• Un hombre conversaba por teléfono mientras permanecía en las gradas de un estadio de fútbol americano escolar. Su semblante apenas se alteró cuando escuchó la noticia al otro lado de la línea.

    ○¿Qué? ¿Moriarty ha muerto?

    En aquel instante resonó el estridente pitido que señalaba una nueva anotación. El público estalló en vítores. Su hijo acababa de marcar para el equipo.

    ○Al menos recuperaron lo que nos pertenece. Nunca soporté a ese calvo. Siempre observaba a mi esposa de una manera extraña.

    Disimuló una celebración junto al resto de los progenitores, alzando una mano para saludar a su hijo, la indiscutible estrella del encuentro.

    ○En fin, ¿para eso me llamabas? ¿De verdad no pueden encargarse de un par de alimañas?

    Volvió a acomodarse en su asiento mientras contemplaba el terreno de juego.

    ○Está bien... Está bien. Convocaré a los Caballeros. Están algo herrumbrosos, pero creo que aún pueden finiquitar el asunto.

    La llamada concluyó. Guardó el teléfono y descendió para felicitar a su hijo. Le habló de lo emocionante que había sido el partido, de cómo había sentido el corazón galopar en su pecho y de lo orgulloso que estaba de verlo triunfar.

    Todo era una patraña. No sentía nada. Ni orgullo. Ni emoción. Ni afecto.

    Finalmente llegó el momento de la fotografía. Su hijo sonreía mostrando la medalla de oro con legítimo orgullo. A su derecha se encontraba su padre. A la izquierda, su esposa y sus hijas.

    La luz del sol incidía de tal manera que ocultaba parcialmente los rostros de las mujeres tras un resplandor blanquecino. Y en el centro de aquella imagen familiar perfecta permanecía él. Erguido. Impecable. Con una sonrisa inmóvil, vacía y mortecina, semejante a la de un cadáver que hubiese aprendido a fingir que aún seguía vivo.
    Un hombre conversaba por teléfono mientras permanecía en las gradas de un estadio de fútbol americano escolar. Su semblante apenas se alteró cuando escuchó la noticia al otro lado de la línea. ○¿Qué? ¿Moriarty ha muerto? En aquel instante resonó el estridente pitido que señalaba una nueva anotación. El público estalló en vítores. Su hijo acababa de marcar para el equipo. ○Al menos recuperaron lo que nos pertenece. Nunca soporté a ese calvo. Siempre observaba a mi esposa de una manera extraña. Disimuló una celebración junto al resto de los progenitores, alzando una mano para saludar a su hijo, la indiscutible estrella del encuentro. ○En fin, ¿para eso me llamabas? ¿De verdad no pueden encargarse de un par de alimañas? Volvió a acomodarse en su asiento mientras contemplaba el terreno de juego. ○Está bien... Está bien. Convocaré a los Caballeros. Están algo herrumbrosos, pero creo que aún pueden finiquitar el asunto. La llamada concluyó. Guardó el teléfono y descendió para felicitar a su hijo. Le habló de lo emocionante que había sido el partido, de cómo había sentido el corazón galopar en su pecho y de lo orgulloso que estaba de verlo triunfar. Todo era una patraña. No sentía nada. Ni orgullo. Ni emoción. Ni afecto. Finalmente llegó el momento de la fotografía. Su hijo sonreía mostrando la medalla de oro con legítimo orgullo. A su derecha se encontraba su padre. A la izquierda, su esposa y sus hijas. La luz del sol incidía de tal manera que ocultaba parcialmente los rostros de las mujeres tras un resplandor blanquecino. Y en el centro de aquella imagen familiar perfecta permanecía él. Erguido. Impecable. Con una sonrisa inmóvil, vacía y mortecina, semejante a la de un cadáver que hubiese aprendido a fingir que aún seguía vivo.
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  • ㅤㅤㅤㅤ  ㅤㅤㅤㅤ ⌘ 𝐓𝐄 𝐃𝐄𝐃𝐈𝐂𝐎…
    ㅤㅤㅤㅤ  ㅤㅤㅤㅤ Estamos en un bar y hablamos.
    ⠀ ⠀⠀⠀⠀
    1. 𝐂𝐄𝐑𝐕𝐄𝐙𝐀 › Para recordar viejos tiempos.
    2. 𝐖𝐇𝐈𝐒𝐊𝐘› Para una profunda conversación de medianoche.
    3. 𝐀𝐏𝐏𝐄𝐑𝐎𝐋 › Para contar una historia.
    4. 𝐌𝐀𝐑𝐓𝐈𝐍𝐈 › Para coquetear sin compromiso.
    5. 𝐕𝐈𝐍𝐎 › Para acompañar una cena y conocernos mejor.
    6. 𝐒𝐀𝐊𝐄 › Para negociar un plan.
    7. 𝐂𝐇𝐀𝐌𝐏𝐀́𝐍 › Para celebrar un reencuentro inesperado.
    8. 𝐑𝐄𝐅𝐑𝐄𝐒𝐂𝐎 › Para organizar un viaje.
    ⠀ ⠀⠀⠀
    ㅤㅤㅤㅤ  ㅤㅤㅤㅤ ⌘ 𝐓𝐄 𝐃𝐄𝐃𝐈𝐂𝐎… ㅤㅤㅤㅤ  ㅤㅤㅤㅤ Estamos en un bar y hablamos. ⠀ ⠀⠀⠀⠀ 1. 🍺 𝐂𝐄𝐑𝐕𝐄𝐙𝐀 › Para recordar viejos tiempos. 2. 🥃 𝐖𝐇𝐈𝐒𝐊𝐘› Para una profunda conversación de medianoche. 3. 🍹𝐀𝐏𝐏𝐄𝐑𝐎𝐋 › Para contar una historia. 4. 🍸𝐌𝐀𝐑𝐓𝐈𝐍𝐈 › Para coquetear sin compromiso. 5. 🍷 𝐕𝐈𝐍𝐎 › Para acompañar una cena y conocernos mejor. 6. 🍶 𝐒𝐀𝐊𝐄 › Para negociar un plan. 7. 🍾𝐂𝐇𝐀𝐌𝐏𝐀́𝐍 › Para celebrar un reencuentro inesperado. 8. 🥤𝐑𝐄𝐅𝐑𝐄𝐒𝐂𝐎 › Para organizar un viaje. ⠀ ⠀⠀⠀
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    *Últimamente, Elina a estado teniendo encuentro con varios de sus familiares, resulta ser que es hija de Akane Qᵘᵉᵉⁿ Ishtar, lo que explica el poder demoníaco que desprende cuando libera su forma de dragón. Aún el destino no las a puesto frente a frente, sin embargo, el tiempo está preparando el tablero para que esto suceda tarde o temprano*
    *Últimamente, Elina a estado teniendo encuentro con varios de sus familiares, resulta ser que es hija de [akane_qi], lo que explica el poder demoníaco que desprende cuando libera su forma de dragón. Aún el destino no las a puesto frente a frente, sin embargo, el tiempo está preparando el tablero para que esto suceda tarde o temprano*
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    Todo transcurría con normalidad.. decidí salir a pasear fuera de la academia absalon y aquí me encuentro, en medio de la naturaleza disfrutando del atardecer, nada más relajante que esto.
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  • *Me aproximo más a la silueta. Aún a una distancia cercana sus rasgos son indistingibles. Probablemente consecuencia de la realidad fragmentada en la que me encuentro*

    -¡RESPONDE!. ¿Quién eres?.

    Silueta del desconocido/a: *Con una voz distorsianda dice*
    -No es relevante. Me parece más interesante saber porque estas aquí. Un humano que no esta vivo ni muerto. Un "fracturado".

    *Mi rostro palidece* -¿Cómo me has llamado?. Tú no sabes nada acerca de mí. No tienes idea. Como te atreves a... *Intento acercarme pero en mi cuerpo comienzan aparecer grietas a medidas que me acerco. Me freno de golpe*

    Silueta del desconocido/a: *Con el mismo tono de vos distorsionado sin alterarse en lo más mínimo prosigue* -Tú eres el que no se conoce a sí mismo. No comprendes tu verdadera naturaleza. Mientras eso ocurra estarás siempre distante de saber la verdad. Insisto que no soy relevante. Lo verdaderamente importante es mi arte. Devolveré el multiverso a su verdadera forma. Como siempre debió haber sido. *Alzando sus manos provoca más grietas de fracturas. Una de estas me absorbe violentamente*

    -¿Qué?. Miserable... Aún no hemos terminado de hablar. *Extiendo una mano y esta se hace trizas. Como si de una fractura se tratase. Mi resistencia es inútil. Soy absorvido por una de las grietas. Hacia una destinación desconocida. Quedándome con más preguntas que respuestas ante este misterioso encuentro*


    //Jero Rael💀 ¡Attenzione!. Este personaje será importante en el futuro. Potencial para antagonista post Alhoon.
    *Me aproximo más a la silueta. Aún a una distancia cercana sus rasgos son indistingibles. Probablemente consecuencia de la realidad fragmentada en la que me encuentro* -¡RESPONDE!. ¿Quién eres?. Silueta del desconocido/a: *Con una voz distorsianda dice* -No es relevante. Me parece más interesante saber porque estas aquí. Un humano que no esta vivo ni muerto. Un "fracturado". *Mi rostro palidece* -¿Cómo me has llamado?. Tú no sabes nada acerca de mí. No tienes idea. Como te atreves a... *Intento acercarme pero en mi cuerpo comienzan aparecer grietas a medidas que me acerco. Me freno de golpe* Silueta del desconocido/a: *Con el mismo tono de vos distorsionado sin alterarse en lo más mínimo prosigue* -Tú eres el que no se conoce a sí mismo. No comprendes tu verdadera naturaleza. Mientras eso ocurra estarás siempre distante de saber la verdad. Insisto que no soy relevante. Lo verdaderamente importante es mi arte. Devolveré el multiverso a su verdadera forma. Como siempre debió haber sido. *Alzando sus manos provoca más grietas de fracturas. Una de estas me absorbe violentamente* -¿Qué?. Miserable... Aún no hemos terminado de hablar. *Extiendo una mano y esta se hace trizas. Como si de una fractura se tratase. Mi resistencia es inútil. Soy absorvido por una de las grietas. Hacia una destinación desconocida. Quedándome con más preguntas que respuestas ante este misterioso encuentro* //[Jeroaberration0] ¡Attenzione!. Este personaje será importante en el futuro. Potencial para antagonista post Alhoon.
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  • Dra Luna Steel [solar_brass_fox_952]

    -Tras el encuentro entre la científica y la dragona.-

    -La misma noche, sin saberlo, las dos mujeres contemplaron el mismo sueño.-

    -La dragona y la científica.-

    -Dos desconocidas unidas únicamente por una roca que ninguna máquina conseguía comprender.-

    -En el sueño no había laboratorios.-

    -No había tecnología.-

    -No había nombres.-

    -Solo un inmenso océano de estrellas extendiéndose hasta el infinito.-

    -Y allí, suspendida en el vacío primordial, flotaba una pequeña criatura dracónica de escamas blancas y rojizas.-

    -Dormía.-

    -Como si hubiera estado durmiendo desde antes del nacimiento de los mundos.-

    -Como si el tiempo no tuviera significado para ella.-

    -Y mientras dormía, una vieja melodía parecía recorrer el cosmos.-

    -La misma nana olvidada que una vez cantaron dos seres capaces de desafiar la guerra eterna.-

    -Cuando ambas despertaron, el recuerdo comenzó a difuminarse de inmediato.-

    -Pero la sensación permaneció.-

    -La sensación de haber presenciado algo antiguo.-

    -Algo imposible.-

    -Algo real.-

    -Mientras tanto, en el laboratorio de Umbra Corp, algo había cambiado.-

    -El huevo ya no era exactamente igual.-

    -Las cámaras de vigilancia fueron las primeras en detectarlo.-

    -Luego los sensores de masa.-

    -Luego los escáneres volumétricos.-

    -El objeto había aumentado de tamaño durante la noche.-

    -Y por primera vez desde que fue adquirido al mercader goblin, aparecieron grietas sobre la superficie pétrea.-

    -Finas líneas recorrían algunas de las antiguas escamas fosilizadas.-

    -De ciertas grietas escapaban delicados cristales de escarcha que cubrían lentamente los soportes metálicos cercanos.-

    -De otras surgía un tenue resplandor rojizo semejante a brasas ocultas bajo la roca.-

    -Fuego y escarcha coexistiendo sobre el mismo cascarón.-

    -Como si dos naturalezas opuestas compartieran un mismo corazón.-

    -Cuando Luna llegó al laboratorio y revisó los registros, esta vez el escáner mostraba algo.-

    -Algo que jamás había mostrado antes.-

    -En el interior de la roca aparecía una figura diminuta encogida sobre sí misma.-

    -Con forma humanoide.-

    -Las rodillas recogidas contra el pecho.-

    -Los pequeños cuernos apenas visibles.-

    -Y una larga cola dracónica rodeando su cuerpo como si todavía buscara refugio dentro del huevo.-

    -No se detectaban signos vitales convencionales.-

    -No había pulso.-

    -No había respiración.-

    -No había actividad cerebral medible.-

    -Y sin embargo... allí estaba.-

    -Como si la criatura existiera en algún lugar situado entre la vida, el sueño y el recuerdo.-

    -Por primera vez desde el inicio de la investigación, el laboratorio registró oficialmente una nueva clasificación para el objeto.-

    -EVENTO SIN PRECEDENTES.-
    [Luna_I_UMBRA] [solar_brass_fox_952] -Tras el encuentro entre la científica y la dragona.- -La misma noche, sin saberlo, las dos mujeres contemplaron el mismo sueño.- -La dragona y la científica.- -Dos desconocidas unidas únicamente por una roca que ninguna máquina conseguía comprender.- -En el sueño no había laboratorios.- -No había tecnología.- -No había nombres.- -Solo un inmenso océano de estrellas extendiéndose hasta el infinito.- -Y allí, suspendida en el vacío primordial, flotaba una pequeña criatura dracónica de escamas blancas y rojizas.- -Dormía.- -Como si hubiera estado durmiendo desde antes del nacimiento de los mundos.- -Como si el tiempo no tuviera significado para ella.- -Y mientras dormía, una vieja melodía parecía recorrer el cosmos.- -La misma nana olvidada que una vez cantaron dos seres capaces de desafiar la guerra eterna.- -Cuando ambas despertaron, el recuerdo comenzó a difuminarse de inmediato.- -Pero la sensación permaneció.- -La sensación de haber presenciado algo antiguo.- -Algo imposible.- -Algo real.- -Mientras tanto, en el laboratorio de Umbra Corp, algo había cambiado.- -El huevo ya no era exactamente igual.- -Las cámaras de vigilancia fueron las primeras en detectarlo.- -Luego los sensores de masa.- -Luego los escáneres volumétricos.- -El objeto había aumentado de tamaño durante la noche.- -Y por primera vez desde que fue adquirido al mercader goblin, aparecieron grietas sobre la superficie pétrea.- -Finas líneas recorrían algunas de las antiguas escamas fosilizadas.- -De ciertas grietas escapaban delicados cristales de escarcha que cubrían lentamente los soportes metálicos cercanos.- -De otras surgía un tenue resplandor rojizo semejante a brasas ocultas bajo la roca.- -Fuego y escarcha coexistiendo sobre el mismo cascarón.- -Como si dos naturalezas opuestas compartieran un mismo corazón.- -Cuando Luna llegó al laboratorio y revisó los registros, esta vez el escáner mostraba algo.- -Algo que jamás había mostrado antes.- -En el interior de la roca aparecía una figura diminuta encogida sobre sí misma.- -Con forma humanoide.- -Las rodillas recogidas contra el pecho.- -Los pequeños cuernos apenas visibles.- -Y una larga cola dracónica rodeando su cuerpo como si todavía buscara refugio dentro del huevo.- -No se detectaban signos vitales convencionales.- -No había pulso.- -No había respiración.- -No había actividad cerebral medible.- -Y sin embargo... allí estaba.- -Como si la criatura existiera en algún lugar situado entre la vida, el sueño y el recuerdo.- -Por primera vez desde el inicio de la investigación, el laboratorio registró oficialmente una nueva clasificación para el objeto.- -EVENTO SIN PRECEDENTES.-
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  • Todos los caminos llevan al mismo lugar de encuentro

    Todos los caminos llevan al mismo lugar de encuentro
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  • "-El insomnio se había convertido en una presencia asfixiante, una vez más que no me permitía encontrar descanso alguno. Incapaz de seguir luchando contra las sábanas, decidí levantarme y vestirme con movimientos mecánicos. Sabía perfectamente a dónde debía ir. Con un gesto decidido, invoqué un portal, un paso directo hacia el único refugio capaz de apaciguar el caos que reinaba en mi mente.
    Al cruzar el umbral, me envolvió instantáneamente la espesura de un bosque ancestral. El aire, cargado con el perfume inconfundible a tierra húmeda, resina y madera antigua, recorrió mis sentidos como un escalofrío que me obligó a estremecerme. Una sonrisa llena de una profunda nostalgia se dibujó en mi rostro mientras me adentraba en la penumbra arbolada, guiado por la familiaridad del camino, hasta que, entre la vegetación, comenzó a vislumbrarse la silueta de aquella cabaña que no visitaba desde hacía una eternidad.-"

    —Oh, mi pequeño refugio… mi nido maternal —
    susurré para mí mismo, con la voz cargada de emocion y nostalgia
    —. Por fin he vuelto a casa.—

    "-Al posar mi mano sobre el pomo frío de la puerta, una sensación de calidez me invadió al instante. Al abrirla, la estancia cobró vida propia: las luces se encendieron automáticamente, revelando una decoración que parecía haber quedado congelada en el tiempo, esperando pacientemente mi retorno. Mis pasos me llevaron hacia una pequeña mesa donde descansaba un retrato. Con delicadeza, acaricié la superficie del cristal, reviviendo recuerdos en el silencio del lugar antes de devolverlo con suavidad a su sitio.
    Mi atención fue atraído hacia un rincón, una figura alta e inamovible cubierta por una sábana blanca, que ocultaba un secreto bien guardado. Con un movimiento lento, retiré la tela, dejando al descubierto un piano antiguo, una pieza adornada con grabados intrincados que brillaban bajo la luz tenue.-"

    —Oh, mi viejo amigo… —
    murmuré con ternura, rozando con reverencia la madera.
    — Cuántos años han pasado desde nuestro último encuentro. Debes haberte sentido muy solo esperando mi regreso, ¿verdad? Pero no te preocupes, ya estoy aquí es momento de devolverte la vida. Acompáñame esta noche, ¿qué te parece?—

    "-Me acomodé en el asiento y, con una suavidad, apoyé mis dedos sobre las teclas. Al primer contacto, una melodía empezó a fluir, llenando cada rincón de la cabaña con notas que hablaban de ausencias y reencuentros. Cerré los ojos, dejándome arrastrar por la armonía, sumergiéndome profundamente en cada nota hasta desaparecer dentro de la propia música.-"

    https://music.youtube.com/watch?v=PiCa76Ch5O8&si=v4kHGcww6bQ8mSds
    "-El insomnio se había convertido en una presencia asfixiante, una vez más que no me permitía encontrar descanso alguno. Incapaz de seguir luchando contra las sábanas, decidí levantarme y vestirme con movimientos mecánicos. Sabía perfectamente a dónde debía ir. Con un gesto decidido, invoqué un portal, un paso directo hacia el único refugio capaz de apaciguar el caos que reinaba en mi mente. Al cruzar el umbral, me envolvió instantáneamente la espesura de un bosque ancestral. El aire, cargado con el perfume inconfundible a tierra húmeda, resina y madera antigua, recorrió mis sentidos como un escalofrío que me obligó a estremecerme. Una sonrisa llena de una profunda nostalgia se dibujó en mi rostro mientras me adentraba en la penumbra arbolada, guiado por la familiaridad del camino, hasta que, entre la vegetación, comenzó a vislumbrarse la silueta de aquella cabaña que no visitaba desde hacía una eternidad.-" —Oh, mi pequeño refugio… mi nido maternal — susurré para mí mismo, con la voz cargada de emocion y nostalgia —. Por fin he vuelto a casa.— "-Al posar mi mano sobre el pomo frío de la puerta, una sensación de calidez me invadió al instante. Al abrirla, la estancia cobró vida propia: las luces se encendieron automáticamente, revelando una decoración que parecía haber quedado congelada en el tiempo, esperando pacientemente mi retorno. Mis pasos me llevaron hacia una pequeña mesa donde descansaba un retrato. Con delicadeza, acaricié la superficie del cristal, reviviendo recuerdos en el silencio del lugar antes de devolverlo con suavidad a su sitio. Mi atención fue atraído hacia un rincón, una figura alta e inamovible cubierta por una sábana blanca, que ocultaba un secreto bien guardado. Con un movimiento lento, retiré la tela, dejando al descubierto un piano antiguo, una pieza adornada con grabados intrincados que brillaban bajo la luz tenue.-" —Oh, mi viejo amigo… — murmuré con ternura, rozando con reverencia la madera. — Cuántos años han pasado desde nuestro último encuentro. Debes haberte sentido muy solo esperando mi regreso, ¿verdad? Pero no te preocupes, ya estoy aquí es momento de devolverte la vida. Acompáñame esta noche, ¿qué te parece?— "-Me acomodé en el asiento y, con una suavidad, apoyé mis dedos sobre las teclas. Al primer contacto, una melodía empezó a fluir, llenando cada rincón de la cabaña con notas que hablaban de ausencias y reencuentros. Cerré los ojos, dejándome arrastrar por la armonía, sumergiéndome profundamente en cada nota hasta desaparecer dentro de la propia música.-" https://music.youtube.com/watch?v=PiCa76Ch5O8&si=v4kHGcww6bQ8mSds
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  • El inicio de todo
    Categoría Original
    Lucius Queen

    Alina revisó la hora en su teléfono por tercera vez en menos de cinco minutos.

    No estaba nerviosa. Bueno… tal vez un poco.

    Pero tampoco era para tanto. ¿O sí?
    Había salido con Lucius varias veces desde aquel extraño encuentro en el parque. Habían recorrido calles sin rumbo fijo, discutido sobre música —aunque seguía cuestionando algunos de sus gustos— y compartido suficientes conversaciones como para que la idea de verlo ya formara parte de su rutina. Incluso habían desarrollado la costumbre de buscarse mutuamente cada vez que tenían algo interesante que contar. Así que no entendía por qué estaba actuando de esa manera.

    Se observó una vez más en el espejo de la entrada antes de acomodar distraídamente un mechón de cabello detrás de su oreja.

    ¿Por qué estaba nerviosa? No era como si le gustara. ¿O sí?

    Apretó ligeramente los labios ante ese pensamiento. Bueno, él era atractivo. Y divertido. Y atento. Y hacía que conversaciones completamente normales terminaran convirtiéndose en una de las mejores partes de sus días.

    Pero eso no significaba nada...

    Además, era solo una cita en el departamento de Lucius. Él iba a cocinar para ella —algo que todavía estaba pendiente de evaluación oficial— y pasarían tiempo juntos, como siempre hacían.

    ¿O era una cita romántica? ¿Por qué sentía ese cosquilleo en el estómago cada vez que pensaba en verlo?

    Antes de que pudiera seguir cuestionándose demasiado, el sonido del timbre la sacó de sus pensamientos.

    Su corazón dio un pequeño salto que decidió ignorar inmediatamente.

    Tomó su bolso, inhaló profundamente y caminó hacia la puerta.

    Al abrirla, una sonrisa apareció en su rostro casi de forma automática.

    —Espero que sepas que estoy confiando muchísimo en ti al aceptar una cena preparada por ti. —comentó con diversión—. Todavía no estoy completamente convencida de que no vayas a envenenarme. —Salió de su casa y cerró la puerta con llave. —¿Nos vamos?
    [phantasm_indigo_pigeon_207] Alina revisó la hora en su teléfono por tercera vez en menos de cinco minutos. No estaba nerviosa. Bueno… tal vez un poco. Pero tampoco era para tanto. ¿O sí? Había salido con Lucius varias veces desde aquel extraño encuentro en el parque. Habían recorrido calles sin rumbo fijo, discutido sobre música —aunque seguía cuestionando algunos de sus gustos— y compartido suficientes conversaciones como para que la idea de verlo ya formara parte de su rutina. Incluso habían desarrollado la costumbre de buscarse mutuamente cada vez que tenían algo interesante que contar. Así que no entendía por qué estaba actuando de esa manera. Se observó una vez más en el espejo de la entrada antes de acomodar distraídamente un mechón de cabello detrás de su oreja. ¿Por qué estaba nerviosa? No era como si le gustara. ¿O sí? Apretó ligeramente los labios ante ese pensamiento. Bueno, él era atractivo. Y divertido. Y atento. Y hacía que conversaciones completamente normales terminaran convirtiéndose en una de las mejores partes de sus días. Pero eso no significaba nada... Además, era solo una cita en el departamento de Lucius. Él iba a cocinar para ella —algo que todavía estaba pendiente de evaluación oficial— y pasarían tiempo juntos, como siempre hacían. ¿O era una cita romántica? ¿Por qué sentía ese cosquilleo en el estómago cada vez que pensaba en verlo? Antes de que pudiera seguir cuestionándose demasiado, el sonido del timbre la sacó de sus pensamientos. Su corazón dio un pequeño salto que decidió ignorar inmediatamente. Tomó su bolso, inhaló profundamente y caminó hacia la puerta. Al abrirla, una sonrisa apareció en su rostro casi de forma automática. —Espero que sepas que estoy confiando muchísimo en ti al aceptar una cena preparada por ti. —comentó con diversión—. Todavía no estoy completamente convencida de que no vayas a envenenarme. —Salió de su casa y cerró la puerta con llave. —¿Nos vamos?
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    𝕋𝕙𝕖 𝕣𝕖𝕧𝕖𝕣𝕤𝕖 𝕠𝕗 𝕥𝕙𝕖 𝕥𝕠𝕣𝕟 𝕡𝕒𝕘𝕖 - - - - - - - - - - - - - Part: 2
    𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛

    - Enlace a la primera parte: https://ficrol.com/posts/384471

    El primer crujido no fue un estruendo, sino un susurro seco y desgarrador como el de una hoja de papel que se rasga de arriba abajo. El zumbido sónico alcanzó una frecuencia tan aguda que el manto de terciopelo negro del cielo comenzó a deshilacharse en hilos de sombra pura, cayendo sobre la superficie del agua dulce como ceniza de una hoguera extinta.

    La fisura roja se ensanchó, transformándose en una cicatriz líquida que dividió el espacio en dos. Para ambas criaturas romper esa barrera significó un dolor tan intenso y despiadado que lo innombrable rápidamente se asimiló: Anunaki sintió el frío aplastante del fondo marino morder sus patas de humo; Apzu experimentó la desgarradora asfixia del aire seco y el peso de una gravedad que no sabía cómo sostener su cuerpo.

    Sin embargo, ninguno de los dos retrocedió. Las frentes permanecieron unidas mientras la barrera invisible se deshacía entre ambos en astillas de luz escarlata, flotando en el aire como luciérnagas moribundas.

    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰
    El Primer y Último Tacto
    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰

    El encuentro físico fue una combustión silenciosa de texturas imposibles. El pelaje de humo suspendido de Anunaki se entrelazó con los hilos de plata de Apzu, creando un torbellino de destellos grises y metalizados que desafiaba la lógica del nexo. Las lágrimas de oro viejo de la criatura terrestre se mezclaron con las burbujas de azul helado del habitante del reverso, tiñendo el agua de un color violeta inédito.

    No siendo eso suficiente, ninguno de los dos encontró la salvación en su abrazo, atravesando una violenta confirmación de esa incompatibilidad narrativa que arrastraban consigo. Se dieron cuenta que al ocupar la misma coordenada física, sus esencias empezarían a repelerse; reaccionando de forma destructiva y apabullante.

    Allí sus siluetas, hermosas pero condenadas, comenzaron a transformarse en piedra desde las extremidades. La misma regla que los había mantenido separados ahora cobraba su precio, convirtiendo su carne en el mismo material rígido del espejo que acababan de romper. Se estaban transformando en la prisión de la que intentaban escapar.

    Ahora, cabe recalcar, querido lector, que desde el margen del escenario noté como mi pluma estilográfica tembló entre mis dedos. El manuscrito estaba absorbiendo una presión insoportable; las palabras en mi cuaderno se amontonaron, borrosas, manchadas por el colapso de sus dos líneas de existencia.

    Por supuesto que, como bien habrás pensado, yo pude haberlo evitado desde un principio. Pude haber tachado la fisura con un trazo rápido de mi tinta fucsia, rebobinando el tiempo para devolver a Anunaki a su superficie solitaria y a Apzu a su abismo profundo, salvando sus vidas a cambio de restaurar su condena a la distancia. Pero el verdadero drama aborrece la cobardía de los editores que prefieren la seguridad de un desarrollo monótono sobre la belleza de un clímax perfecto.

    Así que dejé que el cristal terminara su trabajo.

    Sus frentes permanecieron unidas y sus miradas se clavaron la una en la otra por última vez mientras el proceso se completaba. En mitad del lago, allí donde la grieta roja finalmente se cerró con un último suspiro de vapor, quedó una única estructura: una estatua perfecta, translúcida y eterna, de dos criaturas unidas en un abrazo imposible de romper.

    El cielo recuperó su calma oscura y el agua volvió a ser una superficie inflexible. Sin embargo, el lugar ya no estaba vacío. Ahora, cualquiera que camine por este rincón y mire el fondo del espejo líquido, ya no verá su propio reflejo; verá la silueta de los amantes que prefirieron volverse piedra antes que seguir viviendo separados por el grosor de una página.
    𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛 𝕋𝕙𝕖 𝕣𝕖𝕧𝕖𝕣𝕤𝕖 𝕠𝕗 𝕥𝕙𝕖 𝕥𝕠𝕣𝕟 𝕡𝕒𝕘𝕖 - - - - - - - - - - - - - Part: 2 𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛 - Enlace a la primera parte: https://ficrol.com/posts/384471 El primer crujido no fue un estruendo, sino un susurro seco y desgarrador como el de una hoja de papel que se rasga de arriba abajo. El zumbido sónico alcanzó una frecuencia tan aguda que el manto de terciopelo negro del cielo comenzó a deshilacharse en hilos de sombra pura, cayendo sobre la superficie del agua dulce como ceniza de una hoguera extinta. La fisura roja se ensanchó, transformándose en una cicatriz líquida que dividió el espacio en dos. Para ambas criaturas romper esa barrera significó un dolor tan intenso y despiadado que lo innombrable rápidamente se asimiló: Anunaki sintió el frío aplastante del fondo marino morder sus patas de humo; Apzu experimentó la desgarradora asfixia del aire seco y el peso de una gravedad que no sabía cómo sostener su cuerpo. Sin embargo, ninguno de los dos retrocedió. Las frentes permanecieron unidas mientras la barrera invisible se deshacía entre ambos en astillas de luz escarlata, flotando en el aire como luciérnagas moribundas. ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ El Primer y Último Tacto ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ El encuentro físico fue una combustión silenciosa de texturas imposibles. El pelaje de humo suspendido de Anunaki se entrelazó con los hilos de plata de Apzu, creando un torbellino de destellos grises y metalizados que desafiaba la lógica del nexo. Las lágrimas de oro viejo de la criatura terrestre se mezclaron con las burbujas de azul helado del habitante del reverso, tiñendo el agua de un color violeta inédito. No siendo eso suficiente, ninguno de los dos encontró la salvación en su abrazo, atravesando una violenta confirmación de esa incompatibilidad narrativa que arrastraban consigo. Se dieron cuenta que al ocupar la misma coordenada física, sus esencias empezarían a repelerse; reaccionando de forma destructiva y apabullante. Allí sus siluetas, hermosas pero condenadas, comenzaron a transformarse en piedra desde las extremidades. La misma regla que los había mantenido separados ahora cobraba su precio, convirtiendo su carne en el mismo material rígido del espejo que acababan de romper. Se estaban transformando en la prisión de la que intentaban escapar. Ahora, cabe recalcar, querido lector, que desde el margen del escenario noté como mi pluma estilográfica tembló entre mis dedos. El manuscrito estaba absorbiendo una presión insoportable; las palabras en mi cuaderno se amontonaron, borrosas, manchadas por el colapso de sus dos líneas de existencia. Por supuesto que, como bien habrás pensado, yo pude haberlo evitado desde un principio. Pude haber tachado la fisura con un trazo rápido de mi tinta fucsia, rebobinando el tiempo para devolver a Anunaki a su superficie solitaria y a Apzu a su abismo profundo, salvando sus vidas a cambio de restaurar su condena a la distancia. Pero el verdadero drama aborrece la cobardía de los editores que prefieren la seguridad de un desarrollo monótono sobre la belleza de un clímax perfecto. Así que dejé que el cristal terminara su trabajo. Sus frentes permanecieron unidas y sus miradas se clavaron la una en la otra por última vez mientras el proceso se completaba. En mitad del lago, allí donde la grieta roja finalmente se cerró con un último suspiro de vapor, quedó una única estructura: una estatua perfecta, translúcida y eterna, de dos criaturas unidas en un abrazo imposible de romper. El cielo recuperó su calma oscura y el agua volvió a ser una superficie inflexible. Sin embargo, el lugar ya no estaba vacío. Ahora, cualquiera que camine por este rincón y mire el fondo del espejo líquido, ya no verá su propio reflejo; verá la silueta de los amantes que prefirieron volverse piedra antes que seguir viviendo separados por el grosor de una página.
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