—¡¡Mier...!!
Terminó cayendo de la silla al casi acabar su comida, transformándose involuntariamente en una pequeña cabra, quedándose totalmente congelado por el susto inicial antes de terminar girando sobre su cuerpo para levantarse.
Miró alrededor, luego hacia arriba de la barra, golpeando con sus pezuñas el suelo en berrinche.
Ese era apenas el inicio, su propio celo no estaba lejos pero, al menos y por lo pronto, sólo era una cabrita peluda para darle tiempo de buscar donde esconderse.
—¡¡Mier...!!
Terminó cayendo de la silla al casi acabar su comida, transformándose involuntariamente en una pequeña cabra, quedándose totalmente congelado por el susto inicial antes de terminar girando sobre su cuerpo para levantarse.
Miró alrededor, luego hacia arriba de la barra, golpeando con sus pezuñas el suelo en berrinche.
Ese era apenas el inicio, su propio celo no estaba lejos pero, al menos y por lo pronto, sólo era una cabrita peluda para darle tiempo de buscar donde esconderse.