• 𝗘𝘀𝘁𝗲 𝗛𝗮𝗹𝗹𝗼𝘄𝗲𝗲𝗻 𝘀𝗲𝗿𝗲 𝗗𝗿𝗮𝗰𝘂𝗹𝗮 ¡𝗧𝗲 𝗺𝗼𝗿𝗱𝗲𝗿𝗲 𝗲𝗹 𝗰𝘂𝗲𝗹𝗹𝗼!
    ¿𝘿𝙪𝙡𝙘𝙚 𝙤 𝙏𝙧𝙖𝙫𝙚𝙨𝙪𝙧𝙖?
    𝗘𝘀𝘁𝗲 𝗛𝗮𝗹𝗹𝗼𝘄𝗲𝗲𝗻 𝘀𝗲𝗿𝗲 𝗗𝗿𝗮𝗰𝘂𝗹𝗮 ¡𝗧𝗲 𝗺𝗼𝗿𝗱𝗲𝗿𝗲 𝗲𝗹 𝗰𝘂𝗲𝗹𝗹𝗼! ¿𝘿𝙪𝙡𝙘𝙚 𝙤 𝙏𝙧𝙖𝙫𝙚𝙨𝙪𝙧𝙖?
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  • 𝗡𝗼 𝗵𝗮𝘆 𝗻𝗮𝗱𝗮 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝗾𝘂𝗲 𝗶𝗿 𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗿𝗮𝘀 𝗮𝗹 𝗰𝗲𝗻𝘁𝗿𝗼𝗰𝗼𝗺𝗲𝗿𝗰𝗶𝗮𝗹, 𝗹𝗮 𝗿𝗼𝗽𝗮 𝗚𝘂𝗰𝗰𝗶 𝗮𝗽𝗲𝗻𝗮𝘀 𝗹𝗹𝗲𝗴𝗮 𝗮𝗹 𝗺𝗲𝗿𝗰𝗮𝗱𝗼.
    𝗡𝗼 𝗵𝗮𝘆 𝗻𝗮𝗱𝗮 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝗾𝘂𝗲 𝗶𝗿 𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗿𝗮𝘀 𝗮𝗹 𝗰𝗲𝗻𝘁𝗿𝗼𝗰𝗼𝗺𝗲𝗿𝗰𝗶𝗮𝗹, 𝗹𝗮 𝗿𝗼𝗽𝗮 𝗚𝘂𝗰𝗰𝗶 𝗮𝗽𝗲𝗻𝗮𝘀 𝗹𝗹𝗲𝗴𝗮 𝗮𝗹 𝗺𝗲𝗿𝗰𝗮𝗱𝗼.
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  • Aveces me da miedo volver a estar sola sin nadie .
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  • 𝙇𝙖 𝙗𝙖𝙨𝙪𝙧𝙖 𝙙𝙚 𝙪𝙣𝙤 𝙚𝙨 𝙚𝙡 𝙩𝙚𝙨𝙤𝙧𝙤 𝙙𝙚 𝙤𝙩𝙧𝙤, 𝙖𝙨𝙞 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙚𝙡 𝙖𝙢𝙤𝙧 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙪𝙣𝙤𝙨 𝙚𝙨 𝙗𝙖𝙨𝙪𝙧𝙖 𝙥𝙚𝙧𝙤 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙤𝙩𝙧𝙤𝙨 𝙚𝙨 𝙚𝙡 𝙢𝙖𝙮𝙤𝙧 𝙩𝙚𝙨𝙤𝙧𝙤 𝙦𝙪𝙚 𝙚𝙭𝙞s𝙩𝙚.
    𝙇𝙖 𝙗𝙖𝙨𝙪𝙧𝙖 𝙙𝙚 𝙪𝙣𝙤 𝙚𝙨 𝙚𝙡 𝙩𝙚𝙨𝙤𝙧𝙤 𝙙𝙚 𝙤𝙩𝙧𝙤, 𝙖𝙨𝙞 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙚𝙡 𝙖𝙢𝙤𝙧 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙪𝙣𝙤𝙨 𝙚𝙨 𝙗𝙖𝙨𝙪𝙧𝙖 𝙥𝙚𝙧𝙤 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙤𝙩𝙧𝙤𝙨 𝙚𝙨 𝙚𝙡 𝙢𝙖𝙮𝙤𝙧 𝙩𝙚𝙨𝙤𝙧𝙤 𝙦𝙪𝙚 𝙚𝙭𝙞s𝙩𝙚.
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  • “My holding you close really is no crime
    Ask the birds, the trees, and Old Father Time
    It's just to help the mercury climb
    La-di-da, di-da-di-dum, 'tis Autumn ...”

    El sonido del piano y la voz melódica de Nat Coles inundaron el interior de las paredes del piso; el día había sido duro para el castaño,
    Y su rostro era el reflejo del mismo, estaba descalzo; sentía que el cuerpo le pesaba y su mente dormitaba entre recuerdos, elevó su mirada y ahí estaba,
    ‘¿Cuanto duraría aquello?’, reflexionó, no deseaba saberlo. La luz del baño se apagaría y ahora lo único que mantenía aquello con vida era la música, caminaría en silencio hasta el sillón y observaría como la ciudad se comenzaba a iluminar tras la ventana.
    “My holding you close really is no crime Ask the birds, the trees, and Old Father Time It's just to help the mercury climb La-di-da, di-da-di-dum, 'tis Autumn ...” El sonido del piano y la voz melódica de Nat Coles inundaron el interior de las paredes del piso; el día había sido duro para el castaño, Y su rostro era el reflejo del mismo, estaba descalzo; sentía que el cuerpo le pesaba y su mente dormitaba entre recuerdos, elevó su mirada y ahí estaba, ‘¿Cuanto duraría aquello?’, reflexionó, no deseaba saberlo. La luz del baño se apagaría y ahora lo único que mantenía aquello con vida era la música, caminaría en silencio hasta el sillón y observaría como la ciudad se comenzaba a iluminar tras la ventana.
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  • Aún sigo eligiendo qué disfraz usaré este año, debería vestir de dragon chino? Gaooo!!!!
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  • Cuando me quedo dormido en las clases, olvido que puedo levitar con lo que tengo conmigo.... ni siquiera se donde me quedé de la clase de Divus, rayos
    Cuando me quedo dormido en las clases, olvido que puedo levitar con lo que tengo conmigo.... ni siquiera se donde me quedé de la clase de Divus, rayos
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  • Supongo que trato de ser fuerte, aunque por dentro soy frágil.

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  • *Sin saber cuánto tiempo había pasado desde que me metí en este laberinto infinito, seguía avanzando por aquellos pasillos y habitaciones las cuales solo había locura en ellos… una con relojes que giraban al revés, otra donde las sillas estaban apiladas, como si alguien hubiera intentado escapar y fracaso, otra donde la habitación estaba del revés teniendo los muebles en el techo e incluso en una donde solo había una mesita con una cajita de música que no paraba de sonar una dulce melodía, al menos una de ellas era una sala de descanso donde pude estar tranquilo para descansar y comer algo en una máquina expendedora que había, aunque ¿serviría de algo por estar dentro de mi mente? ¿si dejaba de pensar en el cansancio y el hambre se esfumarían?, no quería darle vueltas al asunto así que me dispuse a seguir con la caminata, las paredes de los pasillos por los que pasaba iban cambiando poco a poco siendo estos de papel arrugado con palabras plasmadas los cuales eran fragmentos de mis pensamientos más profundos, ideas que nunca había completado, sueños que había dejado de lado.

    La lógica se desvanecía; era como si mi mente hubiera construido este laberinto para algo y no sabía para que, era un lugar donde cada esquina escondía un nuevo dilema, a medida que avanzaba comencé a escuchar ecos de risas y llantos, voces conocidas que parecían llamarme. Eran los recuerdos de la infancia, de amigos y momentos felices, pero se desvanecían tan rápido como aparecían, finalmente llegue a una habitación que parecía familiar: un pequeño estudio con una ventana que daba a un paisaje deslumbrante, pero al acercarme, la ventana se desvaneció, estando frente a una pared en blanco. “¿Por qué no puedo salir de aquí?”…

    Desesperado, me senté en el suelo, rodeado de sombras. Fue entonces cuando note algo brillante en el suelo frente a mí. Una llave dorada, la tomé, sintiendo su calor y su peso, y en ese instante comprendí que no estaba completamente atrapado. Con renovada determinación, me levanté y comencé a explorar nuevamente. La llave parecía guiarme, conduciéndome de habitación en habitación, cada vez más cerca de la salida. Pero no todo sería tan fácil, ya que una sombra terrorífica a la lejanía rompiendo bombillas de pasillos y habitaciones dejando todo a oscuras se aceraba rápidamente, en ese instante eche a correr como cuando en una película de terror el monstruo persigue al protagonista.

    Finalmente gracias a la llave que me guiaba encontré la puerta donde encajaba pero por los nervios me costaba acertar para introducir la llave, en el último momento cuando aquella sombra estaba a punto de alcanzarme abrí la puerta revelando un pasillo iluminado que llevaba hacia la luz y salte dentro, tras unos momentos de silencio sentí una brisa fresca en mi rostro y la calidez del sol en la piel… por fin había salido de aquel laberinto, fuese lo que fuese esa entidad seguro que era lo que estaba causando que mis poderes estuvieran tan descontrolados y que mi mente estuviera así, nunca pensé que echaría tanto de menos el césped, el cielo, los árboles, etc... ya que creía que nunca saldría de allí, al menos todo seguía igual.

    O eso pensaba ya que en los días que estuve en “letargo” todo a mi alrededor en x metros se había glitcheado e incluso trayendo criaturas monstruosas de otros planos, pero por suerte una vez volví se restauró todo a la normalidad, suspirando aliviado me puse en pie para volver a casa aunque lo extraño era que aquella música de la cajita se me había quedado grabada en la cabeza.*
    https://www.youtube.com/watch?v=bY_EvbARc5Y
    *Sin saber cuánto tiempo había pasado desde que me metí en este laberinto infinito, seguía avanzando por aquellos pasillos y habitaciones las cuales solo había locura en ellos… una con relojes que giraban al revés, otra donde las sillas estaban apiladas, como si alguien hubiera intentado escapar y fracaso, otra donde la habitación estaba del revés teniendo los muebles en el techo e incluso en una donde solo había una mesita con una cajita de música que no paraba de sonar una dulce melodía, al menos una de ellas era una sala de descanso donde pude estar tranquilo para descansar y comer algo en una máquina expendedora que había, aunque ¿serviría de algo por estar dentro de mi mente? ¿si dejaba de pensar en el cansancio y el hambre se esfumarían?, no quería darle vueltas al asunto así que me dispuse a seguir con la caminata, las paredes de los pasillos por los que pasaba iban cambiando poco a poco siendo estos de papel arrugado con palabras plasmadas los cuales eran fragmentos de mis pensamientos más profundos, ideas que nunca había completado, sueños que había dejado de lado. La lógica se desvanecía; era como si mi mente hubiera construido este laberinto para algo y no sabía para que, era un lugar donde cada esquina escondía un nuevo dilema, a medida que avanzaba comencé a escuchar ecos de risas y llantos, voces conocidas que parecían llamarme. Eran los recuerdos de la infancia, de amigos y momentos felices, pero se desvanecían tan rápido como aparecían, finalmente llegue a una habitación que parecía familiar: un pequeño estudio con una ventana que daba a un paisaje deslumbrante, pero al acercarme, la ventana se desvaneció, estando frente a una pared en blanco. “¿Por qué no puedo salir de aquí?”… Desesperado, me senté en el suelo, rodeado de sombras. Fue entonces cuando note algo brillante en el suelo frente a mí. Una llave dorada, la tomé, sintiendo su calor y su peso, y en ese instante comprendí que no estaba completamente atrapado. Con renovada determinación, me levanté y comencé a explorar nuevamente. La llave parecía guiarme, conduciéndome de habitación en habitación, cada vez más cerca de la salida. Pero no todo sería tan fácil, ya que una sombra terrorífica a la lejanía rompiendo bombillas de pasillos y habitaciones dejando todo a oscuras se aceraba rápidamente, en ese instante eche a correr como cuando en una película de terror el monstruo persigue al protagonista. Finalmente gracias a la llave que me guiaba encontré la puerta donde encajaba pero por los nervios me costaba acertar para introducir la llave, en el último momento cuando aquella sombra estaba a punto de alcanzarme abrí la puerta revelando un pasillo iluminado que llevaba hacia la luz y salte dentro, tras unos momentos de silencio sentí una brisa fresca en mi rostro y la calidez del sol en la piel… por fin había salido de aquel laberinto, fuese lo que fuese esa entidad seguro que era lo que estaba causando que mis poderes estuvieran tan descontrolados y que mi mente estuviera así, nunca pensé que echaría tanto de menos el césped, el cielo, los árboles, etc... ya que creía que nunca saldría de allí, al menos todo seguía igual. O eso pensaba ya que en los días que estuve en “letargo” todo a mi alrededor en x metros se había glitcheado e incluso trayendo criaturas monstruosas de otros planos, pero por suerte una vez volví se restauró todo a la normalidad, suspirando aliviado me puse en pie para volver a casa aunque lo extraño era que aquella música de la cajita se me había quedado grabada en la cabeza.* https://www.youtube.com/watch?v=bY_EvbARc5Y
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  • —El lamento... es una carga que llevo conmigo a cada paso. No importa cuánto intente ignorarlo, siempre está ahí, susurrando en los rincones de mi mente. Lamento las decisiones que me llevaron a este punto, las traiciones que sufrí y las que cometí.
    —El lamento... es una carga que llevo conmigo a cada paso. No importa cuánto intente ignorarlo, siempre está ahí, susurrando en los rincones de mi mente. Lamento las decisiones que me llevaron a este punto, las traiciones que sufrí y las que cometí.
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