• -corre a todos lados feliz con la cajita que le regalaron por ponerse a cantar -
    :STK-64: -corre a todos lados feliz con la cajita que le regalaron por ponerse a cantar -
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  • Nunca voy a bailar otra vez, de la misma manera en la que bailaba contigo.. ~
    Nunca voy a bailar otra vez, de la misma manera en la que bailaba contigo.. ~
    Me entristece
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  • El reencuentro bajo la luz de la luna
    Fandom Varios
    Categoría Drama
    La luna llena brillaba en lo alto del cielo nocturno, bañando la mansión en un resplandor fantasmal. Los meses habían pasado como una serie interminable de noches solitarias. Desde aquella fatídica fiesta donde todo se había desmoronado, ni Heinrich ni Kazuo habían vuelto a verse. La relación que alguna vez compartieron, tan profunda y cercana, se había desgastado como un hilo que se deshilacha con cada tirón. Y en medio de todo ese caos emocional, Heinrich había sucumbido a su agotamiento, permitiéndome, su alter, tomar las riendas mientras él se refugiaba en un letargo

    Sabía que el tiempo sin alimentarnos adecuadamente estaba comenzando a pasar factura. Los instintos vampíricos, esa sed abrasadora, no podían ser ignorados por mucho más. Y, a pesar de mi mayor fortaleza emocional y frialdad, no podía negar que el cuerpo que compartíamos necesitaba el lazo que habíamos forjado con Kazuo. La sangre del kitsune era única, un elixir que, más allá de la simple nutrición, había sostenido a Heinrich en momentos de desesperación.

    Sin embargo, esta vez no era solo una cuestión de hambre. También era un asunto pendiente que, tarde o temprano, debía resolverse. No podía permitir que Heinrich se escondiera para siempre. El peso de la culpa, de las palabras no dichas, de las heridas no sanadas... todo aquello no desaparecería por sí sol

    De pie junto a la ventana, dejé que la brisa fría de la noche rozara mi piel pálida. Cerré los ojos y me concentré, invocando el vínculo que aún compartíamos con Kazuo . Sabía que él podía sentirlo, esa conexión que habíamos cultivado con cada encuentro, con cada gota de sangre que había compartido con nosotros. Era una invitación, una llamada silenciosa que atravesaba la distancia entre nosotros.

    Esperé, dejando que la noche llevase mi mensaje como un susurro en el viento. Sabía que él lo escucharía, que lo sentiría. Era hora de enfrentar lo que habíamos dejado sin resolver, por el bien de Heinrich...
    La luna llena brillaba en lo alto del cielo nocturno, bañando la mansión en un resplandor fantasmal. Los meses habían pasado como una serie interminable de noches solitarias. Desde aquella fatídica fiesta donde todo se había desmoronado, ni Heinrich ni Kazuo habían vuelto a verse. La relación que alguna vez compartieron, tan profunda y cercana, se había desgastado como un hilo que se deshilacha con cada tirón. Y en medio de todo ese caos emocional, Heinrich había sucumbido a su agotamiento, permitiéndome, su alter, tomar las riendas mientras él se refugiaba en un letargo Sabía que el tiempo sin alimentarnos adecuadamente estaba comenzando a pasar factura. Los instintos vampíricos, esa sed abrasadora, no podían ser ignorados por mucho más. Y, a pesar de mi mayor fortaleza emocional y frialdad, no podía negar que el cuerpo que compartíamos necesitaba el lazo que habíamos forjado con Kazuo. La sangre del kitsune era única, un elixir que, más allá de la simple nutrición, había sostenido a Heinrich en momentos de desesperación. Sin embargo, esta vez no era solo una cuestión de hambre. También era un asunto pendiente que, tarde o temprano, debía resolverse. No podía permitir que Heinrich se escondiera para siempre. El peso de la culpa, de las palabras no dichas, de las heridas no sanadas... todo aquello no desaparecería por sí sol De pie junto a la ventana, dejé que la brisa fría de la noche rozara mi piel pálida. Cerré los ojos y me concentré, invocando el vínculo que aún compartíamos con [8KazuoAihara8]. Sabía que él podía sentirlo, esa conexión que habíamos cultivado con cada encuentro, con cada gota de sangre que había compartido con nosotros. Era una invitación, una llamada silenciosa que atravesaba la distancia entre nosotros. Esperé, dejando que la noche llevase mi mensaje como un susurro en el viento. Sabía que él lo escucharía, que lo sentiría. Era hora de enfrentar lo que habíamos dejado sin resolver, por el bien de Heinrich...
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    Individual
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    Terminado
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  • Enkidu.
    El único amigo de Gilgamesh. Es la única persona a la que considera su amigo y compañero en el pasado y en el futuro.
    El ser que caminaría a lado del Rey en su soledad, capaz de entender por completo las acciones del mismo más que cualquier otro ser.
    Después de su muerte fue el comienzo del ultimo y más largo viaje del Rey.
    Enkidu. El único amigo de Gilgamesh. Es la única persona a la que considera su amigo y compañero en el pasado y en el futuro. El ser que caminaría a lado del Rey en su soledad, capaz de entender por completo las acciones del mismo más que cualquier otro ser. Después de su muerte fue el comienzo del ultimo y más largo viaje del Rey.
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  • Hmm, me dijeron que necesito lentes, ¿Que tal me quedarían estos? *Se acerca al reflejo del agua para observarse a sí misma, intrigada, notando inmediatamente la mejoría de su visión medio borrosa y el dolor de cabeza era menos*

    Uhm... Podría quedar mejor el tono lila o azul en el marco... ¿O no?
    Hmm, me dijeron que necesito lentes, ¿Que tal me quedarían estos? *Se acerca al reflejo del agua para observarse a sí misma, intrigada, notando inmediatamente la mejoría de su visión medio borrosa y el dolor de cabeza era menos* Uhm... Podría quedar mejor el tono lila o azul en el marco... ¿O no?
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  • No es mi destino 🔞
    Resumen de la Trama Busco desarrollar una historia de romance dramático con tintes de tragedia y erotismo pasional, centrada en una maga mestiza y un Alfa de rango Noble y dominante, cuya característica más distintiva son sus ojos rojos intensos. La trama inicia cuando ambos se conocen en un local humano "Cafetería", donde el Alfa descubre que ella es su Luna...
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  • Este es un buen libro con emociones variadas te lo recomiendo aún que siento que puede faltar algo ~
    Este es un buen libro con emociones variadas te lo recomiendo aún que siento que puede faltar algo ~
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  • No recuerdo quien me preguntó pero aqui esta la respuesta , la risa de Aly es normal hasta que tocan ciertos temas que son causa de risa ( un sarcasmo enorme ) . Muy rara vez sale pero aqui esta su risa .

    https://m.youtube.com/watch?v=NqzXDs2RHlE&pp=ygURcmlzYSBkZSBnaWxnYW1lc2g%3D
    No recuerdo quien me preguntó pero aqui esta la respuesta , la risa de Aly es normal hasta que tocan ciertos temas que son causa de risa ( un sarcasmo enorme ) . Muy rara vez sale pero aqui esta su risa . https://m.youtube.com/watch?v=NqzXDs2RHlE&pp=ygURcmlzYSBkZSBnaWxnYW1lc2g%3D
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  • -La luz pálida de la luna bañaba el horizonte, creando un manto plateado sobre los campos que rodeaban el castillo. El aire era fresco, cargado con el aroma de la tierra húmeda y la hierba recién pisada. Dentro de las murallas, el bullicio de las celebraciones ya se había apagado, dejando tras de sí el eco distante de risas y cánticos que se desvanecían en la madrugada. Las antorchas parpadeaban débilmente, luchando contra el viento que comenzaba a soplar con fuerza. Era el momento perfecto para desaparecer sin que nadie lo notara-

    -Coke estaba allí, de pie junto a los establos, su silueta parcialmente iluminada por la tenue luz lunar. Llevaba una capa oscura que apenas podía ocultar la armadura ligera que aún no había abandonado del todo, como si no pudiera desprenderse completamente de su pasado. Su mirada recorrió los caballos dormidos, hasta que sus ojos se posaron en uno en particular: un corcel negro, fuerte y silencioso. Sin dudarlo, abrió el portón de madera con cuidado, sus movimientos tan ligeros que ni siquiera el crujir de la madera perturbó el silencio-

    -Con manos firmes y un susurro tranquilo, acarició al animal antes de colocarse sobre su lomo. La brisa nocturna le acariciaba el rostro mientras salía de los terrenos del castillo, dejando atrás las luces, las risas y las responsabilidades. Cada paso del caballo sobre el camino empedrado resonaba como un latido, marcando el comienzo de una nueva vida, lejos de los festejos y del peso de las miradas expectantes-

    -Sus pensamientos estaban claros: no había lugar para él en un reino en paz. Había luchado y sangrado por esa tierra, pero ahora que la calma reinaba, su espíritu inquieto buscaba algo más. Quizá un propósito, quizá libertad, o tal vez solo un lugar donde pudiera encontrarse a sí mismo sin el eco constante de los gritos de guerra-

    -El caballo se detuvo por un instante al borde del bosque, justo donde los campos abiertos del reino daban paso a la sombra de los árboles. Coke miró hacia atrás, contemplando las altas torres del castillo y las luces que aún parpadeaban débilmente en las ventanas. El viento soplaba con fuerza, llevándose consigo el eco de una canción lejana que aún resonaba desde los salones del festín. Apretó los labios y, con un gesto lento, levantó el casco que había llevado durante tantas batallas, aquel que todos reconocían como un símbolo de su valentía y su presencia en el campo de guerra-

    -Con una calma solemne, dejó caer el casco al suelo. El metal resonó contra las piedras con un eco profundo que pareció extenderse por todo el valle. Era un sonido que marcaba el fin de una era. El casco quedó allí, solitario bajo la luz de la luna, un símbolo mudo de todo lo que Coke dejaba atrás-

    -Sin mirar atrás, espoleó al caballo, dejando que la oscuridad del bosque lo envolviera. La figura de Coke se fundió con la oscuridad, dejando tras de sí una estela de huellas que pronto serían borradas por la humedad de la madrugada. La luna, su única compañera, lo observaba desde lo alto, iluminando el camino hacia lo desconocido-

    ────── ¤ ◎ ¤ ─────── ¤ ◎ ¤ ─────── ¤ ◎ ¤ ──────

    Fin de temporada
    -La luz pálida de la luna bañaba el horizonte, creando un manto plateado sobre los campos que rodeaban el castillo. El aire era fresco, cargado con el aroma de la tierra húmeda y la hierba recién pisada. Dentro de las murallas, el bullicio de las celebraciones ya se había apagado, dejando tras de sí el eco distante de risas y cánticos que se desvanecían en la madrugada. Las antorchas parpadeaban débilmente, luchando contra el viento que comenzaba a soplar con fuerza. Era el momento perfecto para desaparecer sin que nadie lo notara- -Coke estaba allí, de pie junto a los establos, su silueta parcialmente iluminada por la tenue luz lunar. Llevaba una capa oscura que apenas podía ocultar la armadura ligera que aún no había abandonado del todo, como si no pudiera desprenderse completamente de su pasado. Su mirada recorrió los caballos dormidos, hasta que sus ojos se posaron en uno en particular: un corcel negro, fuerte y silencioso. Sin dudarlo, abrió el portón de madera con cuidado, sus movimientos tan ligeros que ni siquiera el crujir de la madera perturbó el silencio- -Con manos firmes y un susurro tranquilo, acarició al animal antes de colocarse sobre su lomo. La brisa nocturna le acariciaba el rostro mientras salía de los terrenos del castillo, dejando atrás las luces, las risas y las responsabilidades. Cada paso del caballo sobre el camino empedrado resonaba como un latido, marcando el comienzo de una nueva vida, lejos de los festejos y del peso de las miradas expectantes- -Sus pensamientos estaban claros: no había lugar para él en un reino en paz. Había luchado y sangrado por esa tierra, pero ahora que la calma reinaba, su espíritu inquieto buscaba algo más. Quizá un propósito, quizá libertad, o tal vez solo un lugar donde pudiera encontrarse a sí mismo sin el eco constante de los gritos de guerra- -El caballo se detuvo por un instante al borde del bosque, justo donde los campos abiertos del reino daban paso a la sombra de los árboles. Coke miró hacia atrás, contemplando las altas torres del castillo y las luces que aún parpadeaban débilmente en las ventanas. El viento soplaba con fuerza, llevándose consigo el eco de una canción lejana que aún resonaba desde los salones del festín. Apretó los labios y, con un gesto lento, levantó el casco que había llevado durante tantas batallas, aquel que todos reconocían como un símbolo de su valentía y su presencia en el campo de guerra- -Con una calma solemne, dejó caer el casco al suelo. El metal resonó contra las piedras con un eco profundo que pareció extenderse por todo el valle. Era un sonido que marcaba el fin de una era. El casco quedó allí, solitario bajo la luz de la luna, un símbolo mudo de todo lo que Coke dejaba atrás- -Sin mirar atrás, espoleó al caballo, dejando que la oscuridad del bosque lo envolviera. La figura de Coke se fundió con la oscuridad, dejando tras de sí una estela de huellas que pronto serían borradas por la humedad de la madrugada. La luna, su única compañera, lo observaba desde lo alto, iluminando el camino hacia lo desconocido- ────── ¤ ◎ ¤ ─────── ¤ ◎ ¤ ─────── ¤ ◎ ¤ ────── Fin de temporada
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  • Nada, solo descanso un poco antes de ir a causar el caos.
    Nada, solo descanso un poco antes de ir a causar el caos.
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