• Buenos Días!
    Todos ustedes, les deseó un maravilloso día.
    Buenos Días! Todos ustedes, les deseó un maravilloso día.
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  • Hmmmm...combina con el collar de perlas que me obsequio aquella vez, al cual apodé "Mia Luna"

    -Dijo para si misma en un susurro después de abrir el obsequio de Ryan y es que él la llama a así, ¿Cómo demonios cambiaron tanto las cosas?-

    Tsk...
    Hmmmm...combina con el collar de perlas que me obsequio aquella vez, al cual apodé "Mia Luna" -Dijo para si misma en un susurro después de abrir el obsequio de Ryan y es que él la llama a así, ¿Cómo demonios cambiaron tanto las cosas?- Tsk...
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  • Acompañame a recorrer los secretos del bosque.
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  • Carmina salió de casa una tarde de otoño, cuando el aire era fresco y las hojas de los árboles caían en una cascada de colores dorados y rojizos. La calle estaba tranquila, solo el sonido de las hojas crujientes bajo sus pies acompañaba sus pensamientos. Llevaba consigo una bufanda que su abuela Lucia le había tejido, y cada vez que el viento la rodeaba, sentía el cálido abrazo de su familia, como un consuelo en medio de la incertidumbre.

    Mientras avanzaba, miraba a su alrededor. Observaba cómo el sol bañaba los árboles en un resplandor cálido, creando sombras alargadas que hacían que el paisaje pareciera un cuadro. Carmina no pudo evitar sonreír al ver a algunos niños jugando con las hojas caídas y a las personas con una expresión de calma, como si el mundo entero compartiera un instante de paz.

    Sus pensamientos, sin embargo, no estaban tan serenos. Sentía que algo dentro de ella había cambiado, como si una parte de sí misma se le hubiera escapado sin darse cuenta. Se esforzaba por recordar esa versión suya que era plena y segura, pero todo parecía lejano, como si no fuera realmente suyo. La inquietud de no reconocerse a sí misma le pesaba más que cualquier otra cosa, y a esa sensación se unía una soledad que últimamente la inundaba, incluso cuando estaba rodeada de otros.

    Carmina se detuvo un momento y se sentó en una banca, rodeada de hojas y del aroma terroso del otoño. Cerró los ojos y respiró profundo, dejando que el viento frío llenara sus pulmones. En medio de sus pensamientos, comprendió que esos momentos de tranquilidad, de simple belleza, le recordaban lo que realmente importaba. Las dudas y la tristeza eran parte de ella, sí, pero también lo eran esos instantes de felicidad que parecían surgir de la nada, como pequeñas luces en medio de la penumbra.

    Miró al cielo, donde unas nubes suaves se movían lentamente, y de repente sintió que, a pesar de la incertidumbre, todo estaba bien. Aunque no tenía todas las respuestas y aún no entendía por qué sentía que algo de sí misma se había perdido, comprendía que a veces solo era cuestión de permitir que el tiempo y el cambio siguieran su curso. Aquel paseo en medio del otoño le enseñó que la felicidad podía estar en los detalles más simples y que, a pesar de sus miedos y de esa soledad que la envolvía, siempre habría momentos para encontrar paz en lo inesperado.

    Con una sonrisa tranquila y una nostalgia en el corazón, Carmina se levantó y siguió caminando, sintiendo que, de algún modo, ese día de otoño había traído un poco de claridad a su alma, incluso si no tenía todas las respuestas.

    Carmina salió de casa una tarde de otoño, cuando el aire era fresco y las hojas de los árboles caían en una cascada de colores dorados y rojizos. La calle estaba tranquila, solo el sonido de las hojas crujientes bajo sus pies acompañaba sus pensamientos. Llevaba consigo una bufanda que su abuela Lucia le había tejido, y cada vez que el viento la rodeaba, sentía el cálido abrazo de su familia, como un consuelo en medio de la incertidumbre. Mientras avanzaba, miraba a su alrededor. Observaba cómo el sol bañaba los árboles en un resplandor cálido, creando sombras alargadas que hacían que el paisaje pareciera un cuadro. Carmina no pudo evitar sonreír al ver a algunos niños jugando con las hojas caídas y a las personas con una expresión de calma, como si el mundo entero compartiera un instante de paz. Sus pensamientos, sin embargo, no estaban tan serenos. Sentía que algo dentro de ella había cambiado, como si una parte de sí misma se le hubiera escapado sin darse cuenta. Se esforzaba por recordar esa versión suya que era plena y segura, pero todo parecía lejano, como si no fuera realmente suyo. La inquietud de no reconocerse a sí misma le pesaba más que cualquier otra cosa, y a esa sensación se unía una soledad que últimamente la inundaba, incluso cuando estaba rodeada de otros. Carmina se detuvo un momento y se sentó en una banca, rodeada de hojas y del aroma terroso del otoño. Cerró los ojos y respiró profundo, dejando que el viento frío llenara sus pulmones. En medio de sus pensamientos, comprendió que esos momentos de tranquilidad, de simple belleza, le recordaban lo que realmente importaba. Las dudas y la tristeza eran parte de ella, sí, pero también lo eran esos instantes de felicidad que parecían surgir de la nada, como pequeñas luces en medio de la penumbra. Miró al cielo, donde unas nubes suaves se movían lentamente, y de repente sintió que, a pesar de la incertidumbre, todo estaba bien. Aunque no tenía todas las respuestas y aún no entendía por qué sentía que algo de sí misma se había perdido, comprendía que a veces solo era cuestión de permitir que el tiempo y el cambio siguieran su curso. Aquel paseo en medio del otoño le enseñó que la felicidad podía estar en los detalles más simples y que, a pesar de sus miedos y de esa soledad que la envolvía, siempre habría momentos para encontrar paz en lo inesperado. Con una sonrisa tranquila y una nostalgia en el corazón, Carmina se levantó y siguió caminando, sintiendo que, de algún modo, ese día de otoño había traído un poco de claridad a su alma, incluso si no tenía todas las respuestas.
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  • —Sirius observaba como su padre y Cassandra peleaban,mientras tenia el mango de su espada en su mano,pensando a quien ayudar en ese combate,lo penso bastante tiempo,hasta que decidio intervenir.Este tomo a Cassandra y la arrojo lejos y se metio al combate,Hank no esperaba esa reaccion de el,Sirius y Hank empezaron a luchar,por mas rápido y habil que era Sirius con la espada,Hank lo superaba por mucho,apenas podia seguirle el ritmo a su padre,ademas de que las espadas de ambos eran diferentes,Hank intento darle un espadazo en la cara,pero Sirius detuvo la espada con su brazo bionico y logro encajarle un espadazo en el pecho a su padre,este solo lo observo con una sonrisa,mientras ponia una de sus manos en la mejilla,dejandose caer en el suelo con la espada en el pecho,Sirius todavia no reaccionaba ante lo que habia hecho,era como si hubiera entrado en un trance—
    —Sirius observaba como su padre y Cassandra peleaban,mientras tenia el mango de su espada en su mano,pensando a quien ayudar en ese combate,lo penso bastante tiempo,hasta que decidio intervenir.Este tomo a Cassandra y la arrojo lejos y se metio al combate,Hank no esperaba esa reaccion de el,Sirius y Hank empezaron a luchar,por mas rápido y habil que era Sirius con la espada,Hank lo superaba por mucho,apenas podia seguirle el ritmo a su padre,ademas de que las espadas de ambos eran diferentes,Hank intento darle un espadazo en la cara,pero Sirius detuvo la espada con su brazo bionico y logro encajarle un espadazo en el pecho a su padre,este solo lo observo con una sonrisa,mientras ponia una de sus manos en la mejilla,dejandose caer en el suelo con la espada en el pecho,Sirius todavia no reaccionaba ante lo que habia hecho,era como si hubiera entrado en un trance—
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  • Segunda foto de la sesión de día de muertos
    +Se resbala+
    Wah!
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  • ♠️— ¡Cómo me GUSTA el olor del miedo!
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  • ×~ Su camiseta lo dice todo. Es hermoso. Punto final (? ~×
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  • —Perdonen por no hablar. Soy muy tímido.
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  • Cariño
    Categoría Romance
    *Jörmungandr se recupera de sus heridas tras la pelea con Dark. Ate, junto con sus hijos, le cuidan con mucho cariño y amor. Los niños estan muy orgullosos de su padre. Ate atiende a su esposo, pero él dice que ya se encuentra bien*

    Aún así, debo cuidarte, mi amor.

    Como quieras, cariño, me dejaré mimar por ti y por los niños.

    *Jormun sonrie feliz al oír a su esposa. Se siente muy afortunado de tenerla a su lado. La abraza, dándole un beso en la frente*

    Te amo mucho, Ate.

    *Ella se deja abrazar*

    Yo también te amo, Jörmungandr.
    *Jörmungandr se recupera de sus heridas tras la pelea con Dark. Ate, junto con sus hijos, le cuidan con mucho cariño y amor. Los niños estan muy orgullosos de su padre. Ate atiende a su esposo, pero él dice que ya se encuentra bien* Aún así, debo cuidarte, mi amor. Como quieras, cariño, me dejaré mimar por ti y por los niños. *Jormun sonrie feliz al oír a su esposa. Se siente muy afortunado de tenerla a su lado. La abraza, dándole un beso en la frente* Te amo mucho, Ate. *Ella se deja abrazar* Yo también te amo, Jörmungandr.
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Terminado
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