• 確信できる今だけ重ねて。
    Mikhail Wolfgang

    Mentiría si no dijera que la asfixia lo había perseguido como una sombra durante todo el día.

    Le costaba horrores sostener las notas altas, robando bocanadas de aire en pausas donde no correspondía; era una situación casi nauseabunda de sobrellevar frente a la clase. Pero Yuiichi no se permitiría detenerse. No iba a abandonar a los niños ni a recortarles el tiempo de lección por un "capricho" de su cuerpo. Con el tiempo, Yuiichi se había vuelto un experto en el arte del disimulo: apoyar la espalda recta contra la pared al cantar para liberar el diafragma, sentarse con frecuencia estratégica mientras ellos copiaban de la pizarra verde, o humedecerse los labios de forma constante sin llegar a beber. La restricción de líquidos era una tortura silenciosa; se estaba muriendo de sed en plena primavera, con la boca pastosa y el pecho rugiendo por un alivio que no llegaba.

    Le atormentaba la sensación de derrota cada vez que ayudaba a un alumno con un instrumento de viento. Recordaba con una punzada de fracaso el día que tuvo que soltar la trompeta, incapaz de mantener la presión necesaria sin sentir que el corazón se le salía por la garganta. Fue el inicio de una búsqueda desesperada por un instrumento que lo hiciera tan feliz como el violín, pero solo encontraba ecos de su propia limitación. Un fracaso tras otro.

    Al terminar la jornada, con los ojos irritados por el cansancio y el cuerpo operando casi en reserva, Yuiichi salió al pasillo buscando un poco de aire. Allí se topó con uno de sus alumnos más jóvenes, un pequeño cuya timidez rozaba el miedo, inherente a la de un niño que empieza a hacer cosas nuevas. El niño alguna vez mencionó que su madre era una persona "rara", una palabra casi dignificante, un eufemismo que a Yuiichi le calaba hasta los huesos; él también había lidiado con una madre "rara" en el mejor de los casos. Le dolía ver ese miedo a decepcionar, esa desolación infantil que él conocía tan bien. Se sentía impotente; al final del día, solo era un docente enfermo tratando de no desmoronarse antes de la última campana. Pero el no podía hacer nada, o al menos no mucho.

    El niño se le acercó como si hubiera visto un fantasma, había tratado de explicar algo que sucedía en la entrada de la institución, no en la reja de la entrada, más bien, en la entrada del edificio. Yuiichi se sorprendió al ver que el hombre extraño seguía allí, estático en los límites de la estructura. Con un paso lento y patoso que no podía evitar, casi arrastrando su propia fatiga, solo se acercó para intervenir.

    —Disculpe... —Su voz salió más afónica de lo que pretendía. Se vio obligado a tomar una respiración larga y profunda, una que le dolió en el centro del pecho, antes de continuar. No se atrevió a mirarlo a los ojos de inmediato. En su lugar, fijó la vista en las manos del desconocido, buscando cualquier señal de peligro, y luego en sus pies, tratando de estabilizar su propio equilibrio —Esta es una institución educativa... ¿Tiene a algún familiar aquí que venga a buscar? —Hizo una pausa obligatoria, tomando otra bocanada de aire para que sus pulmones no lo traicionaran, aun manteniendo la formalidad con la que se había criado —Si no es así... ¿podría retirarse, por favor?

    Dios, que día largo.
    確信できる今だけ重ねて。 [MishaWolfgang0] Mentiría si no dijera que la asfixia lo había perseguido como una sombra durante todo el día. Le costaba horrores sostener las notas altas, robando bocanadas de aire en pausas donde no correspondía; era una situación casi nauseabunda de sobrellevar frente a la clase. Pero Yuiichi no se permitiría detenerse. No iba a abandonar a los niños ni a recortarles el tiempo de lección por un "capricho" de su cuerpo. Con el tiempo, Yuiichi se había vuelto un experto en el arte del disimulo: apoyar la espalda recta contra la pared al cantar para liberar el diafragma, sentarse con frecuencia estratégica mientras ellos copiaban de la pizarra verde, o humedecerse los labios de forma constante sin llegar a beber. La restricción de líquidos era una tortura silenciosa; se estaba muriendo de sed en plena primavera, con la boca pastosa y el pecho rugiendo por un alivio que no llegaba. Le atormentaba la sensación de derrota cada vez que ayudaba a un alumno con un instrumento de viento. Recordaba con una punzada de fracaso el día que tuvo que soltar la trompeta, incapaz de mantener la presión necesaria sin sentir que el corazón se le salía por la garganta. Fue el inicio de una búsqueda desesperada por un instrumento que lo hiciera tan feliz como el violín, pero solo encontraba ecos de su propia limitación. Un fracaso tras otro. Al terminar la jornada, con los ojos irritados por el cansancio y el cuerpo operando casi en reserva, Yuiichi salió al pasillo buscando un poco de aire. Allí se topó con uno de sus alumnos más jóvenes, un pequeño cuya timidez rozaba el miedo, inherente a la de un niño que empieza a hacer cosas nuevas. El niño alguna vez mencionó que su madre era una persona "rara", una palabra casi dignificante, un eufemismo que a Yuiichi le calaba hasta los huesos; él también había lidiado con una madre "rara" en el mejor de los casos. Le dolía ver ese miedo a decepcionar, esa desolación infantil que él conocía tan bien. Se sentía impotente; al final del día, solo era un docente enfermo tratando de no desmoronarse antes de la última campana. Pero el no podía hacer nada, o al menos no mucho. El niño se le acercó como si hubiera visto un fantasma, había tratado de explicar algo que sucedía en la entrada de la institución, no en la reja de la entrada, más bien, en la entrada del edificio. Yuiichi se sorprendió al ver que el hombre extraño seguía allí, estático en los límites de la estructura. Con un paso lento y patoso que no podía evitar, casi arrastrando su propia fatiga, solo se acercó para intervenir. —Disculpe... —Su voz salió más afónica de lo que pretendía. Se vio obligado a tomar una respiración larga y profunda, una que le dolió en el centro del pecho, antes de continuar. No se atrevió a mirarlo a los ojos de inmediato. En su lugar, fijó la vista en las manos del desconocido, buscando cualquier señal de peligro, y luego en sus pies, tratando de estabilizar su propio equilibrio —Esta es una institución educativa... ¿Tiene a algún familiar aquí que venga a buscar? —Hizo una pausa obligatoria, tomando otra bocanada de aire para que sus pulmones no lo traicionaran, aun manteniendo la formalidad con la que se había criado —Si no es así... ¿podría retirarse, por favor? Dios, que día largo.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    ━━「 𝕯᥆ ᥡ᥆ᥙ sᥱᥱ 𝗍һᥱm, 𝗍᥆᥆? 」━━



    ➤ 𝐍ⱺꭑᑲ𝗋𝖾: Alaska Crowley.
    ➤ 𝐄ᑯαᑯ: 25 años.
    ➤ 𝐎𝗋𝗂𝖾𐓣𝗍α𝖼𝗂ó𐓣: Indefinida.
    ➤ 𝐆é𐓣𝖾𝗋ⱺ: Femenino.
    ➤ 𝐀ᥣ𝗍υ𝗋α: 1,68 m.
    ➤ 𝐎𝖼υρα𝖼𝗂ó𐓣: Camarera en club nocturno.
    ➤ 𝐅αꭑ𝗂ᥣ𝗂α𝗋𝖾𝗌 𝖼𝖾𝗋𝖼α𐓣ⱺ𝗌: Owen Crowley, tío.


    ➤ Desde nacimiento Alaska siempre presentó ciertos signos extraños para sus padres. Incluso para una recién nacida no era normal llorar todo el tiempo o estar periodos extensos en silencio, mirando puntos fijos. Al principio no quisieron preocuparse demasiado, pero a medida que ella iba creciendo empezó a ser más evidente.
    A los 4 años ya tenía varios amigos imaginarios o creaba alguno cada día. Lo que asustaba a sus padres era el hecho de describirlos con tanto detalle (tanto como una niña de esa edad podía) o decir cosas como "Los están mirando", "No le gustó eso", "Dice que voy a morir", etc.
    Lo que colmó el vaso fue cuando Alaska comenzó a gritar y llorar por las noches como si estuvieran torturándola, solo para encontrarle heridas o hematomas en el cuerpo.
    La llevaron con profesionales y, ya para los 5 años, tras muchas pruebas y diagnósticos incorrexros, terminó siendo diagnosticada con psicosis. Específicamente, esquizofrenia.
    La medicaron, aunque no quisieron ser demasiado invasivos. Por desgracia, no funcionaba muy bien. Intentaron con distintos tipos de medicación antes de subir las dosis. Ahí funcionaban por un tiempo antes de volver a lo mismo.
    A los 11 años ella advirtió a sus padres que no se fueran a dormir. Estaba demasiado inquieta y a toda costa los quiso mantener ocupados. No le hicieron caso. A la mañana siguiente los descubrió muertos: mandíbulas desencajadas, extremidades rotas, sangre por toda la cama... Nunca supieron qué ocurrió exactamente. No habían huellas y Alaska no tenía indicios de haberlo hecho. "Fueron ellos", mencionaba ella durante los testimonios, "Los monstruos que me dijeron que se los iban a comer". Entre tanto, insistió demasiado en eso y comenzó a tener conductas más agresivas que decidieron internarla en un psiquiátrico.
    Su tío, hermano del padre, tuvo que encargarse de ella desde ese entonces. No fue demasiado bueno. Cuando Alaska salió del psiquiátrico a los 16 años tuvo que valerse por su cuenta la mayor parte del tiempo, buscando diferentes trabajos al mentir con su edad o hasta robando dinero para costear los medicamentos y poder comer.
    A día de hoy sigue medicada y con dosis muy altas. Ayudan a que las alucinaciones no sean demasiado fuertes.

    𝗣𝗼𝗿 𝗱𝗲𝘀𝗴𝗿𝗮𝗰𝗶𝗮❟ 𝗻𝗼 𝘀𝗼𝗻 𝗮𝗹𝘂𝗰𝗶𝗻𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝘆 𝗲𝗹𝗹𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝘀𝘁á 𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗹𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗲𝗻𝗳𝗲𝗿𝗺𝗮。 𝗣𝗲𝗿𝗼❟ ¿𝗾𝘂𝗶é𝗻 𝗰𝗿𝗲𝗲𝗿í𝗮 𝗮𝗹𝗴𝗼 𝗮𝘀í?
    ━━「 𝕯᥆ ᥡ᥆ᥙ sᥱᥱ 𝗍һᥱm, 𝗍᥆᥆? 」━━ ➤ 𝐍ⱺꭑᑲ𝗋𝖾: Alaska Crowley. ➤ 𝐄ᑯαᑯ: 25 años. ➤ 𝐎𝗋𝗂𝖾𐓣𝗍α𝖼𝗂ó𐓣: Indefinida. ➤ 𝐆é𐓣𝖾𝗋ⱺ: Femenino. ➤ 𝐀ᥣ𝗍υ𝗋α: 1,68 m. ➤ 𝐎𝖼υρα𝖼𝗂ó𐓣: Camarera en club nocturno. ➤ 𝐅αꭑ𝗂ᥣ𝗂α𝗋𝖾𝗌 𝖼𝖾𝗋𝖼α𐓣ⱺ𝗌: Owen Crowley, tío. ➤ Desde nacimiento Alaska siempre presentó ciertos signos extraños para sus padres. Incluso para una recién nacida no era normal llorar todo el tiempo o estar periodos extensos en silencio, mirando puntos fijos. Al principio no quisieron preocuparse demasiado, pero a medida que ella iba creciendo empezó a ser más evidente. A los 4 años ya tenía varios amigos imaginarios o creaba alguno cada día. Lo que asustaba a sus padres era el hecho de describirlos con tanto detalle (tanto como una niña de esa edad podía) o decir cosas como "Los están mirando", "No le gustó eso", "Dice que voy a morir", etc. Lo que colmó el vaso fue cuando Alaska comenzó a gritar y llorar por las noches como si estuvieran torturándola, solo para encontrarle heridas o hematomas en el cuerpo. La llevaron con profesionales y, ya para los 5 años, tras muchas pruebas y diagnósticos incorrexros, terminó siendo diagnosticada con psicosis. Específicamente, esquizofrenia. La medicaron, aunque no quisieron ser demasiado invasivos. Por desgracia, no funcionaba muy bien. Intentaron con distintos tipos de medicación antes de subir las dosis. Ahí funcionaban por un tiempo antes de volver a lo mismo. A los 11 años ella advirtió a sus padres que no se fueran a dormir. Estaba demasiado inquieta y a toda costa los quiso mantener ocupados. No le hicieron caso. A la mañana siguiente los descubrió muertos: mandíbulas desencajadas, extremidades rotas, sangre por toda la cama... Nunca supieron qué ocurrió exactamente. No habían huellas y Alaska no tenía indicios de haberlo hecho. "Fueron ellos", mencionaba ella durante los testimonios, "Los monstruos que me dijeron que se los iban a comer". Entre tanto, insistió demasiado en eso y comenzó a tener conductas más agresivas que decidieron internarla en un psiquiátrico. Su tío, hermano del padre, tuvo que encargarse de ella desde ese entonces. No fue demasiado bueno. Cuando Alaska salió del psiquiátrico a los 16 años tuvo que valerse por su cuenta la mayor parte del tiempo, buscando diferentes trabajos al mentir con su edad o hasta robando dinero para costear los medicamentos y poder comer. A día de hoy sigue medicada y con dosis muy altas. Ayudan a que las alucinaciones no sean demasiado fuertes. 𝗣𝗼𝗿 𝗱𝗲𝘀𝗴𝗿𝗮𝗰𝗶𝗮❟ 𝗻𝗼 𝘀𝗼𝗻 𝗮𝗹𝘂𝗰𝗶𝗻𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝘆 𝗲𝗹𝗹𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝘀𝘁á 𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗹𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗲𝗻𝗳𝗲𝗿𝗺𝗮。 𝗣𝗲𝗿𝗼❟ ¿𝗾𝘂𝗶é𝗻 𝗰𝗿𝗲𝗲𝗿í𝗮 𝗮𝗹𝗴𝗼 𝗮𝘀í?
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  • -loki siempre era el mismo un poco loco pero aveces , luchaba con esas emociones negativas.-

    "Loki , por que pones es cara ¿si soy tu? Acaso deberias estar serio .... ambros sabemos ese error que cometimos en pasado pero la pregunta aqui es ¿cuando lo dejaremos ir?

    -Loki se ignoro a si mismo ya que por un lado , el tenia razon.-

    "Sabes que hilde nos quiere ver muerto , por lo que paso por eso armo esto del ragnarok ademas ya rechazo nuestra ayuda ¿por que seguimos con esto? Ella no a roto mil pedazos aun asi aun queremos ayudarla ...... "

    - ya no queria escuchame asi que hice desaparecer ese doble de mi.-
    -loki siempre era el mismo un poco loco pero aveces , luchaba con esas emociones negativas.- "Loki , por que pones es cara ¿si soy tu? Acaso deberias estar serio .... ambros sabemos ese error que cometimos en pasado pero la pregunta aqui es ¿cuando lo dejaremos ir? -Loki se ignoro a si mismo ya que por un lado , el tenia razon.- "Sabes que hilde nos quiere ver muerto , por lo que paso por eso armo esto del ragnarok ademas ya rechazo nuestra ayuda ¿por que seguimos con esto? Ella no a roto mil pedazos aun asi aun queremos ayudarla ...... " - ya no queria escuchame asi que hice desaparecer ese doble de mi.-
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  • Está segura de que ha perdido gran parte de su personalidad, atrapada en una red invisible donde las cuerdas son tiradas por un espectro cuyo objetivo incierto la lleva sobre un barranco.

    No puede pedir ayuda.
    No puede discernir entre verdad y falsedad.
    Se aferra al papel que le han otorgado.
    Desaparece con lentitud, los recuerdos más preciados se desvanecen.

    Y los rostros son pinturas cuya tinta se derrite deformando el estado original.

    Si tanto ha salvado.
    ¿Qué la ha salvado a ella?.

    Las imágenes desaparecen y el vacío se apodera con una velocidad que pronto no quedará nada que rescatar.
    Está segura de que ha perdido gran parte de su personalidad, atrapada en una red invisible donde las cuerdas son tiradas por un espectro cuyo objetivo incierto la lleva sobre un barranco. No puede pedir ayuda. No puede discernir entre verdad y falsedad. Se aferra al papel que le han otorgado. Desaparece con lentitud, los recuerdos más preciados se desvanecen. Y los rostros son pinturas cuya tinta se derrite deformando el estado original. Si tanto ha salvado. ¿Qué la ha salvado a ella?. Las imágenes desaparecen y el vacío se apodera con una velocidad que pronto no quedará nada que rescatar.
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  • Era un dia bonito ya que no nevaba tranto como otras noches en midgard
    Los pocos animales que habia alli , en la naturaleza algunos de esos animales con sus crias , jugando en la nieve o mortales cortando leñas.
    YIva camimaba alli entre la gente , ayudando los mas anicianos de lugar la paz era algo que ella amaba , ya que era la unica forma de limpiar sus pecados del pasado y no sentirse peor cada vez mas , una tarde tranquila yiva encontro semillas raras que cresian alli hasta que escucho una voz

    ¿Hola? , ¿quien anda alli?
    Era un dia bonito ya que no nevaba tranto como otras noches en midgard Los pocos animales que habia alli , en la naturaleza algunos de esos animales con sus crias , jugando en la nieve o mortales cortando leñas. YIva camimaba alli entre la gente , ayudando los mas anicianos de lugar la paz era algo que ella amaba , ya que era la unica forma de limpiar sus pecados del pasado y no sentirse peor cada vez mas , una tarde tranquila yiva encontro semillas raras que cresian alli hasta que escucho una voz ¿Hola? , ¿quien anda alli?
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  • — Qué bien se siente. - Dijo al suspirar y sentir el aguaca caliente invadir su cuerpo. Las duchas calidas siempre ayudaban, al menos un efecto placebo para alejar los pensamientos nocivos.

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  • —entrenadooor~ te prepre un té!—

    *voy caminando con pasos largo hacia ti*

    —por que? Por que siempre me ayudar con mis experimentos—

    *te doy el te, le doy un trago a mi te que si es normal y a ti prácticamente te obligo a tomar el que te prepare*

    —esta bueno?—

    *veo que no te da tiempo a respondar ya que caes dormido, el té que prepare para ti tenia un somnifero muy fuerte que prepare horas antes... el mio era totalmente normal, sonrio con malicia mientras me quito mi bata de laboratorio y la dejo caer en el suelo*

    —jejeje...~—
    —entrenadooor~ te prepre un té!— *voy caminando con pasos largo hacia ti* —por que? Por que siempre me ayudar con mis experimentos— *te doy el te, le doy un trago a mi te que si es normal y a ti prácticamente te obligo a tomar el que te prepare* —esta bueno?— *veo que no te da tiempo a respondar ya que caes dormido, el té que prepare para ti tenia un somnifero muy fuerte que prepare horas antes... el mio era totalmente normal, sonrio con malicia mientras me quito mi bata de laboratorio y la dejo caer en el suelo* —jejeje...~—
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  • Vine ayudar pero parece que el calor está muy intenso haha..
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  • —¿Pedir o no pedir su ayuda?
    ¿Cuál es la mejor decisión? No quiero molestarla...
    Pero también sería de gran ayuda su fuerza y habilidad.
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  • LUEGO DE UN FEROZ ENFRENTAMIENTO.

    Dohanna llegaría tarde al enfrentamiento entre Serithra, Serestina y Zoey contra una Deidad Oscura y poderosa, se encontraría con ellas en un muy mal estado, sobre todo a Serithra que sintió que su poder había sido absorbido.
    Ella se a persona al lugar con intenciones de curarlas a ellas luego de que esa Deidad se ha ido. Se acercó a Serithra, posó su mano sobre su pecho y con la bendición de la Luna hace uso de su curación bendita haciendo que la herida sobre su vientre cicatrice y su piel se regenere por completo, y luego de unos minutos hace el mismo procedimiento con Serestina y Zoey.

    — Chicas, lamento haber llegado tarde, estoy segura de que si llegaba antes, esto no podría haber pasado. —

    Dohanna se expresó apenada por no haber estado presente para salvar y ayudarlas a combatir con aquella mujer.

    Serithra
    Serestina
    Zoey Miller
    LUEGO DE UN FEROZ ENFRENTAMIENTO. Dohanna llegaría tarde al enfrentamiento entre Serithra, Serestina y Zoey contra una Deidad Oscura y poderosa, se encontraría con ellas en un muy mal estado, sobre todo a Serithra que sintió que su poder había sido absorbido. Ella se a persona al lugar con intenciones de curarlas a ellas luego de que esa Deidad se ha ido. Se acercó a Serithra, posó su mano sobre su pecho y con la bendición de la Luna hace uso de su curación bendita haciendo que la herida sobre su vientre cicatrice y su piel se regenere por completo, y luego de unos minutos hace el mismo procedimiento con Serestina y Zoey. — Chicas, lamento haber llegado tarde, estoy segura de que si llegaba antes, esto no podría haber pasado. — Dohanna se expresó apenada por no haber estado presente para salvar y ayudarlas a combatir con aquella mujer. [Sun_Goddess] [haze_opal_hare_380] [phantasm_gray_mouse_346]
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