• Bᥱɱ-νιᥒᏧos ᥲo Rιo
    Categoría Contemporáneo
    https://youtu.be/J_GfrDR7_Bw?si=2Xvo7h-LwgtQ5BoC


    Desde que era niña no recordaba que el tiempo pasara tan, pero tan lento. Los días parecían tener cincuenta horas y ese mes se sintió como un lustro.

    Pero ya es Febrero, por fin; el día tan esperado ha llegado y Sada estaba tan ansiosa que las casi treinta horas de vuelo - con sus respectivas escalas - desde Narita hasta el aeropuerto de Galeão se hicieron veloces entre bien merecidas siestas, lectura (por fin oudo terminarse "El psicópata integrado") y sesiones de skincare a bordo.

    El panorama de las montañas Brasileñas era, sin duda, un sueño; desde los vastos terrenos amazónicos hasta la periferia de Rio de Janeiro, el verdor era hermoso e ininterrumpido. Ni siquiera sus estados con sus ciudades, competían con lo absoluto del majestuoso pulmón del mundo.

    Y ni qué decir de esa deliciosa cadencia del idioma; escuchaba a los tripulantes en charlas distintas, no prestando atención al contenido pero sí a la musicalidad del portugués. Era como volver a esos días que compartió con Bruno bajo el mismo techo. Y lo relacionô con algo bueno que sabía a hogar, a colores, a alegría.

    Un par de horas después de abordar el último avión desde São Paulo, la japonesa ya estaba caminando por el largo pasillo que daba la bienvenida a la "Cidade maravilhosa".

    ¿Primera impresión?; ¡hacía un calor tremendo! La chica se estaba echando aire con la mano, su ropa Tokiota no era nada adecuada para el clima carioca.

    — Bueno, mejor para mí. Necesitaba una excusa para ir de compras. —

    « Estoy en la zona de Recepción de Equipaje, ya tengo mis maletas y voy de salida.»

    El estómago le hormigueó. Después de tantos meses, después de su ruptura, volvería a ver a Bruno. Y lo vería en su tierra, en su hogar.

    Pensar en ello le provocaba taquicardias. De las buenas. Pues a pesar de que ella misma tiene sangre brasileña, no se sentía en absoluto familiarizada con la vida carioca. Y así como ella hizo las de guía para su ex novio, ahora los papeles se invertirían; había tanto que deseaba visitar, ver, comer, bailar.

    Y quería hacerlo con él. Como tanto lo habían planeado cuando estaban juntos.

    — Oi. Tudo bom?... —

    Quería llenarse de Río. Del Carnaval, de su gente risueña, de sus voces cantarinas, de su calor, de sus escenarios.

    Con él.

    https://youtu.be/J_GfrDR7_Bw?si=2Xvo7h-LwgtQ5BoC Desde que era niña no recordaba que el tiempo pasara tan, pero tan lento. Los días parecían tener cincuenta horas y ese mes se sintió como un lustro. Pero ya es Febrero, por fin; el día tan esperado ha llegado y Sada estaba tan ansiosa que las casi treinta horas de vuelo - con sus respectivas escalas - desde Narita hasta el aeropuerto de Galeão se hicieron veloces entre bien merecidas siestas, lectura (por fin oudo terminarse "El psicópata integrado") y sesiones de skincare a bordo. El panorama de las montañas Brasileñas era, sin duda, un sueño; desde los vastos terrenos amazónicos hasta la periferia de Rio de Janeiro, el verdor era hermoso e ininterrumpido. Ni siquiera sus estados con sus ciudades, competían con lo absoluto del majestuoso pulmón del mundo. Y ni qué decir de esa deliciosa cadencia del idioma; escuchaba a los tripulantes en charlas distintas, no prestando atención al contenido pero sí a la musicalidad del portugués. Era como volver a esos días que compartió con Bruno bajo el mismo techo. Y lo relacionô con algo bueno que sabía a hogar, a colores, a alegría. Un par de horas después de abordar el último avión desde São Paulo, la japonesa ya estaba caminando por el largo pasillo que daba la bienvenida a la "Cidade maravilhosa". ¿Primera impresión?; ¡hacía un calor tremendo! La chica se estaba echando aire con la mano, su ropa Tokiota no era nada adecuada para el clima carioca. — Bueno, mejor para mí. Necesitaba una excusa para ir de compras. — « Estoy en la zona de Recepción de Equipaje, ya tengo mis maletas y voy de salida.» El estómago le hormigueó. Después de tantos meses, después de su ruptura, volvería a ver a Bruno. Y lo vería en su tierra, en su hogar. Pensar en ello le provocaba taquicardias. De las buenas. Pues a pesar de que ella misma tiene sangre brasileña, no se sentía en absoluto familiarizada con la vida carioca. Y así como ella hizo las de guía para su ex novio, ahora los papeles se invertirían; había tanto que deseaba visitar, ver, comer, bailar. Y quería hacerlo con él. Como tanto lo habían planeado cuando estaban juntos. — Oi. Tudo bom?... — Quería llenarse de Río. Del Carnaval, de su gente risueña, de sus voces cantarinas, de su calor, de sus escenarios. Con él.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me shockea
    1
    7 turnos 0 maullidos
  • -de las cosas que mas adoro acerca de los digimon es que siempre te sorprenden, me asuste cuando mi pequeña lalamon digievoluciono en numemon, pense que la maltrate demaciado o que le hize daño y por eos su informacion se vio corrompida... vaya lo equivocado que estaba puesto que aveces para proteger debes retroceder- abrazo a aquel oso amarillo tras de el con emocion -no habia hecho nada mal, tan solo lalamon deseaba darme animos y decidio tomar un camino distinto, ahora es un monzaemon un digimon peluche enorme que adora cuidar y proteger a otros-
    -de las cosas que mas adoro acerca de los digimon es que siempre te sorprenden, me asuste cuando mi pequeña lalamon digievoluciono en numemon, pense que la maltrate demaciado o que le hize daño y por eos su informacion se vio corrompida... vaya lo equivocado que estaba puesto que aveces para proteger debes retroceder- abrazo a aquel oso amarillo tras de el con emocion -no habia hecho nada mal, tan solo lalamon deseaba darme animos y decidio tomar un camino distinto, ahora es un monzaemon un digimon peluche enorme que adora cuidar y proteger a otros-
    0 turnos 0 maullidos
  • - Ojo, estar loca solo es la punta de iceberg [?] -


    Para nada son C...[?]
    - Ojo, estar loca solo es la punta de iceberg [?] - Para nada son C...[?]
    Me encocora
    2
    2 turnos 0 maullidos
  • Pues aquí tienes no son muchas cicatrices ¿O si?
    Pues aquí tienes no son muchas cicatrices ¿O si?
    Me encocora
    Me shockea
    2
    7 turnos 0 maullidos
  • IG:@EveFineVibes

    Ladies and gentlemen Guess who’s back? Legacy & Sarcasm is OFFICIALLY returning! New episodes, same chaos, and yours truly making it legendary—don’t even think about missing it

    #LegacyAndSarcasm #PodcastIsBack #SarcasmQueen #LegendaryEpisodes #EveTakesOver #VoiceOfChaos #UnfilteredAndFun #PodcastVibes #CantStopWontStop #MicDropMoments
    IG:@EveFineVibes “✨Ladies and gentlemen✨ Guess who’s back? Legacy & Sarcasm is OFFICIALLY returning! New episodes, same chaos, and yours truly making it legendary—don’t even think about missing it 😏🎙️💥” #LegacyAndSarcasm #PodcastIsBack #SarcasmQueen #LegendaryEpisodes #EveTakesOver #VoiceOfChaos #UnfilteredAndFun #PodcastVibes #CantStopWontStop #MicDropMoments
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • a estas alturas del año me pregunto donde esta mi primogénito Chantle Queen Ishtar le das vida lo consientes y te botan asi sin decir chao mami te quiero mucho ........ ósea lo llevas 9 meses en la panza soportas los antojos raros y el peso extra almeno un abracito me gane no ?
    a estas alturas del año me pregunto donde esta mi primogénito [frost_platinum_hare_393] le das vida lo consientes y te botan asi sin decir chao mami te quiero mucho ........ ósea lo llevas 9 meses en la panza soportas los antojos raros y el peso extra almeno un abracito me gane no ? :STK-31:
    Me enjaja
    2
    21 turnos 0 maullidos
  • [pulse_salmon_ape_218]
    ¿Donde llevas la mano?

    *Ya estaba toda nerviosa y sonrojada *
    [pulse_salmon_ape_218] ¿Donde llevas la mano? *Ya estaba toda nerviosa y sonrojada *
    0 turnos 0 maullidos
  • Tenemos que darnos cuenta de que la ciencia es en realidad un arma de doble filo.
    Tenemos que darnos cuenta de que la ciencia es en realidad un arma de doble filo.
    1 turno 0 maullidos
  • Ya estoy de nuevo activo empezaré denuevo mis actividades
    Ya estoy de nuevo activo empezaré denuevo mis actividades
    Me gusta
    Me encocora
    2
    7 turnos 0 maullidos
  • Registro interno — Luana
    Todo llegó de golpe.
    No como recuerdos ordenados, no como escenas claras…

    sino como un impacto.
    Un segundo estaba de pie.
    Al siguiente, el mundo se volvió demasiado rápido.

    Las imágenes no pedían permiso.
    Mi infancia —fragmentos rotos—
    manos que no eran mías, voces que no usaban mi nombre,
    la sensación constante de estar aprendiendo a sobrevivir, no a vivir.
    Después, sangre. No el color…

    La sensación.
    El peso de obedecer sin entender.
    El vacío de hacer lo que se esperaba de mí y no sentir nada al hacerlo.

    Corría mi mente como si alguien hubiera presionado avance rápido:
    rostros que ya no recuerdo completos,
    lugares donde nunca fui persona, solo función.

    Órdenes. Silencios. Frío.
    Luego, la transformación.
    No el dolor físico…

    sino la ruptura de saber que ya no había vuelta atrás.
    Ser loba.
    Ser algo más.

    Ser algo que otros nombraban por mí.
    Intenté respirar, pero el aire no entraba bien.

    Mis manos temblaban, no por miedo…
    sino porque mi cuerpo estaba cansado de sostenerme.

    Sentí el vínculo.
    Ese hilo invisible que siempre fingí no sentir.

    No como una voz.
    Como un eco que decía: no estás sola,
    y yo lo odié… porque no quería necesitar a nadie.

    Quise pensar: soy libre.
    Pero en ese instante no lo sentí cierto.
    Solo sentí agotamiento.
    Mis piernas cedieron.
    No fue una caída dramática.
    Fue lenta.
    Pesada.

    Como si la gravedad finalmente hubiera ganado.
    No pensé en morir.

    Pensé algo peor:
    ¿Y si nunca supe quién era sin sobrevivir?
    La esperanza no se rompió.

    Se apagó, como una luz cansada que no tenía fuerzas para seguir encendida.
    Y allí, desorientada, con la mente llena y el cuerpo vacío,
    entendí algo con una claridad brutal:
    No estaba tocando fondo porque fuera débil.

    Estaba tocando fondo porque nunca me había permitido parar.
    Registro interno — Luana Todo llegó de golpe. No como recuerdos ordenados, no como escenas claras… sino como un impacto. Un segundo estaba de pie. Al siguiente, el mundo se volvió demasiado rápido. Las imágenes no pedían permiso. Mi infancia —fragmentos rotos— manos que no eran mías, voces que no usaban mi nombre, la sensación constante de estar aprendiendo a sobrevivir, no a vivir. Después, sangre. No el color… La sensación. El peso de obedecer sin entender. El vacío de hacer lo que se esperaba de mí y no sentir nada al hacerlo. Corría mi mente como si alguien hubiera presionado avance rápido: rostros que ya no recuerdo completos, lugares donde nunca fui persona, solo función. Órdenes. Silencios. Frío. Luego, la transformación. No el dolor físico… sino la ruptura de saber que ya no había vuelta atrás. Ser loba. Ser algo más. Ser algo que otros nombraban por mí. Intenté respirar, pero el aire no entraba bien. Mis manos temblaban, no por miedo… sino porque mi cuerpo estaba cansado de sostenerme. Sentí el vínculo. Ese hilo invisible que siempre fingí no sentir. No como una voz. Como un eco que decía: no estás sola, y yo lo odié… porque no quería necesitar a nadie. Quise pensar: soy libre. Pero en ese instante no lo sentí cierto. Solo sentí agotamiento. Mis piernas cedieron. No fue una caída dramática. Fue lenta. Pesada. Como si la gravedad finalmente hubiera ganado. No pensé en morir. Pensé algo peor: ¿Y si nunca supe quién era sin sobrevivir? La esperanza no se rompió. Se apagó, como una luz cansada que no tenía fuerzas para seguir encendida. Y allí, desorientada, con la mente llena y el cuerpo vacío, entendí algo con una claridad brutal: No estaba tocando fondo porque fuera débil. Estaba tocando fondo porque nunca me había permitido parar.
    Me shockea
    1
    1 turno 0 maullidos
Patrocinados