• Es hora de dormir ♥ la noche es bella, pero ya es hora de descansar ♥
    Es hora de dormir ♥ la noche es bella, pero ya es hora de descansar ♥
    Me encocora
    Me gusta
    Me endiabla
    10
    2 turnos 0 maullidos
  • He vivido demasiado tiempo bajo una sombra para creer en la bondad no solicitada. Si el amor requiere súplica, no es el lazo que busco.
    He vivido demasiado tiempo bajo una sombra para creer en la bondad no solicitada. Si el amor requiere súplica, no es el lazo que busco.
    Me gusta
    Me entristece
    Me encocora
    6
    1 turno 0 maullidos
  • Jugaron con una de las formas de vida más antiguas que caminaron sobre la tierra, invertebrados, artropodos o arácnidos, los resultados fueron evidentes, especialmente repulsivo para el estándar humano, por eso regresaron con la tecnología de los hombres de silicio.
    Jugaron con una de las formas de vida más antiguas que caminaron sobre la tierra, invertebrados, artropodos o arácnidos, los resultados fueron evidentes, especialmente repulsivo para el estándar humano, por eso regresaron con la tecnología de los hombres de silicio.
    Me shockea
    Me gusta
    Me encocora
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • No hay absolutamente nada en lo que me puedas juzgar, no hay nada mejor que una buena hamburguesa en la cama!!
    No hay absolutamente nada en lo que me puedas juzgar, no hay nada mejor que una buena hamburguesa en la cama!!
    Me gusta
    Me enjaja
    Me shockea
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Rol Especial:

    ∆ Una hermosa noche en qué Verónica disfrutaba de su tiempo trabajando desde su habitación en su escritorio.

    Se quito los audífonos y se levantó del asiento frente su escritorio para caminar tranquila y salir de su habitación.

    Bajó de sus escaleras con cuidado, tarareando la canción de Bohemian Rhapsody de Queen a dirección de la cocina.

    Sin encender la luz abrió el congelador y busco entre algunas cosas lo que había guardado. ∆

    - Oh no... Oh no no!... NOOOOh...

    ∆Y como en Albin y las Ardillas, gritó:

    -¡SAAAAN-TIAAAAA-GOOOOOOOO!!!!

    ✨ Rol Especial: ✨ ∆ Una hermosa noche en qué Verónica disfrutaba de su tiempo trabajando desde su habitación en su escritorio. Se quito los audífonos y se levantó del asiento frente su escritorio para caminar tranquila y salir de su habitación. Bajó de sus escaleras con cuidado, tarareando la canción de Bohemian Rhapsody de Queen a dirección de la cocina. Sin encender la luz abrió el congelador y busco entre algunas cosas lo que había guardado. ∆ - Oh no... Oh no no!... NOOOOh... ∆Y como en Albin y las Ardillas, gritó: -¡SAAAAN-TIAAAAA-GOOOOOOOO!!!!
    Me enjaja
    Me shockea
    Me gusta
    Me endiabla
    11
    5 turnos 0 maullidos
  • What are you waiting for, babygirl? Time is running out
    What are you waiting for, babygirl? Time is running out
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • ¿Porque me enamore de Hugo?
    Pues la respuesta
    https://youtube.com/shorts/pRFDP8PeJ7M?si=h_65lYBFtJLEWhI5
    ¿Porque me enamore de Hugo? Pues la respuesta https://youtube.com/shorts/pRFDP8PeJ7M?si=h_65lYBFtJLEWhI5
    0 turnos 0 maullidos
  • — Lokthar amigo....
    tendrás algo de agua para un viajero?
    — Lokthar amigo.... tendrás algo de agua para un viajero?
    Me gusta
    2
    2 turnos 0 maullidos
  • ⸻ Mide el peso de tus palabras en mi presencia, cuestiona tus actitudes, ofréceme una razón congruente ante tu inepta petición. Matar es tan fácil que la sangre pagana escurriendo entre mis dedos se considera una blasfemia, piensa cuidadosamente en tu petición, selecciona tus palabras y veré si me interesa o no el trato.
    ⸻ Mide el peso de tus palabras en mi presencia, cuestiona tus actitudes, ofréceme una razón congruente ante tu inepta petición. Matar es tan fácil que la sangre pagana escurriendo entre mis dedos se considera una blasfemia, piensa cuidadosamente en tu petición, selecciona tus palabras y veré si me interesa o no el trato.
    Me encocora
    Me gusta
    Me endiabla
    10
    4 turnos 0 maullidos
  • "Una rosa, aunque la llames por otro nombre, una rosa aún será.”

    La frase quedó suspendida en el aire como un perfume rancio, como si alguien hubiera arrancado los pétalos y dejado solo las espinas.
    La niña de cabellos negros, tan largos que casi tocaban el suelo, parpadeó lentamente; sus ojos parecían dos pozos de tinta.

    —¿Qué hay de los esclavos? —preguntó con un hilo de voz, tan pequeño que no parecía salir de un ser vivo.

    La sombra detrás de ella sonrió sin boca.

    “Es lo mismo, tontita. No importa cuánto te ocultes… no importa cuántos nombres inventes para engañarte. Siempre irás con la cabeza agachada, esperando una orden, un premio… o un castigo.”

    La niña tragó saliva. Las paredes crujieron como huesos rotos.

    “Porque un esclavo, mi pequeña, nunca deja de serlo.
    Aunque corra, aunque se arrastre en la oscuridad más profunda, aunque rece a dioses que jamás escuchan.
    Su alma ya está marcada.
    Como la rosa tiene espinas, el esclavo tiene cadenas.”

    La sombra se inclinó sobre ella, larga, imposible, deformada como un cuerpo quebrado en demasiados lugares.

    “Y lo más triste…”
    Susurró con una voz que era más viento que sonido, “Es que a veces las cadenas no están en las muñecas… sino aquí.”

    Un dedo invisible, frío como el mármol, tocó la frente de la niña. Ella sintió algo moverse bajo su piel.
    Algo que no era suyo.
    Algo que despertaba.

    “¿Lo ves? Siempre fuiste una esclava… incluso antes de nacer.”

    La vela a su lado se apagó sin soplido alguno. Y en la oscuridad absoluta, la niña juraría haber escuchado un susurro más:
    “Las rosas no eligen florecer, pequeña. Y los esclavos… tampoco eligen obedecer, solo lo hacen y ya.”

    "Una rosa, aunque la llames por otro nombre, una rosa aún será.” La frase quedó suspendida en el aire como un perfume rancio, como si alguien hubiera arrancado los pétalos y dejado solo las espinas. La niña de cabellos negros, tan largos que casi tocaban el suelo, parpadeó lentamente; sus ojos parecían dos pozos de tinta. —¿Qué hay de los esclavos? —preguntó con un hilo de voz, tan pequeño que no parecía salir de un ser vivo. La sombra detrás de ella sonrió sin boca. “Es lo mismo, tontita. No importa cuánto te ocultes… no importa cuántos nombres inventes para engañarte. Siempre irás con la cabeza agachada, esperando una orden, un premio… o un castigo.” La niña tragó saliva. Las paredes crujieron como huesos rotos. “Porque un esclavo, mi pequeña, nunca deja de serlo. Aunque corra, aunque se arrastre en la oscuridad más profunda, aunque rece a dioses que jamás escuchan. Su alma ya está marcada. Como la rosa tiene espinas, el esclavo tiene cadenas.” La sombra se inclinó sobre ella, larga, imposible, deformada como un cuerpo quebrado en demasiados lugares. “Y lo más triste…” Susurró con una voz que era más viento que sonido, “Es que a veces las cadenas no están en las muñecas… sino aquí.” Un dedo invisible, frío como el mármol, tocó la frente de la niña. Ella sintió algo moverse bajo su piel. Algo que no era suyo. Algo que despertaba. “¿Lo ves? Siempre fuiste una esclava… incluso antes de nacer.” La vela a su lado se apagó sin soplido alguno. Y en la oscuridad absoluta, la niña juraría haber escuchado un susurro más: “Las rosas no eligen florecer, pequeña. Y los esclavos… tampoco eligen obedecer, solo lo hacen y ya.”
    Me entristece
    Me gusta
    9
    0 turnos 0 maullidos
Patrocinados