• Cambia esa carita , disfruta la diversión de las bromas y una sonrisita esa cara bella ..... ¡Arriba el caos!
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  • El Comienzo de Tarzán

    La selva no olvida.
    Entre el rugido de los ríos y el canto perpetuo de las cigarras, la jungla guarda los ecos de una historia que nació entre raíces y sangre.

    Tarzán vino al mundo en el corazón verde de África, allí donde el sol apenas toca el suelo y los árboles se alzan como columnas que sostienen el cielo. Su primer llanto no fue escuchado por los hombres, sino por los gorilas, los monos y las aves que custodiaban la espesura. La madre, débil por la travesía, apenas tuvo fuerzas para abrazarlo una vez antes de que la selva reclamara su vida. El padre, un hombre civilizado, luchó contra la locura del aislamiento, contra la humedad y la fiebre… pero la selva siempre gana.

    Cuando los cuerpos quedaron inertes en aquella cabaña improvisada, el destino se detuvo un instante. De entre la niebla apareció una sombra: una hembra de gorila, de ojos tristes y corazón roto por la pérdida de su propia cría. Se acercó al pequeño humano, lo olfateó con curiosidad, con dolor… y decidió que sería suyo.
    Así, la selva le dio un nuevo nombre: Tarzán —el hijo de la selva, el que no pertenece ni al cielo ni a la tierra de los hombres.

    Creció entre rugidos y golpes de pecho, aprendiendo a correr con los simios, a escuchar lo que el viento decía, a distinguir el lenguaje de cada criatura. Su cuerpo se volvió fuerte, rápido, flexible; su mente, curiosa y salvaje. No conocía la vergüenza, ni el miedo, ni la palabra “imposible”.
    La selva era su madre, los árboles su hogar, el aire su voz. Y aunque aún no lo sabía, su destino aguardaba más allá de las lianas: en los ojos de una mujer que un día cambiaría todo su mundo.

    Pero antes de conocerla, Tarzán fue solo un nombre susurrado entre las ramas, una sombra que los cazadores temían, una leyenda con alma de hombre y corazón de bestia.
    El Comienzo de Tarzán La selva no olvida. Entre el rugido de los ríos y el canto perpetuo de las cigarras, la jungla guarda los ecos de una historia que nació entre raíces y sangre. Tarzán vino al mundo en el corazón verde de África, allí donde el sol apenas toca el suelo y los árboles se alzan como columnas que sostienen el cielo. Su primer llanto no fue escuchado por los hombres, sino por los gorilas, los monos y las aves que custodiaban la espesura. La madre, débil por la travesía, apenas tuvo fuerzas para abrazarlo una vez antes de que la selva reclamara su vida. El padre, un hombre civilizado, luchó contra la locura del aislamiento, contra la humedad y la fiebre… pero la selva siempre gana. Cuando los cuerpos quedaron inertes en aquella cabaña improvisada, el destino se detuvo un instante. De entre la niebla apareció una sombra: una hembra de gorila, de ojos tristes y corazón roto por la pérdida de su propia cría. Se acercó al pequeño humano, lo olfateó con curiosidad, con dolor… y decidió que sería suyo. Así, la selva le dio un nuevo nombre: Tarzán —el hijo de la selva, el que no pertenece ni al cielo ni a la tierra de los hombres. Creció entre rugidos y golpes de pecho, aprendiendo a correr con los simios, a escuchar lo que el viento decía, a distinguir el lenguaje de cada criatura. Su cuerpo se volvió fuerte, rápido, flexible; su mente, curiosa y salvaje. No conocía la vergüenza, ni el miedo, ni la palabra “imposible”. La selva era su madre, los árboles su hogar, el aire su voz. Y aunque aún no lo sabía, su destino aguardaba más allá de las lianas: en los ojos de una mujer que un día cambiaría todo su mundo. Pero antes de conocerla, Tarzán fue solo un nombre susurrado entre las ramas, una sombra que los cazadores temían, una leyenda con alma de hombre y corazón de bestia.
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  • Are un pequeño experimento , con Poiseidon , si sobrevivo esto luego ......
    Are un pequeño experimento , con Poiseidon , si sobrevivo esto luego ......
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  • —Está siguiendo mis movimientos... ¿Me está imitando? ¿O yo lo imito a él?
    —Está siguiendo mis movimientos... ¿Me está imitando? ¿O yo lo imito a él?
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  • Sabe que llega un día tarde, pero aun así quería lucir su disfraz de Halloween, y es lo que hace.
    Sabe que llega un día tarde, pero aun así quería lucir su disfraz de Halloween, y es lo que hace.
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  • -aquel hombre salió tarde del trabajo, las luces de aquellas farolas ya iluminaban sus pasos en medio de aquella calle cubierta por los alegres niños pidiendo dulces, solamente seguía su camino con aquel cigarrillo entre sus labios mientras sus pensamientos lo distraían-

    (Halloween otra vez, las calles se llenan de risas, de niños corriendo bajo máscaras de plástico, no niego que hay algo hermoso en eso… esa inocencia que cree que el miedo se puede disfrazar)

    -de su boca había dejado salir una gran nube de humo mientras se detuvo en seco al esperar a que ese semáforo le diera el paso-

    (será que los adultos aveces hacemos lo mismo??, solo cambiamos esas máscaras de plástico barato por máscaras más caras)

    -Exclamo antes de seguir con su paso, un grupo de niños lo había detenido para pedirle dulces, aquella sonrisa en sus rostros le hizo sonreír de igual manera para después de su bolsa de es gabardina sacar algunos dulces que se había robado de la estación para darles uno a cada uno-

    (Esta noche es fácil oler el humo de las fogatas, el azúcar de los dulces, y escuchar aquellos gritos de los que salen asustados con una mala broma)

    -una vez llegó a casa solamente sacaría un vaso en dónde vertiria algo de agua para después caminar a su estudio y sentarse frente a aquella ventana -

    (No hay fantasmas afuera… solo los que algunas veces llegamos a sentir, me gusta mirar las luces desde lejos, Esas linternas vacías que titilan en la oscuridad con cada paso y carrera de los pequeños....parece como si intentaran recordar algo aquella vela.....quizás eso somos todos: calabazas huecas con una chispa dentro, resistiendo al viento)

    -este sacaría de un cajón un pequeño somnifero en pastilla algo que se había robado de la última escena del crimen, esperaba que eso pudiera ayudarla a dormir, tras tomarlo solamente se quedó observando aquellas calles frente a su casa-

    (Y cuando la noche se apaga, cuando las risas se van, queda el silencio y en ese silencio… siempre parece que alguien susurra mi nombre, será que tal vez ya me estoy volviendo loco)
    -aquel hombre salió tarde del trabajo, las luces de aquellas farolas ya iluminaban sus pasos en medio de aquella calle cubierta por los alegres niños pidiendo dulces, solamente seguía su camino con aquel cigarrillo entre sus labios mientras sus pensamientos lo distraían- (Halloween otra vez, las calles se llenan de risas, de niños corriendo bajo máscaras de plástico, no niego que hay algo hermoso en eso… esa inocencia que cree que el miedo se puede disfrazar) -de su boca había dejado salir una gran nube de humo mientras se detuvo en seco al esperar a que ese semáforo le diera el paso- (será que los adultos aveces hacemos lo mismo??, solo cambiamos esas máscaras de plástico barato por máscaras más caras) -Exclamo antes de seguir con su paso, un grupo de niños lo había detenido para pedirle dulces, aquella sonrisa en sus rostros le hizo sonreír de igual manera para después de su bolsa de es gabardina sacar algunos dulces que se había robado de la estación para darles uno a cada uno- (Esta noche es fácil oler el humo de las fogatas, el azúcar de los dulces, y escuchar aquellos gritos de los que salen asustados con una mala broma) -una vez llegó a casa solamente sacaría un vaso en dónde vertiria algo de agua para después caminar a su estudio y sentarse frente a aquella ventana - (No hay fantasmas afuera… solo los que algunas veces llegamos a sentir, me gusta mirar las luces desde lejos, Esas linternas vacías que titilan en la oscuridad con cada paso y carrera de los pequeños....parece como si intentaran recordar algo aquella vela.....quizás eso somos todos: calabazas huecas con una chispa dentro, resistiendo al viento) -este sacaría de un cajón un pequeño somnifero en pastilla algo que se había robado de la última escena del crimen, esperaba que eso pudiera ayudarla a dormir, tras tomarlo solamente se quedó observando aquellas calles frente a su casa- (Y cuando la noche se apaga, cuando las risas se van, queda el silencio y en ese silencio… siempre parece que alguien susurra mi nombre, será que tal vez ya me estoy volviendo loco)
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  • He caído muy hondo por el agujero del conejo, siguiendo sueños y esperanzas.
    Sueños que ahora son pesadillas.
    Esperanza que para otros no existe.
    He caído muy hondo por el agujero del conejo, siguiendo sueños y esperanzas. Sueños que ahora son pesadillas. Esperanza que para otros no existe.
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  • – ¿Alguien vio un conejo blanco?–
    Dulce o truco
    – ¿Alguien vio un conejo blanco?– Dulce o truco
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  • -Preparo el pastel y encendió las velitas y acomodo la bufanda que el había tejido apago las luces de la casa y espero a su novio muy emocionado y feliz quería que todo fuera perfecto para su pareja-
    -Preparo el pastel y encendió las velitas y acomodo la bufanda que el había tejido apago las luces de la casa y espero a su novio muy emocionado y feliz quería que todo fuera perfecto para su pareja-
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  • Dandome un abrazo con mi gran amigo Sniffles.
    Dandome un abrazo con mi gran amigo Sniffles.
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