• La discusión no era ruidosa, pero dolía más.

    Nymera los observaba desde la distancia, quieta, sintiendo cómo el aire entre ellos se volvía pesado. No era odio. Era algo peor. Era el amor… cansándose...haciéndose añicos.

    El colgante sobre su pecho vibró suavemente.

    La mujer fue la primera en romperse. Su voz tembló, pero no retrocedió.

    — Sentí que me mirabas con amor… —susurró, sosteniendo su propia herida— Pero quizás… quizás solo era el reflejo del mío —El silencio que siguió fue cruel.

    Él no respondió.

    Y en ese instante, ella lo sintió.

    Algo pequeño se desprendió del pecho de la mujer. Una esencia tibia, frágil… el último lugar donde ese amor seguía vivo.

    La pelirroja no se movió.

    Solo esperó.

    Porque sabía que, a veces, el alma no se rompe cuando dejan de amarse…sino cuando uno se da cuenta de que estuvo amando solo.
    La discusión no era ruidosa, pero dolía más. Nymera los observaba desde la distancia, quieta, sintiendo cómo el aire entre ellos se volvía pesado. No era odio. Era algo peor. Era el amor… cansándose...haciéndose añicos. El colgante sobre su pecho vibró suavemente. La mujer fue la primera en romperse. Su voz tembló, pero no retrocedió. — Sentí que me mirabas con amor… —susurró, sosteniendo su propia herida— Pero quizás… quizás solo era el reflejo del mío —El silencio que siguió fue cruel. Él no respondió. Y en ese instante, ella lo sintió. Algo pequeño se desprendió del pecho de la mujer. Una esencia tibia, frágil… el último lugar donde ese amor seguía vivo. La pelirroja no se movió. Solo esperó. Porque sabía que, a veces, el alma no se rompe cuando dejan de amarse…sino cuando uno se da cuenta de que estuvo amando solo.
    Me entristece
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  • Diario — Arriba del puente

    Hoy caminé por el puente como todos.

    Arriba, lo de siempre:
    café con azúcar, pasos apresurados, conversaciones que no se quedan.

    La gente mira sin ver.
    Siente sin bajar.
    Yo me detuve en el centro.

    Debajo del puente el río no descansa.
    Hay un mundo entero fluyendo sin permiso,
    un murmullo constante que nadie quiere escuchar.

    Tomamos café.
    El vapor ascendía —
    pero lo que importa siempre cae.
    Las tazas vacías son pequeñas traiciones.
    Prometen calor y dejan porcelana fría.

    Abrí mi puerta después.
    Arriba del puente, las cosas pendientes.
    Abajo, la corriente.

    Había dispuesto la habitación como quien enciende faroles en la orilla:
    luz tibia, silencio atento,
    una pausa que pedía ser cruzada.

    Pero algunos visitantes caminan el puente sin asomarse.
    No hubo crujido.
    No hubo vértigo.
    Ni una piedra lanzada al agua.

    Arriba del puente, cada uno con lo suyo.
    Lo tuyo es lo tuyo.
    Lo mío…
    fluye debajo.

    Regresé al centro.
    La multitud seguía pasando.
    Los semáforos cambiaban.
    El mundo cumplía su rutina impecable.

    Debajo del puente, en el río,
    hay un mundo de gente.

    Y hoy el agua no se desbordó.
    Pero subió.
    Un centímetro.

    Y eso basta para saber
    que algo estuvo a punto de caer.
    Diario — Arriba del puente Hoy caminé por el puente como todos. Arriba, lo de siempre: café con azúcar, pasos apresurados, conversaciones que no se quedan. La gente mira sin ver. Siente sin bajar. Yo me detuve en el centro. Debajo del puente el río no descansa. Hay un mundo entero fluyendo sin permiso, un murmullo constante que nadie quiere escuchar. Tomamos café. El vapor ascendía — pero lo que importa siempre cae. Las tazas vacías son pequeñas traiciones. Prometen calor y dejan porcelana fría. Abrí mi puerta después. Arriba del puente, las cosas pendientes. Abajo, la corriente. Había dispuesto la habitación como quien enciende faroles en la orilla: luz tibia, silencio atento, una pausa que pedía ser cruzada. Pero algunos visitantes caminan el puente sin asomarse. No hubo crujido. No hubo vértigo. Ni una piedra lanzada al agua. Arriba del puente, cada uno con lo suyo. Lo tuyo es lo tuyo. Lo mío… fluye debajo. Regresé al centro. La multitud seguía pasando. Los semáforos cambiaban. El mundo cumplía su rutina impecable. Debajo del puente, en el río, hay un mundo de gente. Y hoy el agua no se desbordó. Pero subió. Un centímetro. Y eso basta para saber que algo estuvo a punto de caer.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    ¡Hola FicRolers! ¡Traigo novedades en el directorio de Clasificados de búsqueda!

    Ahora los clasificados nuevos están marcados en el directorio con un símbolo propio para saber cuales son los clasificados recién llegados.
    ¡Hola FicRolers! ¡Traigo novedades en el directorio de Clasificados de búsqueda! 🆙 Ahora los clasificados nuevos están marcados en el directorio con un símbolo propio para saber cuales son los clasificados recién llegados.
    DIRECTORIO DE CLASIFICADOS de BÚSQUEDA PARA PERSONAJES 3D
    ¡Hola FicRolers! ✨   Os traigo este artículo que hará de directorio de Clasificados de búsqueda Disponibles de fandoms, personajes y shipps para personajes 3D.    Un clasificado de búsqueda tiene dos estados:   Recordad cerrar el clasificado cuando la búsqueda haya concluido ♥    Como...
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  • ────Even if the sky does fall
    Even if they take it all
    There's no pain that I won't go through
    Even if I have to die for you
    And when all the fires burn
    When everything is overturning
    There's no thing that I won't go through
    Even if I have to die for you...

    Las cuerdas de la guitarra vibraron debajo de la púa. Por muy tentadora que le resultara la idea de cerrar los ojos, sabía que, si lo hacía, abriría una ventana a momentos que no quería invocar. Volvería a sentir el tacto helado de aquella mano cerrándose alrededor de la suya, perdiendo fuerza poco a poco, volviéndose cada vez más pesada. Hundiéndose en la oscuridad. Dejándola atrás en un lugar al que jamás podría alcanzarlo.

    Deseó seguirle, pero ella le había hecho una promesa... y la iba a cumplir. Como tantas otras que le hizo sin que él llegara a saberlo.

    «Prométemelo, madre....».

    El pomo de Rompeviento descansaba junto a su muslo. El frío del bronce de la espada le resultó extrañamente reconfortante. La espada había sido suya y después de ella. Una compañera que entendía que ni siquiera una eternidad bastaría para que el tiempo borrara por completo el dolor más grande que puede experimentar un ser. La pérdida de un hijo.

    Y, a pesar de todo, lo recordaba con una sonrisa. A veces forzada, cuando el peso del recuerdo amenazaba con quebrarla; otras como un estallido de luz dorada. Las fechas se acercaban. La última vez que lo abrazó. La última vez que le pidió que le cantará una canción.

    «¿Recuerdas cuando te cantaba para espantar a las pesadillas? Esta podría gustarte. No importa cuán lejos estés... sé que puedes escucharme. Siempre lo haces. Esta canción es para ti, Eneas».

    ────And if the Sun grows cold for you along the way
    And if the stars don't line to light the way
    And when you fall away and crash back down below
    I'll search the skies for you and I'll follow
    I'll be in your afterglow
    And I'll bring you home...

    https://youtu.be/_Nrx8cbVf98?si=JA_Qqxr8Vbgqb51j
    ────Even if the sky does fall Even if they take it all There's no pain that I won't go through Even if I have to die for you And when all the fires burn When everything is overturning There's no thing that I won't go through Even if I have to die for you... Las cuerdas de la guitarra vibraron debajo de la púa. Por muy tentadora que le resultara la idea de cerrar los ojos, sabía que, si lo hacía, abriría una ventana a momentos que no quería invocar. Volvería a sentir el tacto helado de aquella mano cerrándose alrededor de la suya, perdiendo fuerza poco a poco, volviéndose cada vez más pesada. Hundiéndose en la oscuridad. Dejándola atrás en un lugar al que jamás podría alcanzarlo. Deseó seguirle, pero ella le había hecho una promesa... y la iba a cumplir. Como tantas otras que le hizo sin que él llegara a saberlo. «Prométemelo, madre....». El pomo de Rompeviento descansaba junto a su muslo. El frío del bronce de la espada le resultó extrañamente reconfortante. La espada había sido suya y después de ella. Una compañera que entendía que ni siquiera una eternidad bastaría para que el tiempo borrara por completo el dolor más grande que puede experimentar un ser. La pérdida de un hijo. Y, a pesar de todo, lo recordaba con una sonrisa. A veces forzada, cuando el peso del recuerdo amenazaba con quebrarla; otras como un estallido de luz dorada. Las fechas se acercaban. La última vez que lo abrazó. La última vez que le pidió que le cantará una canción. «¿Recuerdas cuando te cantaba para espantar a las pesadillas? Esta podría gustarte. No importa cuán lejos estés... sé que puedes escucharme. Siempre lo haces. Esta canción es para ti, Eneas». ────And if the Sun grows cold for you along the way And if the stars don't line to light the way And when you fall away and crash back down below I'll search the skies for you and I'll follow I'll be in your afterglow And I'll bring you home... https://youtu.be/_Nrx8cbVf98?si=JA_Qqxr8Vbgqb51j
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  • —TU CONFÍA TRAINER, LAS PROBABILIDADES Y LAS REGLAS ESTÁN HECHAS PARA ROMPERSE!—

    *totalmente fuera del sentido comun y luego de haberme tomado 3 latas de monster blanco, espero a que mi trainer de las indicaciones del entrenamiento de ese dia aun que la tasa de probabilidad de exito es casi nula com un 1% a favor y un 99% en contra*
    —TU CONFÍA TRAINER, LAS PROBABILIDADES Y LAS REGLAS ESTÁN HECHAS PARA ROMPERSE!— *totalmente fuera del sentido comun y luego de haberme tomado 3 latas de monster blanco, espero a que mi trainer de las indicaciones del entrenamiento de ese dia aun que la tasa de probabilidad de exito es casi nula com un 1% a favor y un 99% en contra*
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  • Hidden in the forest
    Categoría Fantasía
    Los pequeños rayos del sol de atardecer se asomaban atravez de las ramas de los arboles.
    Me encontraba en el bosque alejado del castillo... Alejado de los problemas

    Me acerqué a el lago y me sente de cunclillas para tocar el agua, de reojo observé a Meraxes mi dragon que me habia llevado volando hacia aqui, tomando agua.

    Derrepente esa sensación de estar siendo observada me estremeció —Quien esta ahi? — grite al aire con dirección al follaje del bosque
    Los pequeños rayos del sol de atardecer se asomaban atravez de las ramas de los arboles. Me encontraba en el bosque alejado del castillo... Alejado de los problemas Me acerqué a el lago y me sente de cunclillas para tocar el agua, de reojo observé a Meraxes mi dragon que me habia llevado volando hacia aqui, tomando agua. Derrepente esa sensación de estar siendo observada me estremeció —Quien esta ahi? — grite al aire con dirección al follaje del bosque
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  • —¡Ay, pero qué ven mis ojos! Un desfile de carencias. A ver, cuéntenme: ¿los asaltó la mala suerte o es que ahora se usa andar así de ligeros? Yo, que no tengo ni para un bolillo, sé reconocer a un colega de deudas a kilómetros, así que me inclino por la pobreza total. Pero en serio, amigos... con esos retazos de tela cubriendo solo lo indispensable, ¿cómo pretenden calentarse cuando caiga el sol? Van a necesitar algo más que buena actitud para no tiritar.—
    —¡Ay, pero qué ven mis ojos! Un desfile de carencias. A ver, cuéntenme: ¿los asaltó la mala suerte o es que ahora se usa andar así de ligeros? Yo, que no tengo ni para un bolillo, sé reconocer a un colega de deudas a kilómetros, así que me inclino por la pobreza total. Pero en serio, amigos... con esos retazos de tela cubriendo solo lo indispensable, ¿cómo pretenden calentarse cuando caiga el sol? Van a necesitar algo más que buena actitud para no tiritar.—
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  • Un nuevo capítulo...
    Fandom OC/JJK
    Categoría Romance
    Leo

    "Mi mayor miedo es que, eventualmente, me verás de la misma forma que me veo yo."

    [Alemania. - Berlín. - El apartamento de Morana. - 21:34]

    Cuan tortuosa podía ser la vida de una persona solitaria, no por necesidad, ni por comodidad, una soledad autoimpuesta, una penitencia en busca de la redención.

    Morana, que últimamente andaba más sumida en pensamiento de lo normal, se dirigió al balcón con cigarro en mano, portando un vestido negro largo y unos tacones; hoy habría visita.

    La ciudad brillaba tanto como siempre, luces que nunca se apagaban, coches que iban de un lado a otro, todos vivían una vida normal... — Los envidio. — Su voz era suave, su mirada observaba el mundo como si fuera un cuadro, y ella no era la pintora, sino una mancha.

    Dio una profunda calada al cigarro y mientras exhalaba el humo, dejó caer las cenizas por el balcón. — Tan ignorantes, y sin embargo... Tan felices. — Así era la gente para ella, pero era esa misma ignorancia la que envidiaba, pues tantos años de vida le habían enseñado algo; cuanto más sabes del mundo, más horrible se vuelve la vida.

    Tiró el cigarro por el balcón, suspirando profundamente antes de volver al interior del piso. Se dirigió al sillón que había en el centro del salón, se cruzó de piernas, juntó sus manos y con su mirada fija en las mismas, su mente comenzó a divagar.

    El pasado pesaba demasiado para ella, la soledad se había vuelto una tortura con el pasar de los siglos, y le había quedado claro que, por mucho que se esforzara y por mucho que odiase admitirlo... No podía seguir así.

    La vida eterna se había convertido en una cárcel desde que "cumplió" su objetivo, pues una vida sin propósito carecía de belleza. La persona que ella amaba, le gustase o no, había desaparecido en la rueda de la vida, así haya reencarnado, nunca sería la misma persona... Y eso dolía más que arder en la pira.

    ¿Desde cuándo se había vuelto tan blanda? Una pregunta que se repetía a menudo, pero la respuesta era simple... Siempre lo fue, en el fondo, su corazón, aunque desgastado, siempre fue blando, pero en sus intentos por convencerse de que no, el daño se había ido acumulando.

    Una historia de amor de un milenio... Un desperdicio, meras mentiras para convencerse a si misma de que podía cambiar lo sucedido... Motivo por el cual, en su juventud, terminó volviéndose tan diestra en la nigromancia. No quería aceptar el resultado, nunca pudo aceptarlo, nunca pudo superarlo... Pero conocer a cierta persona, le hizo darle vueltas a la cabeza.

    Leo, un hechicero que parecía no tener más preocupación que el presente, su actitud tan aparentemente despreocupada se había vuelto contagiosa para Morana… Se había dado cuenta que, en esos momentos de adrenalina que compartían en la carretera, en esas risas por bromas estúpidas, en esa mirada suave que parecía nunca juzgarla... Había hallado refugio.

    ¿En qué estaba pensando? Tras un milenio de asegurar que su corazón solo le pertenecía a un difunto... Estaba pensando en la posibilidad de... Avanzar sin él.

    Morana volvió a la realidad, sacada de su trance por el ruido de los coches... Echa de menos cuando la vida eran herramientas y caballos. Aprovechó el momento para dirigirse a la cocina, sacar su mejor vino y preparar las cosas en la pequeña mesa que había en el salón.

    Terminado esto, la puerta sonó... ¿Sería el hechicero...?

    Al principio, dudó en sus pasos, pero tras un par de segundos, se dirigió a la puerta, tomó aire antes de abrirla ¿Por qué estaba tan nerviosa? No lo sabía, pero lo controlaría, como siempre lo hace... Lentamente abrió la puerta...
    [Cursed_Bastard] "Mi mayor miedo es que, eventualmente, me verás de la misma forma que me veo yo." [Alemania. - Berlín. - El apartamento de Morana. - 21:34] Cuan tortuosa podía ser la vida de una persona solitaria, no por necesidad, ni por comodidad, una soledad autoimpuesta, una penitencia en busca de la redención. Morana, que últimamente andaba más sumida en pensamiento de lo normal, se dirigió al balcón con cigarro en mano, portando un vestido negro largo y unos tacones; hoy habría visita. La ciudad brillaba tanto como siempre, luces que nunca se apagaban, coches que iban de un lado a otro, todos vivían una vida normal... — Los envidio. — Su voz era suave, su mirada observaba el mundo como si fuera un cuadro, y ella no era la pintora, sino una mancha. Dio una profunda calada al cigarro y mientras exhalaba el humo, dejó caer las cenizas por el balcón. — Tan ignorantes, y sin embargo... Tan felices. — Así era la gente para ella, pero era esa misma ignorancia la que envidiaba, pues tantos años de vida le habían enseñado algo; cuanto más sabes del mundo, más horrible se vuelve la vida. Tiró el cigarro por el balcón, suspirando profundamente antes de volver al interior del piso. Se dirigió al sillón que había en el centro del salón, se cruzó de piernas, juntó sus manos y con su mirada fija en las mismas, su mente comenzó a divagar. El pasado pesaba demasiado para ella, la soledad se había vuelto una tortura con el pasar de los siglos, y le había quedado claro que, por mucho que se esforzara y por mucho que odiase admitirlo... No podía seguir así. La vida eterna se había convertido en una cárcel desde que "cumplió" su objetivo, pues una vida sin propósito carecía de belleza. La persona que ella amaba, le gustase o no, había desaparecido en la rueda de la vida, así haya reencarnado, nunca sería la misma persona... Y eso dolía más que arder en la pira. ¿Desde cuándo se había vuelto tan blanda? Una pregunta que se repetía a menudo, pero la respuesta era simple... Siempre lo fue, en el fondo, su corazón, aunque desgastado, siempre fue blando, pero en sus intentos por convencerse de que no, el daño se había ido acumulando. Una historia de amor de un milenio... Un desperdicio, meras mentiras para convencerse a si misma de que podía cambiar lo sucedido... Motivo por el cual, en su juventud, terminó volviéndose tan diestra en la nigromancia. No quería aceptar el resultado, nunca pudo aceptarlo, nunca pudo superarlo... Pero conocer a cierta persona, le hizo darle vueltas a la cabeza. Leo, un hechicero que parecía no tener más preocupación que el presente, su actitud tan aparentemente despreocupada se había vuelto contagiosa para Morana… Se había dado cuenta que, en esos momentos de adrenalina que compartían en la carretera, en esas risas por bromas estúpidas, en esa mirada suave que parecía nunca juzgarla... Había hallado refugio. ¿En qué estaba pensando? Tras un milenio de asegurar que su corazón solo le pertenecía a un difunto... Estaba pensando en la posibilidad de... Avanzar sin él. Morana volvió a la realidad, sacada de su trance por el ruido de los coches... Echa de menos cuando la vida eran herramientas y caballos. Aprovechó el momento para dirigirse a la cocina, sacar su mejor vino y preparar las cosas en la pequeña mesa que había en el salón. Terminado esto, la puerta sonó... ¿Sería el hechicero...? Al principio, dudó en sus pasos, pero tras un par de segundos, se dirigió a la puerta, tomó aire antes de abrirla ¿Por qué estaba tan nerviosa? No lo sabía, pero lo controlaría, como siempre lo hace... Lentamente abrió la puerta...
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  • Me puse un poco creativa en mi taller unos retoques y ami gusto, las orejitas me parecieron algo KAWAII y la verdad creo que quedaron muy bien que opinan?

    #SeductiveSunday
    Me puse un poco creativa en mi taller unos retoques y ami gusto, las orejitas me parecieron algo KAWAII y la verdad creo que quedaron muy bien que opinan? #SeductiveSunday
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  • "Army is here! -yelled Karen"
    Fandom Stranger Things
    Categoría Drama
    Apenas había pasado una semana desde que el suelo de Hawkins se abriera y se llevara consigo barrios, parques y… vidas humanas. El pueblo que habia conocido habia cambiado. La policía de Hawkins (claro que sin Hopper ya que este estaba oficialmente muerto) habia intentado acordonar la zona afectada como podía, pero no habia cinta de protección suficiente para la herida abierta en el pueblo.

    Ce habia intentado ayudar lo que podía, colaborando con el refugio en el instituto y yendo a visitar a Max, pero no era bueno que se dejara ver demasiado. Asi que la mayor parte del tiempo estaba recluida en la cabaña o pasaba el tiempo con Mike. Aquella tarde, Nancy y Jonathan habían ido a acompañar a Robin a la WSQK ya que se habían quedado sin operador de radio. Y Holly habia ido a ver una película a casa de una amiga.

    Asi que Mike Wheeler y ella tenían todo el sótano para ellos solos. Ce tenia sus piernas cruzadas sobre el sofá sentada como un indio. Y Mike reposaba su cabeza sobre el regazo de la muchacha mientras le leía un capitulo de El Señor de Los Anillos. Ce escuchaba fascinada, por supuesto. Adoraba las voces de Mike, las entonaciones, los vaivenes de sus manos al interpretar sutilmente una escena. Era un excelente narrador.

    -¿Cuántas veces lo has leido? -preguntó Ce tras una risa divertida.
    Apenas había pasado una semana desde que el suelo de Hawkins se abriera y se llevara consigo barrios, parques y… vidas humanas. El pueblo que habia conocido habia cambiado. La policía de Hawkins (claro que sin Hopper ya que este estaba oficialmente muerto) habia intentado acordonar la zona afectada como podía, pero no habia cinta de protección suficiente para la herida abierta en el pueblo. Ce habia intentado ayudar lo que podía, colaborando con el refugio en el instituto y yendo a visitar a Max, pero no era bueno que se dejara ver demasiado. Asi que la mayor parte del tiempo estaba recluida en la cabaña o pasaba el tiempo con Mike. Aquella tarde, Nancy y Jonathan habían ido a acompañar a Robin a la WSQK ya que se habían quedado sin operador de radio. Y Holly habia ido a ver una película a casa de una amiga. Asi que [PALAD1N] y ella tenían todo el sótano para ellos solos. Ce tenia sus piernas cruzadas sobre el sofá sentada como un indio. Y Mike reposaba su cabeza sobre el regazo de la muchacha mientras le leía un capitulo de El Señor de Los Anillos. Ce escuchaba fascinada, por supuesto. Adoraba las voces de Mike, las entonaciones, los vaivenes de sus manos al interpretar sutilmente una escena. Era un excelente narrador. -¿Cuántas veces lo has leido? -preguntó Ce tras una risa divertida.
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