• Con mi amiga Petunia que me ha invitado a recolectar flores.
    Con mi amiga Petunia que me ha invitado a recolectar flores.
    Me encocora
    Me emputece
    3
    2 turnos 0 maullidos
  • Pues me echo a volar, ya ves que problema. Además, con lo solo que estás, ¿quién te va a afilar esas garras que ya ni usas?
    Pues me echo a volar, ya ves que problema. Además, con lo solo que estás, ¿quién te va a afilar esas garras que ya ni usas?
    0 turnos 0 maullidos
  • Pero si no llegas. Me llegas por el pecho.
    Pero si no llegas. Me llegas por el pecho.
    0 turnos 0 maullidos
  • A ti que te regalen tus hadas primaverales flores y ya está.
    A ti que te regalen tus hadas primaverales flores y ya está.
    0 turnos 0 maullidos

  • ⠀⠀.·:⠀*⠀𝐅𝐞𝐥𝐢𝐳 𝐬𝐨𝐥𝐬𝐭𝐢𝐜𝐢𝐨, 𝐆𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐥.⠀*⠀:·.
    ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ✧⠀˖⠀°⠀.

    Aguantar a Cassian por lo general solía ser un verdadero DOLOR DE CABEZA, y eso... bien lo sabían Nesta y Azriel.

    Pero entre Cassian y Nesta había un entendimiento puro que pocos podrían llegar a entender, Nesta había aprendido a no rechazar aquellos sentimiento, había aprendido (solo un poco) a creerse merecedora de cualquier sentimiento que no fuera oscuro y destructivo para ella, era por eso que toleraba a Cassian mucho más de lo que toleraba a cualquier persona de su alrededor, exceptuando las Valkirias, claro.

    Aquel solsticio, aprendiendo las tradiciones de su hermana menor y Alta Lady, y de todo el Circulo interno, decidió que era momento de participar en aquella tradición de intercambiar regalos, si bien los dos solsticios anteriores no había sido capaz de dar el paso para regalarle algo al General, aquel año se prometió a si misma que sería diferente, que sería... ¿Mejor?

    Los días anteriores al solsticio Nesta había estado pasando tiempo en la forja para crear algo para su hermana Feyre, y a la vez el tiempo restante lo invertía en zambullirse entre libros para poder encontrar una idea digna de el General de la Corte Noche. Nada le parecía 𝐥𝐨 𝐬𝐮𝐟𝐢𝐜𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐛𝐮𝐞𝐧𝐨 para Cassian, de hecho, la Alta Fae había tenido hasta el impulso de ir a hablar con su cuñado Rhysand para obtener algunas ideas frescas, pero finalmente no lo hizo.

    Un día, buceando entre libros, páginas y gruñidos de frustración llegó a sus manos un libro que más bien parecía un cuento infantil, parecía que eran historias que antaño se les contaba a los niños Ilyrios para dormir, había una historia de un pato horrendo, de una niña tan chiquitita como un garbanzo, de un niño que rescataba a los niños que se perdían y se quedaban sin padres, una princesa que perdía su zapato... La lectura transportó a Nesta a un deseo de revivir una infancia que no tuvo. Si miraba atrás solo recordaba la estricta mirada de su madre clavada en ella, moldeándola, preparándola para algo, pero momentáneamente esa "Nesta pequeña" se sentía reconfortada con la idea de que si hubiera conocido a Cassian de niño ambos hubieran jugado juntos, bueno, seguramente no, su madre no les hubiera dejado, de hecho, ella le hubiera tenido miedo al pequeño Ilyrio y su madre lo hubiera espantado a gritos o pedradas o a saber qué, pero... si hubiera sabido todo lo que sabía en aquel momento... Se esforzó en visualizar a un Cassian de cinco o seis años, correteando con un pequeño Azriel y un Rhysand en miniatura, haciendo maldades y peleándose con espadas de madera. La Alta Fae sonrió con aquella visión imaginaria, sabía lo que tenía que hacer.

    Aprovechando su tiempo en la forja para preparar el regalo de Feyra, también preparó algo para Cassian, pero para él empleó aleaciones de metales pesados de dos colores diferentes, plateado y negro. Con el poco tiempo que le quedaba libre consiguió material para tallar dos tablas de maderas de colores diferentes.

    Cuando terminó aquella tarea, envolvió aquello en dos cajas diferentes, esperaba que Cassian entendiera que aquel regalo no era solo para alimentar "los juegos de la niñez" si no también para pasar tiempo con él, 𝐣𝐮𝐠𝐚𝐧𝐝𝐨.

    Cuando la fiesta estaba en su ecuador, Nesta se acercó al General tendiéndole las dos cajas, no titubeó, le miró a los ojos directamente, desafiándole.

    — Feliz solsticio, 𝐂𝐀𝐒𝐒𝐈𝐀𝐍 .

    En aquel regalo se escondían los deseos de una Alta Fae por pasar más tiempo con el Ilyrio jugando a un simple juego de estrategia. Un set completo de ajedrez, con su tablero incluido esperaba a Cassian.
    ⠀⠀.·:⠀*⠀𝐅𝐞𝐥𝐢𝐳 𝐬𝐨𝐥𝐬𝐭𝐢𝐜𝐢𝐨, 𝐆𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐥.⠀*⠀:·. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ✧⠀˖⠀°⠀. Aguantar a Cassian por lo general solía ser un verdadero DOLOR DE CABEZA, y eso... bien lo sabían Nesta y Azriel. Pero entre Cassian y Nesta había un entendimiento puro que pocos podrían llegar a entender, Nesta había aprendido a no rechazar aquellos sentimiento, había aprendido (solo un poco) a creerse merecedora de cualquier sentimiento que no fuera oscuro y destructivo para ella, era por eso que toleraba a Cassian mucho más de lo que toleraba a cualquier persona de su alrededor, exceptuando las Valkirias, claro. Aquel solsticio, aprendiendo las tradiciones de su hermana menor y Alta Lady, y de todo el Circulo interno, decidió que era momento de participar en aquella tradición de intercambiar regalos, si bien los dos solsticios anteriores no había sido capaz de dar el paso para regalarle algo al General, aquel año se prometió a si misma que sería diferente, que sería... ¿Mejor? Los días anteriores al solsticio Nesta había estado pasando tiempo en la forja para crear algo para su hermana Feyre, y a la vez el tiempo restante lo invertía en zambullirse entre libros para poder encontrar una idea digna de el General de la Corte Noche. Nada le parecía 𝐥𝐨 𝐬𝐮𝐟𝐢𝐜𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐛𝐮𝐞𝐧𝐨 para Cassian, de hecho, la Alta Fae había tenido hasta el impulso de ir a hablar con su cuñado Rhysand para obtener algunas ideas frescas, pero finalmente no lo hizo. Un día, buceando entre libros, páginas y gruñidos de frustración llegó a sus manos un libro que más bien parecía un cuento infantil, parecía que eran historias que antaño se les contaba a los niños Ilyrios para dormir, había una historia de un pato horrendo, de una niña tan chiquitita como un garbanzo, de un niño que rescataba a los niños que se perdían y se quedaban sin padres, una princesa que perdía su zapato... La lectura transportó a Nesta a un deseo de revivir una infancia que no tuvo. Si miraba atrás solo recordaba la estricta mirada de su madre clavada en ella, moldeándola, preparándola para algo, pero momentáneamente esa "Nesta pequeña" se sentía reconfortada con la idea de que si hubiera conocido a Cassian de niño ambos hubieran jugado juntos, bueno, seguramente no, su madre no les hubiera dejado, de hecho, ella le hubiera tenido miedo al pequeño Ilyrio y su madre lo hubiera espantado a gritos o pedradas o a saber qué, pero... si hubiera sabido todo lo que sabía en aquel momento... Se esforzó en visualizar a un Cassian de cinco o seis años, correteando con un pequeño Azriel y un Rhysand en miniatura, haciendo maldades y peleándose con espadas de madera. La Alta Fae sonrió con aquella visión imaginaria, sabía lo que tenía que hacer. Aprovechando su tiempo en la forja para preparar el regalo de Feyra, también preparó algo para Cassian, pero para él empleó aleaciones de metales pesados de dos colores diferentes, plateado y negro. Con el poco tiempo que le quedaba libre consiguió material para tallar dos tablas de maderas de colores diferentes. Cuando terminó aquella tarea, envolvió aquello en dos cajas diferentes, esperaba que Cassian entendiera que aquel regalo no era solo para alimentar "los juegos de la niñez" si no también para pasar tiempo con él, 𝐣𝐮𝐠𝐚𝐧𝐝𝐨. Cuando la fiesta estaba en su ecuador, Nesta se acercó al General tendiéndole las dos cajas, no titubeó, le miró a los ojos directamente, desafiándole. — Feliz solsticio, [N1GHTCOMMANDER]. En aquel regalo se escondían los deseos de una Alta Fae por pasar más tiempo con el Ilyrio jugando a un simple juego de estrategia. Un set completo de ajedrez, con su tablero incluido esperaba a Cassian. ⠀
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 1 maullido
  • #Dato_De_Personaje.
    Kiyo en su forma original. (Antes de ser llevada pal isekai de Minecraft)
    Trabajaba en una empresa de seguros como parte del soporte técnico, siendo sobre explotada al punto del agotamiento.
    Su adolescencia fue complicada, dado sus gustos fue atormentada y tratada de bicho raro.
    #Dato_De_Personaje. Kiyo en su forma original. (Antes de ser llevada pal isekai de Minecraft) Trabajaba en una empresa de seguros como parte del soporte técnico, siendo sobre explotada al punto del agotamiento. Su adolescencia fue complicada, dado sus gustos fue atormentada y tratada de bicho raro.
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    11
    4 turnos 0 maullidos

  • ⠀⠀.·:* 𝐅𝐞𝐥𝐢𝐳 𝐝𝛊́𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐬𝐨𝐥𝐬𝐭𝐢𝐜𝐢𝐨, 𝐅𝐞𝐲𝐫𝐚 𝐇𝐞𝐫𝐦𝐚𝐧𝐚. *:·.
    ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ✧⠀˖⠀°⠀.

    Como la tradición marcaba, o mejor dicho, como Nesta Archeron había aprendido de su hermana menor Feyra, había una noche especial en Velaris donde se compartían presentes era una noche doblemente celebrada por el Círculo Interno ya que coincidía con el cumpleaños de la Alta Lady, en motivo de su cumpleaños Nesta había conseguido un gran arco de caza. Emerie y Nesta habían buscado hasta la saciedad hasta encontrar algo perfecto, no demasiado pesado, no demasiado grande, totalmente equilibrado y funcional y así... já, así la Alta Lady podría perseguir a ciertos Ilyrios que se dedicaban a destrozarle el patio.

    Por otra parte Nesta sintió que aquel año quería unirse a su cuñado Rhysand, y hacerle dos regalos, en el caso de Nesta quería regalar un regalo funcional y otro personal, y así lo hizo.

    Los días previos al cumpleaños de Feyre, Nesta había estado ocupada en la forja, no creando un arma, si no una joya. Había conseguido oro de primera calidad y había investigado las aleaciones perfectas para hacer una joya duradera. Lo difícil no fue fundir el metal con cuidado, o verterlo en su molde, ni mucho menos enfriarlo y darle forma, no. Lo difícil fue diseñar algo digno de la Alta Lady, no, de su hermana Feyre, de su historia, de todo lo que había sufrido y conseguido con su fuerza. Nesta no era una "artista" como su hermana, seguramente si Nesta hubiera intentado pintar algo hubiera acabado siendo un "monigote" al lado de las pinturas de Feyre y una joya, siendo tan pequeña... no era muy diferente a la dificultad de hacer un retrato enorme, en ese momento en el que imaginaba la mano de su hermana viajando por el cuadro, mojando la punta del pincel el agua para crear un color más traslucido, en ese momento el martillo en la mano de Nesta se movió y empezó a repiquetear contra el metal precioso que tenía delante.

    ¿Cuántas horas pasaron? No estaba segura, el sudor se deslizaba por el puente de su nariz, hasta la punta de esta y caía sobre sus manos mientras Nesta pulía con cera aquella joya en la que había engastado algunas piedras preciosas, cuando el metal precioso relució entre sus dedos Nesta sonrió satisfecha de un trabajo bien hecho, iba a ser un buen regalo para Feyre, al menos, eso pensaba.

    Nesta envolvió meticulosamente aquella joya en una pequeña cajita de madera que haría a su vez de "mini joyero", y a la hora exacta en la que sabía que su madre había dado a luz se acercó a Feyre para entregarle el segundo presente. Una caja que guardaba un anillo dorado, con un cielo de Velaris. Las gemas engastadas atrapaban la luz y la reflejaban de tal forma que destelleaban casi parecía con luz propia.

    Nesta apartó la mirada levemente como si le diera cierta vergüenza tener una muestra de afecto con su hermana menor.

    — Feliz... Solsticio, 𝐅𝐞𝐲𝐫𝐞 𝐀𝐫𝐜𝐡𝐞𝐫𝐨𝐧

    ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ✧⠀˖⠀°⠀.
    ⠀ ⠀⠀.·:* 𝐅𝐞𝐥𝐢𝐳 𝐝𝛊́𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐬𝐨𝐥𝐬𝐭𝐢𝐜𝐢𝐨, 𝐅𝐞𝐲𝐫𝐚 𝐇𝐞𝐫𝐦𝐚𝐧𝐚. *:·. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ✧⠀˖⠀°⠀. ⠀ Como la tradición marcaba, o mejor dicho, como Nesta Archeron había aprendido de su hermana menor Feyra, había una noche especial en Velaris donde se compartían presentes era una noche doblemente celebrada por el Círculo Interno ya que coincidía con el cumpleaños de la Alta Lady, en motivo de su cumpleaños Nesta había conseguido un gran arco de caza. Emerie y Nesta habían buscado hasta la saciedad hasta encontrar algo perfecto, no demasiado pesado, no demasiado grande, totalmente equilibrado y funcional y así... já, así la Alta Lady podría perseguir a ciertos Ilyrios que se dedicaban a destrozarle el patio. Por otra parte Nesta sintió que aquel año quería unirse a su cuñado Rhysand, y hacerle dos regalos, en el caso de Nesta quería regalar un regalo funcional y otro personal, y así lo hizo. Los días previos al cumpleaños de Feyre, Nesta había estado ocupada en la forja, no creando un arma, si no una joya. Había conseguido oro de primera calidad y había investigado las aleaciones perfectas para hacer una joya duradera. Lo difícil no fue fundir el metal con cuidado, o verterlo en su molde, ni mucho menos enfriarlo y darle forma, no. Lo difícil fue diseñar algo digno de la Alta Lady, no, de su hermana Feyre, de su historia, de todo lo que había sufrido y conseguido con su fuerza. Nesta no era una "artista" como su hermana, seguramente si Nesta hubiera intentado pintar algo hubiera acabado siendo un "monigote" al lado de las pinturas de Feyre y una joya, siendo tan pequeña... no era muy diferente a la dificultad de hacer un retrato enorme, en ese momento en el que imaginaba la mano de su hermana viajando por el cuadro, mojando la punta del pincel el agua para crear un color más traslucido, en ese momento el martillo en la mano de Nesta se movió y empezó a repiquetear contra el metal precioso que tenía delante. ¿Cuántas horas pasaron? No estaba segura, el sudor se deslizaba por el puente de su nariz, hasta la punta de esta y caía sobre sus manos mientras Nesta pulía con cera aquella joya en la que había engastado algunas piedras preciosas, cuando el metal precioso relució entre sus dedos Nesta sonrió satisfecha de un trabajo bien hecho, iba a ser un buen regalo para Feyre, al menos, eso pensaba. Nesta envolvió meticulosamente aquella joya en una pequeña cajita de madera que haría a su vez de "mini joyero", y a la hora exacta en la que sabía que su madre había dado a luz se acercó a Feyre para entregarle el segundo presente. Una caja que guardaba un anillo dorado, con un cielo de Velaris. Las gemas engastadas atrapaban la luz y la reflejaban de tal forma que destelleaban casi parecía con luz propia. Nesta apartó la mirada levemente como si le diera cierta vergüenza tener una muestra de afecto con su hermana menor. — Feliz... Solsticio, [high1ady] ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ✧⠀˖⠀°⠀.
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Es un día espectacular ¿No lo crees?
    Es un día espectacular ¿No lo crees?
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • — Ven, acompáñame lejos de aquí, a un planeta donde solo tú y yo estaremos —
    — Ven, acompáñame lejos de aquí, a un planeta donde solo tú y yo estaremos —
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • — Qué sueño más extraño. Todas las flores eran almas y chillaban cuando las pisaba por accidente. ¿Así será el otro mundo?...

    Ah, sólo fue un sueño. No vale la pena quebrarse la cabeza por eso. Volveré a dormir. —
    — Qué sueño más extraño. Todas las flores eran almas y chillaban cuando las pisaba por accidente. ¿Así será el otro mundo?... Ah, sólo fue un sueño. No vale la pena quebrarse la cabeza por eso. Volveré a dormir. —
    Me encocora
    Me entristece
    2
    0 turnos 0 maullidos
Patrocinados