• Las mejores amigas también están para animarte... ^^~🩷
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  • Mientras no te metas conmigo te puedo llevar como un buen amigo o amiga pero faltarme al respeto y te haré conocer el infierno
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Pienso que suelo ser una persona bastante amable o por lo menos amigable, puedo soportar varias cosas, pero por favor, no me ostiguen, podemos hablar de lo que quieras, pero entiende que mi tiempo no es ilimitado, con eso en mente llevaremos una amistad sana.
    Pienso que suelo ser una persona bastante amable o por lo menos amigable, puedo soportar varias cosas, pero por favor, no me ostiguen, podemos hablar de lo que quieras, pero entiende que mi tiempo no es ilimitado, con eso en mente llevaremos una amistad sana.
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  • ¿Miedo a la muerte? Por favor... a estas alturas, es mi amiga conocida y ya nos hemos visto la cara demasiadas veces como para que me tiemble el pulso. La gente le teme a la oscuridad porque no la entiende, pero cuando has caminado en ella, aprendes que el fin es solo otra regla que alguien más intentó imponer.

    Dejen que el resto del mundo se arrodille; que supliquen por un día más de gracia, que agachen la cabeza ante coronas vacías. Yo no nací para besar anillos, ni de reyes humanos, ni de deidades arrogantes que se esconden detrás de falsos altares. No sirvo a tronos que no me he ganado, ni acepto un destino escrito por la mano de otro.

    Si sigo de pie en este tablero, no es por sumisión, sino por pura convicción. Estoy aquí para romper el molde, para poner las cadenas y dictar mis propios términos. Al final del día, prefiero ser el monstruo que elige sus propias batallas, antes que el santo que obedece las reglas de un cielo que jamás ha sangrado.
    ¿Miedo a la muerte? Por favor... a estas alturas, es mi amiga conocida y ya nos hemos visto la cara demasiadas veces como para que me tiemble el pulso. La gente le teme a la oscuridad porque no la entiende, pero cuando has caminado en ella, aprendes que el fin es solo otra regla que alguien más intentó imponer. Dejen que el resto del mundo se arrodille; que supliquen por un día más de gracia, que agachen la cabeza ante coronas vacías. Yo no nací para besar anillos, ni de reyes humanos, ni de deidades arrogantes que se esconden detrás de falsos altares. No sirvo a tronos que no me he ganado, ni acepto un destino escrito por la mano de otro. Si sigo de pie en este tablero, no es por sumisión, sino por pura convicción. Estoy aquí para romper el molde, para poner las cadenas y dictar mis propios términos. Al final del día, prefiero ser el monstruo que elige sus propias batallas, antes que el santo que obedece las reglas de un cielo que jamás ha sangrado.
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  • Cuando me quedo a cargo de las amigas imperativas.. Mas parezco niñera de estas dos locas.
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  • [UNA CITA DE AMISTAD, ¿O ALGO MAS?]

    —En aquella noche que por alguna razón tenía cierto encanto único, Elina va en camino hacia aquel restaurante donde acordaron verse ella y Laplus Darkness, la compañía de una de sus mejores amigas le resultaba bastante reconfortante, está noche cenaran juntas mientras hablan de cualquier tema en general, pero al parecer hay intenciones ocultas detrás de algunas de las dos que su contraria no conoce o ni se imagina, ¿Que podrá ser? —
    [UNA CITA DE AMISTAD, ¿O ALGO MAS?] —En aquella noche que por alguna razón tenía cierto encanto único, Elina va en camino hacia aquel restaurante donde acordaron verse ella y [glow_lavender_mouse_820], la compañía de una de sus mejores amigas le resultaba bastante reconfortante, está noche cenaran juntas mientras hablan de cualquier tema en general, pero al parecer hay intenciones ocultas detrás de algunas de las dos que su contraria no conoce o ni se imagina, ¿Que podrá ser? —
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  • Están esperándome en la cafetería mis amigas de la infancia Chloe au Maddison Gilbert y Jennifer au Morgana Negrescu
    Debido a las apresuradas agendas de cada una, es imposible habernos reunido antes pero muy pronto va a cambiar.
    Están esperándome en la cafetería mis amigas de la infancia Chloe au [Gilbert_ruby97] y Jennifer au [CxVampiresa13] Debido a las apresuradas agendas de cada una, es imposible habernos reunido antes pero muy pronto va a cambiar.
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  • Fragmento extraído del rol con Elina Drakon.

    https://ficrol.com/posts/386585

    —Aahh...

    El suspiro del anciano hizo temblar las montañas.

    La roca crujió.

    Los árboles nacidos sobre su cuerpo se mecieron lentamente.

    —Estoy... tan cansado... vieja amiga...

    Sus enormes ojos permanecieron sobre Elina.

    —Cuánta guerra...

    —Cuánta muerte...

    —Cuántos nombres olvidados...

    Su voz sonaba cada vez más lejana.

    Como si hablara desde otro tiempo.

    Desde otro mundo.

    —Este viejo dragón ya no puede sostener más esta paz...

    Un silencio pesado cayó sobre el valle.

    —La paz...

    Sus párpados descendieron lentamente.

    —Es todo lo que anhelo...

    Volvió a mirarme.

    Sus pupilas antiguas reflejaban algo que jamás había visto.

    Esperanza.

    —Fuego...

    —Escarcha...

    Su respiración se volvió irregular.

    —Puede ser...

    —Pero no sola...

    Sus ojos parecieron perderse entre recuerdos imposibles.

    —Ellos creían en la unión...

    Los creadores de mi huevo.

    Los dos elementales que abandonaron la guerra.

    —Lo demostraron...

    Una pequeña carcajada escapó de su garganta.

    —Ha... ha...

    —Sí...

    —Elementos convergentes...

    Su cabeza descendió unos centímetros.

    —Acércate, niña...

    —Deja que estos viejos ojos puedan verte una última vez...

    Tragué saliva.

    Incluso para mí era difícil sostener aquella mirada.

    Pero avancé.

    Paso a paso.

    Hasta quedar frente a él.

    Su tamaño era tan inmenso que apenas podía abarcar una pequeña parte de su rostro.

    Sin embargo, sus ojos me observaban como si yo fuera todo su mundo.

    Durante unos segundos no dijo nada.

    Simplemente me contempló.

    Y sonrió.

    —Ahora lo entiendo...

    Sus palabras apenas fueron un susurro.

    —No naciste para continuar nuestra guerra...

    —Naciste para terminarla...

    El brillo de sus ojos comenzó a apagarse.

    Lentamente.

    Sin dolor.

    Sin miedo.

    Como quien finalmente puede descansar.

    Y entonces ocurrió.

    A mi lado apareció una pequeña figura encapuchada.

    Silenciosa.

    Antigua.

    Un diminuto shinigami.

    No pronunció palabra alguna.

    Ni parecía interesado en nosotros.

    Simplemente caminó hasta el anciano dragón.

    Extendió una pequeña mano.

    Y tomó algo que no podía verse.

    El alma de Terra.

    Pero no se la llevó.

    El pequeño ser observó el núcleo que latía en el pecho del dragón.

    Una última vez.

    Y lo separó cuidadosamente de su cuerpo.

    El corazón mineral del anciano cayó frente a mí.

    El suelo tembló.

    La piedra comenzó a resquebrajarse.

    Runas antiguas aparecieron sobre su superficie.

    Lentamente.

    Muy lentamente.

    El núcleo empezó a transformarse.

    La roca se alargó.

    Se refinó.

    Se condensó.

    Hasta adoptar la forma de un bastón.

    Un bastón de piedra primordial.

    Nacido de la tierra más antigua.

    De la voluntad del último dragón hadeico de ese elemento.

    Lo tomé entre mis manos.

    Y en cuanto mis dedos tocaron la piedra...

    Sentí algo.

    No poder.

    No fuerza.

    No dominio.

    Sentí compañía.

    Como si una montaña entera hubiera decidido caminar a mi lado.

    Por primera vez.

    Fuego.

    Escarcha.

    Y tierra.

    Tres elementos.

    No enfrentados.

    No dominándose unos a otros.

    Sino coexistiendo.

    Terra cerró los ojos.

    Y por primera vez en cuatro mil quinientos millones de años...

    El último dragón de tierra descansó.
    Fragmento extraído del rol con [Elina_Drakon]. https://ficrol.com/posts/386585 —Aahh... El suspiro del anciano hizo temblar las montañas. La roca crujió. Los árboles nacidos sobre su cuerpo se mecieron lentamente. —Estoy... tan cansado... vieja amiga... Sus enormes ojos permanecieron sobre Elina. —Cuánta guerra... —Cuánta muerte... —Cuántos nombres olvidados... Su voz sonaba cada vez más lejana. Como si hablara desde otro tiempo. Desde otro mundo. —Este viejo dragón ya no puede sostener más esta paz... Un silencio pesado cayó sobre el valle. —La paz... Sus párpados descendieron lentamente. —Es todo lo que anhelo... Volvió a mirarme. Sus pupilas antiguas reflejaban algo que jamás había visto. Esperanza. —Fuego... —Escarcha... Su respiración se volvió irregular. —Puede ser... —Pero no sola... Sus ojos parecieron perderse entre recuerdos imposibles. —Ellos creían en la unión... Los creadores de mi huevo. Los dos elementales que abandonaron la guerra. —Lo demostraron... Una pequeña carcajada escapó de su garganta. —Ha... ha... —Sí... —Elementos convergentes... Su cabeza descendió unos centímetros. —Acércate, niña... —Deja que estos viejos ojos puedan verte una última vez... Tragué saliva. Incluso para mí era difícil sostener aquella mirada. Pero avancé. Paso a paso. Hasta quedar frente a él. Su tamaño era tan inmenso que apenas podía abarcar una pequeña parte de su rostro. Sin embargo, sus ojos me observaban como si yo fuera todo su mundo. Durante unos segundos no dijo nada. Simplemente me contempló. Y sonrió. —Ahora lo entiendo... Sus palabras apenas fueron un susurro. —No naciste para continuar nuestra guerra... —Naciste para terminarla... El brillo de sus ojos comenzó a apagarse. Lentamente. Sin dolor. Sin miedo. Como quien finalmente puede descansar. Y entonces ocurrió. A mi lado apareció una pequeña figura encapuchada. Silenciosa. Antigua. Un diminuto shinigami. No pronunció palabra alguna. Ni parecía interesado en nosotros. Simplemente caminó hasta el anciano dragón. Extendió una pequeña mano. Y tomó algo que no podía verse. El alma de Terra. Pero no se la llevó. El pequeño ser observó el núcleo que latía en el pecho del dragón. Una última vez. Y lo separó cuidadosamente de su cuerpo. El corazón mineral del anciano cayó frente a mí. El suelo tembló. La piedra comenzó a resquebrajarse. Runas antiguas aparecieron sobre su superficie. Lentamente. Muy lentamente. El núcleo empezó a transformarse. La roca se alargó. Se refinó. Se condensó. Hasta adoptar la forma de un bastón. Un bastón de piedra primordial. Nacido de la tierra más antigua. De la voluntad del último dragón hadeico de ese elemento. Lo tomé entre mis manos. Y en cuanto mis dedos tocaron la piedra... Sentí algo. No poder. No fuerza. No dominio. Sentí compañía. Como si una montaña entera hubiera decidido caminar a mi lado. Por primera vez. Fuego. Escarcha. Y tierra. Tres elementos. No enfrentados. No dominándose unos a otros. Sino coexistiendo. Terra cerró los ojos. Y por primera vez en cuatro mil quinientos millones de años... El último dragón de tierra descansó.
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  • Flashback:

    — Se te cayó esto... ¿Eh? ¿Porque corres? Te has dejado la navaja aquí...

    El ladrón huyó con prisas, mientras que Kiro le observaba marcharse con confusión. De repente su grupo se acercó a él, unos pasaron de largo persiguiendo al ladrón, mientras que el líder de la pandilla le ponía la mano en el hombro.

    Miya: Crow, es un ladrón, huye de la policía, tienes que fijarte más en los demás.

    Sonrió, dándole unos golpecitos en la cabeza de forma amigable.

    Miya: Y ponte una cinta de pelo o algo, no sé cómo ves con ese pelo, ¡Venga vamos! Seguro que nos dan una recompensa si lo pillamos.

    El líder salió corriendo también. Kiro se quedó allí, mirando la navaja y luego a su jefe.

    — Fijarme más en los demás, huh...

    La dejó caer al suelo y fue detrás de ellos.
    Flashback: — Se te cayó esto... ¿Eh? ¿Porque corres? Te has dejado la navaja aquí... El ladrón huyó con prisas, mientras que Kiro le observaba marcharse con confusión. De repente su grupo se acercó a él, unos pasaron de largo persiguiendo al ladrón, mientras que el líder de la pandilla le ponía la mano en el hombro. Miya: Crow, es un ladrón, huye de la policía, tienes que fijarte más en los demás. Sonrió, dándole unos golpecitos en la cabeza de forma amigable. Miya: Y ponte una cinta de pelo o algo, no sé cómo ves con ese pelo, ¡Venga vamos! Seguro que nos dan una recompensa si lo pillamos. El líder salió corriendo también. Kiro se quedó allí, mirando la navaja y luego a su jefe. — Fijarme más en los demás, huh... La dejó caer al suelo y fue detrás de ellos.
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  • Capítulo nuevo, protagonistas conocidos
    Fandom OC
    Categoría Slice of Life
    Samantha Murphy

    El rostro de Lorraine se muestra cansado. Está ojerosa y su semblante es un panorama de aparente desinterés. Pero sólo es una pantalla. En realidad, a pesar del cómo luce, está atenta.

    — Debo decir que no esperaba una llamada tuya así de la nada. ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Quince años? ¿Quizás más? Dios. . . Ahora me siento más vieja de lo que ya me veo de por sí. —

    Lorraine suspira. Voltea a un costado y deja salir el humo por la ventana. Por suerte están en el único restaurante de la zona que aún admite fumadores.

    Delante de ella está Samantha. Su amiga de la adolescencia a quien la unió el amor por la lectura.

    Las circunstancias de la vida pasaron y perdieron contacto. Algo muy normal con amistades de la adolescencia. La vida jala en distintas direcciones y la gente va con ellas. No se dejaron de hablar por algo personal. Y viendo el libro que Samantha abraza como a un bebé, sabe que aún tiene ese amor por la lectura.

    Aunque hay días en los que Lorraine no sabe si ella mantiene ese amor. Quizás convertir ese gusto en su trabajo había sido un error. Pero el momento de arrepentirse ya había quedado muy atrás. Los libros son su vida para bien y para mal.

    — ¿Cómo has estado, Samantha? ¿Cómo te ha tratado la vida? —

    Aplasta el cigarrillo en el cenicero. Bebe un poco de café.

    — ¿Y a qué se debe que hayas querido contactarme tan repentinamente? No es que no me alegre verte ni nada, no me malentiendas. . . Sólo es un poco curioso. —
    [shadow_brass_crow_925] El rostro de Lorraine se muestra cansado. Está ojerosa y su semblante es un panorama de aparente desinterés. Pero sólo es una pantalla. En realidad, a pesar del cómo luce, está atenta. — Debo decir que no esperaba una llamada tuya así de la nada. ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Quince años? ¿Quizás más? Dios. . . Ahora me siento más vieja de lo que ya me veo de por sí. — Lorraine suspira. Voltea a un costado y deja salir el humo por la ventana. Por suerte están en el único restaurante de la zona que aún admite fumadores. Delante de ella está Samantha. Su amiga de la adolescencia a quien la unió el amor por la lectura. Las circunstancias de la vida pasaron y perdieron contacto. Algo muy normal con amistades de la adolescencia. La vida jala en distintas direcciones y la gente va con ellas. No se dejaron de hablar por algo personal. Y viendo el libro que Samantha abraza como a un bebé, sabe que aún tiene ese amor por la lectura. Aunque hay días en los que Lorraine no sabe si ella mantiene ese amor. Quizás convertir ese gusto en su trabajo había sido un error. Pero el momento de arrepentirse ya había quedado muy atrás. Los libros son su vida para bien y para mal. — ¿Cómo has estado, Samantha? ¿Cómo te ha tratado la vida? — Aplasta el cigarrillo en el cenicero. Bebe un poco de café. — ¿Y a qué se debe que hayas querido contactarme tan repentinamente? No es que no me alegre verte ni nada, no me malentiendas. . . Sólo es un poco curioso. —
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