Shiori Novella
*El sol empezaba a amenazar con esconderse y quitarnos su calor.
Irónico hecho para mi, pues siendo una vampira debia de odiar su luz. Pero... los atardeceres me recordaban como a cada minuto que pasaba, era fácil perder esa sensación de calidez que abrigaba mio frio cuerpo y me llevaban a esas horas donde mi lado mas sombrío le gustaba jugar con los bocadillos que se me cruzaban..
Aunque talvez no seria asi, en ese atardecer me acompañaba aquella muchacha de aura extraña y profunda que había aceptado a ayudarme..
Debia controlarme, no quería que la ama shiori volviera regañarme...
Por fin volvía a ese escabroso caminó por conseguir entrar a ese ardiente mundo que muchos llamaban infierno.
Ciertamente eso tenia mi corazón latente, la ansiedad por encontrar algo util se notaba en como venía devorando la uña de mi dedo pulgar mientras me aferraba con fuerza a la mano de la chica de Cabello bi-color, casi jalandola hacia donde mi nariz habia captado un fuerte aroma a esos vejestorios aue los humanos llamaban obispos..
solo que me tome el trabajó de buscar un lugar con Aquel aroma y un inmenso e intenso cumulo de esas energías diabólicas que solo las sextas solian emanar al ambiente.
De esa forma llegamos a ese viejo monasterio, aue Aunque oculto en una cueva en donde mostraba mileños de edad, yacia casi en perfecto estado..
Ademas Parecía estar lleno de sombras que observaban, Aunque parecía vacío, sentia demasiadas presencias extrañas que erizaban mi piel*
Es aqui, si mi nariz no me engaña.. esto huele a una sexta mas que a una santa iglesia, bonito lugar~ debería volverme la Virgen maria de este de aquí ~
*Dije en una satirica broma aue ocultaban esos deseos míos por ser objeto de algún tipo de adoración en lo aue ingresaba con la cautela de una furtiva cazadora*
*El sol empezaba a amenazar con esconderse y quitarnos su calor.
Irónico hecho para mi, pues siendo una vampira debia de odiar su luz. Pero... los atardeceres me recordaban como a cada minuto que pasaba, era fácil perder esa sensación de calidez que abrigaba mio frio cuerpo y me llevaban a esas horas donde mi lado mas sombrío le gustaba jugar con los bocadillos que se me cruzaban..
Aunque talvez no seria asi, en ese atardecer me acompañaba aquella muchacha de aura extraña y profunda que había aceptado a ayudarme..
Debia controlarme, no quería que la ama shiori volviera regañarme...
Por fin volvía a ese escabroso caminó por conseguir entrar a ese ardiente mundo que muchos llamaban infierno.
Ciertamente eso tenia mi corazón latente, la ansiedad por encontrar algo util se notaba en como venía devorando la uña de mi dedo pulgar mientras me aferraba con fuerza a la mano de la chica de Cabello bi-color, casi jalandola hacia donde mi nariz habia captado un fuerte aroma a esos vejestorios aue los humanos llamaban obispos..
solo que me tome el trabajó de buscar un lugar con Aquel aroma y un inmenso e intenso cumulo de esas energías diabólicas que solo las sextas solian emanar al ambiente.
De esa forma llegamos a ese viejo monasterio, aue Aunque oculto en una cueva en donde mostraba mileños de edad, yacia casi en perfecto estado..
Ademas Parecía estar lleno de sombras que observaban, Aunque parecía vacío, sentia demasiadas presencias extrañas que erizaban mi piel*
Es aqui, si mi nariz no me engaña.. esto huele a una sexta mas que a una santa iglesia, bonito lugar~ debería volverme la Virgen maria de este de aquí ~
*Dije en una satirica broma aue ocultaban esos deseos míos por ser objeto de algún tipo de adoración en lo aue ingresaba con la cautela de una furtiva cazadora*
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*El sol empezaba a amenazar con esconderse y quitarnos su calor.
Irónico hecho para mi, pues siendo una vampira debia de odiar su luz. Pero... los atardeceres me recordaban como a cada minuto que pasaba, era fácil perder esa sensación de calidez que abrigaba mio frio cuerpo y me llevaban a esas horas donde mi lado mas sombrío le gustaba jugar con los bocadillos que se me cruzaban..
Aunque talvez no seria asi, en ese atardecer me acompañaba aquella muchacha de aura extraña y profunda que había aceptado a ayudarme..
Debia controlarme, no quería que la ama shiori volviera regañarme...
Por fin volvía a ese escabroso caminó por conseguir entrar a ese ardiente mundo que muchos llamaban infierno.
Ciertamente eso tenia mi corazón latente, la ansiedad por encontrar algo util se notaba en como venía devorando la uña de mi dedo pulgar mientras me aferraba con fuerza a la mano de la chica de Cabello bi-color, casi jalandola hacia donde mi nariz habia captado un fuerte aroma a esos vejestorios aue los humanos llamaban obispos..
solo que me tome el trabajó de buscar un lugar con Aquel aroma y un inmenso e intenso cumulo de esas energías diabólicas que solo las sextas solian emanar al ambiente.
De esa forma llegamos a ese viejo monasterio, aue Aunque oculto en una cueva en donde mostraba mileños de edad, yacia casi en perfecto estado..
Ademas Parecía estar lleno de sombras que observaban, Aunque parecía vacío, sentia demasiadas presencias extrañas que erizaban mi piel*
Es aqui, si mi nariz no me engaña.. esto huele a una sexta mas que a una santa iglesia, bonito lugar~ debería volverme la Virgen maria de este de aquí ~
*Dije en una satirica broma aue ocultaban esos deseos míos por ser objeto de algún tipo de adoración en lo aue ingresaba con la cautela de una furtiva cazadora*