de sí mismo.
    — Las vistas. Los amaneceres. La suave brisa que consigo trae el pacífico ambiente de esta ciudad. Las personas llevando su vida cotidiana en paz... Hace que cada noche valga la pena... "Caballero Oscuro"—. Suspiró en lo alto del campanario de la catedral central. Estaba vendado de forma improvisada por él mismo y sus prendas algo rasgadas. Alguno que otro corte o raspón superficial con una que otra mancha de sangre en sus ropas. No obstante traía consigo una sonrisa al ver la paz del amanecer. La noche trae consigo la amenaza del Abismo, del crimen ajeno a la ciudad y tantas otras cosas... Y la previa al saludo del sol aquella mañana fue una de esas. Se encargó de todo. Alguna que otra zona fuera de las paredes de la citadel en cenizas y chamuscadas por el fuego. Tal vez alguna carroza destrozada, las garras de las criaturas de la noche carvadas en los muros, garras contra las cual chocó el metal de su espada horas atrás... Y el cadáver de alguno de estos seres inevitablemente sería encontrado por las patrullas, así como dos que tres ladronzuelo a atados de cabeza a algún poste de luz. La leyenda del Caballero Oscuro se corría a voces por la ciudad. Ese protector que sólo actuaba durante las noches, haciendo lo que las autoridades por alguna razón no lograban. Se decía que era un hombre, otros sólo veían una sombra, pero siempre había un elemento en común en cada historia: Fuego. Diluc en ese momento le hablaba a aquel caballero... Después de todo, se trataba de sí mismo.
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