• El sol resplandecía como si estuviera presumiendo su derecho a brillar, la suave brisa corría entre los techos y los callejones de la ciudad de la libertad.

    El olor a pan recién orneado anunciaba las primeras tandas de desayunos junto con el dulce y carbonizado aroma de la carne a la miel del Gran Cazador, los guardias del turno de la noche pasaban al restaurante a comer antes de ir a la sede a dar reporte y terminar turno, el eco de los feroces y precisos golpeteos del martillo de wagner contra el yunke resonaban a distancia, parecía una día animado y tranquilo como siempre, hasta que...

    -¡Woo hoo!

    Se escuchó un grito de adrenalina, acompañado del potente rugido de una maquinaria muy poco común en ese mundo, un "corcel de acero". Aquella calma se vio momentáneamente interrumpida por aquel rugido metálico. Una sombra a gran velocidad pasó varios metros sobre la fuente central a la entrada de Mondstadt hasta impactarse en el suelo frente a la puerta de entrada a la ciudad. El peso de la moto y la velocidad la habían llevado a frenar hasta el puente saliendo de Mondstadt en un perfecto derrape, si, Jean había bajado a toda velocidad desde la explanada de la iglesia en aquella moto prestada.

    -....Por...el Gran Arconte Anemo....

    Dijo agitada sobre la motocicleta, sus mejillas estaban ruborizadas por la adrenalina ante el vehículo que le habían prestado incluso había perdido por ese momento su rígida postura como Gran Maestra Interina dejando ver a aquella alma rebelde y risueña por la que siempre era identificada en la academia.

    -Tendré que pedirle a la Señorita Mavuika la posibilidad de tener una para mi... -Dijo mientras usaba sus manos como abanicos sentada en la moto echándose aire en el rostro aún sintiendo como su corazón golpeaba contra su pecho-
    El sol resplandecía como si estuviera presumiendo su derecho a brillar, la suave brisa corría entre los techos y los callejones de la ciudad de la libertad. El olor a pan recién orneado anunciaba las primeras tandas de desayunos junto con el dulce y carbonizado aroma de la carne a la miel del Gran Cazador, los guardias del turno de la noche pasaban al restaurante a comer antes de ir a la sede a dar reporte y terminar turno, el eco de los feroces y precisos golpeteos del martillo de wagner contra el yunke resonaban a distancia, parecía una día animado y tranquilo como siempre, hasta que... -¡Woo hoo! Se escuchó un grito de adrenalina, acompañado del potente rugido de una maquinaria muy poco común en ese mundo, un "corcel de acero". Aquella calma se vio momentáneamente interrumpida por aquel rugido metálico. Una sombra a gran velocidad pasó varios metros sobre la fuente central a la entrada de Mondstadt hasta impactarse en el suelo frente a la puerta de entrada a la ciudad. El peso de la moto y la velocidad la habían llevado a frenar hasta el puente saliendo de Mondstadt en un perfecto derrape, si, Jean había bajado a toda velocidad desde la explanada de la iglesia en aquella moto prestada. -....Por...el Gran Arconte Anemo.... Dijo agitada sobre la motocicleta, sus mejillas estaban ruborizadas por la adrenalina ante el vehículo que le habían prestado incluso había perdido por ese momento su rígida postura como Gran Maestra Interina dejando ver a aquella alma rebelde y risueña por la que siempre era identificada en la academia. -Tendré que pedirle a la Señorita Mavuika la posibilidad de tener una para mi... -Dijo mientras usaba sus manos como abanicos sentada en la moto echándose aire en el rostro aún sintiendo como su corazón golpeaba contra su pecho-
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  • 祟 𝑯𝒊𝒎𝒂𝒓𝒊

    ¿Himari, si un día decido explotar e inmolar todo, te comerías mi cadáver carbonizado?

    Me gustaría que fueses tú.
    [black.cat] ¿Himari, si un día decido explotar e inmolar todo, te comerías mi cadáver carbonizado? Me gustaría que fueses tú.
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  • Diario del geólogo 2: Diamantes malditos.
    Fandom OC
    Categoría Acción
    0600 Horas, Algún lugar de Angola, África.
    Nunca entendí la obsesión absurda por los diamantes, vamos...Es carbono y es común, pero miles de niños mueren a diario para satisfacer una demanda de este mineral...

    Día dos: Contacte con una "ONG" y enviará gente "especialista" en lidiar con traficantes, me huele a que enviaran mercenarios, si es así desempolvaré mi Glock 17 y me unire con gusto a la causa.
    Esos niños merecen un futuro mejor...
    Día 3: Llegaron los especialistas y nos preparamos para la acción.
    0600 Horas, Algún lugar de Angola, África. Nunca entendí la obsesión absurda por los diamantes, vamos...Es carbono y es común, pero miles de niños mueren a diario para satisfacer una demanda de este mineral... Día dos: Contacte con una "ONG" y enviará gente "especialista" en lidiar con traficantes, me huele a que enviaran mercenarios, si es así desempolvaré mi Glock 17 y me unire con gusto a la causa. Esos niños merecen un futuro mejor... Día 3: Llegaron los especialistas y nos preparamos para la acción.
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  • Llevaba un par de días con aquello, y toda aquella noche en vela, llenándose las manos de carboncillo y borrando los errores con la miga del pan de la cena, que había rehusado comerse para poder usarlo como material de arte.

    Si, aquello era una soberanisima mierda. Pero era lo mejor que tenia, y tenia que agradecerle a Judith el carboncillo y el papel para poder dibujar, porque si no, no tendría absolutamente nada.
    Justamente al pensar en ella, la niña aparece como si la hubiera invocado, sentada a lo indio en el suelo de calle, frente a los barrotes de su ventana.

    —Eso es... ¿un dibujo? — La voz de la pequeña Grimes llena la celda con un toque de diversión y de incredulidad. — Déjame verlo.

    Negan podría negarse, pero con un suspiro se levanta de su lugar en el suelo de la celda y se acerca a la ventana, pasando por los barrotes el papel.
    Judith lo observa, como si realmente entendiera algo de dibujo, aunque para ser justos, él tampoco lo hacía.

    — Es... curioso....

    —¡Exacto! Es arte moderno.

    — Es para Becca, ¿verdad?

    Negan recupera el papel y lo mira frunciendo el ceño mientras se encoge de hombros, que hubiera hecho aquello tan solo con el recuerdo de la médico tendría que darle algo mas de puntos, ¿no?

    — Me dijiste que hoy era su cumpleaños, pensé que se merecía algo... horrible, pero único. Tampoco tengo muchas mas opciones...

    >> Horas mas tarde, el preso dejaba pasar las horas en su catre, con el dibujo boca abajo encima de su torso, con el carboncillo completamente agotado en el suelo y pensando que quizás Becca no bajaría aquel día a verle, podría pasar perfectamente, seguramente ella no estaría pensando tanto en él, como él en ella.

    Ella tenia mucha mas gente a su alrededor que él. Pero aún así no pierde la esperanza, y la sonrisa que se dibuja en su rostro cuando escucha la puerta del sótano y ve bajar a la cumpleañera.

    — ¡Feliz cumpleaños, Becca! ¿Qué se te ha perdido por aquí en un día tan soleado como el de hoy, y donde todos deberían estar montándote una super fiesta de cumpleaños?


    𝙱𝙴𝙲𝙲𝙰 𝙷𝙰𝙻𝙴
    Llevaba un par de días con aquello, y toda aquella noche en vela, llenándose las manos de carboncillo y borrando los errores con la miga del pan de la cena, que había rehusado comerse para poder usarlo como material de arte. Si, aquello era una soberanisima mierda. Pero era lo mejor que tenia, y tenia que agradecerle a Judith el carboncillo y el papel para poder dibujar, porque si no, no tendría absolutamente nada. Justamente al pensar en ella, la niña aparece como si la hubiera invocado, sentada a lo indio en el suelo de calle, frente a los barrotes de su ventana. —Eso es... ¿un dibujo? — La voz de la pequeña Grimes llena la celda con un toque de diversión y de incredulidad. — Déjame verlo. Negan podría negarse, pero con un suspiro se levanta de su lugar en el suelo de la celda y se acerca a la ventana, pasando por los barrotes el papel. Judith lo observa, como si realmente entendiera algo de dibujo, aunque para ser justos, él tampoco lo hacía. — Es... curioso.... —¡Exacto! Es arte moderno. — Es para Becca, ¿verdad? Negan recupera el papel y lo mira frunciendo el ceño mientras se encoge de hombros, que hubiera hecho aquello tan solo con el recuerdo de la médico tendría que darle algo mas de puntos, ¿no? — Me dijiste que hoy era su cumpleaños, pensé que se merecía algo... horrible, pero único. Tampoco tengo muchas mas opciones... >> Horas mas tarde, el preso dejaba pasar las horas en su catre, con el dibujo boca abajo encima de su torso, con el carboncillo completamente agotado en el suelo y pensando que quizás Becca no bajaría aquel día a verle, podría pasar perfectamente, seguramente ella no estaría pensando tanto en él, como él en ella. Ella tenia mucha mas gente a su alrededor que él. Pero aún así no pierde la esperanza, y la sonrisa que se dibuja en su rostro cuando escucha la puerta del sótano y ve bajar a la cumpleañera. — ¡Feliz cumpleaños, Becca! ¿Qué se te ha perdido por aquí en un día tan soleado como el de hoy, y donde todos deberían estar montándote una super fiesta de cumpleaños? [JSTSURVIVE.BECCA]
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  • "Por favor, no hagas ninguna gilipollez"
    Fandom Supernatural
    Categoría Drama
    ㅤㅤ
    ㅤㅤㅤㅤㅤ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑 𝐕𝐈𝐈𝐈
    ㅤㅤㅤㅤㅤ˹ Dean Winchester
    ㅤㅤ

    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ-Dean…- comenzó a decir la Mikaelson. Entró de forma pausada en el dormitorio del cazador. Sus pasos eran cortos, algo erráticos, ya que su cabeza parecía estar algo lejos del bunker en ese momento. En sus manos sostenía el teléfono móvil y se daba pequeños toquecitos con este en la mano, pues no estaba demasiado segura de cómo abordar aquella situación.

    Hacía algunos días que habían regresado de Pennsylvania y todo había marchado… bien. Todo lo bien que pueden ir las cosas en el mundo de los Winchester. La amenaza de Miguel seguía siendo un peligro potencial, y eso sin contar a Lucifer…

    Como digo, todo había marchado bien sino contamos con que Lucifer, ansiando recuperar de nuevo sus poderes de arcángel había engañado a Jack semanas atrás y le había robado su propia gracia angelical. Y lo que pareció un incidente sin mayores consecuencias en su momento, a esas alturas se había convertido en un punto de inflexión para los habitantes del bunker. Hope fue de las primeras en sospechar que algo no marchaba bien con Jack. Hati y Cass la secundaron. Algo no estaba bien con Jack… Se moría. Esas fueron las palabras de Rowena… Las mismas que Hope no queria pronunciar para no hacer daño a Dean y las personas que queria.

    Por todo eso, porque las cosas estaban muy tensas y complicadas en casa, Hope había optado por callar su propio drama familiar. Si bien Dean ya sabia que su tio Elijah y su padre habían regresado a la vida, no había sabido como decirle que tambien su madre estaba viva, que seres sobrenaturales poderosos estaban regresando cada vez más rapido… Pero ahora, después de la llamada de Freya… no tenia otra opción…

    -Tengo… algo que contarte… -titubeó un momento- Cuando estuvimos en Phillipsburg… recibí una llamada de teléfono. Era mi… madre. Ella tambien ha regresado… Todos están regresando…- le dijo- Y aunque la echo de menos y me duele el alma por cada día que paso sin abrazarla, en el fondo sé que todo esto es parte de un problema mayor y he intentado apartarlo… Aparcarlo en un espacio donde si no lo veo, me convenzo de que no está ocurriendo, pero… -se sentó en la cama del cazador y dio una palmada sobre el colchón para que Dean se sentara a su lado.

    -No puedo seguir haciendo oídos sordos, Dean. Mi tía Freya ha llamado… Mi madre y el tio Elijah fueron a Londres en busca de un resucitado y… mi tio… lo mató. Mamá y Freya creen que algo lo ha afectado…-chasqueó la lengua y se pasó las manos por el rostro- Papá fue a Mystic Falls a ver si en el internado Salvatore o en la basta librería de Alaric había algo… Según los manuscritos que guarda Alaric, la marca con la que todos han regresado es… una marca antigua. La marca de Morgana. Una peligrosa nigromante procedente de antes de los tiempos de Arturo… La amante y enemiga de Merlín -al ver la cara de sorpresa de Dean, ella asintió- Sí. Esa Morgana. Y ese Merlín…

    -Invocaron a Morgana. Hace dos dias. Y el resucitado que trajeron Freya y Keelan de Alaska intentó atacarla… Y estalló en llamas. Carbonizándose en segundos. La marca protege a Morgana de sus resucitados. No pueden dañarla…

    Hizo una suave pausa alargando una mano hacia la de Dean.

    -Me duele en el alma dejarte ahora, Dean. Con lo de Jack y… bueno, todo lo demás…- señaló la puerta con una mano como si asi abarcase el bunker entero- Pero mi familia me necesita ahora, Dean. El mundo sobrenatural se va a la mierda. Y me necesitan en casa. No puedo darles la espalda… Volveré en cuanto salvemos el mundo y mande a esa bruja milenaria al infierno. La mataré y volveré contigo… -llevó ahora sus dos manos al rostro del cazador- Intenta seguir de una pieza cuando eso ocurra. Y prométeme que no harás ninguna gilipollez… -sonrió suavemente, entre divertida por sus ultimas palabras y emocionada pero desgarrada por abandonar al hombre que amaba en un momento tan delicado- Sabes que te quiero, ¿verdad? Por favor, dime que no soy una mala persona por irme ahora… Dime que estarás bien, que estaréis bien…



    #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Supernatural #NuevoStarter
    ㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑 𝐕𝐈𝐈𝐈 ㅤㅤㅤㅤㅤ˹ [BxbyDriver] ㅤㅤ ㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ-Dean…- comenzó a decir la Mikaelson. Entró de forma pausada en el dormitorio del cazador. Sus pasos eran cortos, algo erráticos, ya que su cabeza parecía estar algo lejos del bunker en ese momento. En sus manos sostenía el teléfono móvil y se daba pequeños toquecitos con este en la mano, pues no estaba demasiado segura de cómo abordar aquella situación. Hacía algunos días que habían regresado de Pennsylvania y todo había marchado… bien. Todo lo bien que pueden ir las cosas en el mundo de los Winchester. La amenaza de Miguel seguía siendo un peligro potencial, y eso sin contar a Lucifer… Como digo, todo había marchado bien sino contamos con que Lucifer, ansiando recuperar de nuevo sus poderes de arcángel había engañado a Jack semanas atrás y le había robado su propia gracia angelical. Y lo que pareció un incidente sin mayores consecuencias en su momento, a esas alturas se había convertido en un punto de inflexión para los habitantes del bunker. Hope fue de las primeras en sospechar que algo no marchaba bien con Jack. Hati y Cass la secundaron. Algo no estaba bien con Jack… Se moría. Esas fueron las palabras de Rowena… Las mismas que Hope no queria pronunciar para no hacer daño a Dean y las personas que queria. Por todo eso, porque las cosas estaban muy tensas y complicadas en casa, Hope había optado por callar su propio drama familiar. Si bien Dean ya sabia que su tio Elijah y su padre habían regresado a la vida, no había sabido como decirle que tambien su madre estaba viva, que seres sobrenaturales poderosos estaban regresando cada vez más rapido… Pero ahora, después de la llamada de Freya… no tenia otra opción… -Tengo… algo que contarte… -titubeó un momento- Cuando estuvimos en Phillipsburg… recibí una llamada de teléfono. Era mi… madre. Ella tambien ha regresado… Todos están regresando…- le dijo- Y aunque la echo de menos y me duele el alma por cada día que paso sin abrazarla, en el fondo sé que todo esto es parte de un problema mayor y he intentado apartarlo… Aparcarlo en un espacio donde si no lo veo, me convenzo de que no está ocurriendo, pero… -se sentó en la cama del cazador y dio una palmada sobre el colchón para que Dean se sentara a su lado. -No puedo seguir haciendo oídos sordos, Dean. Mi tía Freya ha llamado… Mi madre y el tio Elijah fueron a Londres en busca de un resucitado y… mi tio… lo mató. Mamá y Freya creen que algo lo ha afectado…-chasqueó la lengua y se pasó las manos por el rostro- Papá fue a Mystic Falls a ver si en el internado Salvatore o en la basta librería de Alaric había algo… Según los manuscritos que guarda Alaric, la marca con la que todos han regresado es… una marca antigua. La marca de Morgana. Una peligrosa nigromante procedente de antes de los tiempos de Arturo… La amante y enemiga de Merlín -al ver la cara de sorpresa de Dean, ella asintió- Sí. Esa Morgana. Y ese Merlín… -Invocaron a Morgana. Hace dos dias. Y el resucitado que trajeron Freya y Keelan de Alaska intentó atacarla… Y estalló en llamas. Carbonizándose en segundos. La marca protege a Morgana de sus resucitados. No pueden dañarla… Hizo una suave pausa alargando una mano hacia la de Dean. -Me duele en el alma dejarte ahora, Dean. Con lo de Jack y… bueno, todo lo demás…- señaló la puerta con una mano como si asi abarcase el bunker entero- Pero mi familia me necesita ahora, Dean. El mundo sobrenatural se va a la mierda. Y me necesitan en casa. No puedo darles la espalda… Volveré en cuanto salvemos el mundo y mande a esa bruja milenaria al infierno. La mataré y volveré contigo… -llevó ahora sus dos manos al rostro del cazador- Intenta seguir de una pieza cuando eso ocurra. Y prométeme que no harás ninguna gilipollez… -sonrió suavemente, entre divertida por sus ultimas palabras y emocionada pero desgarrada por abandonar al hombre que amaba en un momento tan delicado- Sabes que te quiero, ¿verdad? Por favor, dime que no soy una mala persona por irme ahora… Dime que estarás bien, que estaréis bien… #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Supernatural #NuevoStarter
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  • Las hojas crujían bajo sus pies mientras el bosque ardía. Lenguas de fuego danzaban por los árboles como serpientes hambrientas, tiñendo el cielo de un rojo feroz. El humo era denso, caliente, y convertía todo en una neblina sofocante. Pero entre las llamas y el caos, una silueta masculina y de baja estatura se mueve.

    ¡Hay muchas criaturas en peligro! —gritó el vermilinguo adulto, con las mejillas sucias de hollín y los ojos brillando de determinación.

    Sniffles, siempre elegante incluso en medio del desastre, caminaba con sus largas zancadas, protegiendo con su cuerpo a dos pequeñas criaturas acurrucadas en sus brazos: las ardillitas que habían rescatado antes.


    Esquiva a un árbol que terminó por cayendo en llamas. Se abre paso entre los árboles humeantes, siguiendo los chillidos asustados de más criaturas. Sniffles se agachó para permitir que un par de conejitos se ocultaran bajo su bata de científico.

    ¡Allá hay más criaturas que salvar! —dijo sin detenerse, jadeando un tanto nervioso.

    A medida que la noche caía sobre el bosque carbonizado, la silueta de un oso hormiguero humanoide com gafas desaparecía entre las brasas, llevando a salvo a un pequeño cúmulo de criaturas que, en otro mundo, no habrían tenido salvación.
    El viento trajo un murmullo confuso desde las sombras de la espesura.
    Las hojas crujían bajo sus pies mientras el bosque ardía. Lenguas de fuego danzaban por los árboles como serpientes hambrientas, tiñendo el cielo de un rojo feroz. El humo era denso, caliente, y convertía todo en una neblina sofocante. Pero entre las llamas y el caos, una silueta masculina y de baja estatura se mueve. ¡Hay muchas criaturas en peligro! —gritó el vermilinguo adulto, con las mejillas sucias de hollín y los ojos brillando de determinación. Sniffles, siempre elegante incluso en medio del desastre, caminaba con sus largas zancadas, protegiendo con su cuerpo a dos pequeñas criaturas acurrucadas en sus brazos: las ardillitas que habían rescatado antes. Esquiva a un árbol que terminó por cayendo en llamas. Se abre paso entre los árboles humeantes, siguiendo los chillidos asustados de más criaturas. Sniffles se agachó para permitir que un par de conejitos se ocultaran bajo su bata de científico. ¡Allá hay más criaturas que salvar! —dijo sin detenerse, jadeando un tanto nervioso. A medida que la noche caía sobre el bosque carbonizado, la silueta de un oso hormiguero humanoide com gafas desaparecía entre las brasas, llevando a salvo a un pequeño cúmulo de criaturas que, en otro mundo, no habrían tenido salvación. El viento trajo un murmullo confuso desde las sombras de la espesura.
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  • En la hora sin nombre,
    cuando la luna sangra sobre torres quebradas,
    las campanas no llaman a la fe,
    sino al pacto sellado en sombras.

    Los muros susurran plegarias rotas,
    y los ídolos, cubiertos de carboncillo,
    vigilan con ojos vacíos la procesión de almas condenadas.


    En la penumbra, la verdad se disuelve como carne en veneno;
    no hay redención, solo el filo que separa la cordura del abismo.

    Escucha… ¿Oyes el coro de voces antiguas?

    No son ángeles, somos cazadores que olvidamos nuestros nombres.
    Porque la medianoche no es tiempo, es herida abierta, es juramento eterno: morir… o despertar en la pesadilla.
    En la hora sin nombre, cuando la luna sangra sobre torres quebradas, las campanas no llaman a la fe, sino al pacto sellado en sombras. Los muros susurran plegarias rotas, y los ídolos, cubiertos de carboncillo, vigilan con ojos vacíos la procesión de almas condenadas. En la penumbra, la verdad se disuelve como carne en veneno; no hay redención, solo el filo que separa la cordura del abismo. Escucha… ¿Oyes el coro de voces antiguas? No son ángeles, somos cazadores que olvidamos nuestros nombres. Porque la medianoche no es tiempo, es herida abierta, es juramento eterno: morir… o despertar en la pesadilla.
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  • LA LUNA EXIGE FUEGO
    Fandom One Piece, libre
    Categoría Terror
    PORTGAS D. ACE

    *El campo era el infierno, pero no por mi voluntad, sino por la maldición que brotaba de mi piel. Cada uno de los enemigos cercanos se reducía a cenizas, y aunque eso podía celebrarse, yo no podía hacerlo.*

    *La luna llena colgaba como un ojo blanco sobre el caos, y su luz parecía clavarse en mi espalda, en mi pecho, en mis huesos, atravesándome dolorosamente, dejándome de rodillas, jadeando. Mis manos ya no eran mías. Ni siquiera eran humanas. Con ellas me aferraba al suelo, dejando marcas ardientes sobre la piedra. Las garras crecían, los colmillos se asomaban, y mi voz se quebraba entre rugidos y gritos.*

    —¡No ahora!

    *Un gruñido reemplazaba mi voz, mientras mi sombra se alargaba y se deformaba.
    Los soldados enemigos retrocedieron, no por miedo al fuego, sino por lo que veían emerger de él, de mí: un lobo envuelto en llamas, con ojos como carbones vivos y una furia que no distinguía aliados de amenazas.*

    —Aaaah!! Ggggghhh!!!

    *Pero aún resistía. Me aferraba a mi nombre, a mi memoria, a la promesa que había hecho bajo un cielo más amable, más natural, fuera de esta isla. Viviremos sin arrepentimientos, y seremos más libres que nadie...*

    *Cada latido era una batalla. Cada llama, una advertencia. Temblores incontrolables sacudían mi ser.
    Y entonces, en medio del estruendo, se alzó. Mitad hombre, mitad bestia, completamente fuego.
    No para destruir.
    Sino para proteger los secretos que se ocultaban en este lugar.*

    —Grrrrrrrrrr!!! GRRRRRR!!!

    *Las historias que escuché al fijar el rumbo hacia acá eran ciertas. En esta isla el aire está enrarecido, y la luna tiene un efecto maldito sobre aquellos a los que baña con su luz cuando mira en lo alto sin parpadear.
    La luna exige fuego, exige sangre enemiga, exige, reclama la fuerza de aquellos que doblega a su voluntad para proteger el tesoro que se guarda celosamente en algún lugar de esta isla...*

    —WAAAAAAUUUUUUUUUUU!!!!

    *Eché la cabeza atrás, ofrendando mi garganta a la luna, y un aullido animal cimbró el aire. Ya no era tan sólo un hombre que podía usar el fuego. Ahora era un licántropo...
    ¿Cuándo hubiera imaginado que mi deseo sería mi maldición?
    La pregunta de aquel anciano vagabundo al desembarcar en esta isla me había parecido extraña. Pero respondí con sinceridad. Si pudiera elegir alguna criatura de oscuridad que me gustaría ser, yo había escogido el hombre lobo. ¿Pero volverme uno así como así?
    Tenía que liberarme... Así que continuaba con esa lucha interior, aferrándome a la humanidad que aún conservaba, la cual se extinguía lenta, pero implacablemente.*

    "Debo volver al mar..."

    *Fue lo que quise decir. Pero en lugar de eso los rugidos completamente ininteligibles de una bestia sustituyeron mi voz...*
    PORTGAS D. ACE *El campo era el infierno, pero no por mi voluntad, sino por la maldición que brotaba de mi piel. Cada uno de los enemigos cercanos se reducía a cenizas, y aunque eso podía celebrarse, yo no podía hacerlo.* *La luna llena colgaba como un ojo blanco sobre el caos, y su luz parecía clavarse en mi espalda, en mi pecho, en mis huesos, atravesándome dolorosamente, dejándome de rodillas, jadeando. Mis manos ya no eran mías. Ni siquiera eran humanas. Con ellas me aferraba al suelo, dejando marcas ardientes sobre la piedra. Las garras crecían, los colmillos se asomaban, y mi voz se quebraba entre rugidos y gritos.* —¡No ahora! *Un gruñido reemplazaba mi voz, mientras mi sombra se alargaba y se deformaba. Los soldados enemigos retrocedieron, no por miedo al fuego, sino por lo que veían emerger de él, de mí: un lobo envuelto en llamas, con ojos como carbones vivos y una furia que no distinguía aliados de amenazas.* —Aaaah!! Ggggghhh!!! *Pero aún resistía. Me aferraba a mi nombre, a mi memoria, a la promesa que había hecho bajo un cielo más amable, más natural, fuera de esta isla. Viviremos sin arrepentimientos, y seremos más libres que nadie...* *Cada latido era una batalla. Cada llama, una advertencia. Temblores incontrolables sacudían mi ser. Y entonces, en medio del estruendo, se alzó. Mitad hombre, mitad bestia, completamente fuego. No para destruir. Sino para proteger los secretos que se ocultaban en este lugar.* —Grrrrrrrrrr!!! GRRRRRR!!! *Las historias que escuché al fijar el rumbo hacia acá eran ciertas. En esta isla el aire está enrarecido, y la luna tiene un efecto maldito sobre aquellos a los que baña con su luz cuando mira en lo alto sin parpadear. La luna exige fuego, exige sangre enemiga, exige, reclama la fuerza de aquellos que doblega a su voluntad para proteger el tesoro que se guarda celosamente en algún lugar de esta isla...* —WAAAAAAUUUUUUUUUUU!!!! *Eché la cabeza atrás, ofrendando mi garganta a la luna, y un aullido animal cimbró el aire. Ya no era tan sólo un hombre que podía usar el fuego. Ahora era un licántropo... ¿Cuándo hubiera imaginado que mi deseo sería mi maldición? La pregunta de aquel anciano vagabundo al desembarcar en esta isla me había parecido extraña. Pero respondí con sinceridad. Si pudiera elegir alguna criatura de oscuridad que me gustaría ser, yo había escogido el hombre lobo. ¿Pero volverme uno así como así? Tenía que liberarme... Así que continuaba con esa lucha interior, aferrándome a la humanidad que aún conservaba, la cual se extinguía lenta, pero implacablemente.* "Debo volver al mar..." *Fue lo que quise decir. Pero en lugar de eso los rugidos completamente ininteligibles de una bestia sustituyeron mi voz...*
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  • — Toca preparar la cena. ¿Unos espaguetis a la carbonara? Sí es verdad, es pequeña está olla con todo lo que como.
    — Toca preparar la cena. ¿Unos espaguetis a la carbonara? Sí es verdad, es pequeña está olla con todo lo que como.
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  • Melioë, diosa de mentira y verdad, de odio y amor, de locura y cordura, de luz y oscuridad, de vida y muerte... Una mujer de hermosa e irresistible belleza y de un poder incontenible e inestable, hija de la primavera misma, era como un capullo oscuro que florecía en la penumbra, completamente hermoso, con un aroma dulce y de granate intenso, una flor rodeada de espinas muy afiladas capaces de atravesar incluso almas.
    Melinoë, forjada en el fuego del inframundo, como una flor que crece en la adversidad, hija no solo de nombre de Hades, sino también en espíritu del dios más temido por mortales, almas y dioses. Aunque no corría la sangre del dios de la muerte por sus venas, el fuego implacable de este sí lo hacía, y la había vuelto una mujer fuerte e imponente. Su madre, la diosa que florece incluso en el fuego del inframundo, la mujer que llevó vida al lugar más muerto de todo el mundo, la había vuelto dulce, bondadosa y completamente capaz de llorar por los que vagaban sin rumbo y por aquellos a quienes ella corrompía.
    La diosa se encontraba sentada en la sala del trono, sola, mirando cada detalle como si sus ojos no fueran a ver de nuevo aquello. Lo miró sin parar: las molduras, el color de las paredes, cada textura de estas, cada pequeña línea en el mármol negro del piso, cada adorno en las columnas, hasta que llegó al candelabro en la esquina de la pared. Una vela solitaria brillaba arrogante, iluminando la oscuridad de la sala con fuerza, como si ella sola pudiera hacer desaparecer toda la tiniebla del Hades.
    La diosa, que siempre había carecido de la capacidad de sentir dolor cuando estaba dentro de aquel castillo, se vio tentada en tocarla, en sentir el irradiado calor en su piel, en tener entre sus dedos esa llama arrogante que luchaba contra la adversidad tal como ella luchaba por no iluminar el inframundo como siempre lo hacía. Tocó la cera caliente que escurría por el torso alargado de la vela, y la sensación le agradó, cedosa, como si un aceite se esparciera por sus dedos. El aroma también era adictivo, dulce y carbonizado, como los árboles quemados por los ríos de lava en el Tártaro. No lo pudo resistir y tomó la vela entre sus manos, llenándolas de cera. Aferrada al calor que apenas si la rozaba, que apenas si la hacía sentir abrigada, y entonces, con la luz titilando entre sus manos y la cera bañándolas, la apagó, cerrando sus manos sobre el pabilo como quien quita una vida de tajo, apagándola de golpe sin preguntar ni dar explicaciones.


    #desafiodivino #misiondiarialunes ─⁠──⁠─ ☾
    Melioë, diosa de mentira y verdad, de odio y amor, de locura y cordura, de luz y oscuridad, de vida y muerte... Una mujer de hermosa e irresistible belleza y de un poder incontenible e inestable, hija de la primavera misma, era como un capullo oscuro que florecía en la penumbra, completamente hermoso, con un aroma dulce y de granate intenso, una flor rodeada de espinas muy afiladas capaces de atravesar incluso almas. Melinoë, forjada en el fuego del inframundo, como una flor que crece en la adversidad, hija no solo de nombre de Hades, sino también en espíritu del dios más temido por mortales, almas y dioses. Aunque no corría la sangre del dios de la muerte por sus venas, el fuego implacable de este sí lo hacía, y la había vuelto una mujer fuerte e imponente. Su madre, la diosa que florece incluso en el fuego del inframundo, la mujer que llevó vida al lugar más muerto de todo el mundo, la había vuelto dulce, bondadosa y completamente capaz de llorar por los que vagaban sin rumbo y por aquellos a quienes ella corrompía. La diosa se encontraba sentada en la sala del trono, sola, mirando cada detalle como si sus ojos no fueran a ver de nuevo aquello. Lo miró sin parar: las molduras, el color de las paredes, cada textura de estas, cada pequeña línea en el mármol negro del piso, cada adorno en las columnas, hasta que llegó al candelabro en la esquina de la pared. Una vela solitaria brillaba arrogante, iluminando la oscuridad de la sala con fuerza, como si ella sola pudiera hacer desaparecer toda la tiniebla del Hades. La diosa, que siempre había carecido de la capacidad de sentir dolor cuando estaba dentro de aquel castillo, se vio tentada en tocarla, en sentir el irradiado calor en su piel, en tener entre sus dedos esa llama arrogante que luchaba contra la adversidad tal como ella luchaba por no iluminar el inframundo como siempre lo hacía. Tocó la cera caliente que escurría por el torso alargado de la vela, y la sensación le agradó, cedosa, como si un aceite se esparciera por sus dedos. El aroma también era adictivo, dulce y carbonizado, como los árboles quemados por los ríos de lava en el Tártaro. No lo pudo resistir y tomó la vela entre sus manos, llenándolas de cera. Aferrada al calor que apenas si la rozaba, que apenas si la hacía sentir abrigada, y entonces, con la luz titilando entre sus manos y la cera bañándolas, la apagó, cerrando sus manos sobre el pabilo como quien quita una vida de tajo, apagándola de golpe sin preguntar ni dar explicaciones. #desafiodivino #misiondiarialunes ─⁠──⁠─ ☾
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