Esta semana sin duda ha sido todo un completo torbellino, a parte de confrontar los grados de calor intensos (y eso que todavía oficialmente no hemos entrado en el verano)
Las innumerables quejas y ostentosidades de mis clientes más leales a la vez que bastante famosos.
Mientras a la vez hacia diferentes arreglos al segundo vestido de una de mis mejores amigas.
Y encima aún no tengo ninguna maldita idea sobre el tema del que irá mi próximo modelo, para la semana de la moda en París.
Lo sé, lo sé no es hasta otoño pero si no empiezo cuánto antes no llegaré ni de coña.
Por si todo eso no fuera poco, no puedo quejarme por qué soy una privilegiada y otras personas tienen trabajos peores, con horarios y sueldos de espanto.
Las innumerables quejas y ostentosidades de mis clientes más leales a la vez que bastante famosos.
Mientras a la vez hacia diferentes arreglos al segundo vestido de una de mis mejores amigas.
Y encima aún no tengo ninguna maldita idea sobre el tema del que irá mi próximo modelo, para la semana de la moda en París.
Lo sé, lo sé no es hasta otoño pero si no empiezo cuánto antes no llegaré ni de coña.
Por si todo eso no fuera poco, no puedo quejarme por qué soy una privilegiada y otras personas tienen trabajos peores, con horarios y sueldos de espanto.
Esta semana sin duda ha sido todo un completo torbellino, a parte de confrontar los grados de calor intensos (y eso que todavía oficialmente no hemos entrado en el verano)
Las innumerables quejas y ostentosidades de mis clientes más leales a la vez que bastante famosos.
Mientras a la vez hacia diferentes arreglos al segundo vestido de una de mis mejores amigas.
Y encima aún no tengo ninguna maldita idea sobre el tema del que irá mi próximo modelo, para la semana de la moda en París.
Lo sé, lo sé no es hasta otoño pero si no empiezo cuánto antes no llegaré ni de coña.
Por si todo eso no fuera poco, no puedo quejarme por qué soy una privilegiada y otras personas tienen trabajos peores, con horarios y sueldos de espanto.
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