• "𝐔𝐧 𝐩𝐚𝐝𝐫𝐞 𝐬𝐢𝐞𝐦𝐩𝐫𝐞 𝐯𝐞𝐫á 𝐞𝐧 𝐬𝐮 𝐡𝐢𝐣𝐚 𝐮𝐧𝐚 𝐩𝐫𝐢𝐧𝐜𝐞𝐬𝐚, 𝐬𝐢𝐧 𝐢𝐦𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚𝐫 𝐥𝐚 𝐞𝐝𝐚𝐝 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐞𝐧𝐠𝐚."
    "𝐔𝐧 𝐩𝐚𝐝𝐫𝐞 𝐬𝐢𝐞𝐦𝐩𝐫𝐞 𝐯𝐞𝐫á 𝐞𝐧 𝐬𝐮 𝐡𝐢𝐣𝐚 𝐮𝐧𝐚 𝐩𝐫𝐢𝐧𝐜𝐞𝐬𝐚, 𝐬𝐢𝐧 𝐢𝐦𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚𝐫 𝐥𝐚 𝐞𝐝𝐚𝐝 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐞𝐧𝐠𝐚."
    Me encocora
    2
    4 turnos 0 maullidos
  • "𝐄𝐥 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐬𝐞 𝐚𝐫𝐫𝐨𝐝𝐢𝐥𝐥𝐚𝐫á 𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐦𝐢 𝐩𝐨𝐝𝐞𝐫."
    "𝐄𝐥 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐬𝐞 𝐚𝐫𝐫𝐨𝐝𝐢𝐥𝐥𝐚𝐫á 𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐦𝐢 𝐩𝐨𝐝𝐞𝐫."
    Me gusta
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • "𝐒𝐨𝐲 𝐞𝐥 𝐬𝐨𝐛𝐞𝐫𝐚𝐧𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐬𝐨𝐦𝐛𝐫𝐚𝐬, 𝐲 𝐦𝐢 𝐯𝐨𝐥𝐮𝐧𝐭𝐚𝐝 𝐞𝐬 𝐥𝐞𝐲."
    "𝐒𝐨𝐲 𝐞𝐥 𝐬𝐨𝐛𝐞𝐫𝐚𝐧𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐬𝐨𝐦𝐛𝐫𝐚𝐬, 𝐲 𝐦𝐢 𝐯𝐨𝐥𝐮𝐧𝐭𝐚𝐝 𝐞𝐬 𝐥𝐞𝐲."
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • 𝐔𝐧𝐚 𝐦𝐚ñ𝐚𝐧𝐚 𝐭𝐫𝐚𝐧𝐪𝐮𝐢𝐥𝐚 𝐬𝐚𝐥𝐢𝐞𝐧𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐜𝐚𝐬𝐚, 𝐬𝐢𝐧 𝐩𝐞𝐫𝐜𝐚𝐭𝐚𝐫𝐦𝐞 𝐪𝐮𝐞 𝐦𝐢 𝐞𝐬𝐩𝐨𝐬𝐚 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐛𝐚 𝐥𝐚𝐯𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐞𝐥 𝐜𝐚𝐫𝐫𝐨.

    Raikou Nijou
    𝐔𝐧𝐚 𝐦𝐚ñ𝐚𝐧𝐚 𝐭𝐫𝐚𝐧𝐪𝐮𝐢𝐥𝐚 𝐬𝐚𝐥𝐢𝐞𝐧𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐜𝐚𝐬𝐚, 𝐬𝐢𝐧 𝐩𝐞𝐫𝐜𝐚𝐭𝐚𝐫𝐦𝐞 𝐪𝐮𝐞 𝐦𝐢 𝐞𝐬𝐩𝐨𝐬𝐚 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐛𝐚 𝐥𝐚𝐯𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐞𝐥 𝐜𝐚𝐫𝐫𝐨. [galaxy_turquoise_crow_475]
    Me gusta
    Me enjaja
    2
    2 turnos 0 maullidos
  • ¡¡¡¡¡¡Is this SPARTAAAAAAAA!!!!!!!
    ¡¡¡¡¡¡Is this SPARTAAAAAAAA!!!!!!!
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Por si andábamos con el pendiente de cómo se veía Lucifer más joven.
    Por si andábamos con el pendiente de cómo se veía Lucifer más joven.
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • ҉M҉e҉m҉o҉r҉i҉a҉s҉

    -aveces aun sueño, sueños raros del pasado, lagunas mentales que no puedo descifrar, recuerdo que cuando era pequeño me disculpaba con mis padres por desaparecer, sin saber por que pues estaba en mi habitacion, pero un dulce tarareo siempre me traia nostalgia cada que veia el cielo nocturno.... "Naunet".... decir ese nombre me trae nostalgia y me causa escalofrios por alguna razon, naunet creo recordar a alguien llamando ese nombre- la bruja solto unas risitas y una suspiro observando el cielo estrellado -por que recuerdo un nombre que no es mio ni de mis niños? por que... siento tanta tristeza al pensar en ese nombre?- la burja empezo a murmurar y sus ojos empezaron a lagrimear

    https://youtu.be/zCwGh0HVeho?si=iOJ2kKJwv_JXx2Xo
    ҉M҉e҉m҉o҉r҉i҉a҉s҉ -aveces aun sueño, sueños raros del pasado, lagunas mentales que no puedo descifrar, recuerdo que cuando era pequeño me disculpaba con mis padres por desaparecer, sin saber por que pues estaba en mi habitacion, pero un dulce tarareo siempre me traia nostalgia cada que veia el cielo nocturno.... "Naunet".... decir ese nombre me trae nostalgia y me causa escalofrios por alguna razon, naunet creo recordar a alguien llamando ese nombre- la bruja solto unas risitas y una suspiro observando el cielo estrellado -por que recuerdo un nombre que no es mio ni de mis niños? por que... siento tanta tristeza al pensar en ese nombre?- la burja empezo a murmurar y sus ojos empezaron a lagrimear https://youtu.be/zCwGh0HVeho?si=iOJ2kKJwv_JXx2Xo
    Me gusta
    Me encocora
    2
    2 turnos 0 maullidos
  • —Bueno, ¿Debería decir algo importante ahora, no? Esto de intentar ser cool es muy difícil, ¿Pero sobrio? Dios, denme un tiro.
    —Bueno, ¿Debería decir algo importante ahora, no? Esto de intentar ser cool es muy difícil, ¿Pero sobrio? Dios, denme un tiro.
    Me gusta
    Me enjaja
    Me shockea
    5
    5 turnos 0 maullidos
  • Lo había logrado, o al menos por el momento eso parecía. La felicidad pese lo controversial no tenía cavida.
    No ahora.
    Estaba sentado, en lo más alto de un edificio admirando las luces de la ciudad; las personas desde ahí le parecía tan insignificantes cómo hormigas. Jugaba a aplastarlas con sus dedos haciendo de verdugo sobre la gente que ineptos de su presencia tan sólo continuaban en su andar.

    —Te diviertes... Que novedad.

    A sus espaldas, la imagen ensombrecida de su hermano lo miraba, su mirada juzgaba su comportamiento. En cierta manera Rafael era en ocasiones bastante intolerante con él.
    Se acercó con un cigarrillo entre sus labios, aún sin encender pues buscando entre su abrigo no estaba el mechero.

    —Bueno, hay que celebrar. No estoy en prisión, cumplí muy bien mi condena... Por un tiempo. —Alessandro respondió sonriendo, sacando de su bolsillo el mechero que había tomado prestado del albino

    —¡Mira! Aún no pierdo el toque.

    Rafael gruñó arrebatando el encendedor para prender su cigarrillo.

    —Lo veo. Sigues siendo tan idiota cómo de costumbre —Decía antes de jalar a todo pulmón, sabía que su mera presencia era un dolor de cabeza—. Alessandro, esta es la última vez que te cubro; no vuelvas a buscarme.

    Su hermano sonó serio, no a lo que estaba acostumbrado, y él lo entendió; luego de su encierro y unos contactos de Rafael fue que tuvo seguridad ahí dentro, sí, quizá tuvo que trabajar para otros reos o dar de su comida para que lo dejaran quieto, pero la verdadera razón de no haber muerto fue de él, su arrogante hermano menor.

    —¿Y quién te pidió ayuda en el futuro? No te adelantes. Rafa; vive el presente, ese es tu problema.

    No respondió. En su lugar hubo silencio y humo saliendo de su boca.
    Alessandro se volvió hacia la ciudad, había unas patrullas. Podían estarlo buscando, era probable que los helicópteros no tardaran en llegar.

    —Gracias —murmuraba, aún sin verlo.

    —Sí papá estuviera aquí te habría molido a golpes.

    —Hmp —Embozó una sonrisa divertida—, no sería la primera vez que lo hace.~

    Rafael quería evitarlo, pero una risa se le escapó, y negaba con la cabeza; el pasado ahora se sentía lejano y extraño.

    —Aún no entiendo cómo te adoptó, eres un idiota sin remedio.

    Aless se encogió de hombros.

    —Dios sabía los planes, yo solamente hice caso —Subiendo la camisa, Alessandro mostró que tenía unos pocky´s escondidos—. Eso me recuerda, tengo hambre, ¿Tú?

    —¿Comer esa mierda? No.

    —Bien, bien, ¡Pero tú te lo pierdes! —Alejando entonces el paquete, estaba dispuesto a abrirlo para comerse un par.

    Ambos hermanos se volvieron una vez más a la ciudad, mirando cómo las calles se volvían más vacías, las personas dejaban paso a los policías que empezaban a merodear en busca del azabache.
    Rafael apagó el cigarro y se encaminó rumbo las escaleras.

    —Espero la encuentres —Fue lo último que dijo dándole de palmadas al hombro para después dejarlo solo.

    —Yo también lo espero.... Yo también...
    Lo había logrado, o al menos por el momento eso parecía. La felicidad pese lo controversial no tenía cavida. No ahora. Estaba sentado, en lo más alto de un edificio admirando las luces de la ciudad; las personas desde ahí le parecía tan insignificantes cómo hormigas. Jugaba a aplastarlas con sus dedos haciendo de verdugo sobre la gente que ineptos de su presencia tan sólo continuaban en su andar. —Te diviertes... Que novedad. A sus espaldas, la imagen ensombrecida de su hermano lo miraba, su mirada juzgaba su comportamiento. En cierta manera Rafael era en ocasiones bastante intolerante con él. Se acercó con un cigarrillo entre sus labios, aún sin encender pues buscando entre su abrigo no estaba el mechero. —Bueno, hay que celebrar. No estoy en prisión, cumplí muy bien mi condena... Por un tiempo. —Alessandro respondió sonriendo, sacando de su bolsillo el mechero que había tomado prestado del albino —¡Mira! Aún no pierdo el toque. Rafael gruñó arrebatando el encendedor para prender su cigarrillo. —Lo veo. Sigues siendo tan idiota cómo de costumbre —Decía antes de jalar a todo pulmón, sabía que su mera presencia era un dolor de cabeza—. Alessandro, esta es la última vez que te cubro; no vuelvas a buscarme. Su hermano sonó serio, no a lo que estaba acostumbrado, y él lo entendió; luego de su encierro y unos contactos de Rafael fue que tuvo seguridad ahí dentro, sí, quizá tuvo que trabajar para otros reos o dar de su comida para que lo dejaran quieto, pero la verdadera razón de no haber muerto fue de él, su arrogante hermano menor. —¿Y quién te pidió ayuda en el futuro? No te adelantes. Rafa; vive el presente, ese es tu problema. No respondió. En su lugar hubo silencio y humo saliendo de su boca. Alessandro se volvió hacia la ciudad, había unas patrullas. Podían estarlo buscando, era probable que los helicópteros no tardaran en llegar. —Gracias —murmuraba, aún sin verlo. —Sí papá estuviera aquí te habría molido a golpes. —Hmp —Embozó una sonrisa divertida—, no sería la primera vez que lo hace.~ Rafael quería evitarlo, pero una risa se le escapó, y negaba con la cabeza; el pasado ahora se sentía lejano y extraño. —Aún no entiendo cómo te adoptó, eres un idiota sin remedio. Aless se encogió de hombros. —Dios sabía los planes, yo solamente hice caso —Subiendo la camisa, Alessandro mostró que tenía unos pocky´s escondidos—. Eso me recuerda, tengo hambre, ¿Tú? —¿Comer esa mierda? No. —Bien, bien, ¡Pero tú te lo pierdes! —Alejando entonces el paquete, estaba dispuesto a abrirlo para comerse un par. Ambos hermanos se volvieron una vez más a la ciudad, mirando cómo las calles se volvían más vacías, las personas dejaban paso a los policías que empezaban a merodear en busca del azabache. Rafael apagó el cigarro y se encaminó rumbo las escaleras. —Espero la encuentres —Fue lo último que dijo dándole de palmadas al hombro para después dejarlo solo. —Yo también lo espero.... Yo también...
    Me gusta
    Me endiabla
    Me shockea
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • Es la misma luna la que aterra a algunos, la que a otros nos llena de vida. ♡
    Es la misma luna la que aterra a algunos, la que a otros nos llena de vida. ♡
    Me encocora
    Me gusta
    Me endiabla
    6
    9 turnos 0 maullidos
Patrocinados