• Hace demasiados siglos cometí un error pero gracias a cierta rubia, me ayudado a volver a ser el que una vez fui.

    Sae Feliz cumpleaños, reina de los corazones
    Hace demasiados siglos cometí un error pero gracias a cierta rubia, me ayudado a volver a ser el que una vez fui. [Thxredwitch28] Feliz cumpleaños, reina de los corazones
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  • Alguien le programo la alarma y por el susto se cayó de la cama.

    No sabe cómo apagarla, ayuda. (?)
    Alguien le programo la alarma y por el susto se cayó de la cama. No sabe cómo apagarla, ayuda. (?)
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  • Admiro a personas como a mi hermano, Leon y Jill, por ellos es que yo puedo trabajar en Terra Save, aunque tomé un rumbo diferente y decidí alejarme de los enfrentamientos, trato de seguir ayudando a mi manera, pero todo gracias a personas que nos protegen con su fuerza y arriesgan su vida día con día.
    Admiro a personas como a mi hermano, Leon y Jill, por ellos es que yo puedo trabajar en Terra Save, aunque tomé un rumbo diferente y decidí alejarme de los enfrentamientos, trato de seguir ayudando a mi manera, pero todo gracias a personas que nos protegen con su fuerza y arriesgan su vida día con día.
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  • La lluvia arreciaba.

    Los terrenos de Shin'ya se hacían presentes.

    Era momento de encontrar a alguien. ¿Un bocadillo? ¿Su próxima obsesión? ¿Un juguete difícil de romper?

    La emoción le invadía, pero su rostro sereno lo ocultaba.

    El falso dios estaba ahí para ayudar a quien buscara refugio, de la lluvia que él ocasionaba.

    ⸻⸻ 𝖤𝗌 𝗎𝗇𝖺 𝖿𝗎𝖾𝗋𝗍𝖾 𝗅𝗅𝗎𝗏𝗂𝖺. 𝖵𝖾𝗇 𝖼𝗈𝗇𝗆𝗂𝗀𝗈.
    La lluvia arreciaba. Los terrenos de Shin'ya se hacían presentes. Era momento de encontrar a alguien. ¿Un bocadillo? ¿Su próxima obsesión? ¿Un juguete difícil de romper? La emoción le invadía, pero su rostro sereno lo ocultaba. El falso dios estaba ahí para ayudar a quien buscara refugio, de la lluvia que él ocasionaba. ⸻⸻ 𝖤𝗌 𝗎𝗇𝖺 𝖿𝗎𝖾𝗋𝗍𝖾 𝗅𝗅𝗎𝗏𝗂𝖺. 𝖵𝖾𝗇 𝖼𝗈𝗇𝗆𝗂𝗀𝗈.
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  • Hey...¿Hola?

    -Podías escuchar una voz suave y femenina a la distancia, mientras tu vista apenas volvia a permitirte ver. Al parecer te habias desamayado y te encontrabas en un lugar del cual no tenias ni idea de donde era.-

    ¡Hey! Parece que andas perdid@. -Apenas pudistes verlo con claridad al ser-¿Está todo bien?-El angel ladeaba la cabeza al escuchar tu pregunta sobre quien era- Oh, puedes llamarme Royalty. Solo andaba de paseo por aquí. Ven, te ayudaré a salir de aqui.

    -El angel extendía su mano con una felicidad y confianza inigualable. Mientras más te percatabas de su apariencia, entendías que no era humano, portaba una belleza sin igual. De igual forma, irradiaba una paz que te envolvía por completo, y a pesar de ser un@ total desconocid@, te brindaba toda la confianza para seguirlo-
    Hey...¿Hola? -Podías escuchar una voz suave y femenina a la distancia, mientras tu vista apenas volvia a permitirte ver. Al parecer te habias desamayado y te encontrabas en un lugar del cual no tenias ni idea de donde era.- ¡Hey! Parece que andas perdid@. -Apenas pudistes verlo con claridad al ser-¿Está todo bien?-El angel ladeaba la cabeza al escuchar tu pregunta sobre quien era- Oh, puedes llamarme Royalty. Solo andaba de paseo por aquí. Ven, te ayudaré a salir de aqui. -El angel extendía su mano con una felicidad y confianza inigualable. Mientras más te percatabas de su apariencia, entendías que no era humano, portaba una belleza sin igual. De igual forma, irradiaba una paz que te envolvía por completo, y a pesar de ser un@ total desconocid@, te brindaba toda la confianza para seguirlo-
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  • Una fina línea.
    Fandom OC
    Categoría Acción
    [En el interior de la mansión Blutrichter]

    Aunque rara vez se encontrase en la mansión de su familia, los pasillos ya le eran conocidos; demasiados años había pasado en este lugar, recordaba los entrenamientos como si aún estuviera pasando a través de ellos, entrenamientos tan violentos como eficaces, hechos para crear a los mejores cazadores que había, y es que de la familia Blutrichter no salían seres humanos, salían armas.

    La cazadora se detuvo frente a una puerta de adornos plateados, ojeando la manija se podían ver diferentes grabados del catolicismo, algo común en las pertenencias de la familia Blutrichter. Abrió la puerta y entró con paso rápido, y es que la habían llamado con prisas.

    En el centro de la sala había una luz, lugar donde se ubicaría la cazadora. Tratar de reconocer rostros era inútil, la oscuridad engullía a las personas que, con juicio, la observaban desde estrados posicionados para rodearla.

    ¿?: — Anneliese... — Dijo una voz grave, masculina.

    Podía reconocer esa voz, era su padre, el cabeza de la familia Blutrichter. Anneliese estaba firme, siempre lo estaba en presencia de sus superiores, pero la voz de su padre fue lo que hizo que tensara sus músculos. — Se ordenó mi presencia. — Pausó un segundo. — Anneliese se reporta, estado óptimo, lista para cumplir órdenes en nombre de los Blutrichter. — Dicho esto, una de sus rodillas besó el suelo y agachó la cabeza.

    ¿?: — Tenemos un nuevo destino para ti. — La voz pausó un momento antes de explicar la situación. — Se nos ha comunicado que el Vaticano requiere de nuestra ayuda, y como entenderás, debemos responder a este llamado. — La voz finalmente paró, permitiendo así a la cazadora alzar la voz.

    Anneliese alzó la cabeza lentamente antes de hablar. — ¿Bajo qué condiciones deberé operar? — Como era costumbre en ella, solicitaba toda la información disponible.

    ¿?: — Lo usual, pero esta vez se te asignará un compañero, desconocemos quién será, pero no dudamos que el Vaticano hará una buena elección. — Otra pausa. — En esta ocasión, serás portavoz de la familia, confío en que no fallarás. — Tras esto, el silencio reinó durante unos 15 segundos. — Retírate. — Finalizó.

    Sin esperar ni un segundo, la cazadora se retiró del lugar... Era momento de preparar el viaje, no fallaría a su familia.

    [Finalmente en el Vaticano]

    Los pasillos eran más angostos de lo que creía, llevaba rato siguiendo a alguien que, supuestamente, fue asignado para guiarla dentro del lugar. Sus ojos recorrían la figura del hombre tras cada paso, parecían haberse alejado bastante de cualquier oído curioso.

    Aunque había trabajado en misiones para el Vaticano varias veces, era la primera vez que se solicitaba su presencia directa a la hora de concretar la misión, era una experiencia nueva, pero no por ello estaba nerviosa, al contrario, tenía plena confianza en sus capacidades... Pero no sabía si podría decir lo mismo del compañero que se le asignaría.

    Tras otros 10 minutos de camino, llegaron a una puerta, grande, imponente "¿Por qué las proporciones eran tan exageradas en estos lugares?" Pensó, pero rápidamente empujó ese pensamiento a un lado cuando el hombre abrió la puerta, haciéndole señas para que entrase.

    Al entrar, el ambiente cambió por completo, los pasillos angostos se habían convertido en una gran sala con ornamentos que dejaban clara la riqueza que poseía el Vaticano, estaba claro que querían demostrar la grandeza del lugar, pero pese a lo que la cazadora pudiese pensar, esto sería una reunión.

    Frente a ella, en el centro de la sala se encontraban 5 hombres, todos la observaban con los mismos ojos vacíos, no sabía si la estaban juzgando o probando, pero sin perder el tiempo se colocó frente a ellos y alzó la voz. — Representando a la familia Blutrichter, Anneliese Blutrichter Eisenmark. — Habló alto y claro con voz firme.

    Los hombres se observaron entre si durante unos segundos, parece que estaban esperando a algo pero ¿A qué? Fue en ese momento que, desde la puerta de la que ella vino, se comenzaron a escuchar unos pasos aproximándose.
    [En el interior de la mansión Blutrichter] Aunque rara vez se encontrase en la mansión de su familia, los pasillos ya le eran conocidos; demasiados años había pasado en este lugar, recordaba los entrenamientos como si aún estuviera pasando a través de ellos, entrenamientos tan violentos como eficaces, hechos para crear a los mejores cazadores que había, y es que de la familia Blutrichter no salían seres humanos, salían armas. La cazadora se detuvo frente a una puerta de adornos plateados, ojeando la manija se podían ver diferentes grabados del catolicismo, algo común en las pertenencias de la familia Blutrichter. Abrió la puerta y entró con paso rápido, y es que la habían llamado con prisas. En el centro de la sala había una luz, lugar donde se ubicaría la cazadora. Tratar de reconocer rostros era inútil, la oscuridad engullía a las personas que, con juicio, la observaban desde estrados posicionados para rodearla. ¿?: — Anneliese... — Dijo una voz grave, masculina. Podía reconocer esa voz, era su padre, el cabeza de la familia Blutrichter. Anneliese estaba firme, siempre lo estaba en presencia de sus superiores, pero la voz de su padre fue lo que hizo que tensara sus músculos. — Se ordenó mi presencia. — Pausó un segundo. — Anneliese se reporta, estado óptimo, lista para cumplir órdenes en nombre de los Blutrichter. — Dicho esto, una de sus rodillas besó el suelo y agachó la cabeza. ¿?: — Tenemos un nuevo destino para ti. — La voz pausó un momento antes de explicar la situación. — Se nos ha comunicado que el Vaticano requiere de nuestra ayuda, y como entenderás, debemos responder a este llamado. — La voz finalmente paró, permitiendo así a la cazadora alzar la voz. Anneliese alzó la cabeza lentamente antes de hablar. — ¿Bajo qué condiciones deberé operar? — Como era costumbre en ella, solicitaba toda la información disponible. ¿?: — Lo usual, pero esta vez se te asignará un compañero, desconocemos quién será, pero no dudamos que el Vaticano hará una buena elección. — Otra pausa. — En esta ocasión, serás portavoz de la familia, confío en que no fallarás. — Tras esto, el silencio reinó durante unos 15 segundos. — Retírate. — Finalizó. Sin esperar ni un segundo, la cazadora se retiró del lugar... Era momento de preparar el viaje, no fallaría a su familia. [Finalmente en el Vaticano] Los pasillos eran más angostos de lo que creía, llevaba rato siguiendo a alguien que, supuestamente, fue asignado para guiarla dentro del lugar. Sus ojos recorrían la figura del hombre tras cada paso, parecían haberse alejado bastante de cualquier oído curioso. Aunque había trabajado en misiones para el Vaticano varias veces, era la primera vez que se solicitaba su presencia directa a la hora de concretar la misión, era una experiencia nueva, pero no por ello estaba nerviosa, al contrario, tenía plena confianza en sus capacidades... Pero no sabía si podría decir lo mismo del compañero que se le asignaría. Tras otros 10 minutos de camino, llegaron a una puerta, grande, imponente "¿Por qué las proporciones eran tan exageradas en estos lugares?" Pensó, pero rápidamente empujó ese pensamiento a un lado cuando el hombre abrió la puerta, haciéndole señas para que entrase. Al entrar, el ambiente cambió por completo, los pasillos angostos se habían convertido en una gran sala con ornamentos que dejaban clara la riqueza que poseía el Vaticano, estaba claro que querían demostrar la grandeza del lugar, pero pese a lo que la cazadora pudiese pensar, esto sería una reunión. Frente a ella, en el centro de la sala se encontraban 5 hombres, todos la observaban con los mismos ojos vacíos, no sabía si la estaban juzgando o probando, pero sin perder el tiempo se colocó frente a ellos y alzó la voz. — Representando a la familia Blutrichter, Anneliese Blutrichter Eisenmark. — Habló alto y claro con voz firme. Los hombres se observaron entre si durante unos segundos, parece que estaban esperando a algo pero ¿A qué? Fue en ese momento que, desde la puerta de la que ella vino, se comenzaron a escuchar unos pasos aproximándose.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
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  • Ayudar a los demás es la base de la felicidad.
    Ayudar a los demás es la base de la felicidad.
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  • la bruja parecio preocupad aosbervando una estatua -primero laveda empezo los raptos y ahora Mokku esta creando estatuas sin rostro.... necesito ayuda para purificarla, no quiero terminar inestable tambien- suspiro alejandose de la estaua la cual aun que no mostraba su rostro emanaba un aura melancolica
    la bruja parecio preocupad aosbervando una estatua -primero laveda empezo los raptos y ahora Mokku esta creando estatuas sin rostro.... necesito ayuda para purificarla, no quiero terminar inestable tambien- suspiro alejandose de la estaua la cual aun que no mostraba su rostro emanaba un aura melancolica
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  • -Estaba caminado por la mansión Sparda, ༒𓂀 𝔸𝕝𝕒𝕤𝕥𝕠𝕣 𝕿𝖍𝖊 𝕽𝖆𝖉𝖎𝖔 𝕯𝖊𝖒𝖔𝖓𓂀༒ la había dejado quedarse por ofrecerse a ayudarle a cuidar de los bebés.

    Ese momento, la androide se dirige a la habitación de los pequeños solo para ver como están, parecía que estaban dormidos, se detuvo frente a una de las cunas para ver el bebé en su interior. -

    Esto es algo que yo no podré hacer.

    -Dijo tras un leve suspiro y puso una mano en su vientre. Después voltea a ver a pequeño dormir, el pod se pone a su lado para avisarle que pronto sera hora de la comida para los bebés, 12B voltea a ver al pod pese a la cinta que cubre sus ojos, asiste y voltea a ver a durmiente bebé. -

    Gracias, enseguida voy, pod.
    -Estaba caminado por la mansión Sparda, [Alastor_rabbit] la había dejado quedarse por ofrecerse a ayudarle a cuidar de los bebés. Ese momento, la androide se dirige a la habitación de los pequeños solo para ver como están, parecía que estaban dormidos, se detuvo frente a una de las cunas para ver el bebé en su interior. - Esto es algo que yo no podré hacer. -Dijo tras un leve suspiro y puso una mano en su vientre. Después voltea a ver a pequeño dormir, el pod se pone a su lado para avisarle que pronto sera hora de la comida para los bebés, 12B voltea a ver al pod pese a la cinta que cubre sus ojos, asiste y voltea a ver a durmiente bebé. - Gracias, enseguida voy, pod.
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  • Luego de estar afuera por unos días, vuelve a la ciudad, y lo único que encuentra es que el departamento dónde se estaba quedando con su amiga Shiori Novella. Preocupada por todo el destrozo que hay, decide buscar a Shiori por todo el lugar desesperada, con ayuda de Kureiji Ollie.
    Ekaterina no tardó en asumir que la ciudad sufrió un feroz ataque, ¿Quién fué capaz de haber hecho eso?
    Luego de estar afuera por unos días, vuelve a la ciudad, y lo único que encuentra es que el departamento dónde se estaba quedando con su amiga [specter_copper_horse_768]. Preocupada por todo el destrozo que hay, decide buscar a Shiori por todo el lugar desesperada, con ayuda de [phantasm_crimson_hare_940]. Ekaterina no tardó en asumir que la ciudad sufrió un feroz ataque, ¿Quién fué capaz de haber hecho eso?
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