• Kiara- Edad actualmente no reconocida. Edad de apariencia: 20 años.
    Siglo de la tragedia: No reconocido

    𝑹𝒆𝒄𝒖𝒆𝒓𝒅𝒐𝒔.

    Kiara es una joven marcada por la tragedia y la resiliencia. Varios años habían pasado desde que su pueblo fue arrasado, pero las memorias de su infancia aún resuenan en su mente como ecos lejanos. Recuerda los días soleados en los que corría libre entre los árboles, el aroma del campo y las risas de sus amigos. Cada rincón de aquel lugar estaba impregnado de magia y alegría, un hogar que ahora solo existe en sus recuerdos.

    La noche de la tragedia sigue grabada a fuego en su corazón. Huyó por el río, malherida y asustada, sintiendo cómo las aguas turbulentas la arrastraban lejos de todo lo que conocía. En ese momento de desesperación, casi se rindió; el cansancio la envolvía como una sombra oscura. Sin embargo, el destino tenía otros planes para ella. Fue rescatada por los guardias de un rey benevolente, un hombre que se convirtió en una figura paterna para Kiara. Aunque era humano, él vio más allá de su apariencia; reconoció su valor y su potencial.

    Bajo su tutela, Kiara aprendió a luchar con destreza y astucia, convirtiéndose en una guerrera fuerte e inteligente. El rey le enseñó no solo a defenderse, sino también a liderar con compasión y justicia. A pesar de ser un humano en un mundo que había traicionado a su pueblo, Kiara desarrolló un profundo aprecio por él. Se sintió protegida bajo su manto y encontró en él una nueva familia.

    Sin embargo, con el tiempo, la verdad sobre su naturaleza comenzó a salir a la luz. La gente del reino empezó a notar que no envejecía como ellos; sus rasgos permanecían inalterables mientras los demás pasaban por el ciclo natural de la vida. Temiendo ser descubierta y enfrentarse al mismo destino que había llevado a su pueblo a la ruina, decidió huir nuevamente. Dejó atrás el trono que había llegado a ocupar con tanto esfuerzo y sacrificio, dejando ese puesto en manos de un tirano.

    Ahora, Kiara vaga por tierras desconocidas, llevando consigo el peso del pasado y la esperanza de encontrar un nuevo propósito. Su corazón está dividido entre el amor por el rey que le dio una segunda oportunidad y el dolor por lo perdido. Aunque ha dejado atrás un reino que podría haber sido suyo, sigue buscando un lugar donde pueda ser libre sin temor a ser cazada nuevamente; un lugar donde pueda reconciliarse con su identidad como Kitsune y honrar la memoria de aquellos que ya no están.
    Kiara- Edad actualmente no reconocida. Edad de apariencia: 20 años. Siglo de la tragedia: No reconocido 𝑹𝒆𝒄𝒖𝒆𝒓𝒅𝒐𝒔. Kiara es una joven marcada por la tragedia y la resiliencia. Varios años habían pasado desde que su pueblo fue arrasado, pero las memorias de su infancia aún resuenan en su mente como ecos lejanos. Recuerda los días soleados en los que corría libre entre los árboles, el aroma del campo y las risas de sus amigos. Cada rincón de aquel lugar estaba impregnado de magia y alegría, un hogar que ahora solo existe en sus recuerdos. La noche de la tragedia sigue grabada a fuego en su corazón. Huyó por el río, malherida y asustada, sintiendo cómo las aguas turbulentas la arrastraban lejos de todo lo que conocía. En ese momento de desesperación, casi se rindió; el cansancio la envolvía como una sombra oscura. Sin embargo, el destino tenía otros planes para ella. Fue rescatada por los guardias de un rey benevolente, un hombre que se convirtió en una figura paterna para Kiara. Aunque era humano, él vio más allá de su apariencia; reconoció su valor y su potencial. Bajo su tutela, Kiara aprendió a luchar con destreza y astucia, convirtiéndose en una guerrera fuerte e inteligente. El rey le enseñó no solo a defenderse, sino también a liderar con compasión y justicia. A pesar de ser un humano en un mundo que había traicionado a su pueblo, Kiara desarrolló un profundo aprecio por él. Se sintió protegida bajo su manto y encontró en él una nueva familia. Sin embargo, con el tiempo, la verdad sobre su naturaleza comenzó a salir a la luz. La gente del reino empezó a notar que no envejecía como ellos; sus rasgos permanecían inalterables mientras los demás pasaban por el ciclo natural de la vida. Temiendo ser descubierta y enfrentarse al mismo destino que había llevado a su pueblo a la ruina, decidió huir nuevamente. Dejó atrás el trono que había llegado a ocupar con tanto esfuerzo y sacrificio, dejando ese puesto en manos de un tirano. Ahora, Kiara vaga por tierras desconocidas, llevando consigo el peso del pasado y la esperanza de encontrar un nuevo propósito. Su corazón está dividido entre el amor por el rey que le dio una segunda oportunidad y el dolor por lo perdido. Aunque ha dejado atrás un reino que podría haber sido suyo, sigue buscando un lugar donde pueda ser libre sin temor a ser cazada nuevamente; un lugar donde pueda reconciliarse con su identidad como Kitsune y honrar la memoria de aquellos que ya no están.
    Me encocora
    Me gusta
    5
    0 turnos 0 maullidos 573 vistas
  • "Nada podía hacerse,
    Es el destino y no hay que meterse".

    ¿Cuántas veces se había dicho a sí mismo esas palabras? ¿Cuántas veces había buscado alivio y refugio en la comodidad de la resignación?

    Impotentes, débiles, simples motas de polvo que el viento arrastra. ¿Qué somos, si no eso? ¿A qué más aspirar, si no a eso? ¿A qué más culpar, si no a eso?

    Nada puede hacerse.
    "Nada podía hacerse, Es el destino y no hay que meterse". ¿Cuántas veces se había dicho a sí mismo esas palabras? ¿Cuántas veces había buscado alivio y refugio en la comodidad de la resignación? Impotentes, débiles, simples motas de polvo que el viento arrastra. ¿Qué somos, si no eso? ¿A qué más aspirar, si no a eso? ¿A qué más culpar, si no a eso? Nada puede hacerse.
    Me entristece
    Me gusta
    4
    0 turnos 0 maullidos 253 vistas
  • Creo que no soy tan bueno
    Como un día prometí
    Y el insomnio pregunta
    ¿Cuánto puedo seguir?
    Gritándole al destino
    "No te olvides de mí"
    Y aunque varios lo hicieron
    Aún no puedo morir (morir, morir)
    Creo que no soy tan bueno Como un día prometí Y el insomnio pregunta ¿Cuánto puedo seguir? Gritándole al destino "No te olvides de mí" Y aunque varios lo hicieron Aún no puedo morir (morir, morir)
    Me entristece
    1
    0 turnos 0 maullidos 279 vistas
  • *se pone sus audífonos y empieza a cantar una canción*

    La vi bailando bajo la luna,
    sus ojos fuego, su risa espuma.
    Susurros suaves como el viento,
    me atraparon sin quererlo.

    Dicen que es peligrosa,
    que su amor es un veneno,
    pero aunque me queme el alma,
    yo me pierdo en su misterio.

    Porque ella es magia,
    porque ella es luz,
    me hechizó con solo un beso,
    no quiero escapar, no hay marcha atrás.
    Bruja de mi corazón,
    dime que esto es real.

    Camina entre sombras y estrellas,
    conjuros que pintan su piel.
    Dicen que nadie regresa,
    pero yo quiero caer.

    Dicen que es peligrosa,
    que su amor es un veneno,
    pero aunque me cueste el alma,
    yo me pierdo en su misterio.

    Porque ella es magia,
    porque ella es luz,
    me hechizó con solo un beso,
    no quiero escapar, no hay marcha atrás.
    Bruja de mi corazón,
    dime que esto es real.

    Si esto es un hechizo, no quiero romperlo,
    si esto es un sueño, déjame vivirlo.
    Aunque el destino nos quiera alejar,
    haré lo que sea por su amor guardar.

    Porque ella es magia,
    porque ella es luz,
    su amor es un fuego eterno,
    no quiero escapar, no hay marcha atrás.
    Bruja de mi corazón,
    dime que esto es real.
    *se pone sus audífonos y empieza a cantar una canción* La vi bailando bajo la luna, sus ojos fuego, su risa espuma. Susurros suaves como el viento, me atraparon sin quererlo. Dicen que es peligrosa, que su amor es un veneno, pero aunque me queme el alma, yo me pierdo en su misterio. Porque ella es magia, porque ella es luz, me hechizó con solo un beso, no quiero escapar, no hay marcha atrás. Bruja de mi corazón, dime que esto es real. Camina entre sombras y estrellas, conjuros que pintan su piel. Dicen que nadie regresa, pero yo quiero caer. Dicen que es peligrosa, que su amor es un veneno, pero aunque me cueste el alma, yo me pierdo en su misterio. Porque ella es magia, porque ella es luz, me hechizó con solo un beso, no quiero escapar, no hay marcha atrás. Bruja de mi corazón, dime que esto es real. Si esto es un hechizo, no quiero romperlo, si esto es un sueño, déjame vivirlo. Aunque el destino nos quiera alejar, haré lo que sea por su amor guardar. Porque ella es magia, porque ella es luz, su amor es un fuego eterno, no quiero escapar, no hay marcha atrás. Bruja de mi corazón, dime que esto es real.
    Me enjaja
    1
    0 turnos 0 maullidos 398 vistas
  • Eclipse Conjurado

    Fondo Musical:

    https://www.youtube.com/watch?v=H0vMGJXtTLc

    Emblemático, supremo, tan dadivoso que hasta las golondrinas podían sentirlo relucir de entre todos los entramados. Se mueve como una oruga, ondulante y de presteza acérrima; quién sino como en el cómo equilibrar la grandeza de su ensoñación. Eleva la crucialita de la aurora boreal de su rostro. Las gotas de sus cuencas, de vestimenta de bruna osadía, hieden a incienso y candores incorruptos. La rueda del tiempo cabalga sobre su pelvis, corrompida por los laureles que arropan la estructura de su corporeidad.

    Esa tan ajena a lo casual de las bestias y estrellas, sangre y altares que forman los aromas de su cuerpo.

    Se persigna, se persigna, se persigna. Sus treinta y tres extremidades hacen el amor con la anatomía de esa nieve lluvia, garganta, espalda, mano y sien que son sometidas a la tortura de sus ecos nacientes. Cercenadas sus primeras almas decaen en el pozo del purgatorio, como una cascada sobre el embrollo de sus versales, de tan crecientes crisálidas indistintas de parir a la villanía de sus pensamientos: venideros de su imaginación.

    Ondula, rasga, acalla su mudez. Muge, ladra, bala y su voz no perfora la pared de hierro, porque los cordeles del eclipse que lo ha reclamado como suyo, cala por sus huesos. Los clavos de la esclavitud con la que lo han condenado enciende la llamada de a los más santos soñadores.

    Frialdad inevitable, gala presea que degüella la profundidad de sus espejismos.

    Trocean los más inmolados la veintena de sus dedos; quedan otras docenas más por las que repartir entre las crías que escudan sus amainadas promesas. Crecen sus alabeos de desideratas. Decrecen sus solfeos de liras labradas con huesos de sus costillas.

    Dignifican el conjuro sobre el mural del teatro en el que representa la buena obra por la que ha arribado al equilibrio de ese planeta corrompido por sendos exterminios. Es un príncipe o una princesa, no se sabe cuál, a la espera de su propio yo. Corrompida su doblegues de premura acaudala; los primeros ritos, segundos compases, terceros valses provocan el emerger del coseno de su madre en el centro de las entrañas del mismísimo regente amanecido.

    Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne.

    Equilibrio del conjurado que sostiene el machete sobre la bilis que ensucia sus labiales y el tronco de su garganta. Muge, ladra y bala con la espesura de un rosal, al instante en que encalla en las orillas. Le reciben con la locura anunciada a sus abismos de emancipación. Con canela desdobla los puntos de la playa. Crea y ejecuta empinadas obras maestras.

    Chocan y vibran, vibran y chocan en el terrario donde las mariposas son depuestas en frascos que encierran a sus deseos. Su garganta es cercenada y el manantial decae de entre el clamor de la comedia, que se luce en su ser con inevitables capacidades de ser riego de mantos y otros conjuros, que en la aldea se pueden sopesar como una buena nueva para los más propensos a ser nacimiento de esperanza.

    Gracia de lunares, en Fa sostenida. Equilibrio de pastizales sobre el puente de mis mejillas. Tersura de rostros, soy un príncipe de sueños. Un Ángel clandestino en tiempo de obsidianas. Maltrecho de corazón, ruego por nosotros en este orfanatorio de poetas muertos. Quien a la causa ennoblece sus extremidades, las junta con un entramado de prismas.

    Un sollozo de espinas renace de entre sus piernas. Muge, ladra y bala y la música sostiene el terror de su mente, la que te imagina con tu manzana dorada en el contraes del arrullo de tus labios. Arrullas a los gritos de otros prisioneros que se decapitan a sí mismos, con malsana y crudezas agallas.

    El eclipse que anuncia la prontitud de la mortandad, es una vez y sólo una vez, de amalgamas de otros tantos afluentes de libertad. De santos aparecidos. De santos cercenados. De otros tantos que se dan las manos en amaestra hambruna y que hacen el amor para romper la maldición de valles de crisantemos y cardenales de plata.
    Eclipse Conjurado Fondo Musical: https://www.youtube.com/watch?v=H0vMGJXtTLc Emblemático, supremo, tan dadivoso que hasta las golondrinas podían sentirlo relucir de entre todos los entramados. Se mueve como una oruga, ondulante y de presteza acérrima; quién sino como en el cómo equilibrar la grandeza de su ensoñación. Eleva la crucialita de la aurora boreal de su rostro. Las gotas de sus cuencas, de vestimenta de bruna osadía, hieden a incienso y candores incorruptos. La rueda del tiempo cabalga sobre su pelvis, corrompida por los laureles que arropan la estructura de su corporeidad. Esa tan ajena a lo casual de las bestias y estrellas, sangre y altares que forman los aromas de su cuerpo. Se persigna, se persigna, se persigna. Sus treinta y tres extremidades hacen el amor con la anatomía de esa nieve lluvia, garganta, espalda, mano y sien que son sometidas a la tortura de sus ecos nacientes. Cercenadas sus primeras almas decaen en el pozo del purgatorio, como una cascada sobre el embrollo de sus versales, de tan crecientes crisálidas indistintas de parir a la villanía de sus pensamientos: venideros de su imaginación. Ondula, rasga, acalla su mudez. Muge, ladra, bala y su voz no perfora la pared de hierro, porque los cordeles del eclipse que lo ha reclamado como suyo, cala por sus huesos. Los clavos de la esclavitud con la que lo han condenado enciende la llamada de a los más santos soñadores. Frialdad inevitable, gala presea que degüella la profundidad de sus espejismos. Trocean los más inmolados la veintena de sus dedos; quedan otras docenas más por las que repartir entre las crías que escudan sus amainadas promesas. Crecen sus alabeos de desideratas. Decrecen sus solfeos de liras labradas con huesos de sus costillas. Dignifican el conjuro sobre el mural del teatro en el que representa la buena obra por la que ha arribado al equilibrio de ese planeta corrompido por sendos exterminios. Es un príncipe o una princesa, no se sabe cuál, a la espera de su propio yo. Corrompida su doblegues de premura acaudala; los primeros ritos, segundos compases, terceros valses provocan el emerger del coseno de su madre en el centro de las entrañas del mismísimo regente amanecido. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Zinc, trigo, trigal, opio y hierro. Incierto. Cava profundo el pozo de su ausencia de rebeldía perenne. Equilibrio del conjurado que sostiene el machete sobre la bilis que ensucia sus labiales y el tronco de su garganta. Muge, ladra y bala con la espesura de un rosal, al instante en que encalla en las orillas. Le reciben con la locura anunciada a sus abismos de emancipación. Con canela desdobla los puntos de la playa. Crea y ejecuta empinadas obras maestras. Chocan y vibran, vibran y chocan en el terrario donde las mariposas son depuestas en frascos que encierran a sus deseos. Su garganta es cercenada y el manantial decae de entre el clamor de la comedia, que se luce en su ser con inevitables capacidades de ser riego de mantos y otros conjuros, que en la aldea se pueden sopesar como una buena nueva para los más propensos a ser nacimiento de esperanza. Gracia de lunares, en Fa sostenida. Equilibrio de pastizales sobre el puente de mis mejillas. Tersura de rostros, soy un príncipe de sueños. Un Ángel clandestino en tiempo de obsidianas. Maltrecho de corazón, ruego por nosotros en este orfanatorio de poetas muertos. Quien a la causa ennoblece sus extremidades, las junta con un entramado de prismas. Un sollozo de espinas renace de entre sus piernas. Muge, ladra y bala y la música sostiene el terror de su mente, la que te imagina con tu manzana dorada en el contraes del arrullo de tus labios. Arrullas a los gritos de otros prisioneros que se decapitan a sí mismos, con malsana y crudezas agallas. El eclipse que anuncia la prontitud de la mortandad, es una vez y sólo una vez, de amalgamas de otros tantos afluentes de libertad. De santos aparecidos. De santos cercenados. De otros tantos que se dan las manos en amaestra hambruna y que hacen el amor para romper la maldición de valles de crisantemos y cardenales de plata.
    0 turnos 0 maullidos 270 vistas
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Cansada de entrenar con mi maestro Rocky, me dijo que seria capaz de pelear con un elefante si me lo proponía. Así que estoy lista para mi destino, en 5 minutos parto en un vuelo hasta África.

    3 doritos después...

    El elefante: ¿Tú estás loca muchacha? De una trompada te mando al otro lado.
    Lia: Pero mi maestro me dijo que podia contigo.
    El elefante: Te mintió, acéptalo.
    Lia: No...no puede ser cierto, dime que no es cierto- llora.
    El elefante le da una cachetada suave para no desnucarla de una: Reacciona! Tú no eres asi Lia!

    Triste volví a casa, estaba derrotada, decepcionada de no poder pelear con semejante ser.

    ¿Pero saben que si puedo hacer? Agarrarme a golpes con quién quiera pelea.
    No puedo pelear con el elefante, "Pero es por eso que todos me aplaudieron al final, por mis agallas y mi corazón. "

    Fin.
    Posdata: Cosas que nunca pasaron jajaj, ¿Por qué lo escribí? Ni idea.
    Adjunto foto de mi preparación inexistente antes de viajar a África.
    El que entendió la referencia de la frase, persona de saber.
    Cansada de entrenar con mi maestro Rocky, me dijo que seria capaz de pelear con un elefante si me lo proponía. Así que estoy lista para mi destino, en 5 minutos parto en un vuelo hasta África. 3 doritos después... El elefante: ¿Tú estás loca muchacha? De una trompada te mando al otro lado. Lia: Pero mi maestro me dijo que podia contigo. El elefante: Te mintió, acéptalo. Lia: No...no puede ser cierto, dime que no es cierto- llora. El elefante le da una cachetada suave para no desnucarla de una: Reacciona! Tú no eres asi Lia! Triste volví a casa, estaba derrotada, decepcionada de no poder pelear con semejante ser. ¿Pero saben que si puedo hacer? Agarrarme a golpes con quién quiera pelea. No puedo pelear con el elefante, "Pero es por eso que todos me aplaudieron al final, por mis agallas y mi corazón. " Fin. Posdata: Cosas que nunca pasaron jajaj, ¿Por qué lo escribí? Ni idea. Adjunto foto de mi preparación inexistente antes de viajar a África. El que entendió la referencia de la frase, persona de saber.
    Me enjaja
    3
    14 comentarios 0 compartidos 395 vistas
  • '╭❥ Me gustan también los colores claros, el blanco, porqué disfraza mi naturaleza oscura, me hace lucir inocente. Aunque parte de mi anhela esa inocencia cuando ese blanco se no se manchaba de carmesí al asesinar a entes o personas, aunque sean catalogadas como escoria. Pero este es mi destino, mi nuevo yo. Lejos de la humanidad, por más que intente aferrarme a lo poco que me queda de ella, por más que quiera anclarla con sentimientos como el amor o la pasión.
    '╭❥ Me gustan también los colores claros, el blanco, porqué disfraza mi naturaleza oscura, me hace lucir inocente. Aunque parte de mi anhela esa inocencia cuando ese blanco se no se manchaba de carmesí al asesinar a entes o personas, aunque sean catalogadas como escoria. Pero este es mi destino, mi nuevo yo. Lejos de la humanidad, por más que intente aferrarme a lo poco que me queda de ella, por más que quiera anclarla con sentimientos como el amor o la pasión.
    Me gusta
    Me encocora
    5
    14 turnos 0 maullidos 534 vistas
  • Al final el destino es inevitable... Aunque esta vez me encuentro completamente solo y mi familia con ese idiota... Bueno... mis hijos fueron quienes decidieron seguirlo y darme la espalda

    ≥Daría un bostezo, antes de quedar dormido de nuevo en aquel sofá≤
    Al final el destino es inevitable... Aunque esta vez me encuentro completamente solo y mi familia con ese idiota... Bueno... mis hijos fueron quienes decidieron seguirlo y darme la espalda ≥Daría un bostezo, antes de quedar dormido de nuevo en aquel sofá≤
    Me gusta
    Me entristece
    2
    0 turnos 0 maullidos 144 vistas
  • ≿Al final todo acabo, su familia termino de romperse y... ya lo sabia, era inestable, su abuelo y su padre/madre se odiaban, al final una última pelea había causado que cada quien tomara por su lado, algunos siguieron a su abuelo... Algunos mas Akira≾

    Al final eso estaba escrito, nada se podía hacer

    ≿Suspiraba profundo, mas miraría a su lado a Hebe dormir, no sentiría amargura o tristeza, lo sucedido no le causaba pesar, el había salido a tiempo de ese ambiente tóxico, había prácticamente escapado de sus familiares en búsqueda de paz, no mas rencillas, ni ese sentimiento de incertidumbre, con el tiempo que paso desde su partida, ya ni siquiera el sentimiento de extrañar existía en el. ¿Para que? Con la diosa había encontrado un motivo para volver a sentirse vivo≾

    Le doy gracias al destino por encontrarte...

    ≿Ella... desde el primer momento había despertado a Hikaru de la pesadez de estar solo dormido, reactivando sus ideas, sus emociones que había dormido por cuenta propia, había cautivado su corazón y su mirar, era como un amanecer después de una larga penumbra, una briza fresca y refrescante en una sequía implacable, eso había sido Hebe para el desde el principio≾

    Es una pena que ellos no vieran antes, lo que yo se ver en ti, Heb,

    ≿Con la misma suavidad y cuidado que siempre usaba en ella, volvía a abrazarla con temor a despertarla, cerrando los ojos para volver a dormir, claro aun con el obsequio de ella puesto≾
    ≿Al final todo acabo, su familia termino de romperse y... ya lo sabia, era inestable, su abuelo y su padre/madre se odiaban, al final una última pelea había causado que cada quien tomara por su lado, algunos siguieron a su abuelo... Algunos mas Akira≾ Al final eso estaba escrito, nada se podía hacer ≿Suspiraba profundo, mas miraría a su lado a Hebe dormir, no sentiría amargura o tristeza, lo sucedido no le causaba pesar, el había salido a tiempo de ese ambiente tóxico, había prácticamente escapado de sus familiares en búsqueda de paz, no mas rencillas, ni ese sentimiento de incertidumbre, con el tiempo que paso desde su partida, ya ni siquiera el sentimiento de extrañar existía en el. ¿Para que? Con la diosa había encontrado un motivo para volver a sentirse vivo≾ Le doy gracias al destino por encontrarte... ≿Ella... desde el primer momento había despertado a Hikaru de la pesadez de estar solo dormido, reactivando sus ideas, sus emociones que había dormido por cuenta propia, había cautivado su corazón y su mirar, era como un amanecer después de una larga penumbra, una briza fresca y refrescante en una sequía implacable, eso había sido Hebe para el desde el principio≾ Es una pena que ellos no vieran antes, lo que yo se ver en ti, Heb, ≿Con la misma suavidad y cuidado que siempre usaba en ella, volvía a abrazarla con temor a despertarla, cerrando los ojos para volver a dormir, claro aun con el obsequio de ella puesto≾
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos 311 vistas
  • Otra noche, otro espectáculo. Pero esta vez, las sombras eran más densas y los ojos que la observaban, más peligrosos.

    El lugar no tenía nombre. Solo aquellos que sabían a dónde ir encontraban la puerta oculta en los callejones de la ciudad. Un club clandestino donde el oro y los secretos fluían con la misma facilidad que el vino. Allí, entre risas contenidas y miradas calculadoras, se levantaba un escenario iluminado por velas y lámparas de aceite, proyectando sombras danzantes sobre las paredes de piedra.

    En el centro, colgando desde una cúpula oculta entre la penumbra, las telas aéreas aguardaban. Y entonces, ella apareció.

    Alexa Selene emergió de la oscuridad envuelta en seda escarlata. Su atuendo era aún más etéreo que en noches anteriores: un corsé ajustado, una falda de gasa cortada a los lados y pies descalzos que apenas rozaban la madera del escenario. Su cabello platinado caía libre, reflejando la tenue luz con cada movimiento.

    La música comenzó, un ritmo lento y envolvente. Alexa tomó las telas con ambas manos, sintiendo la textura entre sus dedos antes de impulsarse hacia el aire. El murmullo en la sala se desvaneció en un instante.

    Ascendió con la gracia de un susurro, enredándose en la seda como si las telas fueran una extensión de su propio cuerpo. Se contorsionó en el aire, dejando que su espalda se arqueara mientras una de sus piernas se enredaba con firmeza, sosteniéndola a metros del suelo. Desde allí, dejó caer su torso en un movimiento peligroso, su cabello rozando el vacío, provocando un jadeo colectivo entre los espectadores.

    Giró, descendió y volvió a subir con una facilidad sobrehumana, su piel brillante por el esfuerzo, su respiración acompasada con la música. Cada movimiento calculado, cada inclinación de su cuerpo transmitía un mensaje claro: no solo era una bailarina, era una diosa en su elemento.

    Pero entre el público, una mirada no se apartaba de ella. Una mirada diferente, con una intensidad que ardía más que las velas parpadeantes. Alguien la reconocía, o tal vez, alguien la reclamaba. Y Alexa lo supo en el momento en que sus ojos se cruzaron.

    Sonrió, sin perder el ritmo de su danza. Porque, después de todo, la noche y el escenario seguían siendo suyos.



    #SeductiveSunday ⁠♡ ────⁠


    (https://open.spotify.com/track/6eJ2rRy68QOduhNLW3M1Yy?si=sLsrvKmURyu79kDn4JsUDA )


    parte 1 https://ficrol.com/posts/245216
    Parte 2 https://ficrol.com/posts/249915

    Otra noche, otro espectáculo. Pero esta vez, las sombras eran más densas y los ojos que la observaban, más peligrosos. El lugar no tenía nombre. Solo aquellos que sabían a dónde ir encontraban la puerta oculta en los callejones de la ciudad. Un club clandestino donde el oro y los secretos fluían con la misma facilidad que el vino. Allí, entre risas contenidas y miradas calculadoras, se levantaba un escenario iluminado por velas y lámparas de aceite, proyectando sombras danzantes sobre las paredes de piedra. En el centro, colgando desde una cúpula oculta entre la penumbra, las telas aéreas aguardaban. Y entonces, ella apareció. Alexa Selene emergió de la oscuridad envuelta en seda escarlata. Su atuendo era aún más etéreo que en noches anteriores: un corsé ajustado, una falda de gasa cortada a los lados y pies descalzos que apenas rozaban la madera del escenario. Su cabello platinado caía libre, reflejando la tenue luz con cada movimiento. La música comenzó, un ritmo lento y envolvente. Alexa tomó las telas con ambas manos, sintiendo la textura entre sus dedos antes de impulsarse hacia el aire. El murmullo en la sala se desvaneció en un instante. Ascendió con la gracia de un susurro, enredándose en la seda como si las telas fueran una extensión de su propio cuerpo. Se contorsionó en el aire, dejando que su espalda se arqueara mientras una de sus piernas se enredaba con firmeza, sosteniéndola a metros del suelo. Desde allí, dejó caer su torso en un movimiento peligroso, su cabello rozando el vacío, provocando un jadeo colectivo entre los espectadores. Giró, descendió y volvió a subir con una facilidad sobrehumana, su piel brillante por el esfuerzo, su respiración acompasada con la música. Cada movimiento calculado, cada inclinación de su cuerpo transmitía un mensaje claro: no solo era una bailarina, era una diosa en su elemento. Pero entre el público, una mirada no se apartaba de ella. Una mirada diferente, con una intensidad que ardía más que las velas parpadeantes. Alguien la reconocía, o tal vez, alguien la reclamaba. Y Alexa lo supo en el momento en que sus ojos se cruzaron. Sonrió, sin perder el ritmo de su danza. Porque, después de todo, la noche y el escenario seguían siendo suyos. #SeductiveSunday ⁠♡ ────⁠ (https://open.spotify.com/track/6eJ2rRy68QOduhNLW3M1Yy?si=sLsrvKmURyu79kDn4JsUDA ) parte 1 https://ficrol.com/posts/245216 Parte 2 https://ficrol.com/posts/249915
    Me gusta
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos 342 vistas
Ver más resultados
Patrocinados