• Usualmente, el bar por las noches se mantiene en calma, si acaso hay uno o dos clientes disfrutando de sus bebidas, descansando por el día agotador o liberando sus inquietudes y frustraciones.

    Pero en los días donde todo está solitario, donde se puede tener un tiempo de introspección, ver la ciudad cambiar es un paisaje digno de ver.

    En el silencio de la noche, y en la quietud que solo la luna puede otorgar, el bar continúa en función.

    https://youtu.be/QFZwuTOu9og?list=RDQFZwuTOu9og
    Usualmente, el bar por las noches se mantiene en calma, si acaso hay uno o dos clientes disfrutando de sus bebidas, descansando por el día agotador o liberando sus inquietudes y frustraciones. Pero en los días donde todo está solitario, donde se puede tener un tiempo de introspección, ver la ciudad cambiar es un paisaje digno de ver. En el silencio de la noche, y en la quietud que solo la luna puede otorgar, el bar continúa en función. https://youtu.be/QFZwuTOu9og?list=RDQFZwuTOu9og
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  • — Amm creo que ni empecé y ya lo arruine, en fin, conversación interesante y tarde a clases.
    — Amm creo que ni empecé y ya lo arruine, en fin, conversación interesante y tarde a clases. :STK-21:
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  • — 𝐁𝐮𝐞𝐧𝐨𝐬 𝐝𝐢́𝐚𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐧̃𝐚𝐧𝐚, 𝐥𝐢𝐬𝐭𝐚 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐫𝐨𝐦𝐩… 𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫𝐨 𝐝𝐞𝐜𝐢𝐫, 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐩𝐨𝐧𝐞𝐫 𝐜𝐚𝐟𝐞́𝐬. 𝐋𝐞𝐭’𝐬 𝐠𝐨!
    — 𝐁𝐮𝐞𝐧𝐨𝐬 𝐝𝐢́𝐚𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐧̃𝐚𝐧𝐚, 𝐥𝐢𝐬𝐭𝐚 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐫𝐨𝐦𝐩… 𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫𝐨 𝐝𝐞𝐜𝐢𝐫, 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐩𝐨𝐧𝐞𝐫 𝐜𝐚𝐟𝐞́𝐬. 𝐋𝐞𝐭’𝐬 𝐠𝐨!
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  • Es un día un poco pesado me está costando levantarme
    Es un día un poco pesado me está costando levantarme
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  • Cuando me dicen que me pase de rata al poner a mis estudiantes como fecha de entrega el 14 de febrero.

    Debe aprender a tener claras sus prioridades, oh es una calentura o el pasar sus materias

    No me vean así era eso o el fierro golpeador de parejas felices
    Cuando me dicen que me pase de rata al poner a mis estudiantes como fecha de entrega el 14 de febrero. Debe aprender a tener claras sus prioridades, oh es una calentura o el pasar sus materias No me vean así era eso o el fierro golpeador de parejas felices
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  • La carretera se abría infinita bajo aquel cielo negro que no prometía nada bueno. Las primeras gotas habían comenzado a caer horas atrás como un susurro contra el parabrisas… y en cuestión de minutos la lluvia habia comenzado a caer sobre la chapa del coche con decisión. De forma constante, como si no fuera a detenerse nunca. Los limpiaparabrisas marcaban el ritmo: derecha, izquierda, derecha izquierda. Con un sutil sonido mecánico que acompañaba de fondo el rugido grave del Impala.

    Dentro del vehículo, el mundo era otro.

    Hope no miraba el paisaje, ni se preocupaba por la lluvia incesante. Tenía un libro antiguo abierto en sus manos. Un tomo cuyas páginas amarillentas estaban marcadas por símbolos que parecían respirar cobrar vida propia bajo los faros de algún coche que se les cruzaba en el camino. Los dedos de la tríbrida recorrían las líneas con concentración absoluta, el ceño ligeramente fruncido, y sus labios presos en una mueca algo tensa, como si el mundo entero dependiera de una traducción correcta.

    -¿Algo útil? —preguntó Dean sin apartar la vista de la carretera.

    Hope tardó en responder. Siempre lo hacía cuando estaba absorta en alguna lectura o en un asunto peliagudo. No le gustaba ser interrumpida.

    -Depende de cuánto te emocionen las palabras “ritual irreversible”.

    Dean bufó con cierta sorna.

    -Cojonudo. Es justo lo que quería oír.

    A pesar de las circunstancias, no habia miedo en el interior de aquel coche. ¿Porqué tenerlo? Eran una tríbrida inmortal y un puñetero Winchester. Confianza. Eso era lo que se respiraba en el interior del coche. Aunque el mundo les habia puesto la zancadilla una y mil veces, esos dos habían sobrevivido a todo a base de resiliencia y mucha confianza en si mismos.


    >> Los kilómetros seguían acumulándose y quedando atrás en la luna trasera del vehículo. La radio sonaba a un volumen bajo, casi un murmullo. Con el paso de las horas, en algún punto entre una línea en latín y la siguiente salida de la autopista, el libro empezó a descender lentamente de las manos de la tríbrida.

    Hope parpadeó un par de veces, cansada. La adrenalina, por desgracia, no es eterna.

    Dean se percató, por supuesto, antes de que ella cediera del todo. Siempre lo hacía. Era un presentimiento. Como movidos por un engranaje siempre sabia escuchar los silenciosa de la joven.

    El libro resbaló hasta cerrarse sobre el regazo de la tríbrida. Y la respiración femenina se volvió más profunda, más lenta. Y, casi sin darse cuenta, su cabeza terminó apoyada contra el hombro derecho de él.

    Dean no dijo nada. Pero curvó una sonrisa suave en sus labios que provocó que la comisura derecha de sus labios se perfilase.

    Ajustó ligeramente el volante con una mano y, con la otra, bajó el volumen de la radio aun más si cabe. Ni una broma. Ni un comentario sarcástico. Solo esa mirada breve y de reojo que nadie ve cuando el conductor cree estar solo.

    Siguió conduciendo. Más despacio ahora. Como si quisiera que la noche durase un poco más.


    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ Dean Winchester
    La carretera se abría infinita bajo aquel cielo negro que no prometía nada bueno. Las primeras gotas habían comenzado a caer horas atrás como un susurro contra el parabrisas… y en cuestión de minutos la lluvia habia comenzado a caer sobre la chapa del coche con decisión. De forma constante, como si no fuera a detenerse nunca. Los limpiaparabrisas marcaban el ritmo: derecha, izquierda, derecha izquierda. Con un sutil sonido mecánico que acompañaba de fondo el rugido grave del Impala. Dentro del vehículo, el mundo era otro. Hope no miraba el paisaje, ni se preocupaba por la lluvia incesante. Tenía un libro antiguo abierto en sus manos. Un tomo cuyas páginas amarillentas estaban marcadas por símbolos que parecían respirar cobrar vida propia bajo los faros de algún coche que se les cruzaba en el camino. Los dedos de la tríbrida recorrían las líneas con concentración absoluta, el ceño ligeramente fruncido, y sus labios presos en una mueca algo tensa, como si el mundo entero dependiera de una traducción correcta. -¿Algo útil? —preguntó Dean sin apartar la vista de la carretera. Hope tardó en responder. Siempre lo hacía cuando estaba absorta en alguna lectura o en un asunto peliagudo. No le gustaba ser interrumpida. -Depende de cuánto te emocionen las palabras “ritual irreversible”. Dean bufó con cierta sorna. -Cojonudo. Es justo lo que quería oír. A pesar de las circunstancias, no habia miedo en el interior de aquel coche. ¿Porqué tenerlo? Eran una tríbrida inmortal y un puñetero Winchester. Confianza. Eso era lo que se respiraba en el interior del coche. Aunque el mundo les habia puesto la zancadilla una y mil veces, esos dos habían sobrevivido a todo a base de resiliencia y mucha confianza en si mismos. >> Los kilómetros seguían acumulándose y quedando atrás en la luna trasera del vehículo. La radio sonaba a un volumen bajo, casi un murmullo. Con el paso de las horas, en algún punto entre una línea en latín y la siguiente salida de la autopista, el libro empezó a descender lentamente de las manos de la tríbrida. Hope parpadeó un par de veces, cansada. La adrenalina, por desgracia, no es eterna. Dean se percató, por supuesto, antes de que ella cediera del todo. Siempre lo hacía. Era un presentimiento. Como movidos por un engranaje siempre sabia escuchar los silenciosa de la joven. El libro resbaló hasta cerrarse sobre el regazo de la tríbrida. Y la respiración femenina se volvió más profunda, más lenta. Y, casi sin darse cuenta, su cabeza terminó apoyada contra el hombro derecho de él. Dean no dijo nada. Pero curvó una sonrisa suave en sus labios que provocó que la comisura derecha de sus labios se perfilase. Ajustó ligeramente el volante con una mano y, con la otra, bajó el volumen de la radio aun más si cabe. Ni una broma. Ni un comentario sarcástico. Solo esa mirada breve y de reojo que nadie ve cuando el conductor cree estar solo. Siguió conduciendo. Más despacio ahora. Como si quisiera que la noche durase un poco más. ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ [BxbyDriver]
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  • ---

    Verbo al verbo,
    olmo al olmo.
    Quien entretuviera la dualidad; mi pedenciero rostro.
    La mansedumbre de mi ingenuidad desconocida.
    Reconocida entretecija; no me retes a repartir;
    olivos de olvido antes de tiempo:
    Se que he pecado, pero debo reverenciarte,
    Mi amor hecho perdón, mi reparto de acuarelas sangrientas;
    Perdón hecho musa, atrevete a repartir estas manzanas.
    Augurio envenenado; carmín corazón; no me hagas rogar;
    Por ese amor envilecido; atardecido con la silueta;
    Un sol de medianoche cobija.
    Heterocigoto, mis ternuras.
    Quiera él resguardar el desangelado coro; mis provincias.
    --- Verbo al verbo, olmo al olmo. Quien entretuviera la dualidad; mi pedenciero rostro. La mansedumbre de mi ingenuidad desconocida. Reconocida entretecija; no me retes a repartir; olivos de olvido antes de tiempo: Se que he pecado, pero debo reverenciarte, Mi amor hecho perdón, mi reparto de acuarelas sangrientas; Perdón hecho musa, atrevete a repartir estas manzanas. Augurio envenenado; carmín corazón; no me hagas rogar; Por ese amor envilecido; atardecido con la silueta; Un sol de medianoche cobija. Heterocigoto, mis ternuras. Quiera él resguardar el desangelado coro; mis provincias.
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  • ¿ A quien mierda llamas mocoso? De verdad nunca entenderé a las personas, si uso ropa cómoda no me veo bien, su me pongo algo más formal terminan llamándome mocoso.

    * Soltó un suspiro de enfado manteniendo la atención a su alrededor, estaba incómodo vestido de esa manera, pero a veces los "negocios" requerían cierta "formalidad" y aunque el no pareciera ser alguien serio en realidad tomaba sus responsabilidades como prioridad.*
    ¿ A quien mierda llamas mocoso? De verdad nunca entenderé a las personas, si uso ropa cómoda no me veo bien, su me pongo algo más formal terminan llamándome mocoso. * Soltó un suspiro de enfado manteniendo la atención a su alrededor, estaba incómodo vestido de esa manera, pero a veces los "negocios" requerían cierta "formalidad" y aunque el no pareciera ser alguien serio en realidad tomaba sus responsabilidades como prioridad.*
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  • "Que no se note que las pastillas hoy no las tomé, ando medio loquito y bien esquizo, y con una compañera muy particular, cuando ando loquito y fumado, hago cosas que no son normales según la gente común y corriente.

    Pero bueno, mejor hacer cosas alocadas, que hacer lo que es supuestamente correcto."
    "Que no se note que las pastillas hoy no las tomé, ando medio loquito y bien esquizo, y con una compañera muy particular, cuando ando loquito y fumado, hago cosas que no son normales según la gente común y corriente. Pero bueno, mejor hacer cosas alocadas, que hacer lo que es supuestamente correcto."
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  • Es la última vez que intento a halagar a alguien, por eso me van a andar dejando un ojo morado, bue, no es para tanto, ah, esta gente rara que me topo, la verdad que hartan con sus estupideces, y claro son seres humanos comunes y corrientes, no puedo esperar cosas buenas que vengan de ellos, pero bueno x, cosas sin sentido que le pasa a un demonio desterrado.
    Es la última vez que intento a halagar a alguien, por eso me van a andar dejando un ojo morado, bue, no es para tanto, ah, esta gente rara que me topo, la verdad que hartan con sus estupideces, y claro son seres humanos comunes y corrientes, no puedo esperar cosas buenas que vengan de ellos, pero bueno x, cosas sin sentido que le pasa a un demonio desterrado.
    Me shockea
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