Tras su pequeño desaire matutino, se relajó bastante, tomando un respiro y optando por distraerse en otras cosas.
Fue a atender a sus queridas mascotas, Slyther y Bambi al menos lo querían y no le dejaban solo, tomando asiento en el piso para acicalarlos a la par que evitaba que se pelearan como los buenos celosos que eran a sus atenciones.
Tras su pequeño desaire matutino, se relajó bastante, tomando un respiro y optando por distraerse en otras cosas.
Fue a atender a sus queridas mascotas, Slyther y Bambi al menos lo querían y no le dejaban solo, tomando asiento en el piso para acicalarlos a la par que evitaba que se pelearan como los buenos celosos que eran a sus atenciones.