• Aunque...

    - El peliblanco quería seguir escribiendo pero en cuanto tocó su cama su cuerpo sucumbió al descanso

    Quizás necesite descansar un poco... Mañana seguiré con aquello

    - Había ocupado mucho su energía y al no estar acostumbrado su cuerpo al estar en reposo ya no permitía que se moviera a otro lado
    Aunque... - El peliblanco quería seguir escribiendo pero en cuanto tocó su cama su cuerpo sucumbió al descanso Quizás necesite descansar un poco... Mañana seguiré con aquello - Había ocupado mucho su energía y al no estar acostumbrado su cuerpo al estar en reposo ya no permitía que se moviera a otro lado
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  • Quizás me termine acostumbrando a las visitas, acabo de encontrar algo nuevo para hacer aquí, y sere un muy buen maestro en ello
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  • Puedo sentir mi cordura lentamente desprendiendose de mi cabeza.
    Puedo sentir las columnas de mi estabilidad mental agrietarse y sucumbir a los horrores que mis sentidos han experimentado.
    He visto cadáveres de niños colgados como advertencias.
    He olido los cuerpos en llamas de infantes con sus madres.
    He enterrado tantos trozos de cuerpos sin identificación, rogando por su eterno descanso.


    Necesito un poco de paz.
    Imploro por una mano suave sin sangre.
    Por una cama sin olor a morfina.
    Por dormir más de 30 minutos sin miedo a ser atacado.
    Este es el infierno. Este lugar es el mismísimo infierno.
    Puedo sentir mi cordura lentamente desprendiendose de mi cabeza. Puedo sentir las columnas de mi estabilidad mental agrietarse y sucumbir a los horrores que mis sentidos han experimentado. He visto cadáveres de niños colgados como advertencias. He olido los cuerpos en llamas de infantes con sus madres. He enterrado tantos trozos de cuerpos sin identificación, rogando por su eterno descanso. Necesito un poco de paz. Imploro por una mano suave sin sangre. Por una cama sin olor a morfina. Por dormir más de 30 minutos sin miedo a ser atacado. Este es el infierno. Este lugar es el mismísimo infierno.
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  • "𝕰𝖏𝖊𝖗𝖈𝖎𝖈𝖎𝖔𝖘 𝖕𝖔𝖗 𝖑𝖆 𝖒𝖆ñ𝖆𝖓𝖆 𝖊𝖘 𝖑𝖔 𝖒𝖊𝖏𝖔𝖗 𝖕𝖆𝖗𝖆 𝖕𝖔𝖉𝖊𝖗 𝖙𝖔𝖗𝖙𝖚𝖗𝖆𝖗 𝖚𝖓 𝖕𝖆𝖗 𝖉𝖊 𝖆𝖑𝖒𝖆𝖘"

    // Pd: Las almas mortales contienen 0 calorías. Increíble!!
    "𝕰𝖏𝖊𝖗𝖈𝖎𝖈𝖎𝖔𝖘 𝖕𝖔𝖗 𝖑𝖆 𝖒𝖆ñ𝖆𝖓𝖆 𝖊𝖘 𝖑𝖔 𝖒𝖊𝖏𝖔𝖗 𝖕𝖆𝖗𝖆 𝖕𝖔𝖉𝖊𝖗 𝖙𝖔𝖗𝖙𝖚𝖗𝖆𝖗 𝖚𝖓 𝖕𝖆𝖗 𝖉𝖊 𝖆𝖑𝖒𝖆𝖘" // Pd: Las almas mortales contienen 0 calorías. Increíble!!
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  • — ¡Groar!

    El tenno se manifiesta fuera del cuerpo de Chroma, éste se apaga automáticamente, mientras el tenno aprovecha para tomar un poco de agua de un río cercano y de paso echarse un poco de agua sobre su rostro.
    — ¡Groar! El tenno se manifiesta fuera del cuerpo de Chroma, éste se apaga automáticamente, mientras el tenno aprovecha para tomar un poco de agua de un río cercano y de paso echarse un poco de agua sobre su rostro.
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  • Domingo de pereza, mañana a regresar a la pesadilla de la realidad.. ~
    Domingo de pereza, mañana a regresar a la pesadilla de la realidad.. ~
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  • — No te me acerques, que ando rabiosa, mleehh. — (?)
    — No te me acerques, que ando rabiosa, mleehh. — (?)
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    Me endiabla
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  • Le preguntaron que es el
    amor ?, Pero lo único que pudo responder es un simple "no sé"

    Le preguntaron que es el amor ?, Pero lo único que pudo responder es un simple "no sé"
    Me entristece
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  • #SeductiveSunday ⁠♡ ────⁠

    Otra noche, otro escenario, otra tormenta rugiendo en el horizonte.

    La lluvia caía con furia sobre la taberna, repiqueteando contra las ventanas y filtrándose por alguna que otra grieta en el techo. Afuera, los truenos rugían como bestias impacientes, iluminando fugazmente el interior con destellos fantasmales. El aire olía a madera húmeda y alcohol, y las llamas de los faroles parpadeaban, proyectando sombras danzantes en las paredes.

    El murmullo de los clientes cayó cuando la música comenzó. Un compás lento, una melodía grave y penetrante que vibraba en el pecho. Y entonces, ella apareció.

    Una Alexa de apenas 20 años caminó con calma felina hacia el centro del escenario. Su cabello platinado estaba recogido en una coleta alta, pero algunos mechones sueltos caían alrededor de su rostro como hebras de plata. Vestida con un corsé ajustado y un short de encaje negro que se aferraba a sus caderas, cada paso suyo era una promesa, un juego peligroso entre la provocación y la elegancia.

    Sus dedos acariciaron el frío metal de la barra y, sin premura, se deslizó alrededor de ella con un movimiento fluido. Primero un giro lento, una exploración calculada de su territorio. Luego, con una fuerza que no parecía posible en un cuerpo tan delicado, se impulsó hacia arriba, enredando sus piernas en la barra y dejando su espalda completamente arqueada hacia el suelo. La tensión en la taberna se volvió palpable.

    Cada contorsión, cada desliz era un juego entre la gravedad y su voluntad de desafiarla. Las gotas de lluvia resbalaban por su piel, arrastradas por el calor del esfuerzo físico, brillando a la luz cálida del fuego. Alexa giró en la barra, dejando que su cabello volara al compás del movimiento, su piel rozando el metal con la facilidad de quien ha hecho de esto un arte.

    Los murmullos desaparecieron por completo. Sólo existía ella y la tormenta.

    Cuando la música llegó a su punto culminante, Alexa ejecutó una figura final: un ascenso grácil hasta lo alto de la barra y un descenso lento, controlado, hasta que la punta de sus pies tocó el suelo con la delicadeza de un suspiro. Alzó la mirada, atrapando a varios espectadores devorándola con la vista, sin atreverse a aplaudir por miedo a romper la magia del momento.

    Sonrió con la satisfacción de quien sabe que, una vez más, la noche le pertenecía.



    https://youtu.be/Q6A5SV0cNQ8?si=-BOZjE1zJNBHfLQE
    #SeductiveSunday ⁠♡ ────⁠ Otra noche, otro escenario, otra tormenta rugiendo en el horizonte. La lluvia caía con furia sobre la taberna, repiqueteando contra las ventanas y filtrándose por alguna que otra grieta en el techo. Afuera, los truenos rugían como bestias impacientes, iluminando fugazmente el interior con destellos fantasmales. El aire olía a madera húmeda y alcohol, y las llamas de los faroles parpadeaban, proyectando sombras danzantes en las paredes. El murmullo de los clientes cayó cuando la música comenzó. Un compás lento, una melodía grave y penetrante que vibraba en el pecho. Y entonces, ella apareció. Una Alexa de apenas 20 años caminó con calma felina hacia el centro del escenario. Su cabello platinado estaba recogido en una coleta alta, pero algunos mechones sueltos caían alrededor de su rostro como hebras de plata. Vestida con un corsé ajustado y un short de encaje negro que se aferraba a sus caderas, cada paso suyo era una promesa, un juego peligroso entre la provocación y la elegancia. Sus dedos acariciaron el frío metal de la barra y, sin premura, se deslizó alrededor de ella con un movimiento fluido. Primero un giro lento, una exploración calculada de su territorio. Luego, con una fuerza que no parecía posible en un cuerpo tan delicado, se impulsó hacia arriba, enredando sus piernas en la barra y dejando su espalda completamente arqueada hacia el suelo. La tensión en la taberna se volvió palpable. Cada contorsión, cada desliz era un juego entre la gravedad y su voluntad de desafiarla. Las gotas de lluvia resbalaban por su piel, arrastradas por el calor del esfuerzo físico, brillando a la luz cálida del fuego. Alexa giró en la barra, dejando que su cabello volara al compás del movimiento, su piel rozando el metal con la facilidad de quien ha hecho de esto un arte. Los murmullos desaparecieron por completo. Sólo existía ella y la tormenta. Cuando la música llegó a su punto culminante, Alexa ejecutó una figura final: un ascenso grácil hasta lo alto de la barra y un descenso lento, controlado, hasta que la punta de sus pies tocó el suelo con la delicadeza de un suspiro. Alzó la mirada, atrapando a varios espectadores devorándola con la vista, sin atreverse a aplaudir por miedo a romper la magia del momento. Sonrió con la satisfacción de quien sabe que, una vez más, la noche le pertenecía. https://youtu.be/Q6A5SV0cNQ8?si=-BOZjE1zJNBHfLQE
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  • «Demasiado pensé hoy... Ya no quiero pensar, solo quiero dormir...»pensó Hebe totalmente agotada mental. Cayendo directamente a dormir. Frustrada por no haber podido salir a explorar el mundo con Hikaru.
    «Demasiado pensé hoy... Ya no quiero pensar, solo quiero dormir...»pensó Hebe totalmente agotada mental. Cayendo directamente a dormir. Frustrada por no haber podido salir a explorar el mundo con Hikaru.
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